Capitulo IX
Reencuentros…
El sol se alzaba perezoso en el horizonte, dejando que sus rayos lentamente acariciaran la tierra a medida que se erguía rumbo al firmamento. Dichos rayos no tardaron en jugar con el rostro de una pelirroja, sacándola en contra de su voluntad de su idílico sueño.
Su memoria estaba llena de recuerdos y fantasías que frecuentaban su cabeza, al menos hasta que cierta secuencia de imágenes regresaron a ella, - ¡Nigel! – grito asustada al ver que estaba dormida, acaso había dormido en la casa del árbol con su mejor amigo.
Intento ubicarse, pero sus alrededores no cuadraban con las imágenes que proyectaban sus recuerdos, eran terriblemente familiares, pero por más que los observaba, no lograba identificarlo. Pasaron los minutos y ella aun miraba rumbo a su puerta intentando revivir cada paso que dio antes de caer dormida. Pero era en vano, no lograba recordar para nada que en algún momento del día pasado, hubiese regresado a su ahora recientemente identificada habitación.
Sonrió satisfecha de sus descubrimientos, mas el placer no le duro mucho, eso quería decir que todo lo que estaba en su memoria no era mas que sus deseos representados en imágenes gracias a su hiperactiva mente adolescente, una fantasía "adulta" como sus amigas le dicen.
Reprimió las ganas de llorar, no quería seguir cayendo en el mismo círculo vicioso que ha estado consumiendo su vida desde que puede recordar, por alguna razón muy adentro de ella estaba enojada consigo misma por esta versión suya. Algo muy en lo profundo de su ser la despreciaba por la debilidad que estaba mostrando, mas a su vez envidiaba los amigos que había conseguido, ¿de que servia ser una coraza impenetrable sin sentimientos, si al final solo alejabas a aquellos que alguna vez pudieron ser tus amigos?
Intento levantarse pero sus piernas fallaron, aun estaban algo adormiladas por la posición en la que había dormido. Peor aun, ¿Porque se había dormido en ropa común? ¿Que había sucedido con su pijama? nada cuadraba en su típica rutina diaria, intento analizarlo lo mejor que pudo pero no consiguió respuesta alguna.
Miro el reloj de su habitación y suspiro aliviada al ver que aun tenia una hora antes de ir a la secundaria. Aun tenía tiempo para prepararse en este extraño día.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Camino serena por la acera mientras analizaba atenta sus acciones en el día pasado, por alguna razón su corazón insistía en que no era un sueño esa escena donde sus labios se juntaron con los de Nigel: las sensaciones, las reacciones, los olores y sentimientos que percibió en ese acto, eran demasiado reales para ser una simple maquinación de su cabeza.
- ¡Fanny! – una voz le llamo a la distancia, precisamente a quien menos deseaba ver en estos momentos.
- ¡Hola Nigel, que cuentas! – Comento ella en un tono de serenidad, al menos aun podía mantenerse en calma ante él a pesar de lo que cruza por su cabeza.
Pero su vestimenta estaba volviéndola loca por completo, ¿que acaso el destino estaba burlándose de ella? Que demonios había hecho para merecer semejante trato. Allí frente a ella estaba nada más que Nigel Uno, cubierto de una delgada capa de tela sintética, que se ajustaba a cada contorno de su cuerpo a la medida, dejando muy poco a la imaginación, y lo que es peor, es el mismo traje que uso en su casi real sueño.
- No mucho ciertamente, solo que hoy haré el intento de ingresar al equipo de ciclismo de la preparatoria. Ya sabes, mantenerme siempre en movimiento. – afirmo sereno el chico mientras pedaleaba lentamente sobre su bicicleta para mantener el paso con ella. Fanny por su parte no pudo más que admitir que no era tan mala la idea de adentrarse mas a fondo en la escuela, quizás buscar donde podría adaptarse y conseguir nuevos amigos.
- ¿No es mala la idea, pero pensé que entraríamos al club de artes marciales, Porque el súbito cambio de planes? O acaso planeas desertar a ultima instancia para pasar mas tiempo con tu… sifu. – Por mas que intentara disimularlo, el veneno que imprimió en sus últimas palabras no paso desapercibido por su mejor amigo, quien no tardo en defender a su maestra, y posible interés amoroso. – Oye, no he renunciado a las artes marciales, de hecho solo deseaba tener una actividad extra-curricular, ya sabes salir de la rutina para variar un poco. – Argumento el chico mientras observaba atento el asfalto pasar por debajo de el mientras avanzaba confiado. – Y aun no entiendo porque odias tanto a Cree. – comento en voz baja intentando analizar sus propias palabras.
Ella estuvo a punto de soltar toda su ira en el para cuando la alarma del colegio anunciaba a todo dar que las clases estaban por comenzar.
- Tengo mis motivos… Hablaremos de esto luego, tengo clases de física en el primer turno y no puedo llegar tarde, y si mal no recuerdo tú tienes una prueba de admisión en el club de ciclismo. Nos vemos en el receso. – afirmo sin entusiasmo la pelirroja mientras se alejaba corriendo de su mejor amigo.
En mejor momento no pudo haber interrumpido el destino, no deseaba soltar toda su ira y frustración sobre su obvio interés hacia su Sifu. No mientras existía el riesgo de arruinar su amistad.
De inmediato ambos se separaron para acudir cuanto antes a sus áreas de estudio o deporte, ella sabia que esta conversación saldría tarde o temprano al aire, y lo peor de todo, dependiendo de cómo salga, será un factor decisivo en su relación, ya sea para bien… o para mal.
Algo renuente ella se adentro por primera vez en un aula completamente sola, en la mayoría de sus asignaciones tenia a Nigel a su lado, pero en unas pocas era obligado que cada uno tomara un camino diferente. Al principio estuvo renuente, todos los ojos se posaron en ella, analizándola detenidamente, y por más que estuviese segura de que estaba vestida, no pudo evitar que esa horrible sensación de estar desnuda y vulnerable ante la vista de estos extraños, se instalara rápidamente en su pecho.
Sin notarlo por su espalda se acerco una chica de morena cabellera, provocando al momento de su contacto una breve reacción en su cuerpo, dicho sea un respingo. Tal chica solo pudo sonreír ante este acontecimiento.
- Tranquila, no muerdo… mucho… es un placer, mi nombre es Kuki. - comento simplista una joven asiática de su edad. Poco sabía Fanny que a partir de ese momento, su vida comenzaría a cambiar drásticamente. – Ho-hola… mucho gusto, mi nombre es Francine, pero todos me llaman Fanny. – La nueva joven sonrió ante la exitosa entrada y radiante sujeto el brazo de la pelirroja con tal de llevarla a un lugar cerca de sus amigos con tal de ganar aun más terreno en su confianza. – Ven, te presentare a mis amigos, estoy segura de que encajaras muy bien en este lugar. – comento alegre al "arrastrar" a su nueva amiga junto a su escritorio.
No sabia que dentro de poco finalmente se adentraría en lo que tanto deseaba. Un círculo más amplio de amigos.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Las clases pasaron mas lento de lo esperado, de hecho pareciese que el tiempo se había vuelto en su contra, deseaba ver a Nigel, hacia mas de cuatro horas que no habían podido encontrarse, le había tomado ese tiempo el reconocer que no habían empezado el día de buena forma.
De hecho, se sentía culpable de haberlo dejado con esas palabras justo antes de que la campana terminase su discusión, sabia que los celos habían tomado lo mejor de ella, y que dicha sensación o sentimiento estaba comenzando a alejarla de un ser muy importante para ella. Su mejor amigo.
- ¡Fanny! – La pelirroja estaba perdida en su ensoñación, tan consumida por sus pensamientos que nunca noto la voz que insistentemente le llamaba una y otra vez. – ¡FANNY! – el grito sobre su delicado apéndice auditivo fue lo suficiente como para sacar de su embelesamiento a la joven.
-¿QUE? – Respondió agresiva al sentirse agredida en su espacio personal, logrando llamar la atención de todo el alumnado que le rodeaba. La chica que le llamaba intento en vano el no suspirar al notar la presencia de su maestro de algebra a su espalda. – Señoritas, dos horas de detención después de clases. – Afirmo serio el educador, Fanny de inmediato se irguió de su puesto intentando replicar la injusticia del castigo, pero la mano rápida de un chico sobre sus hombros paralizo sus movimientos.
- ¿Señor Gilligan, acaso quiere acompañar a sus compañeras de estudio en el castigo? – pregono serio el educante al ver que un nuevo miembro de su alumnado aparecía ante la extraña escena. Dicho joven de cabello castaño no tardo en responder. – No me caería mal un descanso, pero lamentándolo mucho no puedo permitir que mi madre se entere de que fui castigado cuando solo deseaba pedir un lápiz prestado. – Comento sereno el chico mientras le guiñaba un ojo al par de jovencitas ante el, en un acto de complicidad bien orquestado.
- Si sabe lo que le conviene, dejara de hacerse el héroe y se sentara de inmediato en su escritorio, mientras tanto, Señorita Samban, Señorita Fulbright, las dos tendrán que acudir a nuestra "cita" sin derecho a reclamos, alégrese de que su castigo no aumento a tres horas, gracias a la… oportuna intromisión del señor Gilligan. -
Dicho educador no tardo en dirigirse a su escritorio pero no sin antes reprender un poco más a la nueva alumna. – Y para la próxima vez señorita Fulbright, espero que cuando se le llame al pizarrón, este disponible en el mundo real… ¿me hago entender? -
- Si… señor Robertson. – Respondió sin ánimos la enfurecida adolescente, mientras esperaba a que la vista inquisidora de su tutor se retirara de su figura con tal de buscar respuestas por parte de su compañera de escritorio. – ¿Cuanto tiempo estuvo llamándome, para que me castigase dos horas? – inquirió la joven de ascendencia irlandesa. Su compañera, que no resulto ser mas que la joven asiática conocida como Kuki no tardo en susurrar la respuesta. – Cinco minutos… intente avisarte pero estabas demasiado embelezada en la novena nube, y pues… el profesor Robertson es muy conocido por otorgar esta clase de castigos por nimiedades, mas aun por incrementarlos aun mas por reiterarle o pelear la injusticia de ello, Hoagie te salvo de estar aquí cuatro horas en vez de dos. – confeso la joven asiática mientras anotaba tranquila los datos que su ahora enfocado tutor plasmaba sobre la pizarra.
Fanny por su parte no pudo pedir mejor ayuda que esta… si bien tardaría un poco mas de lo esperado en conseguirse con Nigel, lo mejor eran dos horas y no cuatro. Serena volteo en dirección al joven Hoagie y sonriéndole con dulzura pudo susurrar tranquila. – Gracias. –
Hoagie por su parte solo guiño uno de sus ojos mientras hacia un saludo militar con su mano derecha desconcertando ligeramente a la chica, que en busca de respuestas solo volteo en dirección de su compañera, que sin levantar su vista de su cuaderno pregunto de inmediato. – ¿Que gesto hizo? – la pelirroja por un momento no supo ubicarse al ver que Kuki había predicho su pregunta, pero dejo eso a un lado y comento la reacción del chico, logrando que por primera vez en los pocos minutos que había tomado una aptitud seria, Kuki se detuviese de escribir. – te dijo, "a sus ordenes señorita" luego te explicare el porque de su obsesión militar, por ahora lo mas importante es prestar atención al profesor, no queremos alargar nuestra estadía en el salón de castigos no es así. – Fanny comprendió su respuesta de inmediato y se dedico a prestar atención a la lección, mientras que Kuki por su parte no dejaba de maquinar algo en su pequeña cabecita, esas dos horas desarticulaban sus intenciones de presentarla a Abigail, pero lo mas probable es que pueda conocer mejor a esta nueva Fanny con tal de saber cuanto ha cambiado realmente la chica.
Y si aun, les seria de utilidad, no podían regresarle sus recuerdos si en realidad la chica no estaba de acuerdo inicialmente en formar parte de su grupo.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Nigel intento en vano ocultarse del escrutinio publico, sabia que su traje era revelador para aquellos que tuvieran el coraje de detallar su cuerpo. Pero jamás espero que tanto las chicas, como para su enojo, los CHICOS de su escuela no le quitasen el ojo de encima apenas ingreso al campo de ejercicios.
Comprendió que en esta institución nadie usaba un uniforme similar al que portaba en su antigua institución educativa, por lo que mas presuroso no pudo arrojarse a los casilleros del gimnasio con tal de cambiarse a su flamante y nuevo uniforme escolar de la secundaria Gallager, que comprendía nada mas y nada menos en un simple pantalón deportivo azul, con una franelilla gris con el logo del instituto.
Ignoro los comentarios que aun se comentaban sobre su entrada, maldiciendo su mala suerte, jamás en su carrera estudiantil había logrado tener tanta infamia en tan poco tiempo. Primero había sido el malentendido con Fanny, y ahora eran los rumores sobre su cuerpo cubierto nada más que por una cernida malla sintética. Que para su desgracia, hasta ahora había notado en todo el tiempo que la ha usado, que el artículo de vestimenta era más revelador de lo imaginado.
Guardo silencio en toda la clase de educación física, aun cuando podía oír con claridad los cuchicheos y rumores entre los compañeros de clase. Solo eso faltaba, mas presión sobre su ya colmada vida, no solo su mejor amiga parecía enojada con el, sino que ahora era el centro de los rumores mas escandalosos hasta ahora conocidos en esta secundaria. O al menos eso suponía. -¡Valla que te gusta atraer la atención novato! – comento serena una voz femenina desde atrás de el. El volteo de inmediato para conocer a la atrevida, solo para parar en seco el discurso de privacidad que ya había preparado.
Allí ante sus ojos, estaba una escultural morena que aparentaba su misma edad, su cabello yacía atado hacia su espalda en una cola de caballo, su camiseta estaba ajustada firmemente a su anatomía, dando a conocer su cuerpo con escandaloso resultado de que ya no era una niña. Mientras que su cintura y caderas estaban cubiertas por lo que el considero, un MUY diminuto short deportivo de color azul.
Algo en esta chica le había causado un corto circuito en la cabeza de Nigel, todo razonamiento y pensamiento cuerdo en el parecía haber sido desarticulado por la presencia de esta chica. Algo en el simplemente intentaba ubicar el porque esta chica le era terriblemente familiar.
- ¡Mis ojos están aquí arriba! - expreso fastidiada la morena al notar su escrutinio sobre ella, no que le molestase claro. - ¿Quién dijo que estaba mirando hacia otro lugar? – replico el de inmediato al recobrar un poco la compostura. – A Abby no le gusta que en la primera impresión el chico le examine por más de dos segundos debajo de su cuello. – Nigel intento analizar la respuesta, buscando a otra chica en las cercanías para ver si realmente se estaba refiriendo a alguien más.
- No busques a alguien más nene, A Abby le encanta hablar en tercera persona… y por si aun no lo has notado… Abby soy yo. – Nigel por un instante se tambaleo al escucharla hablar de esa manera. Definitivamente esta chica estaba moviendo su mundo y no de una manera agradable, ya que mientras mas intentaba recordar el porque le era familiar, mas le dolía la cabeza por ello. - ¿Estas bien? – pregunto curiosa la chica al verlo tambalearse por unos segundos.
El recupero su compostura de inmediato al escuchar su voz, quizás esta reacción se deba a que estaba agotado mentalmente por toda la presión que ha tenido últimamente. – Si… solo tuve un extraño sentimiento por un momento, pero no prestes atención de ello. – exclamo sereno el calvo adolescente.
- Por cierto, mi nombre es Nigel, y por favor… no creas nada de lo que circula por allí, todo ha sido un lamentable malentendido. – pregono implorante el joven a la chica mientras ambos esperaban ser llamados ante el profesor con tal de realizar un ejercicio determinado.
Abigail por su parte no tardo en sonreír al ver que pudo con éxito adentrarse nuevamente en la vida de Nigel, solo que esta vez esperaba las cosas terminasen mucho mejor que antes. – Vive y deja vivir es el lema de Abby, y… ¿cual es la verdadera noticia entonces? – pregunto curiosa de saber que tanto había cambiado realmente su antiguo mejor amigo.
Nigel frunció el seño por un segundo al escuchar su pregunta, pero lo tomo como simple curiosidad y no tardo en responder con cuidada cortesía. – Fanny es solo mi mejor amiga, ese día habíamos decidido practicar artes marciales en mi casa, y… se nos hizo tarde al entusiasmarnos demasiado. En el calor de la carrera, ambos nunca pensamos nuestras palabras por lo que, no imaginamos que las malinterpretarían de tal forma. Supongo que fue culpa nuestra al final de cuentas. – respondió sereno Nigel. Abigail por su parte no pudo evitar presionar un poco más sobre la materia.
- Ya veo, pero si me lo preguntas a mi ustedes dos parecen una bonita pareja, es extraño que en realidad solo sean buenos amigos. – Nigel pensó sus palabras por un momento, y por mas que las pensaba y le parecía razonable, en su corazón estaba implantada la imagen de una hermosa morena que a punta de golpes se abrió paso hasta el.
- Lo he pensado, incluso hace algunos meses casi incluso me arriesgo a preguntarle, pero… el temor a perder su amistad no me dejo siquiera decirle una palabra… - El chico sonrió triste hacia ella solo para encontrarse con esos ojos color café que por mas curioso que parezca, parecían irradiar tristeza por sus palabras. - ¡Te entiendo mejor que nadie… yo… pase por algo similar! – expreso sincera la morena mientras apartaba la vista de sus ojos por un segundo, arrepintiéndose por unos minutos de haber mostrado esta faceta ante el. – ¿Pero en fin, y que acaso el señor "tengo el valor para usar mallas en publico" tiene a alguien en la mira? O simplemente querías lucir tu radiante anatomía al público. – comento con picardía la morena con la mera intención de avergonzarlo un poco, que podía hacer. Era difícil evitar viejas costumbres.
Lastima que el no mordió el anzuelo. – La verdad si… existe alguien que me gusta mucho en estos momentos. Aun cuando la situación entre nosotros no sea para nada fácil en este instante. – Abigail no pudo evitar dar un respingo ante sus palabras. Sabía que las probabilidades eran altas, pero no esperaba escucharlo confesar su atracción por su hermana.
- ¿Por qué lo dices? – no supo como tuvo el valor de decir esas palabras, ni mucho menos de donde había conseguido el control suficiente como para no alterarse. Pero por su bien, tenia que saberlo antes de volverse completamente loca. Nigel estuvo pensativo por un momento, analizando que podía decirle a esta curiosa desconocida. – Es difícil de explicar… créeme, no quiero terminar empeorando las cosas, y sin ánimos de ofender, te conozco muy poco como para confiarte mis mas profundos secretos. Aunque lo único que te puedo decir es que… me esta causando problemas con Fanny. – La joven no pudo evitar fruncir el seño ligeramente, Nigel siempre había sido precavido con anterioridad. Pero en esta oportunidad simplemente la excluyo de la conversación al no tenerle confianza. AUN cuando ella misma ya conocía realmente de que se estaba hablando.
Frustrada decidió no presionar más el asunto. – Bueno, Abby sabe cuando no inmiscuirse. Por cierto, disculpa la descortesía de esta servidora pero… mucho gusto… mi nombre es Abigail Lincoln, pero mis amigos me dicen Abby. – Ella extendió su brazo hacia el, invitándolo a apretar su mano en un cordial saludo.
El por su parte se le quedo mirando aterrado al escuchar su apellido, de hecho la observo tanto tiempo que nunca se dio cuenta que la estaba haciendo esperar. – Bueno, veo que no te agrada la compañía de Abby, así que si me dis… - la joven no pudo terminar cuando su mano fue sujetada firmemente por el chico. – Lincoln… Perdona mi descortesía… tu apellido me tomo por sorpresa… mi nombre es Nigel Uno, es un placer conocerte, ¡Oh! Están diciendo mi numero, tengo que irme… espero poder continuar esta conversación otro día. – el chico de inmediato salio disparado en dirección a su profesor con el único motivo de alejarse por ahora de esta extraña jovencita, que por alguna razón, con solo la mención de su nombre completo: su corazón, cabeza y ser se habían revuelto como si intentasen decirle algo.
Ella solo pudo observar su espalda mientras el se retiraba para así al menos analizar bien lo que había sucedido. Había fracasado en su intento de ganarse la confianza de Nigel, pero peor aun, había confirmado el hecho de que definitivamente el sentimiento de Cree era reciprocado.
No pudo evitar maldecir por lo bajo.
Continuara…
Lamento todo el retraso que me ha tomado el publicar este capitulo, pero lo había escrito y reescrito mas de ocho veces y no conseguía un resultado que me agradase, por lo que frustrado abandone por lo que puede ser casi dos meses la historia en lo profundo de mi computador.
Mira mi sorpresa cuando en mi grupo de anime, termino contándoles a mis amigos que había escrito una historia un poco mas adulta de los KND, para mi placer algunos se mostraron interesados y no dude en darles los archivos. Que para mi agrado, terminaron gustando y su insistencia por que los continuase, me regresaron a la pelea por reescribir de nuevo este capitulo. Para mi frustración, no podía continuarlo, de hecho me atoraba continuamente. Hasta que enojado decidí releer la historia con tal de conseguir la chispa que me había motivado desde un principio, y aun cuando no tiene la misma intensidad, si pude recuperarla. Ojala con sus opiniones puedan ayudarme a recuperar esa llama de fanatismo por los KND, que lamentablemente, se vio disminuida al llegar la serie a su final.
Atentamente… ShiroWolfmank
Post Data:
Para los que leen, Welcome to the Darkside, ya estoy trabajando en el capitulo siguiente, y en esa al menos si tengo la trama clara en mi cabeza, lamentablemente mi bloqueo con DUELE CRECER fue tan grande que por un tiempo me afecto de escribir cualquiera de mis historias.
Pero curiosamente, una historia que estoy publicando en la sección de Naruto, me ha devuelto lentamente (aun cuando no tengo la cantidad de review que me hubiese gustado) la afición por escribir fanfics largos. Métanse en mi perfil y busquen en mis historias publicadas a ver si tengo algo de una serie que les agrada.
