09. Estrategia.

—No tiene sentido —dijo Midoriya. —Después de la pelea que tuvo con All Might, se supone que fue encarcelado en una prisión de máxima seguridad. Es anormal que le hayan permitido comunicarse contigo, Tsuna. Pero… eso es algo que ya está corroborando el director Nezu muy seguramente. Pero dijiste que él quiere eso, sus anillos es decir, ¿Vongola?

—Sí…—Tsuna arrastró sus palabras, Midoriya le acababa de resumir la poca información que tenía del villano. Al parecer era muy poderoso, además de ser capaz de robar los quirks contrarios; aunque no estaba seguro sí eso significaba también que podía robar sus llamas de última voluntad. —Eso quiere decir que en cualquier momento o lugar puede atacar, ¿verdad?

Deku suspiró, afirmándole con la cabeza. —Eso ha pasado muchas veces, cuando fue el festival deportivo de la escuela, también en el campamento que hicimos y secuestraron a Kacchan. —recordó entonces haberse encontrado con Shiragaki en el centro comercial y se llevó una mano al cuello. —Pueden moverse en cualquier momento.

— ¿Ni siquiera aquí estamos seguros, cierto? —preguntó Tsuna, mirando a su alrededor. —Quizás deberíamos irnos, no deseamos ponerlos en peligro a ustedes también.

— ¡No! —afirmó Midoriya, inclinándose. —Si ustedes se van, seguro que es lo que quiere. Aquí pueden estar a salvo relativamente, están rodeados de héroes, como el profesor Aizawa, All Might y los demás. También nos tienen a nosotros, así que no hay de qué preocuparse.

Tsuna sonrió, contagiando a Deku. —Tienes razón, además, Hibari-san todavía necesita de algunos cuidados. Y por suerte no están ni Kyoko-chan ni Haru.

— ¿Quiénes?

—Eh… son nuestras amigas. —dijo Tsuna. —Pero ellas no tienen las llamas como Chrome o yo.

—Hablando de llamas. —Midoriya de repente se dio la vuelta, rebuscando algo en su bolsillo. Al sacarlo, dio a notar su libreta y de nuevo esos ojos ansiosos. — ¿Me dirás ahora?

Tsuna forzó una sonrisa, con la comisura de los labios temblándole. Ese chico daba miedo cuando se ponía así.

—Realmente soy muy malo explicando de o como provienen… jeje… es algo así como la llama de la última voluntad. —dijo Tsuna, recordando las palabras de Reborn.

— ¿Última voluntad?

—Es algo muy difícil de contar.

— ¡No te preocupes, puedo quedarme escuchando toda la noche! —gritó mucho más animado. —Aunque supongo que es mejor ir a mi habitación, si un profesor nos ve aquí, entonces me regañará muy feo.

Tsuna se puso de pie, siguiendo a su nuevo amigo. Mientras iba avanzando, sintió que alguien lo observaba desde las sombras, volteó de manera discreta a ambos lados, no obstante, era obvio que no pudo ver de quien se trataba; aunque su intuición le decía que era el mismo sujeto con el que hablo por teléfono: All for One.

Aún no podía creer que alguien tan malvado, según lo relatado por Midoriya, fuera un Vongola. ¿Qué había estado ocurriendo dentro de la familia esas últimas décadas?

Mejor dicho, ¿qué hizo él para que eso no ocurriera?

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— ¡Deja de moverte, bastardo! —gritó Gokudera, peleando con Bakugou. Todoroki a su lado, pensativo, analizaba si era buena idea usar sus poderes de hielo para mantenerlo quieto. — ¡Estúpido mitad-mitad, ven a ayudarme!

Hibari observaba fijamente desde el otro lado, sacando un aura tan oscura que quizás fuera suficiente para romper las esposas por si sola. Malditos herbívoros escandalosos, ya lo tenían harto. Además, se había enterado que una anciana lo besó, ¿cómo demonios no iba a querer matarlos ahí mismo?

— ¡Deja de querer escapar como un maldito cobarde, sólo es una inyección! —gritó Gokudera, recibiendo un codazo por parte de Bakugou.

—Bakugou-kun, si no te la aplico, tu cuerpo comenzará a doler mucho más. —dijo Chiyo, de lo más tranquila, sentada al lado de la cama de Hibari.

— ¡Me importa un carajo, no voy a dejar que estos imbéciles intenten inmovilizarme!

—Si el Décimo se entera que no te cuide debidamente, vendrá el mismo, tarado. —continuó Gokudera, dejándole el trabajo a Todoroki; que en un segundo puso hielo alrededor de sus manos y pies, dándole la oportunidad a Chiyo de inyectarlo.

—Décimo, Décimo, Décimo… es lo único que sabes decir, imbécil.

—Es porque Gokudera le tiene gran respeto a Sawada. —dijo Todoroki, pues consiguieron charlar un buen rato por la noche, en lo que Gokudera conseguía más información sobre All for One, Todoroki conseguía de ellos.

Chiyo se retiró un momento de la habitación, no sin antes dejarle un dulce a cada uno de ellos.

—Me importa una mierda. —respondió Bakugou, bufando.

—Oigan, herbívoros, ¿hasta cuándo me van a mantener preso aquí? —rezongó Hibari, tronando la cama, completamente irritado.

—Maldición…—Gokudera pasó saliva, no quería acercarse al bastardo, pero tenía que o sería peor. —Escucha, Hibari. Esto fue tu culpa, de haber sabido que querías "morder a todos hasta la muerte" —lo imitó poniendo una cara fea, crispando más al moreno. —cuando despertaste, no estaría pasando esto.

—Serás el primero que mate. —bufó Kyoya, harto.

—Tranquilízate un poco, Hibari. —dijo Reborn de repente, apareciendo por la puerta junto a Aizawa, Chiyo y Vlad.

— ¡Reborn-san!

—Todoroki, ¿pasaste la noche aquí? —preguntó Aizawa, alzando una ceja.

—Lo siento mucho, profesor Aizawa.

—Ve a prepararte para tus clases, hablaremos después. —ordenó, haciendo una señal para que saliera. Todoroki asintió con la cabeza y obedeció. — ¿Cómo están sus heridas?

—Hibari pudo componerse gracias a las llamas del sol. —dijo Gokudera, alejándose de la cama de la Nube. —Él dice que ya no le molesta nada, pero lo he visto quejarse cada que se mueve a un lado. —A pesar de haber recibido una mirada matadora, Gokudera lo ignoró. —Y el otro no ha parado de quejarse durante toda la noche.

— ¡Es porque no dejaban de hablar, imbéciles! —reprochó Bakugou, retorciéndose.

—Las llamas del cabeza de pasto han ayudado, pero también la enfermera nos pidió no interferir más con él. —concluyó, cruzándose de brazos.

—Bien hecho, Gokudera. —dijo Reborn, entrando. —Supongo que ya has puesto al corriente a Hibari.

Una cara de inmensa felicidad se plantó en el albino, quien asintió varias veces; emocionado por el reconocimiento del arcobaleno. Hibari lo miró con aburrimiento, ese herbívoro era demasiado simple de complacer.

—Creo que es momento de llamar a los demás guardianes. —dijo Reborn. —Para ponerlos al corriente.

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Deku miró la pizarra sin mucho interés, estaba más concentrado en leer sus notas que hizo sobre lo que Tsuna le contó acerca de la llama de la última voluntad. ¿Él podría tener una? Según Tsuna, sí. Dado a que una vez Kyoko, quien al parecer, dado el sonrojo de Tsuna, era la chica que le gustaba; pudo sacar su última voluntad. Entonces, quizás debía intentarlo, después de todo Tsuna tenía esas pastillas especiales.

—Midoriya, ¿estás poniendo atención? —reprendió Midnight, poniendo el libro sobre la mesa.

— ¿¡Qué!? ¡No! —se excusó de inmediato, negando frenéticamente con la cabeza. Ella afiló su mirar, enviándole una advertencia.

—Estás preocupado por tus nuevos amigos, pero concéntrate en clase. —reprochó, siguiendo con la clase.

Midoriya miró atrás, Kirishima, Todoroki y los demás que convivieron con los Vongola parecían en su mundo también. Aunque, por ejemplo, los que no, parecían un poco incomodos por la frase de la profesora. Después de todo, ellos habían lastimado a Kacchan, ¿debían perdonarlos tan fácil? Aunque a decir verdad, era obvio que no tuvieron culpa de nada, pero sólo él, Kirishima y Todoroki lo sabían.

Ya en el almuerzo, varios comenzaron a comentar sus experiencias con ellos.

— ¡Ryohei es sorprendente! —exclamó Kirishima emocionado. — ¡Cómo me hubiese gustado tener una verdadera pelea con él!

— ¿Qué dices, Kirishima-kun? —dijo Momo, confundida. —Apenas ayer Bakugou salió con lesiones graves.

—Eso tiene una explicación. —se metió Todoroki. —Aunque Aizawa nos lo ha prohibido decir. No son malas personas.

—Verdad, verdad. —asintió Iida. —Yamamoto-san es un muy buen tipo.

—Supongo que tienen razón. —la chica se agarró el rostro, recordando a Chrome. —Chrome es muy linda y amable. No creo que haya maldad en ella.

—Hay una razón por la que están aquí, no lo hacen por gusto. —dijo Izuku, asintiendo. A su lado Ochako comía felizmente. —Y tenemos que ayudarlos en cualquier cosa que necesiten.

—Pues ese Yamamoto no me cae bien. —se quejó Mineta, cruzado de brazos. Mina lo tomó por la cabeza, sonriendo. — ¡Ay, ay!

—Es muy lindo, así que no te metas con él, Mineta-kun.

— ¡No es nada lindo, yo soy mucho más guapo! —se quejó él, sintiendo como la chica comenzaba a quitarle el cabello de forma salvaje. — ¡Ayyyyy!

— ¿Qué piensas tú, Uraraka? —preguntó Midoriya, volteándose a su amiga, que acababa de pasar el bocado.

—Yo creo que son buenos. —dijo de inmediato, alzándole el pulgar. —Como dijo Momo-chan, Chrome-chan es muy linda igual que Lambo-san, además aunque los chicos son muy ruidosos, todos actúan como una gran familia que se cuida mutuamente.

—Tienes razón.

—Además, ese chico, Tsuna. —antes de meterse otro pedazo de pan a la boca hizo una pausa, sonriendo. —Nos llamó héroes.

En automático todos se quedaron callados, recordando la flama y la actitud del chico castaño hacía ellos.

Como siempre, la llama del cielo actuó, dejando reconfortados a todos.

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Todos estaban sentados, dejando un silencio absoluto. Gokudera tenía unas banditas por el rostro, después de que Hibari cumpliera su palabra y aunque estaba molesto con la nube, le preocupaba más lo que acontecía en ese momento.

—Tenerlos aquí es una amenaza para mis estudiantes. —dijo Nezu, negando con la cabeza. —No hay forma en que pueda ayudarlos.

Tsuna quiso decir algo, pero sabía que tenía razón. Todos se portaron muy amables a pesar de lo sucedido, y no deseaba ponerlos en peligro solo por los anillos Vongola; esa era su batalla no la suya.

—Sé que tratan de decir. —se metió Yamamoto, preocupado. —Pero me gustaría que al menos nos ayudaran a ir a Namimori, desde ahí podemos encontrar más respuestas.

—Dejarlos ir tampoco es una opción. —contradijo All Might. —El joven Bakugou todavía sigue en recuperación, y son el objetivo de All for One.

—Aunque según el informe que corroboré con la policía, él está ahí. Incluso tú pudiste verlo, ¿verdad? —pregunto Nezu al rubio. Este asintió de forma convencida. —Quizás la voz en el teléfono se trató de una imitación de él, por parte de su sucesor, Shiragaki.

—No tengo idea de como suene él… sin embargo, —murmuró Tsuna, angustiado—pude sentir un enorme poder proviniendo de aquella voz, es difícil de explicar. No era necesario verlo para sentir lo peligroso que es.

—Seguiremos intentando saber que paso. En cuanto lo sepamos, lo sabrán.

— ¿Entonces qué demonios pretenden hacer con nosotros? —se quejó Gokudera. Viendo como Lambo jugaba con Aizawa, vaya que el viejo mala cara tenía un don para los mocosos.

—Por el momento no es claro. —contestó este, apresando a Lambo con su bufanda. —Planeamos mandarlos a un lugar seguro.

— ¿Y dónde se supone que es eso?

—No podemos marcharnos. —dijo Chrome, angustiada. —Si nos vamos, no es seguro que podamos regresar al pasado. Además, Mukuro-sama… él… no sé si tenga la fuerza para volver otra vez o para mantener sus ilusiones entre tanto espacio-tiempo.

Tsuna la miró verdaderamente angustiado, ¿eso no significaba que Chrome estaba en peligro?

—Tranquila, Chrome, —dijo Reborn. —Hibari del futuro debió enseñarte como activar las llamas por ti sola, ¿no es cierto?

—Sí… pero…

—Nos bastará con eso por ahora. —interrumpió el arcobaleno, después se encargarían de ese asunto, Tsuna se desconcentraría de ser así.

—Quizás mi casa este deshabitada. —dijo Tsuna. —O… no, lo dudo mucho.

—No se preocupen, mandaremos a héroes bastante capacitados para cuidarlos. —dijo Aizawa.

— ¡No es justo, al extremo! —se quejó Ryohei. —Nosotros no tenemos la culpa de ser el objetivo del villano.

—All for One no es cualquier villano. Incluso si fue Shiragaki el que llamó, haciéndose pasar por él, es lo mismo. Ambos actúan de igual manera. —dijo All Might. —Ellos querrán destruirlos hasta que no quede nada de ustedes. Dado a lo que nos contaron de esos anillos, no podemos dárselos, incrementara su poder aún más. Y también tiene a la liga de villanos. ¿Qué podemos hacer? Si los mandamos lejos, estaré preocupado si los llegan a atacar, no estaremos para defenderlos.

—All Might…

—Entonces solo queda una forma de resolverlo. —se metió Reborn, callando a todos. —El Décimo jefe Vongola, debe convertirse en un héroe.

— ¿¡Reborn!?

—Él y sus guardianes aplicaran un examen para ingresar a la Academia U.A

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—Entonces ¿ese es el plan? —comentó Kurogiri, serio. — ¿Cuándo podríamos llevarlo a cabo?

—Lo más pronto posible. —dijo Bermuda, sentado en la barra de bebidas, al lado de Tomura. —Entre menos se relacionen con esos héroes, mejor.

—Pero tardará al menos dos semanas formar lo que nos estás pidiendo. —se metió Mr. Compress, medio aburrido de escucharlos.

—Entonces, pongámosles unos obstáculos en el camino. —dijo él, girándose a Shiragaki. — ¿Puedes hacerlo?

—El sensei dijo que te complaciera en todo lo que pidieras. —sonrió él, emocionándose.

—Una vez que los héroes se den cuenta lo peligroso que es tenerlos a su lado, sabrán que se tienen que deshacer de ellos.

—Creo que los estás subestimando. —murmuró Dabi, desinteresado.

—Yo también lo creo. —dijo Himeko, burlona. —Después de todo, nos estás dejando la mayoría del trabajo a nosotros. ¿Tú que harás?

—Al contrario de ustedes, inútiles. —comenzó Bermuda, dejando resaltar su presencia una vez más. Si de esa forma se tensaban los villanos, era gratificante imaginar cómo lo harían los héroes y los Vongola. Se abrieron seis agujeros negros en la habitación, dejando entrar a sus colegas al fin. —Yo me comencé a mover desde el primer instante en que llegue aquí.

— ¡Uwaaa que miedo! —expresó Twice. — ¡No tengo nada de miedo! —reafirmó de inmediato.

Los Vindice hicieron acto de presencia.