Advertencia: South Park obviamente no me pertenece. Yaoi y lemmon.


La fiesta de Butters.

—Parte 1—


— Esto es una malísima idea.

Kenny me mira forzando una sonrisa y pone su mano derecha sobre mi hombro mientras estábamos sentados en el sofá de la casa de Butters.

—Tranquilízate Kyle, todo saldrá bien.

Realmente aún sigo sin saber cómo Butters pudo lograr que sus padres lo dejaran solo en casa, y más teniendo en cuenta que el año pasado con nada más y nada menos que 16 años contrataron alguien que lo vigilara mientras hacían la compra.

Supongo que todo cambia, al igual que todos nosotros.

Hacía un calor cómodo, y la casa de Butters era muy bonita. Tan solo habíamos llegado Kenny, Token, Clyde, Jason, Red y yo, y la verdad es que me sorprendí cuando me dijo que había invitado a toda la clase, y que un total de 20 vendrían a la fiesta, pero sobretodo me sorprendió que habría alcohol en la fiesta.

La música comenzaba a sonar y aumentaba más mi nerviosismo; ¿tendría que soportar ver a una puta rubia bailando cualquier guarrada con Stanley?

—Creo que me quiero ir, Kenny… —Murmuré.

—¡No seas estúpido! Esto te viene genial, cuanto antes lo enfrentes antes lo superarás…

—Lo dudo —Dije mientras me levantaba para irme.

Kenny fue ágil y me agarró del brazo, sentándome del tirón.

—Chicos, ¿Sabéis que quizás a Kyle le den una beca para ir a estudiar a Londres?

Los chicos nos miraron atentos.

—Eso es increíble —Exclama Token mientras me sonrojo.

—Si —le da la razón Red— seguro que eres el único chico de nuestro grupo que lo conseguirá.

—¡Eh!— Se queja Clyde.

—Eso es fantástico, me alegro mucho por ti —Dijo una voz que no me costó reconocer.

Cuando me giré la vi, morena, guapa e inteligente, una Wendy con un vestido blanco llegó junto con otras chicas de la escuela, pero no Bebe entre ellas, lo que me hizo suponer enseguida que ella vendría con Stan.

En ese mismo momento pensé en Wendy y lo inteligente que es también, como yo, y que ella no podría conseguir una beca porque el año pasado murió su madre, conduciéndola a una gran depresión y bajando su nota media considerablemente. Me entristece a pesar de saber que es la ex novia de Stan.

—¡Hola chicas!— las saluda Butters.

Las demás chicas se integran en la fiesta, pero Wendy decide ir a la cocina a ayudar a Butters con la bebida.

—En realidad —Me murmura Kenny— me da lástima.

Y pienso en la relación de Stan y Wendy, y automáticamente en la de Wendy y Bebe; ambas son mejores amigas, aunque hace ya mucho tiempo que empezaron a ser muy diferentes la una de la otra. Wendy era muy temperamental, fiel así misma, e inteligente y trabajadora.

Por otro lado, Bebe era el prototipo de chica presumida, popular y superficial, sin intenciones de tener estudios superiores, y con una fijación casi enfermiza con los chicos (entre ellos y para mi desgracia, MI Stan). Hubo un tiempo en el que sentí curiosidad por ella, por si había algún fondo en esa chica que solo pensaba en ropa y hombres, en si quizás era más de un físico voluptuoso y llamativo. Pero por estos últimos acontecimientos se me quitan las ganas de conocerla.

—Wendy… debe saber por qué Bebe se interesó en Stan —le murmuré a Kenny.

Este frunció el ceño y ladeo los ojos.

—Kyle… KYLE, ¿Quieres olvidar ya el tema?

—¡No!

Kenny me alejó de los demás por el brazo y me llevo hacia un pasillo que conducía a la escalera del piso superior.

—Escucha, Kyle… haz lo que quieras. Pero Stan y Bebe van a estar aquí esta noche. Tienes que afrontarlo y superarlo, no darle más importancia al tema…

—¿Cómo puedo decidir no estar enamorado de una persona de un día para otro?

Kenny cerró los ojos con poca paciencia.

—No puedes—Dijo finalmente—No se trata de que le olvides ya, simplemente que aprendas a vivir con esta situación… cuanto antes.

—….

—Kyle —Insiste—Soy tu amigo, no puedo controlarte, pero si aconsejarte.

Tomo aire e intento guardarme las lágrimas, no imaginarme que el amor de mi vida está con otra persona.

—Sólo iré a… charlar con ella. Ya sabes.

Y mientras me alejaba de Kenny y me conducía a la cocina podía oír como este suspiraba con desanimo, probablemente cansado de ayudarme en vano. Cuando vi a Butters salir de la cocina este estaba sonrojado y acalorado.

—¿Esta Kenny disgustado?—Me preguntó.

—No… tranquilo Butters— le dije amablemente.

—¿No le gusta la fiesta?

Butters estaba siendo un poco cansino, pero pensé en como es él y las dificultades que tenía para simpatizar con normalidad con otros; probablemente esta fiesta no era más que una forma de caerle bien a todo el mundo. Al fin y al cabo, estando todos a las puertas de la universidad, muchos quieren dar un cambio a su reputación para empezar con buen pie allá a donde vayan.

—No, no es eso, Butters. Es tan sólo asuntos personales entre Kenny y yo.

Butters entristeció la mirada, aunque no tardó en recomponerse.

—¡V-vale!— y salió de la cocina con andar torpe.

Cuando entre Wendy estaba mezclando unos cocteles de la tierra natal de Butters y su familia.

—Hola… ¿Puedo ayudarte en algo?

Wendy se giró y se llevó una sorpresa al verme.

—Sí, claro Kyle, haz lo mismo que estoy haciendo yo pero con esas bebidas de allá.

Pasaron 15 largos y tediosos minutos mientras ayudaba a Wendy, y mi cabeza no paraba de pensar una y mil formas de abrir esa conversación con Wendy que tanto deseaba. No podía preguntarle ''¿Qué tal?'' a una persona que hace menos de un año había perdido a su madre, tampoco puedo preguntarle ''¿Qué tal en el amor?'' a la ex novia de mi mejor amigo, ni tampoco por los estudios, por razones obvias.

Tiré del valor.

—Entonces, al parecer tu amiga Bebe está saliendo con Stan.

Paró en seco y me miró con esos enormes y negros ojos fijamente, y la boca entreabierta. Parpadeó un par de veces mientras se pensaba que decirme. Creo que fui demasiado al grano.

—Yo… —balbuceó—Bueno, ya sabes cómo es Bebe…

Parecía decepcionada y no agradarle el tema de conversación. No debería seguir si le molesta, sin embargo…

—En realidad—comenzó de nuevo— Yo tampoco lo entiendo…

Me sorprendió como me confesaba eso mientras intentaba no mirarme.

—¿El qué?

—Que ella salga con Stan. Hace años que no siento nada por él, Kyle… pero, no puedo evitar sentirme traicionada por Bebe. Ya no hablamos de chicos como antes, ahora… siempre se guarda muchas cosas. Me enteré anoche por un mensaje de Red, no me lo esperaba, no sabía ni siquiera que se habían acostado.

Al oír eso último siento una fatiga inminente, me agarro a la cerámica de la cocina y con la otra mano sujeto mi estómago, mientras me pongo pálido a una velocidad inigualable. Me tiemblan las piernas y me entran ganas de vomitar lo poco que había comido en ese día.

—¡Oh dios mio!—Exclama ella—¿Estas bien?…

Se acerca hacia mi y me agarra, ayudándome a recobrar la compostura.

—No me digas que… —Murmura.

—¿Qué?

—Eso lo explica todo—Dijo en voz más baja aún, como si no pudiera oírla igualmente.

Me suelta y yo coloco una de mis manos en la frente, frustrado por el hecho de que hace un mes era un secreto que solo yo conocía, y ahora parecía convertirse en algo de sabiduría popular.

—Lo siento—Dijo.

Me sorprendió. Me levanté del todo y la miré a los ojos y comprendí muchas cosas que jamás me imagine; siente pena por mí, por estar enamorado de Stan, si ella aún lo amara sentiría celos, rabia, cólera o algo parecido, pero no pena. Y sin embargo se siente traicionada… lo que me hace plantearme seriamente que es lo que verdaderamente significa Bebe para Wendy.

Pero decido hacer como si no me hubiera dado cuenta de nada.

—No pasa nada—Le sonreí.

Ella me devolvió la sonrisa, y nos quedamos en un incómodo silencio, que ella decidió romper al minuto.

—Quizás me equivoque, Kyle… pero durante tantos años saliendo con Stan me di cuenta de una cosa muy importante: no sabe lo que quiere en su vida —dijo parafraseando a Kenny— aunque curiosamente Stan se pasa toda la vida pensando más en sí mismo que en los demás. En realidad eso tiene su lado bueno; es tan egocéntrico que cuando le importes tú, más que sí mismo, te darás cuenta de que… te quiere.

—Stan ha llegado a arriesgar su vida por mí—Dije de forma automática y sin pensar.

—Pues eres importante. Simplemente quédate con eso.

Me tocó el hombro como Kenny había hecho al principio de la noche, la diferencia es que por alguna razón Wendy me hacía sentir mejor, como si fuera una especie de alma gemela.

Luego cogió todos los cócteles que había preparado y se fue al salón, donde había mucha más gente que hace media hora.

Me quedé 10 minutos en la mesa del comedor, pensando en cómo afrontar la situación, para al menos, no llorar enfrente de nadie. Me levanté de la silla al cabo de un rato y justó cuando salí de la cocina una masa me cogió desprevenido y del golpe caí al suelo haciéndome papilla el culo.

Cuando miré Cartman también estaba en el suelo.

—¿¡QUE COÑO TE CREES QUE HACES?! ¿No miras por donde vas o qué? —Grite mientras me levantaba del suelo.

A Cartman, por su peso, le costó más recomponerse que a mí.

—Agh… Agggggh… ¿Y-y Tweek? —Preguntó mientras hacía esfuerzos por estar en pie.

—¿Tweek?

—Sí Kyle, Tweek… creo que sabes perfectamente quien es.

Me quede en blanco.

—¿Tweek… está aquí?

—O sea, que tú tampoco lo has visto.

Se encogió de brazos y se dio la media vuelta, pero lo agarré violentamente por el hombro y lo giré hacia mí.

—¿Qué coño pretendes hacerle? ¿Sabías que iba a venir aquí cuando nos propusiste venir, verdad?

—¡Sólo quería disculparme! —Grita intentando empujarme.

—Dios, todo esto debe de ser un chiste para ti, ¿verdad? —Dije mientras soltaba lentamente—nos has hecho venir aquí porque persigues a Tweek.

—¿Tanto te cuesta creer que intente mejorar?—Pregunta mientras veo como intenta forzar unas lágrimas que finalmente no salen.

—Sí.

Cartman me miró asombrado.

—Entonces no me queda otra.

Cartman me pellizco cerca de la zona de uno de mis pezones para separarse de mí y salió corriendo como nunca lo había visto correr. Salí tras él, y al ver una persona en el suelo cerca de las escaleras deduje de inmediato que seguramente habría subido las escaleras a base de empujarse con otros. Así que seguí su camino.

—¿Kyle? ¿Qué pasa?—Oí como preguntaba Clyde.

Subí las escaleras rápido. Cuando estaba en la segunda planta baje la velocidad y miré de forma superficial en cada habitación, pero no parecía haber nadie. Entré en el baño y no había nadie, tampoco en el dormitorio de Butters y empezaba a baremar la posibilidad de que Cartman hubiese huido por la ventana como ya hizo una vez.

Entré en el dormitorio de los padres de Butters, me senté en la cama y medite si quizás había actuado de forma paranoica.

—Te estaba buscando.

Si no fuera porque estaba sentado me hubiera desmayado al ver a Stan. Estaba pobremente apoyado en el marco de la puerta, con una chaqueta distinta a la que usa normalmente, mucho más formal. Tenía el pelo azabache revuelto y una sonrisa muy amplia al verme. El sonrojo de sus mejillas y su leve temblor hacían saltar a la vista que evidentemente estaba borracho.

—Dios, Stan… no hace ni una hora que empezó la fiesta, ¿tan temprano?—dije haciendo referencia a su ebriedad.

El simplemente se río y se sentó a mi lado de forma brusca.

—Quiero contarte una cosa—Intentaba ponerse serio pero no le funcionaba.

—No hace falta; ya me contó Kenny que estás saliendo con Bebe—Dije mientras él entristecía la mirada—No te preocupes por mí, estoy bien.

Obviamente mentía.

—Yo te quiero, Kyle.

—Estás borracho, deberías irte a casa antes de que sigas bebiendo.

—No… bebí en casa de Bebe antes de venir—parece ser que se arrepintió de nombrarla enseguida—no me gusta esta situación.

Fruncí el ceño y le miré pensante.

—¿Qué?

—Esto, todo esto—Comenzó mientras se coloraba aún más—Creo que no esta bien…

Sonreí sarcásticamente y suspire.

—Claramente estas empezando a desvariar, deberías…

Y en ese mismo momento lo ví, era Tweek, al final del pasillo era totalmente visible desde donde estábamos sentados, y tras él venía Cartman mirando a su alrededor.

—¡Corre!—le dije a Stan.

Lo agarré del brazo y me metí en el armario con él. Cerramos las puertas y pegué el oído a estas mientras sujetaba a Stan como podía para que se tambaleara lo menos posible. Cuando Tweek y Cartman llegaron cerraron la puerta tras ellos y se sentaron.

—Kyle, hueles a…

—¡Shh! No quiero que nos oigan. Pienso averiguar que se traía entre manos—Le susurré.

Tweek parecía más nervioso de lo normal, y no dejaba de cruzar los dedos unos con otros. Cartman lo miraba pensativo.

—¿Le has dicho algo a Craig?

—¡GAH! —gritó—A-a-a-penas he hablado con él…

Tweek mantenía la mirada fija en el suelo.

—Bien, bien… eso está bien porque obviamente no sería bueno que Craig se enterase.

—Ngh… E-entonces… ¿Q-qué haremos?

Cartman miró hacia nosotros un instante y se me puso el estómago en la garganta de solo pensar que podría habernos visto.

—Bueno, está claro que tú necesitas hablar con ese gilipollas—aún no había terminado de hablar y ya tenía adreladina por todo el cuerpo—y que a su vez yo no quiero salir mal parado de esto. Sabemos que Craig tiene un mal expediente y muy mala fama en este pueblo.

Cartman se levanta y pone sus manos a la espalda, mientras empieza a caminar de un lado para otro, enfrente de Tweek que no hacía más que temblar.

—La cosa es—continuaba— tienes la oportunidad de sincerarte del todo con Craig.

Tweek levantó la mirada por primera vez desde que había entrado en la habitación.

—¿Ah… si?

—Si, pero a cambio de que en menos de 24 horas Craig estuviese en el reformatorio, o si hace falta: la cárcel.

Noto como mis brazos se aflojan y me entra una fatiga. Miro a Stan, el cual parece no enterarse de nada.

—¿Quieren… meterlo en la cárcel?—Pregunto retóricamente.

—Oh, siempre tan preocupado por…

—¡Shhh!

Cartman mira con atención hacia el armario. Mira a su alrededor y luego se gira hacia Tweek.

—Creo que es mejor que zanjemos esto de una vez y cuanto antes; dile a Craig que fui yo, y todo lo que tú quieras. Pero debes ayudarme a meterlo entre rejas, o un sitio donde lo contengan, y yo estaré seguro por siempre de que no me hará nada.

—¿T-t-traicionarlo, yo?… pero él y yo en el pasado… aunque mi conciencia…—Tweek se pasó un tiempo pensando en su cabeza mientras yo rezaba porque rechazara la idea—¿Y-y como lo hacemos?

Note como Stan se quejaba; inconscientemente lo agarré demasiado fuerte al tener que conformarme con observar esta escena desde un simple armario sin decir nada.

Cartman parecía tenerlo planeado desde hace tiempo.

—Debes primero quedar con él en su casa, mañana mismo, mientras tú le distraes yo entraré a hurtadillas a su casa, robaré las llaves del auto de sus padres y lo estrellaré contra la casa. Saldré corriendo y tu vendrás detrás de mí (obviamente sobra decir que para entonces ya se lo habrás contado). Podrá decir cualquier cosa, pero cuando sus padres vean esa escena no dudarán de que al macarra de mierda de su hijo se le fue la bola. Es importante que al entrar dejes un folleto de un reformatorio, un loquero, o algo así, la idea es que los padres lo vean y lo lleven a un sitio distinto del que suele ir, del que no podrá salir nunca.

Tweek lo miraba triste, pero se levantó y aceptó.

En ese mismo momento Stan y yo nos miramos, y luego miramos a Cartman.

—Te lo dije—Le solté a Stan, el cual no dijo nada.

Y era verdad, una vez más Cartman demuestra que no podemos confiar en él, ni pensar que es capaz de hacer algo por otra persona que no le beneficie a él. Tweek se girá y cuando llega hacia la puerta y la abre mira a Cartman.

—Oh, sal. Déjame unos minutos solo.

—Mierda—Solté.

Cuando Tweek salió de la habitación Cartman fue directo hacia nosotros y abrió las puertas de golpe.

—¡LO SABÍA! ¡PERO QUE HIJOS DE PUTA!

—¡Juro que Kyle me metió aquí!—Decía Stan con mala cara.

—¡Stan!—Le reproché.

Cartman fue más rápido que yo.

—Ah, mira por donde, las llaves del armario están puestas…

—¡No!—Pero era demasiado tarde, Cartman hizo fuerza y cerró las puertas con llave, encerrándonos a ambos dentro del armario indefinidamente.

—¡Si, Kyle, si! Esto te pasa por intentar fastidiar siempre mis planes.

Golpeé con furia el armario mientras Stan desganado se sentaba en el estrecho fondo de este.

—¡ÁBRENOS! Cartman te juro por mi dios que como no me abras ahora mismo…

Pero era demasiado tarde, Cartman se había ido y a mí se me habían ido las ganas de seguir aporreando la puerta. Caí en el suelo exhausto y preguntándome porque todo tenían que ser problemas. Uno tras otro.

En ese mismo momento, sentado en la oscuridad del armario, noté como Stan se acercaba a mí y se sentaba prácticamente pegado a mi cuerpo, entonces fue cuando le miré; podía admirar lo azul de sus ojos a oscuridad, no era un azul cualquiera, no era un azul común, era algo especial, era como ver el mar fusionarse con el cielo, era como surcar el atlántico en unos milisegundos o como dormirte en una colcha de plumas azules para vivir en un sueño eterno. No, realmente no era el color, sino lo que transmitía su mirada.

Nunca había sido tan tóxico estar enamorado.

—Te estas acercando demasiado.

—Sólo quiero estar cerca de ti—Dijo mientras podía ver su rostro totalmente rojo por el alcohol aún en la penumbra—¿Por qué estas triste?

—Stan, ¿A caso no ves lo que está pasando? Nos hemos dejado una vez más engañar por el culo gordo, y además quiere meter a Craig entre rejas y no sé cómo evitarlo. Y por si fuera poco, aunque Craig se salvase de ir, descubriría que le he mentido…

—Sólo te preocupa Craig, ¿Qué hay de mí?

Le miré nuevamente a los ojos.

—Stan, estás tan borracho… ya ni siquiera sabes lo que dices.

Me cogió de la mano y se me encogió el corazón.

—Sí, sí que lo sé Kyle… sabes que me quieres y que me prefieres a él.

Estaba a punto de llorar.

—¿Qué intentas, Stanley? Estas saliendo con esa rubia tetona, te emborrachas, y vienes aquí y me dices que te quiero más a ti que a Craig, ¡No te entiendo!

—Yo tampoco.

Se relamía los labios y me miraba con tristeza, igual que yo a él.

—¿Por qué sales con Bebe?—Pregunté.

—No sé… es muy guapa.

—Vaya. Con que de eso se trata… tiene que ser guapa.

Stan se acercó más a mí.

—No. Quizás sea que no quiero estar solo.

Le miré de arriba abajo. Tenía mal aspecto (aunque no dejaba de ser irresistible) y me estaba preguntando como lo había hecho para no haber vomitado aún.

—¿Me quieres?

Cuando me preguntó eso se me vino el mundo abajo. Me puse a temblar y no era capaz de actuar con la agresividad de siempre. Se tambalea hacia mí, y coloca su rostro a tres centímetros del mío.

—Stan… estas fatal.

—Lo sé.

No sé cómo lo hizo en su estado, pero se levantó de la posición en la que estaba en el armario, y me levantó a mí con él con su brazo, al levantarme su rostro estaba a un centímetro del mío, y entonces fue cuando me miro de una forma de la que no me había mirado antes. Tuve el impulso de rodearle con mis brazos para abrazarlo pero él se me adelantó.

Y entonces me besó.

Y creo sin ninguna duda que mientras me besaba ese debía ser la mejor sensación que pude haber sentido en toda mi vida. Era torpe por el alcohol en vena pero no me importó en ese momento porque era como cumplir un sueño, el sueño de mi adolescencia.

Sus brazos rodearon mi espalda inconscientemente y mis manos acariciaban su pelo negro. Me estremecía cada vez que mi lengua rozaba la suya, podía notar como un pequeño y erótico escalofrío me recorría brevemente la parte trasera desde la cabeza hasta los tobillos. Hubo un momento en el que mientras me besaba se le escapaba un gemido, no sé si de dolor, angustia o confusión.

Lo que estaba claro es que ninguno de los dos era consciente de lo que realmente estaba pasando.

Y cuando menos me lo esperaba, alguien abrió las puertas y al abrir los ojos puede notar una intensa ráfaga de luz, como si nos hubiesen enfocado con una linterna o lámpara directamente. Entonces la luz desapareció y vi a Bebe de pie con su teléfono en las manos, apuntando hacia nosotros.

Había sacado una foto y parecía de mal humor… fue entonces cuando realicé que Stan tenía novia.

—Ah… Bebe—Dijo él balbuceando.

Ella tenía su rostro rojo de la cólera, y su dorada cabellera hacia un lado en rebeldes tirabuzones. Su mirada era fulminante, tanto hacia uno como hacia el otro.

—Me he topado con muchos cabrones, pero nunca me imaginé que si salía con el santo de Stanley Marsh tendría que presenciar con mis propios ojos como se enrrollaba con nada más y nada menos que Kyle.

Stan y yo nos separamos de inmediano. Él fue hacia ella y la agarró suavemente del brazo.

—Escucha, cariño

Me repugno oír eso.

—No, escucha tú, Stan—Sacó su teléfono— ¿Sabes lo que es esto?

—No serás capaz—Dije.

Ella me miró con cara de asco, como si no quisiera que yo tomase parte en esto.

—Es una foto—siguió diciéndole a Stan—una foto que podría llegar perfectamente a todo el mundo.

Stan pasó de estar rojo de ebriedad a estar pálido.

—¿No quieres que eso ocurra, verdad?

''Zorra'' pensé.

—Bebe, podemos hablar sobre esto…

—Claro que podemos, es lo que estamos haciendo; como vuelva a pasar esto—dijo señalándonos a ambos—te juro por cada uno de mis rizos y cada una de mis pestañas que te arruinaré tu reputación, Stan, empezando por enviar esta foto.

Él se quedó en silencio. Su mirada coincidió con la mía unos instantes.

—Me da igual que seas amigo de este—dijo con tono despreciativo—pero ni se te ocurra serle infiel a Bebe Stevens

Temblaba de ira, y podía verse claramente como sus ojos verdes estaban aguantando las lágrimas; ¿realmente es ella mala por sobornar de esta manera a Stan, o quizás lo sea yo por besarme con su novio?

—¿Vas a bajar a la fiesta y nos vamos a divertir todos como si nada hubiera pasado?—Le preguntó a Stan.

El asintió.

—Te espero abajo.

Se marchó no sin antes dedicarme una mirada mezclada de odio y asco.

Stanley me miró.

—No sé qué hemos hecho—Dijo.

En ese mismo momento quería hacer de todo; quería volver a besarle, quería tumbarlo en la cama, insultarlo, pegarle, hacerle un millón de preguntas… sin embargo respiré hondo.

—Vamos a olvidarlo.

Me senté en la cama mientras él me miraba una última vez antes de irse en busca de su novia. Estuve como quince minutos preguntándome que hacer el resto de la noche en una casa en la que en tan solo una hora se había creado una tensión superior a mi capacidad de aguante emocional. Y era tan sólo medianoche.


Siento la tardanza, pues recién terminé los exámenes D:

Muchísimas gracias por los reviews, espero con ansias sus opiniones :)

Saludos~