Cambiando de perecer,250 años atrás.
Capitulo:9
"hasta luego" dijo el joven despidiéndose de su abuela, cerró la puerta de su casa y emprendió su camino hacia el castillo de la honorable kaguya.
Este joven de cabellos rojizos caminaba esperanzado en encontrar trabajo y no es que estuviera necesitándolo ya que pertenecía a un clan muy adinerado y de mucha influencia, pero el motivo de extender su influencia el joven encontró una propuesta muy interesante para él y su clan.
Hacia unos días que paseando por el pueblo cerca del castillo, encontró un anuncio donde decía que requerían asistente para el castillo real de la honorable kaguya, una oportunidad de acercarse a la organización más poderosa de todo el continente.
Así que sin pensarlo decidió asistir a la entrevista de trabajo, se había retrasado, su alarma no lo despertó a la hora que debía y por eso tuvo que correr a prepararse, un medio baño, un medio desayuno, pero al final estuvo listo y ahora caminaba a toda prisa pues faltaba media hora para la entrevista, tomando en cuenta que vivía algo lejos estaba muy retrasado.
El joven camino rápido hasta que en el camino pudo divisar a lo lejos, unos guardias que estaban requisando a los viajeros, al ver que todavía quedaba una fila algo larga de gente esperando por su turno, decidió tomar un atajo y ahorrarse un buen tiempo.
El atajo era un sendero natural en medio del bosque, como la vegetación era espesa en lo alto la luz no llegaba mucho por lo que era algo oscuro, así que empezó a correr para pasar el tramo oscuro del bosque.
Muchas preguntas pasaban por la mente del joven, ¿será muy exigente la honorable kaguya? ¿Quedare contratado? ¿Ganare muchos ryo?, ¿será hermosa? ¿ Será un mounstro? ¿abran otros compitiendo por la bacante?.
Al pensar en la última pregunta algo extraño ocurrió, a una distancia considerable apareció una luz cegadora que detuvo el correr del joven pelirojo, el joven protegió su vista poniendo su antebrazo delante de sus ojos, por un agujero intento ver en medio de la luz pero le fue imposible, ¿Qué está ocurriendo? Se pregunto el joven.
El joven empezó a sentir que algo lo empujaba, ráfagas de aire caliente ronzaban su piel, de repente sus oídos se ensordecieron y la luz estallo aventándolo contra el suelo.
Kaguya entro a su despacho y tomo asiento para esperar al que iba a hacer su candidato a asistente, por lo general era gente que vivía muy lejos y que ignoraban que la mayoría de sus asistentes morían al intentar asesinarla, así que tenía 100% asegurado el trabajo.
El joven abrió sus ojos y todo le daba vueltas en su visión, un fuerte dolor azoto el interior de su cabeza, intento ponerse de pie pero otro dolor aun mayor apareció cuando intentaba respirar, no podía ver nada una nube de polvo rodeaba el lugar pero rápidamente desapareció dejando a la vista un cráter al frente del joven pelirojo.
Con sus costillas rotas, se arrastro hacia la orilla del cráter, quería ver que se había estrellado en ese lugar, el joven asomo con cautela su cabeza y observo, observo a un joven parado justamente en el centro del cráter, este tenía un cabello rubio, vestía un extraño traje de color negro con anaranjado, este giro su rostro y pudo ver que sus ojos eran azules.
-ayuda por favor-dijo el joven pelirojo, esperando que el rubio lo escuchara.
Pero este no lo escucho y desapareció en un instante, después de unos segundos pudo escuchar a unos guardias acercarse, estaba dispuesto a gritar por socorro pero escucho un claro crujir de tronco.
El joven miro hacia a sus espaldas, un gran árbol caía a causa de la explosión-parece que este no es mi dia- dijo el joven mientras observaba como el árbol iba cayendo hacia él para aplastarlo.
La sangre corria debajo del árbol, kaguya espero al sujeto de la entrevista que ya se estaba retrasando pero finalmente llego, su rubio de ojos azules. Desde el momento en que naruto puso un pie en ese mundo todo cambio, la oportunidad de caruto a volver a nacer en el nuevo futuro ya era nula, este era su presente ahora.
La semana había iniciado, la semana de eliminatorias regionales por la mano de kaguya, todo el continente se hallaba expectante de ver quienes serian los representantes de cada región, pero la manera en que se organizaron, la región del este iniciaría el lunes, seguido del martes por la región de oeste, y así hasta el viernes que sería la última eliminatoria que seria para la región central del continente.
Apenas era lunes y naruto se encontraba haciendo lagartijas en su departamento, quería recuperar sus fuerzas después de lo ocurrido con zetsu, necesitaba estar en forma y mas por lo que estaba a punto de ocurrir.
Hace una semana.
Naruto se coloco su uniforme con pesadez, sus ojos denotaban la pereza y el desanimo que sentía en ese momento. Lo que había iniciado como una misión accidentalmente se convirtió en algo mas, sus sentimientos se vieron involucrados ya que a pesar de ser ella, logro calar en naruto con su parte escondida y sincera.
Pero ahora se sentía fatal, ella se lo había dejado en claro, no era más que algo de reserva, si se hacia una idea el seria el plato de segunda mesa y eso no lo podía soportar, en esos instantes solo se mantenía en ese castillo por su objetivo, si no hace tiempo la hubiera confrontado y se hubiera marchado.
Naruto camino por los pasillos en dirección al despacho de la honorable kaguya que ahora parecían largos y sin fin, era ridículo se había enamorado de su enemigo, ahora estaba pagando el precio estando en ese estado.
Naruto tomo la puerta de la agarradera y aviso su llegada-soy naruto ¿puedo pasar?-
-si pasa-se escucho la peliblanca del otro lado, con su típico tono frio.
Naruto deslizo la puerta y entro en el despacho al observarla pudo ver su típica mirada iluminada al verlo, pero fría al mismo tiempo aun así a naruto no se sintió alegre aun seguía pensando en las palabras que ella le había dicho la tarde anterior.
-¿para qué me solicitaba honorable kaguya?-pregunto naruto dedicando una mirada fría y sin sentimiento.
-naruto, estuve pensando en alguna manera de amonestarte por lo que ocurrió ayer-kaguya entrecerró sus ojos-naruto-llamo la atención kaguya-estas despedido-dijo sin miramientos la ojiblanca.
Naruto sintió que su mundo era destruido, era de suponer después todo yo era solo su amante pensó naruto.
-pero que…-intento decir naruto pero kaguya se le adelanto.
-pero nada, lo mejor es que te vayas cuanto antes de mi castillo, lo más sano es que te alejes de mi vida, después de todo dentro de un mes me casare con el ganador de la competencia-dijo kaguya para después sacar un sobre y ponerlo en su escritorio-toma es tu liquidación-
Naruto se sintió indignado, que manera más cobarde de terminar las cosas pensó naruto frunciendo el seño.
-dime que esto no es cierto-dijo naruto acercándose impetuosamente hacia kaguya-¿acaso no recuerdas lo que pasamos en el jardín?-
Kaguya se sonrojo al instante.
-es increíble, que templanza la que demuestras, con que frialdad dices estas cosas, es un desprendimiento de conciencia nunca imaginado-dijo naruto justamente al frente de la peliblanca-dime que no es cierto eso que acabas de decir-reclamo naruto angustiado, el rubio coloco su mano en el hombro de la mujer y la deslizo hasta tomar su mano.
Kaguya solo guardo silencio y se mantuvo quieta observando el accionar del rubio.
-anda vamos dímelo, por que en verdad no te estoy creyendo-dijo naruto acercando su rostro al de kaguya esta se sorprendió un poco pero mantuvo la compostura teniendo los labios de naruto a escasos centímetros de los suyos tarea difícil para ella.
-¿Por qué no hablas? –naruto aparto un mechón de cabello del rostro del kaguya- quiero escuchar eso de nuevo y lo hare-dijo naruto sintiendo la respiración de kaguya, que por la frecuencia parecía nerviosa.
Kaguya estaba luchando en sus adentros, levemente abrió sus labios y dijo-por favor naruto, no me hagas esto difícil-dijo en voz baja kaguya-toma el sobre y márchate, asegúrate de leer la carta que contiene-dijo kaguya para después tirarse adelante.
Con un sonoro beso, naruto tomo el sobre y se marcho de la habitación.
Una vez que se fue naruto, kaguya se tiro en su silla y suspiro, naruto tenía algo especial y no podía evitar que su corazón sucumbiera ante él, no le había gustado verlo en ese estado de decepción hacia ella, pero lo tenía que hacer si quería que. Kaguya se levanto de su asiento y comenzó a caminar en círculos por el despacho, le preocupaba mucho el estado de él, súbitamente se detuvo y activo su byakugan para ver que hacia este.
Naruto guardaba su ropa en una maleta, a pesar de haber llegado al castillo si nada más que su ropa y herramientas ninja, ahora tenía bastantes cosas que se había comprado con el dinero de su salario, que extrañamente era más que cualquiera de lo que ganaban los empleados como él.
Kurama abrió sus ojos lentamente.
-naruto-llamo kurama débilmente.
Naruto paro en lo que estaba haciendo y cerró sus ojos, para aparecer en ese lugar donde estaba kurama.
-kurama, estaba preocupado ¿Por qué no respondías?-pregunto naruto mientras observaba que el zorro era algo más pequeño a lo que recordaba.
-en estos momentos hay cosas más importantes que debes saber-dijo kurama con voz algo lenta como si estuviera cansado.
-¿a qué te refieres?-pregunto naruto.
-en la condición en la que me encuentro, me hace falta una parte-dijo kurama.
Naruto se extraño-¿Cómo?haber no te estoy entendiendo ¿que me quieres decir?-pregunto naruto ya algo preocupado.
-lo que quiero decir es que, kaguya absorbió una parte de mi-dijo kurama.
-¿me estás diciendo que ella logro, quitarte un pedazo de ti?-pregunto naruto alarmado.
-así es, ahora no podrás usar este modo sin que ella se dé cuenta-dijo kurama algo adormecido.
Kaguya observaba con su byakugan el gesto de angustia de naruto, por un momento se vio tentada a ir al cuarto de este para explicarle lo que planeaba pero se contuvo y sufrió creyendo que naruto estaba así por ella.
-pero ¿Cómo ocurrió?-pregunto naruto sin hallar una explicación lógica.
-esto ocurrió cuando ella te estaba curando, te restableció el chakra inundando tu cuerpo con su chakra, este llego hasta mi y también me restauro, pero cuando ella lo retiro se llevo parte de mi y ahora mi otra parte está dentro de ella-explico kurama.
-maldición- mascullo naruto frunciendo el seño.
Kaguya se acerco a la puerta de su despacho dispuesta a abrirla para ir donde naruto, no lo quería ver más en ese estado, pero otra vez recapacito y se detuvo para continuar observando a naruto.
-ahora, ¿cómo voy hacer para recuperar esa parte?-dijo naruto pensando con la mente ya fría-tengo la llave en mi antebrazo, se extraerte, pero el problema es cómo hacerlo sin que ella se dé cuenta o que se oponga-dijo naruto algo molesto.
-no lo sé, lo dejo en tus manos, mi actividad debe ser la mínima si no se dará cuenta, hasta la próxima naruto-dijo kurama cerrando sus ojos.
Naruto se llevo las manos a la cara, en claro gesto de angustia al darse cuenta de lo que le había ocurrido.
Naruto caminaba con sus maletas hacia la puerta trasera del castillo, no quería preocupar a himari y mucho menos hacerla sentir culpable por su despido. El rubio ahora se giro hacia el castillo y lo observo a lo lejos.
-ahora más que nunca quiero competir por su mano, no puedo dejarla sola cuando su ser en versión malévola se encuentra en esta tierra también, aunque pienses en mi como un secundario, cuando reclame tu mano no tendrás escapatoria-se dijo para sí mismo naruto empuñando su mano y golpeando su pecho con este, una clara señal de determinación.
Naruto ahora caminaba en medio del pueblo, lo primero que pensó hacer fue buscar un lugar donde dormir, fue en ese entonces que recordó el sobre con su liquidación, al abrirlo observo una gran cantidad de dinero y una carta, con la que se recordó que kaguya le había mencionado.
Naruto tomo la carta y la empezó a leer.
"tal vez no entiendas nada de lo que esté ocurriendo-decía la carta-, o el porqué de tu despido, pero por favor ve a este apartamento que yo tengo en el pueblo, la dirección esta adjunta con la llave que está dentro del sobre, por ninguna razón regreses al castillo, iré a visitarte en la tarde"
Naruto proceso varias veces lo que había leído, y en todas las veces no lograba dar con una razón para esto que ella estaba haciendo, aun así siguió las indicaciones que le había escrito, rápidamente dio con el lugar, un barrio lujoso donde vivía la gente bien acomodada.
No sabía cómo llamar exactamente al edificio, un departamento o una mansión, porque era muy grande como para que viviera una sola persona.
Naruto entro al lugar, y de inmediato se hallo con una gran sala con cuatro sofás, chimenea un comedor familiar al fondo y una escalera que llevaba a los cuartos superiores. Naruto dejo su equipaje en uno de los sofás y se dedico a husmear. En total había encontrado 6 cuartos la gran sala, el baño, las aguas termales y tres dormitorios.
El rubio subió a uno de los dormitorios, en este había una cama matrimonial, con sabanas y almohadas, naruto se quito su chaqueta anaranjada quedando solo en la malla gris de shinobi, tomando asiento en la cama se movió un poco para sentir el que tan acolchonada era la cama. Para su gusto estaba espectacular, con pesadez dejo caer su cuerpo en la cama y se dispuso a cerrar sus ojos solo 15 minutos.
El espacio se altero dentro del cuarto en el que se encontraba naruto, por un portal cuadriculado apareció kaguya, esta observo a naruto acostado, kaguya se acerco un poco y lo observo en esa faceta nuevamente.
Decidió no despertarlo, involuntariamente se sonrojo al verlo así solo con esa malla pegada al cuerpo del rubio, demarcando su músculos trabajados por la faena de un ninja. La peliblanco tomo asiento en la cama a un costado de naruto, la ojiblanco extendió su mano para acariciar los cabellos de naruto.
Una mano blanca en extremo y fina, con uñas negras largas, intento tocarlo, pero naruto despertó rápidamente sobresaltándose, encontrándose con los ojos sorprendidos de kaguya.
-no era mi intención asustarte-
-ho no, tranquila –contesto el rubio reincorporándose sentado en la cama.
La ojiblanca se levanto de la cama y tomo asiento a la par de naruto.
-naruto iré al grano-anuncio estrepitosamente kaguya.
Naruto parpadeo varias veces y le dedico atención.
-quiero que sepas, que nada de lo que te dije en mi despacho fue verdad, esto que está ocurriendo es parte de un plan que tengo para ti-dijo kaguya tomando una de las manos de naruto.
-un plan –repitió naruto mientras se tocaba el mentón- ¿dentro de ese plan esta que yo sea tu plato de segunda mesa?-pregunto naruto en un tono recriminatorio-porque la verdad todo esto lo pinta así-dijo naruto observando todo el lugar hasta terminar mirando los ojos blanquecinos de kaguya.
-¿Qué quieres decir?-pregunto kaguya confundida, pues podía percibir la molestia de naruto.
Naruto se levanto de la cama y se puso justamente al frente de kaguya, se agacho un poco y encaro a la peliblanco.
-no te hagas, ayer me lo dijiste claramente, soy tu amante nada mas-reclamo naruto.
Kaguya se indigno ante el comentario de naruto, sin poder evitarlo empuño su mano y golpeo fuertemente la cabeza de naruto. El rubio se llevo sus manos a la cabeza y se empezó a sobar.
-pero, esto ¿a que vino?-pregunto asustado naruto.
-¡tonto, la palabra amante, no solo se aplica a dos personas siéndole infieles a sus parejas, tu me amas-pico kaguya el pecho de naruto-yo te amo-se señalo a ella misma-somos amantes o ¿me equivoco?-kaguya se giro molesta dándole la espalda a naruto.
Naruto se sintió un estúpido, había pensado que ella lo utilizaría solo como diversión mientras estuviera casada, eso significaba que ella solo lo quería a él. El rubio tomo asiento nuevamente a la par de kaguya.
-honorable kaguya perdóneme por pensar mal de usted, pero todo apuntaba a esa intención-dijo naruto a modo disculpa.
-si me hubieras dejado terminar y hubieras estudiado más un diccionario no hubieras sacado conclusiones erróneas-dijo kaguya volviéndose a naruto.
-pronto empezaran las competencias por mi mano, te hubiera conocido antes todo abría sido diferente-dijo kaguya acariciando la cabeza de naruto en la parte que ella misma golpeo-pero ya no puedo revocar esa competencia, por lo que decidí sacarte del castillo para que no sospechen nada mis consejeros, el día que gane valga la redundancia el ganador lo hare caer en una técnica especial donde dormirá para siempre entonces alterare la memoria de todos y hare como si fuiste tú el ganador-
Kaguya se tomo las manos y agacho su mirada-todo esto lo hago a ciegas por ti naruto, es arriesgado y puede que más adelante dependiendo de las circunstancias me arrepienta, todo esto me lleva a una pregunta -dijo kaguya para después dedicar una mirada insegura a naruto.
La noción del tiempo se vio alterada para naruto, ese gesto, en el momento preciso lo provoco, era indescriptible para naruto, como las largas pestañas hacían juego con la mirada suplicante de kaguya, ventanas del alma mostraban la preocupación de ella, el sentimiento que ella logro expresar, logro calar en el alma de naruto, ella tenía razón sus ojos azules brillaban solo con la mirada de ella.
Naruto escucho cada palabra que ella pronuncio-naruto, yo debo sentirme segura, yo debo saber ¿si estás dispuesto a pasar el resto de tu vida conmigo si no todo esto será en vano…-
Es una barbaridad, pensó naruto, ¿Qué es esta injusticia?, ella no debía preguntar eso, estaba derramando su corazón por él, no lo podía permitir de ninguna manera, esa pregunta él la debía hacer.
Naruto detuvo a kaguya colocando su dedo en los delicados labios de ella.
-shhh, tu no debes hacer esa pregunta diosa mia-dijo naruto acariciando con devoción y ternura el rostro de su amada-esta de mas esa pregunta, cuando fuiste tú quien salvo mi vida-naruto desvió su mirada por lo siguiente que iba a decir-mi destino estuvo sellado a ti desde el momento que mis pies tocaron esta tierra, por eso diosa de mi vida, permita que este humilde hombre le entregue todo su amor por el resto de su vida-dijo naruto, con el alma en la mano.
Kaguya llevo sus manos temblorosas a su boca, pues no podía contener los sentimientos que la perturbaban, las lagrimas salieron de los ojos blancos de kaguya, este momento seria memorable para kaguya, las palabras más hermosas que había escuchado en su vida nunca las espero en un momento así.
-naruto te amo, por supuesto que lo acepto-dijo kaguya para después abrazar a naruto con todo su amor.
Oficialmente naruto no podía perder en la competencia, no permitiría tampoco que el ganador fuera cautivo con el tsukuyomi infinito, el mismo se ganaría el derecho de casarse con su amada kaguya.
Kaguya se separo de naruto, estos se sonrieron como bobos y de inmediato se empezaron a besar, un beso triunfal para kaguya un beso que simbolizaba su compromiso con el hombre de sus sueños en el jardín:naruto.
Una fiesta de besos, un jolgorio de caricias, los dos compartían sus alegrías, una encontraba su felicidad, otro aceptaba su destino sumado con felicidad, en algún rincón de sus mentes aparecía la confianza y la necesidad, necesidad de mostrarse su amor.
Desde afuera de la carrosa, se podían escuchar los llantos desconsolados de ella, desde la noche anterior no había podido dormir, su mente se había perturbado al ver aquella escena que la destrozo.
-carlin, por lo menos dime que sucedió ayer, ¿Qué vistes que te dejo en ese estado?-pregunto cadelin a su hermana, esta tomo asiento a la par de su hermana y empezó a sobarle la espalda.
-no, esto es muy duro para mí-dijo la chica de cabellos rojos.
-vamos, confía en mí, me preocupa tu estado de ánimo, no has desayunado, no has dicho ni una palabra hasta ahora, solo lloras-
-está bien, te voy a contar que sucedió-dijo la chica secando sus lagrimas y observando a la cara a su hermana.
-no me digas, abusaron de ti-dijo asustada cadelin.
-no, no fue eso-
-¿entonces?-pregunto cadelin.
-es que ayer, no se si recuerdas que se me olvido entregar la otra parte del informe financiero a kaguya-
-aja-asintió la pelinegro.
-pues, hice lo que me dijiste y consulte con una de las criadas donde se podía encontrar la honorable kaguya, cuando fui a entregarle el documento, un joven rubio la estaba tomando en sus brazos-dijo empezando a llorar la peliroja.
-por un momento pensé que le estaba faltando el respeto, ya le iba a partir la cara, pero ese joven le empezó a acariciar el rostro, y ella lo beso-dijo carlin tapándose el rostro pues las lagrimas empezaban a salir abundantemente.
-¿pero qué estás diciendo?, eso no puede ser posible, que hombre podría conquistar el corazón frio de la honorable kaguya- cadelin tomo de los hombros a su hermana y la agito un poco-¿estás segura de lo que vistes?-
-por supuesto, hasta se quien era-dijo la chica en medio del llanto.
-¿Quién es?-pregunto muy interesada cadelin.
Carlin respiro para calmar su llanto y dijo-es su asistente, naruto-dijo la peliroja.
-imposible, ¿pero cómo?-pregunto cadelin, ya algo afectada también por la información.
-no lo sé, pero el día que me encuentre a solas con ese cabello de mazorca le daré una paliza, por tocar a la honorable kaguya-dijo la peliroja despidiendo un aura asesina.
Cadelin volvió a su asiento algo confundida y cabizbaja, pero rápidamente su mente empezó a maquinar y sonrió.
-hermana cálmate-dijo cadelin casi riendo-esto no es tan malo como parece, es mas podemos tomar esta información, y hacer cosas divertidas-dijo la pelinegra.
- a ¿si?-pregunto inocentemente carlin.
-si hermana mía-
El tercer ojo de kaguya enfoco a naruto, esta se sonrojo y entrecerró sus ojos, su aspecto era similar a la presa de un león, pero este león, devoraba su cuello con besos candentes. Naruto palpo el borde del kimono, y empezó a buscar los botones cerca del cuello de la sonrojada ojiblanca.
Primero desabrocho un botón, después desabrocho otro botón, ampliando la apertura del kimono, fue ahí cuando parte de su escote empezó a relucir, naruto se acaloro más y desabrocho el tercer botón.
Naruto estaba estupefacto, no sabía si era porque aquella vez el tamaño del zorro alteraba las proporciones de lo que veía, pero ahora podía apreciar unos moderadamente grandes pechos, cubiertos por un sostén rosado de encajes, que con su piel porcelana hacia relucir mas.
Kaguya se sintió excitada al ver como naruto empezaba descubrirla pero fue eso mismo lo que le recordó aquella marca.
-naruto espera-dijo kaguya apartando de sí misma a naruto.
Rápidamente kaguya se reincorporo sentados en la cama.
Naruto quedo extrañado ante la reacción de la peliblanca, el rubio tomo asiento a la par de la peliblanca y coloco su brazo alrededor de su hombro.
-puedo comprender, si no estas listas-dijo naruto sonriente.
-no es eso, es solo que…-kaguya observo su vientre y lo palpo-varias semanas atrás-kaguya retiro el cuarto botón de su kimono, revelando así su marcado vientre con el sello de tetragrama.
Presente.
Naruto termino de ejercitarse y se dirigió al baño para ducharse, quitándose la camisa descubrió la parte superior de su cuerpo, retiro sus pantalones y ropa interior, rápidamente se empezó a duchar pues kaguya no tardaba en llegar.
El rubio salió del baño solo con sus pantalones puestos, tirándose en el suelo se coloco sus sandalias ninjas y las ajusto bien a su pie, sin mucha demora se coloco su camisa de malla y también su sudadera naranja.
Ahora naruto, se encontraba en la sala de la gran casa, meditando en cada parte de su plan, el día de hoy, irían a las aguas termales, pero no a cualquiera, irían a una donde se especializaban en fisioterapia, una oportunidad única para naruto, lejos de la ciudad y en una costa.
Naruto dormitaba sentado en el sillón, cuando silenciosamente apareció kaguya atravesando un portal, la ojiblanca se acerco a naruto y tomo su cabeza para abrazarla contra su vientre ya que esta se encontraba de pie.
-¿estabas aburrido de esperarme?-pregunto kaguya alborotando los cabellos dorados de naruto.
-la verdad no, es solo que estos cojines son muy reconfortantes y me relaje-respondió naruto aprisionando de la cintura a kaguya.
-es hora de irnos, andando-
Kaguya tomo de la mano a naruto para que este se pusiera de pie, kaguya volvió a abrir otro portal y por el cual entraron ella y naruto. Al llegar al otro lado se encontraron en la costa del continente, en la parte más elevada de la costa se encontraba el edificio.
-¿Cómo es posible que hayan aguas termales en la costa?-pregunto naruto.
-en si no son aguas termales, este lugar se especializa más que nada en tener a lo mejores fisioterapeutas, ya sea para rehabilitaciones o relajación-dijo kaguya-andando-kaguya jalo a naruto.
El rubio observo desde lo lejos, la parte trasera del edificio ya que era un precipicio de caída al mar, naruto sonrió para sus adentro.
Kaguya entro junto con naruto en el edificio, la recepcionista se percato de la presencia de kaguya e hiso sonar una campana, rápidamente apareció el dueño del lugar con una sonrisa.
-honorable kaguya, nos tenia olvidado-dijo el dueño inclinándose para hacer una reverencia.
-si, tus servicios son tan buenos que no tengo que venir a diario-dijo kaguya.
-eso me alaga honorable kaguya, por favor pase por aquí tenemos un nuevo paquete de masajes con la última tecnología de bambú-dijo el dueño felizmente pues sabía lo costoso que era ese paquete de tratamiento.
Kaguya se dispuso a caminar pero recordó a naruto- naruto ¿no quieres un masaje relajante? Te dejara como nuevo-ofreció kaguya.
-mmm no-sonrió naruto-estoy bien yo la esperare aquí –dijo naruto cortésmente.
Kaguya puso una cara seria, y se fijo en la recepcionista, esta era algo gruesa y con avanzada edad.
-está bien-dijo kaguya acercándose a naruto-toma-kaguya dio dinero a naruto-si te aburres vete a comer algo o disfruta de la playa que queda cerca de acá-dijo kaguya para después besar la mejilla de naruto ya que no podía hacerlo como quería debido a los espectadores.
Kaguya se marcho de la recepción, en cuanto esta desapareció naruto se dirigió a la recepcionista-disculpe ¿dónde quedan los baños?-pregunto naruto.
-quedan acá cerca de los cuartos de empleados-dijo la mujer señalando a su derecha.
-gracias-naruto se metió por el pasillo, al final de este habían dos puertas una tenía un letrero que decía, acceso restringido y la otra sanitarios, naruto ingreso a la puerta de acceso restringido, dentro de esta habitación se encontraban dos chicas conversando mientras preparaban unos ungüentos.
-a que no sabes cual paciente me toca atender-comento la chica a su compañera.
-no, ni idea-dijo la otra acomodando unos paños en una estantería.
-me toca a la acaudalada gobernadora del continente-dijo la chica cerrando en tarro donde había echado el ungüento.
-¿la honorable kaguya?-pregunto la chica incrédula.
-así es, espero me deje una buena propina-dijo la chica tomando el tarro del ungüento para salir de la habitación-bueno te veo dentro de dos horas amiga-dijo la chica despidiéndose.
Naruto salió de inmediato de la habitación, y espero afuera para que saliera la fisioterapeuta, la chica, salió de la habitación encontrándose con un rubio.
-buenos días -dijo cortésmente la fisioterapeuta.
-buenos días-respondió naruto dedicando una sonrisa.
La chica le dio la espalda a naruto y continuo caminando, el rubio corrió de inmediato y golpeo con moderada fuerza la nuca de la chica, esta se desmayo dejando caer el tarro con el ungüento, el cual naruto atrapo junto con la chica.
Naruto se hecho en sus hombros a la chica e ingreso al baño, para retirarle el uniforme celeste.
Kaguya se encontraba sentada en una cama con los pies guindando, se había retirado el kimono y ahora se encontraba con una bata que le habían proporcionado. "se está retrasando" pensó kaguya, pero al instante se abrió la puerta apareciendo una rubia de aspecto hermoso.
Kaguya observo a la chica, esta traía un cubre boca, la chica se tiro el cabello hacia frente al ver kaguya.
-mucho gusto, honorable kaguya–dijo la chica extendiéndole la mano-me llamo Sofía y hoy seré yo quien la atienda-dijo la chica observando con profundidad a kaguya.
Kaguya quedo paralizada con el azul de los ojos de esa chica, "son hermosos como los de naruto" pensó kaguya. La ojiblanca observo la mano de la chica que se la ofrecía pero la ignoro.
Sofia al ver que la ignoraba decidió continuar.
-bueno, vamos a comenzar, le voy a pedir por favor que se retire la bata-dijo sofia mientras se tomaba su largo cabello rubio y lo hacia un moño.
Esto lo observo kaguya y se sonrojo al ver lo hermosa que era la chica.
-por cierto ¿quieres dormir mientras le hago el masaje o relajarse con una bebida?-pregunto la chica.
-la bebida por favor-dijo kaguya mientras se retiraba la bata.
La chica tomo un vaso de los desechables y lo lleno con agua, sofia observo a kaguya a ver si esta la miraba, al ver que esta no le ponía atención, saco de entre sus mangas una bolsita plástica con un polvo paralizador el cual vertió en el agua.
-aquí esta-dijo sofia entregando el vaso.
Kaguya tomo por completo el líquido y se acostó en la camilla.
-muy bien vamos comenzar en la zona abdominal, por lo general las toxinas del estomago terminan en esta parte de los músculos y generan cansancio-
Sofia se encontraba sonrojada, ya que kaguya se encontraba en ropa interior y se veía muy atractiva, pues sofia era naruto con su jutsu sexy.
-¿es normal que no me pueda mover?-pregunto kaguya al ver que no le respondía sus extremidades, pronto dejo también de hablar por la parálisis.
-por supuesto es un relajante-dijo sofia .
Sofia o más bien naruto, examino el sello tetragrama que kaguya tenía en el abdomen, este se encontraba cerrado, por esa misma razón kaguya no se había dado cuenta que lo tenía adentro.
El antebrazo de sofia comenzó a llenarse de unas inscripciones y caracteres, hasta llegar a sus manos donde en sus 5 dedos se manifestó chakra.
Kaguya mantenía su vista en el techo, pero de repente sintió un ardor en su abdomen, al instante observo a la rubia.
Sofia giro su mano y abrió el sello, el chakra rojo burbujeante empezó a cubrir el cuerpo de kaguya, naruto tomo con su mano el sello y lo empezó a extraer. Fue en ese momento que kaguya se dio cuenta que algo estaba mal.
-tranquila al inicio, puede que arda pero ya verá que desaparecerá el dolor-dijo sofia tratando de calmar kaguya que la miraba amenazante.
El tercer ojo de kaguya se abrió y espacio se empezó a cuadricular, pero rápidamente Sofía tomo el agua que había sobrado del paralizante y se lo tiro en el tercer ojo de la frente de kaguya.
El ojo de kaguya se cerró apenas tuvo contacto con el agua.
-tranquila, kaguya -dijo sofia retirándose el tapaboca.
Naruto termino de extraer por completo a kurama, ahora la parte que había retirado la mantenía en su mano de forma condensada. Sofia se alejo de kaguya y se dirigió a una de las ventanas de la habitación, esta daba en la orilla de un acantilado.
Naruto abrió la ventana y tiro el chakra solo para ver como se manifestaba en kurama pero en menor tamaño, kurama clavo sus garras en el acantilado y se sostuvo. Sofia iba salir por la ventana pero algo salió mal.
Kaguya estaba furiosa, tomando del pelo a la rubia evito que esta saltara desde la ventana y la estrello contra el suelo, la rubia se llevo un buen golpe pero al instante se reincorporo. Kaguya apareció en un parpadear frente a la rubia, kaguya tomo del pelo a la rubia nuevamente y le pregunto.
-¿Quién te envió a matarme?-
-no quiero matarte, nadie me envió a hacer eso, yo solo…- la fémina se desmayo.
Kaguya escucho el rugir de algo, la ojiblanca se dirigió a la ventana y observo hacia abajo, solo para encontrarse con aquel zorro de nueve colas, solo que un poco más pequeño en comparación de aquella vez.
-honorable kaguya-dijo naruto entrando al cuarto.
Kurama emitió un fuerte rugido cuando vio a kaguya, la ojiblanca miro como el zorro extendía su mano para estrellarla contra la habitación, a una velocidad increíble kaguya corrió hacia donde naruto y lo empujo cayendo a su vez sobre el rubio.
La habitación fue destruida, todos los del edificio sintieron un fuerte temblor, la rubia sofia iba de caída en medio de los escombros, pero el zorro la tomo entre sus grandes manos para evitar que callera al mar.
Naruto miro hacia abajo, kaguya también se unió a esta acción, llevándose una sorpresa al ver como la chica rubia se subía a la cabeza de la gran bestia de nueve colas, la ojiblanco observo su abdomen, este estaba sin ninguna marca.
Kaguya observo amenazante a la rubia.
-¿estás bien kaguya?-pregunto naruto tomando de la mano a la ojiblanco.
Kaguya no dijo palabra si no solo asintió a la pregunta de naruto.
-¿estás viendo todo el desastre que hice para recuperarte?-pregunto la rubia a kurama.
-ese era tu problema, ahora si no es mucha molestia larguémonos de aquí, en cualquier momento se nos abalanza tu diosa-dijo kurama sin despegar su mirada de kaguya.
Kaguya podía ver que la rubia y la bestia hablaban, debía interceptarlo cuanto y capturar de una vez por todas a ese zorro.
Kurama se soltó de la pared del acantilado, la rubia solo sonrió mientras caía al precipicio, rápidamente impactaron con el agua y a la vez desapareciendo debajo del mar. Kaguya intento lanzarse también, pero naruto la detuvo.
-no ¿Qué vas a hacer? Es peligroso ahí abajo-dijo naruto tomándola del brazo.
-ese zorro, otra vez aparece, ¿esto es acaso el destino que me dice que lo capture?-se pregunto kaguya.
-no lo sé, pero ven necesitas ponerte algo encima, si no te puedes enfermar-dijo naruto rodeándola con su brazo llevándola a una parte segura del edificio.
Una hora después, el dueño del negocio se encontraba arrodillado pidiéndole perdón a kaguya por el incidente ocurrido.
-disculpe a este humilde servidor, honorable kaguya-dijo el hombre alzando y bajando la cabeza en repetidas veces-una de nuestras empleadas la hallamos maniatada y desmayada en los baños sanitario, así fue como esa tal sofia logro entrar en vez de nuestra empleada certificada, por favor tenga piedad de mi-
Kaguya solo miraba seria al dueño, para decir verdad le sobraban las ganas para darlo a ejecutar, pero la intercesión de naruto hiso que tuviera piedad del pobre hombre en ese momento. Kaguya y naruto se marcharon del lugar, la ojiblanca fue personalmente a dejar a naruto a su departamento para después marcharse a su castillo algo decepcionada y pensativa al mismo tiempo.
En algún lugar en la profundidad de un bosque.
Sofia se encontraba arrecostada en el tronco de un árbol, frente a ella se encontraba kurama que se hallaba enrollado durmiendo plácidamente. De repente la rubia escucha un ruido en medio de un arbusto, de este aparece naruto.
-válgame dios, que susto me diste-dijo la rubia colocando su mano en sus grandes pechos.
-enserio, ¿tenias que armar tanto alboroto?-pregunto naruto algo enfadado.
-no tenia opción, me había desmayado, era la única manera de que me soltara-dijo el clon femenino de naruto.
-bueno ahora ya no importa, es increíble cómo puede asimilar toxinas kaguya, como sea, he recuperado la parte de kurama que se fue con ella-dijo naruto tocando a kurama.
El rubio se subió la manga de la sudadera, dejando al descubierto su antebrazo, al isntante unas marcas aparecieron en su antebrazo, hasta llegar a sus dedos, naruto abrió su sello tetragrama una vez hecho esto, toco kurama y este se transformo en chakra rojizo que ingreso por el sello de naruto.
-haaaaaaaa-se quejo naruto pues sentía como quemaba el chakra de kurama ya que era algo denso.
Todo el chakra ingreso de golpe en naruto, saliéndole un poco de humo y dejándolo postrado en el suelo, naruto volvió a cerrar sello y como pudo se levanto.
-si mi poder es mejor ahora-dijo naruto observando la marca de sol en la palma de su mano.
Naruto activo el modo ermitaño de seis caminos y al instante su cuerpo se lleno de flamas amarillas, nueve godoudamas aparecieron flotando en su espalda.
-llego la hora -dijo naruto para después alzarse del suelo levitando y marchándose del lugar.
Sofia observo a naruto marcharse, al instante se desvaneció la rubia en una nube de humo.
El día termino, la noche comenzó mostrando sus destellantes estrellas, mientras tanto kaguya encontraba desnuda observándose frente al espejo, algo le había hecho esa malvada mujer, pensaba kaguya, ya que la marca que había antes en su abdomen había desaparecido.
Kaguya tomo asiento en su cama, y se puso a pensar, esa chica extrajo chakra de mi lo pude sentir, pensó kaguya mientras se palpaba el abdomen, mira que hasta neutralizo mi poderoso ojo, pensó kaguya tocando los parpados de su tercer ojo. La ojiblanca se coloco solo un camisón blanco para acostarse, se dirigió a la puerta y le puso seguro, para después acostarse boca abajo.
En este momento kaguya sintió una urgente necesidad de tener a naruto en su lecho, su imaginación empezó a volar, sintió sus fuertes manos recorrer su espalda, hasta desparramarse en sus costados, kaguya gimió al sentir sus valientes manos apropiarse de sus pechos. Pronto sintió la respiración del rubio cerca de su oído y disfruto el ligero mordisco que dio en el lóbulo de su oreja.
Era una sensación exquisita para kaguya, y esta sensación aumento cuando naruto recorrió con sus manos todo su cuerpo terminando su recorrido en una de las partes más húmedas de su sagrado cuerpo.
Kaguya silencio sus labios tomando los de naruto, ya que de lo contario habría emitido un sonoro gemido al sentir la invasión de los dedos del rubio. Kaguya regreso a la realidad y mordió sus sabanas para silenciarse, pues se había culminado, se saco sus dedos, y recupero el ritmo normal de su respiración. Observo a su lado y la cruda realidad la abofeteo, se encontraba sola en su cuarto.
Mañana sería otro día, tendría que cambiar sus sabanas.
Naruto llego a la gran casa apartamento, rápidamente se dirigió a su cuarto, se retiro sus sandalias y se coloco su pijama su sombrero de perro. Se cubrió con las sabanas y miro al techo.
-¿será que kaguya piensa siempre en mi?, porque yo si lo hago-dijo naruto para después quedarse dormido.
Y hasta aca, espero hayan disfrutado el capitulo, algo fuera de lo normal lo sé, este es uno de los capítulos que más me ha costado escribir, se me va el tiempo con trabajos del instituto y demás cosas, pero descuiden aunque sea tarde pero actualizare, les agradezco a todos mis seguidores, ya casi somos 100.
Sin más, les saluda atentamente: Lopebi
-mi nieto murió, hace varias semanas, la verdad ya no tengo nada que hacer en estas tierras-dijo la anciana-por eso quiero regalarte esto, por alguna razón me recuerdas a èl-
-te he visto ya con ella, y tengo evidencias que lo demuestra-amenazo la chica ojiazul- así que has lo que te digo osi no todos se darán cuenta de esto-
-dile a madre, que ya estoy dentro de la competencia-dijo zetsu negro a su semejante blanco.
-ok-respondió la criatura blanca desapareciendo bajo tierra.
