Lo sientoooooo!!! Perdónenme!! Clemencia! Se que me he tardado demasiado pero no tienen idea de todo lo que he tenido que hacer, estoy terminando semestre en la universidad y pues se me complica todo X_X! No se preocupen puede que me tarde pero siempre continuo y termino mis fics!! Bueno bueno acá tienen el siguiente capitulo no muy largo pero entiéndanme!! Ya solo me faltan dos semanas de clases a lo que termine el semestre les daré muchos capítulos largos en recompensa!

GRACIAS por sus reviews!! Significan mucho para mi!

Disclaimer: ni naruto ni sus personajes me pertenecen, si lo hicieran habría mucho SasuxSaku y Gaara tendría cejas.

Amor doloroso

Un nuevo día se levantaba, pude sentir el sol en mi rostro haciéndome abrir mis ojos lentamente. No quería despertar no quería volver a la realidad, todo lo que me había pasado estos días era demasiado para asimilar, aun no sabia que debía hacer respecto a Sasuke, el me había recordado que yo le había prometido darle cualquier cosa con tal de hacerlo feliz, ahora el me pedía mi cuerpo pero no estaba segura de si podría dárselo. El había sido tanto para mi, tanto en mi vida pero también había sufrido tanto por el. Habría podido llenar un lago con todas las lagrimas que el me hizo derramar cuando abandono la aldea. Suspiré y me levanté de la cama. Me dirigí al baño para asearme, noté que habían shorts y camisas encima del lavamanos sonreí levemente, seguramente Karin las había dejado allí mientras dormía. Ella era la única de ese grupo que se había portado bien conmigo. Luego de asearme y colocarme unos shorts y una camisa me senté en la cama y suspiré; mi estomago chillo, tenia hambre ni siquiera era capaz de recordar la ultima vez que había comido. Me tensé al escuchar la puerta abrirse, como caída del cielo entró Karin con una bandeja llena de comida que olía demasiado bien. Mi estomago chillo de nuevo pero supuse que esta vez en alegría porque iba a ser alimentado, Karin sonrió al escucharlo.

- Parece que vengo en el momento indicado – dijo pasándome la bandeja yo la tomé y la puse encima de la cama y empecé a comer.

- Gracias – dije mirándola a los ojos, ella no tenia que portarse bien conmigo pero sin embargo, lo hacia. Recordé como me había ayudado el día anterior incluso me había abrazado mojándose completa en la ducha conmigo y no le importo – Karin… yo… ayer – empecé pero no sabia de verdad que decir.

- Esta bien, tranquila – dijo sonriendo. Yo me limité a seguir comiendo. Cuando terminé levanté la bandeja.

- Quisiera ayudarte, ya sabes, hacer mi comida; No quiero que te sientas como un sirviente o algo así – traté de explicarme para que ella no me malinterpretara – No voy a intentar escapar – aclaré.

- Tranquila, entiendo que debes aburrirte aquí sola tanto tiempo en estas cuatro paredes, ven conmigo – murmuró mientras caminábamos a la puerta. Salí detrás de ella de la habitación un largo pasillo estaba frente a nosotros, no pensé que ese lugar fuera tan grande. Caminamos pasando varias puertas a ambos lados de nosotras, finalmente llegamos a una puerta y Karin la abrió dejando ver una cocina bastante grande pero había dos personas más ahí. Los otros compañeros que había visto con Sasuke en la iglesia. El chico de cabello azul, el había sido el que nos había atacado a Sai y a mi haciendo que la tinta de la ave en la que íbamos se arruinara, lo fulminé con la mirada al recordar eso. El otro chico de cabello rojizo permaneció en silencio tomando algo en un vaso grande.

- Vaya, Vaya, te atreviste a sacar a la niña, si que eres rara, Karin – dijo el chico de cabello azul en tono burlón. El chico de cabello rojizo me miró e hizo un gesto de saludo.

- Soy Juugo – levantó una de sus manos en señal de saludo.

- Sakura – respondí poniéndome a un lado de Karin, que estaba ocupada arreglando unas cosas.

- Ese charco que ves ahí, es Suigetsu – murmuró Karin señalando despectivamente al chico del cabello azul. Este la miró con rabia pero noté algo en su intercambio de miradas, el la miraba como Sasuke me miraba a veces con… anhelo.

- ¿A quien le dices charco?! – exclamó cruzando sus brazos en su pecho, era gracioso verlo hacerse el ofendido – Solo tienes envidia porque yo puedo mojar cualquier cosa y tu no! – solo al terminar de hablar se quedo en silencio dándose cuenta del doble sentido que tenían sus palabras. Tuve que ser fuerte para no reírme, pero Juugo y Karin estallaron en carcajadas y no pude evitar unírmeles.

- Siempre terminas sonando como un pervertido – se quejó Juugo entre carcajadas. En ese momento se abrió de golpe la puerta de la cocina, mostrando a un Sasuke serio fulminándonos a todos con la mirada. Todos nos callamos instantáneamente. Un silencio incomodo rodeó la habitación haciéndome tragar fuerte.

- Su desayuno esta en la mesa, Sasuke-sama – murmuró Karin rompiendo ese silencio que me estaba causando una incomodidad nada normal. Sasuke miró hacia la mesa pero luego su mirada encontró la mía haciéndome estremecer, tragué fuerte. Era la primera vez que lo veía desde lo que había pasado el día anterior… desde que el había intentado… forzarme.

- ¿Qué hace ella aquí? – preguntó Sasuke a sus compañeros como si yo no estuviera ahí.

- Yo… - empecé.

- No te pregunté a ti, Sakura – me interrumpió Sasuke mirando de nuevo a sus compañeros, ah no eso si que me hizo enojar.

- Pues yo estoy aquí, así que porque no me preguntas a mi – le reté dando un paso adelante, no quería que Karin se metiera en problemas por mi culpa. Sasuke me miró con esos ojos negros que podían ver a través de mi, todos los demás permanecieron en silencio ni siquiera sus respiraciones se escuchaban en la habitación. El volteó su mirada de nuevo hacia sus compañeros.

- Karin, responde – pidió mirándola con molestia, oh no Karin no se iba a meter en problemas.

- Yo me salí de la habitación, no tenía seguro y estaba aburrida – dije rápidamente antes de que Karin hablara.

- ¿Y quien te ha dicho que puedes salir de esa habitación? – preguntó enojado. Yo di otro paso hacia delante.

- ¿Y quien ha dicho que necesito permiso para salir? – le reté, sabia que no me convenía enojarlo pero al menos había logrado que desviara su atención de Karin. Ninguno de los demás en la habitación hablaba, permanecían en silencio.

- Aquí no puedes hacer lo que te da la gana, no estas en Konoha- respondió amargamente recordándome que no estaba con mis amigos, mi sensei, mi gente; un nudo se formó en mi garganta pero debía ser fuerte.

- ¡No tengo porque hacer lo que tu digas! – le grité en su cara, sentí como Karin se tensaba a unos paso de mi, ellos parecían temerle a Sasuke. El me tomó bruscamente del brazo jalándome hacia la puerta de la cocina – ¡Suéltame! – exigí tratando de soltarme. Juugo caminó hacia nosotros.

- Sasuke – dijo en modo de queja – Contrólate, no ha hecho nada malo – explicó tratando de hacer que me soltara.

- No te metas en esto, Juugo – respondió el Uchiha fulminándolo con la mirada mientras me jalaba y me sacaba de la cocina. Antes de la puerta se cerrara alcancé a murmurarle a Karin un 'estaré bien' aunque en realidad no estaba muy segura de eso pero ¿qué era lo peor que Sasuke podía hacerme? ¿Matarme? Ya las cosas habían perdido importancia a este punto. Tratar de zafarme era inútil así que solo me dejé llevar prácticamente rastras de vuelta a mi habitación. Cuando entramos Sasuke me empujó violentamente al centro de mi habitación, sobé mi brazo y me volteé para enfrentarlo ya toda esta situación me tenia harta.

- ¿Por qué has cambiado tanto Sasuke? – Pregunté sin poder evitarlo - ¿Dónde quedo tu humanidad… el Sasuke protector que siempre cuidaba a sus compañeros de equipo? – un nudo se formó en mi garganta y lagrimas comenzaron a formarse en mi rostro – Tus compañeros de equipo ahora los tratas como sirvientes como cosas de las que puedes deshacerte, son personas que sienten, viven, sueñan ¿Cómo puedes vivir con tanta soledad? ¿A caso no te ahoga? No tener alguien con el que puedas compartir tus sentimientos… - una lagrima de deslizó por mi mejilla.

- El único sentimiento que hay en mi corazón es el odio – respondió mirándome con sus ojos negros mas oscuros que nunca.

- No es cierto… tu no puedes haberte convertido en una maquina de matar, aunque no quieras tu también sientes, vives, sueñas como todas las personas – dije limpiando las incontrolables lagrimas que salían de mis ojos.

- No te hagas ilusiones, no hay más que odio en mi corazón. Estaba destinado a ser lo que soy desde que Itachi asesinó a todo mi clan por orden de los ancianos de Konoha – dijo fríamente, mi corazón dio un vuelco.

- ¿De que estas hablando? – pregunté confundida. Los ancianos de Konoha no pudieron ordenar semejante matanza…

- Ya no importa – respondió secamente. ¿De verdad eso era todo lo que quedaba de el? ¿Un cuerpo vacio lleno de odio y dolor? Sin nada más que buscar que la muerte de otras personas… me negaba a creerlo… Sasuke no podía haberse convertido en un hombre tan frio y cruel… como se hacia mostrar; no podía ser… limpié mis lagrimas.

- Compartimos tanto, Sasuke… fuiste el primer lazo de naruto… - pude verlo tensarse al escuchar ese nombre – Si… tu amigo… el te consideraba un hermano no tienes idea de lo que el ha hecho para tratar de encontrarte de hacerte cambiar… porque de verdad le importas…- lagrimas seguían bajando por mis mejillas al recordar todo el dolor que había sentido Naruto… la tristeza que se notaba en sus ojos aunque estuviese riendo.

- Naruto es un idiota, que no sabe nada de la realidad – respondió mirando hacia la ventana.

- Un idiota que te quiere, a pesar de que hayas intentado matarlo – dije entre lágrimas. Me dolía tanto ver la frialdad que había en Sasuke. El permaneció en silencio por unos segundos.

- Ustedes viven felices en su aldea sin ni siquiera saber lo que le costó a otras personas esa tranquilidad que disfrutan ustedes estos días en Konoha – murmuró secamente como para si mismo pero pude oírlo. No entendí muy bien a lo que se refería. Sentí una punzada en mi pecho a caso… Sasuke de verdad no tenia salvación… ¿A caso no quedaba nada bueno dentro de el?

- Sasuke – dije para que me mirara sus ojos negros encontraron los míos, en sus ojos permanecía la frialdad que el siempre mostraba, comencé a desabotonar mi camisa mientras lagrimas se deslizaban por mi cara, mi camisa cayó al suelo junto con mi sujetador.

- ¿Qué estas haciendo? – preguntó con el ceño fruncido, me quité el short quedando solo con mi ropa interior frente a el. El me miró sorprendió, las lagrimas seguían rodando por mis mejillas pero lo miré decidida.

- ¿Quieres mi cuerpo? Tómalo – dije decidida – Si ya no queda nada del Sasuke que amé… del Sasuke que hizo que los días de mi infancia estuvieran llenos de ilusiones, del Sasuke al que le escribí mi primera carta de amor… toma mi cuerpo… así dejare de sentir este amor que tanto me hiere…que tanto me duele… así podre odiarte… porque mientras mas veo en lo que te has convertido… mas me duele el amor que siento por ti porque no puedo odiarte cuando debería… - dije casi sin aliento, mi voz se rompió al terminar de hablar. El dolor que me causaba decir estas cosas en voz alta me dejaba sin aliento. El me miró con una extraña expresión en su rostro. Vi como empezaba a caminar hacia mi, lo miré con expectación… tal vez me tomaría después de todo cerré mis ojos esperando por el.

Buaaajaaaa! Si se terminó no me maten xD! No los hare esperar mucho lo prometo!! Bueno opiniones, criticas… comentarios déjenme sus reviews!!!

Los quiereee