Ocho


-Entonces, Takaishi... ¿cuál es tu técnica?- pregunté, revisando la fruta.

-No esperarás que te la diga.- mordió una uva.

-¿Por qué no? Siempre vienes a hacer la despensa, traes a Sofi y regresas de buen humor, ¿cuál es el secreto?

TK sonrió divinamente.

-Digamos que mi princesa es la clave.- dijo, dándole una uva a la niña.- A las mujeres les atraen los papás solteros. Es sexy.

Me eché a reír.

-¿Sexy? ¿En serio?- él asintió. Y vaya que tenía razón, cada vez que lo veía alimentando, durmiendo o bañando a Sofi pensaba: es divino. Y deseaba con todas mis fuerzas poder ser yo la madre de sus hijos.

Entonces voltee de reojo a ver a una mujer pelirroja que no le quitaba los ojos de encima a TK. Sentí muchos celos a pesar de que no tenía motivos, ¡pero es que parecía una zorra! Me acerqué a él, quien me miró extrañado, le acaricié una mejilla y lo besé.

-¿Y eso?- preguntó sonriendo. La mujer volteó los ojos y bajó la mirada para luego darnos la espalda e irse.

-Eso es porque te quiero.- dije.- Vamos, aún hay muchas cosas que hacer.

Terminando con la despensa, fuimos a comprar una nieve. Pedí una de chocolate con nuez y almendras para darle a Sofi; TK decidió que nos bajáramos en un parque a comerla y ver el atardecer.

Para ventaja mía, la niña ya sabía caminar, por lo que sentí la confianza de dejarla ir a jugar en una caja de arena con otros niños.

-Hay algo que he querido decirte.- comentó TK cuando nos quedamos solos en la banca.

-¿Qué es?- pregunté, sin despegar los ojos de Sofía.

-Es... sobre mi trabajo.- titubeó.- Me han ofrecido un puesto como director técnico de los Yankees.

-¿De verdad?- pregunté emocionada.- ¡TK, eso es genial!

-Sí...- sonrió cabizbajo.- Es solo que es en Chicago.- me miró, esperando mi reacción.

Me quedé muda. ¿Chicago, había dicho? Intenté procesar rápido la información pero mil preguntas y suposiciones empezaron a aparecer en mi mente dejándome totalmente confundida.

-Aún no he aceptado.- comentó, como justificándose.

-Pero eso es... ¿significa que...?

-Sí.- afirmó a mi no formulada pregunta.- Si tomo el puesto tendré que irme a vivir allá.- sus ojos mostraban un brillo especial, era evidente que anhelaba irse y la sola idea le causaba emoción.

Varias veces, cuando terminábamos de hacer el amor, me había comentado que era eso lo que anhelaba. Que durante años había trabajado duramente para conseguir ese puesto pero nunca, su jefe, lo había tomado en cuenta.

Y ahora aquí estaba, ¡la oportunidad de oro!

-¿Por qué no has aceptado?- pregunté.

-Por Sofi...- se quedó callado, esperé a que dijera algo más.

-¿Sólo por Sofi?

-Está bien, Kari. Si no he aceptado es por ti y por la niña. Porque ambas son demasiado importantes para mí y en estos momentos, que se convirtieron en mi prioridad, no quiero dejarlas.

¿Prioridad había dicho? ¡Vaya! Ahora entiendo lo que Zoe me dijo: "TK Takaishi ha sido cambiado por ti, Kari Yagami. Ahora en ti recae el poder de hacer que él se supere o se destruya".

-Pero si tú no quieres...- escuché que habló.

-Ve.- dije firme.

-¿Eh?

-Ve y acepta el puesto. Ese es tu sueño, la oportunidad que esperaste por mucho y quiero que vayas y lo hagas.- un profundo dolor se clavó en mi pecho con la sola idea de verme alejada de él.

-¿Hablas en serio, Kari?- me acarició una mano con delicadeza. Yo asentí.

-Totalmente.

-¿Qué pasará con...?- volteó su mirada hacia Sofi.

-Yo puedo encargarme de ella.

-Quiero que sepas que aunque no esté presente, no me voy a desentender. Yo conozco mi responsabilidad para con Sofía y te estaré enviando un cheque mensual para todos sus gastos y vendré en cada oportunidad y...

-TK.- lo interrumpí. Él soltó un largo suspiro y acaricié su rostro.- Vete tranquilo, Sofi y yo estaremos bien.

Estaba a punto de llorar y no quería. Deseaba mostrarme fuerte ante él, como siempre había hecho. Se me acercó más y me abrazó. Fue un cálido y reconfortante abrazo de despedida.

Me hundí en sus brazos y en el calor de su cuerpo, sintiendo mis mejillas mojarse con las imparables lágrimas que el saber de su ausencia me estaba dejando.


Awww ¿a poco no está lindo éste capítulo? A mí me ha encantado! :D y es que esa parte de la peli (la del supermercado) me fascinó! La cara de Josh (baba)... aww... díganme qué tal xD y perdón por hacerlos esperar tanto!