Disclaimer: Los personajes pertenecen a Square-Enix, uno por ahí a Aedora y los qe sobran son míos!

Decidí actualizar hoy de una vez ya qe mañana comienzo cursos de preparación para mi examen de admisión, así qe estaré fuera de publicación (Sólo de publicación,,, aclaro para qe después no qieran venir a patearme el trasero por no leer) y regresaré después del 21 qe es el día de mi muerte x.x

Por favor deseenme toda la suerte del mundo xqe estoy muerta de miedo! DD:


Capítulo 9

Rinoa's POV:

Eglaé había desaparecido, casi me había llevado con ella. De nuevo había sido incapaz de defenderme. Era débil y odiaba con todas mis fuerzas sentirme débil. Squall me tomó en brazos y yo me acurruqué más a él para sentirme protegida. Fuimos a la enfermería, Kadowaki me curó las heridas y salimos para descansar ya que permanecimos ahí todo el día. Llegamos a mi habitación pero yo no quería estar en ese lugar.

-Por favor- Gemí- No quiero estar aquí.

-Bueno, entonces recojamos algunas cosas.

Entramos al cuarto y metí rápido en una mochila un cambio de ropa, mi piyama y shampoo para salir pronto, porque el ambiente ahí dentro se sentía tenso. Cerré el zipper y Squall se colgó la bolsa sobre el hombro, salimos y suspiré con alivio. Caminamos hacia su cuarto, pasó la tarjeta y entramos.

Depositó la mochila sobre el escritorio y se quedó de pie, observándome fijamente. Me sentí un poco incómoda así que tomé la mochila y me metí al baño. Abrí la llave de agua caliente, me quité la ropa manchada y la venda, entré a la ducha; el aroma a violetas de mi shampoo inundó mis sentidos y poco a poco fui relajado los músculos.

Cerré la llave y me envolví en la toalla. Me puse la piyama, un regalo de Squall y salí de cuarto de baño.

-Jamás te había visto con ella- Comentó sentado sobre la cama.

La piyama consistía en un short azul con unas nubes blancas y la blusa era del mismo tono, con la figura de un oso café sentado sobre una luna menguante. Él por su parte, se había puesto una pantalonera de dormir con cuadritos y una camiseta interior de manga corta.

-Yo…- Comencé. Los recuerdos se agolparon en mi mente y no pude evitar sollozar, me extendió los brazos y fui a refugiarme en ellos. Cansada de llorar, me dormí pronto.

Desperté cuando los primeros rayos del sol me golpearon el rostro, intenté moverme sin obtener resultado, Squall me tenía agarrada con fuerza, me levanté un poco para evitar despertarlo pero no funcionó, abrió los ojos y sonrió.

-Buenos días.

-Hola.

-¿Te sientes mejor?

-Sí, la herida ya no me duele como antes y…- El feroz rugido de mi estómago me interrumpió. Me puse roja y Squall sólo se rió de mí. Nos vestimos y fuimos a la cafetería.

Tomó una charola y comenzó a llenarla con comida, demasiada comida.

-Oye no me voy a comer todo eso- Reclamé.

-Pues en la habitación tu estómago no opinaba lo mismo- Dijo burlón- También es para mí.

Le saqué la lengua en un gesto infantil, lo cual pareció divertirle ya que rió.

En la mesa Selphie charlaba animadamente con Quistis e Irvine y jugaba a lanzarle palomitas a Zell, quien las tenía que atrapar con la boca.

-¡Hey chicos!- Saludó Squall.

Esto distrajo al rubio que volteó hacia nosotros y no se dio cuenta que el chico de coleta había lanzando un proyectil que impactó directo en su ojo izquierdo. Selphie y yo reímos sonoramente, Quistis en cambio, río disimuladamente cubriendo su boca.

Zell se giró un poco, sus ojos se abrieron como platos y su rostro se tornó completamente rojo. Comprendí por qué, la chica de la biblioteca, Meiko, había observado toda la escena y reía. Nos sentamos con los demás, tomé un jugo de naranja, pero lo sentí demasiado caliente así que lo enfrié un poco con mis poderes.

-Mucho mejor- Dije dándole un trago.

-Tengo que hablar con ustedes, a las seis vayan a mi oficina por favor- Dijo Squall.

-Claro- Dijo Quistis sonriendo- Ahora comamos.

Disfrutamos de un almuerzo tranquilo, platicando de trivialidades, haciendo bromas y dejando el ambiente ligero. En verdad se los agradecía inmensamente. Squall se retiró a su oficina para terminar temprano los pendientes que tenía antes de nuestra pequeña reunión.

-¡Oh!- Recordé- Chicos, gracias por ayudarme, Zell a ti por los trucos y tú Irvine por lo del muro. Me salvaron la vida.

-Bueno lo mío fue a largo plazo- Comentó Zell rascándose la nuca.

-Tenía que intentarlo, la primera vez no se me ocurrió hacerlo- Dijo Irvine encogiéndose de hombros, restándole importancia.

-Voy a ver a Mid a la enfermería, nos vemos más tarde- Me levanté y me despedí agitando la mano.

Caminé apresuradamente por los corredores del jardín, había cambio de clase y los alumnos se amontonaban. Saludé a la doctora y entré al cuarto. Mid estaba semirecostada, con unos cojines tras la espalda. Su frente estaba vendada al igual que su brazo derecho, desde el codo hasta la muñeca.

-¡Vaya! Te ves mal, ¿cuántos Grendels eran?

Ella rió.

-Sólo fue porque me tomó desprevenida, de verdad creí que esa mujer eras tú.

-Claro que no- Reclamé- Su vestido era horrible.

Esta vez reímos las dos.

-Entonces ¿Te sientes bien, cierto?

-Me duele un poco el brazo por culpa de ese tal Getch, pero verás que si me lo vuelvo a topar me las pagará todas.

-Claro, claro yo sé que así será.

-Bueno Mid, ya te puedes ir. Firma esto y serás libre- Dijo la doctora.

-¡Yuju! Deme, deme.

Reí con su actitud infantil. A veces era tan madura y otras, no tanto. Al menos no tendría que prohibirle ir a la zona de entrenamiento ya que estaba destrozada.

-Te acompañaría pero Rei me pidió ayuda con su clase de pseudomagia y por cierto- Dije mirando mi reloj- Ya voy tarde.

Llegué a la puerta del jardín ya que ahí sería la práctica por la obvia falta de espacio dentro. Gracias a las enseñanzas de Edea había logrado aprender a manejar de forma diferente la magia, ahora también podía darle forma y a Rei le había gustado tanto verlos que me había pedido un poco de apoyo.

-Hola- Saludó la pelirroja.

-Llego un poco tarde, lo siento- Sonreí a modo de disculpa.

-No te preocupes, vamos a empezar.

Tenía que visualizar el animal que quería invocar, además de la magia para relacionarlos. Empecé con algo fácil, con pequeños conejos de viento, cangrejos de agua; pero a pesar de que eran animales chicos, me estaba costando trabajo manejarlos, se me hacía algo muy extraño a que era algo que dominaba perfectamente.

Tocó el turno de un chico castaño, pensé invocar una salamandra de fuego, pero la energía fluyó a través de mí y un enorme dragón brotó a la superficie. El muchacho quedó pasmado y yo intenté disolverlo sin obtener resultado. El dragón rugió con furia y abrió sus grandes mandíbulas, listo para atacar. No podía dejar que le hiciera daño, así que me coloqué delante del castaño, interponiendo mi cuerpo y con mis manos cree un escudo que nos protegió a los dos y eliminó al monstruo de fuego.

El chico cayó al suelo de sentón, me giré para ver su estado y leí esa expresión que tanto luchaba por evitar, una expresión de temor, temor hacía mí, quise tocarlo pero se encogió levemente así que desistí.

-Yo… tengo que irme- Dije y huí del lugar.

-La clase terminó- Concluyó Rei y salió tras de mí.

-Oye ¿te sientes bien?

-S…sí, es sólo que… perdí un poco la concentración, pero no te preocupes- Sonreí- Ahora voy a descansar un poco.

Fui a mi cuarto, entré y me recargué en la puerta ¿Qué rayos me pasaba?


Acá terminaa! ¿Qué es lo qe va mal! DD:

Espero y haya estado más largo

Review please!(: