Lavender Brown

Me hipnotiza. Su cabello rojo y su espalda ancha me vuelven loca. Es tan divertido y tan inocente. Simplemente me fascina.

Aunque me siento idiota, torpe y un poco ilusa. Como si nadie en todo el colegio se hubiese dado cuenta de cómo la mira, a ella, que ni siquiera hace un esfuerzo por alabar sus proezas como yo lo hago. Es como si se divirtiera al criticarle cada cosa que hace. Pero para mí, sigue siendo simplemente perfecto.

Y es así como me atrevo a intentarlo, a sacarlo del encasillamiento que lo deja como un pobre idiota sólo por ser el mejor amigo de Harry Potter y de la sabelotodo más conocida del colegio.

Conmigo será diferente, conmigo conocerá la pasión, la lujuria y el amor que me tiene loca por él.

Lamentablemente me arrepiento tan pronto como comienza este juego. Es que, aunque ahora lo tengo a mis pies, sé que cuando me besa no lo hace conciente, que cuando me toca ni siquiera sabe dónde pone la mano, y que cuando nos dormimos juntos en el sillón siempre susurra su nombre entre dientes.

¡Estúpida! ¡Estúpida!

Es que, ella no se lo merece. Y sigo pensando en eso hasta que me doy cuenta, fatídicamente y en un terrible momento, que ella llora por los pasillos y que lo maldice cada vez que lo ve conmigo.

Es cuando comprendo que los rumores son ciertos: Ron Weasley es nada sin Hermione Granger, y ella es nada sin él.

Y aunque yo insisto en mantener lo que he conseguido con sudor y lágrimas, sé que tarde o temprano, ella lo arrebatará de mis brazos, sin necesidad de un plan, de besos intensos o de su brillante cerebro. No. Lo tendrá en sus brazos simplemente porque siempre se han pertenecido. Y yo, volveré a mi rincón, a mirar como siempre lo hago. A olvidar, y a revivir en soledad los pocos besos que para mí, fueron prueba de mi más puro amor.

Anya Naivea

Próximo personaje: Albus Dumbledore