(n/A)

Wii! :D Aquí esta damas & caballos (wtf?) Al fin logré inspirarme, quiero agradecerle a mi Marida, quiero dedicarle el fic porque hizo un fic que me volverá loca porque está hermoso, así que pasen a leerlo ! Tsuki-Dei. (No pude resistir proponerle matrimonio, es demasiado perfecta para ser real(?.)Sin más que decir, aquí está.


Naruto Copyright © Masashi Kishimoto.
Warning: AU/OoC/Yaoi
Words: 1.475


.'·.·•Pяσfєѕσя Sαвαкυ no•·.·'.

Capítulo IX.


ddeıSmıle


-Sufriendo la tentación-


·

•••

·

· Sasuke está algo deprimido, ayer tuvo un parto prematuro, y el bebé murió, desde entonces está muy callado… - Noté la preocupación de Naru mientras tomaba un poco más de mi café, evaluando cada reacción de Hinata.

· Que mal… - Respondí con sinceridad.

· Por eso quiero que salgas con él, así olvidara todo y se sentirá mejor.

· ¿Por qué habría de hacer eso? – Pregunté con aire despreocupado. Naruto gruñó al otro lado del teléfono.

· ¡Porque eres su amigo!

El silencio se hizo presente por unos segundos.

· ¡Gaara! – Gritó algo irritado.

· ¡¿Qué? Sigo esperando la otra razón. –Respondí con aire resuelto.

· Bien, pongamos esto así, o sales con Sasuke, ó, llamo a Sakura avisándole de la graduación de Hinata, para que se la lleve todo el día.

Bastardo.

· Ponlo en el teléfono. – Esperé unos segundos mientras Hinata re-leía el examen.

· ¿Qué? – Preguntó Sasuke.

· ¿Quieres salir? –El Uchiha no me respondió – No te pediré nada, solo quiero salir—Hinata borró un poco de la hoja y comenzó a escribir de nuevo.

· Bien. ¿Dónde? - Me sorprendí, debía estar muy deprimido, demasiado…

· ¿Te parece en el café te con té?

· Sí.

Escuché el pequeño repiqueteo de la llamada finalizada.

Dejé el teléfono a un lado y tomé otro sorbo del café, notando que la taza ya estaba vacía. Caminé hasta la cafetera humeante. Para luego voltearme, mientras soplaba el café caliente, absorbiendo el delicioso aroma, dejando caer mi peso sobre la mesa de madera de la cocina, fijando mis ojos en Hinata.

En el último mes todo había cambiado tan radicalmente que recordar cómo eran antes las cosas me producía vértigo. El padre de Hinata me había dado un puesto en su empresa, al fin y al cabo, era un experto en informática y eso era lo que él necesitaba, así pasaba más tiempo con Hinata. Además habíamos avanzado de forma asombrosa en sus estudios, no me sorprendía demasiado que ella estuviera haciendo su examen para pasar a la universidad con apenas 15 años, era muy inteligente, demasiado para su edad siendo sincero. Esa inteligencia había sido una de las razones por las que me había enamorado de ella.

Con un suspiro se levantó y camino hacia mí, sonreí tomando el examen con el brazo izquierdo, rodeando sus hombros con el mismo, mientras le daba un pequeño beso en la frente, ella solo me abrazo por la cintura mirando algo inconforme su examen.

Vas a salir bien, tranquila—Ella cerró sus ojos.

— ¿Cómo es que estás tan seguro?

Soy tu profesor, te enseñe bien—Ella rió tranquilamente.

Luego del embarazo, cuando los niños tuvieran la edad suficiente para ir a una guardería—según los veinte mil libros que ella había leído, ir a una guardería era un buen estímulo para la socialización de los niños—ella comenzaría la universidad, y como yo permanecía en casa, podría ayudarla con los quehaceres.

Sí, claro…

— ¿Lo corregirás ahora?

No—Solté la taza de café y ella se separó de mi soltando un bostezo—Saldré con Sasuke, tiene unos problemas, así que hablaré con él y tú…—La tomé en brazos, ahora pesaba más, su vientre se veía cada vez más abultado. Ya había cumplido los cuatro meses y mañana sería su cumpleaños, aprovecharía la salida con Sasuke para comprarle algo especial—Te irás directo a la cama.

— ¡Gaara! —Hizo un mohín sosteniéndose con fuerza—No estoy tan cansada.

Tienes como cuatro días sin dormir y no te he dejado tomar nada de cafeína, no creo que estés en perfecto estado—Entramos en la habitación.

El aire acondicionado hacía un sonido sordo, mientras las cortinas tapaban cualquier luz. Acostándola con cuidado en la cama, deposité pequeños besos en su cuello, ella me tomó por sorpresa jalándome contra su cuerpo. Teníamos casi tres semanas sin hacer el amor, tenía miedo de lastimarla, su lengua se deslizó por mi boca, estaba tentándome y eso no era nada bueno. Le correspondí sin poder evitarlo deslizando mi mano por su pierna, sentí su vientre abultado y de inmediato comencé a bajar la fogosidad del beso.

HmmGaara—Me separé de ella intentando tomar aire.

Está nevando, si llega a hacer mucho frio, prende la calefacción, sobre la cocina dejé la comida china que compré y en la lacena están algunos dulces ¿Si? Promete que te cuidaras y cualquier emergencia, la que sea, jura que me llamaras—Ella me miró con un puchero.

B-Bien…—Le sonreí y besé sus labios de forma fugaz.

Te amo, hermosa.

Y yo a ti.

Entré en el pequeño recinto, el local estaba casi vacío, continué caminando hasta pasar a la segunda parte, guié mi mirada y sonreí al destacar la portada de la película de Titanic. Sentí una corriente de deseo viajar por mi cuerpo. Sasuke salió del baño acomodándose el sweater sobre sus pantalones, me miró y camino hasta una mesa, lo seguí aún congelándome por el frío.

— ¿Qué tal? —Pregunté sacando mis guantes, y dejando de lado la bufanda.

No me quejo ¿Cómo está Hinata? Supe que hoy le hacías el examen para graduarse.

Sí, estaba nerviosa—Me encogí de hombros—Pero confío en que lo hizo bien.

— ¿Cuántas preguntas le colocaste?

Cien, un punto cada una.

Un mesero trajo la carta y mientras veíamos la comida, permanecimos en silencio.

— ¿Ya puedo tomar su orden?

— Respondí—Una ensalada, por favor.

Igual a mí.

Luego de eso el mesero se fue.

Naruto fue el que pidió que hablaras conmigo ¿Cierto?

— ¿Para qué mentirte? No me lo hubieras contado y sabes que con el embarazo de Hinata no la hubiera dejado por cualquier cosa—Sasuke sonrió.

Me imaginé a Naruto teniendo hijos…—Me tensé por un segundo—Por un instante imaginé que él era una mujerMe sentí tan feliz y triste a la vez, si Naru se enterara le dolería.

Es sorprendente que estés preocupado por esa tontería Sasuke. Tú no eres así.

Naruto es demasiado importante para mi Gaara, no con cualquiera soy así, él es el único para mi. Y siento que lo traicioné, maldición.

Sasuke, tienes una hermosa hija, creo que vale más poder abrazar a Naruto y a tú hija en la noche a pensar que el cabeza hueca no pueda quedar embarazado.

Él dudó por un instante, y luego cerro sus ojos relajándose. Tomé un poco más de la ensalada.

Gracias—Susurró. Lo miré algo sorprendido. No lo repetiría, sonreí para mis adentros simulando no haberlo escuchado— ¿Cómo está el embarazo de Hinata?

Mañana la verás, le toca consulta—Me encogí de hombros—Ya no llora como antes, pero si tiene más hambre, no para de comer, y pareciera que va a explotar, me daterror hacerle el amorY cada vez es más difícil aguantar sus provocaciones— Sasuke rió, soltó la carcajada que en su vida jamás había soltado, y quizá, solo quizá, era falsa, pero disfrutaba ver mi mirada de odio.

Claro que puedes hacerle el amor, es bueno, así su vientre se expande y contrae, lo cual ayudará al momento del parto—Soltó pequeñas risas recobrando la compostura.

— ¿Me acompañas? —Él me miró interrogante limpiándose la boca—Mañana cumple Hinata, planeé una fiesta, mañana también reabrirán la pizzería de Konan y Pein. Así que estaremos todos para celebrar las dos cosas—Sasuke me miró por unos instantes.

Bien. ¿Por qué no?

·


·

Al llegar a casa guardé de inmediato el regalo debajo del mueble, ahí Hinata no se asomaría, ella creía que podía salirle algún animal, además, en su estado no se arrodillaría.

Caminé tranquilamente hasta la habitación, ella comía dulces mientras leía. Suspiré tranquilamente al verla.

Caminé hasta ella y atrapé sus mejillas entre mis manos frías.

G-Gaara… ¡Auh! Estás congelado—Me miró con preocupación, se levantó de un salto y se detuvo de golpe—AhNo

— ¿Qué pasa? —La sostuve de la cadera con rapidez cuando estuvo a punto de caerse— ¿Hinata?

Está bien—Sonrió—Me mareé, es todo…—La alcé en brazos y la acosté de nuevo.

Quédate ahí, no te preocupes, estoy bien.

Me levanté y caminé hasta la calefacción, le di unas vueltas al medidor y salí hasta la cocina. Tomaría un baño, comería y-Noté el examen sobre la mesa, suspiré y caminé hasta él, encendí la cafetera y estiré mi brazo hasta mi portafolio, el cual estaba sobre la mesa, saqué el bolígrafo de tinta azul y comencé a corregir.

·


·

— ¿Amor? —Escuché su voz, termine de encerrar la nota en un circulo y me levanté.

HinataTemo que…—Alcé el examen—No has logrado pasar, y necesitas hacer algo para sobornarme si es que deseas pasar a la universidad—Sus ojos se iluminaron al ver el '100 de 100' y luego brillaron de lujuria al entender mis palabras.

Creo tener en mente lo adecuado, Profesor Sabaku no.


Corregido: 23 de junio de 2010.

Hora: 07:38AM.