bella POV


Hemos llegado – Patrick me saco de mis cavilaciones.

Le había pedido que pasáramos al departamento a buscar los papeles de divorcio, si Jacob quería ese dinero tendría que firmarlos, no debería esperar que confiara en el después de todo lo que había hecho.

Patrick me abrió la puerta y baje, entre al banco y estaba la habitual fila para pasar, pude ver al infeliz de Jacob sonreírme con malicia, él creía que estaba ganando, pero yo estaba ganando mas, pues sería una mujer libre para estar con el hombre de mi vida, el padre de mi hijo.

Hola mi querida esposa –dijo con burla.

No por mucho – asegure.

Mmm, me entristece divorciarme de ti aunque no lo creas – casi reí.

Eres despreciable – le tendí los papeles.

Que es esto – dijo confundido.

Los papeles del divorcio, tendrás que firmarlos si quieres ver el dinero – le asegure.

Frunció el ceño – vaya que eres desconfiada – comento.

Nunca me fio de las ratas como tu – gruñí.

Ok, basta de insultos – dijo molesto – cuando me des el dinero firmare lo que quieras – dijo serio.

De acuerdo – accedí.

Fue hacia un cajero y retire la cantidad que había dicho Jacob, cuando la tuve en mis manos fui hasta donde estaba.

Ahora sí, firma – exigí.

Sonrió – será un placer – acepto.

Firmo los papeles donde le indique y me sentí completamente liberada, había ahorrado durante mucho tiempo este dinero, pero tenía cosas en mi vida que valían masque eso, mi bebe, mi amor…

Nuestra futura familia.

Toma – le tendí el dinero.

Tome los papeles y me di la vuelta, Jacob era una parte de mi vida que no quería recordar, aunque al principio no todo fue malo, el rumbo que tomaron las cosas me había herido mucho, nunca me arrepentiría, porque eso me había llevado a Edward, que era lo más valioso que tenia.

Una vez de haber salido del banco, sentí u jalón en el brazo, era Jacob.

Suéltame-ordene.

No merezco por lo menos una despedida agradable de mi ex esposa – dijo cínicamente.

No juegues conmigo Jacob, ya tienes tu dinero, que mas quieres – casi grite.

Esto… - dijo antes de besarme a la fuerza.

Forcejee entre sus brazos pero él era mucho más fuerte que yo, su boca se movía sobre la mía mientras intentaba golpear su pecho con todas mis fuerzas, era despreciable, su beso estaba lleno de furia, algo que yo compartía con él en este momento.

Suéltala infeliz –en ese instante Jacob se separo de mi y cayó al suelo, levante la vista asustada y me encontré con la mirada llena de ira de Edward.

Que pasa cullen – dijo poniéndose de pie – solo estaba besando a mi esposa – dijo en todo burlón.

Infeliz – Edward se fue encima de él y comenzaron a golpearse.

Sentí que mi corazón se salía de mi pecho, no entendía que hacia Edward aquí, pero no quería que lo lastimaran, un nudo en mi garganta no me permitía hacer nada, solo quedarme allí sollozando asustada.

Patrick corrió hasta ellos y los separo, Edward tenía un tenue golpe en la mejilla y Jacob un ojo casi morado.

No vuelvas a tocar a bella – grito Edward exasperado.

Tienes miedo de que quiera volver conmigo? – se burlo Jacob.

Nunca, bella es mía, no quiero que te acerques a ella- gruño.

Jajá, mira cullen…

Basta Jacob – grite furiosa –ya tienes lo que querías, ahora déjanos en paz – exigí.

Me miro lleno de furia, pero dio media vuelta y se marcho.

Enfoque mi vista en Edward, que tenia la mandíbula tensa por el coraje, camine hasta él y acaricie su mejilla golpeada, suspiro profundamente y me miro.

Edward yo…

Vamos a casa -dijo serio.

Camino hacia el auto dejándome allí, sentí un dolor horrible en el pecho, Edward estaba muy molesto conmigo y yo lo único que deseaba era contarle lo de nuestro bebe.

Camine hacia el auto evitando su mirada, me concentre en mirar hacia la ventana mientras Patrick nos llevaba a casa, tal vez había hecho mal en hacer este trato con Jacob, pero estaba desesperada por ser libre.

Cuando llegamos a casa Edward me ayudo a bajar y camino a mi lado en todo momento, cuando abrió la puerta me miro serio e intente huir hacia el baño, pero me sujeto por el brazo.

Tenemos que hablar – pidió.

Suspire –de acuerdo – acepte.

Nos sentamos en un sillón uno frente al otro – que hacia Jacob allí – dijo visiblemente molesto.

Yo lo cite allí –admití.

Sus ojos se obscurecieron – ¿para qué?-pregunto.

Yo… yo, le pague para que firmara los papeles del divorcio – admití.

Se puso de pie y dio algunas vueltas por la sala poniéndome más nerviosa – por qué hiciste eso – gruño.

Yo solo quería que desapareciera de nuestras vidas para siempre – dije sinceramente.

No debiste hacerlo de esa manera, ese infeliz no debió pedirte dinero, fue muy peligroso bella, si no hubiese llegado que habría pasado –dijo empuñando las manos.

Nada, estábamos en un lugar público, yo no habría permitido que nada pasara-asegure.

No puedes saberlo – casi grito.

Me dolía verlo tan molesto, necesitaba decirle que íbamos a ser papas, que estaba feliz y quería verlo de la misma manera.

Edward, necesito contarte algo…

Puede esperar – dijo serio – ahora debemos aclarar esto.

Sus palabras me lastimaron – que hay que arreglar – grite – nada sucedió, Jacob no volverá a molestarnos, porque no lo entiendes Edward – sentía las lagrimas en mis ojos.

Pero, pudo haberte lastimado – dijo colérico.

Me puse de pie – deja de pensar en el pasado, piensa en el presente – dije mientras daba la vuelta y me encerraba en la habitación a llorar.

Bella – lo escuche llamar desde afuera pero no respondí, me recosté y abrace mi abdomen, ya no estaba segura de la reacción de Edward respecto a nuestro bebe.


Edward pov.


Bella –llame pero no respondió y conociéndola no lo haría hasta que se le pasase la molestia.

Me deje caer sobre el sillón molesto, odiaba pelear con bella, odiaba que se alejara de mi de esa manera, pero era mi culpa, había desquitado con ella el coraje que sentí al ver al infeliz de Jacob besándola a la fuerza.

En la mañana me había costado mucho trabajo dejarla sola, quería seguirla cuidando y abrasándola en la cama, pero tenía una estúpida reunión qué me lo impedía, eso no había impedido que me pasara toda la mañana pensando en ella, esperando terminar de trabajar para ir con ella por sus resultados al hospital, en cuanto había terminado la junta vine a casa a buscarla pero no estaba y al no ver a Patrick me sentí menos preocupado por saber que había salido con él, le llame preguntándole donde estaban y respondió que bella le pidió fueran al banco del centro.

Intente sorprenderla llegando por ella, pero la horrible sorpresa me la había llevado yo, al verla con el imbécil de Jacob y este forzándola a besarlo, cuando vi esa escena perdí los estribos y me lance sobre el golpeándolo, el no tenía derecho a tocar a mi mujer, no permitiría que lo hiciera nunca.

Y ahora bella estaba molesta y yo me reprochaba por haber sido tan tonto con ella, quería pedirle disculpas, pero no sabía cómo hacerlo.

Llevábamos dos meses viviendo juntos, los más felices de toda mi vida, y quería que continuara siento así siempre.

Enfoque mis ojos en la carpeta que estaba sobre el sillón, los revise pausadamente y estaban firmados, eran los papeles del divorcio, en poco tiempo ella sería completamente libre, pero me enfurecía que Jacob la hubiera chantajeado, yo hubiese dado el dinero que fuera necesario para que eso sucediera, pero no entendía porque bella no lo había consultado conmigo, quería que tomáramos decisiones juntos, como una pareja.

Mi vista enfoco un sobre que estaba tirado en la alfombra, lo tome rápidamente y vi que eran los resultados del laboratorio, abrí el sobre y revise el contenido, no era un experto pero 4 palabras llamaron mi atención como nada lo había hecho en toda mi vida.

4 semanas de gestación.

Mi corazón palpito como loco y sentí que mis ojos picaban repentinamente, volví a leer aquellas palabras, tantas veces como pude por que no creía lo que decía.

Embarazada… mi bella estaba embarazada, el mareo, el desmayo que había sufrido un día antes, la razón por la que había querido obtener el divorcio de Jacob de manera repentina.

Un bebe, Dios, un hijo nuestro, un ser que nos pertenecía a ambos…

Sentí que podría morir en este momento y aun así seria el hombre mas feliz sobre la faz de la tierra, no concebía la idea de tener un bebe con mi bella, era como un sueño hecho realidad, nuestro hijo, fruto de nuestro amor, mi bebe.

Me puse de pie desesperado, sintiéndome el imbécil mas grande del mundo, haba arruinado todo, estaba seguro de que bella trato de sorprenderme, y yo lo había arruinado, la había lastimado y me odiaba por ello, no la había dejado decirme que íbamos a tener un bebe, había arruinado la sorpresa más maravillosa que había recibido en toda mi vida.

Bella… mi cielo, ábreme por favor – suplique contra la puerta.

El silencio reinaba y sentía que me moría por no poder abrasarla.

Mi amor… te lo suplico, perdóname – dije con la voz entrecortada.

Escuche pasos y el pestillo de la puerta abrirse, abrí lentamente y entre mirando a mi bella que estaba sentada en la orilla de la cama con sus ojitos hermosos llenos de lagrimas… me sentí como un tirano por haberla hecho llorar.

Camine hasta donde estaba y me arrodille frente a ella, tome su mano entre las mías y la bese con todo el amor que sentía, la adoraba porque era la mujer de mi vida y pronto seria la madre de mi hijo o hija.

Fui un imbécil, perdóname – dije con toda la sinceridad de mi alma.

Yo… no pensé que fueras a molestarte….

Shh… nada fue tu culpa, yo me sentí muy mal al pensar que Jacob te podía lastimar, por eso me porte como un tonto – admití.

Edward… - acaricio mi mejilla.

Me senté a su lado y la atraje a mi regazo abrasándola contra mi pecho, sintiendo su aroma, deseando que se quedara para siempre entre mis brazos.

Vamos a ser papas – mi voz se quebró de felicidad.

Sus ojos buscaron mi mirada sorprendida, sonreí lleno de felicidad – nos resultados se cayeron de tu bolso y yo los revise – le conté.

Las lagrimas cayeron por sus mejillas y me abraso fuertemente – quería contártelo, nunca había sido tan feliz en toda mi vida, pero todo salió mal, quería decirte que ya era libre y que vamos a tener un bebe – temblaba entre mis brazos.

Nunca había sentido tanto amor como lo sentía por mi bella y por nuestro bebe – yo lo arruine todo, perdóname – suplique.

No tengo nada que perdonarte – acaricio mi rostro.

Gracias – bese su rostro con adoración – gracias por perdonarme, por hacerme el hombre mas feliz del mundo – dije con el alma.

El más feliz – pregunto con una sonrisa maravillosa inundando sus labios.

El más feliz, gracias por ti y por este regalo – pose mi mano sobre su aun plano vientre, podía imaginarlo abultado y enorme, lleno de nuestro bebe.

Yo soy inmensamente feliz, me siento completa Edward – susurro contra mi hombro.

Primero me diste tu amor…y ahora una familia – busque sus labios con desesperación.

Nos envolvimos en un abraso consolador y una beso suave y sin prisas lleno de amor, la sentí completamente mía, la adore como nunca y la bese entregándole mi alma en el beso, sus manos me tocaban haciendo estremecerme y mis dedos picaban por sentir su piel de seda.

Te amo – susurro.

Te amo, y amo a nuestro bebe – dije contra sus labios.

Nosotros te amamos – dijo con ternura.

Con el corazón casi explotándome de amor susurre – que hice para merecerte Isabella Swan… hasta hace poco tiempo era infeliz y estaba solo, y ahora tengo todo y mas delo que podría haber soñado – confesé.

Ser un hombre maravilloso, bueno, con más virtudes de las que puedo contar – respondió.

Apoye mi cabeza en su hombro, acariciando su cabello con suavidad – no te has preguntado hasta ahora como quedaste embarazada si usabas la píldora – comente.

Comenzó a reírse y me miro con picardía – supongo que eres muy fértil Edward cullen – bromeo.

Mmm, esa es una buena noticia… por qué quiere decir que tendremos rápidamente esa docena de niños con laque soñamos – dije orgulloso.

Una docena – dijo asustada.

Bese la punta de su nariz – ¿por qué no?, podemos mantenerlos a todos y por amor tampoco habría ningún problema – respondí.

Sonrió – y quieres niñas o niños – pregunto.

Bueno, lo que dios nos mande me hará inmensamente feliz, pero tal vez este bebe podría ser un baroncito que cuidaría de sus hermanitos – era lógico.

Bella sonreía de una manera hermosa – que tal 3 hijos – oferto.

La bese con suavidad – 1 o mil, los amare igual porque serán nuestros – confesé.

Bella me atrajo a sus labios y yo no puse mucha resistencia, la amaba con toda mi alma, teníamos a nuestro bebe y la vida no podía ser mejor que eso.

La bese con ansias y pasión, era tan cálida y sensual, moviéndose sobre mi rosando nuestras caderas haciéndome soltar suaves gemidos de excitación.

Te deseo mucho Edward – murmuro sobre mis labios.

Yo también amor – respondí hipnotizado.

Metí mis manos debajo de su blusa acariciando su abdomen y subiendo lentamente hasta sus pechos, roce su suave piel con mis dedos y la sentí temblar bajo mis manos, tome la orilla de la blusa y la saque de su cuerpo maravillándome con su piel pálida y cremosa y sus pechos cubiertos por un bonito sostén rosa.

Bella me quito el saco y comenzó a desabotonar mi camisa con rapidez, sonreí al verla, tan ansiosa y apasionada solo para mí.

Nos besamos nuevamente con más pasión mientras caíamos acostados en la cama, mis dedos subían y bajaban por su espalda hasta que pude desabrochar el bonito, pero estorboso sostén.

Su pecho roso con el mío y gemimos juntos, ella se acurrucaba entre mis brazos llena de deseo y buscando protección.

Baje su pantalón y después con delicadeza las braguitas rosas, la acosté sobre la cama maravillándome con su imagen, deseándola por completo y amándola con cada poro de mi cuerpo, me quite el pantalón y rápidamente el bóxer, mi excitación lo agradeció mucho.

Me acerque a ella con suavidad, acariciando sus costados, sintiendo su piel tersa y suave, mis labios siguieron el recorrido de mis dedos, desde sus labios hasta su cuello, lamí su clavícula y mis manos tocaron sus pechos con delicadeza.

Edward… - gimió ante mis caricias.

Solo sonreí con orgullo y continúe besando cada centímetro de su piel, me detuve en su vientre, plano y perfecto, lo bese con adoración, porque allí estaba nuestro bebe y lo vería cada día crecer un poquito más, adquirir fuerzas para venir al mundo con mama y papa.

Edward, te necesito – susurraba con los ojos cerrado.

La tome con suavidad sentándola a horcadas sobre mí, sus ojos eran un elipsis de pasión, el chocolate estaba fundido de deseo.

Se acomodo sobre mi palpitante erección haciéndome temblar violentamente y me introdujo en ella.

Apreté sus caderas con fuerza y la ayude a moverse, su calor me atrapo de una manera sublime, haciéndome perder entre el deseo y el éxtasis de su cuerpo, mis manos tocaron sus pecho y me maraville ante sus gestos y los gemidos tan sensuales que escapaban de sus labios.

Sus manos subían y bajaban por mi pecho acariciándome y dejando descargas eléctricas por mi piel, observe su cuerpo, imaginándome como cambiaria con el paso de los meses, seguramente sus pecho se harían mas grandes y deseables y sus finas caderas mas redondeabas, solo de pensar en eso me excitaba mucho más de lo que estaba.

Me levante y la abrace fuertemente mientras ella seguía moviéndose de forma acompasada sobre mí, bese sus pechos mordiéndolos levemente y ella jalo de mis cabellos con fuerza.

Bese su cuello y su barbilla, buscando sus labios con necesidad y sonriendo sobre estos cuando me buscaron de la misma manera – te amo – murmuraba.

Yo mas – decía ella con a voz ronca.

Aceleramos nuestros embates, sentía que no podía soportar más, con cada roce una corriente de placer me recorría el cuerpo, ella sentía lo mismo pues comenzó a temblar y a enterrar sus uñas en mi espalda.

Bella – jadee.

Edward, oh, Edward – la sentí estremecerse y convulsionar sobre mí, no pude más y me deje llevar, llenándola de mi pasión y volviéndome uno con ella, sellando nuestra unión de amor.

Caí sobre el colchón y ella abrasada a mi sobre mi pecho, nuestros corazones latían a un ritmo sin control, acaricie su cabello y la piel desnuda de su espalda, ella besaba mi pecho y se abrasaba mas a mi piel.

Te amo – murmure.

Yo también te amo – respondió.

Nos quedamos un rato así abrasados, aun unidos por nuestros cuerpos.

Tenemos que ir con un ginecólogo – comente – y comprar ropita, una cuna, juguetes – dije pensando en más cosas que nuestro bebe pudiera necesitar.

Tengo una cita dentro de una semana – respondió – y en cuanto a lo demás – sonrió – creo que puede esperar un poquito – dijo con amor.

Bueno, también tenemos que darle al abogado los papeles que firmo Jacob – dije más relajado.

Si, no puedo esperar para ser libre – dijo feliz.

Ni yo, no puedo esperar por adornar tu dedo con un anillo – admití.

Sonrió – que portare completamente gustosa – ambos reímos.

Podrá sentir nuestro bebe todo el amor que sentimos, o será muy pequeñito aun – le pregunte mientras acariciaba su vientre.

Yo creo que puede sentirlo, y sabe que lo amamos muchísimo – sonrió.

Más que a nada – asegure.

La abrace contra mi pecho cubriéndonos con una manta, ya no existían dudas ni medias palabras, sol verdades felices y maravillosas, no podía esperar porque bella fuera mi esposa.


hola a todos...

a simples horas de comenzar un nuevo año!

que emocion que muchas de ustedes ya esten en el 2011,

me maravilla saber que tantas culturas y personas maravillosas celebren un mismo acontecimiento!

un año muy largo en algunos aspectos y cortos en otros!

hemos compartido muchas emociones y sentimientos!

ustedes son parte de mi vida, sus palabras son siempre importante para mi,

he llegado a encariñare tanto que busco que mas inventar para alargar las historiasy asi no dejar de sentir su apoyo.

son increibles niñas de todas partes y niños tambien!

nunca dejen de creer por que es un milagro llegar a otro año!

no hagamos la guerra, hagamos la paz y el amor, en todos los lugares donde nos encontremos.

mis mejores deseos para los lectores mas maravillosos del mundo!

los quiero! 3