Capítulo 9- Veneno:

Advertencia: Descargad la canción "Poison" de Alice Cooper antes de leer y escuchadla mediante se desarrolle el cap, Gracias.

-¡HIJO! – bramó Soichiro claramente escandalizado.

-¡Padre…!- tragó saliva Light, estaba avergonzado completamente…aunque había algo más importante, detrás de todos ellos, y serio como él solo estaba L, sostenía algo en la mano…

Era un….

(-¿Un micro?- quiso morir, pero le haría falta más de un ataque al corazón para eso- la

había cagado.)

- ¿Qué significa esto?- el abrumado y furioso jefe de policía señalaba a su primogénito acusadoramente- ¡Señorita! – se dirigió seguidamente a Takada- ¿no le da vergüenza?

La joven universitaria, más roja que un tomate, metió su ropa interior en su bolso y mirando al suelo totalmente congojada abandonó a paso ligero la estancia.

Cuando pasó por el costado de cierto detective… que había guardado el micro en su bolsillo de nuevo, casi se cae tropezando con cierto pie.

Una vez Takada fuera de combate, Sachiko, manos en la cabeza decidió llevarse a Near, Mello y Sayu al comedor.

-Vamos abajo chicos, este no es un tema que se tenga que tratar con niños pequeños presentes…- la mujer estaba pálida, empujaba suavemente a cada uno de ellos, que no querían marcharse.

Near no quería separarse de L, al ver la cara de tristeza que había otorgado en el momento que había visto a Light Yagami, Mello sin embargo, quería reírse de lo ridícula que parecía la situación, Sayu, al corriente de las andaduras de L y Light quería saber que había pasado, y por que el gili…. de su hermano estaba con otra mujer.

Cuando los menores se hubieron marchado, quedaron en la habitación a un L empático, externamente al menos, junto a su fiel Watari, que fruncía el ceño levemente.

Soichiro tenía la vena de la sien muy hinchada, avergonzado por la actitud de su hijo mayor, la leve nevada se estaba transformando en una inmensa ventisca de nieve.

- Padre…- agolpó la saliva en su esófago- yo…- la verdad que la vergüenza de haber sido pillado por su padre medio en cueros era lo último que le importaba… era otra cosa la que lo carcomía…

Un par de ojos negros que lo escrutaban acusadoramente… pero que se los veía tan calmados y pasivos que costaba leerlos.

Observó el bolsillo del pantalón vaquero del moreno, de donde había sacado ese micro…¿quería eso decir que lo había espiado? ¿Qué estaba escuchando su conversación con Takada y lo que seguía a continuación?

Claramente, su familia había tardado media hora escasa en llegar desde que Takada había llegado a su hogar…- frunció el ceño.

L quería pillarlos in fraganti, maldito hijo de…

(- ¿Dónde me habrá metido el puto micro…?- palpó un poco su camisa disimuladamente, su padre iba a explotar de un momento a otro.)

- ¡Light contéstame!- le chilló, se acercó a él y zarandeó su cuerpo con violencia.- ¿Por qué estas con otra chica cuando sales con Misa? ¡Un hijo mío no puede tener tal comportamiento!

Light dirigió una seria mirada al detective, este miraba al techo en aquellos momentos, su mirada comenzaba a tornarse brillante…

- Padre, no estoy con Misa, hemos terminado nuestra relación – confesó el castaño.

- ¿Cómo?- el pobre hombre no entendía nada.

- Lo que oyes- afirmó Light zafándose un poco del duro agarre de su procreador- y si he traído a Takada a casa, es por que soy libre…- recalcó la palabra libre, con el rabillo del ojo miró a L- y puedo acostarme con quien me de la gana…

Soichiro propinó un fuerte tortazo a la cara de su hijo mayor, haciendo un ruido sordo, marcando la perfecta mejilla.

Watari suspiró, L sin embargo sonrió tristemente… sin hacer ruido se marchó de la habitación.

- Ahora mismo siento asco al saber que eres hijo mío- escupió el hombre, la decepción se marcaba en sus ojuelos oscuros.

El universitario suspiró…

- ¿Qué te has creído papá?- burló un poco, ya que había sido descubierto en sus quehaceres sexuales, que más le daba a él- ¿te crees que soy un santo? ¿te crees que soy virgen? – rió- Puede que sea un alumno impecable, pero tengo mis necesidades…- su mirada se contrajo un poco.

- ¡¿Cómo engañar a tu novia?!- espetó el hombre, buscando a Watari con la mirada para que le ofreciera apoyo moral.

- Misa no es mi novia, y te repito que me acuesto con quien quiera- suspiró- no tengo más que hablar.

Se alejó de su padre, no había caído aun en la ausencia del detective, se sentó en su pupitre, palpando con delicadeza silla, mueble… por si algún micro surgía de los seres inanimados.

- No te reconozco… hijo…- el hombre se mostraba algo indispuesto, se pasaba las manos por las sienes que le gritaban y dolían – solo me faltaría que fueras…- tragó saliva, ni siquiera quería planteárselo.

El castaño enfureció entonces… girándose cuerpo entero con su silla hacia él, la mirada prendida cual brasa.

-¿… que fuese Kira, no?- terminó la frase- Eres tan susceptible que solo por descubrir que me gusta el sexo libre tienes que pensar que también soy un asesino- alzó una ceja- ¿Qué ocurre? ¿Crees que soy Kira y mato a mis victimas a base de penetraciones fortuitas?

-¡CÁLLATE! – el señor Yagami no quería escuchar nada más, se pasaba las manos por las orejas.

- ¡Señor Yagami…! – quiso intervenir Watari, Light parecía satisfecho…eufórico, de alguna manera tenía que eliminar la ira y represión que sentía por dentro al ver sido humillado por L de nuevo.- cálmese…- trató de serenarlo, dirigió una fría mirada a Light- basta Yagami san, está excitando a su padre…

El castaño se paseaba por la habitación, palpando paredes, pósters, cuadros…ropa, ¿Dónde estaría el cochino micro?

- Que no se escandalice entonces por tan poco, es un exagerado- siseó escuetamente, le traía sin cuidado que su padre se conmocionara de aquella manera.

- Tsk…- parecía que el anciano quería decirle un par de cosas bien dichas, pero optó por callarse.

Light se sentó en la cama entonces, palpó la manta, que estaba algo desordenada por el peso de Takada…palpó, palpó la almohada y encontró un pequeño bulto.

Entrecerró los ojos, no hacía falta que sacara el micro pues sabía que se encontraba allí.

(- Maldito L…en la cama mismo…será…)

El ruido de pasos se escuchó subir por la escalera a gran velocidad.

Mello, había entrado dando un portazo, sus ojos estaban fuera de sus órbitas, buscó por la habitación cual can sangriento hasta dar con la figura que estaba buscando…

El joven se abalanzó contra Light, afirmándolo por el cuello y cayendo sobre él encima de la cama… empezó a profundizar el agarre, queriendo ahorcarlo.

Watari y Soichiro, que cada vez estaba mas nervioso se abalanzaron contra Mello que estaba tan nervioso que era imposible zafarlo del cuello de Light.

El castaño gemía de dolor, mientras proyectaba su mirada en los ojos enloquecidos del protegido de L.

¿Qué le pasaba a ese niñato? ¡Lo mataría en cuanto pudiera apartar aquellos brazos de su fino cuello!

- ¡Hijo de puta! ¡Te mataré!- el rubio estaba preso de la ira, iba a ser difícil sacarlo de ahí.

Seguidamente, entraron por la habitación, Sayu y Sachiko, que ayudaron al resto a separar a Mello de Light.

-¿Qué…estás hacien- do?- balbuceaba el universitario, gorjeaba en plena asfixia.

Ryuk por su parte comentaba cosas como: "Ostia, que se cargan a Light".

- ¡SE HA IDO! – lloriqueaba Mello, y apretaba su agarre… por una parte, Mello agarraba a Light del cuello, blandiéndolo contra la cama, por el otro,cuatro o cinco personas estiraban de las piernas de este montando un show en la habitación.

Near en la puerta, temblaba un poco, sollozaba levemente.

-¿Quién se ha ido…?- Light, harto de la humillación sacó fuerza de su alma, tan solo le faltaba escuchar las risas desmedidas de Ryuk, pegó un fuerte puñetazo a Mello, que cayó de bruces en el suelo… bueno, encima de Watari y compañía.

Light se puso en pie entonces, con la mirada encendida…

Si no fuera por la cantidad de testigos que tenía presente molería a golpes a aquel crío hasta dejarlo sin aliento.

- ¿quien se ha ido?- repitió con la voz muy ronca, su garganta aún adolorida- ¿Por qué intentabas matarme? ¿estás loco enano?- siseó venenosamente, crujiendo sus nudillos, dispuesto a atacar.

Mello, rojo como un tomate, empezó a llorar desconsoladamente en los brazos de Watari.

- ¡Has estropeado nuestra navidad con L! ¡Mereces pudrirte en el infierno, cabrón! – aquel chico no conocía ni el tacto ni como medir sus palabras.- Hijo de…- Watari le tapó la boca.

Near, que seguía en la puerta abrió la boca por primera vez desde que estaba en el cuarto.

- L… Ryuzaki, se acaba de marchar.

………………………………

"Your cruel device
Your blood, like ice
One look could kill
My pain, your thrill"

La ventisca nevada arrasaba por la localidad de Kantou, manchando farolas, árboles y aceras de una espesa capa de nieve…

La fría temperatura cortaba la piel de Elle Lawliet, como si de cuchillos afilados se tratasen mientras este corría en la oscuridad de la noche.

Jadeante, inmerso en sus pensamientos, huyendo de la oscuridad de su alma y de los acontecimientos que habían penetrado como afiladas estacas en su sensible corazón.

Micro en mano, sutilmente apretado bajo un puño congelado… aplastando la prueba del delito, aquel arma que había acabado por matar al "gato curioso", si es que…. Ya lo decía el dicho y él, orgulloso e impasible había decidido ponerse la soga al cuello.

Unas lágrimas plateadas recorrían su blanca faz, que contraída por el frío comenzaba a teñirse de un leve lila…temblaban sus extremidades, sus huesos pedían auxilio ante tanto frío y tormento.

Paso una de las carreteras a gran velocidad, esquivando de milagro a un par de automóviles que le pitaron al ver a un joven loco abalanzándose contra ellos.

- ¡Gilipollas! – le chillaron, mientras el coche desaparecía tras una curva.

(- Gilipollas… - rió un poco, deteniéndose en su carrera, estaba lejos de casa de los Yagami, a decir verdad, no sabía donde se encontraba.)

Se detuvo en seco, junto a un parque vacío y completo de nieve… las heladas bolas celestiales caían sobre su rostro, empapándolo…se adormecía su cuerpo por tanto frío, aunque más frío era el que sentía su corazón en aquellos momentos.

¿Debía importarle que una ventisca tan simple empapara su cuerpo en su perfección?

Caminó lentamente, arrastrándose cual mendigo, los ojos llorosos, las irises brillantes en plena melancolía y sucesos malditos.

Encontró un banco protegido por un árbol de hoja perenne, decidió hospedarse en el mismo, sentado en su tan peculiar manera.

Abrazó su cuerpo delicadamente, brindándose un poco de calor… ya comenzaba a necesitarlo, a pesar de negárselo.

- (- ¿Para que he puesto ese micro? Soy tan….- temblaba levemente, cansado de ser el detective que era, adoraría ser una persona normal y corriente, no inmiscuirse en nada más que la siguiente manera de disfrutar en su vida- yo mismo me e jodido….)

(- Pero que coño…. ¡El es mi sospechoso!- sorbía su nariz un poco, tenía ganas de estornudar y moquear- tenía que escuchar todas sus conversaciones con esa desconocida…- rozó un poco su empapada camisa blanca- pero yo sabía que eso iba a ocurrir, tarde o temprano…- sonrió tristemente- él es un pájaro libre, puede hacer con su cuerpo lo que le de la gana…)

Apretó sus casi gangrenados dedos en sus muslos adormecidos, sus ojos relampagueaban y lloraban a mares, el cielo sentiría envidia de tan atroz precipitación.

- ¡LO QUIEROOOOOOOOOOOOO! – chilló al viento, pasándose las manos por la cabeza, llorando cual niño pequeño.

Desesperado en su perfección, indefenso bajo la nieve, su coraza se esparcía ruidosamente por el suelo - ¡Por eso me duele, por eso me he marchado, por que lo quiero! – abofeteó su propio rostro una y otra vez- soy un gilipollas- Rash (bofeteó rasgando el aire)- un cretino – Rash- ¿Qué coño estaba pensando?

El olor a carne asada y el calor que emitía la casa de los Yagami, había sido tan feliz… casi había creído encontrar un asiento entre personas el cual creía perdido hacia muchos años.

Un leve recuerdo de personas riéndose lo invadió, personas se reían, personas lo ignoraban… personas lo miraban y lo señalaban sin más, muchas solas, otras muchas acompañadas, pero él siempre estaba sentado en un sombrío rincón…

Negó con la cabeza, apartando la nieve que se aparcaba en su largo cabello negro.

- Nunca debí entrar en casa de Light- abrazó sus rodillas posesivamente, la tristeza embarcándose en su totalidad- nunca…me lo merezco, por atrevido… - la imagen del bello rostro de Light surcaba en su mente como un haz de luz, tan bonito y tan iluminado que le entraban mas ganas de sollozarle a la noche- lo amo….- volvió a repetir siseante, desesperado en su lucha interna contra un amor no correspondido.

("No pido nada más a la vida, me conformaría con recibir un solo beso sincero por parte de sus labios… más eso es imposible y mis finas comisuras se consumirán heladas cual cubito de hielo".)

¿Cómo un ser como él podía esperar ser recibido por los brazos del amor? Ja, iluso de él, ilusa su alma, ilusa su corazón, que muy atrevido había sido al hacer una grieta a la perfección de su muro.

Light Yagami era demasiado perfecto, demasiado libre, demasiado dios, demasiado…

- Kira…- rió un poco este, las farolas comenzaban a apagarse, la oscuridad amenazaba con ocultar su cuerpo en su totalidad – nunca he dejado de pensar que sea Kira, y cada vez estoy más seguro…- frotó sus manos fervientemente- quizás sea mi castigo por enamorarme de un asesino como él.

Flash Back.

- Miradlo, es el- una banda de universitarios lo señalaban con el dedo- el chico raro que ha llegado nuevo a la facultad.

Un Elle Lawliet de 17 años paseaba parsimoniosamente por el campus de la facultad Inglesa de Oxford… carpeta en mano, mirada concentrada en la inmensidad…

- Siempre se lo ve solo…

- Es rarísimo…

- Tiene el cabello muy desordenado no parece para nada un caballero inglés…

Murmullos, risas y comentarios… cada día la misma monótona charla, la que siempre y sin quererlo llegaba su oídos.

- Se comenta que su nombre es falso, ¿tendrá un oscuro pasado?

- ¡A mí me da miedo, parece un zombi!

Vamos, no tengáis miedo, seguid hablando sobre mí…comentad sobre mí, aunque no sepáis nada…

-Se dice que lo mantiene un viejo rico…

-¡Oh si! El dueño de la Wammy´s house cuida de niños superdotados… ¿será ese uno de ellos?

-¿Cómo decís que se llama?

Me sentaba cada mañana en un banco de la facultad, leía mis libros calmadamente mientras mi mente se ahogaba en el mar de información que serviría para mi futuro…

-¿Tiene dos carreras echas a los 17 años? ¡No puede ser!

- Es demasiado simple para ser tan listo…

- ¡A mi me da asco, mira como se sienta! ¡Es un… bicho raro, un monstruo!

Un bicho raro, un monstruo, tan solo era un extraño chico con la capacidad intelectual más elevada que lo demás, ¿eso lo hacia extraño? ¿Lo hacia raro? No merecía estar ahí…

FIN FLASH BACK.

Se mecía en el banco, la ventisca no paraba, ahora le quedaba recordar… el siempre había estado solo, no esperaba grandes cosas y menos en un caso tan importante como el caso Kira.

¿Sería cosa del destino el haberse enamorado de Light Yagami? De todas las personas del mundo, tenía que ser él…

Solo compartían un gran intelecto similar, un caso en común en el que el castaño era sospechoso, una navidad juntos y unos cuantos besos falsos que había robado de su boca…

La noche de navidad, aquella noche en la que no recordaba haber estado bajo los músculos sudorosos de Light, perteneciéndole por completo…

Se sonrojó un poco, exhalaba el vaho por la boca, su cuerpo comenzaba a adormecerse.

Le gustaría recordar aquella noche…

Había tenido diversas sesiones de sexo en su vida pasada, pero, ninguna le había marcado como aquella… un coito ebrio, seco e inconciso, que ni sus neuronas se dignaban a recordar y que sin embargo, había calado profundamente en su corazón, transformándose en la gota que colmó el vaso en el baúl donde hospedaban sus mas secretos sentimientos.

Amaba a Light, amaba a Light, amar, amar… Nunca nadie lo había amado, nunca nadie lo iba a amar…

Recordó entonces, la manera tan insulsa en la que perdió su virginidad…

FLASH BACK 2

Tenían que graduarse…

Aquella era su 3º carrera finalizada, en un tiempo record que ninguno de sus compañeros podría igualar jamás.

Los 2, 3 , 4 o incluso 5 años que podrían durar diversas carreras universitarias se convertían para L en cortos meses de entretenimiento, como alimento para su inteligente sistema nervioso central.

Se encontraba en un Pub, de celebración con el resto de sus compañeros…

Todo el curso iba a asistir, por lo cual no veía extraño que él, a pesar de ser ignorado e incluso repudiado por sus compinches estuviera allí.

Era una fiesta sin sentido, solo se servía alcohol a raudales, se observaba a hombres y mujeres en extrañas y comprometidas situaciones PRE coito y la música que sonaba podía destrozar más de un tímpano.

La máquina más pesada, simple y sin sentido se escuchaba en el Pub, y él estaba allí, bebiendo una copa de vodka con refresco de cola, deseando que se acabara la singular fiestecita.

Un joven rubio de largos cabellos ondulados se sentó al lado de él, nunca lo había visto por el aula, pero sabía que pertenecía a la facultad, sostenía una jarra de cerveza en mano, era muy atractivo…

Sus enormes ojos verdes iluminaban igual que las luces del Pub, aunque parecían aburridos.

Lo miró, estaba algo rojo a consecuencia de las grandes dosis de alcohol que había consumido, lo sonrió.

-¿eh? ¿Tú tampoco bailas?- era la primera vez que alguien le hablaba de manera tan natural. El alcohol hacia milagros.

- No- contesté autómata, no solía entablar conversación con nadie y las palabras se me trabaron.

- Haces bien…- hipó un poco tan atractivo joven, era más alto que la mayoría de chicos de su edad, también atlético y fuerte.- esta música es una mierda… arggg- y dio un largo sorbo a su cerveza, apurándola.

Reí un poco, me hizo gracia la manera en que la cerveza caía por la comisura de su boca.

Era atractivo, aunque brusco en su ebriedad.

Bebí un poco de mi copa, apurándola.

- ¿que música sueles escuchar?- me preguntó entonces este, interesándose, no se mantenía en pie ni aunque le dieran billetes de 100.

- Me gustan grupos como "Guns and Roses"," Skid Row","ACDC", esta música me pone de los nervios.

¿Por qué no hablarle sobre mis gustos musicales a un borracho que no recordaría ni mi cara al día siguiente?

- OH, ¡así me gusta! – llamó al camarero, que fregaba vasos distraídamente- Pónganos dos cervezas a mi amigo y a mí…

Me sonrojé un poco, menudo loco estaba echo aquel chico…

- Ale, toma- me la plantó en la mano- ¡Salud! – brindemos, bebió media jarra de un trago, poniéndose a su vez más rojo que nunca- no suelo conocer gente que le guste el rock… y mucho menos a chicas, que mala pata…

- Si claro…- me estaba explicando sus penas.

- Así no hay quien ligue…- carraspeaba el chico- nadie quiere a un rockero en su vida, solo buscan pijos y listillos que apuntan a comérsela desde el primer día…

- …- no comenté nada, no esperaba ligar con chicas, pero si me molestaba no ser seducido por nadie, no gustarle a nadie… a fin de cuentas era humano, tenía sentimientos recónditamente escondidos.

- ¡Al menos te he encontrado a ti, ven con tito Will!

Will, que así era su nombre estaba tan pasado de copas que me abrazó con fuerza contra su pecho… y yo, más escuálido que ahora, que tengo 25 años, no pude zafarme del abrazo tritón de aquel rubio de ojazos esmeralda.

No se si fue por que mis hormonas se desataron o era parte de mi destino, pero acabé siendo besado por aquel hombre con labios sabor cerveza; que me tocó, por primera vez mi cuerpo fue mancillado, besado, adorado, mordido y lamido…

Fui feliz, a pesar de perder mi virginidad en un lavabo sucio y

Repleto de gente, aunque fui feliz de ser deseado por primera vez.

Días después, Will Hanson, se acordó de lo ocurrido; se acercó a mí una tarde de universidad y me rogó, me imploró que no le contara a nadie lo sucedido.

- Esto ha sido un error- el joven, sobrio y con una larga coleta, parecía nervioso, sudoroso- no se que me pudo pasar… yo no soy gay… perdona…- se disculpó una mañana de Mayo.

Me limite a sonreír, no esperaba amor por parte de aquel chico, tampoco esperaba su perdón, tan solo quería quedarme con el recuerdo de su miembro taladrando mis entrañas.

FIN FLASH BACK 2

- Je…- sonrió, sereno y apático, estirado en el banco del parque de Kantou, mirando como las nubes tapaban la luna brillante con su espesor- el primero de tantos… simples encuentros fortuitos en el que el amor brillaba por su ausencia, el placer se hacia dueño… y por una vez en mi vida, me sentía deseado.

Que orgullo… que dicha, sin embargo mi corazón seguía vacío, y hasta el día que conocí a Light no llegó a llenarse, ni se sacudió por una vez.

Su primer amor, su primer rechazo, el dolor se hacía verídico y mis lágrimas hemáticas.

Lloré de nuevo.

………………………………..

I want to love you but I better not touch (Don't touch)
I want to hold you but my senses tell me to stop
I want to kiss you but I want it too much (Too much)
I want to taste you but your lips are venomous poison
You're poison running through my veins
You're poison, I don't want to break these chains

El ambiente en el hogar de los Yagami se tensaba por momentos…

Sachiko había tenido que preparar una buena tetera con tila, sirvió una taza a cada uno de los componenentes del comedor que perecían nerviosamente.

Mello, agotado por el ataque "neuronal" sufrido, por el cual había atentado contra Light se encontraba sentado en el sofá, en medio de Near y Sayu, uno con la cabeza gacha y otra nerviosa como ella misma.

Watari y Soichiro paseaban por todos los lados de la casa, móvil en mano realizando llamadas para encontrar al detective de ojos negros.

Bajo la chimenea y de brazos cruzados estaba Light, impasible, sumido en sus propias emociones y teléfono móvil en mano, esperando una llamada, una seña…

Un Ryuk repleto de nieve, el cual solo pudo ver Light traspasó la pared, medio congelado y con su blanca piel amoratada.

-Hace un frío del diablo ahí fuera, Light… no he visto al detective ese – informó el shinigami.

El castaño no contestó, el reflejo del fuego adornaba sus encendidas mejillas, serio e impecablemente atractivo.

Near abrazó uno de sus peluches preferidos, su delicada piel sufriendo los sinsabores del temporal, Light lo observó.

Si aquel enano estaba tiritando a pesar de tener un fuego caliente a medio metro, ¿Cómo estaría él…?

Recapacitó poco a poco, pasándose la mano por la sudada frente, paso a paso, ordenando la información de la cual disponía…

- L está enamorado de mi, nos acostemos juntos, ninguno de los dos nos acordamos…- contaba internamente- … el ha estado celoso de mi, yo he estado…furioso cuando salió con Matsuda, cuando ha estado pendiente de estos niños…- observó a Mello y Near, el rubito lo miraba con expresión amenazante- …decidimos profundizar en nuestra relación sin llegar a compromiso alguno… parecía que estaba deacuerdo, pero no… él no iba a tener sexo conmigo si no me ponía el collarín de "novio oficial", tsk…- carraspeó- ¿Por qué coño tuvo que ponerme un micro? El volvió a casa solo para pillarnos a Takada y a mí, después el muy gilipollas, que además es masoca se ha largado con este temporal…

Miró hacia la ventana, cada vez nevaba más, el viento soplaba muy fuerte y los árboles que se apreciaban por la ventana se movían violentamente cediendo a la inquisición que les deparaba la naturaleza.

- (L…- tenía que estar fuera, perdido, lleno de nieve…solo, de nuevo aquel dolor, pero esta vez acompañado con desesperación, estaba asustado, asustado por el moreno de enormes ojeras- kuso…)

Watari, suspirando apareció en el comedor, apagando con un clic su teléfono móvil, bastante pálido.

- He llamado al cuartel de investigación, seguridad no sabe nada de nada…a los aeropuertos, hospitales… va a ser difícil encontrarle…- el anciano se sentó en el sofá, pasándose las manos por la cabeza estaba desesperado.

Sayu intervino, queriendo animar al director de la Wammy´s house.

-Pero, Watari san, es muy sencillo, solo tienes que preguntar por el nombre de Ryuzaki, ¿no? Se hospede donde se hospede se le podrá localizar- trató de animar la chica, aunque sus invitados seguían en silencio.

Light carraspeó, poniéndose en pie y dando vueltas como un padre que esperaba el nacimiento de un hijo.

- No, Sayu san…- siseó educadamente el peliblanco- Ryuzaki no es el verdadero nombre de L, es más L nunca diría su verdadero nombre a pesar de estar en apuros…- sus manos temblaban un poco, asustado por el bienestar de su protegido- si L no quiere que lo encontremos, ten por seguro que no lo podremos hacer.

El castaño se apoyó en la ventana ingiriendo la información que salía de la boca del hombre.

- Todo por culpa de ese…- carraspeó Mello, que seguía en el sofá.

Near lo fulminó con la mirada, y el rubio cesó en su intento de asesinar solo con el mal de ojo.

- Pero Light- la madre de Sayu y de él se acercó a su primogénito ofreciéndole otra taza de tila- ¿que ha pasado entre Ryuzaki y tu? No me digas…- la inocente mujer se montaba su propia versión de los echos- … que esa chica con quien "estabas" le gustaba a él?- pasó su mano por la boca.

Light no contestaba, aquella estupidez no merecía ser ni contestada, no gastaría saliva en contestar a su madre, menuda bobada.

- ¡Light, hijo!- Sachiko pensó lo que ella quiso ante el silencio de su hijo- ¡Eso no se hace a un amigo!- le chilló consternada.

Soichiro también entró en el comedor, pasándose un pañuelo por la frente, sudando frío.

- He llamado a Matsuda, Aizawa, Mogi y compañía… no saben nada de él- se sentó junto a Watari- solo nos queda esperar que Ryuzaki de señales de vida…

De nuevo se hizo el silencio en la estancia, nadie le decía nada (excepto Mello) pero Light presenciaba mas de una docena de ojos mirando firmemente su espalda, acusadoramente…

Ese remordimiento no le dejaba respirar, su propio orgullo caía por los suelos cada vez que se imaginaba el cuerpo inerte de L debajo de una tumba de L.

- Jajajajaja, lo tienes bien chaval, el mismo detective se ha largado… no da señales de vida, quizás este muerto y no tengas que averiguar su nombre para hacerlo tu mismo… ¿No es genial?- la voz de Kira susurraba incoherencias en lo más profundo de su mente.- Hemos ganado Light, ha desaparecido… hemos destruido a esa alimaña…

- chicos, os daré algo de cenar… no es bueno que estéis en ese estado y sin probar bocado- la maternidad de Sachiko detuvo la tensión que se palpaba, llevándose junto a ella a Sayu, Mello, Near y su marido a la cocina- os aré algo muy rico para cenar… venid.

Cuando los padres de Light desaparecieron tras la cocina y habían cerrado la puerta se hizo el silencio por tercera, cuarta o quinta vez consecutiva…

Light Yagami seguía proyectando su preocupado aunque externamente apático rostro en el cristal, Watari seguía sentado en el sofá contemplando el brillante suelo del comedor.

El fuego tintineaba tranquilo, caliente…

Escuchó como algo se movía entonces, rasgaba el viento y unos lentos pasos se aproximaban hacia él…se tensó entonces.

Una mano fría y firme apretaba segundos después su fuerte hombro, casi podían clavarse las uñas por encima de su elegante camisa.

- Usted también piensa que es culpa mía, ¿verdad Watari san?- siseó el universitario, no le hacia falta darse la vuelta para comprobar que estaba acorralado por un Watari fuera de sus casillas.

- ¿Lo dudabas, chico?

- …

- Ha sido un error venir a una casa en la que se hospeda un ser como tú…- graznó preso por la ira- lástima… - su voz se mostraba helada completamente- lastima que tuviera que enamorarse de alguien como tu…

- ….

- …

Silencio.

¿De que iba ese viejo? ¿Acaso se creía con derecho a insultarlo? No era el padre de la novia ni mucho menos, es más… L es mayor que él, por lo cual debería ser más maduro y consecuente en cuestiones del corazón.

- ¿A que se refiere?- preguntó el castaño, sin cambiar un ápice su timbre de voz.

- No te hagas el tonto…- rugió el anciano, apretando más su agarre- se que entre vosotros a habido algo, algo tan fuerte para que al verte con esa mujer mi protegido haya huido de esa manera…

- ¿Rencor? O tal vez… ¿celos?- sonrió burlón el castaño, no soportaba que nadie intentará pasarse de la raya con él.

Watari, controlando el tono de voz para que los padres del joven no se percataran de la situación, volteó a Light de un golpe quedando cara a cara junto a él.

(- El condenado carcamal tiene fuerza…)

- Algo más profundo, algo muy malo tiene que pasar por la mente de L para que haya huido, el no es un cobarde, no como tú – y lo señaló.

La faz altiva de Light se contrajo por la rabia.

- Creía que había quedado claro que L no quería que nadie volviera a acusarme de ser Kira en mi propia casa, ¿lo recuerdas o te estás volviendo senil? – alzó una ceja.

- Me da igual quien seas, me da igual que no lo quieras… lo veo mejor así- lo balanceó un poco- solo quiero que lo traigas de nuevo- pidió, y aquella última frase le sonó casi a su súplica.

Los ojos del viejo se tornaron brillantes, más que el crepitar del fuego, lo pudo contemplar hundido, casi sollozante… caer rendido de nuevo sobre el sofá con ambas manos ocultando su rostro.

- L…- siseaba muy afectado y le dio igual tener al culpable de su partida delante, su preocupación y afecto valían mil veces más que Kira y sus despiadados crímenes.

Un calambrazo en su pecho le llamó la atención entonces, abrió los ojos desmesuradamente, el espanto lo corroía, sus sentimientos lo llamaban…

Tenía que encontrarlo… no podía dejarlo solo, la voz de Kira se perdió en la oscuridad…

Light Yagami recorrió la estancia a la velocidad de la luz, Watari alzó el rostro con sorpresa, Sachiko salió de la cocina sorprendida por el alboroto…

- ¿Qué está pasando aquí…?- un portazo sonó acompañado de un fuerte silbido de viento del norte.

Watari estaba de pie frente al sofá, miraba a la puerta por la que el universitario acababa de salir…

- ¿Dónde ha ido mi hijo?- Soichiro salió veloz de la cocina, junto con Mello y Near- ¿Qué ha pasado?- observó a Watari.

El anciano hombre pasaba su mano derecha por su pecho en aquellos momentos, sonreía tristemente mientras observaba la puerta de roble por la que había salido aquel chico…

- Se ha ido a buscar a Ryuzaki kun…- contestó el anciano, que a pesar de no haber sido informado de eso mismo, tenía el pálpito de que no se equivocaba.

Sonrió.

Tal vez… solo tal vez, quizás…

………………………

Your mouth, so hot
Your web, I'm caught
Your skin, so wet
Black lace on sweat

- Un vodka con lima, por favor- la susurrante a la vez que grave voz de Elle Lawliet retumbó en las paredes del Pub.

La puerta del mismo se abrió con estrépito, casi partiendo un cristal y un joven moreno con expresión asustadiza hizo su aparición, sus ojos enormes pronto fueron clavados en su anatomía.

-¡Ryuzaki!- Matsuda corrió hacia donde estaba sentado él como alma que se lo lleva el diablo- ¿Dónde narices te habías metido?- apoyó sus manos en su congelada camiseta blanca- ¡Estás empapado!

- que sean dos, por favor- rectificó el moreno, impasible, su largo flequillo moreno aún yacía empapado y se pegaba seductoramente contra su frente, sus ojeras se habían amoratado un poco a merced de la nieve.

L sacó un billete para pagar, pasándoselo pasiva al camarero que se apresuró en preparar sendos coktails.

Matsuda seguía ido, contemplando al inteligente superior del caso Kira, un hombre que en aquel momento permanecía empapado de cabeza a pies, con mirada sombría e enrojecida y una camiseta blanca que transparentaba su delgado torso.

El joven detective se sonrojó, volviendo a cavilar normalmente.

-¿Para que me has citado aquí? ¿Sabes que te están buscando desesperadamente?- se sentó al lado de Lawliet, por primera vez en su vida alzándole la voz- ¡El jefe Yagami me ha llamado para saber donde estabas!

L recibía su cubata en aquel momento, cogió una cañita de color rosa y batió un poco el contenido, como si nada.

-¿Y has corrido en avisar a Yagami san de que he dado señales de vida, me equivocó?-se anticipó a las anticipaciones el moreno.

Matsuda negó con la cabeza, iluminado por las docenas de luces color rojo que daban un aspecto algo sugerente al local.

- No, no me ha dado tiempo, he venido corriendo desde mi casa- negó, agarró su móvil, que estaba escondido en su chaqueta- ¡Pero ahora mismo voy a avisar de…!

L detuvo el movimiento rozando sutilmente el muslo del joven, tal acto fue tan sorprendente que Matsuda apagó el aparato al instante…

- No lo hagas, por favor- una cara seria se formó en aquellas facciones tan delicadas y pálidas- no quiero estar con nadie- agachó un poco la faz- solo contigo, Matsuda san.

Matsuda enrojeció violentamente, aquel roce, aquellas palabras, ¿Cómo…?

Bebió un trago de su bebida.

Siempre había sentido admiración con Ryuzaki san, L, el gran detective que poseía el monopolio de la policía a nivel mundial.

Cuando lo conoció, aquella admiración creció, quedó sorprendido por aquel semblante juvenil y estrambótico que presentaba L, como todos, pero aún así le gustó.

Rozó un poco sus mejillas, estaban muy calientes, Lawliet contemplaba maravillado como su cubata descendía considerablemente.

- ¿Y…por que conmigo? Si se puede saber- rascaba su mejilla con un dedo, preso de un tic nervioso.

(-¿Por qué me estoy sonrojando? ¿Por qué estoy nervioso? ¡Kyaaaaa! ¡Tengo que estar loco!)

La música máquina taladraba los oídos de cualquier amante de la tranquilidad que pudiera rondar por allí, aún así, Matsuda pudo leer los labios del fugitivo en potencia.

- Confío en ti, Matsuda- atajó simplemente, le dedicó una tibia sonrisa.

Matsuda creyó encontrar el cielo con las manos, pocas veces había visto a Ryuzaki sonreír de aquella manera.

- Es un honor para mi, arigato – hizo una reverencia el más joven de los detectives japoneses.

- No es nada, camarero- se dirigió al hombre que preparaba a toda velocidad los coktails de sus clientes- dos rondas más, por favor.

- Marchando.

Matsuda tibuteó por un momento, acongojado por tales invitaciones por parte de Ryuzaki.

- No te molestes, yo no soy de beber- se excusó Matsuda que se removía en su silla- además, no es bueno que bebas mucho.

Lawliet alzó una ceja mirándolo descaradamente.

- ¿Te preocupas por mí?- inquirió divertido.

- ¡NOOOOO! – se escandalizó Matsuda que no sabía donde meterse por la vergüenza que estaba pasando- Es que, no se solucionan los problemas bebiendo sin parar, ¿sabes?- explicó lo mejor que pudo.

(- Menudo capullo estoy echo, estoy quedando como un palurdillo que no se nada de la vida ante Ryuzaki.)

- Si, tienes razón – contestó el moreno bebiendo poco a poco de su nuevo cubata- no beberé más, prefiero hablar con alguien como tú, sincero y…- su voz sonó quebrada- leal.

Cierta imagen sucumbió en su mente, aquella mente que en aquellos momentos se encontraba turbada por los cubatas que había consumido.

- Jaja, si leal soy, te lo aseguro- rió Matsuda- y dime, Ryuzaki kun, ¿Por qué te has ido de casa de Light kun?- le preguntó con curiosidad e intentando no parecer un cotilla- Creí que os llevabais bien…

L quedó en silencio por unos segundos, por lo cual Matsuda pensó que había metido la pata, tragó saliva.

- Gomen, yo no quería…- se disculpó antes de tiempo.

- Light y yo no nos entendemos muy bien, somos como un policía y un ladrón…- removía con la cañita la bebida- como el perro y el gato, la noche y el día…- su mirada se clavaba en el juego de luces del techo.

- ¿Pelearon?

- Puede decirse que si- apuró se bebida de un trago- pero no quiero hablar de eso- dedicó una pícara sonrisa a Matsuda san- dime, Taro- lo llamó por su nombre- ¿estas soltero?- le preguntó.

Matsuda pasó del rojo al blanco ante tal pregunta.

-¡¿YOOOO?!- casi chilló el hombrecillo, vertiendo el resto de vodka en la cabeza de una pareja que tenía detrás.

"Gilipollas, ¡Mira que has hecho!"

Mientras Matsuda se disculpaba con la pareja, Elle reía coquetamente con una mano en la boca.

-Me caes muy bien, eres tan espontáneo- le acarició en la mejilla.

- Soy un torpe- se lamentó Matsuda- y a tu pregunta Ruzaki, no, no tengo pareja.

El moreno alzó una ceja mientras hacia muecas raras con la boca.

- mmm eso no es sano, Matsuda san- su breve contacto con el alcohol le había dejado en un estado de leve embriagadez que le permitía mostrarse más "contento".

- Pues no, ojala tuviera…- tragó saliva- novia.

- Oh novio, ¿no?- rectificó L.

Matsuda hizo amago de ponerse en pie.

-¿Novio? ¡Yo no soy…!

- gay- sentenció L- no, no lo eres, creo que eres bisexual- vaticinó tan tranquilo.

El joven moreno negaba con la cabeza.

- Ryuzaki, yo no… que esté mirando tu torso empapado no significa que sea gay, ni bi, ni nada… y reconozco que muchas veces te he mirado el culo, pero…- comenzó a descontrolarse Matsuda, aunque todas esas confesiones lo dejaban en peor lugar.

Lawliet rió como no lo había echo en mucho tiempo, casi dando puñetazos en la mesa.

- Jajaja, Matsuda san, eres un fenómeno- se secaba las lágrimas de los ojos- a eso se le llama atracción, y no es malo sentirlo.

Este aún estaba rojo, la había cagado contando sus intimidades respecto a él.

L se acercó un poco más, juntando su silla a la del otro joven, agachándose un poco hasta quedar a la altura del pecho de Matsuda, casi podía escuchar su corazón.

- Creo que debes descubrirte más a ti mismo, pero solo lo conseguirás si experimentas- opinó tranquilamente L, queriéndose sacar con cada palabra que entablara con otra persona a Light se su corazón.- ¿Qué te parece?

- ¿El, el que?- balbuceo este.

- Practicar con otros, pasarlo bien- repitió el ojinegro- sin preocupaciones, sin amoríos, sin rencores…

- Pues, bien, supongo- se atragantó con sus palabras- ¿por qué?

Ryuzaki aproximó sus finos labios a los del nervioso compañero.

-Por esto- lo besó delicadamente, pasando sus manos por el moreno cabello del otro.

Fue corto pero intenso, Matsuda había quedado completamente en shock…

- Ryuzaki, yo…- intentó excusarse este, presa de la histeria y de la pasión desenfrenada que comenzaba a sentir. ¡Era un tío, puñetas! ¡Y virgen!

- Podemos ir a esos sofás- señaló el protegido de Watari como si nada- estaremos más cómodos.

La lengua del virgen inexperto parecía de plastilina, fue agarrado por la fina mano de L, que lo llevó tras él.

Ambos se sentaron en un sofá alejado color morado, a expensas de la barra y de miradas de curiosos.

L no tardó en colocarse muy cerca de él, rozando sus muslos con sensualidad y experiencia, recorriéndolo con sus ágiles dedos.

Matsuda se encontraba rojo, excitado, condenado por aquellos ojos oscuros que tanto deseaba.

- Excitado, ¿neh? Suele pasar en la primera vez…- se sentó elegantemente encima de él rozando con su vientre el pubis del otro muchacho- es normal cuando se es virgen- siseó en su oído, mordiendo a su voz el lóbulo de su oreja.

- ¿Cómo sabes que soy…? ¡Ahhhh!- gimió de repente al notar una invasión húmeda en su cuello- ufff- se abanicó con su propia mano- Ryuzaki…

- Mmm… se nota que lo eres, demasiado inocente y demasiado…- contempló el abultado paquete que ya se blandía bajo su pantalón- efímero- y se metió el pulgar en la boca coquetamente.

- ¡Nooo! – el inocente detective se tapó la cara con las manos- yo no debería estar haciendo esto, eres mi superior…

L no le hizo caso, le besó otra vez, en los labios y mordía sus comisuras una y otra vez, buscando su lengua ansiosamente, rozándose entero en aquel falo anhelante de entrega y descarga.

Apoyó sus brazos en los hombros del chico, que aunque no eran igual de anchos que los de Light no estaban nada mal.

Matsuda lentamente fue perdiendo poco a poco su vergüenza, agarró con una mano la cabeza de Lawliet profundizando el beso y con la otra rozaba el trasero de Ryuzaki, que se había sentado a horcajadas encima de él.

- Estoy muy cachondo…- siseaba sumergido en los goces de la pasión el pobre iluso, acariciaba la leve cadera de Ryuzaki- no deberíamos estar haciendo esto- repitió por quinta vez consecutiva, aunque su cuerpo no opinaba lo mismo.

Disimuladamente, L recorrió con su mano el cierre del pantalón, bajándolo un poco, entrometiéndose en la intimidad de Matsuda.

Había tanta gente y tanto bullicio que nadie se enteraría.

- ¡¿Qué…?!- farfulló Matsuda, dando un brinco, cuando los dedos de este habían acariciado su húmeda dureza.

- Shhh – lo hizo callar con un beso.

- Ryuzaki….- siseó muy nervioso el menor de los detectives del caso Kira.

Ryuzaki cambió su semblante a uno más serio, frunció el ceño.

- Matsuda san, creo que te pago por ofrecerme tu leal servicio, ¿me equivoco?- susurró tranquilamente el detective de ojos negros.

- Si, claro, ¡Y bien merecido, Ryuzaki!- alzó un poco el puño este, extasiado.

- Bien…- agarró la barbilla de su "trabajador"- pues si quieres cobrar tú nómina el próximo mes, será mejor que me folles ahora mismo.

………………………………………

I hear you calling and it's needles and pins (And pins)
I want to hurt you just to hear you screaming my name
Don't want to touch you but you're under my skin (Deep in)
I want to kiss you but your lips are venomous poison
You're poison running through my veins
You're poison, I don't wanna break these chains
Poison

Light corría como alma en pena por el barrio, daba vueltas sin control, parque a parque, banco a banco y no había rastro de él.

Por suerte el temporal había amainado y solo caían pequeños copos de nieve de vez en cuando, aún así el frío era infernal.

El castaño exhalaba el vaho por la boca y miraba de vez en cuando su reloj de pulsera.

- Las 01:00- llevaba tres horas en la calle buscándolo y no había señales de vida por su parte.

Se sentó en un banco cualquiera por unos minutos, cansado de tanto correr por la ciudad.

- Mierda- el arrepentimiento era su único aliado, la desesperación gritaba en su mente el nombre de Ryuzaki- ¿Qué puedo hacer?- le dolía mucho el corazón, pero se negaba a ver el por que- ¿Y si se ha marchado a Londres, a los ángeles o cualquier otro país?

No le podía ser muy difícil, puesto que con sus nombres falsos L podía hacer maravillas, nadie lo conocía y nadie podría encontrarlo nunca.

El solo pensamiento le asustaba y quebraba por dentro.

-¡Maldito celópata de mierda!- golpeó con un pie la nieve-¡Juro matarlo cuando lo encuentre!

(- si no lo está…- tragó saliva, y es que las imágenes de un L bajo la nieve o un L lanzándose al vacío eran de las que más abundaban dentro de si.)

- No creo que se suicide por ti, chaval- farfulló Ryuk, que parecía el único capaz de leer sus pensamientos- no seas tan creído.

El shinigami perseguía a Light en su búsqueda nocturna, pero a diferencia de él no se mantenía preocupado, sino animado por hacer algo fuera de lo común.

- ¡No seas…! – lo que quiso decirle a Ryuk tuvo que quedar para otro momento, ya que su teléfono móvil había sonado.

A gran velocidad desenterró el aparato de su bolsillo, que casi rodó al suelo por la torpeza de las manos de Light.

Clikó en el sobrecito que había aparecido en pantalla dispuesto a leer.

- Un mensaje- tosió el chico, que había cogido algo de frío- ¿Matsuda? ¿que quiere ese capullo a estas horas?

Leyó el mensaje.

"Light, estoy en el bar X de Shibuya, Ryuzaki está conmigo, ven pronto por favor, es urgente. "

Taro Matsuda.

- Mmm, parece que lo has encontrado, ¿no?- dijo Ryuk, que también había leído el mensaje.

La cara de Light era la de un auténtico poema.

- ¿Qué hace ese gilipollas en Shibuya? ¡Y con Matsuda!

- Estará dándole al botellón, jajajaja- reía el shinigami con estrépito.

La sola idea de que estuviera de nuevo con Matsuda lo trajo por el camino de la amargura, encima decía que era urgente, ¿Qué habría pasado?, caminaba a merced de la carretera.

-¡Taxi! – detuvo a un vehiculo que pasaba por allí, montándose velozmente- A Shibuya, por favor, frente al bar X.

- Muy bien.

El coche desapareció en la primera curva cercana, tardaría unos veinte minutos en llegar al lugar.

Ryuk quedó en medio de la calle, de brazos cruzados y partiéndose de risa.

-¡Que cabrón! Va y me deja aquí tirado, tendrá cara…

……………..

One look could kill
My pain, your thrill
I want to love you but I better not touch (Don't touch)
I want to hold you but my senses tell me to stop
I want to kiss you but I want it too much (Too much)
I want to taste you but your lips are venomous poison
You're poison running through my veins
You're poison, I don't wanna break these chains
Poison

De mientras en el bar X…

Matsuda, en pie y muy sudado estaba esperando frente a la puerta de los lavabos de hombres, a su lado una cola de cinco hombres esperaban para poder pasar.

-¿Qué esta pasando aquí? ¡Queremos entrar, coño!-le decía un tío con cara de pocos amigos a Matsuda.

El policía tragó saliva, secándose con un pañuelo la frente.

- Gomen, mi amigo no se encuentra muy bien, y aún no ha salido.- se disculpó el moreno haciendo mil reverencias.

- Pues que se espabile, queremos mear- se quejó otro que estaba detrás y que parecía querer entablar una disputa con el primero que pasara.

- Paciencia por favor- volvía a disculparse este, mirando a la puerta del bar por si aparecía un salvador que lo sacara del apuro.

El salvador apareció, mojado hasta la médula por la ventisca anterior y mirando con los ojos como platos a todos los rincones del bar.

-¡Light!- chilló Matsuda en cuanto le vio, levantando la mano desde la otra punta del bar- ¡Menos mal que has venido!

El castaño se posó en frente de él, endureciendo el semblante al ver que estaba solo, no había rastro de L.

-¿Dónde está?- tan siquiera lo saludó.

Este tragó saliva, se lo veía cohibido…

- Encerrado en los baños, no quiere salir…- contestó el moreno, separándose un poco de la fila de enfadados clientes que querían entrar al lavabo.

Light lo agarró por el cuello de la camisa, no quería excusas ni que se fuera por las ramas, quería echos concretos y verídicos ¡Ya!

-¿Qué ha pasado, Matsuda?- rugió encolerizado- Llevamos horas buscando a ese imbecil, ¿Por qué no has dando el aviso antes? ¡Me he empapado bajo la nieve!- casi lo lanza al suelo.

-¡Perdona, Light! es que Ryuzaki me contó que se había enfadado contigo y…- se puso rojo- dijo que confiaba en mi.

(- Será…)

- Jah, claro, confía en ti- miró a la puerta del lavabo en la que detrás estaría el detective- Y si confía en ti, ¿Por qué está ahí metido? ¿que ha pasado?

- …

- ¡Contesta! – lo zarandeó violentamente, Matsuda nunca había visto a Light Yagami tan fuera de sus casillas.

- Es que me da vergüenza…- tibuteó este, con las mejillas sonrojadas.

- A mí no me va a dar vergüenza partirte la cara si no hablas- lo amenazó el castaño y lo lanzó contra el suelo.

El joven se puso en pie, molesto por la actitud de este.

-¡Mira Light, no se que os habrá pasado, pero a mi me estáis volviendo loco! – Comenzó a impacientarse el detective de cabello oscuro- primero L me cita en este lugar y se me insinúa para folletear y ahora tu vienes y me amenazas de esta manera, ¡No es jus…! – se calló de golpe, había metido la pata.

Los ojos del castaño refulgían a pesar de encontrarse entre tanta oscuridad.

-¿Qué has dicho?- quiso volver a escuchar, por si no había entendido bien.

Matsuda tragaba saliva, contrariado completamente, los dos cubatas le habían sentado mal.

-¡No entiendo nada, Yagami kun! Estábamos besándonos en este sofá y de repente me bajó la cremallera y…- lloriqueaba inocentemente- pensaba que quería hacerlo, estaba asustado por que era mi primera vez… - el pobre Matsuda no se percataba de que estaba cavando su propia tumba- y cuando se me iba a sentar encima se puso a llorar, se levantó y chillando tu nombre se metió en el lavabo, por eso te he avisado a ti- explicó tan velozmente que Light solo pudo enterarse de la mitad de las cosas.

No contestó nada, pero a pesar de querer arrancarle la cabeza a Matsuda por haber estado a punto de empalar a SU Ryuzaki, comenzó a darle fuertes patadas a la delicada puerta de madera.

-¡Dios!

-¿Qué hace ese?

-¡Va a romper la puerta!

El jefe del Pub tuvo que salir para intentar detener al universitario, que fuera de si estaba consiguiendo derrumbar la puerta.

-¡Fuera de mi bar, loco! – pero tan solo se llevó un codazo en la cara, la puerta calló al suelo emitiendo un ruido sordo y una densa humareda.

Una docena de chicas chillaron, se escucharon murmullos.

Light se adentró en el baño público, la mirada enrojecida y dispuesto a sacar a la fuerza al detective de allí.

Lo encontró bajo la pica, cruzado de brazos y con la cabeza hundida en sus rodillas, sollozaba levemente.

-¿Qué haces ahí sentado como un pordiosero?- picó venenosamente Light, furioso con el detective.

L levantó la cabeza un poco, tenía los ojos rojos y muy hinchados, Matsuda, no muy convencido de haber echo lo correcto avisando a Light, observaba la escena tras la puerta.

- Vete- siseó este simplemente, negándole la mirada, sus sollozos se acabaron y la frialdad tiñó su rostro.

Eran contemplados por buena parte del bar.

-¿Qué me vaya?- espetó Light, al cual le crujían los nudillos-¿eres consciente de la cantidad de tiempo que llevo buscándote? ¿Eh?- siseó venenosamente.

El ojinegro se puso en pie, sacudió un poco su ropa, que aunque húmeda se encontraba también sucia y salió del lavabo haciendo caso omiso del castaño y de todos.

El dueño del Pub alucinaba en colores.

-¿¡Donde te crees que vas, subnormal!?- le gritó Light, persiguiéndole a través del bar, su sentimiento de culpa ya no existía, había perecido en el mismo momento que había escuchado la confesión de Matsuda.

Ahora solo quería golpear a Ryuzaki, ¿Cómo narices tenía los huevos de marcharse por estar él con Takada, cuando él estaba abriendo su culo a Matsuda?

- A donde no estés tú- contestó este fríamente, saliendo del bar.

- ¡Kuso! – Light lo persiguió, se giró hacia Taro Matsuda antes de salir, haciéndole una advertencia-¡No nos sigas!

- De acuerdo…- afirmaba con la cabeza este, que contemplaba atónito la escena.

- Y nunca más lo vuelvas a tocar…- añadió además, con el semblante más cruel que pudiera haber dedicado a una persona.

El pobre y virgen Matsuda, tragó saliva considerablemente, jurando no pisar un bar en su vida.

…………………………

I want to love you but I better not touch (Don't touch)
I want to hold you but my senses tell me to stop
I want to kiss you but I want it too much (Too much)
I want to taste you but your lips are venomous poison, yeah
I don't want to break these chains

Seguía a L a paso ligero por las solitarias calles de Shibuya, las cuales cada día estaban abarrotadas de gente y en ese momento estaban vacías.

El personal se encontraba borracho en algún callejón o bebiendo y disfrutando de la navidad en los pubs de la zona.

Sin embargo, Elle Lawliet había salido despavorido del Pub X en cuanto Light Yagami había echo su aparición.

(- Maldito Matsuda- meditaba mientras aligeraba el paso- ¿Por qué ha tenido que llamarlo justo a él?)

- ¡Detente de una vez! – bramaba Light mientras corría detrás de él, pero este no se detenía, cosa que enfurruñaba aún más al castaño.- ¡Haz el favor, maldito cobarde!

Ante la palabra cobarde, el moreno se detuvo en seco, estaban en una plaza donde solían beber los jóvenes escondidos de la guardia de seguridad.

-¿cobarde?

- Si, cobarde- escupió Light, jadeando por el cansancio- Has salido de mi casa despavorido y sin dar explicación alguna, ¿crees que eso es de valientes?

- No, no lo es- espetó Lawliet, acortando las distancias con él, los ojos le brillaban- pero tampoco es de valiente, ni de hombres lo que haces tú.

El castaño echo a reír, desde luego que era panoli este tío, ¿que parte de:" rollo", no había comprendido?

-Soy libre, puedo acostarme con quien quiera, no tengo que darte ninguna explicación- sentenció fríamente.

El moreno agachó la cabeza, ocultando su resentimiento de la mejor manera posible.

El egocentrismo de Light tardó poco en aparecer.

- Ya se que estás enamorado de mí, Ryuzaki, pero no puedes montar estos pollos y preocupar a la gente…- explicó serenamente, todo aquel remordimiento y espanto tras la desaparición de este habiéndose esfumado por completo.

- Claro, preocupar… ¿a ti no?- elevó una ceja el otro.

- Tengo por que preocuparme- exclamó Light- ¿y si te hubiera pasado algo por mi culpa? Nunca me lo hubiera podido perdonar- y pasó una mano por su corazón, algo de verdad contenía aquella frase ya que su corazón latió deprisa.

Se percató de la fría mirada que le dirigía el moreno de ojos negros, apoyado en el tronco de un árbol cercano.

-¡No me mires así! – Se defendió el hijo de Soichiro- nadie te pidió que me pusieras un micro oculto, solo un masoca haría eso, tío.

- Tsk.

-¿de que te quejas?- la vena de la sien le palpitaba.

Lawliet frunció el ceño.

- Yo no quería escuchar como gemías cuando penetrabas a esa…mujer, pero eres mi sospechoso y no puedo dejarte solo con una persona desconocida por mucho que tú quieras.- aclaró.- que lo sepas, Yagami kun.

- Jah.

El castaño echó a reír con euforia contenida.

-Claro, y me vas a decir ¿que el tema del micro ha sido solo por el caso Kira, verdad? Y un jamón, ¿entones por que corriste a casa cuando estabas en el zoo? Llegasteis demasiado pronto, ¿Qué pasa?- se acercó a él, señalándolo con una mano- ¿querías que nos montáramos un trío?- y echo a reír a carcajadas.

Su mente se encontraba nublada, algo dentro de él era quien lo llevaba a decir todos aquellos improperios, justo para humillar al detective.

Era su Kira interno quien lo obligaba a decir todo aquello, no cabía duda.

- Para nada- al mayor le temblaban un poco las piernas- pero como tenía un poco de envidia de ti, decidí irme a ese Pub con Matsuda- contraatacó este- él quizás podría satisfacerme bien- y sonrió gatunamente, a pesar de no tener ningunas ganas de hacerlo.

El semblante de Light cambió por completo, había tocado su talón de Aquiles.

- Eres un rencoroso de…- amenazó con insultarlo.

- ¿de que?- quiso anticiparse el moreno y fue el quien lo señaló ante ese claro de luna que los iluminaba- ¿tu tienes derecho y yo no?

El castaño se mordió los labios, reprimiendo alguna sandez.

- No se quien de los dos tiene mas motivos para molestarse, Yagami kun- negó con la cabeza este- lo único que nos diferencia a ti y a mi es una cosa…

Ambos quedaron callados entonces, L se giró, dándole la espalda durante unos segundos, entonces se volteó en seco y se plantó delante de él.

-¡Es que yo te quiero de verdad y tu solo quieres burlarte de mi!- lo gritó al aire, tan fuerte y tan potentemente que hizo eco en la penumbra noche.

Eso ya lo sabía.

Lo sabía hace tiempo, ¿Por qué se alegraba tanto escucharlo de sus labios de todas maneras? ¿Por qué le maravillaban esas pequeñas lágrimas que empezaban a surcar de aquellas orbes oscuras?

Estaba sensualmente irresistible, llorando ante él, proclamando sus sentimientos hacia él… cada vez se sentía más omnipresente, más poderoso.

- No, no te quiero, has acertado- reafirmó Light, entonces, ante aquel hombre desesperado, hizo un ademán con la cabeza- lo siento.

Pero era el quien lo sentía, y Kira quien lo aplaudía fuertemente desde sus entrañas.

L quedó estático, sonriente, lloroso completamente y se dirigió al árbol y arbustos del pequeño jardín de la plaza, comenzó a dar patadas a diestro y siniestro presa de una consternación horrible.

Light se aproximó hacia él, queriendo detenerlo.

-No hace falta que te pongas así- trató de serenarlo- siempre podemos ser amigos con derecho a…

Pero L le lanzó un trozo de arbusto en la cara, arañando su perfecta dermis inmaculada.

-¡Métete tu amistad por el culo! – Le gritó preso de la histeria, su cara impasible estaba desencajada por la humillación- ¡Me has humillado demasiado, eres un grandísimo cabrón!

Se acercó a él, pegándole fuertes puñetazos en el pecho que Light intentaba esquivar de todas las maneras posibles.

-¡Has destrozado mi vida!- propinó una fuerte patada que Light evitó.

-…

- ¡Mi carrera, la investigación…!

-…

-¡TODO!- emitió un fuerte puñetazo en el rostro de este, que cayó al suelo con un hilo de sangre recorriendo la comisura de su boca.

Ryuzaki se mostraba en pie, encorvado y jadeando por el esfuerzo y el inútil llanto.

-¡Devuélveme mi corazón y mi orgullo!- le gritó.

Se hizo el silencio entonces, la suave nieve que caía en aquellos momentos desapareció y comenzó a llover.

- … yo no te he pedido que te enamores de mí- le dijo Light, se sentía mal de nuevo, bipolar y estúpido, no entendía nada ni de él, ni de sus sentimientos.

L lloraba, las gotas de agua besaban su cara y se mezclaban con la humedad de sus mejillas, rendido cayó al suelo arrodillado, sollozando amargamente.

Cayó un primer trueno, se avecinaba tormenta.

Light, lleno de barro y sucio, se acercó gateando lentamente hacia él, la ternura rebozando en su piel, le dolía ver como aquel ser tan inteligente y tan auténtico se había desmoronado ante él.

¿Pero que parte de él era la que sentía lástima y ternura por Ryuzaki?¿Light Yagami o Kira.?

¿Quién era él? Era el dios del nuevo mundo, ¿Por qué sentía entonces diversos sentimientos por aquel que era su peor enemigo?

Su corazón y su mente dictaban diversas doctrinas pero ninguna de los dos sabía contestar a algo tan simple.

Acarició la cabeza empapada de Lawliet, que aún no se había recompuesto.

Quería animarlo, decirle que serían amigos, que no iba a asesinarlo mientras estuviera a su lado… ¿por que el quería asesinarlo, no? No lo sabía ni él.

- Ryuzaki…- siseó tranquilamente.

Se encontró con aquellas irises brillantes y tristes, solo podía contemplar a un detective descompuesto entre miles de cristales rotos y agua a raudales.

Los cristales de su perfecta máscara, que agrietada y machacada sentimentalmente se había roto por completo.

Y se abalanzó hacia él, besándolo literalmente y probando la hiel de sus labios…

Light no se lo esperaba pero se sintió terriblemente liviano ante el beso, lo correspondió apasionadamente, mientras la lluvia los envolvía.

Sus lenguas saladas intercambiaron saliva, sus dientes mordisqueaban la carne delicada del otro, sus ojos se deseaban con tan solo mirarse.

- Quiero que esto acabe ya- le susurró el detective al oído, abrazándolo fuertemente seguidamente.

Light correspondió al abrazo, apretándolo fuerte como si fuera a escapar.

-¿Qué quieres decir?- le preguntó temeroso de la respuesta que continuara.

El moreno se acurrucó en el cuello del otro, besuqueando el cuello fuerte y tostado de su compañero.

- Si eres Kira, quiero que acabes con esto…Light kun, quiero que me mates.- sentenció lentamente.

- ….- el corazón del universitario se vio encerrado en un puño.

Kira gritaba en su interior, eufórico ante tal derrota e L.

- ¿Qué tonterías crees que estás diciendo?- espetó este- no soy Kira.

- Yo lo único que quiero es que esto acabe, te diré mi nombre y como ya conoces mi cara podrás matarme- se apartó un poco de él.

Lo observó, observo sus reacciones, Light solo se mostraba sorprendido, y como no iba a estarlo ante tal petición.

(- Tengo que pensar con claridad, no cagarla…puede ser un truco de L.)

- Yo no soy Kira- fue lo único que dijo.

- Y yo no soy Ryuzaki- siseó el moreno tranquilamente, sus ojo aún rojos por tanta lágrima- mi nombre es Elle Lawliet.

Un nuevo trueno sonó a lo lejos, los iluminó a ambos, a Light le brillaban las irises de manera exagerada.

-Muajajajajaja- Kira se desternillaba- pobre tonto enamorado, anda, en cuanto llegues a casa apunta su nombre en la libreta.

-¿Por qué me has dicho tu nombre?- le preguntó Light, indeciso, triste, el saber aquel nombre lo obligaba a asesinarlo- … ¿Elle?

Este se puso en pie, escurriendo un poco su mojado atuendo.

- Quiero morir, no merece la pena seguir viviendo si no puedo estar contigo- se giró de nuevo hacia la penumbra de la plaza, no quería que lo viera llorar más- pero si tengo que morir, prefiero que sea a tus manos…- apretó sus puños- enamorándome de ti he sido derrotado de todas formas.

- ¡DEJA DE DECIR TONTERÍAS, RYUZAKI! – se le escapó su nombre falso de nuevo, aún no podía creerse que ya supiera el verdadero nombre del detective.

- Elle, soy Elle.- lo miró, sonriente.- aunque, tampoco me cras tan imbecil…

El castaño alzó una ceja, sin entender.

- Puede que tu ahora puedas matarme- susurró- pero- siempre hay un pero- existen testigos de que has estado conmigo esta noche, de todas formas Mello, Near y Watari no te dejarían en paz una vez yo muerto, te pillarían de todas formas.

(- Será…)

Light afirmó con la cabeza, sonriendo escuetamente.

- Vamos, que aunque tu mueras yo iré directo al patíbulo, ¿no?

- Exacto- afirmó el otro.

- Sin tener pruebas…claro- alzó una ceja este.

- Hombre- se pasó un dedo por la boca el moreno-si muero, quedará claro que tu eres Kira en cierta forma.

(- Vamos que me tiene cogido por los huevos de todas maneras, este tío no cambiará nunca…)

Elle se acercó a él, acariciando su mejilla.

- Prefiero estar muerto solo por dos sencillas razones, Light kun- le siseó dulcemente, el amor se tatuaba en sus ojos- primero, por que no puedo vivir sin tu amor

- …

- …segundo, por que si obtuviera la prueba final de que eres Kira, no podría soportar encerrarte- se abrazó a él tiernamente- dejo el trabajo sucio a Watari y los niños, soy un cobarde ¿no?

- Eres un baka…

Light le devolvió el abrazo, fuerte, calentándose ambos ante tanto frío…pudo apreciar que el cuerpo de Lawliet se tensaba y se acaloraba por momentos.

- Hugh…- gimió el moreno bajo su yugo- me encuentro un poco…- cayó al suelo, pero Light pudo cogerlo a tiempo, estaba a punto de desmayarse.

- ¡Elle!- lo agarró con fuerza, tocó su cuerpo caliente-¡Mierda esta ardiendo!

Como pudo, lo estiró en un banco cercana, sacó su teléfono móvil y llamó a un taxi de inmediato.

- ¿Compañía de taxis de shibuya? Le espero en la plaza xxxx de Shibuya centro, si por favor…- colgó, marcó un nuevo número, observaba a un Ryuzaki pálido y aunque con los ojos abiertos, débil- Watari, soy Light, voy a coger un taxi hacia casa, ya he encontrado a L…

Lo miró.

- estamos bien, pero está algo cansado, dice que quiere descansar y no hablar con nadie, así que será mejor que vuelvan a la cama todos, nosotros iremos para allá en un momento.

El moreno negaba con la cabeza ante la mentira del castaño.

- No, por favor, no esperéis despiertos, L no quiere hablar con nadie, solo conmigo, mañana podréis verle, ¿de acuerdo? Bien, hasta mañana.

Colgó.

- Eres un mentiroso compulsivo, Light kun- balbuceó el detective en su estado febril.

El taxi que había solicitado Light se acercaba por la otra punta de la calle y el castaño lo ayudó a ponerse en pie.

-Y tú un idiota, pero dudo que quieras tener una charla familiar a estas horas, ¿me equivoco?

El débil moreno le dedicó una preciosa sonrisa.

- No, no te equivocas…- sentenció.

El taxi se paró delante de ellos.

-Pues vamos de una vez- se metieron dentro, el taxista abrió los ojos desmesuradamente al verlos empapados.

(- tan solo quiero, estar contigo…- y cerró los ojos para evitar que se incrementara su dolor de cabeza)

………………………..

Poison, oh no
Runnin' deep inside my veins,
Burnin' deep inside my veins
It's poison
I don't wanna break these chains
Poison

La residencia Yagami se encontraba a oscuras en el momento en que los dos desaparecidos entraron a hurtadillas a las 4 A.m.

Por suerte, Watari le había echo caso y se habían ido todos a dormir.

Con mucho cuidado de no hacer ruido, el castaño subió la escaleras lentamente con el brazo de Ryuzaki apoyado en el hombro y ayudándolo a subir la escalera.

La tormenta no había cesado y el silbido del viento protestaba fuera.

Ryuzaki seguía rojo, caliente, Light le pasó la mano por la frente, ardía.

- Vamos, un poco más…- estirando de él llegaron a su habitación, cerró la puerta y encendió la luz.

La habitación estaba tal como la había dejado desde la visita de Takada, ayudó a L a estirarse en la cama.

El joven deliraba un poco.

- me encuentro mal- tosió este- tengo frío.

Light carraspeó con molestia.

- normal, primero te ha caído una nevada encima y después una tormenta, ¿Qué te esperabas bobo?- se apresuró a buscar una pastilla en su cajón, agarró una botellita de agua y le dio a beber.- ten, te ayudará a encontrarte mejor.

L lo miró dudoso, Light frunció el ceño.

-¿Qué miras?- farfulló mientras sujetaba su cabeza.

-¿No querrás envenenarme, no?- alzó una ceja este.

El castaño apretó los puños, si no estuviera tan débil le golpearía.

-¡Calla y bebe! – Casi lo atraganta con la botella de agua, el moreno obedeció entonces- eres demasiado desconfiado.

-y tu demasiado mentiroso- atacó el detective.

Light decidió hacer caso omiso de lo que dijera el febril hombre.

- Tienes que quitarte esa ropa empapada de inmediato, te taparé con las sábanas y dormirás- le fue explicando mientras lo ayudaba a meterse en su propia cama, sin sacar el somier y ayudándolo a sacarse la ropa mojada.

- Light…- se sonrojó este- ¿y tú donde vas a dormir?- le preguntó.

El castaño alzó una ceja.

- Contigo, tengo que darte calor para que no quedes congelado- siseó tranquilamente, el otro hombre quedó desconcertado, su blanca camisa que había quedado transparente por el agua no dejaba lugar a la imaginación, su vaquero no podía envidiar a la empapada camiseta- gr, tendrás que quitarte hasta el boxer, también esta húmedo.

El moreno lo miró con desconfianza, mientras Light dejaba que el mismo se retirara su ropa interior, mientras él también se sacaba la ropa.

- Tú también estás empapado…

- No me digas – se quejó el castaño- quiero meterme en la cama ya, así que hazme un hueco- se quejó.

Elle se echó hacia la pared un poco, dejando espacio para que el cuerpo de Light pudiera estirarse a su lado.

Una ola de exquisito calor recorrió a ambos cuando se taparon con la sábana, estaban desnudos.

El castaño vigiló la habitación disimuladamente, no había señal alguna de Ryuk, mejor para él.

- ahora a dormir- carraspeó el castaño, aunque para él no había quedado desapercibido que estaba estirado junto a un Elle en cueros.

- Lo dirás por ti- se quejó el moreno.

- ¿Por qué lo dices?- Light apagó las luces, dejando solo encendida la luz piloto de la lamparita.

- Por nada…- balbuceó este, condenando lo corto que en alguna ocasión podía ser el astuto Light.

El universitario bostezó y abrazó con fuerza el cuerpo desnudo y frío de su compañero, este se tensó en el abrazo.

-¿Qué haces?- tibuteó.

- Bajarte la fiebre.- dijo el otro.

- ¿Sobándome?- alzó una ceja.

- Dándote calor, desagradecido- se quejó el hijo de Soichiro cerrando los ojos.

Ambos quedaron callados de nuevo, sumiéndose en sus pensamientos.

Se estaba tan bien bajo el regazo de Light, tan fuerte y tan caliente a pesar de la lluvia que lo había empapado…sin ninguna duda Yagami Light era frío por dentro pero ardiente por fuera.

Acarició un poco los brazos musculados de este, deleitándose de la suavidad de su piel, de su torso perfecto, y sus muslos marcados.

Se sonrojó, apretujándose más a él como un gato.

Light abrió un poco los ojos ante tanto movimiento por parte del otro.

-¿Qué haces pegándote tanto a mi? Acabarás poniéndome duro.- se quejó.

Y notó como algo se movía en la parte baja del pubis del universitario, sus mejillas se colorearon aún más y no a pesar de la fiebre.

Estaba enamorado de ese chico que podía ser perfectamente Kira, aquel al cual había confesado su nombre y que podía acabar con su vida en el momento menos pensado como si se tratase de una vela encendida.

Su corazón aún lloraba a causa de la tristeza, el saber que no era correspondido y la humillación constante al que lo había sometido.

Acarició las fuertes piernas del otro, haciendo que aumentará aquella dureza que rozaba su vientre.

-Para de una vez, no voy a responder de mis actos- se quejó Yagami kun, dándose la vuelta para no contemplar aquella cara tan sexy que caracterizaba al detective.

No lo pensó más, tenía que vivir el momento, si tenía que morir quería morir habiendo probado todo lo que había anhelado en aquella vida.

- Házmelo- le siseó el moreno en su sensible oído- por favor-le suplicó.

Y Light Yagami quedó en blanco, extasiado por la magnitud de aquellas palabras y la sensación de placer que había embaucado en su oreja.

- Duérmete- contestó este, bastante nervioso ante la insinuación.

- No puedo- contestó L, abrazándose a la fuerte espalda, rozando su mejilla en ella- quiero sentirte primero.

El calor se incrementaba como si alguien hubiera encendido una caldera a la máxima potencia, Light, lentamente se dio de nuevo la vuelta para quedar cara a cara frente aquellos ojos suplicantes y deseosos.

- ¿Hablas en serio?- inquirió el muchacho-Hace un rato me gritabas de todo, solo por no…- se le atragantaron las palabras- corresponder tu amor.

Los ojos del otro amenazaban con aguarse, aunque se contuvo, besó los labios del otro entre tierna y desesperadamente.

- Por eso mismo, quiero estar contigo, aunque solo sea una vez – esbozó una leve sonrisita- no va a cambiar nada en ti si me lo haces pero a mi…- recorrió sus pezones con sus largos dedos- me harás feliz por unos minutos, por una vez en mi vida.

Quedaron callados, taciturnos… tratando de averiguar si estaba bien lo que L le estaba pidiendo.

- No seas tonto hombre, este tío lo tiene todo perdido y es tu oportunidad para flagelarlo, mañana al alba podrás matarlo y mancillar su cadáver- que maligno resultaba su otro ser, ese Kira destructor, al que el mismo consideraba como justicia.

Una serie de dudas se arremolinaban en su mente pero los brazos tiernos y cálidos del moreno lo apartaron de la realidad.

Besó su cuello, apasionadamente, como un gato en celo en busca de más contacto.

- Te quiero, quiero estar contigo…- ronroneaba rozando toda parte de carne que le era brindada, y Light tenía carne para tocar y toda ella muy bien formada y caliente- te deseo.

"Te deseo", aquella frase era una llave mágica que le permitía abrir cualquier puerta., y es que él, siendo el playboy que fuera no podía resistirse a un hombre o una mujer que le susurrara aquello tan anhelantemente.

Tomó el cuerpo de Ryuzaki, blandiéndolo sobre el colchón, acariciándolo en su paso y quedando encima de él.

Besó su cuello blanco y las leves heridas de antiguos chupetones suyos, reclamaba sus labios hinchados por tantas palabras venenosas que habían surcado de ellos aquella noche.

La noche más infernal de todas, en la que el deseo y el odio se entremezclaban en un conjuro que solo el más enamorado de los dos podría beber.

L sería quien entregara su cuerpo, su alma y su corazón, y si no se andaba con cuidado su propia vida.

- Ah, Light kun- jadeaba el joven moreno debajo de él, reclamando su fuerte espalda para que lo apretara más en su abrazo, excitado completamente- hazme tuyo- inquiría fuertemente en su oído.

Sendos miembros se encontraban activos 100 , esperando sus actividades asignadas y disfrutando de los roces que los muslos y torsos les brindaban.

Acariciándose como dos posesos que podían desaparecer tras el coito, dos amantes bandidos que perecerían a la salida del sol, se besaban sin más.

Adoraba el verbo besar, era la acción más gratificante de todas y más cuando la ejercitabas con la persona amada.

Por una parte se arrepentía de haberse entregado a hombres desconocidos solo por saciar su apetito sexual y su orgullo.

Aquella noche y por una vez en su vida, haría el amor y no tendría sexo con un desconocido.

Light lo miraba con un deseo fuera de lo común, acariciaba los suaves glúteos de su pasivo amante y no podía dejar de excitarse al comprobar lo cerca que estaba el paso final.

- Lo quiero ya, no quiero esperar más- le pidió L- lo estás deseando, ¿no?- sonrió un poco, y aquella frase no le acabó de sentar bien al castaño.

"Lo estás deseando ¿No? Solo quieres acostarte conmigo"

Aquellas palabras habían salido de la boca de L en alguna ocasión, pero no le importó, no ahora, él se lo estaba pidiendo y él lo complacería.

Agarró un cojín que estaba cerca de la cama, levantó la cadera del moreno y colocó el cojín debajo de él.

Light se alzó un poco para contemplar el paraje tan hermoso que tenía bajo de él, un ruborizado y albino moreno que iba a ser suyo por completo.

¡Éxtasis! Así era como se sentía en aquel momento.

Buscó en el cajón de su mesita de noche un preservativo que colocó en la punta de su erección, no dejaba de contemplar a Lawliet, que esperaba sonrojado con un dedo metido en la boca.

La visión no hizo que extasiarlo aún más y desenrolló la funda de látex en sus 18 bien avenidos centímetros.

Se estiró un poco, agarrando con sus manos la cadera huesuda del otro, L se agarró a los hombros del castaño tragando saliva.

Se encontraron las miradas de nuevo, el deseo y el miedo se agolpaban en los ojos de Ryuzaki.

-¿Estás asustado?- le preguntó.

- No- mintió este, las lágrimas a punto de salir.

Light carraspeó.

- Si quieres dejamos esto- siseó tranquilamente- aún estás a tiempo de arrepentirte.

El detective se movió un poco, colocándose el mismo la punta del pene en su agarrotado recto.

-Ya te he dicho que no eres el primero que me folla, idiota- lo picó el detective, haciéndolo reaccionar de golpe.

Los fructíferos celos no se hicieron esperar, y sin más dilación penetró en la estrecha entrada.

- ¡AHHHH! – chilló un poco este, arañando con fuerza la espalda bien torneada del otro.

El hermano de Sayu suspiró, el contacto con tal estrechez lo había calentado más si podía, y aún estaba a medio camino.

Dio un empujón más fuerte, para meterse completamente dentro de él.

-¡Ayyyy! Duele- mordió el cuello de Light, haciéndolo sangrar un poco, ahora si estaba llorando, aunque de dolor.

Este sudaba, satisfecho por haber entrado, se detuvo un poco para que su uke se acostumbrara a la intromisión.

- Je…- rió un poco- ¿no decías que estabas acostumbrado a esto?- vaciló un poco, empezando a moverse un poco dentro de él.

L sudaba, con los ojos semicerrados entre el placer y el dolor

- Hacia tiempo…que no practicaba… al menos sobrio…- contestó este, quejándose un poco por la intromisión- ah…- gemía bajito- si lo hubiera echo con Matsuda, puedo que ahora estuviera más dilatado- sonrió, aunque no lo quisiera si podía herir su ego de hombre.

Light se enfurruñó y lo penetró más fuerte, más rítmicamente, escuchando los gemidos de dolor de su amante que poco a poco se convertían en jadeos apasionados y únicos.

Una dulce melodía que lo endurecía cada vez más y si no se andaba con cuidado podría convertirse en eyaculación precoz.

- Ah, ah, ahhhhhh- gemía entrecortadamente el moreno, Light lo besaba en los labios para evitar que con sus gemidos despertaran a alguien.

Aún así, la cama no era precisamente la más discreta a la hora de hacer ruido.

En una posición romántica como la del misionero, Elle Lawliet se entregaba carnalmente a Light Yagami, su principal y único sospechoso y la persona de la que se había enamorado.

- Mmmmm- se mordía los labios con deleite, cerraba los ojos y se tapaba la cara con una mano para que Light no pudiera apreciar sus muecas de placer.

El castaño, eufórico y blandiéndolo estrechamente trataba de retirar la mano del otro para poder apreciar la cara pálida sonrojada en su perfección.

- quiero verte gemir para mí- le susurraba besándole el cuello, con una mano marcaba el ritmo a sus penetraciones y con la otra buscaba el extremadamente duro miembro de Ryuzaki.

- No quiero, vouyer…- se quejaba el otro, que al sentir el contacto de la mano con su punto erótico jadeó con más fuerza.

- Mmmmm- lamía los labios de su delgado amante con lujuria- tienes suerte, estoy estimulándote tus dos puntos más placenteros…- lamía su clavícula- ¿te gusta?

- ¡MMMMMMMMMMM! – fue lo único que contestó este, que se mordía el puño solo por controlar sus jadeos.

Excitado, Light levantó las delgadas piernas del chico, apoyándolas en sus hombros para así conseguir un ángulo mucho más placentero para la próstata de su compañero de cama.

-¡Ahhhhhh, Light, eres un….! ¡Ahhhh! – gemía este con más fuerza, dejando ver su cara en su perfección, aquella cara que siempre había sido impasible el día de hoy había mostrado la faceta de la ira, la tristeza y la lujuria.

Light sudaba frío, esforzándose sobremanera para satisfacer a aquel febril hombre que iba a acabar con 40 de fiebre tras tanto ejercicio físico, masturbaba su pene para no dejarlo de excitar.

Por que si por algo Light Yagami volvía loco/a a una masa tan lograda de personas era por que en la cama se esforzaba al máximo para dar placer a una persona.

Podía considerarse que para el sexo también era un verdadero Dios…

Observó como Ryuzaki comenzaba a tensarse, probablemente su orgasmo no tardaría en llegar a puerto.

Por una parte, si escuchaba atentamente a su corazón, Light podía escuchar una risita profunda… ¿Era Kira? No, no era él… no se trataba de una risa maligna y maliciosa, sino de una serena, risueña y feliz.

Una tonta sonrisa iluminó su cara ante tanta emoción, y sin poder esquivarlo un chorro de líquido blanco manchó su pecho sudado.

-¡Ahhh! – Elle había caído rendido sobre el colchón, arqueándose como un gato y engarrotándose completamente.

Se lo veía completamente liviano, aunque… su cara… sus ojos…

Tras su profundo orgasmo comenzó a llorar cual niño pequeño aferrándose a su yugo y susurrando algo incoherente, una incoherencia tan grande como "Te amo".

De repente se sintió muy tranquilo, muy sereno, su clímax estaba llegando a su propio final, sus ojos se entrecerraron por la pasión experimentada y el mismo acabó eyaculando en el interior recóndito del detective.

Lascivo, escurridizo como un gusano, marchito entre su semilla húmeda y anhelada… cayó adormilado encima del cuerpo mancillado.

L lo besó en la frente antes de quedarse dormido, sus lágrimas aún caían silenciosamente por sus mejillas y empapaban la faz de Light.

Minutos después y callado, su respiración se tornó armoniosa y pudo percatarse de que el orgasmo lo había llevado a los brazos de Morfeo.

Ahora el mismo era quien tenía su propia lucha interna, su corazón reía insólitamente, feliz por estar abrazado a aquella estrambótica persona, Kira, en cambio carcajeaba estridente tras haber domesticado a aquel vacilón y chulo detective que lo había retado en plena televisión.

Acarició la frente sudada y aún ardiente por la fiebre y el sexo vivido, rozó sus labios rojos con la punta de sus dedos.

El también lloró, en silencio.

- Si todo fuera tan fácil- lo apresó en sus brazos, deseando que no escapara de él jamás- yo, no puedo quererte, Elle.

Poison, oh no
Runnin' deep inside my veins,
Burnin' deep inside my veins
It's poison
I don't wanna break these chains
Poison

CONTINUARÁ.

N/A: Hola a todos, ¿cansados de leer? Supongo que si, por que son casi 40 páginas de penitencia.

Jajaja, aunque por una parte os irá bien, ya que tengo una pequeña noticia que daros.

Me voy de vacaciones la semana que viene y hasta mediados de Agosto no podré subir el cap 10, Lo siento.

Así que os consuelo con este cap largo y además, tachan he subido un pequeño oneshoot de Death Note, como regalito por mi ausencia.

El oneshoot lo subiré junto este cap, se llama : "To live is to die" y es una especie de requiem, o monólogo jajaja sobre la vida de Light tras la muerte de L, en la que su cordura está en un serio apreto y un L espectro, que persigue a Light hasta el día de su muerte.

Es una paranoia, pero bueno, por leer que no quede, así que espero que os paséis y me digáis que estoy como un cabra, vale? Jajaja, y ahora, sin más dilación voy a contestar vuestros reviews.

Por cierto, la canción que he añadido al capítulo se llama Poison, de Alice Cooper, os la he puesto en inglés como la original, pero podéis buscar la traducción en google por que merece bastante la pena.

También podéis leer el capítulo con esta canción sonando. Jaja, besos.

Nos vemos en Agosto y os deseo unas felices vacaciones,

Chao BERGDORA.

REVIEWS:

SabakuNoGaby

Hola, me alegro que te hayas animado ha dejar el review ya, jajaja asi que espero que también me dejes uno en este cap eh? K es super largo muajajja, besos.

beteperei

Hola, te he agregado abr si podemos hablar bueno.. ya sabemos k el padre de Light es un poco anticuado, asi que... pobre Light, pobre L, espero te guste, espero tu review. chao

Kairake

Holaaaa, gracias por animarte a dejarme review,¿ lo imprimes? Pero te vas a morir, con lo largo que es... ufff. Pues si, aunque en este cap L está algo sensible, pero si que es un tío, si jajaja, no me sale tu correo electrónico jo, un beso.

Seihi

Olas, ¿Masoca? ¿quien?¿L, LIGHT o yo? Jajajaja, espero k te guste este capítulo, aunque le toca a L sufrir, besitos, espero tu review.

Oralia Black Lupin

Ola, jajajajaja si, si es que L es un poco Vouyer, kiso hacer un programa de radio con la faena de Light y Takada. Casarse con Takada? Argggg k horros, besitos

Papaya

Hola, ¿que sois dos? Por que si lo sois os tiraréis de los pelos con este capi, espero que os guste y no me dejéis una bomba en el review chao.

loki-chan

Ola, me alegro que aparezcas de nuevo, si ya ay tensión en el antiguo capi te dará un infarto con este jajaja, besos.

Hermachis

Ola, wapa,¿como estas? Aber si hablamos por msn que no te veo conectada, jajaja y pfff si querías matar a Light no se que querras hacer en este capi, diosss, la que te espera por leer, jajaja besits, espero tu review wapa.

FallenChivix

OLas, WAPAAAAA, jajajjaa me alegro que te alegrara el dia el capítulo, aber k te parece este , jujuju ya me diras en el review y tb en el msn, claro jajajjaa, voy a subir el oneshoor, aber si luego hablamos de la web, besitos.

Nebyura

Ola, es que Light es muy listo pa muchas cosaas pero despues es tremendamente gilipollas, jajajaja. Si, su padre pondrá el grito en el cielo, espero tu review, besos.

dany-chan!!

Ola, tu msn no se ve, jo, y no me digas k soy la mejor en escribir fic que me pongo colorada y no puede ser. Jajajja un besito, espero tu próximo comentario.

Lupita. Snape
2008-07-19
ch 8,

Olas, si, una mordida y que le arranquen el capullo de cuajo, eso es lo que se merece este semental, ¿no crees? Jajaja., un beso y espero tu review.

lunalovegood28
2008-07-19
ch 8,

Olas, pues tienes buen gusto, aquelarre es una cancion muy buena, aunque Txus me da un poco de asco ya, muy creido... si, Light va a tener que joderse por no echas pestillo, jajaja un besito, espero tu review.

HERMI20-BERGDORA.