Capítulo 9: Regina ¿en el País de las Maravillas?

En algún momento de la noche, un muy somnoliento Robin tuvo la brillante idea de tumbarse con Regina en el "comodísimo" y caro sofá del salón de su jefa, si es que ya lo decía él , con ella , sus neuronas no funcionaban en situaciones normales, y no hablemos ya de situaciones precarias como ésta , cuando, si se tratara de otra mujer la habría llevado y depositado en la cama de la habitación de la susodicha y luego hubiera tirado puerta.

Pero no con Regina , esa mujer iba a ser su muerte.

No, con ella había terminado los dos acostados y Robin (caballeroso hasta el final) se había quedado haciendo equilibrios en el borde del sofá durante el resto de la noche.

Pero lo "peor" vino cuando la noche dio paso al amanecer , cuando Robin se despertó.

Un rayo de sol le dio en los ojos, intentó cubrírselos con la mano, bueno con una de ellas , la otra la tenía dormida por lo que intentó desentumecerla flexionando los dedos, fue durante una de esas "flexiones" cuando Robin "estrujó" aquello en lo que tenía apoyada la mano, algo cálido, redondo y firme.

Se oyó un gemido.

Un gemido muy cercano.

Robin abrió un ojo y rezó , rezó fuerte a todos los dioses que conocía y a los que no, pero es que su mano tenía un mal hábito y volvió a las andadas.

Sonó un quejido y una muy dormida Regina se acurrucó más , de tal forma que su cabeza estaba debajo de la barbilla de Robin y su trasero, su trasero estaba ejerciendo una presión deliciosa en su mano.

No es que nunca hubiera dudado de los atributos de la mujer , no , pero es que tener ese trasero debería ser ilegal, toda Regina debería ser ilegal, y si alguien entrara y los viera en esta posición pensaría de todo menos cosas castas y bonitas.

Prácticamente Regina estaba encima de él.

Robin , puedo oír tus pensamientos desde aquí-murmuró una adormilada Regina.

Re-Re ¡Regina! ¿¡Estabas despierta!? – murmuró un desconcertado y aterrado Robin.

Mmm, cállate así no hay quien duerma.- dijo ésta acomodándose mejor.

No soy tu almohada Regina- contestó Robin mientras procesaba el extraño comportamiento que se había apoderado de la noche a la mañana a su jefa.

Tienes razón mi almohada protesta menos y es más blandita-contestó Regina alzando la cabeza y mirando a Robin directamente a los ojos.

Robin le devolvió la mirada a esos ojos oscuros que lo miraban con picardía.

¿Y bien? Ro….- intentó decir una impaciente Regina.

Pero no llegó a acabar la frase porque Robin la calló con un beso, seguido de otro y otro. Luego, bien podría alegar que fue culpa de su somnolencia que no le dejaba pensar en condiciones.

Regina agarró el rostro de Robin entre sus manos obligando a este a incorporarse y quedándose sentada sobre sus piernas.

Robin- murmuró Regina interrumpiendo el beso.

Robin le dio un beso en la punta de la nariz y le despeinó juguetonamente el pelo.

Al fin y al cabo hemos llegado a la segunda fase , ¿no?- respondí elevando las cejas.

Percibo un exceso de confianza, Locksley… Y eso no me gusta nada…- susurró Regina a centímetros de sus labios.

Eso cuenta como una victoria , ¿no?- susurré pegando mi frente con la de ella.

Regina estaba a punto de aclarar esa supuesta victoria de una forma que implicaba menos palabras y más besos cuando un ruido estridente se oyó por toda la casa.

La alarma.

La alarma que tenía programada para indicarle que llegaba tarde al trabajo.

Mierda , mierda , mierda – dijo mientras se quitaba de encima de Robin.

¿Qué pasa?-contesté.

Llegamos tarde , positivamente tarde- contestó mientras se quitaba la chaqueta y buscaba sus tacones.

Aquí- dije sosteniéndolos con una mano.

La vi subir corriendo las escaleras, seguramente iría a cambiarse; yo me dirigí a la cocina y preparé algo de café, miré el reloj eran las 08:30 h de la mañana.

Está bien Robin , claramente no podéis ser amigos , los amigos no hacen esto , no se besan…. Tienes que pedírselo , tienes que pedirle que sea tu novia susurró su conciencia.

Robin, ¿estás bien? Te he llamado 3 veces y no contestabas- dijo Regina mientras lo miraba con preocupación.

Sí , estoy bien, um toma, tu café- contesté entregándole la taza.

Ella dejó la taza en la barra y se aproximó hacía mí , me puso la mano en la frente y me acarició el rostro.

No pareces tener fiebre- murmuró mientras arrugaba la nariz.

Eso es porque no tengo- contesté golpeándole la nariz con la punta de mis dedos. –Bébete el café o se te enfriará- agregué.

Se bebió el café mirándome fijamente desde el otro extremo de la cocina. La observé dejar la taza en el fregadero y aclararse la garganta.

Robin, me iré yo primero, son las 08:40 h en 20 minutos te quiero en la empresa. No tardes- dijo mientras agarraba sus cosas y depositaba un beso en mi mejilla.

Cuando dejé de oír el ruido de sus tacones , suspiré y fui al salón a recuperar mi chaqueta.

Justo estaba por irme, cuando lo vi, la película de Alicia en el País de las Maravillas.

Agarré la película y salí corriendo de la mansión.

Una idea peculiar acababa de pasárseme por la mente.

Ese mismo día por la tarde ….

Regina no paraba de darle vueltas a su peculiar comportamiento con Robin , habían caído casi en la rutina , en lo cotidiano y empezaba curiosamente a gustarle; lo que no le gustó fueron las miradas de sus empleados , miradas de curiosidad y asombro al observar que su jefa había llegado tarde , ni tampoco le gustó las miradas descaradas de Rubi hacia su persona…

Se frotó las sienes , a estas alturas la mayoría de la plantilla se habían ido, solo quedaban unos cuantos ,que, como ella tenían que adelantar trabajo. Incluso Robin se había ido…

Una mancha blanca la sacó de sus pensamientos.

POV de Regina:

Sacudí la cabeza , estaba empezando a ver manchas dónde no las había, pero fue esta misma mancha la que se desplazó dando saltos dentro de mi despacho.

Un conejo blanco.

Un maldito conejo blanco salido de solo dios sabe dónde correteando por mi despacho.

Me llevó unos cuantos segundos procesarlo y unos cuantos minutos atrapar al conejo.

Ahora que lo sujetaba con ambas manos pude ver que tenía algo colgado del cuello; una especie de papel.

Lo cogí y dejé al pobre animalito en el suelo.

Desenrollé el papel y me limité a observarlo , no reconocía la letra porque estaba escrito en Word. Tenía que ser una broma, el dichoso papel decía así:

Ya se me hizo tarde
¡Me voy, me voy, me voy!
¿Lo ves? ¿Lo ves?
¡Ya son más de las tres!
¡Me voy, me voy! ¿Qué tal? ¡Adiós!
Al País de las Maravillas dónde todos están locos de atar me iré,

me fui , me voy.

Me voy, me voy, adiós ya no estoy ¡si tienes curiosidad seguirme has de habrás!

Pista: la madriguera es un lugar donde los archivos abundan…

Tenía dos opciones, o llamaba a seguridad diciendo que un loco me había mandado una nota mediante un conejo o hacía caso a mi niña interior e iba a los archivos a averiguar y satisfacer mi curiosidad.

¿Qué opinas?- dije dirigiéndome al conejo que se encontraba subido a una de las sillas.

Vi como este movía los bigotitos y se iba corriendo por el hueco de la puerta.

Lo seguí y sonreí.

Me estaba empezando a sentir como Alicia en el País de las Maravillas.

….

Cuando llegué a los archivos, había pocas personas en esa planta y ninguna había visto pasar a un conejo blanco, ya que, más de uno se me había quedado mirando como si estuviera loca, y , la verdad si me oyera a mí misma capaz que lo parecería.

Entré.

Y depositado encima de la mesa había un pequeño baúl de madera, a su lado una llave.

Con cuidado, cogí la llave y abrí el baúl en su interior, como si fuera yo la Alicia del cuento de Lewis Carroll , me encontré , para mi asombro un montón de galletitas que ponían "cómeme".

Sonreí como una idiota y cogí una galleta y la partí a la mitad mientras la saboreaba me di cuenta de un pequeño sobre que descansaba sobre la pila de galletas y al que yo no le había dado importancia; decía así:

(Diálogo entre el gato de Cheshire y Alicia):

-Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
-¿Cómo sabes que yo estoy loca?
-Tienes que estarlo, o no habrías venido aquí.

Pista: ve al parking…

Tras unos momentos de vacilación me decidí a desconectar la razón y acudí emocionada, encima de mi coche había una rosa pintada de rojo, tan ensimismada estaba observándola que un súbito carraspeo a mis espaldas me sobresaltó, me giré y vi a Robin con una sonrisa en el rostro y un sobre que me entregó inmediatamente.

Ábrelo- digo él.

"De modo que ella, sentada con los ojos cerrados, casi se creía en el País de las Maravillas, aunque sabía que sólo tenía que abrirlos para que todo se transformara en obtusa realidad".

¿Qué…?¿Cuándo has…?- intenté decir, pues estaba bastante confusa y no entendía nada.

Me di cuenta mientras veía la película , que tú y Alicia os parecéis muchísimo que ambas queréis vivir en vuestro País de las Maravillas particular, tú, al igual que ella piensas demasiado y sientes demasiado que obnubilas a los demás, te sientes pequeña y oprimida, sola, sin un hogar particular… Eres como los gatos , no posees ni dueño ni nombre porque no perteneces a nadie ni lo necesitas , perteneces a ti misma y , con eso, ya es suficiente – Él sonrió y tomó una respiración profunda mientras me miraba a los ojos.

¿Quieres ser mi novia?- preguntó.

No respondí , solo le besé…

Más tarde ese mismo día…

POV de Regina:

Después de corresponder a un muy emocionado Robin y de interrogarle inútilmente acerca de cómo había conseguido meter el conejo y todo lo demás en mi oficina, decidí seguir el ejemplo de Alicia y resolver un asunto que llevaba, inútilmente, tratando de postergar el máximo tiempo posible, más por dolor que por miedo.

Aparqué el mercedes y me encaminé hacia el apartamento, toqué tres veces y esperé…

Henry me abrió la puerta.

¿Qué quieres?- preguntó entre consternado y curioso.

Henry cariño, coge la chaqueta, creo que es tiempo de hablar.- dije de forma suave.

Él me miro desconfiado y se fue a por su abrigo, mientras tanto yo le conté a Emma mi decisión de llevármelo a dar un "paseo".

Una vez dentro del coche, la tensión era palpable…

¿Adónde vamos?- preguntó Henry en tono serio.

Suspiré.

A mi mausoleo- respondí con un hilo de voz.

Mientras conducía no pude evitar pensar en una frase particular de mi película favorita:

¡Qué extraño es todo hoy! ¡Y ayer sucedía todo como siempre!... ¿Habré cambiado durante la noche? Pero si no soy la misma, el asunto siguiente es ¿quién soy? ¡Ay, ése es el gran misterio!

¿Quién sabría si mañana seguiría siendo la misma?

Nota de la autora: Siento haber tardado tanto en actualizar, sin embargo , lo bueno se hace esperar,.

Este cap se lo dedico a Ro por su amor a los conejos y a todas aquellas que me dijeron que cómo demonios pude haber elegido una película como Alicia en el cap anterior.

Como dijo el gato de Cheshire ; "nací con el don de la risa y con la sensación de que el mundo estaba completamente loco."

Y puede , quizás, que como el gato y Alicia , yo esté un poquito loca ;)