DISCLAIMER: Naruto y todos sus personajes son propiedad del maestro Masashi Kishimoto
La víspera de la navidad había llegado y todo Japón era un ir y venir de compras de un almacén a otro, el mundo entero está en el modo festivo, incluso la abuela Tsunade que solo festejaba esas fechas por el ponche – en el que vaciaba botellas de licor – había sido convencida para adornar su hospital de maternidad y hasta la casa, donde se podía ver adornos en las puertas, muérdago – el secretamente favorito de Shizune – en la entrada, listones en el pasamanos de la escalera, calcetas y figuras sobre la chimenea artificial de la estancia y un muy enorme y colorido árbol navideño donde habían colgado hasta un hueso de Sasu-chan con un listón dorado. Por supuesto el can estaba convencido de que prefería roerlo y enterrarlo pero no haría nada de eso.
"Sé que lo quieres, pero recuerda que Kiba dijo que nada de huesos hasta que termines tu tratamiento dental – le dijo el rubio a su mascota – es por tu bien ¿No querrás llegar a los 4 años chimuelo, verdad?"
"¿Estas consciente de que el perro no te entiende verdad?" Le dijo una vos que venía en el corredor.
"¡Neeji!" Grito Naruto y corrió a abrazarlo.
"Vaya, sabía que no podrías vivir sin mí pero no me esperaba este recibimiento" Sonrió.
"Presumido" Le dijo Naruto haciendo un pequeño puchero.
"Yo también te extrañe un poco Naru" Le dijo al oído y le dio una nalgada.
Naruto sonrió de oreja a oreja y lo llevo con él hasta el sillón, ahí lo atrajo jalando su bufanda y lo beso con ansias contenidas de un mes completo sin verlo. Neeji metió sus manos frías bajo el jersey verde de Naruto y recorrió sus abdominales, costados y pecho a placer, Naruto reía bajito ante el contacto.
"Te estremezco con una simple caricia, espera a ver lo que prepare en mi departamento para esta noche" Le dijo besándole el cuello.
"Es que tus manos están frías…" Dijo riendo mientras jugaba con su pelo largo.
"Vengo de fuera y está nevando chico listo"
"Ya lo sé tonto, pero… oye espera – trato de alejarlo un poco, inútilmente – Neeji, espera"
"No lo hare" le mordió el cuello y una de sus manos acaricio sobre la entrepierna de Naruto.
"Espera, dijiste… hey ¿Esta noche en tu departamento?"
"Si – le susurro en el cuello antes de mirarlo a los ojos – pero si no puedes con las ansias podemos ir ahora mismo" Le sonrió prepotente.
"Ya quisieras, pero no, esta noche es navidad Neeji"
"Lo sé, tengo un calendario ¿sabes? digo por si no era obvio todo este carnaval" dijo señalando el árbol navideño.
"Si y prometiste que cenaríamos con la abuela y Shizune…"
"Si y tu prometiste que esta noche me presentarías formalmente con ellas" Dijo orgulloso.
"Si lo hice, pero…"
"¿Te arrepentiste?" Pregunto algo perdido.
"No, para nada tonto… es divertido besuquearnos a escondidas de mi abuela como dos adolescentes y aun así quiero que sepan que eres mi novio – Naruto aun sentía raramente agradable la palabra – pero me refiero a que también acordamos que después de la cena, iríamos a la fiesta de Kiba"
"No hay que ir" Le dijo Neeji.
"Le prometí que iríamos"
"¿Pero entonces que hay de nuestra fiesta?"
"Puede ser después de la fiesta de Kiba" Trato Naruto de convencerlo.
"Sabes que no me gustan sus fiestas… además Hinata estará ahí por si no lo recuerdas y si no estoy mal, ella te odia"
"Cierto y sigo sin entender la razón" Dijo rascándose la nuca.
"¿No es obvio Naru?"
"No para mi"
"Mi prima odia a todo chico o chica guapa que se acerque a su amado Kiba"
"Eso es extraño porque tendría que poder ver en primer lugar y… - Neeji desvió la mirada – Neeji hay algo que quiero preguntarte acerca de Hinata"
Neeji asalto su cuello aprovechándose de la distracción y Naruto se tumbo en el sillón, con el castaño sobre él, Sasu-chan le gruñía a Neeji desde su colchoneta al lado de la chimenea y el chico, ya acostumbrado, lo ignoraba.
"Está bien, iremos a la fiesta pero solo un par de horas y después a mi departamento a darte tu noche buena, Naru"
"Neeji, en serio – se reía con los besos – he llegado a creer que Hinata… jaja ¡Neeji! hazme caso"
"Eso hago" dijo con una mano de nuevo sobre su entrepierna.
"Hablo en serio – lo alejo – creo que Hinata está engañando a Kiba"
"Pff… - Neeji se acomodo la ropa y miro al rubio con impaciencia – eso es imposible, ella solo ama a ese greñudo"
"No me refiero a que le sea infiel, si no que le miente sobre su ceguera – miro seriamente a Neeji – estoy casi seguro de que Hinata es capaz de ver"
"Si y tiene lazarillo y usa bastón por mero gusto"
"Neeji te digo que la vi, tengo mis sospechas, cada que visitó a Kiba ella parece seguirme con la mirada, cuando él se va su actitud cambia en seguida y al estar a solas me hace preguntas de lo más extrañas e insiste en que le responda si me acosté o no con Kiba, cosas de lo más raras y…"
"¿Qué le respondiste?"
"¿Qué?" Naruto estaba confundido.
"Acabas de decir que te pregunto si te acostaste con Kiba, dime ¿Qué le respondiste?"
"Eso no viene al caso, Neeji"
"Oh claro que si ¿Te acostaste con Kiba antes o después de que empezara lo nuestro?" Le pregunto molesto.
"Yo no dije que me acosté con el"
"Tampoco lo negaste"
"Neeji por favor ¿es en serio? ¿Tendremos una discusión hoy, por eso?"
"No lo sé, dímelo tu, Naruto"
Ok, dijo Naruto, ya estaba molesto. Tenían ya dos meses de noviazgo y aunque el primero fue de lo mejor en todos los sentidos posibles, el segundo había sido un poco complicado con la distancia y sus consecuencias, la abuela Tsunade y Shizune sabían que Naruto salía con alguien pero aun no lo conocían, Naruto planeada presentarlo esa noche en la cena de navidad, pero esa pequeña discusión estaba poniendo en tela de duda los planes. Neeji era generalmente muy serio y bastante maduro, era raro verlo sobre reaccionar pero cuando las cosas iban mal usaba el nombre completo de Naruto y aunque solo había pasado dos veces era de las ocasiones en las que se marchaba y dejaba al rubio en el aire o colgaba el teléfono y tardaba dos o tres días en responder una llamada o un mensaje de texto.
"Naruto, no has respondido"
"Neeji, no quiero discutir por algo así y menos esta noche… - le dio un beso corto en los labios – la abuela y Shizune no tardan en llegar y necesito que quites ese horrible ceño fruncido para que puedan ver lo guapo que eres"
Hiso sonreír a Neeji, si, a ese chico le llegaban bien por el ego, divina vanidad masculina.
"Ahora ayúdame a terminar de arreglar el árbol, no quiero que la primera vez que mi familia te vea sea violándome sobre el sofá de la sala" se puso de pie y jalo a Neeji.
"¿Violándote? generalmente no te resistes en lo absoluto, Naru"
El rubio sonrió, regresando al Naru ya había territorio seguro.
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Había un olor dulzón en el aire, espíritu navideño por todos lados y un pequeño azabache sentado en las escaleras del corredor junto a la entrada, parecía muy pensativo y totalmente ausente de las actividades, en la sala estaba Itachi y su prometida, una chica un poco extraña de pelo azul y piercings que lucía un embarazo de 3 meses bajo un vestido rojo de maternidad. Ella era Konan, la alumna de Itachi en la academia de artes, la chica con la que salía y con la que se casaría entrando el año. La pareja estaba adornando el árbol en pausas mientras se daban tiempo para besos y demostraciones de afecto que claramente no eran apropiadas para el pequeño sobrino.
Sasuke encontró a su hijo al bajar las escaleras y lo tomo por sorpresa en brazos, alzándolo en el aire e intentando jugar con él.
"Bájame, papá" pidió muy serio el pequeño.
Y Sasuke lo bajo, el niño siempre había sido muy serio, pero aquello preocupada mucho a su padre últimamente, Fugaku no convivía con los demás niños, peleaba en el colegio y nunca decía la razón, parecía estar enojado con todo el mundo y tampoco decía porque.
"¿Me vas a decir que te pasa?" Le pregunto su papa, sentándose con él en la escalera.
"El tío Itachi va a tener un hijo con la tía Konan"
"Lo sé" Dijo Sasuke temiendo el rumbo que tomaba aquella conversación.
"Papá quiero saber ¿de dónde vienen los bebes?" Miro atento a su padre a quien se le subieron los colores.
En ese momento tocaron el timbre y Sasuke se disparo como rayo a abrir la puerta, atendiendo antes que Ten-ten.
"Ten-ten, es hora de que bañes a Fugaku y por favor si está haciendo muchas preguntas, no le hagas caso"
"Si… sí, señor" Dijo la castaña y atendió.
Sasuke abrió y se encontró con Gai, tenía una botella de vino en las manos y cargaba en otro brazo a la dulce hija menor de Lee. Detrás de ellos estaban el nombrado y su hijo mayor, seguramente discutía con el adolescente por una tontería.
"Pasen" y Sasuke les dio el paso.
"Uchiha-san ¿esta Fugaku-kun?" Pregunto la pequeña.
"Ahora está tomando un baño, pero si quieres puedes esperarlo en su recamara" Le respondió amable.
"Gracias" Y la niña corrió hacia las escaleras, sabiendo de memoria el camino a la habitación del pequeño.
"Creo que vamos a emparentar Sasuke" Le dijo Lee, saludando.
"Tu hija es mayor que mi hijo, Lee"
"Por dos años" Añadió Gai.
"Ese hijo tuyo es muy maduro para su edad, serio también"
"Y es algo que me preocupa" Dijo en voz baja Sasuke.
"Podemos hablarlo si quieres" Ofreció Gai.
"Sera otro día"
Y todos pasaron a la sala, Mikoto estaba sentada charlando con Konan a quien logro despegar de Itachi con mucho esfuerzo, ahora sabia por que la había embarazado, cuando esos dos estaban a solas se pegaban como lapas, no había pudor alguno en sus caricias y besos. Gai se sentó y a su lado lo hicieron Lee y su hijo mayor. Habían comenzado a hablar de negocios mientras las dos mujeres conversaban acerca de la llegada del bebe, en una semana tenían cita para hacerse un ultrasonido y saber el sexo del bebe. Por otro lado, Lee-kun – como su padre lo llamaba – estaba que se moría de aburrimiento y termino sentado en la escalera, saco su celular y conecto los auriculares, había mil cosas que ver y escuchar en un celular, pero ¿Qué chico adolescente lo usa realmente para algo productivo? miraba hacia todos lados, procurando que nadie lo descubriera, en la pantalla había una escena tripe x protagonizada por una exuberante morena y un muy atlético afroamericano, los dos con la posición del misionero, el chico estaba tan enfrascado en el video porno que no se percato de la presencia de otros dos espectadores, un par de escalones detrás de él, miraban atentos la pantalla del celular.
"¿Qué es lo que están haciendo?" Pregunto la adorable niña.
"No lo sé…" Respondió confundido el más chico de los Uchiha.
"Ejem…" Fugaku estaba al principio de la escalera y se encontró con una particular escena en la que sin duda no intervendría más de lo normal.
"¡No estaba haciendo nada!" Grito el adolescente escondiendo el teléfono celular, los niños miraron interrogantes al señor Fugaku.
A causa de una película porno era que ahora estaban en el despacho: los dos pequeños, el adolescente, un muy confundido Lee, un Sasuke sonrojado no se sabía si de pena por la situación o de coraje por no poder evitar aquello y en el escritorio de roble estaba acomodado Gai, se suponía que les ayudaría a aquellos padres a explicarles el tema a los niños.
"¿Y bien?" Animo Gai.
Ambos padres se miraron.
"Papi ¿Qué estaban haciendo los adultos en el video que veía mi hermano?" Pregunto la hija menor de Lee.
"Bueno cariño, ellos estaban… Emm ellos estaban dándose amor, linda"
"La mujer tenía cara de sufrimiento, el hombre la estaba ahorcando" Dijo Fugaku confundido.
"¡¿Qué clase de porno ve tu hijo, Lee?!" Grito Sasuke.
"¿Porno?" Preguntaron los dos pequeños al unísono.
El hijo de Lee estaba hundiéndose en el sillón, por la pena.
"Gai- sensei… ¿Ayuda?" Pidió Lee.
"Oh no, a mi no me miren, solo soy un mediador… no esperaran que yo les de la plática de La abejita y la flor a sus hijos ¿O sí?" Ambos padres afirmaron, nerviosos.
No se sabe con exactitud que o como explicaron a los pequeños lo que vieron en el video, pero cuando salieron del despacho ya era la hora de la cena. Lee lloraba a torrentes por ver perdida la inocencia de su pequeña quien lucía serena, mientas que Lee-kun tenía decomisado el celular, la patineta y muchos otros lujos por tiempo indefinido, Sasuke sentado al lado de la sillita alta de su hijo parecía no poder controlar el tic nervioso en su ojo derecho, Gai no podía disimular su diversión al igual que Itachi y su novia que sonreían indiscretamente, la señora Mikoto estaba sonrojada y que decir que Fugaku. Era una cena extraña.
"Entonces ¿Por eso Konan-chan esta gorda?" Pregunto la hija de Lee, la aludida sintió una venita en la frente.
"Si Linn-chan, la tía Konan está embarazada" Respondió Gai, quien parecía ser el único que no resulto perturbado al salir del despacho.
"¿El tío Itachi también ahorco a Konan cuando la embarazo?" Pregunto con inocencia Fugaku, hijo.
Las reacciones fueron diversas: Lee lloro más, Lee-kun intento no reírse y la aludida escupió el ponche.
"No Sasu-chibi… - respondió Itachi – Konan es mas de azotes y sad…" Sasuke dio un golpe en las costillas a su indecente hermano mayor.
"¿Azotes?" Preguntaron ambos niños.
El postre navideño fue servido en ese instante y el pastel de chocolate acaparo por completo la atención de los niños, por suerte los pequeños son de fácil distracción, Sasuke no soportaría tener que dar otra explicación a niños sobre cosas de adultos, claro que se ahorraron la parte del coito, pintaron muy bonito los besos y abrazos entre papá y mamá para hacer un bebe, pero ¡Por Dios! eran dos niños, no quería pensar en la plática que obviamente tendría que preparar para cuando el pequeño Fugaku supiera que los bebes no vienen de una flor en el jardín. La noche fue más tranquila desde el postre y la plática era de lo más banal, nada de negocios o bebés, sobre todo, nada de bebés. Para la media noche los adultos bebían una copa de vino y Konan con los niños, jugo de manzana. Fugaku se quedo dormido al lado de su amiguita Linn-chan mientras jugaban con sus juguetes, ambos regalos de Mikoto.
"¿A quién se le ocurre regalar libros a un niño de 3 años?" Pregunto burlón Itachi.
"A mi – argumento Sasuke y le arrebato el libro a su hermano mayor – además Fugaku no es cualquier niño, esto es demasiado básico… y hay dibujos – ojeo el libro – algunos y… pocas palabras… y – la familia entera lo miraba – soy un pésimo padre"
"Si" Dijo Lee-kun.
Todos lo miraron.
"¿No has pensado en rehacer tu vida, cuñado?" Pregunto Konan.
"La verdad es que necesitas a alguien que te ayude con Sasu-chibi" Señalo Itachi.
"Para eso le pago a Ten-ten y si hablas de figura materna tendría que bastarle con su abuela, porque por si no recuerdas hermanito, mi pareja tendría que ser otro hombre" Dijo Sasuke un poco molesto, cargo al pequeño y se fue a dejarlo en su habitación.
"Sasuke-san no lo lleva muy bien con esto de ser padre soltero ¿Verdad?" Pregunto Lee, cargando a su pequeña.
"Es un poco más difícil para él, Lee" Dijo Fugaku sorprendiendo a todos.
"¿Qué hay de ti, Lee?" Pregunto Mikoto.
"Oh no, yo ya tengo bastante con mi princesa, no necesito otra mujer en mi vida" Lee miro con cautela a su hijo adolescente.
"Siempre puedes cambiar de bando, como mi hermano" Menciono Itachi.
Sin querer todos rieron, el problema era que Sasuke estaba de regreso y el comentario no le causo tanta gracia al azabache.
"¿Creen que es chiste?" Pregunto muy serio.
"¡Sasuke!" Mikoto se tapo la boca.
Venia una discusión, una gran problema familiar, Gai y Lee se despidieron llevando con ellos a los niños y en la sala solo quedaron los padres de Sasuke y él, también Konan se había ido a dormir en la habitación de invitados y por supuesto su prometido la siguió. Mikoto estaba al lado de su esposo y frente a ellos, estaba sentado Sasuke, tenía la cabeza entre sus manos y jalaba sus cabellos en un intento fallido de alejar su dolor de cabeza.
"Sasuke, entendemos que aun no superes lo de… el chico del parque – Sasuke la miro, no había vuelto a hablar de eso – quizá te tome mucho tiempo, pero no debes desquitar tu frustración con todo el que te rodea"
"Lo que hiciste esta noche, estuvo muy mal" Dijo Fugaku de manera severa.
"Tu padre tiene razón, deberías considerar tu conducta"
"Lo siento padre, una disculpa madre… me voy a la cama" Y se retiro dejando a sus padres preocupados.
En el segundo piso había una gran habitación para el pequeño Fugaku, Sasuke entro y encendió una lámpara, la habitación estaba a oscuras, el pequeño nunca tuvo problema para dormir en total oscuridad, Sasuke en cambio le temió hasta cumplir los 5 años. Habían ahí libros para niños de 8 a 10 años, que el pequeño ya podía leer y entender, todo en el era precoz, su entendimiento, su personalidad, su aprendizaje y todo ello porque Sasuke había dedicado tres años enteros a criar a un geniecillo. Cuando debía criar a un niño solamente, era su culpa que su hijo no supiera jugar a las escondidillas, que prefiriera un documental a una caricatura y que su hijo sonriera únicamente cuando le felicitaban por su brillante desempeño escolar. Sasuke se sentó en la cama de su hijo, porque no tenía cuna y tampoco rejas para no caerse, era una cama individual para él solo, aquello era ridículo, por donde lo viera parecía que había criado a un adulto prematuro y eso debía estar muy mal.
Se atrevió a acariciar a su pequeño mientras dormía y se recostó a su lado, era la 1:26, sin poder evitarlo, hiso lo que hacía cada navidad desde que se separo de Naruto, pensar en el. En que estaría haciendo Naruto, que le habría regalado a Naruto, que habrían cenado y cual habría sido el postre. Se recrimino, el bien sabía que pudo haber buscado a Naruto desde hace mucho tiempo, el primer motivo por el que no lo hiso fue por simple y llano: miedo. Los dos se habían fallado pero Sasuke había comprendido que Naruto fallo por culpa de él, si no hubiera tenido tanto miedo de aceptarse, la rubia cerda no se habría aprovechado de eso y no habría sacado ventaja para chantajear a Naruto. Con el paso del tiempo lo había comprendido y perdonado, como se perdono a sí mismo. Ahora ya no podía usar el pretexto de que su hijo lo necesitaba, solo bastaba ver lo que había logrado con el niño.
El celular vibro y Sasuke respondió sin dejar de acariciar el cabello de su hijo.
"¡Feliz navidad Sasuke-kun!" Le grito la chica.
"Feliz Navidad Karin… ¿Cuánto has bebido?" Sonrió, la chica sonaba muy feliz.
"No mucho, ya sabes que no sirven nada bueno en la fiesta de la oficina ¿Qué haces?"
"Estoy en la cama"
"¡Por Dios! Sasuke-kun, deberías estar fuera festejando"
"No tengo ganas de festejar… ni con quien" Susurro.
"Si el estar solterón fuera pretexto para no festejar, yo no estaría camino a tu casa para llevarte de antro"
"¿Qué?"
"Ya me escuchaste, estoy ahí en 10 minutos y mas te vale estar presentable y por presentable quiero decir VIO-LA-BLE, voy a llevarte a un nuevo antro en el centro"
"Déjame adivinar, es un antro gay"
"Si y lo vas a conocer, así tenga que arrastrarte hasta allá"
La chica tenia muchísimo tiempo insistiendo con el tema y Sasuke negándose rotundamente, miro a su hijo, era todo un hombrecito. El azabache no tenía razón ni ganas de decir no, esa noche en particular. Se puso de pie y fue a su habitación, tenía un poco de ropa de su adolescencia en la habitación que usaba cuándo vivía con sus padres.
"No tengo que ponerme Karin" Dijo viendo que sus jeans le quedaban como bermudas.
"Oh, no te preocupes, llevo conmigo tu regalo de navidad… estoy a dos cuadras, baja a recibirme si no quieres que entre a despertar a tus padres"
"Bien" Dijo y colgó.
Fue a la habitación de su hijo y le beso la frente, bajo a toda prisa las escaleras y se encontró a sus padres aun en la sala.
"¿Vas a salir hijo?" Pregunto Mikoto muy sonriente.
"Si, no me esperes despierta"
"Nadie lo hará" Dijo Fugaku sonrojando a su mujer con una mirada sugerente.
Sasuke salió riendo de una manera que hiso a sus padres sentirse tranquilos. Justo cuando salió, Karin estaciono y el se subió en el asiento de copiloto, observo que faltaba un espejo lateral.
"¿Robo?" Pregunto.
"Choque en realidad… fue el día del cumpleaños de Fugaku-kun"
"Por eso no llegaste a la fiesta"
"Si, pase toda la tarde en la delegación con el idiota que estaba que se moría por que le di un talloncito a su amado convertible, como no quedo conforme con la multa, pateo mi espejo"
"Nunca te metas con el convertible de un hombre, es el equivalente a meterte con su mujer" Dijo Sasuke serio.
"¿Y tú que sabes de eso? – rio Karin y le arrojo una bolsa navideña a la cara – póntelo, y no quiero pretextos al respecto"
Sasuke miraba la bolsa con temor.
"¿Qué pasa Sasuke-kun?" Pregunto Karin arrancando el auto.
"Tengo miedo de sabe que hay dentro" Dijo sonriendo.
"No seas tonto, ve atrás y cámbiate, no quiero que un tránsito nos detenga porque te vas exponiendo en el asiento delantero"
"No, lo que quieres es que me desnude en el asiento de atrás para que me puedas ver por el retrovisor" Dijo al pasarse al asiento trasero.
"Tienes razón – dijo la pelirroja y le dio una nalgada – ahora, déjame ver todo eso que no me puedo comer" Dijo guiñándole un ojo al azabache.
"Disfruta el espectáculo" Le dijo coqueto.
Sasuke saco unos jeans oscuros y rectos.
"Bueno, no está tan mal"
Saco una camisa negra ceñida sin mangas.
"Oh Dios…"
Y aun había algo más.
"Oh por Dios ¿Estas loca Karin?" Le lanzo a la chica los trusas rojos que le había incluido en el regalo.
"¿Qué? Hay que estar prevenido, nunca se sabe cuando podrías terminar con un chico buenísimo en una cabina de baño"
"¿Experiencia propia?" Pregunto malicioso mientras se sacaba el jersey azul.
"Si – dijo Karin echando una hojeada al esculpido abdomen de su amigo – es horrible tratar de tener buen sexo cuando descubres que ese fogoso moreno usa bóxers de Bob Esponja" Dijo reprimiendo recuerdos.
"Lo dice la treintona que usa pantis de Hello Kitty" Dijo riendo mientras se quitaba los pantalones de vestir.
"¡Calla! solo tengo un par – dijo apenada – además, aun me falta para los 30"
"Si, dos años" Se puso los jeans ajustados.
"¡Cuatro años Sasuke! ¡CUATRO!" Grito molesta.
"Oh si, seguramente tienes 26 ¿Alguien te cree eso?" Pregunto metiéndose en la ceñidísima camisa negra sin mangas.
"Te ves apetecible, Sasuke-kun" Dijo ignorando la pregunta.
"¿Cuál es el propósito de esta camisa que no me deja respirar?" Dijo tratando de estirarla.
"Las chicas mostramos escotes, tu: brazos y abdomen, sencillo"
Sasuke se paso al asiento del copiloto y Karin le dio otra nalgada.
"¿Disfrutas eso, cierto?"
"Como no tienes una idea"
Ambos sonrieron, al llegar al centro se sorprendió de ver tanta vida, asumió que todos pasaban esa noche en casa con sus familias o amigos.
"Muchos no tenemos familia – le dijo a Sasuke, entendiendo su pregunta silenciosa – por suerte yo tengo un amigo que esta buenísimo y lo voy a estrenar"
"¿Qué?" Pregunto confundido.
"Me refiero a que es tu primera vez en un antro de ambiente" Estaciono y bajaron del auto, antes se cambio los zapatos de piso por unos tacones azul metálico que casi la hacían ver tan alta como Sasuke.
Apenas caminaron a la estrada llamaron la atención, cualquiera se enfocaría en la pareja: una pelirroja curvilínea con micro vestido negro a rayas, bolso a juego con sus tacones de aguja azul metálico y tomando su brazo un alto azabache atlético, de cabellera rebelde y con una camisa que si bien lo estaba congelando, dejaba una vista apetecible de sus bíceps y marcaba sus abdominales. Caminaron a la entrada bajo la atenta mirada de varios espectadores.
"Siento que todos nos miran"
"Claro que si, podre estar solterona pero tengo lo mío y déjame decirte que esos jeans te hacen ver terriblemente violable" Dijo la pelirroja apretando el glúteo derecho de su amigo.
"¡Karin! – la reprendió y tomo su brazo para mantenerla quieta – no sé si quiera verme violable" Dijo algo incomodo.
Cuando llegaron a la entrada se saltaron automáticamente la fila ganándose bullas y gritos de los que esperan desde hacía mucho rato, la pelirroja saludo de beso al cadenero y este la dejo entrar no sin antes mirar considerablemente su escote y trasero cuando la chica se giro, para después dedicarle un guiño cómplice al azabache y susurrar algo como Suertudo y Sasuke solo sonrió, si lo veía en un mundo paralelo: Karin resultaba ser una compañera nada despreciable, incluso era simpática e inteligente, seguía sin entender por qué su amiga era soltera. Al entrar ella hecho un gritito chillón de Kyaaaa al ver a dos adolescentes dándose un tímido beso en el corredor de la entrada.
"Quizá porque eres una loca pervertida" Se dijo a sí mismo, Sasuke.
"Ven acá, aparte una mesa en la zona VIP" Le dijo jalándolo del brazo.
"Tenias todo muy bien planeado ¿Cierto?"
"Totalmente, te dije que si no aceptabas te traería a rastras y déjame decirte que hablaba muy en serio"
Se acercaron a la taquilla donde Sasuke pago con tarjeta de crédito y les pusieron el sello de un colibrí, el cual solo se miraba baja una lámpara ultravioleta. Subieron las escaleras a un segundo piso exclusivo.
"Karin, pantis rosas ¿Es en serio?" Pregunto Sasuke burlón, que subía tras ella.
La chica totalmente sonrojada lo empujo para que fuera al frente.
"Mucho mejor – Dijo ella admirando el trasero de su amigo en esos jeans ajustados – además esta noche el único que tendrá acción serás tu"
"¿Qué te hace pensar eso?" Pregunto viendo la sala VIP.
Automáticamente muchos chicos y mujeres incluidas lo devoraron con la mirada, había personas con antifaces, otras con collares luminosos y algunos más con bebidas que brillaban en la oscuridad.
"No lo sé, quizá es por el barman que esta babeando, los chicos de la esquina que te comen con la mirada o aquellos dos meseros que seguro se están preguntando si soy tu novia o tu amiga" Karin lo tomo del brazos y el mesero que fue más rápido los guio a el sillón del fondo al lado de la pista, tenía un privado con telas transparentes y una pequeña tarima con un tubo.
"Bien ¿Qué les sirvo?" Pregunto el camarero claramente atento a los movimientos de la pelirroja mientras se cruzaba de piernas en el cómodo sofá de peluche.
"Quiero un whiskey" Pidió Sasuke.
El mesero anoto.
"¡Claro que no! – intervino Karin – tráenos dos elefantes rosas" Ordeno la chica y el mesero atendió.
"Enseguida, linda"
"Y sin el linda chico, si eres tan amable" Dijo Sasuke de manera intimidante.
"Sí, señor" Dijo apenado y se retiro.
"Wow… nunca pensé que me celarías, Sasuke-kun" Dijo la chica acomodando su vestido.
"Ni yo – susurro – te veía como un pedazo de carne"
"El termino correcto es vagina con piernas querido Sasuke-kun, eso somos todos aquí, bueno en tu caso un pene con piernas pero entiendes el concepto ¿no? aquí nadie viene a noviar"
"Rollos de una noche, lo entiendo – Dijo sentándose al lado de su amiga – pero ¿Quieres explicarme para que es el tubo?"
"Para que pasado de copas te convenza de hacerme un baile sensual en paños menores" Sonrió la pelirroja.
"Oh si claro y también podría llevarte a mi departamento, dormir contigo y decirle a mi familia que lo de ser gay era solo una etapa"
"Si, también"
Después de dos segundos de silencio ambos rieron, Sasuke sentía que había hecho lo correcto al dejar a la pelirroja entrar en su vida, era una buena amiga que nunca se espero y aunque no lo dijera en voz alta – porque nunca lo haría – realmente la apreciaba.
"¿Estas muy incomodo?" Pregunto la pelirroja al ver a Sasuke muy callado.
"No, no… es que algo me tiene preocupado"
"¿Paso algo con tus padres?"
"Es mi hijo"
"¿Qué pasa con Fugaku-kun?"
"Karin ¿Crees que soy un mal padre?"
La pelirroja dudo, el mesero dejo las copas con el psicodélico líquido rosado y se retiro en silencio. Sasuke tomo la suya.
"¿Realmente es necesaria la sombrillita?" Pregunto y se la quito a su copa.
"No creo que seas un mal padre Sasuke-kun, he visto como por 3 años has dedicado todo de ti a tu hijo y lo has hecho bien pero…"
"¿Pero qué?"
"Has creado a un adulto prematuro en vez de criar a un niño – Sasuke escucho sus propias palabras – dime ¿Qué niño normal detesta la sola idea de jugar en el lodo?"
"Eso es antihigiénico" Dijo dando un sorbo a su copa, era amarga y dulce a la vez.
"Y muy divertido también, Fugaku-kun tiene 3 años, no 30… creo que deberías darle la vida que un niño normal tiene a esa edad, comenzando por sacarlo de ese colegio de geniecillos donde lo tienes"
"¿Qué hay de malo con el colegio?"
"Le están enseñando a comerse el mundo a puños cuando debería estar jugando con carritos, pateando un balón con su papa o comiendo tierra"
Sasuke la miro mal.
"Ok, olvida la parte de comer tierra pero te estoy diciendo Sasuke que sigas como estas si quieres tener un sabelotodo prepotente y amargado antes de los 12 años como hijo, o has algo y permite que viva la infancia que obviamente necesita, si es algo que te preocupe yo puedo ayudarte con lo que quieras, siempre me tendrás ahí para los dos, sabes cuánto los quiero a ambos y de verdad, confía en mí para lo que necesites"
Sasuke considero las cosas un par de minutos y le beso la frente a su amiga.
"Wow ¿Y eso?" Pregunto sonrojada.
"Te has ganado un beso del gran Sasuke Uchiha… - le sonrió – pero ahora dejemos el tema y enfoquémonos en el asunto al que venimos"
Chocaron sus copas y después de 5 elefantes rosas Karin se había vuelto una lapa que no dejaba de abrazar a Sasuke y hablarle al oído con muchas S en cada palabra, obviamente ebria. Sasuke estaba levemente mareado y permitía todo a la pelirroja muy relajado en su lugar, en la pista principal a la que tenían vista privilegiada desde su lugar habían empezado a modelar bailarinas gogo y strippers.
"Karin, mira" Le llamo Sasuke.
"Oh, sí, olvide hablarte del show… podemos llamar a uno a nuestra mesa" Le dijo obviamente animada.
"¿Quieres?" Le pregunto a la pelirroja.
"Preferiría que fueras tu, pero como no creo aguantarte el paso con el alcohol mejor llamemos a un stripper antes de que me duerma"
"Podemos llamar a una chica también, si quieres" Le propuso divertido a su amiga.
"Echo – dijo muy seria - ¡Hey por acá!" Llamo al mesero.
Sasuke reía divertido mientras bebía una margarita.
"Mándame al bombero y a la enfermera" Le ordeno al mesero.
"Karin – le llamo Sasuke un poco alarmado – no estaba hablando en serio"
"Pues yo sí, así que callado y disfruta" Le dijo y le dio un rápido beso en los labios.
Entraron al privado el stripper y la gogo. La chica era pequeña y delgada, traía una peluca rizada y castaña, junto con un sugerente disfraz erótico de enfermera, el stripper tenía un disfraz de bombero muy excitante, un casco y al igual que su compañera: un antifaz.
"Soy Coral, son $15 dlls por baile, $30 por desnudo…"
"Has todo lo que sepas hacer cariño, el dinero no es problema – Dijo Karin con un todo muy seductor – igual tu guapo, aquí mi amigo necesita algo de diversión" Dijo señalando a Sasuke.
Así fue como ambos subieron a la pequeña tarima privada y con la música coordinaron una coreografía recargada de erotismo, la gogo se enfocaba en Karin y el stripper en Sasuke, para la segunda canción ambos chicos habían quedado en interiores y seguían bailando, la gogo hacia acrobacias sexys en el tubo y el stripper movimientos sensuales y sugerentes hincado en la tarima justo frente a Sasuke.
"Sasuke-kun… - Karin no sabía en qué momento empezó a tener la respiración agitada – no… no sé qué me pasa pero esto no me desagrada"
"Tampoco a mi" Le respondió el chico.
La canción termino y la gogo recogió su ropa, se paro frente a Karin.
"Son $50 dlls" Le exigió de mal humor.
"Pero aun falta…" Se excuso ella.
"El antro cierra en 10 minutos"
Karin le dio su dinero y la chica se marcho, a toda prisa. El stripper recogió su ropa y se acercó a ellos.
"Lo mío también son $50 dlls – Dijo con una sonrisa de dientes afilados, Sasuke le pago – perdonen a mi compañera, lleva poco tiempo y aun no se acostumbra a esto"
"¿Tu si?" Pregunto Sasuke.
"Es lo único que sé hacer y nadie me obliga, es un buen negocio" Dijo tomando el dinero y contándolo.
"¿Haces servicio completo?" Pregunto Sasuke, Karin lo miro sorprendida.
"Por supuesto, chico" Respondió el stripper.
"Sasuke-kun ¿Estas seguro de…?"
"¿Cuánto?" Pregunto el azabache.
" $100 dlls y tu pagas el hotel"
"Te daré $200 y será en mi departamento" Dijo el Uchiha.
"Genial" Dijo el chico y se disculpo para ir a cambiarse.
Karin se estaba reincorporando con la ayuda de Sasuke. El chico solo reía por cada torpe movimiento de su amiga, caminaron al auto y esperaron a stripper.
"¿El chico sabrá manejar?" Pregunto Karin algo adormilada.
"Seguro y más vale, porque mi departamento está al otro lado de la ciudad"
El chico llego, con botas roqueras, pantalón desgarrado y una camisa negra de una banda de heavy americana.
"Listo" Dijo
"¿No vas a quitarte el antifaz?" pregunto la pelirroja ebria.
"No, mi anonimato ante todo"
"Como sea – dijo Sasuke metiendo a Karin en el asiento trasero, le lanzo las llaves al chico – tu conduces y que sea rápido antes de que se me baje el alcohol"
"Como diga señor" dijo el chico y emprendieron el camino.
Sasuke iba de copiloto dándole direcciones al chico, en el asiento trasero iba Karin luchando con su ebriedad para no dormirse.
"Por Dios, enciendan la radio o me quedare dormida…" Dijo dejándose caer en el asiento a lo largo.
"¿Siempre es así?" Pregunto el stripper.
"Tiene sueño" Dijo Sasuke y encendió el estéreo, sonaba música tecno de esa que bailaban en los antros.
"¡Sí! – Dijo la chica y empezó a bailar en su lugar – Sasuke-kun no siento mi cabeza" dijo para reír como loca.
El stripper rio al ver por el retrovisor, la chica tenía la sensualidad de un avestruz y por si fuera poco tenía el escote casi hasta el ombligo dejando ver un sostén rosa pastel.
"Y por lo visto tampoco sientes el frio" Dijo el conductor.
"¡Karin! oye – Le llamo Sasuke y le subió el vestido – Tu, en la siguiente cuadra a la derecha, en el edificio rojo y regresa la mirada a la carretera" Le dijo al stripper.
"Bien" Dijo sonriendo.
Cuando estacionaron y lograron dejar a Karin sobre el sillón de la sala, la chica estaba prácticamente inconsciente. Sasuke entro a la cocina y se sirvió un vaso de agua. El chico lo siguió.
"¿Lo vas a querer en tu cocina?"
"¿Qué?" Pregunto Sasuke quien ya tenía el alcohol muy bajo.
"El servicio completo"
Sasuke asintió un poco nervioso y dejo al chico llevar todo.
"No beso en la boca, todo con condón y no puedes quitarme el antifaz ¿Estamos?"
"No te pago para platicar"
Todo comenzó contra la barra de la cocina, afuera eran las 3 am y el ruido de la ciudad estaba durmiendo junto con la gente. Japón era apacible solo en ese lapso de tiempo.
