Capítulo 7: La defensa del edificio (Música Street del Resident Evil: Operation Raccon City)

Kay estaba atrapada en el bar, mientras que un infectado se estaba devorando a una de sus víctimas, Big Vic había salido a buscar ayuda, mientras que Clutch estaba en camino hacia el bar, mataba a cuanto zombie-rata se le apareciera en su camino, los disparos aún se sentían en el edificio de Mulberry Street, cuando llegó la Iglesia de San Pedro de la Pequeña Italia, vio al Padre Fitztgerald, quien estaba rezando con los ojos cerrados, un par de mutantes pasaron pero no le hicieron nada, Clutch no tuvo tiempo de detenerse.

- "Espero que Casey esté bien, Dios, esto es un Infierno" Dijo para sus adentros el ex-boxeador, mientras que corría hacia otra de las calles, una chica que huía, fue atacada por uno de los infectados que le empezó a atacar por el cuello, pero Clutch llegó y mató al atacante, estrellándole la cabeza contra los muros de una fábrica, pero la chica estaba herida de gravedad por las mordidas que su atacante le había y hecho tuvo que irse de allí, ya que en poco tiempo se convertiría.

Decidió no perder más tiempo y se fue a buscar a Kay y Casey, mientras que en el edificio de apartamentos.

Franklin y Lamar estaban repartiéndose las tareas que Clutch les había encomendado, tenían que proteger el lugar, a Charlie le había dejado una carabina para pudiera defenderse con Frank por las dudas y a su vez, fueron a buscar tablas de madera para bloquear la puerta de ingreso, ordenada por Clutch de bloquearla y así evitar que se juntaran más zombies en la zona.

- Dios, nigga, que trabajo. Suspiró Franklin, mientras que terminaban de bloquear la puerta de ingreso al edificio.

- Tú lo has dicho. Le dijo Lamar, cuando en ese momento, escucharon ruidos provenir del segundo piso, donde estaban Charlie y Frank.

- Vayamos a ver. Sugirió Franklin, mientras que tomaba su escopeta Ithaka y Lamar su AK-47 y fueron subiendo por las escaleras.

Ambos amigos se dirigieron hacia el segundo piso, mientras que en el departamento de Frank y Charlie, ellos estaban escuchando ruidos provenientes de tres departamentos más adelante suyos, Charlie fue a mirar por la ventana, cuando en medio de los gritos, vio a su vecina, la Señorita Giorgio, aferrarse a los barrotes de las escaleras de incendios, mientras que era atrapada por varios infectados que la volvían a meter de su casa.

- Oh, Dios, Madre Mía. Suspiró Charlie asustado por lo que había visto.

- ¿Qué ocurre, Charlie? Le pregunto Frank, mientras que se levantaba un poco de la cama.

- Tienen a la Señorita Giorgio. Le contó, mientras que en ese momento, tocaban a su puerta.

Charlie sabía que eran Lamar y Franklin.

- ¿Qué ocurre? Preguntó el hombre.

- ¿De dónde vienen los gritos? Quiso saber Franklin, mientras que preparaban sus armas y Charlie los condujo al interior de la casa.

Cruzaron a la habitación de Frank y Lamar les pidió que se quedaran adentro, iban a cruzar hacia el departamento de Giorgio y así limpiar el sitio de infectados.

- Cierren las ventanas. Les pidió Lamar, mientras que hacían silencio y entraban en el departamento de la chica.

Franklin y Lamar ingresaron por la ventana que tenía abierta en su departamento la chica, al entrar, lo encontraron totalmente desparramado, había sangre por doquier, un cuerpo de infectado muerto yacía con la cabeza hundida por los golpes que recibió de algún objeto contundente y al llegar al living, vieron a un par de ellos alimentándose de la mujer que habían atrapado.

- A la cabeza. Le dijo en silencio Franklin y ambos amigos ejecutaron a los cuatro infectados, una vez despejado el departamento, fueron a ver cómo estaba la mujer pero está estaba muy grave, por lo cual, Franklin, esta vez, tuvo que ejecutarla para que no sufriera más.

- Ve en paz, amiga. Le dijo Franklin y disparó su Pistola 48 MM a la cabeza de Giorgio, matándola al instante.

- Terminemos de revisar el lugar, luego volvemos con los demás. Le dijo Lamar y continuaron revisando si no habían más muertos vivientes allí, registraron el baño y la habitación de la joven pero no había nada ni nadie allí, salvo unas cuantas cosas de ella, ya que pensaba irse de allí otro sitio.

Después de un par de minutos de revisión, decidieron volver al lugar.

- ¿Cómo está la Señorita Giorgio? Quiso saber Charlie con Frank, pero Lamar hizo un gesto de negación.

- No lo logró. Lo siento. Le quiso decir Franklin, mientras que les daban el pésame y se iban de allí hacia los pasillos para continuar con la vigilancia hasta que volviera Clutch con su hija y Kay y Meia con su novio de la Mafia.

Luigi aún seguía estudiando sus muestras de sangre para poder llegar a una cura, pero el sueño le estaba ganando y además de que los infectados, tarde o temprano, se darían de que estaría en ese edificio oculto e irán por él.

- Hasta ahora no han habido cambios en el comportamiento de la sangre extraída con el virus.

A su vez, Clutch estaba ya casi cerca del bar, como también Meia del Barrio Chino.

- Resistan, que la ayuda está en camino. Dijeron ambos personajes, mientras que llegaban a sus puntos de encuentro.

(Música Help is on the way de Rise against de Watch-Dogs)