Un secreto, una rosa y un 'te quiero'

Disclaimer: Vocaloid es propiedad de Yamaha, Sega y Crypton. Este es un proyecto DE FANS Y PARA FANS. No hay ganancia monetaria en la realización de este trabajo.

Día VI (Parte II):

-Len…-dijo en tono muy hostil la rubia mientras se cambiaba de posición para mirarlo a los ojos- No es momento para gastarme una broma… ¡casi te mato!
-¿Len te está gastando una broma? Bueno, dime quien es así voy a poder ir a defenderte…-susurró su reflejo en tono muy inocente-
-D-de…verdad… ¿No sabes quién soy?

El rubio se encogió de hombros.

-¿Serías tan amable de explicarme que hago aquí?
-Etto... tu nombre es Len Kagamine, y yo soy Rin, tu gemela.
-¿Mi… gemela? Eso es… pero tú… y yo… ¿Qué?

Len hubiera creído que la chica que estaba junto a él era su amiga, su novia, su esposa e incluso una completa desconocida, ¿pero, su hermana? No podía ser. Ella era la que le estaba tomando el pelo.

-Escucha-suspiró la rubia, ya sentada a su lado, mientras enlazaba su mano con la de su gemelo- Tú y yo somos iguales… Bueno, casi.-terminó con una sonrisa algo torpe en el rostro.

El joven se perdió mirando aquella mano, ligeramente más pequeña que la suya. Era tan delicada… ¿Acaso él también era así?

-¿Tienes un espejo?-dijo por fin, luego de asimilar la situación unos segundos.
La joven se levantó de inmediato, y jaló de su mano sin soltarla, mientras caminaba en dirección al baño del cuarto. Su gemelo solo se dejó llevar, y cuando entraron, se sorprendió bastante al admirar su parecido frente al espejo.

-Soy…igual a ti.
-En realidad, eres mayor por dos segundos, por lo que yo soy la menor, la copia-Lo murmuró en tono muy divertido, hablando bastante bajo para que sólo lo oyeran ellos dos. Ambos gemelos se admiraron mutuamente frente al espejo, hasta que la rubia lo dirigió de nuevo a su cama, y continuó la explicación:

-Bien, nuestro cumpleaños es el veintisiete de noviembre, no lo olvides, siempre competimos para regalarnos el mejor regalo… Te encantan las bananas, creo que te comes como cinco al día… Tenemos dieciséis años, somos completamente diferentes, pero a la vez muy… parecidos.

El rubio asentía cada vez que su gemela pausaba, y trataba de retener toda la información posible.

-Te gusta cantar, solemos hacerlo mucho, tocas la guitarra, el piano y la batería, No vas al gimnasio, y te la pasas comiendo cosas como chocolates o comida que tu cocinas, eres buen cocinero por cierto. Tenemos un apartamento a unas cuadras de aquí, y vivimos en Tokio, por cierto. Vamos a la escuela, pero a ti te gusta faltar… No tienes muchos amigos hombres, pero si de mujeres hablamos…

-¿Soy todo un galán, ehh?-presumió el rubio mientras sonreía alegremente.
-No te creas, cuando presumes me dan ganas de golpearte bien duro, para que se te bajen los humos, cosa que hago a menudo…-Le respondió la rubia devolviéndole la sonrisa, algo maliciosa.

Ambos habían perdido la noción del tiempo, Rin estaba muy entretenida contándole con lujo de detalle a su gemelo todas las aventuras que vivieron en la infancia, y cómo acostumbraban salvarse mutuamente. Y si uno se hundía, lo llevaba al otro consigo. Len estaba bastante divertido escuchando, la dulce voz de Rin era música para sus oídos, pero en sus ojos se notaba que a veces omitía ciertos detalles. Prefirió guardar silencio y fingió no darse cuenta. Para las cinco de la tarde, podrían haber tomado a Len un examen sobre la historia de su vida y hubiera sacado diez, de no ser porque Rin "olvidó" mencionar todos los detalles acerca de las mujeres que los rodeaban.

Los ojos de Len se desviaron, de pronto a su mano, y preguntó en tono curioso, dejando completamente de lado el relato de Rin acerca de cómo hacían imposible la vida de una chica llamada Miku Hatsune.

-Etto… Y, ¿qué es este anillo?
-Pues…-la rubia tomó aire y le respondió con algo de pesar en la voz- Es un anillo de pureza, es para mostrar que deseas llegar al matrimonio en virginidad. Nuestros padres nos dieron uno a cada uno hace tiempo ya…
-¿Y el tuyo?

Rin se quedó en un silencio incómodo, dejando a Len sacar sus propias conclusiones.

-Oh. Esto…es realmente incómodo…
-No hay cuidado, la verdad fue algo reciente. Y sobre eso…

Cuando estaba a punto de contarle algo muy importante en la relación que había omitido, una figura abrió la puerta y entró corriendo. Rin se levantó y se dejó abrazar por el hombre. ¿Quién era ese tipo? ¿Acaso era él quien le hizo romper a Rin su promesa? ¿Por qué sentía Len que se le estaba quemando la garganta y sus manos se acomodaban en puños? Eran algunas de las preguntas que se hacía Len mientras observaba a la joven abrazar a aquél hombre, antes de carraspear ruidosamente.
-El doctor me llamó, y vine lo más pronto que pude…
Ambos se giraron, y fue Rin quien lo presentó con una sonrisa
-Len, quiero presentarte a Leon… Nuestro padre.

El hombre le sonrió de una forma muy parecida a su hija, al tiempo que el corazón de Len se sentía estúpido, muy estúpido, pero aliviado.

-Mucho gusto, papá.

El hombre se quedó conversando con ellos trivialidades, y hasta que por fin se fue, no sin que Rin lo acompañara hasta el estacionamiento, dejando a Len sólo por unos minutos.

Apenas salieron de la habitación, una nueva persona entró a su cuarto. Tenía el cabello absurdamente largo, recogido en dos colas verdes y ojos del mismo color. Len le sonrió cordialmente, y saludó:

-¿Puedo ayudarte?
-En realidad sólo venía a ver cómo estabas. ¿No me recuerdas, verdad?
-Len negó con la cabeza, bastante divertido al ver lo nerviosa que estaba la chica.
-Yo soy tu novia, Miku Hatsune.
-¿Mi…novia? ¿Miku? Rin no dijo nada de una novia…
-Lo que sucede es que Rin y yo no nos llevamos precisamente bien…
-En realidad ella me habló de ti, de cómo te molestábamos, años atrás…
-Así que Rin te habló de eso-dijo, algo colorada por la vergüenza.
-Bueno, puedes irte, fue un gusto conocerte, novia.

-¿Me…estás echando?
-Rin no dijo nada de una novia, y ella es mi gemela, no creo que hubiera olvidado algo así… Además, está por venir, y si no te quiere cerca, es por algo, ¿verdad? Ya vete, antes de que me vea hablando contigo.

La peliverde simplemente salió corriendo del cuarto, ya derramando lágrimas. Len suspiró, mientras pensaba en lo que acababa de suceder, y cuando vio entrar a su reflejo, inmediatamente empezó a hablar.

-No me dijiste que Miku era mi novia…
-¿Lo es? Yo no lo sabía. Creí que solo te la ligaste por gusto y ya… -respondió con algo de rencor.
-¿No lo… sabías? ¿Acaso yo no te lo conté?
-La verdad es que no, Len. Nunca quisiste contarme ese tipo de cosas-La rubia evitaba la confundida mirada de su gemelo, porque aunque él lo haya olvidado todo, no así ella. Pero no le iba a cargar con eso a su hermano. Ella no le iba a revelar lo que hicieron.
-Pues eso estuvo muy mal de mi parte…

-Gracias, Len.

-No he terminado aún.
-Oh.
-No importa. Pero de ahora en adelante, te contaré todo, siempre-Terminó con una hermosa sonrisa torcida, esa que Rin tanto extrañaba.
-¿Lo…prometes?

El joven Kagamine tomó las manos de su gemela, enlazándolas con las suyas y pegando su frente contra su igual.
-Lo prometo.

-Ahora…-continuó Len luego de unos minutos de silencio en la posición- ¿Por qué no te cae bien Miku?
-Len… Este es un momento demasiado perfecto…no quiero arruinarlo contándote historias tristes.
-¿Ella te hizo algo malo?

Rin abrió la boca para hablar, pero fue interrumpida por…

Tres golpes en la puerta.

Los reflejos suspiraron abandonando la posición en la que se encontraban, y Rin fue a abrir mientras Len se recostaba en su cama.
-¡Rin! ¡Len! Tengo los resultados. La amnesia de Len es pasajera, de hecho en estos días debería estar recordándolo todo, y creo que ya está listo para irse a casa, estará de alta mañana por la mañana.

-¿En serio? ¿Escuchaste eso, Len? ¡Genial!

El rubio no dijo nada, simplemente observó retirarse al pelirrosa, y vio como su hermana se derrumbaba sobre aquél sofá a su lado. Seguramente estaba muy agotada por haber estado cuidando de él todo el día, por lo que simplemente la dejó dormir.

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Ah! Este capítulo tiene demasiado diálogo, y aún falta más… En los siguientes capítulos pasará algo muy sweet, pero yo el lunes me voy de viaje por una semana, ahí tendré tiempo de adelantar el fic y luego traérselos. Ya estoy escribiendo el siguiente capítulo, los dejaré con una "pequeña" sorpresa antes de irme,, algo más emocionante que el "quién eres?" Yo al menos, cuando lo pensé, me emocioné bastante. Espero que tengan la misma reacción. Con algo de suerte lo termino y subo esta noche.
Gracias por los reviews! Nunca había recibido tantos y estoy tremendamente agradecida con todos ustedes *-*Si antes de terminar esta historia recibo 50 comentarios, podré morir feliz xD No, en serio… Es algo increíble para mí visitar mis estadísticas y ver toda la gente, de tantos países, que pasa por aquí a leer y a dejar comentarios. Y los que no comentan, también! Igual los quiero xD Pero según los números, más de cien personas se molestan en pasar por mi fic, y eso me emociona mucho jaja...

:||Moon Kagamine||: Su su Suki Daisuki! (88)