—
Nueve.
De muchas, muchas oportunidades y cócteles fríos
.
.
.
Cuatro meses en su tan llamada 'relación', Sasuke decidió que Sakura era todos los tipos de 'rara'.
Fue algo de lo que estuvo consciente desde el principio, supuso, pero no había comenzado a enserio notarlos hasta hace poco.
Primero que nada, ella tenía este extraño sentido de la moda que simplemente era… único, a falta de una mejor palabra, y aunque lo molestó sin cesar al principio, se dio cuenta que los colores que ella escogía más bien complementaban el color de su cabello. Y sus ojos.
Segundo, ella enserio tenía extrañas peculiaridades. Como tomar té sólo los fines de semana y necesitar una taza de café cada mañana para funcionar correctamente todo el día—aunque esto último no era extaño, ciertamente. Era sólo que estaba comenzado a acostumbrarse a siempre comprarle su café todas las mañanas, de Starbucks—mocha de chocolate blanco, dos cubos de azúcar, y muy bien revuelto—y eso era extraño.
Tercero, a ella se le podían ocurrir las más extrañas oraciones durante el más inesperado de los tiempos. Como hoy, por ejemplo.
—¿Sasuke? Creo que eres un bombón.
Por su parte, Sasuke casi, casi se atraganta con su café, si tan sólo no tuviera años y años de experiencia escuchando a las igualmente inesperadas declaraciones de Naruto. Con eso y algo de práctica al escuchar su atractivo dicho en voz alta, tuvo todo bajo control.
Sin embargo, no lo detuvo de observarla de manera rara. —Sólo—¿qué es lo que acabas de decir?
—Bombón —respondió Sakura con despreocupación, simple y sencillo, asintiéndole sabiamente cuando bebió un poco de su café, —Eres un bombón.
Él continuó observándola.
—¡Oh, mírate! Tan sorprendido por una simple afirmación —rió, —No seas tan tímido.
—No soy tímido.
—Por supuesto que no —concordó con dulzura, —Simplemente eres modesto.
Estaba siendo sarcástica, estuvo seguro de eso.
—Bueno —sonrió brillantemente, —Sólo quiero que sepas que me di cuenta que eres un bombón.
Sasuke frunció el entrecejo y enarcó las cejas, observándola. Si había una cosa que él sabía bajo lo que ella se rompería, eso era su mirada inquebrantable.
Sakura miró su café y pretendió no estar afectada. Cuando alzó la mirada, su sonrisa fue exasperantemente alegre, —Así que Naruto me llamó ayer en la noche.
—Y por supuesto la llamada de Naruto fue absolutamente inspiradora y estimulante —la voz de Sasuke fue seca y sarcástica.
Honestamente, había estado esperando que Naruto le llamara a Sakura desde el inicio de su relación—ese idiota siempre, siempre se entrometía con su asunto sin importar quién o qué involucrara, y aunque era molesto, Sasuke estaba demasiado acostumbrado como para estar demasiado molesto. Él era quizás la versión masculina de Ino, siempre tratando de ayudar a Sasuke en pequeñas formas, aunque algunas veces Sasuke estaba seguro que él definía 'ayuda' muy diferente al Uchiha. ¿Qué fue esta vez? ¿Desaprobación? Naruto pareció haberle tomado aprecio a Sakura cuando se conocieron, y Sasuke supo que no era sólo un fachada, pero con su… situación, no estaba seguro si Naruto todavía sentía lo mismo.
—A decir verdad, lo fue. Me abrió los ojos sobre… ciertas cosas, podríamos decir —enarcando las cejas, le dio una sonrisa expectante.
Oh, no podía creerlo. Lo estaba provocando y él se lo estaba tragando. —¿Como qué?
—Como que nunca antes hayas tenido una relación amorosa —respondió Sakura con diplomacia, —Es decir, nada serio. Tienes aventuras, pero eso es todo.
Por supuesto. Por supuesto, de todas las cosas por las que Naruto se preocuparía—como que Sakura fuera una cazafortunas, una prostituta infectada de ETS, una amiga imaginaria, por supuesto Naruto se preocuparía por su falta de relaciones amorosas. Y enserio, no es que fuera inexperto o desinteresado. Curiosamente, no era ninguno de los dos, y más especialmente no era inexperto. Era sólo que tenía diferentes cosas en mente.
Sasuke miró a la mujer sentada frente a él con cansancio, —Sabes, como mi amiga 'especial', estás muy calmada sobre esto.
Eso tenía algo de sentido. Aunque especial no era la palabra que hubiera usado si no fuera tan temprano. Sin necesidad de decirlo, pareció ir al grano sobre todo lo mismo.
—¿Por qué debería estar preocupada? —preguntó, sonriendo con travesura, —Acabas de decirme que soy especial.
—Hubiera hecho comillas con los dedos si no fuera tan… —se detuvo, —Poco digno.
Sakura lo ignoró sabiamente y continuó sonriendo.
Sasuke suspiró, su orgullo estando condenado, —¿A qué quieres llegar?
Su sonrisa se atenuó enseguida, —Tengo una proposición para ti —con un poco de duda, agregó, —Para nosotros.
La miró a los ojos. —¿Qué es?
—Está esta fiesta a la que tengo que ir este Sábado y quiero que asistas conmigo —estuvo sorprendentemente tranquila, pero la forma en que sus ojos ligeramente temblaron le dijeron lo contrario. Él lo sabía—a ella no le gustaba pedir ayuda. Ella agregó, —Como compañeros.
Sasuke sabía lo que eso implicaba, lo que eso significaba. Llevar su relación a un nivel más alto—con excepción de no precisamente en el sentido romántico. Él tenía la compañía Uchiha; tan sólo sería esperado si sus relaciones privadas interesaran a otras personas. Aparecer en público—una función oficial—significaría comenzar escrutinio público, chismes, lo de siempre, sobre él. Y un poco de ella. No mala publicidad era mala publicidad, creyó, pero algo de publicidad podría ser excesivamente e innecesariamente molesto. Si no fuera tan importante, sin embargo, ella no se lo pediría. Y era de alguna manera cierto—ellos eran compañeros, en cierto modo, y tenían una relación, a falta de mejor palabra—aunque la definición de ellos sobre una no sería similar a la de otros.
Su relación consistía en muchas, muchas cosas: llamadas a medianoche, bebidas, cenas, almuerzos, cafés nocturnos para llevar y algunas veces los waffles mañaneros de Tenten en su departamento porque Sakura aparentemente no podía cocinar para salvar su vida. Su mejor apuesta eran sus galletas de almendra, e incluso eso no salió tan bien. Pasar dos días en la casa de él, cuidado por la misma mujer por la que se enfermó, confinado en cama, no fue algo a lo que él le hubiera tomado aprecio.
Sasuke estaba seguro que no le gustaba Sakura de esa forma. Estaba seguro que ella tampoco lo miraba de esa manera. Sus constantes discusiones tajantes eran suficiente prueba—lo que ellos tenían se basaba en sus confianzas instintivas, en sus necesidades mutuas por compañía y sus descubrimientos mutuos de que el otro encajaba en el proyecto muy bien. No era que la necesitara para sobrevivir, no era que la extrañara si se fuera una día sin tratar de localizarlo, y no era una de ese crucial e impactante tipo de relación.
Así que Sasuke la miró, —¿Qué es para ti?
—Nada por lo que te tengas que preocupar —respondió Sakura de inmediato, y luego sólo negó con la mano cuando él enarcó una ceja, —Además, si aceptas, lo verás por ti mismo.
La ceja se enarcó aun más. —¿Y si no acepto?
—Entonces buscaré a alguien más —se encogió de hombros fácilmente, revolviendo su café, —No eres mi único amigo hombre—sólo… preferible.
Él luchó con la necesidad de reírse por lo bajo. —¿Qué es para mí, entonces?
—Una favor por otro favor —sonrió Sakura encantadoramente, —Además, me vestiré tan hermosamente como me sea posible y usaré ese vestido que me diste el fin de semana pasado.
—Confianza. Me gusta eso —sonrió arrogantemente en respuesta, —Por cierto, el vestido es de Ino. Lo envío de París dos semanas atrás y se me olvidó—¿Te dejé una nota?
—Nunca me llegó —ladeó su cabeza en confusión, —Bueno, no importa eso. Debería agradecerle entonces; el vestido es precioso —al enviar un mensaje en su Blackberry, rió, —Debí haber sabido que no tendrías idea de qué vestido me gustaría.
Sasuke sabiamente ignoró eso. —¿Entonces qué te hace pensar que quiero verte vestida elegantemente?
—Como dije, el vestido es precioso —una sonrisa burlona apareció en su rostro, —Segundo, te darás cuenta que quieres cuando lo veas.
Su sonrisa fue lista y triunfante y él supo, simplemente supo, que ella iba a estar en lo cierto: uno, que él iba a ir con ella a la función, y dos, que él iba a querer verla toda arreglada.
Así que Sasuke sabiamente decidió ignorar eso y regresarle una encantadora sonrisa socarrona de su parte. Dos podían jugar lo mismo. —¿A qué hora debería recogerte?
—Seis y media —una agradable sonrisa floreció en sus labios, —No estarás decepcionado.
xx
Terminaron yendo a la siete con trece.
Sakura había pasado más tiempo en su cuarto, finalizando su maquillaje, su vestido, su todo, y durante el tiempo que estuvo ocupada, Sasuke fue forzado a sentarse frente a la TV y mirar las repeticiones de Cómo Conocí A Tu Madre con Tenten en la planta baja, quien era una buena conversadora. Era sólo que pasó más tiempo que nada en el teléfono, y Sasuke estuvo ya demasiado molesto, ya demasiado impaciente como para siquiera importarle.
Cuando Sakura bajó finalmente, todo lo que Sasuke quiso hacer fue estrangularla por tardarse tanto, pero cuando ella estuvo abajo, todos los pensamientos desaparecieron de su mente.
Así como también su habilidad para hablar, aparentemente.
—¿Te comió la lengua el gato? —la mujer sonrió arrogantemente.
No era el vestido, todos los giros y vueltas de hilo dorado combinados en un absolutamente impresionante vestido. No era el maquillaje; ni siquiera lo tenía cargado. Ni siquiera era el…
Demonios, no sabía qué era, pero ella se veía… diferente.
Como un buen diferente.
Como un muy, muy buen diferente.
Pudo escuchar a Tenten reír suavemente detrás de él y la fulminó. Qué extramadamente degradante era. La mujer de los moños se tapó la boca y se giró, su espalda encarando a Sakura y Sasuke, este último sintiéndose morir ahí mismo y muy agradecido de esconderlo muy bien bajo su compostura.
Cuando finalmente encontró su voz, dijo, —¿Lista para irnos?
—¿Qué piensas? —en vez de responder, dio una vuelta alrededor de él, las terminaciones doradas de su vestido bailando, —¿Suficientemente bueno para Uchiha Sasuke?
Él sonrió socarrón, la arrogancia y la confianza regresando de lleno mientras sus oscuros, oscuros ojos brillaban, —Sólo un poco.
—Tonto —lo golpeó en broma, —Traté para ti.
Sakura pareció molesta, expectante y desilusionada al mismo tiempo que Sasuke se ablandó. Sólo un poco, porque tan sólo pareció correcto hacerlo.
—Encantado —le dijo muy, muy tranquilo, sonriendo divertido y ofreciendo su mano. Cuando ella se sonrojó, oh tan intensamente, él simplemente sonrió socarrón y besó su mano con brevedad, —Vamos.
xx
En un lugar no muy lejano, Uchiha Itachi bebía de su vino muy, muy lentamente.
Estaba acostumbrado a tener admiradores—admiradoras, en su mayoría y los ocasionales hombres, muy extrañamente. Era el resultado de ser un Uchiha y ser un Uchiha que, como ellos decían en las revistas, se 'rebeló'.
Aun así, eso no significaba que disfrutara lidiar con ellos todo el tiempo. Eran incesantemente molestos, algunas veces; esta en particular.
—No —dijo por enésima vez mientras alguien—una mujer, cerca de los treinta, ojos cafés, cabello rubio—le preguntaba si quería bailar. Él negó con la cabeza cuando ella persistió, manteniendo sus labios presionados ligeramente, su rostro desprovisto de cualquier tipo de emoción. Enserio, ni siquiera hubiera venido a esta fiesta de lanzamiento si hubiera tenido elección—pero Kisame era una de sus amigos más cercanos, y ese hombre no dudaría en matarlo si optara por no ir.
No es que le importara a Itachi. Kisame no estaba ni cerca de ser tan fuerte como lo era él. Era sólo que pensó que quizás estaría de humor mientras estuviera ahí.
Itachi agarró un vaso de agua mineral y bebió, sus ojos atentos merodeando por el salón. Conocía a la mayoría de la gente—era Itachi, después de todo, y se enorgullecía en ser la vida de cada fiesta en sus años previos.
Años que hace mucho desaparecieron, ya que saltó a la primera oportunidad de escapar. Ser un saxofonista difícilmente era una opción de carrera estable o su trabajo soñado, pero al mismo tiempo, incluso eso era más preferible que el cargar con lo que el apellido Uchiha tenía para ofrecerle.
No es que fuera ofrecido. Estuvo muy forzado a luchar diente y uña por ello, y si no se hubiera forzado fuera de eso, todavía seguiría atrapado en ese agujero negro.
—Itachi.
Itachi miró a su lado y enarcó una ceja cuando Hatake Kakashi—extremadamente brillante, un poco pervertido; tuvieron Business 101 en la universidad—se paró a su lado.
—Kakashi —regresó amablemente.
—Acabo de ver a tu hermano hace un momento —dijo Kakashi atonal, alzando su copa de vino y chocando con el de Itachi.
Itachi no se estremeció, pero sus cejas se alzaron aun más, —¿Mi hermano?
Kakashi sonrió socarrón, —Sí. Con una chica por el bar. Una pequeña criatura bonita —ignorando la encapuchada mirada en Itachi, agregó casualmente, —¿No deberías ir a saludar?
—Quizás debería —concordó Itachi suavemente, asentando su vaso, —Te veo luego, Kakashi.
—Más tarde —agitó su mano el hombre de cabello plateado.
Itachi caminó en dirección al bar, sus pasos pausados pero confiados. Luego de mudarse casi un año atrás, su hermanito se negó a hablarle o siquiera al menos mirar en su dirección a menos que enserio, enserio tuviera qué. Ahora sería el tiempo de enmendarse, especialmente porque tenía a una bonita chica con él—Ino, supuestamente; nadie más podía tratar con los hermanos Uchiha tan bien como ella—y Sasuke nunca hablaría bruscamente o por completo frente a Ino.
Para su sorpresa y ligera diversión, sin embargo, no fue Ino a quien vio cuando finalmente atisbó a Sasuke. Era otra chica—cabello rosa, bonita aunque no cerca de ser una belleza despampanante como lo era Ino, sonrisa amplia… y ella realmente logró que su pequeño hermano se relajara. Sasuke realmente estaba relajado. Sus puños no estaban presentes, su rostro no estaba tenso, y él enserio estaba sentado en el bar en vez de siempre estar parado por no poder esperar a terminar con todo y no tener intención de esconderlo.
Qué extraña proeza.
Itachi sonrió socarrón en el interior y se dirigió hacia el bar.
xx
Justo como su hermano, Sasuke estaba acostumbrado a este tipo de funciones. A lo que no estaba acostumbrado, sin embargo, era tener a Sakura con él en este tipo de funciones. Ella no parecía el tipo de persona que fuera invitada a fiestas como estas; fiestas que personas como Hoshigaki Kisame organizaban porque ella… simplemente no parecía del tipo. Si fuera la hija de alguien cual nombre fuera ampliamente conocido en el mundo de los negocios, no estaría sorprendido. Presentaciones que llevaran a compromisos no eran raros en su mundo—mujeres que no tenían un apellido conocido pero aun así eran invitadas, sin embargo, lo hicieron preguntar.
—Sakura.
—¿Sí? —alzó la vista de su copa.
Sasuke la miró y trató de recordar si había conocido a alguien de apellido Haruno. Alzó su copa y bebió. —¿Qué tan bien conoces a Kisame?
—¿Hoshigaki-san? —ladeó su cabeza, su sonrisa misteriosa, —Particulamente no lo conozco.
Su respuesta, por supuesto, no hizo sentir a Sasuke más convencido. —¿Entonces cómo lo conoces? Ni siquiera trabajas en la misma industria.
—Bueno… —Sakura simplemente continuó sonriendo y negó con la mano despreocupada. —Es una larga historia. Preferiría no decirte nada sobre eso ahora —su sonrisa regresó burlona, —¿Por qué preguntas, Sasuke? No me digas que de repente me encontraste atractiva y quieres saber todo lo que se tiene que saber de mí.
—Ya quisieras —sonrió socarrón, —Me tomaría…
Sin embargo, su oración nunca fue terminada, ya que alguien lo cortó.
—Pequeño hermano.
Sasuke se congeló y su sonrisa se desvaneció de sus labios, todos los signos de relajación desaparecidos y reemplazados por cautela y un sentimiento de enojo.
—Tú.
—Qué agradable sorpresa —el hombro frente a ellos dijo gentilmente, —¿Y quién es ella?
—Haruno Sakura —sonrió Sakura cortésmente y asintió. Se enderezó y asentó las manos en su regazo, mirando al hombre—oscuros, oscuros ojos, muy parecidos a los de Sasuke—y dándose cuenta que esta persona muy bien podría ser el porqué Sasuke era… el porqué Sasuke era Sasuke.
—Uchiha Itachi. Encantado de conocerte, Haruno-san —le dijo con simpatía, y agitó su mano, —Largo tiempo, Sasuke. ¿Cómo has estado?
—No es tu jodido asunto, así que no me jodas con pretender que te importa —lanzó acaloradamente.
Los ojos de Sakura se ensancharon, pero no dijo nada, observando su copa. El hielo se estaba derritiendo.
—Caramba, ¿no estamos tan amigables? —comenzó Itachi, todavía suave y su sonrisa agradable, —No esperaba verte aquí.
—¿Y tú crees que yo sí? —replicó Sasuke, parándose de repente. Metió las manos en los bolsillos y fulminó a Itachi. —Vamos, Sakura, nos vamos.
—¿Eh? Pero…
—Nos vamos.
En silencio, asentó su copa y asintió deprisa hacia Itachi, antes de dar largas zancadas para alcanzar a Sasuke. Estaban en el auto de él cuando ella finalmente decidió romper el silencio.
—No me digas que tu hermano está en Japón.
Los puños de Sasuke se apretaron sobre el volante, los labios presionados en una fina línea y su rostro horripilantemente tenso y tirante. Cuando él habló, su voz fue fría, —Él no es mi hermano.
—Pero él dijo…
—Él no es mi hermano.
—De acuerdo —cedió Sakura con cuidado, jugueteando con su bolso. Podía estar molesta por haber pasado más tiempo arreglándose que disfrutando para lo que se había arreglado, o podía estar preocupada por él porque pareció necesitarlo, incluso aunque él no se diera cuenta por sí mismo. Suavemente, preguntó, —¿Es por eso que no quisiste hablar con él?
—Sakura, cállate.
Cuando no contestó, en silencio observándolo mientras él prendía el motor, los ojos de él se enfocaron al frente todo el tiempo, ignorándola por completo. Ya estaban frente al estacionamiento del departamento de ella cuando Sakura cedió por segunda vez.
—¿Está seguro que no quieres hablar sobre eso?
—Sí.
Lentamente, desabrochó el cinturón de seguridad, —Quizás la próxima vez, entonces.
—Quizás nunca.
—Sasuke…
—Si estás a punto de lanzar otro discurso sobre cómo prometiste esto y eso a Ino, ahorrátelo, ¿de acuerdo? —el ojinegro la fulminó, —No necesito una de esas esta noche.
Ella cerró los labios fuertemente, dolida, y miró a otro lado.
—Mira —Sasuke cerró los ojos y se masajeó la cien, antes de abrirlos y observarla, —El hombre es problema, ¿de acuerdo? No quiero asociarme con él de ninguna manera o forma y no necesito que tú te asocies con él de ninguna manera o forma.
Él se veía tan lívido que Sakura decidió no protestar, en cambio optó por, —¿No tengo palabra en esto?
—No.
Lo miró calculadoramente y luego suspiró, —Bien.
Ahora él pareció sorprendido. —¿Bien?
—Bien —asintió, y luego abrió la puerta del auto deprisa, —Te veré en algún momento. Quizás.
Él suspiró pesadamente, molestia profunda en su voz, —Sakura no seas así.
Y eso, por supuesto, no mejoró las cosas para ninguno de los dos. —Buenas noches —le dijo, un poco más enojada de lo que quiso, —Gracias por… traerme a casa. Enserio lo aprecio —le dio una larga mirada, y luego suspiró, un poco triste, —No te deseo ningún mal, ¿lo sabes?
Cuando él no respondió, ella se fue.
.
.
.
tbc.
—
.
Unas horas. Unas cuantas y listo. Creo que Incomplete me está afectando. Haha. Esto fue poquito. Haha.
Bueeeno, la verdad es que ya estoy feliz de que lleguemos al sasusaku. No me agradaba mucho el que Ino estuviera presente en capítulos anteriores y eso. Y mucho menos con Sasuke, pero bueno.
Aww, ¡Sasusaku! Haha.
.
Bueeno, en otras noticias les recomiendo que pasen a la cuenta de una amiga: lovelypapers. wordpress. com (daniratoe aquí en FF). ¡Chequen sus historias! Les gustaran, yo lo sé. Haha. Por cierto, un saludito por ahí.
Por cierto, pasen a White Balloons, un one-shot que encontré por ahí muy chistoso y subido algo de tono. Pero no tanto. Nah.
.
Hay diosito. ¿Alguien vio el manga de esta semana? Está que no me lo creo. ¡Por fin en la siguiente semana veremos quien es Tobi! Woohoo. Haha.
¿Lo peor que podría pasar? Que Kishimoto lo corté hasta ahí y pase ya a Sasuke y Orochimaru en sus patoaventuras. Qué igual no me molestaría ver.
.
Bueno, bueno. ¿Alguien quiera una galleta o un sasupeluche?
.
Sasuke-glamour off!
