Sábado

Vegeta se levantó temprano como siempre, aunque este día sentía una extraña sensación en su cuerpo, él no se enfermaba hacia años así que podría ser eso, sin perder más el tiempo se dirigió al baño para alistarse, antes de llegar a la puerta giro la mirada con dirección a la cama y se preguntó a qué horas había llegado Bulma, puesto que Urania no supo darle mucha información.

Flashback

Buenas noches Vegeta - saludo Uranai mientras terminaba de limpiar la cocina, ¿quieres algo para cenar? Ya había pasado tiempo desde que llegabas temprano a la casa.

-no lo había notado, si Bulma no ha comido podrías buscarla para comer juntos- dijo Vegeta mientras salía de la cocina.

-la señora no está! Grito Uranai haciendo que Vegeta se detuviera, este miro su reloj que marcaban las 7pm, él no tenía demasiado tiempo sin llegar a esa hora así que desconocía la rutina de su esposa.

-ok, comeré en el estudio, cuando llegue que me vea ahí y gracias- Vegeta se cambió de ropa a una más informal sin perder el estilo un jeans negro con un suéter café y zapatos a juego, para él eso era cómodo para trabajar en casa así que se dirigió a su estudio.

Uranai entro junto con Angela al estudio con un carrito con la comida para Vegeta la cual parecía un mini buffet ya que tenía un poco de todo, vegetales, carnes y pescados, Bulma comía una casi mínima porción de todo en comparación de Vegeta.

Una vez puesta la mesa improvisada Angela abandonó el estudio dejando a Uranai y Vegeta solos, en ese momento Urania aprovecho para contarle a Vegeta lo que había pasado con Bulma.

- ¿entonces mi esposa salió desde hace horas con Jack y aun no regresan? Uranai solo asintió, Vegeta no era alguien celoso pero le incomodo que su esposa saliera con tal facilidad con su exnovio.

-la señora comento que ayer tuvo un problema con su carro ayer y el señor Smith la auxiliaría dando vueltas con los tramites pero que no sabía a qué hora regresarían- eso relajo un poco a Vegeta mientras empezaba a comer, ya la esperaría para ver si se ponían de acuerdo en vender ese carro y comprar otro nuevo para no tener problemas otra vez, Vegeta ya había previsto que el vehículo daría problemas ya que tenía más de 8 años y aunque ella lo cuidara mucho, él prefería carro del año y profesionales para tratarlo.

Después de trabajar por varias horas y con los ojos cansados él se dirigió a su cuarto notando que eran más de las 12; su celular no tenía mensajes ni llamadas de Bulma como antes, era improbable que siendo tan tarde ella no hubiera llegado, marco pero después de sonar mandaba a buzón, camino a oscuras por la casa puesto que ya todos se habían retirado y entro en su cuarto, marco de nuevo y vio una luz que parpadeaba en la mesa del lado de Bulma, se acercó y notando que era el celular de ella, colgó para tomar el teléfono de ella cuando la escucho respirar; ahí estaba Bulma durmiendo plácidamente.

Vegeta se dirigió a su gimnasio y solo supo que estuvo más tiempo del habitual cuando Nappa entro buscándolo ya que no lo había encontrado en el estudio como era la rutina. Cansado y más sudado de lo habitual se fue a su recamara para encontrar entre cerrada la puerta del closet de su esposa, creyendo que ella estaba en el baño como lo marcaba su luz, trato de cerrar la puerta para notar que en ese cuarto estaba su esposa con bata de baño y a medio vestir; poco lo duro la bata que termino el piso para mostrar a una Bulma sin nada encima y en busca de un conjunto de lencería; Vegeta no era muy aficionado a ella puesto que antes de casarse había tenido aventuras y muchas mujeres quisieron domarlo usándola; así que la magia se había perdido y para él todos eran lo mismo y para lo mismo; pero en ese momento se sintió inquieto.

Desde su posición podía mirar libremente sin que ella se percatara; así que vio como Bulma se posaba frente al espejo para posar y así decidirse entre varios conjuntos. Si Vegeta hacia un recuento, sabía que ella había usados para él varios de ellos, él no tenía preferencias en cuanto al color, pero sabía que el rojo hacia resaltar mucho el tono de piel de ella. Sintiéndose incomodo se movió de su lugar y se metió a bañar; escucho ruido de afuera y se apuró a terminar como si sintiera que, si no la veía ahorita, demoraría en encontrarla nuevamente, además de recordarle llevar siempre su celular.

-buen día- dijo Vegeta mientras se ajustaba la bata de baño y encontraba a Bulma ya vestido casualmente con un pantalón de lana y un suéter mientras se ajustaba las botas, lista para salir.

-buen día- contesto apenas y mirándolo de nuevo mientras se dirigía al closet para sacar una bolsa más amplia que la que siempre usaba.

-vas de salida- pregunto Vegeta mirando como Bulma se movía de un lado al otro de la habitación.

-sí, necesitas algo- contesto dándole la espalda, algo que confundió a Vegeta, Bulma nunca le había ignorado tanto, luego recordó que ella estaría molesta por el aniversario fallido.

-regresaras temprano? Pregunto Vegeta mientras que en su mente pensaba donde podría llevarla para celebrar y si era ahora un momento pertinente para entregarle el regalo y mejor esperar a que fuera la cena.

-mmmm, Bulma se quedó un momento quieta pensando la respuesta – no lo sé, pero estamos en contacto, ¿vale? No vemos cariño- la peliazul salió del cuarto dejando a un Vegeta completamente confundido, las respuestas vagas no eran comunes en ella así que necesitaba consejo.


Bulma recorrió el camino a su cita con el corazón en la boca, trato de comer algo, pero no podía, anoche había tenido que tomar algo para dormir o de lo contrario estaría toda la noche en vela, para su buena fortuna tuvo poco contacto con Vegeta, aunque noto que el actuaba como si todo siguiera su curso; giro a la derecha y en la entrada el guardia la saludo con la cabeza abriéndole paso.

Se miró nuevamente en el espejo retrovisor mientras notaba que se había arreglado cuidadosamente de pies a cabeza, tenía la necesidad de mostrar una apariencia etérea mientras por dentro se sentía rota.

Bajo del carro acomodándose nuevamente los lentes de sol y agarrando su bolsa para luego levantar la mirada y notar que ya estaba en la entrada quien la recibiría; le temblaron un poco las piernas en los estiletos y se ajustó la falda corte recto que se pegaba en sus curvas, se puso recta y se alisto para enfrentar todo.

-Bulma! – fue abrazada mientras trataba de no romper en llanto – estoy tan emocionada de verte que prepare un gran festín para esta ocasión!

-no tenías que molestarte, gracias-

-es que hacia tanto tiempo que no estábamos todo el día juntas que realmente quise hacer algo especial!

Bulma observo como su amiga se movía, como se vestía y expresaba; sin emitir un juicio siguió la corriente esperando alguna señal de que su comportamiento fuera actuado.

-señora Ouji, la mesa del jardín está servida, dijo una doncella

-ya le he dicho más de mil veces que me llame por mi nombre, pero como la contrato Vegeta teme que un día la escuchen y la regañen o despidan por tutearme. Dijo Milk mientras se dirigían al jardín.

El ambiente era relajado, Milk iba vestida con un traje azul con pantalones rosas y el cabello recogido en una coleta baja, la comida había sido preparada por ella ya que Bulma enseguida identifico su sazón, así mismo el arreglo floral de la mesa.

-disculpa la pregunta Milk, pero para que ocupas a la servidumbre si vas a hacerlo todo tu? No te ofendas es solo curiosidad- dijo Bulma sabiendo que había sonado dura.

-tu marido no me deja estar sola, pero eso no evita que yo prefiera a hacer mis cosas, - Milk suspiro mientras tomaba la taza de té- sabes Bulma, si pudiera irme a vivir a cualquier lado, optaría por las montañas… alejada de la civilización; algo así como cuando te ibas de excursión a probar inventos, dijo mientras sonreía imaginándose su vida fuera de todos estos lujos.

-entonces no eres feliz así? Pregunto Bulma mientras la miraba fijamente, buscando mentiras en su rostro.

-no es que no sea feliz, es solo que todo esto es mucho más de lo que siempre pedí; creo que es solo que me siento a veces muy sola entre tantos lujos.

Bulma sintió su teléfono brillar, lo saco de su bolso y miro la pantalla; Vegeta le estaba marcando después de mandarle varios mensajes, algo raro en el así que silencio la llamada y devolvió la atención a Milk.

-está bien que no atiendas tu teléfono? A mí no me molesta- dijo la pelinegra mientras servía pastel.

-sí, no es nada importante.

Siguieron platicando de toda clase de cosas mientras recordaban otras, la entrada de té con pasteles dio paso a un desayuno más sustancioso y luego a frutas en helado, sin pensarlo pasaron la mañana para luego salir a dar una vuelta por los jardines que tanto tiempo absorbía el tiempo de Milk, Bulma entendió que el odio que empezaba a sentir por su amiga era injustificado puesto que Milk era solamente ella, mientras que su marido era quien daba todas sus atenciones.

Milk le explico cada planta con nombre y procedencia, cada flor y por ultimo su pequeña hortaliza, fácilmente podría sobrevivir en las montañas si ella se decidía irse, Bulma pensaba que podría ayudarle con algunas tecnologías para tener su casa más cómoda sin perder su estilo sencillo como Milk quería; ese pensamiento alegro y alarmo a Bulma, lo último que quería era correr a su amiga.

Caminado de regreso a la casa la doncella salió en busca de Milk.

-disculpe señora Ouji pero el señor Vegeta Ouji es la segunda vez que le marca, parece urgente.

-quieres hablar con él, Bulma? – pregunto Milk genuinamente sorprendida, Vegeta pocas veces marcaba a la casa de Milk, ya que prefería visitarla en persona.

-no, atiende la llamada, iré al baño a refrescarme- Bulma no quiso pensar en esa llamada, tomo su teléfono y dejo un mensaje a Ann; se lavó la cara cuidando de no despintarse mucho, tambien se arregló el cabello y miro nuevamente su espejo, las ojeras apenas y se notaban junto con los ojos inflamados, el color de sus mejillas era gracias a la caminata con Milk y el sol que tomo en el jardín. Se sentía mejor por no tomar una decisión apresurada y tratar de darle el voto de confianza a su amiga, lo que aún no quería era hablar con Vegeta.

Unos golpes en la puerta la sacaron de sus pensamientos, era Milk que sostenía el teléfono.

-Vegeta quiere hablar contigo. Dijo entregándole el teléfono para luego dejarla sola; Bulma miro el teléfono sin entender hasta que escucho el tono de voz de Vegeta.

-me escuchas? Dijo en un tono más algo al normal y un poco ¿molesto? – Bulma entendió que no fue buena idea dejar sus mensajes en visto.

-sí, no es necesario que grites- dijo calmada bajando la tapa y sentándose en la taza.

-no contestaste mis mensajes- dijo bajando su tono de voz y más relajado, había tratado de trabajar en la mañana, pero se había quedado con la duda del paradero de Bulma; para estar molesta con él por olvidar el aniversario ya era exagerada su actitud y se estaba cansando, ella no actuaba así nunca y no sabía cómo tratarla.

-estaba ocupada, lo siento- Vegeta se estaba desesperando puesto que su actitud, aunque le desesperaba también le incomodaba, producía en él cosas que no sabía cómo explicar y no tener el control sobre su ser era algo completamente nuevo.

Suspirando en la línea, Vegeta miro por la ventana esperando como hacer fluir la conversación, pero nada le venía a la mente, nunca antes había tenido ese problema ya que ella era quien guiaba siempre la conversación.

-necesitas algo Vegeta?- pregunto Bulma queriendo cortar la llamada.

-sí, saldremos a cenar a las 8pm así que espero uses un vestido elegante de noche – dijo mientras esperaba la contestación emocionada de Bulma, él sabía que ella adoraba esas cenas así que la llevaría al mejor restaurante y ahí entregaría el regalo con una gran disculpa.

-ok, estaré lista para tu cena de negocios, nos vemos.

Vegeta aun no podía creer que esa fuera su respuesta, tan plana y sin emociones, luego reacciono y entendió que tenía que haber sido más explícito en informarle que no era cena de negocios, pero también no quería arruinar la sorpresa. Colgó el teléfono y se movió a su escritorio; al menos no andaba con Jack, no es que creyera que Bulma se había arreglado con tanto esmero para una cita o alguien más, es solo que le sorprendió cuando Milk le comento que estaba con ella.


Milk observo a Bulma desde la sala y se levantó del asiento, Bulma le entrego el teléfono y se movió para sentarse enfrente de ella.

-Bulma discúlpame, olvide felicitarte por tu aniversario! Dijo Milk de pronto haciendo saltar a Bulma

-ahh eso… no te preocupes… si te soy honesta, yo también lo olvide.

-eso es terrible! ¡El primer año es el más difícil! ¡Vegeta debió de haber dicho algo o ser atento! – dijo sin prestar atención al semblante de su amiga.

-no te preocupes, no es que siempre festejemos esas fechas, además andábamos muy ocupados así que no importa.

-pero eso es tan anti romántico! ¡Y después del idiota de Yamcha es muy importante que Vegeta y tu festejen cada oportunidad que tengan!

-está bien Milk, realmente está bien-


Para cambiar el tema Bulma invito a Milk al centro comercial y así aprovechar el día, con lo que no conto Bulma fue que Milk se pondría emocional al recordar que poco después de su aniversario ella había enviudado, la tarde de chicas se volvió una tarde de excursiones, donde la pelinegra quiso visitar cada uno de los lugares emblemáticos de su relación con Table, Bulma se sintió incomoda ya que recordó todo lo que sufrió su amiga y luego como llego a juzgarla creyendo que ella correspondía a Vegeta.

El día se pasó lento mientras recorrían esos lugares hasta que la pelinegra noto como su amiga se sentía y decidió ayudarla a buscar un vestido para la cena, Bulma sin ánimos se probó todo lo que Milk elegía sin cuestionar siquiera el gusto que era más conservador que el de ella, eso también lo noto su amiga que lo interpreto como molestia por olvidar el día tan importante.

Dando casi las 7, Bulma dejo a Milk en su casa y con la cajuela llena de ropa se dirigió a su casa; nada más entrando a la propiedad noto que en la entrada de la casa estaba en el marco de la puerta Nappa y Uranai, no es que le molestara que estuvieran ahí, era solo que no tenía ganas de dar explicaciones. Se bajó se carro, tomo sus bolsas y saludo cortésmente mientras se dirigía a las escaleras.

-la señora está actuando muy rara últimamente- dijo Nappa mientras cerraba la puerta.

- es culpa de Vegeta! la señora lo ama y el cree que todo lo tiene seguro. Dijo caminando a la cocina

Bulma se tomó su tiempo para alistarse, no tenía ganas de salir y mucho menos de intentar arreglarse; por lo mismo se preparó su baño en la tina y se dispuso a relajarse, ya tenía la ropa lista en la cama y esperaba que Vegeta le dijera que la vería en el lugar para así podría justificar la llegada tarde. Estaba casi dormida cuando vagamente escucho la puerta abrirse, pero pensó que era Angela ya que era quien la ayudaba a llevar sus cosas en orden, no se molestó en levantarse.

Vegeta salió del estudio en búsqueda de su esposa nada mas Nappa le informo que había llegado, él ya estaba listo creyendo que Bulma se apresuraría para estar lista como veces anteriores, gran error, ya eran más de 7:30 y apenas su esposa daba señales de vida.

Subió con prisa para encontrar en la cama la ropa de ella, sin escuchar sonido en la habitación decidió buscarla en el vestidor de ella, no había nadie así que toco la puerta del baño, al no obtener respuesta se preocupó y abrió la puerta.

Ahí estaba ella, con su cuerpo relajado en la tina y los ojos cerrados; la espuma solo cubría lo que se encontraba sumergido en la tina así que Vegeta obtuvo una clara vista de los senos de su esposa, botones rosas sobresalían del agua como llamándolos, Vegeta freno de lleno su pensamiento, esos pensamientos regresaban cada que recordaba como ella sin notarlo lo atraía desde que como voyerista la vio en el closet en la mañana.

-Bulma- la llamo suavemente por su nombre sin recibir contestación así que intento un poco más alto, pero no queriendo asustarla.

-mmm – fue lo que ella contesto después de que la llamaba dos veces más por su nombre.

Vegeta se acercó a la tina y trato de que la espuma se moviera y cubriera, pero en su lugar solo hizo que los pezones se respingaran más, ya con su paciencia al límite, le hablo más de cerca esperando que ella por fin despertara.

-Bulma- dijo no tan bajo, no tan alto, en la medida justa, aunque sonó ronco.

Bulma abrió los ojos sin entender que se había dormido ni qué hora era, el agua ya estaba fría y se sentía observada, un escalofrío corrió su espalda para girar la cabeza a su derecha y con la poca iluminación que brindaba las velas vio a Vegeta recargado en la pared con los brazos cruzados.

-lo siento – dijo mientras se levantaba de la tina en busca de la toalla, Vegeta le alcanzo la bata y salió del baño dejándola sola; Bulma apago la luz y encendió las luces para empezar a arreglarse; en 10 min estuvo listo su maquillaje y mirando el reloj tenía 5 min para estar lista.

Salió de la habitación y Vegeta estaba mirando por la ventana, ella tomo sus ropas y se movió para el vestidor, Vegeta solo escucho la puerta cerrarse, soltó el aire que tenía conteniéndose en sus pulmones y espero que ella saliera.

-disculpa, no creí quedarme dormida, pero ya estoy lista- dijo Bulma sin mirarlo

Vegeta la observo y noto que, aunque no estaba tan arreglada como otras veces, aunque ella se veía hermosa, solo se había delineado los ojos y los labios los pinto de rojo, el cabello tenía un aire despeinado por las puntas onduladas, pero él sabía que ese look desordenado llevaba tiempo.

-no te preocupes, vámonos- Vegeta la tomo del brazo y sintió a Bulma sobresaltarse, y era notable que estaba tensa.

Tomo los abrigos de los dos y partieran a la entrada, en la puerta de la casa Uranai los esperaba, les informo que el chofer estaba listo y Vegeta la despidió indicándole que no los esperaran. Procedió a ponerle el abrigo a la peliazul y partieron.


Bulma en todo el camino estuvo callada, pensativa, cansada, ella no tenía ánimos de estar ahí y menos con él, pero no podía negarse; ella sabía que esos eventos eran importantes para él y aunque en estos momentos lo último que quería era estar junto a Vegeta, al menos en sociedad tendría que aparentar que todo estaba bien.

-vamos, dijo Vegeta mientras le extendía la mano para salir del carro, el viaje en auto fue muy rápido.

Bulma se encamino con el tratando de pensar en cosas positivas para poder hacer frente a la velada.

-bienvenidos- saludo el maître, este sin hacerlos esperar los dirigió a la mesa correspondiente y fue cuando Bulma noto que era mesa de dos.

Vegeta se puso a su espalda y la acomodo el asiento, luego se sentó quedando frente a frente.

-y los demás? – pregunto Bulma mirando alrededor

-solo seremos los dos, cuando estábamos hablando se cortó la llamada antes de explicarte que la cena no era de negocios, dijo Vegeta evitando culparla por colgar el teléfono.

-ok, dijo Bulma sintiéndose más incómoda, pensó que no tenía que fingir un estado de ánimo opuesto al que tenía, pero no quería estar cerca de Vegeta, no aun, el comenzar se acercó y les extendió la carta, Vegeta pidió por los dos notando que ella no sabía que pedir, más bien la poca hambre que tenía, se le había ido completamente.

-estuvo bien tu día? - pregunto Vegeta tratando de hacer conversación.

-sí, ya me hacía falta tener un día de chicas- dijo apurando la copa de vino en su boca

-sé que estas molesta, pero espero que disfrutes la velada- Vegeta iba a seguir con el intento de platica, pero llego el mesero con la cena. Comieron en silencio mientras que Bulma se preguntaba si Vegeta tenía la mínima idea de lo que ella pensaba, hasta ahorita había sido cuidadosa en la casa; nadie sabía o notaba como se sentía ella; terminaron en silencio de comer y Vegeta ordeno un postre de tiramisú, a Bulma se le hizo raro ya que él no era de comer cosas dulces, pero hoy era un día en que nada parecía ser lo que ella pensaba.

Al llegar el postre Vegeta tomo una de las manos de Bulma haciendo que ella se tensara de nuevo, el acaricio la mano tratando de calmarla mientras que Bulma trataba de pensar en cualquier cosa evitando así llorar.

-Feliz aniversario- dijo sacando de su saco una caja que contenía los aretes y el collar que había comprado antes – te pido una disculpa por olvidarlo y espero te guste tu regalo, sin soltar la mano de Bulma el espero que ella tomara la caja, la abriera y lo disculpara.

La peliazul alzo la vista y lo miro muy sorprendida o eso parecía, miro la caja y regreso la vista a Vegeta.

-cariño! ¡Lo siento mucho! Olvide que había sido nuestro aniversario! Le dijo a Vegeta dejándolo muy impresionado, Bulma miro de nuevo el regalo y con la mano libre junto su mano junto a la de Vegeta.

- qué? - fue lo único que Vegeta logro decir

- cariño, yo no estoy molesta, ando un poco ocupada y cansada, incluso distraída dijo Bulma sonando cariñosa como antes, lo cual relajo a Vegeta, solo creí que alguien como tu entendería como me sentía con tanto trabajo, sé que tienes mucho trabajo y por eso siempre llegas tarde a casa, incluso trabajas los fines de semana y por ese motivo no salimos; yo lo entiendo y creí que tu entenderías que yo también puedo tener esas rachas de mucho estrés.

Algo en lo que decía la peliazul no le hizo sentir bien, ella tenía un trabajo, aunque no tan controlador como el de él, así que el tenía que poner de su parte para hacerla sentir bien y no menos preciar su esfuerzo.

-lo tendré en mente, después de estar aquí, planee en salir a bailar a los salones que te gustan así que si nos apuramos llegaremos para tomar un buen lugar o si prefieres ir a la opera también puedo llamar para conseguir boletos, aunque creo que esta el ballet o el teatro.

-suena muy bien tu plan cariño, pero es necesario que salgamos? Es que ando muy cansada y realmente me gustaría irme a casa- Vegeta quiso replicar, pero recordó que Bulma se había dormido en la tina así que su cansancio si era real.

- tienes razón, Vegeta pago la cuenta y se dirigieron al automóvil, sintió que la tensión que había en el carro al llegar al restaurante se había disuelto, al menos del lado de Vegeta; Bulma por su parte cerro los ojos y trato de dejar su mente volar.


Vegeta noto que Bulma se había dormido cuando su cabeza se pozo en el hombro, él paso el brazo por la espalda y abrazo a él, quiso confortarla por alguna extraña razón; y al llegar a la casa no quiso despertarla, la cargo en brazos por toda la casa hasta llegar a la habitación y procedió a quitarle el vestido.

El conjunto color piel le resaltaba en su tono de piel tan claro y el diseño era más conservador a comparación del rojo que le había visto antes; con cuidado la abrigo ignorando donde guardaba ella su pijama y puso el vestido en una silla no queriendo que se arrugara, luego él se quitó su saco y sintió el peso de la caja, Bulma al salir del restaurante casi lo olvida y Vegeta la guardo.

La puso en el tocador y se desvistió a mitad de la habitación; Bulma por su parte había sentido el cambio de locación, pero se sentía tan cansada que solo noto la sombra de Vegeta; y se deleitó con el cuerpo que tanto amaba, creyendo que todo era un sueño cerro nuevamente los ojos y siguió durmiendo.

Vegeta se acostó en su lado de la cama y sintió el cuerpo frio de Bulma, se estiro para tenerla más cerca a lo que Bulma respondió pegándose más y suspiro; el pelinegro sintió más cerca el cuerpo, concretamente los senos, cuando pretendía alejarla, ella giro dándole la espalda pero acercándole el trasero, cansado suspiro y se acomodó amoldándose a la pose de ella, algo como abrazándola, la espalda de ella pegada al pecho de él y la mano de el en la cadera de ella para luego aferrarla a la cintura.


hola chic s! gracias por seguir aqui y esperar mis actualizaciones! esta vez si tengo razon para desaparecer! no tenia internet ni señal de celular asi que no podia subir el capitulo, es algo raro pero esta pasando seguido aqui en donde vivo, no avisan ni nada y de repente estas incomunicada.

cambiando de tema, les dejo aqui la continuacion y nos vemos en la proxima!