The King of Fighters: Nueva Generación Round 3
Capítulo 9: confesiones
HOLA, HOLA.
ESTAMOS DANDO INICIO AL NOVENO CAPÍTULO DE ESTA TERCERA TEMPORADA.
COMO YA VIERON EN EL CAPÍTULO PASADO, LEONA Y SALLY SON PAREJA ASÍ QUE, ¡YURI DE AHORA EN ADELANTE!
HOY SE FORMARÁN ALGUNAS PAREJAS MÁS, PUEDE QUE SEA EL CAPÍTULO MÁS CURSI DE TODA LA HISTORIA.
PERO ME DEJO DE TONTERÍAS Y QUE EMPIECE DE UNA VEZ…
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Una semana después de la fiesta en la mansión Kusanagi…
Jack Crimson se encontraba en el "jardín este del palacio imperial" de la ciudad de Tokio. Estaba allí por una simple razón, había quedado de encontrarse con alguien.
—está tardando mucho. Pensé que sería más puntual— pensó el joven.
Jack se sentó sobre una de las bancas que estaba por ahí y se dedicó a observar el paisaje en lo que llegaba una de las chicas con la que había quedado.
—oye, Jack, ya llegué. ¿Te hice esperar mucho?— preguntó cierta pelirroja.
—demasiado Leona. Lo bueno es que te cité tres horas antes, sino no hubiera tenido tiempo— dijo Jack.
—Si mal no recuerdo, dijiste que viniera para que pudieras ensayar para conseguir confianza y declarártele a alguien ¿no?— cuestionó Leona.
—exacto, es que esa chica, es hermosa, y es buena conmigo. Me enamoré muy fácil de ella, por eso te pedí que vinieras, quiero practicar lo que voy a decir contigo. Y te lo pedí a ti porque sé que te gustan las mujeres así que… no puede haber malos entendidos— explicó el Crimson mayor.
—espero que funcione todas estas cosas que me estás pidiendo hacer. Ya le retrasé una cita a Sally por venir contigo, así que ve al grano— exigió la heredera de la luna.
—e-está bien. Bueno, tú ya tienen novia así que… ¿Qué debería hacer?— preguntó el joven.
Leona soltó un suspiro pesado y empezó a explicarle a su compañero todo lo que sabía sobre cómo conquistar a una mujer durante una hora y media.
—y no lo olvides, debes ir lento, a las chicas nos asusta lo precipitado… creo, no funciona con todas— dijo Leona por ultimo.
—gracias Leona, creo que con lo que me dijiste es suficiente. Este… te pediría que me dejaras besarte para practicar, pero estoy seguro que no me dejarás— dijo Jack.
— ¿y por qué piensas eso? eso solo para que practiques. Además yo ya tengo novia, y tú y el resto de los hombres no me gustan, así que no tengo inconveniente alguno. Si tú quieres puedes darme un beso, no significará algo para mí— dijo Leona con tono indiferente.
—oh, entonces, si ese es el caso, pues, con permiso— dijo Jack se acercándose lentamente a Leona.
—Tardas demasiado Crimson, bésame antes de que me arrepienta— dijo Leona jalando del cuello a Jack para apurarse.
Sin alguna clase de cautela, Leona unió sus labios con los de Jack. Cosa que hizo que el peli azulado se sorprendiera.
En el momento en el que ambos se besaban, (como si se tratara de un anime) apareció Amy, la chica con la que Jack se había citado.
—Así que para esto me dijiste que viniera… para presentarme a tu novia ¿no?— preguntó la chica.
Amy Harker, la chica londinense de 18 años. De larga y negra cabellera, junto con unos profundos y tiernos ojos verde esmeralda. Ella era una buena amiga de Jack, y habían quedado de verse el día anterior en ese lugar a las 3:00 pm.
Jack se apartó de Leona al escuchar la voz de la inglesa —no, espera Amy, no es eso, verás… lo que pasa es que…—
—a ver Jack, habla más claro. No te estoy entendiendo— pidió la pelinegra.
—lo que Jack quiere decir es que no soy su novia. Solo lo hizo para "practicar" ya que piensa declarar… — Leona fue callada por la mano de Jack.
—así es, Leona no es mi novia. Sobre todo porque… la chica que me gusta eres tú— confesó Jack bastante apenado.
Amy dio un pequeño saltito debido a la sorpresa. Miró a Jack detenidamente, sentía que podía confiar en lo que acababa de decir, pero la presencia de la pelirroja la hacía dudar.
Leona sintió la mirada de la inglesa, sonrió tiernamente y dijo —si es por mí no te preocupes. A mí no me gusta Jack ni algún otro chico—
— ¿y eso por qué? Ah, ya lo sé, supongo que por ahora no quieres tener novio ¿o me equivoco?— preguntó Amy.
—lamento decirte esto pero te equivocas. No me gustan los chicos porque me gustan las mujeres. Es más hasta tengo novia, así que, que no te preocupe la idea de que te pueda quitar a Jack— dijo Leona sin pena alguna.
Pasaron unos cuantos segundos llenos de incomodidad y tensión, hasta que Leona volvió a hablar.
—Oye Jack, si no le pides a Amy que sea tu novia, tal vez me atreva yo a conquistarla— dijo la pelirroja a manera de broma.
Los dos mayores se alarmaron al escuchar lo que la chica de la luna había dicho.
—en ese caso… Amy, ¿q-quieres ser mi… mi… novia?— preguntó el Crimson mayor bastante nervioso.
La pelinegra se agachó y dijo —pero que pregunta más estúpida…— levantó la cara y mostró un ligero sonrojo y una gran sonrisa — ¡POR SUPUESTO QUE SI JACK! ¡SI QUIERO SER TU NOVIA!—
Jack y Amy se abrazaron mientras la inglesa reía como si fuera una niña.
Leona dejó que ellos dos disfrutaran su romántico momento. Cuando dejaron de abrazarse les avisó —bueno pues… si ya no necesitan de mi presencia, me voy. Porque mi hermosa rubia me está esperando para ir a comer juntas—
—está bien Leona, muchas gracias por ayudarme y te deseo la mejor de las suertes con Sally. Adiós— dijo Jack para despedirse de su amiga.
Leona tomó su bolso, lo agarró con fuerza y se fue corriendo de ahí para volver a la mansión Kusanagi para recoger a su novia e irse a su cita.
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En algún lado de la ciudad de Saitama…..
Krystal y Terry iban rumbo a algún súper mercado para hacer algunas compras.
—Esto es mucho peor de lo que pensé— se quejó la azulina.
—no te quejes Krystal, esto nos pasa por perder en el sorteo que hizo Yuki. No dejo de pensar que ella y Mio hicieron trampa— dijo Terry.
—por cierto, ¿Cómo diablos vamos a comprar las cosas que nos encargaron? Ninguno de los dos sabe hablar o leer japonés— mencionó la chica.
—tienes razón. ¿Por qué no lo dijiste antes de salir de la casa? nos hubiéramos evitado toda esta caminada— gruñó el pelinegro.
—Pero bueno, no fue tan malo, podemos estar a solas durante el regreso, ¿no crees?— dijo la Dash menor abrazando al muchacho.
—eso es verdad Krystal, ya lleva mucho tiempo sin que estuviéramos los dos solos. Sabes, ahora que lo mencionaste, ya me puse nervioso jeje— dijo Terry acariciando el pelo de Krystal.
—Oye Terry, verás, estuve pensando que… bueno… este… quisiera saber si… estás dispuesto a que volvamos a ser novios— comentó ella.
— ¿Por qué lo dices tan de repente? N-no te puedo responder en este momento— dijo el Kusanagi menor ligeramente sonrojado.
— ¿eh? ¿Por qué no? ¿Es que acaso estás enamorado de otra persona? ¿Acaso ya no te gusto? Dime por qué no te me puedes responder— exigió la azulina.
—no, no es eso. Tú todavía me gustas, lo que pasa es que no estoy seguro que sea buena idea volver a relacionarnos de esa forma. Tú sabes, no sabemos que nos pasará en el futuro, y no quiero arrastrarte conmigo si algún día algo me pasa— explicó Terry.
—aun no sabes inventar excusas, mejor dime que no quieres volver conmigo y ya. No quiero que te obligues a estar a mi lado… pero tampoco quiero perderte— dijo Krystal con voz triste.
—no pienses así Krystal, nunca me perderás, aunque no sea tu novio, siempre estaré a tu lado. Somos amigos, y los momentos que pasamos juntos nunca desaparecerán. Así que no te desanimes— dijo el chico revolviéndole el cabello a la chica.
—que rápido te rendiste con la idea de reconquistarme Terry. Y solo para que tengas presente, no voy a rendirme con la idea de usar mis "encantos" para volver a conquistarte. Y también grábate que no buscaré a alguien más para que sea mi novio… al menos mientras tú estés sin pareja— mencionó la peli azul.
—En cierto modo agradezco que me tengas como primera opción pero… no me gustaría que por estarme esperando salgas lastimada o te quedes sola— comentó Terry.
Krystal se detuvo, miró a Terry a los ojos y dijo —quiero, que me mires a los ojos y me digas que ya no sientes algo por mí. Que estás dispuesto a olvidarme para que, según tú, pueda ser feliz con alguien más— se recogió el pelo y dejó visible su inusual ojo derecho.
—lo siento Krystal, pero no puedo ponerme serio si veo que tus ojos son de diferente color… tapate uno, el que sea— dijo el pelinegro aguantándose la risa.
—De algún modo ya me suponía que iba a decir algo como eso— pensó la chica acomodando su flequillo para que le cubriera su ojo rojo.
—de cualquier modo, no te puedo decir eso Krystal. Sigo enamorado de ti, me gustas mucho, pero no quiero que por una razón u otra terminemos separándonos otra vez. Por eso… por eso…— Terry fue incapaz de terminar la frase.
Krystal puso una sonrisa seductora, lo abrazó y le dio un beso en los labios demostrando su amor por él.
Terry no puso objeción alguna, aceptó en su totalidad el beso de Krystal. Desde aquel día que se quedaron solos en la escuela, no habían tenido oportunidad de mostrar cuanto se amaban.
—había olvidado lo bien que sabían tus besos Terry— comentó la azulina levemente agitada y sonrojada.
—no digas eso Krystal, me hace sentir incómodo. En todo caso el que debería decir eso soy yo— dijo el dueño del fuego multicolor.
—vamos Terry, si yo te amo y tú a mí, ¿Por qué diablos no aceptas de una vez mi propuesta? ¿Quieres ser mi novio… otra vez?— preguntó Krystal a punto de un ataque de ansiedad.
—si tanto insistes, está bien Krystal, a partir de este momento volvemos a ser pareja. Aunque no creo que cambie nuestra relación con solo decir eso— dijo el chico retomando la caminata de regreso a la mansión Kusanagi.
— ¡YAY, GENIAL!— dijo la azulina dando brincos como niña pequeña —ante los ojos de los demás nuestra relación no cambiará en lo más mínimo. Pero a solas... solo tendrás que pedirme que te demuestre lo mucho que te amo—
—Sabes, empezaba a extrañar ese lado tuyo, esa mente pervertida que me hace tan feliz— habló él.
—si te pone feliz que yo sea así, es porque tú eres el doble de pervertido que yo— contraatacó la chica.
—y-yo no soy así y te consta perfectamente. Yo nunca traté de hacer esa clase de cosas contigo. A excepción de aquella vez en mi casa— dijo Terry alarmado.
—si no fueras así, no hubieras besado a tu hermana solo porque te lo pidió. De Asamiya lo entiendo un poco más ya que te tomó por sorpresa, pero aun así pudiste quitarte o quemarla o algo para que se detuviera. Y aprovechando que las menciono y estamos a solas… ¿Quién besa mejor, Yuki, Asamiya o yo?— cuestionó Krystal.
—ah… pues… verás, creo que… ahm… jeje… no te enojes pero siento que besa mejor Yuki. Cosa rara porque según tengo entendido ese fue su primer beso. Cosa que con Mio y tú no lo fue— contestó el chico.
—sabes que… no me creo eso. Se me hace que la estás elogiando porque es tu hermana. No me puedes negar que no te dio tentación hacerle "cosas" durante el tiempo que dormían en el mismo cuarto— agregó ella con una sonrisa maliciosa.
—e-e-eso no te lo voy a responder. No tengo obligación en confirmar o negar mis fantasías privadas— dijo Terry dando por terminada la plática.
—tomaré ese comentario como un sí. Si tuviste la idea de hacerlo con Yuki algún día— dijo Krystal levantando la voz.
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En la mansión Kusanagi….
Todo el grupo se encontraba presente en la casa de la familia Kusanagi para hacer una comida grupal y aprovechar las vacaciones de invierno.
—después de todo no sirvió que nosotros fuéramos a hacer las compras— mencionó Terry.
—bueno, después de todo no debimos mandarlos a ustedes cuando no saben japonés. Hubiera sido mejor que alguien más hubiera ido— dijo Mio mientras preparaba la mesa.
— ¿Qué están cocinando la tía Krysty y Leona?— preguntó Carly.
—mmm… no nos quieren decir. Dicen que será sorpresa— contestó la violeta.
—Entonces… ¿sin resentimientos Sally?— cuestionó Hana bajando las escaleras junto a la rubia.
—no vayas tan rápido, que haya aceptado tus disculpas y que te haya perdonado no significa que no tendré rencor hacia ti. ¿Acaso crees que me es fácil aceptar que tú tuviste que ver con la muerte de Tory?— dijo Sally un poco enojada.
—entiendo, entiendo. Pero de verdad, lo siento, no pensé que todo fuera a terminar así— habló Hana agachando la cabeza.
—y bien, ¿ya está todo listo? Tengo una hambre tipo hasta la comida corriente me la como— dijo Axel haciendo presencia en el comedor.
—ya estaría todo listo si ayudaras en algo Crimson… ¿Qué esperas? No te quedes ahí parado y haz algo— reclamó Terry.
—hmp, mira quién habla, el que solo está sentado esperando la comida— dijo el peli azul refiriéndose a Terry.
—él tiene razón tío, tu tampoco estás ayudando en este momento— agregó la niña.
—pero yo ya hice mi parte. Estoy en pleno derecho de tomarme un descanso— se defendió el pelinegro.
—sí, sí, equis, lo que sea, tipo da igual— gruñó Axel mientras le ayudaba a Mio a preparar la mesa.
—Ábranse, ábranse, que si no se quitan voy a quemar a alguien con esto— dijo Leona saliendo de la cocina con una olla.
—parece que se esmeraron mucho. Gracias por su esfuerzo— dijo Ethan entrando al comedor junto con Bryan y Misa.
—en realidad, la que hizo casi todo el trabajo fui yo. Por alguna razón Krystal estuvo ida y fantaseando todo el tiempo— se quejó la pelirroja.
—bueno equipo, todos tomen sus lugares, ya vamos a comer— dijo Yuki a manera de orden.
Todos hicieron lo que la castaña dijo y se sentaron frente a la mesa para empezar a comer.
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Después de comer….
—y… Hana, ¿ya arreglaste las cosas con Sally?— le preguntó la violeta en el oído.
—Más o menos, ya me disculpé pero no piensa olvidar las cosas fácilmente— contestó la peli rosada.
—muy bien, en ese caso creo que tienes luz verde para confesarle tus sentimientos a Ethan— dijo Mio sonriendo.
Hana también sonrió y susurró—si ese es el caso— se levantó de su silla y llamó la atención de los demás —a ver escúchenme todos, tengo algo muy importante que decir—
Todos se callaron y dirigieron sus miradas hacia la chica de ojos mieles.
—Ya te estamos poniendo atención, así que ya habla— dijo Sally un poco molesta.
—bueno, lo que les quiero anunciar es… que… mmm… ¡ESTOY ENAMORADA DE ETHAN Y LE QUIERO PREGUNTAR SI QUIERE SER MI NOVIO!— gritó Hana con voz desesperada.
Instantáneamente después de escuchar tal cosa, lo demás volteó a ver a Ethan, el cual estaba rojo de vergüenza y con cara de confusión.
Ethan reaccionó y dijo—ahm… bueno, de algún modo ya lo sospechaba— se levantó de su silla y habló —te reconozco que tuviste mucho valor para decirlo enfrente de todos. Yo no hubiera sido capaz, así que, lo único que falta es que me hagas formalmente la pregunta—
—Ethan Bogard… ¿qu-quieres s-ser mi novio?— preguntó Hana aún más nerviosa.
—supongo que no puedo negarme. Pero no estoy queriendo decir que es a la fuerza. Está bien Hana, acepto ser tu novio— contestó Ethan con tranquilidad.
— ¿desde cuándo los patos le tiran a las escopetas? Nunca había escuchado que una mujer preguntara eso— dijo Terry bastante divertido con eso.
Krystal lo alcanzó a escuchar y le dio una patada por debajo de la mesa con la intención de callarlo.
—Por si no recuerdas Terry, yo soy mujer, y también hice esa pregunta— mencionó Sally.
—pero tú eres Yuri, no se lo preguntaste a un chico, sino a otra chica— dijo Kyle repentinamente.
—Como si importara en una relación quien hace esa pregunta— susurró Leona con voz molesta mientras se volvía a servir de comer.
—Hana, verás, cuando te dije que ya podías confesarle tus sentimientos a Ethan, no me refería a que lo hicieras en este momento— le dijo Mio a la peli rosa.
—si ya lo sé pero, preferí hacerlo al instante aprovechando que tenía la valentía reunida. Porque si esperaba otro momento lo más probable era que no me armara del valor suficiente— explicó Hana.
—oye Ethan, ¿estás seguro de lo que estás haciendo? Piensa que tener pareja es una gran responsabilidad— dijo Bryan en el oído de su primo.
—Bryan tiene razón, si ella no te gusta o no te cae bien lo suficiente, solo la lastimarás. Debes pensar en el bien estar de ella antes que nada— agregó Terry con seriedad.
—tranquilos, estoy seguro de lo que estoy haciendo. Además, no estoy seguro si me gusta, pero la quiero y me cae bien. Y yo pienso, que si nos tratamos de esa forma, algún día me enamoraré de ella y podré corresponderle— contestó el castaño con voz firme y decidida.
—bueno, si eso es lo que quieres y piensas, lo único que nos queda es desearte buena suerte con ella. Aunque en lo personal no me gusta para tu novia— mencionó Sally con voz rencorosa.
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Al día siguiente…..
Esta vez, Yuki y Axel salieron los sorteados para ir a hacer las compras.
—vaya, no pensé que esta vez me tocaría a mí— se quejó el chico.
—no me imaginaba que fueras así de flojo Axel, deberías hacer esta clase de cosas al menos una vez al mes— regañó ella.
—yo no tengo necesidad de hacer esas cosas porque para eso tengo gente a la cual pagarle. Así que no es necesario que lo haga yo— remarcó Axel.
—sí, sí, lo que tú digas. Que tengas millones en tu cuenta no me impresiona en lo más mínimo— dijo Yuki.
—Dejando eso de lado, ayer habían dicho que querían ir a alguna playa ¿no?— preguntó el peli azul.
—sip. Aishlinna y Carly dicen que hay muy buenas playas en México, y los demás y yo queríamos ir a comprobarlo. Pero no sé si podamos reunir el dinero— contestó la japonesa.
—si ese es el caso, ¿quieren que le pida su jet a mi hermano? Si ya sé es muy ridículo tener eso pero nunca está de más—propuso Axel.
— ¿enserio se puede? No me gustaría tener que pedirte favores a ti pero no es mala tu proposición— dijo la chica.
—Pues entonces no se diga más, cuando regresemos le diremos a los demás si quieren ir— dijo Axel por último.
Caminaron unos minutos en silencio debido a que no sabían de qué platicar llegando al punto de volverse incómodo.
—no tenías que acompañarme Axel, yo no soy como mi hermano, yo sí sé hablar y leer japonés… creo— dijo la castaña.
—solo para que sepas no vine acompañándote, vine como escolta. Terry me rompería el cuello si dejara que alguien tocara a su plana hermana— dijo el francés a modo de broma.
— ¿sabes qué? Ya estoy harta de que te la pases llamándome plana, tabla y todas esas cosas. ¿Acaso no crees que hay cosas más importantes en una mujer que eso?— dijo Yuki un poco alterada.
—supongo que sí, pero tú sabes, eso refleja la belleza y el tamaño del corazón. Así que no me extraña que tú los tengas de ese tamaño— dijo el chico con intensión de molestar.
— ¿me estás diciendo horrenda? ¿¡ESTÁS TRATANDO DE DECIR NO SOY ATRACTIVA SOLO POR NO ESTAR IGUAL DE INFLADA QUE OTRAS!?— habló ella empezando a molestarse.
—en cierta forma es verdad, pregúntale a cualquier chico y eso te responderá— contestó Axel poniéndose serio.
—por supuesto que no, conozco a cinco… no, cuatro chicos que jamás se fijan es eso al momento de buscar pareja. A diferencia de ti que seguramente la tal Molly ha de estar llena de bolas para que te fijaras en ella— mencionó la heredera del sol.
—si estás hablando de tu hermano y los otros, déjame decirte que te equivocas. Solo fíjate bien, Krystal, Mio, Hana y todas las demás están mucho mejor que tú en ese aspecto. Acéptalo, si excluyes a las niñas tu eres la más plana de todas las chicas del grupo. ¡ADEMÁS MOLLY NO TIENE QUE VER EN ESTO!— reclamó el controlador del fuego verde.
—pero si me estás diciendo que estoy plana y todo eso es porque me estás comparando. Y ella es la único que se me ocurre para que hagas el comparativo— respondió Yuki aún más molesta.
—solo para que lo sepas, ella no está "llena de bolas" como tú dices yo la elegí porque la amo. Y no te atrevas a volver a hablar mal de ella— amenazó el chico.
—Dejaré de hablar de ella cuando tú dejes de insultar mi figura y decir que estoy plana y que no sé qué— se defendió ella.
—te me vas calmando. Yo solo te dije esas cosas como un simple comentario. No era necesario que te lo tomaras tan "a pechos"— dijo Axel.
—Pues entonces vete a decirle esos comentarios a tu amada Molly a ver que te dice— contraatacó Yuki bastante neurótica.
— ¿Por qué rayos estás tan en contra de Molly? Ella no te ha hecho cosa alguna, es más ni siquiera la conoces. ¿Por qué la odias?— cuestionó el francés bastante molestó.
— ¡¿PORQUE TÚ ME GUSTAS?! La odio porque ella es tu novia, porque mientras ella esté contigo yo no tengo oportunidad, lo único que puedo hacer es observar y esperar a que por alguna razón u otra terminen su relación para poder estar contigo. Claro, no estoy diciendo que deseo que se separen, solo estoy pidiendo una oportunidad— confesó Yuki con lágrimas de rabia y tristeza al mismo tiempo.
—Yuki… yo… no tenía idea de que sintieras eso por mí. Siempre te portabas tan distante y agresiva conmigo que nunca pensé que te gustara— dijo Axel con voz suave.
—me portaba de esa forma porque no quería aceptar lo que siento por ti, no quería enamorarme de un Crimson, de alguien que se sentía en la cima del mundo, pero toda la lucha fue inútil, de algún modo lograste entrar en mi corazón. Sin darme cuenta, cada noche antes de dormir me dedicaba a pensar en ti. Al principio no quise aceptarlo, no quería hacerme falsas ilusiones, y mucho más cuando me enteré que tienes novia— dijo la chica completamente deshecha emocionalmente.
—p-pero, aquel día, cuando conocimos a Sally. Yo… pensé que tú eras…— susurró él.
—pensaste que era lesbiana ¿cierto? Pues no es verdad, solo lo hice para que tu hermano y tú dejaran de molestarla— explicó la castaña.
—Lo siento, si tan solo lo hubiera notado…— dijo Axel en voz baja.
—pero no tienes por qué sentir lástima por mí. Anda, tienes toda la libertad para irte con ella. Yo no pienso detenerte— dijo Yuki limpiándose las lágrimas.
—terminé con ella hace unos días. Me dijo que la relación no funcionará a larga distancia así que terminó conmigo y regresó a su casa— mencionó el peli azul.
—e-entonces… s-supongo que puedo darme una oportunidad. Axel… ¿tu… quieres…?— Yuki fue interrumpida antes de terminar la pregunta.
—se a la perfección que me ibas a preguntar. Y mi respuesta por el momento es no. acabo de terminar una relación y no me siento listo para estar contigo. Pero si tú quieres, podemos cambiar nuestra relación a algo un poco más íntimo que solo amigos, hasta que ambos sintamos que es momento. ¿Te parece?— propuso el Crimson menor extendiendo sus manos.
Yuki tomó las manos de Axel con firmeza y le contestó —por el momento me conformo con tenerte más cerca— le dio un abrazo.
—muy bien, entonces, vayamos a hacer las compras o nos dirán que nos tardamos mucho— recordó Axel.
Ambos retomaron el camino hacia la tienda tomados de la mano.
FIN DEL CAPÍTULO 9
Y BIEN, ¿QUÉ PIENSAN DE TODO ESTO?
LO SIENTO SI FUE DEMASIADO EMPALAGOSO, POR ESO PUSE UNA ADVERENCIA AL PRINCIPIO.
SIN MÁS QUE DECIR, ME DESPIDO.
PRÓXIMO CAPÍTULO: UN DÍA EN LA PLAYA.
