Los pasos resonaba a través de los solitarios corredores los cuales se encontraban únicamente iluminados por las luces de las antorchas que aun se mantenían vivas.

Tras de sus pasos evidencia sanguinolenta quedaba al descubierto. Su mirada se encontraba llena de satisfacción, había sido capaz de desechar todo el coraje y la ira que sentía en un solo momento. Detuvo su andar en el momento en que llego a la puerta que buscaba, no toco, solo la abrió de par en par buscando a la persona con la que deseaba tener su conversación

-Black- susurro de manera escalofriante –Traigo noticias- volvió a llamar

-Es lo que esperaba de ti- respondió aquella voz que se mantenía oculta entre la oscuridad de la habitación

-Deja de esconderte y aparécete ahora- ordeno de manera calmada

-Parece que alguien hizo enojar a la señorita Wanda- respondió a modo de burla

-Cállate y déjate de estupideces- siseo ya molesta

En un segundo en el que Wanda no supo decidir se apareció frente a ella dos ojos miel que centellaban llenos de maldad y odio. Wanda sintió correr un escalofrió por todo su ser, trato de mantener la compostura tratando de que Pitch no se diera cuenta de lo que en ese momento estaba sintiendo

-¿Acaso es miedo lo que huelo, querida Wanda?- pregunto burlonamente

-Dejate de estupideces- respondió tratando de avanzar hacia la ventana, pero fue detenida por la mano grisasea de él

-¿que es lo que querias decirme Wanda?

-Toma- le entrego una pequeña bolsa que se encontraba amarrada a su cintura.

Pitch solto el delgado brazo de la fémina y todo con ambas manos la bolsa que ella le estaba entregando. En su rostro se formo un signo de interrogación el cual se esfumo en el momento en que se entero del contenido de aquella bolsa goteante. Acuno una piedra de color carmesí que aun mantenía un brillo dentro de ella, los ojos de Black se iluminaron ante la sorpresa, lo único que pudo hacer fue liberar una sonora carcajada que retumbo en todo el castillo.

-Dime amada Wanda…. ¿Cómo lo conseguiste?- pregunto mientras se mantenía hechizado observando aquella roca –Claro… si es que es lo que pienso que es

-Por supuesto que es lo que piensas que es- respondió Wanda siguiéndole el juego

-¿De verdad?- pregunto de nuevo

-Me adentre al Bosque Prohibido… esa lagartija apareció y simplemente la mate.- respondió tranquilamente –nunca pensé que seria el líder alpha, así que digamos que la suerte estuvo de mi lado

-El corazón del rey de los dragones….- susurro pitch mientras se acercaba con paso sigiloso hacia la ventana de su habitación –Ahora ya no habrá nadie que nos detenga mientras llevemos esto con nosotros- estiro la mano hacia Wanda que de inmediato la tomo –y tu… mi querida Wanda… serás quien comande a estas lagartijas en mi nombre

-Sera todo un placer Black- respondió sonriente mientras ambos perdían la mirada en las fronteras que se encontraban mas allá de sus dominios.

Sin saber que desde una abertura de la puerta se encontraba aquella que se llamaba así misma la mano derecha de Black. Dentro de su ser la llama de la ira se encendía mas a cada momento, todo su rencor y odio tenia nombre… Wanda.

Mas que odiar a Terra o a la misma Michelle, a quien mas deseaba matar era a esa que se había presentado de la noche a la mañana delante de ellos, colocándose en un sitio en el que ella debería de estar, tomando decisiones como si fuera la señora del Castillo.

.

.

.

.

.

~ 2 ~

.

.

.

.

.

-¡Ya llegue!- anuncio Scarlet en el momento en que había cerrado la puerta y era recibida por un alegre y saltante perro –anda spike… ¿me extrañaste?- le pregunto en el momento en que dejo sus cosas tiradas y cargo en sus brazos a su mascota que se dedicaba a lamer su rostro y menear fuertemente el rabo –yo también te extrañe mucho galán

-Bienvenida sea señorita Scarlet- saludo una persona mas

-Hola Alala, ¿Cómo te fue hoy?- pregunto Scarlet mientras dejaba al perro en el piso

-Bien señorita Scarlet- respondió –su perrito se porto de maravilla.

-Gracias por cuidarlo- comento mientras se quitaba las zapatillas -¿ya censaste?

-Aun no. La estaba esperando- comento mientras se encaminaba de nuevo a la cocina –hoy la cena corrió por mi cuenta, espero que sea de su agrado

-No te preocupes Alala, no era necesario- respondió

-Hasta que por fin llegas- se entrometió una voz mas

-Jack…- respondió Scarlet –que desagradable tenerte de nuevo aquí

-Que grosera, yo que tengo muchas cosas que hacer y aun así vengo a verte y así me recibes…

-Nadie te lo dice- dijo Scarlet –anywey… dime frosty…. ¿Cómo esta Terra?

-¿Frosty?- pregunto ofendido –me la vas a pagar amargada. Pero Terra ya se encuentra mejor- comento mientras tomaba asiento en el sillón individual –pronto se recuperara y podrá volver a su vida cotidiana. Ademas la esta cuidando Damek

-¿Por qué nunca se caso con él?- pregunto Scarlet

-Como crees….- respondió Jack –solo son amigos, no hay nada entre ellos

-El ciego solo ve lo que desea ver- interrumpió Alala –se ve que el Capitán Damek le tiene un cariño especial a mi Lady Terra, así como ella se lo tiene a él

-Lo vez- hablo Scarlet –hasta Alala que apenas los acaba de conocer se dio cuenta y tu que tienes años de conocerlos nunca lo notaste

-Yo no ando de chismoso- respondió

-Yo no soy chismosa, pero se ve a simple vista- se defendió Scarlet

-Eso se dice de otra manera Scarlet… se dice andar de entrometida

-Yo no soy entrometida… ¡ciego!

-¡Bruja!

-¡Metiche!

-¡Amargada!

-¡Frigobar con patas!

-¡Bruja al cuadrado!

Un fuerte pillido interrumpió la pelea infantil de ambos, Scarlet comenzó a buscar con la mirada el origen de aquel sonido. Este provenía de una habitación en especial, poco a poco se fue acercando a su habitación, la puerta se encontraba entre abierta y de un ligero empujón la termino de abrir. En medio de su cama se encontraba una gran caja de huevos, se acercó a ella en el momento en que unos sonidos provenían de aquella caja. El pillido se volvió mas intenso

Desde el marco de la puerta se encontraban las dos personas que compartían el departamento con ella. Poco a poco se fue acercando para darse cuenta de lo que había dentro de aquella caja. Entre cobijas y ramas se encontraba un pequeño pajarito que fácilmente cabía en ambas manos de ella. Su plumaje era de un color azul oscuro que se asemejaba al negro, sus ojos de un hermoso color miel y un pico oscuro.

-¿De donde salió esto?- pregunto Scarlet mientras observaba atentamente al animal que no le quitaba la vista de encima

-Me lo encontré cuando venia para acá- respondió Jack –no podía volar porque se le rompió un ala

-Ya veo- respondió Scarlet, dándose cuenta en ese momento que el ave mantenía su ala atada a su cuerpo con una venda algo mal puesta

-Creo que es una paloma- intervino Alala – es demasiado grande para ser un gorrión o un ave cualquiera

-Tienes razón- comento Scarlet mientras trataba de acariciarlo

-¡No lo toques!- escucho que fue detenida por ambos

-¿Por qué?- pregunto sorprendida

-Esa cosa pica- respondió Jack –le hemos intentado dar agua y comida y lo único que conseguimos es que pille muy fuerte hasta el punto que nos duele la cabeza

-Y que nos agreda a picotazos- comento Alala mientras le enseñaba la mano a Scarlet, la mano de ella se encontraba ligeramente arañada

-Anda, así que es canijo- respondió Scarlet –Hola pequeñín- saludo al ave, le intento acariciar pero esta le aventó un picotazo –valla, que agresividad- dijo mientras miraba su mano que había sido salvada por sus reflejos

-Te lo dije- comento Jack mientas él y Alala se acercaban a la caja

-Bueno… es tuyo y tu lo cuidas- comento Scarlet

-No, yo no lo quiero. Que se lo quede Alala- sugirió el Guardián

-Me dijeron que Scarlet vio a un dragón… que se lo quede ella

-Anda que nadie quiere al pajarito- susurro Scarlet –bueno… me lo quedo yo

-Sabia que no ibas a tardar mucho tiempo en quedártelo- comento Jack con una sonrisa

-No tengo culpa de que me gusten los animales- respondió mientras trataba de acariciar la cabeza del ave, pero esta de inmediato le lanzo un picotazo

-Scarlet, lo vas a hacer de enojar- comento Jack al ver como ella le daba pequeños golpes con su dedo en la cabeza del ave

-Es que pilla tan graciosos- respondió mientras escuchaba como el pajarito pillaba con cada picotazo fallido

.

.

.

.

.

~ 3 ~

.

.

.

.

-¿Cómo fue que lo encontró?- pregunto un joven atractivo vestido con una bata blanca

-Pues en realidad mi amigo se lo encontró tirado en el suelo, dice que se cayo del nido y pues me lo dio a mi- respondió Scarlet

-Ya veo

Scarlet se había despertado muy temprano, dejando a Alala para que se alistara pues había decidido llevarla de compras, pues hasta que Terra volviera a estar en perfectas condiciones le pediría que llevara a Alala a su tiempo, mientras ella se encargaría de su nueva amiga. Tomo la caja en la que se encontraba el ave y coloco la correa en el cuello de Spike, quien como pocas veces, lucia un hermoso collar de piel negro con toques algo rockerones y una hermosa placa plateada con forma de estrella en la cual su nombre y dirección de donde habitaba se encontraba escrita. Spike estaba siendo desparasitado y bañado con shampoo anti pulgas mientras que el pajarito se encontraba en consulta.

El doctor de nombre Gustavo termino de hacer sus anotaciones en la hoja, la cual dejo en la mesa. Trato de tomar al ave, pero esta de inmediato comenzó a aletear con el ala que aun tenia sana y sus pillidos comenzaron a resonar en el lugar, esos sonidos le causaron de inmediato un dolor de cabeza a todo el personal que se encontraba ahí.

-¿Podrías sacarlo?- pidió el doctor

-¿Yo?- pregunto ella

-Si, creo que a mi no me tiene confianza- respondió sinceramente

-Pues ni a mi, pero a ver si puedo- Scarlet adentro la mano en la caja, el pájaro de inmediato comenzó a picarla, los picotazos eran fuerte y uno que otro había abierto una ligera herida en la mano de ella –Tranquilo Drancerin- pidió dulcemente –no te voy a hacer nada, anda… ven tantito- como palabras hechizantes el ave dejo de atacar y se calmo, Scarlet lo tomo con ambas manos y lo saco delicadamente de la caja

-Debe de ser un aguilucho- comento el doctor mientras lo observa de lejos –es muy agresivo y su pico muy filoso. Ponlo en la bascula para pesarlo

-¿De verdad?- preguntaste tratando de soportar la risa, pero aun así lo pusiste con mucho cuidado

-0.150 gramos- respondió el doctor –ahora tráelo por favor

-Claro- lo volviste a tomar sin problemas

-Espera- te ordeno de nuevo el doctor, este le coloco un fino cordón alrededor del pico –para que no pille ni picotee.

El joven doctor le quito el ave de las manos y comenzó a examinarlo mas de cerca, el avecilla se comenzó a mover para escapar de las manos de esa persona pero no pudo conseguirlo. Midio el largo de ambas alas, el pico, la pequeña cola la cual apenas tenia unas escasas plumas.

-Doc…- llamo Scarlet -¿no cree que lo esta lastimando?

-No- respondió –voy a romperle de nuevo el ala, el hueso se esta soldando muy mal. Si sigue así, no podrá volar.

-Le va a doler- susurro la joven

-Lo siento, pero mejor que le duela un poco a que se convierta en presa fácil.

El doctor le despojo del vendaje mal puesto que le había colocado Jack y de un momento a otro le rompió de nuevo el ala, Scarlet cerro los ojos y tapo sus oídos con ambas manos, pues el pillido de pajarito se podía medio escuchar. Observo que el doctor le inyecto el ala y le coloco una tablilla la cual de inmediato se la vendo con mucha rapidez.

-Listo- dijo cuando había terminado su trabajo, Scarlet de inmediato se avalanzo para tomar al ave en su manos y acurrucarla en su pecho, esta se encontraba muy inquieta –Te daré algunas pastillas para que el dolor cese y no le valla a dar fiebre

-Claro- respondió mientras comenzaba a calmar al ave que se encontraba removiéndose entre sus pecho

-¿Te gustan mucho los animales?

-Mucho- respondió ella –de niña quise estudiar para ser veterinaria pero mi familia me negó la oportunidad

-¿De verdad? ¿tienes don para los animales?- pregunto el doctor mientras comenzaba a escribir indicaciones

-No lo se, creo que si- respondió Scarlet –a mis papás no les gustaba que jugara con los animales de la calle porque al final terminaban siguiéndome hasta casa

-Ya veo- contesto –debes de tener un lindo don, no todos los animales se prenden de la persona que les da solo una caricia. Bueno, le das estas pastillas cada 6 horas y dieta a base de fruta fresca

-Ok- respondió –luego lo vuelvo a traer

-No es necesario, cuando su ala este curada comenzara a tratar de quitarse el vendaje- comento mientras trataba de acariciarle la cabeza, pero el ave le dio un picotazo

-Sorry, olvide decirle que ya le había quitado el listón- se disculpo Scarlet

-En dado caso que desees quedarte con el aguilucho vienes para darte una carta de responsabilidad, con esa no tendrás problemas. Ademas de tener mientras que darle una cartilla de vacunación, para que mientras este contigo lo traigas a sus consultas.

-Claro- respondió sonriente Scarlet

-Se convertirá en un águila muy hermosa, nunca había visto un águila azulada

-Yo tampoco, por un momento pensé que seria un pichón de paloma

-Créame señorita, los pichones de paloma no son tan agresivos- respondió el doctor mientras la acompañaba hacia la puerta.

.

.

.

.

Scarlet salió directo hacia recepción en donde le entregaste la receta y comenzó a teclear el precio, te entrego unas pastillas y siguió tecleando las cuentas. Otra persona mas se acercó a ella entregándole la correa de Spike quien lucia mas blanco que la nieve, este te meneo el rabo y se acurruco cerca de tus piernas.

-Su perro ya tiene las vacunas y el baño desparacitante- hablo la mujer –serian 180…. Ademas….- miro al ave. Abrió un cajón y saco una cartilla mas –nombre del pájaro

-¿Nombre?- pregunto ella

-Le vamos a hacer una cartilla, así como el perro, el pájaro debe de tener un nombre

-Bueno pues….- Scarlet miro al avecilla y recordó el nombre con el que le había calmado para tomarlo –Creo que…. Dranzer

-¿Dranzer?- pregunto aquella mujer con duda, Scarlet solo asintió

-¿Con z o con s?- pregunto de nuevo

-Con z- respondió ella

-Águila real- comento la recepcionista

-Pues eso creo… le decía al…- pero se callo al observar que estaba apuntando otras cosas y que no le importaba su opinión

-Del pájaro van a ser en total 200 y el perro como le dije 180- comenzó a apuntar todo y le entrego el ticket -380

-Tenga- le dijo mientras le daba la tarjeta de debito

-Solo efectivo- comento la recepcionista

-Esta bien- comento mientras trataba de sacar el dinero.

Scarlet subió a Spike en el asiento trasero mientras Dranzer se había quedado en su caja en el asiento del copiloto. "Me salen caros canijos" susurro para si misma mientras encendía el motor de su Mustang y comenzaba con el recorrido de camino a su hogar.

.

.

.

.

~ 4 ~

.

.

.

.

-Creo que se te ve mejor el otro vestido- comento Scarlet al ver que el vestido amarillo fosforescente era demasiado llamativo para que Alala lo vistiera

-Pero la tela del otro se ve mas costosa- respondió

-Alala, no te preocupes, no quiero que andes con un vestido "chingame la pupila"

-¿Cómo?- pregunto ella

-Con un vestido que en lugar de ocasionar que le hagas tirar la baba a los hombres te agarren de burla

-Gracias Scarlet- respondió

-Vez, ni a ti que gustaba este- respondió sonriente.

La ida de compras se estaba volviendo algo divertido para Scarlet. Ella nunca había sido de las personas que se la pasaban gastando su dinero de un rato al otro, simplemente lo ahorraba para cuando algo pasara. Pero había decidido que un dia como una chica normal no le vendría mal.

Zapatos, blusas, pantalones, faldas, tenis, sandalias… para Alala era algo nuevo, algo que nunca en su vida pensaba volver a repetir y que aprovecharía en ese momento Scarlet también decidió comprar algo de ropa nueva, algunas camisetas que pudiera arreglar a su conveniencia y uno que otro par de tenis nuevos.