Summary: -"Soy capaz de ver a través de tus ojos"-,-"En el momento en que consiga tu ojos ¡Podré ser el mejor Uchiha!"-,-"¡Te mataré Itachi!"- ... Y dicen que yo soy la loca. 'Desnuda. Así me encuentro frente al Uchiha' -"¡Mírame!"- Mi garganta se desgarra. Sus ojos no se apartan de los míos. 'Te odio'.

Disclaimer: Naruto no me pertenece, le pertenece al gran Masashi Kishimoto, por cierto agregue tres personajes de otra serie, estos le pertenecen a las grandiosas Clamp, la trama de la historia y los demás personajes si me pertenecen.

-"Diálogos"-

"la mayoría de lo que este en comillas y cursiva son frases (del pasado) que nuestro personaje recuerda"

La "negrita" es para remarcar las cosas.

-"Inner de Sakura"-

0. cs...0: Flash Back, todo lo que este entre esas cosas será en cursiva. Me di cuenta de que no había aparecido en ninguno de los otros capítulos, espero que este si lo haga. Jeje ups.

º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º: Son cambios de escenas.

*Platicas por el teléfono (la otra persona que esta en línea)*

-Se detallaran más las cosas-

Advertencia: Capítulo aburrido jejeje.

º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º

"Oh genial, otro día con suerte"

Por: Unknown-neko

Capítulo IX: Odiando a Uchiha Sasuke

¿Nunca han sentido que el cereal es interminable?

No llego ni a la mitad cuando nuevamente está lleno.

Así funciona el proceso: Cada vez que me quedo sin leche, le agrego más de ésta. Pero ¡oh sorpresa! Es demasiada leche... Así que para nivelar las cosas el cereal debe hacer un ataque sorpresa llegando por detrás de la cuchara.

Nadie se lo esperaba.

Y si de repente hay sobrepoblación de 'Choco Krispi', la señora leche tiene que darle a entender que ella no dejará que se apodere del reino –plato hondo- de Mickey Mouse. Con pluto a lado.

-"Cariño ¿te encuentras bien?"- No necesito ver a mamá para poder ver que ella está preocupada. Llevo más de una hora frente a mi plato y el cereal parece intacto. Pero haciendo un ademán con la mano trato de restarle importancia al asunto -"Se te hace tarde, cielo"- fue un simple susurro. Me terminé el plato en seguida, mi estómago hizo un extraño sonido; como si se quejara de tanta comida.

Ya tan sólo me quedaba media hora para llegar a la escuela ¿Hacer todo en tiempo récord?... No. El baño me implora que me quede –mínimo- veinte minutos en él.

¿La escuela?

Pues sigue ahí.

Me puse rápido los jeans que mi madre había comprado el otro día, una playera roja con las palabras de 'Looking for someone with a brain: not you'. Vi mi cabello algo enmarañado y húmedo, no tengo ganas de buscar una donita; que se quede así. ¿Los lentes? Ya no tengo tiempo para buscarlos. Al diablo con ellos. Recogí mi mochila sin arreglar del viernes pasado. Y salté de dos en dos las escaleras... no para apurarme precisamente.

-"Cielo"- Algunos mechones me golpean el rostro por la forma brusca que volteé el cuello. –"¿Por qué no te pones mejor la ropa que te trajiste ayer?"-

-"Porque no la quiero"- No fue difícil decir eso. Nada difícil.

-"¿Y qué hago con ella?"- ¿Qué no es obvia la respuesta?

-"Tírala"-

Salí corriendo, no llegaría a tomar el autobús...

º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º

Llegué al salón y la mayoría no se encontraba ¿Habré confundido la hora y resulta que en verdad estoy llegando temprano?

-"Sakura, pensé que no llegarías"- No. -"Las chicas ya se fueron"-

Simplemente resoplé fastidiada, resignación es lo que queda ahora, y claro, no olvidemos la fatiga mental de tener que saludar a todo ser que pasará en el campus.

-"¿Por qué existen las escuelas?"-

-"Yo me pregunto eso cada mañana"- Un pálido chico me contestó.

¿Y desde cuando aquí los chicos me contestaban?

-"Cállate Sai, no estás ayudando"- Nico rodó los ojos.

-"Sólo decía"- El tal Sai se me quedó viendo de arriba abajo –"¿Por qué el nuevo look, feita?"-

Feita su cara. Estaba más pálido que un fantasma.

Bufé y salí de ahí, lo que menos deseo es perder más tiempo de la clase de Gai-sensei. En el patio trasero estaba una rubia, una que gritaba por un aparato negro y brilloso –celular sumamente costoso- , era obvio que no me quedaría a ver como Namikaze Ino le gritaba a alguien y menos cuando yo podría ser la siguiente en la lista, no caminé más de tres pasos cuando dio un grito de frustración que me exaltó – sólo un poco- y corrió hacia mí, tenías las mejillas sonrojadas, sus cejas y labios fruncidos. Y de la nada; comenzó a llorar.

Pregúntenme cómo me quedé.

Me abrazó como si fuera una balsa en medio de una tormenta, tratando de apoyarse en algo para no caer en un abismo de dolor, hubo una opresión en mi corazón haciendo que inmediatamente pusiera mis brazos a su alrededor, con el pensamiento de quererle trasmitir que todo está bien y que no se deje vencer.

Mientras estábamos en el abrazo pensé que personas como ella –fuertes y extrovertidas- también sufrían; también lloraban y demostraban su debilidad.

Al instante me di una cachetada mental ¿Qué sí le dolió? ¿Qué sí sentía? Por supuesto que lo hacía, lo raro es que lo demostrará a, prácticamente, una desconocida. Mi mente estuvo en blanco durante los siguientes veinte minutos. Sólo sabía que mis pies nos guiaron a la banca más cercana y lo que escuchaba de su boca eran insultos.

Ya ni sé a quién insulta, si a un chico o a ella misma 'Idiota', 'Por tu estupidez' y así seguía la lista.

-"Perdón"- dijo mientras sorbía su nariz y pasó sus brazos por dichas cavidades –de manera nada elegante debo agregar-. Estaba a punto de preguntarle qué le pasaba cuando empezó soltarme una especie de monólogo acerca de la belleza –"...Soy más hermosa, linda y divertida que ella"-

-"¿Quién?"-

-"Que ella, esa roba-novios descarada"- No avanzamos mucho.

-"¿Es de la sección jounin?"- Me miró con escepticismo.

-"¿Acaso no me escuchaste?"-... Para nada.

-"La mayoría"- Bufó e hizo un puchero -"¿Entonces de qué sección es?"-

-"Es ANBU"- oh. Universidad. –"Se ve estúpida con esas cuatro colas en la cabeza y su maquillaje es horrible, sin mencionar su ropa además ¿Qué tiene de especial ser ANBU?"-

-¿Más libertad?"- Intenté probar con esa. Vi su ceño fruncido... y ya empeoré las cosas.

-"¡Tengo suficiente libertad!"- Ella simplemente cruzó los brazos indignada. Esto no es sencillo.

-"No lo decía por ti pero ¿sabes? Yo creo que no es tan importante que tú seas más linda y hermosa"- Ella susurró 'Y más divertida' –"Claro, eso también, porque al final todo eso lo hiciste por hacer que alguien más se fijara en ti, creo que es mejor que te cambies y te hagas más bella para ti, no para ellos. Cuando hagas eso entonces tus metas crecerán a un nivel mayor ¿no crees?"-

-"Das pésimos consejos"- Gracias, yo esforzándome por decirle algo agradable y ella –"Pero gracias. Me siento mejor"- Nos miramos y de la nada las dos nos reímos.

-"Pareces escoba, tu pelo está horrible frentona"- Seguimos riendo.

-"Y tú un mapache con esos círculos negros en tus ojos, cerda"-

Un grito atormentó mis pobres oídos.

Destino: El baño de chicas. Misión: Escuchar a la rubia parlotear a cerca de la importancia del maquillaje.

º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º

Abrí la puerta del salón de matemáticas, como era de suponerse éste estaba vacío, todavía faltaban quince minutos para que la clase comenzara, pero yo, como la pésima estudiante que estaba comenzando a ser, me la volé. No asistí. Me valió.

Soy una delincuente.

Sí, ya podía imaginarme en los juzgados, cuando el juez pronunciara '¿Causa de la detención?'

Mi abogado respondería. 'Omisión al acatamiento de asistencias reglamentario del colegio.'

'Ah ¿A cuál no asistió?' A lo que valientemente mi defensor contestaría 'A la de Maito Gai' Con voz ahogada, como si le costara pronunciarlo.

'¿Él que nunca recuerda su nombre?' Abogado y yo asentimos. Tenía mi traje de rayas negras y blancas; dispuesta a recibir mi condena...

El sonido de la puerta me asustó, incluso hizo que saltara.

Alcé la vista y oh demonios... la presidenta. Aun cuando veo borroso; su silueta es inconfundible.

-"Uchiha-chan"- Se acercó. Cuando volteó hacia mi dirección, sus ojos chocaron con los míos. Lucía sorprendida.

-"¿Sucede algo malo?"- Soltó una risita.

-"No nada, sólo que me sorprendí al verte, es todo"- Es como si fuerzas del más allá hayan levantado mi ceja izquierda sin haberle pedido permiso a mi cerebro para hacerlo. ¿Pues en qué estaría pensando cómo para que le sorprenda verme?

-"¿Tan raro es verme aquí temprano?"- Por favor que diga que no porque juro que le aviento una silla.

-"Oh no, esa no es la razón"- Una mano se posó en su boca y soltó otra risita –"Es que nunca te había visto con ese aspecto. Te queda bien"-

Y yo seguía con la ceja alzada. No podía bajarla. Por el rabillo del ojo vi mi reflejo en el espejo, me acerqué más y...

¡Estoy despeinada!

Mi cabello está ya seco pero está algo esponjado y mi frente está al descubierto... ¿Me queda bien? (1)

-"Gracias"- Un 'creo' involuntario salió después de eso, lo que provocó otra risita de su parte, ya no sé si se burla de mi abierta o... discretamente.

-"¡Pero si te ves divina!"- Una risita más, lugar que estaba a mi lado se ocupa por primera vez; fue voluntad propia.

Y en los minutos restantes de clase me doy cuenta que es su forma de ser. Veía de reojo su perfil cada cierto tiempo, una pregunta rondaba mi cabeza y aunque sé que no es para ella es como si mis labios se estuvieran esforzando para no moverse y es que ¿Nunca han sentido esa sensación de estar consciente de todo lo que pasa a tu alrededor? Como el hecho de que hace diez minutos el profesor Li había entrado acompañado de Naruto y por lo tanto de cierto Uchiha que hizo que bajara inmediatamente los ojos. Estaba más que consciente de él. Al estar separados en el salón sólo pude oler su aroma cuando éste ya estaba a punto de llegar a su lugar.

Escuchaba las pláticas a mí alrededor, ya que siempre me traté de concentrar en la clase sin prestar atención a nada más y ahora que la voz del profesor se escuchaba lejana ponía más atención al salón. Ahora noté que cuando el profesor le pidió a mi compañera de banca resolver un problema ésta, prácticamente, saltó de la silla y resolvió el problema de manera tan rápida que a mi cerebro le costaba seguir el proceso. Y es que aunque estaba en la clase avanzada se debía a que estudié días anteriores la guía de estudio. Nada más. Y me arrepiento de ello, porque ahora me perdía fácilmente en los temas, ya que eran cosas que había visto en los niveles pasados.

-"Bien hecho Daidouji"- Y Daidouji le dio una cálida sonrisa... una, que el profesor no devolvió, sólo asintió con la cabeza y la presidenta volvió con una cara que yo bien reconocía: una cara de decepción.

También me enteré del chisme de Kiba: estaba tratando de salir con una de mi grado, al parecer no podía decirle lo que sentía porque ella sólo lo veía como amigo, como varios le pedían consejos a Hyuuga Neji, parecía que él había estudiado ya el último año, al principio salté a la conclusión de que él había reprobado pero cuando dijeron 'Qué envidia haber estudiado en el extranjero' deseché mi grandiosa especulación.

Eran como si las ganas de trabajar o hacer cualquier cosa se esfumaran, así que me limité a escuchar los chismes y sin pretenderlo el nombre de él llamó mi atención, cerré los ojos.

Y lo ignoré.

º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º

Un mes es el que ha pasado desde que la ropa 'gratis' que obtuve pasó al ático, por si 'cambiaba' de opinión tirándole a un 'Más te vale que te pongas esa ropa cuanto antes jovencita'. Palabras de mi madre.

Las 'lecciones' con Ino-cerda trataba de no saltármelas, que más bien sentía era una sesión de chismes, ella me contaba que su galán hacía aquello y esto otro con esa rubia no-tan-natural como ella, y cuando yo le decía mis actividades incluidas las cosas que cierta porrista hueca me decía; se paraba e inspiraba diciendo –gritándome- que no me dejara menospreciar por esas barbies de mala fabricación.

Después iba con Hinata-chan que ya me esperaba en nuestro lugar. Sí, teníamos un lugar especial. A lado de la fuente había un arbolito, uno que daba sombra en esos tiempos deplorables de calor, la cual era conocida como nuestra única salvación en tiempos desesperados.

Ah, pero eso sí.

Había que llegar temprano, porque bestias traicioneras –llámense estudiantes- en una pequeña distracción o retraso podían ganarte el lugar. Y podías irte despidiendo de una brisa suave y darle la bienvenida a las capas extras y gratis de sudor que te conseguirías.

Lo malo es que últimamente ya no veía ni a Nico ni a Kat, pues teníamos nuevos salones. A Hinata que le tocaba con Nico, me decía que sólo hablaban en clases pues prácticamente después de clases o en receso salía corriendo.

¿Raro? Obvio. Pero pues lo interrogaré cuando me lo encuentre.

-"¡Sakura-chan!"-

¿Alguna vez alguien tuvo que poner fuerza de más en sus pies por qué sintió una masa aterrizando en su cuerpo?

¿No?

Bueno, yo se los presento: se llaman abrazos con vuelo. Y la masa no identificada de un principio es conocida como Naruto.

-"Naruto, me estás tirando"- Solté un sonido extraño ¿Para qué negarlo? Pero estaba justificado: mis pies gritaban por ayuda, si no fuera porque me sigue agarrado seguro mi trasero besaría el piso.

-"Perdona Sakura-chan, que no resistí el abrazarte cuando le sonreíste al árbol, te viste muy linda"- Me reí llevándome un mechón de cabello tras mi oreja. Que ridículo habré de haber hecho al sonreírle a un árbol... hasta en mi mente se escucha patético.

-"No hay problema ¿Necesitas algo?"-

No me dejaba de mirar. A mí... y a mi comida.

En estos casos es bueno hacerse el despistado. Tengo hambre.

-"No, para nada"- Movió los labios y un sonido hizo que los bajáramos la cabeza –"Lo siento, es que no he desayunado"-

Sí, es bueno hacerse el despistado. Pero no cuando te miran con unos ojitos de 'Aliméntame' riéndose con una mano detrás de la cabeza.

-"¿Quieres?"-

No tuve ni que extender mi brazo pues mi 'lunch' me había sido arrebatado para instalarse en el suelo con un sonriente rubio a lado. Interesante, un rubio con hambre es un rubio... eficaz. Comíamos en silencio. Pero tengo que admitir era incómodo, se me quedaba viendo y yo no sabía ni de qué hablar. ¿Dónde rayos está Hinata?

-"Oye Sakura-chan"-

-"Sí, dime"-

Se quedó callado por unos minutos.

-"¿Estás evitando al teme?"-

Casi mando el bocado que estaba masticando al otro lado de la escuela. Me dio palmaditas en la espalda y después me extendió el jugo.

-"¿Estás bien?"-

-"Sí"-

-"¡Qué bien!" Quise decirle que el 'sí' no fue para esa pregunta pero le sonreí.

-"No, no lo hago ¿Por qué la pregunta, Naruto?"-

-"Sakura-chan"- Dejó la sonrisa de lado y yo tragué de manera de ruidosa. –"Seré despistado pero no idiota. He notado que cada vez que nos vemos en el pasillo tú lo cruzas de largo o si te toca sentarte cerca de él en el laboratorio prefieres quedarte parada y que no te toque asiento, no quieres trabajar con él y ni siquiera lo miras. Y cuando les tocó la presentación de matemáticas sólo se ignoraban. El bastardo no me cuenta nada pero yo sé que algo pasó entre ustedes ¿Qué fue?"-

No supe que responder, me quedé callada; mirando el suelo. Totalmente incómoda.

Y él simplemente suspiró.

-"¿Sabes Sakura-chan? Nosotros nos conocimos cuando estábamos en pañales, realmente no lo recuerdo hasta tener cinco años pero por lo que me cuenta mi madre es que yo solía jugar con él todo el tiempo, no es un chico fácil de soportar, más de una vez le quise aventar mi cochecito de bomberos. No espera, lo hice"-

Yo me reí. Me contagiaban sus gestos.

-"Y a parte, era muy mimado, su madre le daba todo lo que pedía, sin olvidar a sus abuelos ¡Le daban todo! Incluso hasta espadas"-

Yo me pregunto qué clase de abuelo te da espadas.

-"Pero hubo... cierto incidente en la familia"- Continuó con cara melancólica –"Sasuke no ha vuelto a ser el mismo. Maduró de golpe, quizás demasiado para su edad. Pero ¿sabes? Últimamente actuaba más como el adolescente que es, me sorprendí. No es fácil de comprender Sakura, pero créeme que es buena persona... en el fondo"-

Muy en el fondo. Y Naruto me seguía viendo así que asentí. Y él volvió a abrazarme, lo único que supe hacer fue regresarle el abrazo y por sobre su hombro visualicé el pelo negro de Hinata-chan dando una vuelta, Nico la agarraba de los hombros, pero había algo fuera de lo normal.

Se alejaban a paso rápido y Hinata tenía la cabeza agachada abrazándose a si misma.

¿Qué habrá pasado?

Me levanté para ir pero Naruto prácticamente me arrastró. Nos tocaba física y el salón estaba algo lejos.

Corrí sin quitarme esa imagen de Hinata en la cabeza, ojalá el profesor Kakashi fuera una mínima parte de lo que es el profesor Obito.

Pero eso sería pedir imposibles...

º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º

Tengo que buscar a Nico, de seguro él sabrá lo qué le pasa a Hinata, un nudo me retuerce el estómago y es que por alguna razón siento... que yo tengo que ver con la reciente depresión de Hinata, no he escuchado nada al respecto pero eso es algo que simplemente; sabes.

Ahora les tocaba Resistencia Física a los chicos así que por ley deben de encontrarse en los baños tratando inútilmente de quitarse la capa de polvo y sudor que se cargan.

"¿Se las puedes entregar al profesor Uchiha?"

Claro, por poco y lo olvido, agarré mi morral y revisé las dichosas hojas. Me puse a pensar seriamente si llevarlas en la mano o en el morral. En mano se podrían arrugar, en el morral; me pesaría.

El nuevo dilema de mi vida.

¿Llevar morral y atrofiar mi hombro o arrugar la tarea –larga y tediosa- qué por algún extraño motivo tenía el profesor Kakashi?

Ok. No lo pensé tan seriamente, simplemente rogué porque no les pasara nada... irreparable.

Esperemos que Uchiha Shisui no sea tan quisquilloso con eso del orden y limpieza. Bien, éste es el plan; lo busco en las duchas, después su oficina, si no lo encuentro... se las entrego mañana.

Al estar frente a las puertas de los baños masculinos no pude evitar que varios escalofríos me recorrieran ¿Qué hago si me tachan de pervertida y gritan como desesperados diciendo de alguna manera que me salga?

...

No, creo que eso lo hacemos las chicas. Aún así no quiero entrar ahí, quién sabe que tantas asquerosidades encontraré.

Abro y... nada.

Me explico gente: Nadie está presente. Bufé, la costumbre de hablarles a personas por culpa del diario había vuelto...

Claro, desde hacía quince minutos esa clase había terminado y... necesito encontrar a Hinata.

-"Ahmm"- Esperen. ¿Eso fue... un gemido? Peor... de ¿Una chica?

¿Habrá sido mi imaginación?

Dicen que la curiosidad es mala... pero bueno, yo nunca escucho esas cosas, además era imposible que hubiera una chica ahí porque era el baño de hombre, no mujeres.

Ilógico ¿no creen?

Me acerqué a las puertas amarillas –de color pollito chillón-, las duchas son prácticamente iguales al de las chicas, claro, eso si las puertas pintadas con raras letras y algunos tazas de baños... en extremo peculiares.

Abrí la puerta y reconocí a Naomi por su largo cabezo rojizo, oh diablos.

Esto de la suerte no es mi fuerte.

Volteé para salir y me caí...

¡Lo dicho! ¿Qué te he hecho Karma?

-"Vaya, vaya ¿Tan urgida estás que siempre tienes que andar espiando?"-

Me dice urgida... ¿Cuándo ella es la que tiene a un chico encima de ella? ¿ ¡Es en serio? !

Oh claro, le regalaré un diccionario para Navidad.

-"Naomi, yo ya me iba"-

-"¿De qué hablas, querida? La diversión apenas comienza"-

Sudé frío.

º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º

Resoplé por lo increíble de la situación, por un lado estaba ese sentimiento de asco en cada fibra de mi ser, deseando por todos los medios que el chico a mi derecha quitase su mano de mi cintura y dejase de presionar mi pecho como si de una pelota se tratase, escalofríos me recorren y siento que mi estómago se contrae para aumentar las ganas de sacudirme y gritar lo más alto que me dejasen mis cuerdas vocales. Y por otro lado... estaba el hecho de que lo único que recordaba ahora es que no había cerrado bien la puerta de la casa y que tampoco había terminado de manera correcta mis ejercicios de matemáticas.

Maldita Naomi, apenas la vea la golpearé. Ahora sí, nada me detendrá ¿Qué se cree al dejarme con estos dos sujetos?

¿Cree qué es gracioso? ¿Cree qué es divertido decirle al tipo que se encontraba encima suyo y al que salió de-no-sé-carajos-donde que me 'hicieran el favor' para después largarse?

¿Acaso es estúpida o nació así?

Pero tengo que admitir que si su propósito era hacerme sentir mal; lo ha conseguido.

Y ahí se encontraba: ese deseo irrefrenable por querer que alguien me ayudara, que alguien los empujara y llegara para poder estrecharme entre sus brazos, que no me soltaran y que no dejasen que algo así volviera a pasarme.

Por favor...

Y es que no puedo evitar abrir los ojos hacia la puerta para poder ver si alguien está ahí, qué tontería, la esperanza se empieza a desvanecer conforme pasan los segundos.

Pero, la esperanza es lo último que muere ¿no es así?

-"Suéltenme, por favor"- Ya no me quedaban fuerzas ni para hablar... se confundían por el hipo y por las lágrimas que entraban por la boca.

-"¿Qué hacen?"- Uchiha Sasuke había entrado, no sé exactamente qué empezar a sentir.

¿Miedo?

Sabía que él no me ayudaría, pero aún así no puedo dejar de sentirme emocionada, sentir que como las esperanzas se renuevan ante la idea de poder ser salvada, como en esas antiguas películas donde el héroe golpea a los malos que molestan a la chica.

Me obligué a no mostrar la emoción que sentía al ver a Uchiha pero... fallé.

Me sentí feliz por ver a Sasuke.

Sasuke... me miró y le di una pequeña sonrisa sabiendo que ni él podría dejar a una chica en problemas sola.

-"Hey"- Se acercó con pasos lentos, los dos chicos se quedaron quietos, mis corazón comenzó a latir con fuerza, comencé a sentirme cada vez más emocionada; dejé la tristeza de lado. –"Quítate"- le dijo al chico que estaba más alejado de mí. El otro obedeció de inmediato, temblé por la anticipación y él simplemente agarró una chamarra de la banca, caminó hacia la puerta y se fue.

No volteó ni una sola vez.

No me miró.

Fue cuando de golpe sentí que toda esperanza se fue.

Claro ¿Qué podía yo esperar del Uchiha?

Los recuerdos de lo que había vivido con él vinieron a mi mente, por unos segundos había olvidado que clase de ser es ése.

No pude evitar apretar los labios con fuerza. Me corté el labio en el proceso.

-"Te odio"-

Dejé de mirarme al espejo. Y por primera vez vi a la cara a esos abusivos neandertales.

º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º

El frío comenzaba a colarse entre mis ropas, veía las duchas y no las veía. Era como tener la mirada fija en un punto pero al mismo tiempo no poder vislumbrar nada por el hecho de que no le estaba poniendo mucha atención a las perillas arruinadas de las puertas.

Apenas intento mover las mejillas y se siente como si mi piel estuviera luchando por despegarse; las lágrimas desde hacía rato se habían secado.

Tengo una idea general de cómo habré de verme, el pantalón no está ajustado, estoy casi segura que el cierre está abajo, pero no siento ganas de poder subirlo, la playera que llevaba ese día estaba un poco arriba, pero con un pequeño tirón podría regresarla a su lugar original.

Hacía tiempo que mi mente no se quedaba en blanco.

Sin nada que pensar. Sin nada de lo que preocuparse.

Y poco a poco todo regresó.

Había sido de lo más agradable mi primer día a clases en Konoha-kage, estaba tan emocionada y a la vez algo asustada por cómo se comportarían los demás niños conmigo, no recuerdo tan bien las emociones que sentí pero lo que sí recuerdo, es que las había sentido con gran intensidad. Me metí a la escuela y cuando estaba en el pasillo, a punto de sollozar porque ya nadie estaba afuera y yo me encontraba perdida, choqué con alguien. Choqué con una niña, que estaba llorando, al verla así me sentí fuerte, ya que yo debía ayudarla.

Nos hicimos amigas.

Su nombre era Naomi.

Naomi Hitsukori. Teníamos 5 años.

A los pocos días yo le presenté a mi hermano, me dio risa el ver sus mejillas rojas y el cómo balbuceaba cuando él le sonrió. Me reí de ella, ella se enojo conmigo y al final me perdonó con el helado que compramos en la tienda. Me desahogaba con ella, le decía todo. Mi papá no me hacía tanto caso porque consideraba a Hisana como su princesa, a los ojos de mamá ella era la hija modelo que siempre quiso. Y mi hermano... era lo mejor. Diciéndome que yo era la más bonita o que yo era de lo más inteligente, que si yo me proponía las cosas podía conseguir todo lo que yo quisiera de manera fácil, que yo era talentosa. En la escuela Hisana también estaba con su grupo pero ellos me caían de lo mejor y aunque ella de alguna u otra forma lograse que yo hiciese todo lo que quería. Lograba conversar con sus amigos, uno de ellos me gustaba, el que siempre me molestaba o se metía conmigo, no podía contestarle incluso en varias ocasiones.

Nunca se lo dije a nadie.

En los recesos siempre estaba con Naomi, y a veces aunque nos peleábamos por cosas como: quién es mejor en algo o qué niño era más lindo; siempre terminábamos sonriendo. Adoraba aquellos días donde era más fácil platicar con alguien sin importante si tenía más dinero que tú.

Usualmente era en las noches cuando me quedaba con mi hermano a platicar, nos la pasábamos horas y horas hablando. Hacíamos competencias por quien llegaba más rápido al lago que está cerca de la casa, corriendo entre las nuevas construcciones del vecindario, no recuerdo otra época donde reír haya sido tan sencillo, la sonrisa salía de manera automática; casi sin pensar.

Aunque no era buena en la cocina mi hermano siempre me trataba de ayudar, siempre estuvo ahí para mí... hasta que el accidente pasó.

De ahí todo comenzó a empeorar.

Ese día estaba algo nublado, corríamos y de repente, comenzamos a pelear. Ya ni recuerdo bien el motivo de nuestra pelea, me fui simplemente corriendo a la casa. A los pocos minutos ya estaba arrepentida de lo que había hecho. Todo pasó tan rápido. Llamaron a casa, mi madre comenzó a hiperventilar, llamó a papá temblándole las manos. Él nos llevó a un edificio blanco, en la recepción había muchos sillones y de repente una señorita con traje blanco se nos acercó. Mi mamá comenzó a llorar.

Quería ver a mi hermano, sabía que estaba en alguna de esas habitaciones y por primera vez mi papá me habló con un tono cálido y tierno diciendo que yo probablemente no podría entrar al lugar porque todavía era muy chica para eso, la enfermera dijo que no había problema, que era mejor que yo pasara.

No entendí las palabras 'Antes de que sea tarde' hasta tiempo después.

En la habitación mi hermano tenía tantas vendas y de los brazos le salían tubos, uno de ellos completamente rojo. Me acerqué a la cama y descubrí que él tenía los ojos abiertos, mirando hacia la nada, al hablar volteó hacia mi dirección pero lo raro es que en ningún momento me miró a los ojos, era como si mirara a la ventana. Le dije 'Mírame por favor' pero en ningún momento lo hizo. Me dolió.

No entendía nada.

Me empezó a decir palabras dulces, lo que siempre me decía.

-"¿Te pondrás bien?"-

Tardó en contestar.

-"No te preocupes Sakura-chan, estaré bien. Ya verás como pronto saldremos por un helado. Te lo prometo"- Lágrimas salieron de los ojos de mi hermano -"Te quiero, sabes que no te dejaría sola nunca ¿verdad?"-

Las mismas palabras que todas las noches me repetía para que yo durmiera tranquila. Él siempre cumplía pero por alguna razón no sentí felicidad cuando él me dijo eso.

-"Claro, yo sé que si"- Pero aún así, yo confiaba ciegamente en sus palabras.

Me sacaron de la habitación después de eso, quería un abrazo de aquel que siempre me apoyó. Será luego me dijeron. Los minutos que tuvimos que esperar se me hicieron eternos, si ahora me preguntaran cuánto fue el tiempo que yo creo que estuvimos esperando contestaría que mínimo unas tres horas cuando en realidad fueron 13 minutos.

Lo que me alertó después fue el grito desgarrador que mi madre soltó, lloraba desconsoladamente en el pecho de papá y sobre la cama se encontraba una sabana... cubriendo el cuerpo de mi hermano, la enfermera me vio y no recuerdo exactamente cómo me comporté, lo único que recuerdo es a mi hermana desesperada por querer irse ya que tenía hambre. Nos gritamos y al final me dijo que ya no tenía sentido quedarse en ese lugar.

-"Pero él me prometió que me llevaría a comprar un helado, siempre cumple sus promesas. Hay que esperarlo ya que-"-

-"¿Es en serio? ¿Eres tan estúpida que no entiendes nada? ¿En serio creíste que lo que dijo él era verdad? No juegues"-

-"¡Cállate Hisana!"-

-"Él está muerto, acéptalo"-

-"¿Cómo puedes ser tan... así? Él es tu hermano"-

-"Era mi hermano"-

Jamás había sentido tanto odio hacia alguien. Lo demás fue borroso, como si memoria lo bloqueara por si sola. Mis padres comenzaron a cambiar, ya no trataban de manera especial a Hisana pero aún seguían diciéndole palabras de amor. A mí me abrazaban, me demostraban cual arrepentidos estaban por su comportamiento y cuanto me querían a través de sus acciones, pero no era suficiente.

Después de un mes de haber faltado a la escuela, todo había cambiado. Naomi cambió.

Ella ya no me trataba como antes y cuando le pregunté qué era lo que pasaba, ella me dijo que dejara de hablarle. Seguí hablándoles a los demás, pero un día ella se comenzó a burlar de mí. Me dijo que si tan orgullosa estaba de mi nombre me debería llamar FrikiPink, el único nombre que me quedaría bien. Sólo ella y dos chicas más me decían así.

-"Deja de tratar de robar mi popularidad, tú ya no eres de nuestro círculo, entiéndelo. Ahora yo mando"-

Esas fueron las últimas palabras que me dijo antes de comenzar con las burlas y desprecios. Perdí un año. Ya no quería ir a la escuela. Mi mejor amiga me trataba como basura, ella empezó a salir con el niño que me gustaba, ella sabía que él me gustaba, me lo había confesado. Al regresar de mi año, ellos se encontraban en bachillerato básico y yo apenas en Primaria. Cuando pasé a ser Chuunin muchos de los que me conocían se habían ido y los que permanecían me fueron olvidando o eso aparentaban. Ya nadie sabía quien fue alguna vez Sakura Haruno, ahora sólo era FrikiPink.

Comencé a acostumbrarme y con el tiempo dejé de extrañar la sensación de estar con todos. Ese se volvió un mundo de hipocresía. Prefería estar sola que así.

Me lo repetía casi todos los días.

Hisana se fue al extranjero porque quería estudiar otro idioma. Invirtieron mucho en ella ya que no se pudo ganar la beca completa. Mejor así.

Toqué mis mejillas, de nuevo estaban húmedas, yo creía que ya no quedaban lágrimas, pero era lo único que podía hacer.

Gracias a Dios... nada malo pasó. Estoy segura que mi hermano fue quien me salvó.

Es tan raro.

Al cerrar los ojos la imagen que me viene a la mente no es la de él, sino la de Sasuke.

Tanto que cuando vuelvo a abrirlos su cara se ve tan real. Debo estar volviéndome loca pero no puedo evitar sollozar y aferrarme a esa ilusión por más que quiera. De seguro un sueño más. Después de un rato me comienzan a pesar los ojos.

Dormiré... aunque sólo sean cinco minutos.

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Cuando traté de pararme me encontré con que toda la habitación está a oscuras, tengo que decirle a mamá que compre leche que se acabó esa mañana y... el interruptor de la luz ¿A dónde se había mudado el condenado?

Un momento: ésta no es mi habitación.

Mis colchas no huelen así, a este olor masculino, no son suaves...

Mis paredes no son así, no es tan grande la habitación.

¡Auxilio! Me han secuestrado.

-"Deja de correr por la habitación"- ¡Ajá! Con que el interruptor estaba al lado de la puerta. Miré a Uchiha con el ceño fruncido. Debo estar soñando.

-"Esto no es real"- Me pellizqué... dolió.

Mierda, esto es real.

-"¿Qué haces aquí?"- Levantó una de sus cejas.

-"¿Qué hago yo aquí? ¿En mi casa? ¿En mi habitación?"- Me miró como si fuera retrasada -"El despertar no es uno de tus momentos de inteligencia ¿cierto?"-

¿Me ofendí? Un poco, sí.

¿He entrado en shock? Nah, sólo fue la primera impresión. He tenido peores.

Los recuerdos me llegaron como si fuera ácido, teniendo esa horrible sensación de pesadez en el estómago y sobretodo; sobre mi pecho.

El cómo estando con esos dos idiotas simplemente forcejeé un poco pero la verdadera razón por la cual me dejaron ahí botada fue porque el celular de uno comenzó a sonar, me ignoró levantándose y haciendo señas, que en ese momento ni me interesaron, el otro paró mirándome desinteresado; 'aburrido' se leía en toda su expresión.

Y se fueron después de algunas palabras entre ellos.

Me quedé ahí, con frío. No sentía nada. Había un sonido ¿una voz? Sí, lo era, pero mis párpados se dignaban a abrirse, sentí algo en mi mejilla, y después el frío se intensificó para volverse en calor. Abrí los ojos con esfuerzo pues algo golpeaba en ellos, el agua comenzó a meterse en mi boca.

El agua paró y algo suave me rodeó. Una toalla me tapó y fue como si volara, mis pies no tenían que tocar el suelo para transportarme. Simplemente me movía.

Y estoy segura que me quedé dormida porque no recuerdo más.

Vi al Uchiha, y éste sacaba ropa de un cajón.

Hice sonidos con mi garganta.

Y nada.

Empecé a tararear. Y nada.

Mencioné su apellido varias veces... y nada.

¡Estoy harta!

¿Qué no puede dejar el ropero un maldito segundo?

Deja ya de ignorarme, le quise gritar ¿Qué le pasaba? ¿Por qué actuaba como si nada?

-"¿Quieres dejar eso por un segundo?"- Ya no me iba a callar.

Pero cuando sus ojos chocaron con los míos un escalofrío nuevo me recorrió. Me acerqué a él y no pude evitar querer saber la razón de porque se comportaba así conmigo.

-"¿Por qué?"- Hablé de nuevo.

-"No sé de qué-"-

-"¿Por qué me tratas así? ¿Qué te he hecho? ¿Es por qué no estoy a tu altura? ¿Por qué soy pobre comparada contigo? ¿Por ser menor? ¿Por tener diferente color de cabello?"-

-"No sé de qué hablas, Haruno"-

-"¿ ¡Entonces por qué? !"-

-"No grites"-

-"¡Yo grito cuando se me da la gana y ahora tú me vas a escuchar! ¡Siempre me dejas con la palabra en la boca! ¡Siempre me haces sentir tonta!, ¡ ¿Por qué? !"-

Abrió la boca. Y eso hizo que mi mirada lo recorriese, parecía perfecto...

Recordé su foto en la credencial.

Claro. He ahí el problema.

-"Ahora entiendo"- Tomé aire –"¿Te molesta que yo sea como tú alguna vez fuiste? ¿Me odias por eso? Mira, sé que eres perfecto ahora y por ello odias los defectos, pero no por ello puedes odiarme, ni siquiera has visto todo"- ¿Quería odiarme de verdad? Pues bien, yo le daría un verdadero motivo para darle asco.

-"Mírame"- Continúe hablando quitándome el sweater, ya no había pensamientos, no había remordimientos –"Mírame"- La blusa se fue y mi sujetador quedó al aire, señalé mis brazos, puse mis manos en mi cuello y las resbalé hasta mi ombligo.

Todo aquello sin dejar de mirarlo, sus ojos se quedaron estáticos; en mis ojos. No se movía, no pestañaba.

-"¡Mírame!"- Mi garganta se desgarra. ¿Por qué no me veía? ¿Acaso era tanto su asco?

Mi cometido había sido cumplido, sin embargo... ¿A quién quiero engañar? Ese nunca fue mi propósito, quería que me viera aunque sea... un poco atractiva, que dejara sus malos modos conmigo, que me hablara de manera atenta, justo como a esa chica con la que lo vi hablar hoy. Justo cuando entramos a la clase de física y ella se marchó por el pasillo contrario al que veníamos Naruto y yo.

No pude evitarlo. Me desabroché el pantalón y esta vez fueron mis piernas las que recorrí, alcé la mirada... y él seguía viendo mis ojos. Nada más que eso.

Dudé un momento dirigiendo mis manos a la parte trasera de mi sujetador.

-"Basta Sakura"-

Y de un jalón tiré de él por la orden. Me deshice de la última prenda...

-"¡Mírame!"- Y por fin las lágrimas cedieron, me agarré los pechos y mis ojos enfocaron los suyos. Él no había apartado la vista de mis ojos.

Qué triste. Desnuda, así me encuentro frente al Uchiha. Y no parece causarle ni el más mínimo deseo. ¿Acaso Naomi tenía razón? ¿Los chicos me tenían que hacer el favor?

-"No soy linda como las demás, no soy tan lista como Itachi, no soy tan astuta como tú, no soy tan divertida como Naruto ni tan delicada como Hinata"- Mi voz se entrecortó, hipé y sentía que líquido resbalaba por mi nariz.

-"Un premio a Haruno Sakura porque es tan talentosa que hasta desnuda consigue verse tan poco atractiva"-

-"Mírame"- Sólo eso le pedía, que la observara, su piel, sus brazos, sus pechos, piernas; todo. –"Por favor"-

Cerré fuertemente los ojos y la vergüenza comenzaba a calar hasta mis huesos, no pude hacer más que agachar la cabeza.

-"Te miro"- Levanté la cabeza, y mi desilusión volvió, él seguía viendo mis ojos. Negué con la cabeza. Y él acortó la distancia que había entre nosotros. –"Te estoy mirando a ti, Sakura"-

Entiendo. No necesitas ver mi cuerpo para verme a mí... ¿es eso, Sasuke-kun?

Agaché mi cabeza y ésta vez golpeó con su abdomen. Lloré como hace tanto no lo había hecho, grité, murmuré, sorbía mi nariz. Pero ya no trataba de controlarme. Recordé tan bien las manos de ellos recorriendo mi cuerpo, sus alientos rancios, sus miradas de aburrimiento, mi hermano, Naomi.

Mi hermana.

Y sobre todo; las palabras de Naruto aquella tarde.

Algo suave me rodeó y un olor conocido me embriagó por completo.

Sasuke-kun me había puesto su cobija encima...

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(1): Como en la serie, solo que aquí lo puse un poquito más esponjado, no se alarmen.

Aclaración: Sakura si está celosa de que Sasuke trate a una chica bien, pero ojo, no confundan esos celos; a los de amor.

Jejeje Sí, dije que sería fin de semana, pensaba ponerlo domingo, pero no conté que tendría problemas inalámbricos, hasta hace un rato, no me podía conectar bien a Internet. Sufrí.

Pero bueno, el cap por fin está listo y les cuento algo rápido jejeje hace unas horas por curiosidad quise ver las páginas que hice, me shockee cuando vi que eran 19, y estaba a punto de empezar la 20, le cambié la cosa a esto, para terminarlo antes, pues lo acorté, que son 15 ahorita, nada más fueron 4, que ya verán en el sig cap.

No pienso desaparecer tanto tiempo de nuevo, lo prometo.

He creado una cuenta de Twitter que está en mi profile, ahí me verán twitteando todos los días, así que follow me jejeje (Siempre quise poner eso). Así verán que no desaparezco, publicaré ideas de todo tipo. De fics futuros, y claro, sí quieren dar ideas u opiniones de lo que sea. Me lo ponen jejeje

Muchas gracias a todos sus comentarios, me han subido el ánimo como no tienen idea, este cap estuvo algo tedioso lo sé, pero por fin se revela todo, trágico, ya sé en fin. Pero ¿alguien se dio cuenta de cuáles son las veces que aparece el inner de Sakura?

En fin, me comentan que les pareció.

Nos leemos.

¿Reviews?

/Unknown-neko/

PD: La misma de siempre, ya saben; faltas ortográficas, discúlpenlas.

PD2: Yuki: Gracias por tu apoyo mujer, y perdona por la espera, jeje no te suicides! Aquí está tu cap.