Edward POV

Tuve mucho miedo de la reacción de Bella. Durante un momento, pensé que todos mis esfuerzos iban a ser aniquilados. Pero entendí que esta mujer era impredesible.

La cena fue maravillosa, y al besarla, las emociones de la 1era noche me asaltaron. Me moría por ir más lejos, para mezclarme de nuevo con su cuerpo, hacerla temblar, oírla gemir…

En fin de cuenta, el hecho de que me rechazara fue la mejor solución. Sentía que había algo fuerte entre nosotros, una conexión más allá de la atracción física. Y no quería perderla haciendo el mismo error que la primera vez. Quería conquistarla e iniciar una relación seria con ella. Y si necesitaba tiempo, se lo daré.

Viernes.

Me desperté temprano para poder comprarle el desayuno antes de que se fuera al trabajo. Esperaba delante de su puerta a que abriera. Era sencillamente perfecta en la luz del sol. No podía dejar de sonreír tontamente frente a ella cuando se inmovilizó para que pudiera mirarla. Pero necesitaba mucho más que unos segundos, y estaba seguro de que ni siquiera la eternidad me bastaría.

Y fui satisfecho sólo cuando me autorizó acompañarla hasta su trabajo. Aunque la perspectiva de que manejara no me había encantado al principio, cuando me di cuenta que me convenía al darnos más tiempo para hablar.

"-Entonces Edward, ¿qué quieres saber?

-¡Todo!

Se estalló de su irresistible risa.

-Vale, ¿Cuántos años tienes?

-Cumpliré 24 en septiembre, ¿Y tú?

-27, ¿A donde trabajas?

-Al Chicago Post. Soy crítica literaria.

-Tu… ¿Eres Isabella Swan?

-Wow Edward, me impresionas, ¿lo has encontrado sólo?

Dijo, mofándose de mi falta de discernimiento. Yo estaba asombrado. El mundo era demasiado pequeño. Mi desconocida era mi vecina, y mi vecina era la hermanastra de uno de mis mejores amigos.

-¿Edward?

-Si….

Debía decírselo ¿o no? La miré, y decidí que esperaré un poco más. Podré hacerle una sorpresa.

-¿Entonces?

-¿Qué?

-¡No me escuchaste! Te preguntaba lo que hacías para ganarte la vida?

Reflexioné muy rápidamente. Nadie excepto mis amigos y mi familia sabían que era escritor. Y como Bella era periodista, no podía arriesgarme en confesárselo y perder mi anonimato. Quizás después, pero no ahora, así que…

-Pianista, soy pianista.

-¡Wow! ¡Debes ser muy talentoso!

-Lo parece…Dime, ¿Tienes hermanos?

A pesar de que conocía la respuesta, quería llevarla sobre un terreno neutro.

-Si…Bueno, mi madre divorció de mi padre cuando era bebé, y se casó a mis 6 años con Phil, quien tiene un hijo de 3 años mayor que yo. Lo considero como mi hermano mayor. Pero cuando tuvo los 18 se fue, y desde entonces, no tengo noticias.

-¿Lo echas de menos?

-Sí, nos divertíamos mucho, y con él, me sentía capaz hacer tonterías…

Su voz recalcaba su melancolía, y me alegraba con anticipación de mi sorpresa. Iba a borrar esta expresión triste en sus hermosos ojos chocolate.

-¿Y tu? ¿Eres hijo único?

-No, tengo dos hermanas. ¿Siempre quisiste ser crítica?

-Soñé con ser periodista, pero con mi pasión por la literatura, la carrera de crítica literaria me llegó naturalmente. Pues Edward, casi llego al trabajo, te dejo en algún lugar?

Estaba decepcionado, el tiempo pasó demasiado rápido.

-En la ciudad, me parece bien, te indico el camino, me gustaría visitar a un amigo.

En menos de 5 minutos después, aparcó delante del oficio donde trabajaba a su hermano sin saberlo.

-Gracias por darme esta ocasión conocerte Bella.

-De nada.

-¿Te veo ésta noche?

-Hum…Si me esperas como lo pienso, es lo más probable.

-OK, pero no tomes las escaleras!"

No podía borrar mi sonrisa al mirándola alejarse. Entré en el edificio y me fui directo al oficio de Emmet. Era asistente social, y estaba sentado tranquilamente, absorto por su trabajo.

"-Toc! Toc! Hice, y me miró, sorprendido.

-Edward! Qué haces aquí?

-Pues, visito a un amigo!

-Hum? Eso es raro...

-¿Te molesto?

-¡No! ¡Siéntate! Y dime cual es el motivo de tu visita sorpresa.

-Pues….Recuerdas de la conversación que tuviste con Jacob a propósito de tu hermanastra?

-Claro.

-¿Empezaste a buscarla?

-Si, y ayer me fui a su dirección pero me dijeron que ya no vivía allí, entonces después del trabajo me voy a su periódico para…

-No será necesario.

-¿Ah? Y ¿puedo saber porqué?

-Sé donde vive.

-¿De veras?

-Por una impresionante coincidencia, tu hermanastra es mi nueva vecina.

Emmet se incorporó, y una sonrisa se extendió sobre su faz.

-¡Wow! ¡Esto es genial! Y… ¿Cómo te diste cuenta?

-Es una larga historia, pero ella no se duda de que te conozco.

-Y, si lo entiendo bien, ¿propones hacerle una sorpresa?

-Eso es.

Emmet me abrazó calurosamente para mostrarme su gratitud.

-¡Es súper Ed! ¡Te agradezco!

-Pues es nada. Me da mucho placer poder ayudaros.

-Y ¿Cómo esta? ¿Sigue siendo terca?

-Si, Tuve mucha dificultad con ella al principio, pero debo decir que ahora las cosas se arreglan.

-¿Ella te gusta?

-¡Oh! Eso….Emmet, yo…

-¡Bromeo Edward! ¡Mi Bella no es de tu estilo! Sé que prefieres a las "desconocidas"…A propósito, ¿tus búsquedas avanzan?

-Pues, sí, bien, muy bien… ¿Y para ti, todo va bien con Irina o Francesca?

-Edward, sé que voy a sorprenderte, pero pienso que lo de aventuras es terminado para mí.

Lo dijo muy serio, me quedé boca abierta.

-Pero Emmet, hace menos de una semana, aseguraste que nunca te…

-Lo sé, pero era antes de miércoles.

-¿Y qué ocurrió miércoles?

-Encontré a la mujer de mi vida.

-Pues…Cuéntamelo, porque tengo mucha dificultad en seguirte.

-Miércoles, fui al tribunal para testimoniar en un pleito de violencia sobre niños. Y me tapé con la hermosura encarnada. Pero un hombre estaba amenazándola y intervine para separarlos, sin embargo, ella me impidió tacarla y me pidió fríamente que la dejase en paz. Pues, decepcionado, me fui. Y la encontré de nuevo en el pleito. Se trataba de la abogada cargada del caso de los niños. El juzgado fue a nuestro favor y el hombre fue inculpado. Al final le propuse ir a desayunar conmigo para festejarlo, y aceptó. Me confesó que lamentaba su actitud para conmigo, y me contó que era dado a su mala experiencia con los hombres. Te juro que si un día cruzo el camino del madito que lastimó a mi Rose, lo mato.

-¡Wow! Emmet, estas realmente enganchado…

-Me invitó a cenar, y fue maravilloso. Y ayer,…

Nunca había visto a mi amigo en este estado.

-…Fue increíble. Edward, es diferente. Cuando estoy con ella necesito protegerla, mimarla, ¡uf! Estoy enamorado. No tengo miedo decirlo. Por primera vez la noche anterior, hice el amor con una mujer. No sólo era sexo por sexo. Era amor. No lo dudo.

-Pues, ¡Emmet te felicito! Espero que vayas a presentárnosla rápidamente.

-Gracias amigo. Pero no voy a poder verla hasta domingo. Sin embargo, nos llamamos casi todas las horas…

-Así que podrás venir en casa esta noche.

Esbozó una sonrisa, recordándose de Bella.

-Claro, pero llevo la comida.

-¡Perfecto!

-¡Ed! Tienes que saber que a ella no le gustan las sorpresas…

-Emmet, estoy seguro de que va a adorar ésta sorpresa."

Debí tomar un taxi para volver a casa. Tenía demasiado tiempo, y decidí llamar a Esme para hacerla saber que había retomado contacto con mi hermana y que seguiríamos en contacto, lo que agradó mi madre.

Luego, escribí. Escribí como nunca, las palabras se atropellaban en mi cabeza, y no vi pasar el día.

Emmet llegó a las 6 y media de la tarde, tan impaciente como yo.

"-Ed, ¿pensaste en comprar papel de envolver?

-No, pero tengo enormes bolsas de basura…

-¡Qué gracioso! Pero…

Fue interrumpido por el sonido de mi móvil. Laurent me avisaba de la llegada de Bella.

-¿Listo?

Emmet me dirigió una sonrisa cómplice y me mostró el pulgar, quedándose en mi departamento.

Bella también me dirigió una fabulosa sonrisa cuando me descubrí esperándola frente al elevador.

-¡Edward! ¡Qué sorpresa!

-¡Y no es la única! Te reservo una muy grande.

-¡Oh! Pues…No sé, no me gustan las sorpresas, sobretodo si debiste gastar tu dinero…

-No te inquietas, no malgasté ni un céntimo…Es mas como un producto de recuperación.

-En este caso…

-Solo quiero que ceras los ojos.

-¿Es una obligación?

-Si, confía en mi ¿ok?

-Bueno…

Pasé detrás de ella para ocultarle los ojos con mis manos, y la sentí estremecerse bajo el efecto electrizante de mi contacto. Una ola de deseo me invadió al verla sonjorarse cuando le murmuro,

-Para y tiende las manos.

Me obedeció y tocó el pecho de su hermano.

-Edward, de qué tipo de sorpresa se trata?

Emmet le miraba cariñosamente y una tierna sonrisa se estiro sobre su faz. Era muy emocionado, y podía ver relucir las lágrimas en sus ojos.

-Pues…? Quien?... ¡Oh Dios mió!

Bella rozaba la cara de Emmet y deje de tapar sus ojos ya húmedos.

-Emmet!

-Bella!"

Se abrazaron fuertemente. Asistía, con orgullo, al emocionante reencuentro. Bella ya no tocaba el suelo, Emmet la apretaba tan fuerte, como si hubiera podido escaparsele Era una escena muy tierna.

Y al escucharla reír de felicidad, supe que este sonido, lo necesitara para el resto de mi vida.

¿Os gustó la sorpresa de Edward?

Espero que si, muchas gracias por sus reviews, me encantan.

Bueno, el lemon del anterior capi concernía Emmet y Rose,

¡Bravo a las que lo adivinaron!

¡Un poco de paciencia para Alice y Jasper!

Si me dejáis muchos REVIEWS, os prometo hacer todo mi posible para actualizar lo más rápido que puedo.

BISOUX!