Titulo: Légende des Dragons
Capítulo 9.- El bosque de las Penumbras. El remordimiento de Gray
Fandom: Fairy Tail
Derechos de Autor: FT no me pertenece, es de Hiro-san, pero los personajes de Kassandra, Violet, Satania, Fold, Ceren, Enfer y Odayin son de mi total autoría (basados en algunas cosas a los personajes de FT)
Aclaraciones:
Capítulo 9.- El bosque de las Penumbras
El remordimiento de Gray
Todos se adentraron a aquel bosque, guiándose por aquel camino empedrado que cubría todo a su alrededor, no podían ver nada a los lados, ni un árbol, ni una rama, ni un arbusto, no se escuchaba absolutamente nada, solamente sus pasos mientras pisaban las piedras y las ramas tiradas por aquel camino. El ambiente estaba frío y tétrico, sin embargo, siguieron adelante.
De entre todo aquel silencio, escucharon voces, voces conocidas, como si quisieran encontrarse, todos se tensaron, todos giraron a buscar de donde salían aquellas voces pero nada, solo podían ver la neblina densa.
-¡No se separen!- había ordenado la peliroja mientras se reagrupaba con todos para no perderse, sin embargo, alguien había desaparecido del grupo.
-¿Dónde está Gray?- preguntó la rubia mientras miraba a todos lados, Lyon buscaba igualmente con la mirada y comenzaron a buscarlo.
-¡Gray!- nada, nadie contestaba- ¡Gray, ¿Dónde estás?- sin embargo, la respuesta era la misma.
Nada. Simple silencio.
De pronto, el grito desgarrador de una voz femenina conocida les hizo girar a todas direcciones.
-¡Evagreen!- intentaron salir en su ayuda, pero la propia Erza era la que los detenía apretando los puños, todos la miraban con reproche.
-¡Erza!, ¡esa era Evagreen!- de pronto, el grito de un par de chicos hicieron que la sangre se les enfriara.
-¡Eve! ¡Hibiki!- el moreno de Blue Pegasus intentó salir corriendo pero el maestro de Crime Sorciere se le antepuso para detenerlo, todos lo miraron con los mismos ojos que a Erza.
-Este bosque está lleno de trampas, si nos adentramos a la neblina, estaremos perdidos, no se separen… - todos apretaron los dientes molestos, preocupados, casi la mitad de sus compañeros se habían perdido en las densas neblinas, sin embargo, no podía hacer nada para rescatarlos.
Seguían avanzando por aquel camino sin voltear atrás, aún a pesar de los gritos desesperados que escuchaban, era desesperante, pero y a pesar del sentimiento de necesidad de ir a salvarlos, sabían que nada podía hacer al respecto.
Gray, de alguna manera se había adelantado a sus compañeros por aquel sendero de neblina, preocupado, estaba bastante concentrado en cumplir con el objetivo de aquella misión tan peligrosa que no se dio cuenta cuando el sendero se fue reduciendo de tamaño hasta desaparecer, fue cuando se detuvo.
-¿Qué carajos…?- se giró en busca de alguien pero no encontró más que neblina blanca, silencio, estaba solo y el ambiente se le antojó demasiado frío, era como si estuviese en aquellas montañas frías donde entrenaba con su maestra al lado de Lyon, sintió añoranza en su corazón, recuerdos vinieron a su mente.
-No imaginaba que tu corazón fuese tan fácil de leer… mago de hielo- la voz amenazante de una mujer se dejó escuchar momentáneamente haciendo eco en todos lados mientras Gray intentaba girar a todos lados en busca de quien había sido, aunque lo sospechaba.
-Sal de ahí, maldita manipuladora de mentes- gruñó molesto y de entre la neblina, pudo ver la silueta de una mujer con un paraguas en forma de hongo, caminaba lentamente hacia él como si estuviese dando un paseo sin importarle nada.
La silueta se detuvo frente a él y la neblina se disipó lo suficiente para ver quién era y sus ojos se abrieron a la par, mirando como Juvia estaba delante de él, lo miraba con frialdad, como si no le conociera e intentó acercarse, cauteloso, pero algo le llamó la atención.
El escenario ya no tenía niebla, estaba lloviendo y estaba en el tejado de aquel gremio que los había atacado y fuera disuelto tiempo después… justo al que pertenecía Juvia cuando se conocieron.
Sus ojos grises se giraron nerviosos pero afiló la mirada molesto mientras preparaba un ataque con su magia de hielo, pero la chica frente de si cambió radicalmente por un rostro angelical, ojos chocolate y cabello rubio, la mirada triste de aquella chica ahora le decía que debía detenerse.
-Lucy… -susurró suavemente mientras deshacía su hechizo y dejaba su defensa descubierta y la chica comenzó a llorar amargamente, sujetándose el rostro, como si quisiera apaciguar sus lágrimas, Gray se acercó a ella pero fue detenido por las palabras de esta.
-¿Por qué Gray?... ¿¡POR QUE DEJASTE IR A JUVIA!- el reclamo de la rubia le cayó como balde de agua fría. ¿Haberla dejado ir…? Y retrocedió un par de pasos.
-Yo… no… Lucy… -la rubia seguía llorando amargamente y cambio su figura ahora a la de una pelirroja que en su mano, una espada plateada que brillaba con amenaza y de la nada, comenzó a atacarlo sin piedad, Gray como podía se movía para evitar la espada de la pelirroja.
Conmocionado por la visión de la rubia y el ataque de la pelirroja no se dio cuenta de que la espada de su atacante, atravesó su estómago hasta que fue demasiado tarde, el dolor lo traspasó y la sangre emanó libre hasta su boca, y sus fuerzas se iban cayendo al suelo sin saber que sucedía, no sentía el tiempo de preguntarse qué más.
Antes de caer, pudo ver la silueta de Juvia parada frente a él que lo miraba con arrogancia y frialdad, la espada que escurría con su sangre, en la mano de la maga de agua.
-Gray-sama…-esa voz, sentía que la espada dolía más con esa voz.
-N-No… -le era difícil hablar- No Juvia… no… -pidió a la maga de agua de forma desesperada y de pronto, abrió los ojos asustado, estaba sudando frío, recostado en aquel empedrado miraba la nada, la neblina llegaba hasta lo alto de los árboles, no permitiendo ver el cielo.
Aturdido, se sentó en el suelo y se tocó el estómago, sin herida, sin espada, y al girar a buscar a alguien, solo encontró a una maga de cabellos rosados en caireles con una sonrisa petulante.
-¿Sabes?, pensé que por usar el elemento del hielo, sería más difícil entrar en tu memoria… pero al parecer, eres tan transparente como el mismísimo hielo-la sonrisa de la chico hizo que Gray afilara la mirada peligrosamente.
-¿Dónde está Juvia?- preguntó molesto, levantándose del suelo, con su defensa en alto, dispuesto a atacar.
-Muerta, tú la mataste…-dijo señalando hacia uno de sus lados, el cuerpo de la maga de agua estaba empalado literalmente por una estaca de hielo mientras los ojos de Gray se abrían sorprendidos.
-No, no yo… -de pronto, Gray cayó en cuenta de algo, ciertos detalles, algo que era casi imperceptible, detalles que había aprendido a ver en la maga de agua que apostaría su vida a que nadie más que él se percataría de eso y con su magia, congeló aquella ilusión creada por Satania.
-Veo que te diste cuenta…- dijo mofándose de él.
-Creas malas ilusiones-respondió molesto
-Pero las creíste al comienzo, aunque déjame decirte una cosa, mago de hielo, la verdadera Juvia, ya no es la que conoces, ella no te recuerda, ella no desea ser salvada por un príncipe de hielo que la ha estado ignorando…-las palabras salieron de los labios de Satania cuales dardos al pecho del Fullbuster quien apretó los puños dispuesto a atacar.
-¡No sé de lo que hablas!- gritó, Satania borró su sonrisa y se mostró molesta.
-¿No sabes?... ¿O no quieres saber? – La voz de la chica se escuchaba molesta- Ella siempre estuvo para ti, ¿verdad? – detrás de Satania, la imagen de una Juvia llorando a solas en su cuarto, gimiendo el nombre de Gray con tristeza.
-¡Eso es mentira!- intentó defenderse.
-¿Sabes?, no sé qué te vio esa maga de agua –despreció- Tampoco sé el por qué prefieres más a una rubia que está loca por tu amigo o a una pelirroja que no tiene ojos más que para su amado traidor… -Gray apretó los puños.
-No te metas en lo que no sabes… -gruñó molesto.
-¿No lo sé?, Yo sé todo de ella, puedo ver lo que hay dentro de ella, ella sufre por tu culpa… el recuerdo de tu maestra muerta, tus compañeras peliroja y rubia, la hija de tu maestra… todas ellas opacan la presencia de Juvia ante tus ojos, ¿O me equivoco?- Gray sacó una lanza de hielo, lanzándola hacia la maga de mentes.
-¡No sabes lo que dices!- Sin embargo, la lanza de hielo se desvaneció antes de llegar a la maga pelirosa.
-¿Cuál es el propósito de venir por ella?- preguntó seria, con la mirada fría y molesta- ¿Solo porque es parte del gremio?- Gray apretó los puños.
-¡ICE MAKE: LANZAS!- un sinfín de flechas de hielo salieron disparadas hacia la maga peliroja sin embargo, de nuevo no llegaron a golpearla, Gray solo miró consternado.
-¿Qué te une a la maga de agua?- apretó los puños- ¡¿Por qué te amaba tanto?- se comenzó a alterar.
-¡TU NO SABES NADA DE LO QUE ME UNE A JUVIA!- gritó molesto.
-Yo lo sé todo, yo lo vi todo… solo la lastimas, solo la hieres. ¡ES POR ESO QUE VOY A DESTRUIRTE- gritó molesta logrando que su magia comenzara a formar un circulo debajo de los pies de Gray- ¡CHANGE OF MIND!- invocó extendiendo su mano hacia el mago de hielo el cual fue cubierto por una luz rosada haciéndolo gritar de dolor.
Gray cayó de rodillas con los ojos en blanco mientras en su mente, los recuerdos comenzaban a acabarlo.
-¿Dónde estoy?- no podía ver nada, era total oscuridad mientras caminaba hacia ningún sitio hasta que escuchó la voz de alguien.
-¡Gray-Sama!- la voz de la maga de agua, hizo eco en todo el lugar vacío y oscuro, Gray intentó encontrar de dónde provenía aquella voz y dio con una pequeña luz a la cual comenzó a correr para alcanzarla.
Cuando llegó, pudo ver el gremio como si nada, en una de las clásicas tardes de flojera donde todos tomaban y disfrutaban, se pudo ver a sí mismo a su propio lado de perezoso en una mesa mientras comía sin preocuparse, su pecho sentía un incomprensible sentimiento de felicidad mientras se veía comer y se miró las manos en las cuales las encontró con guantes blancos y se sorprendió.
De algún modo, se giró de nuevo a donde estaba su propia persona y lo vio dándole la espalda, un enorme sentimiento de rechazo se instaló en su pecho y se levantó golpeando la pesa con fuerza logrando que todos voltearan menos… él mismo, sus ojos se humedecieron inexplicablemente y apretó los puños.
-¿Qué… está pasando?- se preguntó con los ojos ardiéndole por las lágrimas.
-A eso se le llama rechazo– la misma voz de la maga pelirosa, se escuchaba desde ningún lugar y a la vez en todos, Gray sentía que su corazón se partía en mil pedazos.
El Gray que tenía frente de si, se levantó sin decirle ni una sola palabra, alejándose de él, todos se acercaban con sonrisas, pero de alguna extraña razón, no quería ver la sonrisa de ningún otro más que las de aquel Gray que estaba caminando como si nada y se sintió siguiéndolo sin importar nada.
Recordó ese día, los pasos de ese Gray se dirigieron a un bar cercano solo para ir a tomar "apaciblemente" sin tener que soportar el gremio, ni a Natsu, ni a Juvia ni a Lucy ni a Erza, solo quería embriagarse a solas pero recordó como Juvia se le había acercado de la nada, y según él, "amablemente" se deshizo de la maga de agua, diciéndole que estaba ocupado y que iba a salir de misión.
Cosa que era una vil mentira.
Su pecho se encendió de preocupación y de tristeza aún más grande, sus mejillas se sintieron húmedas y frías, sus ojos ardieron y se dio cuenta de que estaba llorando, el ambiente se humedeció y giró los ojos hacia el cielo viendo las nubes grisáceas que anunciaban la lluvia que después se desató con violencia.
Recordó que maldijo la lluvia de ese día, sentía como si el cielo llorara con su propia tristeza, como si estuviera conectado con las nubes para dejar salir todo su pesar en forma de lluvia.
Volvió a bajar la mirada, y el charco de sus pies, le regresó la imagen más extraña e inexplicable que pudo haber visto jamás, traía puesto un vestido blanco, su cabello era azul cielo y sus ojos azules oscuro, su piel era blanca, su expresión de tristeza.
¡Estaba en el cuerpo de Juvia!
De pronto, la escena se apagó y sus manos volvieron a la normalidad pero sus ojos todavía seguían ardiendo por aquellas lágrimas que no eran suyas.
-Yo no quería… Juvia- apretó las manos con coraje, más hacia sí mismo por mentiroso, por ignorante… y sus ojos se escondieron bajo su fleco y comenzó a caminar lentamente hacia la nada adentrándose en aquella oscuridad que lo estaba consumiendo.
Apretando las manos, sus pasos eran pausados, lentos, era como si no quisiese avanzar en realidad y apretó los dientes, molesto, gruñendo y comenzó a correr hacia el frente, era como si quisiese alejarse de aquella oscuridad infinita, o de aquellos sentimientos que lo embriagaban.
El recuerdo de Juvia, caminando con su paraguas, la primera vez que la vio, cuando era su enemiga, inundó sus sentidos.
-Siempre sabía dónde estabas… -
La imagen de una Juvia detrás de un pilar, mirando a Gray desde lejos, apareció de la nada.
-Yo siempre me di cuenta… -
El recuerdo de una Juvia sonriente, apareció en aquella oscuridad, fugaz, como vino, se fue.
-Yo siempre me hice el desentendido…-
Ahora, el recuerdo de una Juvia llorando mientras él era tachado de traidor, defendiéndolo a toda costa.
-Yo intenté alejarla de mí… -
El recuerdo de una Juvia mirándole la espalda mientras él caminaba alejándose de ella sin decirle ni a donde iba.
-Pero por cobarde, no podía dejarla ir… -
El recuerdo de una Juvia sonrojada, con el vestido de noche antes de ser secuestrada.
-Por egoísta no podía dejar que alguien más tomase mi lugar…-
La imagen de Lyon cortejando a Juvia hizo que apresurara el paso mientras corría incansablemente hacia una luz que brillaba más que las que estaban alrededor, su corazón latía con fuerza, nadie ni nada le arrebataría a Juvia.
-Yo la protegeré…-
La visión de una Juvia asustada y lastimada, le hizo afilar la mirada molesto.
-Yo la haré mía…-
Las lágrimas de Juvia, el cielo gris, la lluvia cayendo de forma torrencial. Juvia parada en medio de una tormenta con sus manos cubriendo su rostro, sollozando con una profunda tristeza.
-Volveré a ver tu sonrisa…-
La imagen de una Juvia inconsciente, en los brazos de Kassandra desapareciendo.
-¡JUVIA!- gritó atravesando aquella luz antes de volver a la realidad.
-Se ha liberado- la voz suave de Satania rezumbó en medio de la total oscuridad de aquella habitación –Sus sentimientos con Juvia son demasiado fuertes..-, frente a ella, estaba Kassandra mirando el ventanal.
-No esperaba menos…- cerró los ojos mientras sonreía con suma suavidad- Pronto llegarán…-
Satania agachó la cabeza en forma de respeto.
-Kassandra-sama, esto es innece…- se quedó callada ya que la energía de Kassandra la amenazaba.
-…. Ya están en la puerta- Satania miraba asustada la espalda de la pelinegra, su cuerpo temblaba, cuando quería, Kassandra era dulce, o cuando estaba molesta, podía provocar demasiado miedo.
Por otro lado, en la entrada de la mansión.
-¡Gray! ¡Resiste, engendro de la oscuridad!- gritó un pelirrosado quien agitaba vehemente el cuerpo de un inconsciente Gray mientras todos le miraban con una gota en la nuca, Lucy intentaba detener a Natsu de semejante maltrato de indefensos magos de hielo inconscientes.
-¡JUVIA!- gritó Gray despertando de golpe asustando a Natsu que saltó hacia atrás como todos los demás, después, recibió el merecido golpe de las manos de la peliroja.
-¡IDIOTA!, ¡No nos des esos sustos!- dijo molesta para después suspirar aliviada.
-¿Dónde estoy? – preguntó el mago de hielo mirando a todos lados, percatándose que estaban al final del camino, frente a un enorme portal de hierro forjado con oro y plata, el símbolo de una familia rica relucía entre aquella neblina que aún los estaba cubriendo.
Gray se levantó del suelo, seguido de Natsu y de Lucy mientras se enfrentaba a aquella puerta, molesto.
-¡Sal Kassandra!- gritó la pelirroja mientras todos tensaban sus cuerpos, esperando un ataque sorpresa, lo que fuera por parte de la bienvenida de aquella mansión que era en realidad las instalaciones del Gremio de Kassandra. Fallen Soul.
De la nada, aquel emblema dorado de la familia Hamilthon que estaba en la puerta, comenzó a transformarse en aquel pentagrama con la flama en el centro, a los cuatro lados de aquella figura, las cuatro figuras de los cuatro elementos, todos miraban sorprendidos y asustados a la vez aquella transformación.
Justo frente a la marca del gremio, la presencia en holograma de Kassandra que había visitado el gremio antes de partir, se apareció en forma de una neblina más oscura mientras miraba a todos los presentes.
-Bienvenidos a la mansión Hamilthon –todos afilaron la mirada.
-¡Da la cara, maldita cobarde!- gritó Natsu, sin embargo, la pelinegra bajó la mirada, sin atreverse a ver los ojos de los demás, especialmente los de Gray y los de Erza.
-Sus compañeros que faltan… -todos se pusieron en plan de defensa- Están perdidos en el bosque de las Penumbras, Satania y mi maga elemental de aire, están torturándolos…- la voz de la pelinegra se escuchaba triste, como si quisiera detener todo.
-Maldita… -todos se sorprendieron al ver a Gray apretando los puños y los dientes, molesto.
-Para poder llegar a mí, deberán pasar por las seis puertas principales de la mansión… -sus ojos violetas se giraron a los presentes- el 4Elfen, Ceren y Satania, los esperarán en cada una de las puertas… y yo, estoy en la cima de la mansión, el cuarto de la corona- la pelinegra sonrió suavemente.
Todos la miraron con los ojos llenos de molestia.
-Erza... Espero que los hayas traído-y la imagen de Kassandra desapareció.
Todos miraron a la pelirroja quien solo apretó los puños molesta, nadie dijo nada, nadie se atrevió a comentar nada y de pronto, la puerta de metal, comenzó a rechinar de que iba a comenzar a abrirse lentamente para dar paso a un jardín hermoso, donde las flores estaban en su mejor imagen.
Todo parecía precioso y pintoresco, pero nadie se atrevió a decir algo al respecto, solo caminaron hacia la entrada de la mansión, una enorme puerta de madera forjada con el mismo emblema del gremio en oro y diamantes, Natsu y Gray se atrevieron a abrir la puerta, los demás esperaban preparados.
En el cuarto más alto de la torre, Kassandra estaba junto a Satania, observando atentamente el jardín, su semblante se reflejaba triste.
-Kassandra-sama… -la pelirosa estaba hincada detrás de ella, la pelinegra, miraba por el ventanal hacia el jardín donde podía ver a los magos, adentrarse hacia su propiedad.
-Prepárate para pelear… -susurró sin girarse a ella.
-Aún creo que esto es innecesario… -susurró la pelirosa, ganándose una mirada fría por parte de Kassandra.
-Esto es necesario, para poder terminar todo, si no, nada hubiera valido la pena… -sus ojos se giraron de nuevo hacia el jardín y su semblante se suavizó –
-Si, como usted diga…-
-Retírate- la orden fue acatada sin decir absolutamente nada.
Los ojos de Kassandra se reflejaban en aquel cristal, podía ver como el cielo estaba gris y bajó la mirada triste.
-Solo espero, que estén vivos… para cuando lleguen hasta mí, Erza, Gray… -susurró.
Sus ojos se giraron hacia la fotografía que estaba a su lado, y con cuidado la tomó acariciando el cristal, en este, se podía ver a Kassandra con un hombre y un par de pequeñas niñas que se abrazaban a ella mientras sonreían alegres a la cámara.
Su mirada se oscureció debajo de su fleco y dejó el retrato sobre la mesa de nuevo.
-Gray… no cometas los mismos errores, por segunda ocasión… -susurró suavemente y caminó hacia afuera de la habitación, cerrándola.
Por otro lado, en la entrada de la Mansión.
La primera sala, el recibidor, era elegantemente decorado con maderas finas, cortinas de terciopelo y seda, figuras de porcelana y unas enormes escaleras que llevaban hacia una puerta, igualmente enorme pero que parecía algo más descuidada, la cual decía sobre esta:
"Al pasar por aquí, abandona toda la esperanza"
Todos se quedaron de pie, mirando el letrero nada alentador.
-Esto no me da buena espina…-susurró Lucy, siendo apoyada por las chicas del equipo.
-El ambiente se siente demasiado caliente, el aire es como si quisiera quemar…- dijo Wendy mientras probaba su elemento.
-"Perder toda esperanza…"- Levi meditaba con una pose de inteligencia mientras Gajeel la miraba.
-¿Qué sucede, Enana?-
-He escuchado esa inscripción antes, era en los Mitos Griegos, en lenguas antiguas, leyendas de épocas lejanas… - todos la miraron. – Era la entrada a uno de los lugares míticos de la antigüedad-
-¿Entrada a dónde?- Preguntó Erza mientras miraba atentamente la puerta desarreglada.
-Era la entrada al Infierno – todos se quedaron callados y con una expresión sombría. Lucy tembló igualmente que Sherry que se apretó del brazo de Ren, Lyon solo giró hacia la puerta.
Debía concentrarse en la pelea, todo esto era por Gray y por su amada Juvia, por Fairy Tail, sus amigos.
-Esto es interesante… ¿En el infierno no hay fuego? – la sonrisa de Natsu les dio esperanza a todos- ¡Estoy encendido!- y comenzó a correr hacia aquella puerta. Los demás le siguieron de cerca.
Al llegar a aquella puerta, Natsu la abrió sin contemplaciones, el calor que emanaba de la habitación era sofocante, todos miraban como el ambiente pesaba.
-Oh, ¿Ya llegaron?... jejeje, me estaba aburriendo… -la voz macabra de un hombre se escuchó desde el fondo de la habitación, sentado en aquel trono.
Todos se dispusieron a pelear.
¡Lo he terminado!
Por fin se acercan las batallas jajajajaja esto se pondrá bueno xDDD, en fin, les dejo el titulo del siguiente capitulo:
La Primera Puerta: El Infierno de la Mentira. Enfer, el Demonio.
Espero que les haya gustado este capitulo que la verdad a mi me gustó mucho como me quedó, ya era necesario algo de Gruvia y aparte de que la historia dará un pequeño giro casi inesperado, pero aún asi, espero lo esperen con ansias, y perdón por el pleonasmo pero es que estoy emocionada jajajajaja.
Yukistar: Me alegro mucho que en cada capi me dejes comentario, gracias! De la Ciudad de Olive, al comienzo pensaba hacerla una ciudad falsa, pero en realidad la hice de esa forma por el propio poder de Satania, como es la mano derecha de Kassandra, debe de poner todo en orden antes de la batalla jajaja. Del camino, solo Gray cayó por ordenes de Kassandra directamente, quería saber que tan fuerte era el vinculo sentimental de Gray hacia Juvia por que ya conocía lo que sentía Juvia hacia Gray, es fundamental.
Mafi ariadne: Jajaja, las peleas están comenzando por fin, ya casi se viene el encuentro con Juvia y de Meredy y Ultear solo es cariño maternal, nada más xD. De Kassandra, no puedo decirte, solo te adelanto que la sorpresa es que Kassandra planea algo que nadie se espera, Gray le recuerda a "alguien" jajajaja. Y lamentablemente Gray va a sufrir mucho u_ú.
Annyuska14: Muchas gracias por leer, espero este también puedas leerlo jajaja. De Lyon está en una batalla interna, no niega que Juvia le gusta y demás, pero aún se siente mal por perder a Sherry.
Andrea: Jajaja muchas gracias por tu comentario. Si, ya falta poco para que Juvia vea a Gray, aunque Satania adelantó un poquitín ahorita de lo que puede pasar jajaja. Nos vemos y espero no haber defraudado n_n.
