EMPEZANDO LOS "BENDITOS" ENSAYOS:

Kristen POV:

Nerviosa, esa era la palabra que definía mi estado de ánimo hoy; y todo porque empezaban mis ensayos con Robert, o sea que iría a su habitación, o él vendría a la mía para disque repasar nuestras líneas. Y no me malinterpreten, no es que piense que Rob pueda intentar aprovecharse o forzarme a algo, no, no, sin duda Robert Pattinson no sería capaz, no eran sus principios; el problema era yo. No estaba segura de que tan buena era mi concentración y mi calma para poder resistir a las tentaciones, y déjenme decirles que Robert era una inmensa tentación.

Ya ni me reconocía, esta no podía ser yo, no podía ser la misma Kristen que siempre rechazaba las infidelidades. "Nunca haría algo parecido" "¿Por qué no terminar la relación? ¿Por qué el engaño? El porque del engaño es algo que nunca entenderé" decía. Mírame ahora, ayer casi engaño a Michael, casi beso a mi compañero de reparto. Soy una puta, una casi infiel. Esto no puede pasarme, creo que el karma después de todo si es verdad.

Con todas estas preguntas y golpes mentales, me fui a desayunar. Panqueques y café americano, un típico desayuno americano, todo estaba bien, hasta que mi tentación en persona vino a acompañarme. Traía puesto un jean negro, que marcaba muy bien su trasero, un polo blanco de cuello v, una camisa beige abierta encima, y una gorra negra. Estaba para comérselo.

-Hola.- saludó, con esa maldita sonrisa torcida que despertaba algo en mí.

-Hola Rob.- saludé tímida, él hacía que me cohibiera, al menos frente a él.

-¿Y ese desayuno? Parece delicioso.- comentó sentándose a mi lado.

-Es un desayuno americano, siempre comemos algo así aquí.- dije, quitándole importancia al asunto.

-Pensé que aquí solo comían tocino, y que por eso hay bastantes gorditos.- dijo guiñando un ojo; yo no pude evitar reír, tenía tanta razón. Era nuestra fama americana.

-También comemos tocino ahumado, pero no sé, hoy me provocaron panqueques.- dije, moviendo mi cuchara en ellos.

-Yo nunca los he comido.

-¿Nunca?- pregunté extrañada. ¿Qué clase de vida tenían los niños ingleses?

-Nunca.

-Pero entonces esto no puede seguir así.- hacer panqueques con mi madre era uno de mis mejores recuerdos de infancia, Robert tenía que probarlos.- hoy va ha ser la primera vez que pruebes unos.- corté un pedazo, y le eche mucho manjar blanco, lo puse con delicadeza en la cuchara, bajo la atenta mirada de Rob.- aquí tienes, vas a ver que te van a encantar.- yo le ofrecí la cuchara, pero grande fue mi sorpresa, cuando él en vez de agarrarla y metérsela a la boca, solo atinó a abrir la boca y a cerrar los ojos. Yo no estaba muy segura que hacer, pero igual acerqué la cuchara a sus deseosos labios, y él, este inglés jodidamente sensual, hizo que mis ovarios explotaran. Empecé a lamer los restos de manjar blanco de la cuchara, en todo momento con los ojos cerrados; ya no podía más. Este hombre iba a ser mi perdición. Después de segundos eternos, de trance al ver como degustaba el manjar blanco, y de segundos de oculto deseo, al querer desesperadamente ser esa cuchara, Robert abrió los ojos.

-Tenías razón, es delicioso.-lo dijo en un tono tan sensual que juró que pensé que iba a tener un orgasmo en ese mismo instante.

-Yo te dije, es riquísimo.- dije algo nerviosa, pero ¿Cómo no estarlo con semejante hombre haciendo esas cosas frente a mí?

-No se como he pasado tanto tiempo sin probarlos.

-No sabias de lo que te perdías.- al menos los ingleses te tuvieron todo este tiempo con ellos; mientras yo engullía panqueques en América.

-Exacto.- se río un poco, pidió un café.- y continuó.- quería pedirte algo.

-Tú dirás.- ahora estaba más nerviosa, ¿Qué quería?

-Quería saber si no te importaría cancelar nuestro ensayo de hoy.

-Ahhh.- mierda, lo sabía, había conocido a una chica, y seguro tenía una cita, y yo estúpidamente pensando que podría pasar algo entre los dos.- claro, si tienes planes, no hay problema, lo entiendo.

-Claro que tengo planes, con la chica más linda del hotel.- respondió riéndose. Ahora su risa no me parecía tan encantadora.

-¿Así? ¿Y se puede saber quién es?- ¿Quién era la maldita que tenía una cita con él?

-Tú.- respondió.

-¿Yo?

-Claro, ¿Quieres ir a un pub, o se dice disco aquí? Me han recomendado uno bueno por aquí, ¿Quieres ir?- yo no creía lo que escuchaba, ¿En serio Robert me estaba diciendo para salir?

-Claro, ¿Por qué no? ¿A que hora?- estaba mucho más nerviosa, mi nerviosismo crecía a niveles inimaginables.

-¿A las 9 te parece?

-A las 9 es perfecto.

-Bueno, entonces así quedamos, me tengo que ir, me han puesto a entrenar, cuídate Kris, nos vemos más tarde.- me dio un beso en la mejilla y una mirada penetrante, hasta me había olvidado de respirar.

Fui como pude hasta mi cuarto, trataba de procesar toda la información que tenía, cuando el servicio al cliente me saco de mis ensoñaciones. Me habían mandado una caja, y una tarjeta.

"Para la chica más linda del hotel, gracias por los panqueques, estaban deliciosos.

Rob"

Dentro de la caja, había un plato de hermosos decorados hindúes, y en ellos, panqueques, llenos de manjar blancos, partí un pequeño pedazo. Estaban deliciosos.

Este hombre iba a matarme.

Otro capitulo, espero que les guste, dejen su reviews, con su comentario, queja, sugerencia, etc, etc. Feliz cumpleaños Robert Pattinson, 27 tan pronto, nuestro chico esta creciendo :') Te amamos Rob

Con amor, Lucia Cullen