Primero que todo muchas gracias por sus reviews, me encanta que les esté gustando.
La Esfera Odornomine va da que hablar, pero no es la única sorpresa de esté fic.
Espero que disfruten este capítulo.
Muchos Besos.
AtheneaPsique.

9 Capítulo: Navidad con los Weasley.

Los días en la madriguera, no fueron para nada de descanso, la señora Weasley se había asegurado que Harry, Ron y Ginny se mantuvieran ocupados, ayudándola en todos los quehaceres del hogar y en los adornos de Navidad. Ron y Ginny no estuvieron ni un solo día sin pelearse, esto hizo que Harry fuera él primero que terminará sus deberes, algo cansado de sus gritos.
Él ya le había contado a Ron todo lo que sucedió en la conversación entre Draco y Snape, y que él difería de la opinión de Hermione que aseguraba que Snape solo estaba fingiendo para conocer los planes de Malfoy. Ron estaba de acuerdo con su opinión, seguro Snape lo estaba ayudando.
En la noche de Navidad, Charlie y Percy eran los únicos ausentes de los Weasley. El señor Weasley pudo estar temprano a la madriguera, ya que en los demás días solo venía en las madrugadas, por el duro trabajo que tenía en el Ministerio.
- Esto ya me está cansado.- gruñó Ron fastidiado en voz alta mientras Harry y él cortaban vegetales en mesa de la cocina.- Ya quiero tener diecisiete, Harry, estoy harto de cortar tanta porquería.
- Te salvaste de no ser muggle.- dijo Harry con una ligera sonrisa. Ron le hizo una mueca de falsa sonrisa y rodó sus ojos de nuevo a los vegetales, cortándolos bruscamente.
- ¡Hey, Como está quedando la comida!.- dijo Fred alegremente entrando a la cocina junto a George que guardaba unos Snaps explosivos en sus bolsillos.
- Me estoy muriendo de hambre.- dijo George riéndose mientras pasaba al lado de ellos y agarraba inmediatamente unos cuantos bollos de la mesa.- Toma, Fred.- lanzándole uno por el aire a Fred que lo tomó enseguida.
- Si están tan hambrientos, porque no nos ayudan.- dijo Ron enojado es voz alta dejando de cortar y tirando con fuerza el cuchillo en la mesa.
- No.- dijo Fred astutamente mientras comía.- Preferimos esperar, y hablando de esperar.- mirando divertido a George.- Ginny nos dijo que por fin tenías novia, una señorita llamada¡Ah!, Lavender Brown.
- Ella no es mi novia, ni siquiera nos hablamos ahora.- dijo Ron en voz alta perdiendo la paciencia.
- Rompieron, ya decíamos que era demasiado genial para ti.- comentó George.
- Si ha eso que hacían lo llamas hablar, yo más bien diría...- dijo Fred sonriendo intercambiando miradas con George y Harry.
- Besuqueo.- dijeron Fred y George divertidos dándole con el codo a los brazos de Harry, mientras él mostró una ligera sonrisa.
- No metan sus narices en lo que no les importa.- dijo Ron molesto algo enrojecido.
En ese momento entró rápidamente a la cocina, la señora Weasley enfurecida.
- ¡Fred¡George, que les dije que no entraran a la cocina!.- regaño la señora Weasley exasperada mientras avanzaba rápidamente hacia ellos, agarrando los bollos que tenían en la mano.- ¡Por Merlín, Lo único que hacen es comer, esperen la cena!.
- Vamos a jugar Snap explosivo.- dijo Fred que salió rápidamente de la cocina con George.
- ¡No los quiero volver a ver en la cocina!.- gritó la señora Weasley enojada.- Harry, cariño ve ayudar con la mesa a Ginny.- cuando voltio y lo miró dulcemente.
- Sí, señora Weasley.
Al salir de la cocina, en la sala se oían villancicos de una radio de madera sin cables, el señor Weasley estaba sentado en un sofá hablando con Bill y Fleur apretujados en un asiento rojo y Fred y George jugaban Snap explosivo.
Ginny se encontraba colocando los manteles en una gran mesa, al verlo le sonrió.
- Puedes ir colocando los vasos y las servilletas, yo te ayudo con los platos.- dijo Ginny radiante acercándose a él.
Al poco tiempo salió de la cocina Ron malhumorado que se sentó cansado al lado del señor Weasley, detrás de él, la señora Weasley entró a la sala ordenando con su varita las fuentes de comida.
- Ya está lista la comida.- dijo la señora Weasley emocionada.
- ¡SII!.- dijeron los gemelos que se apresuraron hacia la mesa. Después se sentaron juntos Bill y Fleur.
Ginny se sentó al lado de Harry como todos los días, pero está vez después de hacerlo puso el pie para que Ron que pasaba para sentarse del otro lado de Harry, hechizado viendo a Fleur, se cayera. Esto hizo que los gemelos estallaran en risa, cosa que Ginny no pudo tampoco aguantar. Esto ha Harry no le dio tanta gracia, más bien ayudo a Ron a levantarse del piso.
- O pego, que leg paso.- dijo Fleur con algo de dolor en su cara, al oír el fuerte golpe que pegó Ron cuando dio con el piso, que ahora se levantaba mirando furioso a Ginny que no paraba de reír.
- ¡Fred, George!.- regaño la señora Weasley.- ¡O se comportan o no cenaran!. Enseguida se callaron pero no dejaron ir la sonrisa.
Mientras comían Fleur no paraba de hablar de los preparativos de su boda, cosa que hastiaba ha Ginny y a la señora Weasley, que preferían hablar de otras cosas.
- Señor Weasley.- murmuro Harry que estaba al frente de él.- ¿Cómo han ido las cosas en el Ministerio?.
- Oh, Harry.- dijo el señor Weasley algo sorprendido dejando de comer, acercándose un poco a él.- Estos días escuche en el Ministerio, que los aurores fueron a inspeccionar la Mansión Malfoy. Parecen que estaban buscando algo, pero realmente no sé que es exactamente, es secreto.
- Y ¿Qué sucedió?.- dijo Harry muy interesado.
- No encontraron nada, pero no será la única que harán, habrán otras inspecciones para él y otras residencias de Mortifagos en los próximos días.
- Han tenido noticias de Lupin.- dijo Harry curioso.- No recibí ninguna carta de él, durante las clases.
- Ha estado viviendo con otros como él, sirviendo como espía de Dumbledore y nos ha comunicado que la mayoría está de parte de Quien-tú-sabes-quién y que están liderados por Greyback.
- ¿Saben algo de él, de Greyback?
- Eh...fue el responsable de que Lupin se convirtiera en... hombre-lobo, lo mordió cuando era muy joven, ese es, de un modo su método de crear hombres-lobo que odien a los magos normales, Quien-tu-sabes-quién dijo que iba a soltarlo a todos sus hijos, para crear miedo, Harry.
Harry se quedó pensando, estaban uniéndose a Voldemort todos aquellos que querían crear miedo y destrucción en el mundo mágico, para lograr tener más poder, por un momento temió por lo que pasaría si está situación estallara y Voldemort lograba reunir su ejercito, matarían a todos que estuvieran en contra de él, y a los Muggles. Pensó en Hermione, sus padres eran Muggles, estarían en peligro, en los Weasley, los de la Orden (excepto Snape), y hasta en sus tíos.
- Harry tienes algo en el cabello.- dijo Ginny riéndose mientras revolvía con sus manos el cabello rebelde de él.
- ¿Qué?.- dijo Harry preocupado, saliendo de sus pensamientos, tocándose de pronto el cabello.
- Ya te lo quité.- dijo Ginny rápidamente, que se quedo mirando lo que hacía un buen rato. Esto le hizo sentir algo incomodo.
- Sig, cagiño Ginny llevaga gosas blangas egse gía, aungue...- dijo Fleur ilusionada dándole con su cubierto trozos de pavo de navidad a Bill en la boca. Ginny voltio los ojos fastidiada.
- Mamá.- dijo Ginny en voz alta interrumpiendo a Fleur — ¡Mamá! En estos días nos puedes dejar libres, para que juguemos Quidditch.- agudamente.
- Sí, bueno, en las tardes podrían jugar.- dijo la señora Weasley al levantarse y recoger con su varita los platos.- Pero seguirán haciendo sus labores en la mañana.
Ginny sonrió de felicidad, Harry pensaba que algo de Quidditch lo distraería un poco, mostró una ligera sonrisa.
- Jugaremos con ustedes.- dijeron Fred y George entusiasmados.
- Hace tiempo que no lo hacemos, verdad, Fred.- dijo George contento.- Ha habido mucha faena en la tienda.
- Ni crean que jugare con ella.- dijo Ron enojado al terminar de comer su pastel de Navidad.- prefiero limpiar mi cuarto o seguir cortando porquería.
- No importa, si no juegas.- dijo Ginny en voz alta algo molesta.- No te necesitamos, jugaremos con Fred y George.
Después de haber terminado la cena, fueron a abrir sus regalos.
- ..De snitch dorada.- dijo Harry abrir el paquete que estaba en su media de Navidad, era un suéter tejido por la señora Weasley, entre sus demás regalos estaba un paquete de productos de Sortilegios Weasley, el otro era un libro, enseguida supuso que era de Hermione.
- "Las mejores estrategias de los capitanes más famosos del Quidditch".- dijo Harry contento leyendo la portada.- realmente me conoces muy bien.
- ¿Qué recibiste?.- preguntó Ron curioso, mientras se acercaba a él.- Guau¡Mira que portada!, Es uno de los mejores capitanes de la liga inglesa.
- ¿Y a ti¿Qué te regalaron?.- dijo Harry curioso.
- Los estoy abriendo...además de lo que tú ya sabes.- dijo Ron enseñándole un suéter de snitch tejido.- ¡"Un kit de productos especiales para el mantenimiento de escobas"! es de Hermione.- se quedo pensativo un momento mirando el regalo.
- Deberías hablarle.- dijo Harry seriamente.- Olvídate de lo que dijo Ginny, volvamos hacer los tres de siempre.
Ron lo miro algo entristecido, pero no le respondió, sacó el último regalo de su media. Era un paquete mediano que no tenía nombre, estaba adornado con hojas y flores que Harry nunca había visto.
- ¿De quien será este?.- preguntó Ron extrañado todavía sin abrirlo.- Mamá quien me regaló esto.
- Ginny lo colocó en tu media.- dijo la señora Weasley en voz alta, mientras veía orgullosamente a Ginny, que se miraba en un espejo junto al vestido que ella le había regalado.- Te debe de quedar hermoso, hija.
- Esto es una broma, desde cuando Ginny me regala algo.- dijo Ron todavía más extrañado.- Debe ser un explosivo.- con una ligera sonrisa. Este comentario hizo Harry empezara a reír.
- O gue feog, no meg gusta el cogol.- dijo Fleur al levantarse de al lado de Bill, para mirar el vestido de su futura cuñada. Ellas la miraron furiosas, Ginny sacó de la vista de Fleur su nuevo vestido mientras murmura cosas junto a la señora Weasley.
- Quiere deshacerse de ti.- dijo Harry riéndose.
- No me extrañaría.- dijo Ron todavía no dispuesto ha abrirlo.- ¡Hey! Toma tú regalo.- levantándose y acercándole el regalo a Ginny.
- No seas estúpido, no es mío, es de Lunática.- dijo Ginny en voz alta molesta a tener que hablar con él.
- ¡De Lunática!, digo Luna - dijo Ron sorprendido.- No será otro truco tuyo.
- No seas tan cobarde, Ron, ábrelo de una buena vez.- dijo Ginny perdiendo la paciencia, mientras se iba ha jugar con sus hermanos Snap explosivo.
- Ábrelo, Ron.- dijo Harry curioso.
- Ya voy.- dijo Ron algo desconfiado - ¡gomitas colorabocas y Gudyroots¿Cómo sabía que me gustaban los Gudyroots?.- sorprendido al mirar unos dulces con forma de cebolla de color rojo.
- No sé.- dijo Harry encogiendo los hombros y negando levemente con la cabeza, aunque pensaba que tal vez se lo había dicho Hermione.
- ¡Es genial¡.- dijo Ron entusiasmado que no tardó mucho en comer uno.
Luego de que vieron todos los regalos fueron subiendo al ático donde dormían Ron y él.
- ¡Estoy harta, no pienso compartir mi cuarto esa, flema!.- dijo Ginny en voz alta molesta batiendo su rojo cabellera con furia, mientras subía apresuradamente con ellos.
- Yo soy él que está harto con tu flema.- dijo Ron molesto en voz alta.- Si estás tan molesta con ella, pues ve, gritarle todo en su cara y déjame en paz. Estoy harto que me pongas tu pie en mi camino y que te rías de mi cara.
- No sabes lo ridículo que eres, cuando ves a flema.- dijo Ginny riéndose.- ¡Era para que despertaras Ron, para que pongas los pies en el piso!
- Yo soy es que está harto de sus discusiones, podrían parar al menos un segundo.- dijo Harry algo molesto.
- Hoy no me pienso quedar callado, sabes que.- dijo Ron enrojecido, acercándose a su hermana, mientras Harry dándose por vencido se adelantaba hacia al ático.- yo no te pongo el pie cada vez que estás fascinada con Harry, ayudándolo en yo no sé que estupidez.
- Eso no es asunto tuyo.- dijo Ginny molesta mientras volteaba y se dirigía a su cuarto.
Harry que estaba un piso más arriba, había escuchado toda la conversación, se paró un momento y siguió hacia él ático. Estaba algo confundido, no pensaba que Ginny siguiera gustando de él, y menos ahora que salía con Dean. Recordó las palabras de Hermione, que le decían que Ginny no estaba más interesada en él.
Se acostó en una de las camas, recordar las palabras de Hermione, hizo que empezará de nuevo a extrañarla. Al poco tiempo entró Ron todavía molesto.
- Se cree que soy estúpido.- gruñó Ron mientras se cambiaba su ropa, por una pijama que estaba debajo de su almohada.- Estará besuqueando con Dean, pero eso de que me siento al lado de Harry, ven ayudarme con esto Harry... y está celosa de Fleur porque sigue enamorada de ti.
Harry no supo que responderle, sus pensamientos de encontraban en otra parte, decidió levantarse y cambiarse de ropa.
- Aunque, prefiero que seas tu el novio de mi hermana, que ese...- dijo Ron queriendo maldecir con todas sus ganas a Dean, sentándose a un lado de su cama.- Y a ti Harry¿Te gusta mi hermana?.- algo curioso.
Harry que se estaba colocando la camisa de su pijama, no espero tal pregunta.
- No.- dijo Harry seriamente, negando levemente con la cabeza, mientras se sentaba en su cama que estaba frente a Ron.- Sabes que yo no siento nada por tu...
- Eso supuse.- dijo Ron con algo de desilusión.- ¿En qué tanto piensas, has estado callado, en estos días?.
- Tengo muchas cosas en la cabeza.- dijo Harry algo cansado, llevándose las manos a la cabeza, dando gracias que Ron no pudiera leer sus pensamientos.- Tengo que decirle a Dumbledore lo que pasó en el despacho de Snape.
- Conociendo a Dumbledore, seguro te dirá lo mismo que Hermione, que estaba fingiendo.
- Eso lo sé, pero no voy a darme por vencido, todo esto me está dando un mal presentimiento.- dijo Harry preocupado.- Y más si se trata de un plan de Voldemort.
Ron al escucharlo se preocupo un poco, algo soñoliento miro el reloj de madera antiguo que estaba en una esquina del ático, eran nada menos que las dos y veinticinco minutos de la mañana.
- Bueno, ya tengo mucho sueño.- dijo Ron bostezando, y colocándose perezosamente las cobijas de su cama.- Seguro mañana mi mamá nos levanta a las siete de la mañana.- mientras se acomodaba en su almohada.
Harry no tenía sueño, todavía estaba sentado y tocaba su cabeza, sintiéndola algo pesada.
- Buenas noches.- dijo Ron mientras apagaba la única lampara de la habitación, que estaba al lado de su cama.
- Buenas noches.
Harry se quitó los lentes, los puso en una pequeña mesa que estaba al lado de su cama y se acostó boca arriba mirando al techo del ático. Los malos recuerdos siempre lo acompañaban de noche. La muerte de Sirius, se sentía que era su culpa, si era doloroso, pero se sentía culpable. Hermione yacente en el piso, creyó que iba perderla, no quiso mirarla, no podía estar muerta, no quería ver sus ojos cerrados, recordó ese miedo paralizador que recorrió toda su mente. Y una vez más había sido su culpa, él no la escucho, él fue quién la obligó con los demás a ir al Ministerio.

Era el día de volver a Hogwarts, el tren los abordaba en la mañana. Después de despedirse de los señora Weasley, entraron al tren Harry, Ron y Ginny en busca de un compartimiento. Ginny se despidió de ellos, mientras entraba en el que estaban Grizel y Dean.
Ellos siguieron y se sentaron en uno vacío, estaban algo extrañados de que todavía no hubiese llegado Hermione. De pronto, ella pasó preocupada buscándolos por los compartimientos, sonrío al verlos por fin. Saludo a Harry, se sentó al lado de él, y se extraño de recibir un pequeño saludo por parte de Ron.
- ¿Cómo pasaron las Navidades?.- dijo Hermione sonriendo.- ¿Les gusto mis regalos?
Harry estaba contento, seguro esto quería decir que ya se hablarían.
- Bien, si estuvo muy bueno.- dijo Ron rápidamente.- Me ayudará mucho con mi escoba.
- Gracias, por el libro.- dijo Harry con una ligera sonrisa.
- Sabía que te iba gustar.- dijo Hermione contenta.
- ¿Tus Navidades en Francia, como estuvieron?.- preguntó Harry algo curioso.
- Bien... realmente estuvimos solo una semana, mis padres tuvieron que volver a Londres por trabajo...- dijo Hermione algo seria.- Así que tuve tiempo para leer unos libros que compre en Francia.
- Que extraño de ti.- dijo Ron volteando los ojos.- A nosotros, mamá, nos tenían trabajando todo el día con Ginny en la madriguera. Me tenía harto de sus celos con Fleur.
- No dejaban de pelear en todo el día.- comentó Harry mientras Hermione los miraba algo seria.
- Es una mentirosa, todavía está interesada en Harry, la hubieras visto en la madriguera. Estaba como dices tú que andan por Harry, fascinada.- dijo Ron con una ligera sonrisa.
Hermione miró a Harry, como diciéndole que pensaba de todo eso. Harry estaba algo incomodo, hubiera querido que en ese momento, que Ron no hubiese abierto la boca, no respondió nada solo negó levemente con la cabeza, mirando algo molesto a Ron.
Llegaron en la tarde al Castillo, Hermione había estado algo callada en el viaje al tren, casi todo el tiempo estuvo leyendo el Profeta mientras Harry y Ron hablaban de Quidditch.
- ¿Cambiaron de contraseña?.- dijo Harry al llegar al Retrato de la Dama Gorda. Ron se encogió de hombros.
- Salamandra.- dijo Hermione seriamente, que estaba delante de ellos.
Se abrió el retrato y entraron a la Sala Común que estaba llena de gente, muchos estaban besuqueándose en las esquinas.
- Parece que se extrañaron mucho.- dijo Ron con una risa nerviosa a Harry.
- No, seguramente algunos son por el efecto de las pociones.- dijo Hermione rápidamente volteando hacia ellos.- Pero ya con la esfera se acaba está situación.
- Sí, no vayamos a terminar como Ernie.- dijo Harry con una ligera sonrisa a Ron, al observar a Ernie Mcmillan colocándose una cadena dorada larga que le estaba regalando Demelza.
- Está loco si piensa ponerse eso.- comentó Ron no aguantando la risa.
- Comenzaré está semana, cuando estemos en el Gran Comedor.- dijo Hermione mientras se iba a los dormitorios de las chicas.
Al entrar a los dormitorios, no fue a los de sexto, se desvió para los de quinto, con la esperanza de poder encontrar a Ginny.
- Ginny.- dijo Hermione seriamente al ver que ella contenta estaba desempacando sus cosas hablando con Grizel.- Quiero hablarte un momento.- mientras salía de los dormitorios de quinto y se encontraba en un pequeño pasillo solo, donde ellas comúnmente hablaban.
- Dime, de que quieres hablar.- dijo Ginny radiante, mientras pasaba por el pasillo acercándose a ella.
- Es acerca de las pociones.- murmuro Hermione rápidamente algo preocupada.- Debe dejarlas, Mcgonnagall me dio algo que podía detectar a las personas que las utilizarán.
- Metiste tanto tus narices en esto que ahora te saldrás con la tuya.- dijo Ginny en voz alta ahora furiosa.- Déjanos en paz, Hermione, no somos las únicas que infringimos las leyes de Hogwarts.
- No lo haré.- dijo Hermione rotundamente.- Pero te lo estoy advirtiendo, Ginny, deja las pociones, las que salgan en la lista, no podrán ir a Hogsmeade, no recibirán más correo vía lechuza y no jugarán Quidditch.
- ¡Estoy cansada de que mandes, eres una envidiosa, mal amiga, todo esto lo hiciste a propósito, verdad!.- gritó Ginny furiosa en voz alta, acercándose un momento a ella y luego avanzando hacia los dormitorios batiendo con fuerza su roja cabellera.- ¡Ni se te ocurra dirigirme la palabra, después de lo que acabas de hacer!.
Hermione se quedó pensativa por unos momentos, estaba cansada de sus gritos, "después de hacer eso era una mala amiga", pensaba ella sin creérselo, pero no estaba dispuesta a permitiría más está situación, y mucho menos si Harry podía ser envenado por algunas de esas pociones.

El próximo capítulo lo agregó este sábado. No se lo pierdan.