Disclaimer: FMA no me pertenece (¡ojala fuera mío! Seria 100% RoyEd :$) solo lo tome prestado de su autora Hiromu Arakawa
Pareja: Roy & Edward
Disfruten el capitulo n.n
Edward se encontraba sollozando en el pecho de Roy mientras que este se dedicaba a acariciar su cabello y espalda mientras le decía cursilerías para hacerle sentir mejor.
Odiaba ver a su niño así, y más por su culpa.
Pensó, ¿Que podía decirle para que olvidara su dolor? y se le ocurrió lo más tonto que podía decir, pero que sabía que le haría hacer algún berrinche, sonrojarse o alguna otra cosa.
–Ed, sé que no es el momento pero te extraño-Edward miro confundido a Roy y este le contesto con una sonrisa-Tus besos-Dijo depositando un dulce beso en los labios del rubio-Tus abrazos-Roy apretó mas al rubio contra su cuerpo causando un suspiro por parte de ambos-Tus caricias-Dijo el morocho comenzando a acariciar el abdomen del rubio y comenzó a abajar la mano pero se detuvo con una risa antes de llegar a la entrepierna de Edward.
– ¡Eres un pervertido Mustang! –La pareja comenzó a reír y Edward se abrazó de Roy con más fuerza escondiendo su rostro entre el cuello del morocho inhalando el embriagador aroma de su colonia.
Trisha escuchó el grito del rubio, y como este lo dijo en tono molesto fue dispuesta a golpear a Roy debido a que creía que el moreno quería abusar de su hijo, pero al llegar escucho las risas de la pareja y decidió quedarse fuera del estudio y escuchar la conversación.
–Así me amas pequeño – Roy miro a Edward quien se sonrojó y lo miro molesto.
– ¿¡A quien llamas pequeño! – El morocho rió y recibió un golpe de parte del rubio con su brazo derecho.
– ¡Hey! Tienes un brazo fuerte –Roy se acerco seductoramente a la oreja del rubio y le susurro de forma coqueta mientras apretaba el cuerpo del rubio – Tu eres mi pequeño Edward. Mi pequeño de cabellos dorados – Roy depositó un beso en la cabeza del rubio – Te Amo Edward – Trisha acerco la mirada a la puerta y vio como su hijo y "ese hombre" se miraban con amor y un vacio se presentó en su estomago con culpa.
– ¿Ya te vas a poner cursi? – Edward rió y miró a Roy quien lo miraba "ofendido" y recargo su nariz en la pálida mejilla del morocho depositando muchos besos cortos en ella.
– Vamos Ed, no son cursilerías, es la verdad – Edward rodo los ojos y besó a Roy, imagen que a Trisha incomodó debido a la pasión con la que ellos dos se besaban – Ed, sonríe –Edward lo miro confundido y Roy continuo hablándole con una sonrisa – Amor, es tu madre, ella no te puede odiar…. A mí me puede odiar pero no a ti, agradece que no se comportara como mi padre al enterarse – Edward frunció el seño y miró molesto a Roy.
– ¡Tu padre casi te mata a golpes! No sé cómo lo dices tan calmado –Roy se encogió de hombros y Edward sollozó – ¿Pero y si me odia? No podría soportarlo Roy – El morocho abrazó a Edward y el rubio recargó su cara en el hombro del moreno.
–Edward no digas tonterías, tu madre te ama, un padre no podría odiar a su hijo –Roy se quedo pensativo y le sonrió a Edward – Podría hablar con ella… Digo, no es que sea el mejor partido pero….- Edward le interrumpió con una risita maliciosa.
–Sí, lo sé… Serás viejo, un bastardo, mujeriego, incansable… si sabes a lo que me refiero, además….-Edward se cayó debido a la molesta mirada del azabache y solo rió – Sabes que te amo así… ¡Anciano!
–Oh, calla ENANO – Antes de que Edward pudiera comenzar su berrinche Roy lo besó de forma apasionada metiendo su mano bajo la playera negra del rubio.
Trisha se cubrió la boca con una mano y cerró los ojos. Su bebe…. Trato de borrar la última imagen y se concentro en lo que su niño había dicho. Ella jamás podría odiarlo.
Le pediría una disculpa al día siguiente…. Pero también tenía que hablar con ese hombre y asegurarse de que en verdad quería a su hijo y no solo quería jugar con él.
Cuando volvió a dirigir su mirada a su despacho se encontró con una imagen que la hizo quedarse helada y sentir un frio recorrer todo su cuerpo.
Edward estaba sentado en las piernas de Roy, enrollando sus piernas alrededor de las caderas del moreno y besándose con pasión. Pero antes de que Trisha pudiera interrumpirlos (Y matar a Roy) la pareja se separó con las respiraciones agitadas.
–Si tu madre nos viera, estoy seguro de que me hubiera matado –Dijo el moreno con una sonrisa a lo que la castaña frunció el sueño ya que Roy no se había equivocado, moría de ganas de matarlo pero decidió seguir escuchando – Creo que tu estas igual de acuerdo conmigo sobre eso ¿No? Y sobre que hay que calmarnos – Roy levanto la ceja y dirigió una mirada lujuriosa a la entrepierna del rubio que ya estaba muy despierta.
– ¡PERVERTIDO! – Edward tapo los ojos zafiro del moreno y comenzó a reír – ¿Qué tal si checamos esos análisis? Quiero saber si tendré un mini-Roy – El moreno rió y Edward lo miró feo – No me importa lo que pienses bastardo, si es niño se llamara Roy y punto.
–Vaya, suenas como toda una madre – Roy le quito los análisis de la mano al rubio y lo miro con ternura – Bien, se llamara Edward Roy y no repliques enano –Edward se cruzo de brazos y el azabache lo besó – ¿y si es niña?
Edward sonrió
– Tendrás el gran privilegio de elegirle un nombre, pero el otro será Trisha ¡Y no me importa si no quieres! Pelee mucho con Al para conseguir el nombre… aunque perdí…pero aun así le pondré Trisha.
Roy miró divertido al rubio quien se cruzó de brazos molesto
– Me encanta – Besó los labios de Edward que se quedo con la boca abierta.
La castaña abrió los ojos sorprendida y sus ojos se humedecieron, su Edward le pondría su nombre a su futura hija.
Lo que más le sorprendió fue que el moreno acepto muy fácil el nombre, incluso parecía que le agrado la idea.
– ¡Vamos! ¡Quiero ver los papeles! – Edward se abalanzó sobre Roy intentando conseguir los papeles ante la divertida mirada del morocho.
–Calma Ed, ¿Quieres que lo lea yo o los quieres leer tú? –Edward miró indeciso a Roy, y Trisha comenzó a morderse las uñas con nerviosismo, quería saber si su niño tendría algún embarazo.
–Léelos tú… ¡Pero rápido! – El rubio empezó a saltar en su lugar y miraba ansioso a Mustang que cada vez se ponía más serio y con ello la gran sonrisa de Edward desapareció- ¿Y bien?
–Edward tu…–Suspiro – Salió negativo – El rostro del rubio estaba serio y se podía observar una gran decepción en sus ojos a lo que Roy tomo sus manos mirándolo preocupado – No te has estado alimentando bien ¿Verdad? –Edward negó y Roy empujo el cuerpo del rubio contra el suyo con brusquedad abrazándolo fuertemente – Las nauseas deben ser por eso… ¿Edward? Mi amor… ¿Estás bien? Edward seguía en shock y Roy separó el cuerpo del rubio tomando los hombros de este con sus manos y sosteniéndolo frente a él.
–Estoy bien Roy, no te preocupes, es solo que… Esperaba…. Olvídalo, habrán mas oportunidades –Edward se recargó en el pecho de Roy, inhalo el perfume del morocho y puso su mano humana en su vientre.
Trisha decidió dejarlos solos sintiendo una gran culpa por espiar a su hijo y se retiró a su habitación.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Unos cabellos castaños se observaban correr por toda la casa Elric en busca de un rubio de cabellos largos.
El pequeño Alphonse Elric estaba buscando a su hermano mayor del futuro, quería preguntarle tantas cosas sobre el futuro, cosas que su yo del pasado no quería decirle, por lo que buscaba a su hermano ya que aunque el rubio no quisiera decirle nada, era tan distraído que terminaría diciéndole algo.
El pequeño castaño entró sonriendo al despacho y se encontró con una tierna escena.
Edward estaba dormido en el pecho de Roy quien lo abrazaba por la cintura con fuerza.
Al no quería despertar al rubio pero la curiosidad lo mataba y empezó a sacudir con delicadeza el pequeño cuerpo de Edward quien abrió sus ojos dorados y vio con una sonrisa adormilada a su hermano quien se sonrojó al ver que el moreno de ojos zafiro también despertó.
– ¿Qué ocurre Al? –El pequeño castaño salió corriendo y Edward intento levantarse con una risa pero la mano de Roy no soltaba sus cintura de forma posesiva – Roy –El moreno sonrió coquetamente pero al ver la mirada molesta de Edward lo soltó.
–No te enojes conmigo… amor –Roy movió las pestañas de forma coqueta causando un sonrojo y una risa en Edward quien volteo la cabeza para evitar la penetrante mirada de Roy.
El rubio aun no estaba acostumbrado a los apodos "cursis" como él los llamaba por lo que siempre que el moreno le decía uno él se sonrojaba.
–Iré con mini-Al y tratare de hacer tu desayuno, mientras tu sigue holgazaneando como siempre "bebé" – El rubio rio ante la mirada de incredulidad de Mustang y se levantó del suelo, pero antes de salir recibió una palmada en el trasero por parte de Roy quien lo miraba divertido y lujuriosamente a lo que Edward le contesto con un gesto grosero con el dedo, luego rió junto con el Coronel y salió del estudio sonrojado.
El rubio buscó por toda la casa a su hermanito y cuando lo encontró se recargo en la pared asustando al pequeño al hablar.
– ¿Para que querías despertarme Al? –El castaño se sonrojó y Edward lo miró con ternura.
–Yo… Lo siento hermano, es que…quería saber cosas del futuro y yo… ¿Con quién me casare? – El castaño soltó de repente por lo que Edward se sorprendió y luego comenzó a reír.
– ¿Tan pequeño y ya te gustan las niñas? Se supone que a tu edad las niñas te dan asco – Edward rió de nuevo y miró a Alphonse– Tal vez tu yo del futuro no me perdone el que te diga pero creo que tienes derecho, después de todo no lo recordaras. Su nombre es Mei Chang, es una chica adorable aunque… –El recuerdo de cuando la niña conoció a Edward le vino a la mente y recordó la decepción de la pequeña al ver a un Edward más bajo de lo que esperaba y lanzo un gruñido - ¡Esa niña! – Pero luego recordó cuando su hermano y Mei le pidieron que sea el padrino de su hijo o hija aunque la chica tuviera solo un mes de embarazo.
Edward sonrió y se alegro al recordar que su hermano y su prometida lo aceptaron cuando descubrieron las preferencias de Edward.
–Y…uhm… ¿El señor que estaba en el estudio de papá es tu novio? – Edward se sonrojó de golpe y el castaño continuo – ¿Y eres feliz con él? Porque si no, conocerá que tan malo es Alphonse Elric cuando dañan a alguien que quiero.
Edward rió y se sintió como una adolescente donde su hermano mayor le defendía protectoramente del chico con quien sale, solo que él no era una adolescente, ni siquiera era mujer. Y quien lo defendía protectoramente no era su hermano mayor, si no su hermano menor… y de 5 años.
–No te preocupes Al, si el bast…Si Roy me hace daño yo mismo me encargo de golpearlo –Edward miró sonriente a su hermano y le sacudió el cabello –Al, ¿Qué te parecen waffles para desayunar? –El castaño sonrió feliz y fue a su habitación a despertar a Ed y al Alphonse del futuro causando una risa de parte de Edward quien se dirigió a la cocina.
Trisha Elric bajo las escaleras al oler un dulce aroma y se dirigió a la cocina, deberían ser Edward o Alphonse. Sintió culpabilidad y se apresuro a llegar y vio al rubio sonreírle débilmente.
–Edward, hijo… –El rubio sintió nervios y volteo a ver a la castaña quien lo miraba con una sonrisa – ¿Sabes cocinar? – El rubio asintió – Te diré un secreto para los waffles que yo se que son tus favoritos de desayuno, agrégale un poco de vainilla y un toque de canela, veras que te quedan muy ricos. ¿Dónde aprendiste a cocinar?
–Pues, eh viajado mucho y con mi apetito debí aprender a cocinar por si en la noche en los hoteles me daba hambre, además… -El rubio dudo si mencionar al azabache pero decidió arriesgarse – Roy odia cocinar así que cuando estoy de humor le preparo comida, cuando hace algo que me molesta lo obligo a que prepare su propia comida, cosa que es un castigo para el porqué la verdad, cocina horrible –El rubio espero alguna reacción molesta por la mención de Roy pero Trisha solo sonrió.
–Edward yo…Te debo una disculpa, no debí reaccionar así, es solo que…. Yo siempre creí que tú y Winry…-Edward no se sorprendió ante la mención de su amiga de la infancia y solo le dio una mirada triste a su madre.
–Mamá, no te disculpes, no te puedo culpar…el saber que tu hijo mayor es homosexual no debe ser fácil, menos el saber que se va a casar y sobre Winry ella y yo lo intentamos pero no funciono, ahora sale con un chico llamado Russell –Trisha sonrió y abrazo a su hijo fuertemente.
–Hijo, lamento no estar el día de tu boda… ¿Puedo ver el anillo? –El rubio sonríe y extiende su brazo izquierdo retirando anteriormente su guante y la castaña observo el grabado – ¿Juntos por siempre? Espero por su bien que lo cumpla. ¿Dónde está tu prometido? Me gustaría hablar con él.
– ¿No lo mataras verdad? No quiero quedar viudo antes de tiempo –Dijo el rubio bromeando – Esta en el estudio de Hohenheim. ¿No quieres desayunar antes?
–No hijo, aun no. Primero quiero hablar con el Coronel y no te preocupes no lo matare, te lo devolveré sano y salvo.
Trisha se dirigió al estudio y al entrar encontró al Coronel leyendo un texto de Hohenheim cabeceando con sueño.
– ¿Coronel Mustang?-El moreno se sobresalto y se puso nervioso.
–Señora Elric, yo….-Roy estaba muy nervioso, sabia lo impulsivo que era Edward cuando estaba molesto, y si Hohenheim era calmado quería decir que saco ese carácter de Trisha. Roy trago saliva, si Ed era temible cuando estaba molesto no quería saber cómo era Trisha molesta– ¿Ocurre algo?
–Coronel, quiero saber algo –Roy volvió a tragar saliva- Cuando nos conocimos parecía que usted me coqueteo, o por lo menos eso pensó mi hijo. Mi pregunta es ¿Le coquetea a todas las mujeres o solamente a la madre de su prometido? –El rostro de Trisha era de molestia y puso sus manos en sus caderas.
–Pues vera señora Elric…Espero no se moleste por mi respuesta pero sinceramente adoro ver a Edward celoso, se ve tan adorable – Roy se sonroja ¿Él había dicho eso? ¡Demonios! Se estaba convirtiendo en un cursi.
–Esa no es la respuesta que esperaba pero bueno… ¿Usted en verdad ama a mi hijo o solo juega con él? ¿Por qué a él? Usted no parece un hombre con gustos…de su mismo sexo –Trisha se incomodó pero necesitaba saber la respuesta.
Roy no contesto y se quedó pensando las palabras adecuadas para expresar lo que sentía por su rubio.
–Yo…Mire señora, yo amo con todo mi corazón a su hijo, aunque suene raro o cursi pero…Siento una atracción y gusto por ambos géneros, eh salido con más mujeres de lo que cualquier hombre normal debería de salir. Mi reputación no es algo que me enorgullezca –Añadió el morocho al ver el rostro molesto y preocupado de Trisha- Entre todas esas mujer nunca Salí con ningún hombre pero cuando vi a Edward….Supe que él era diferente. El logro algo que ninguna mujer logro en mis 32 años de vida y….no se vaya a asustar pero desde que mire a su hija hace siete años algo en el me hechizo. Nunca vi un chico tan valiente, inteligente, independiente y atractivo. Sus orbes doradas me hipnotizaron y le puedo asegurar que desde que entro a la milicia con la intención de recuperar el cuerpo de su hermano no hubo ningún momento donde no velara su seguridad o donde no supiera donde estaba, bueno, en realidad si hubo una ocasión… cuando por primera vez no supe donde estaba temía su muerte. Yo sería capaz de dar mi vida por él y no se preocupe, nunca le haría daño a Edward lamentablemente una vez lo hice y me arrepiento totalmente-El moreno suspiro nervioso y se mordió con fuerza el labio inferior- ¿Algo más que quiera o necesite saber señora Elric?
Trisha escucho atenta las palabras de Roy, quería saber cuando había lastimado a su hijo pero pensó que eso sería mejor que se lo preguntara a Edward.
Se quedó pensando en silencio durante unos minutos ante la atenta mirada nerviosa de Roy Mustang y Trisha Elric tomo una decisión.
–Les deseo lo mejor Coronel –Roy sonrió mostrando todos sus dientes y sus ojos zafiro brillaron con emoción- ¡Pero! Si hace algo para dañar a mi niño, no crea que porque yo ya no esté en ese mundo no pagara las consecuencias –La castaña camino hacia la puerta- Si gusta desayunar Edward preparo waffles, ¿Sabe señor Mustang? Debería aprender a cocinar. Ah y una última cosa. Usted llamo a mi hijo fullmetal, quiero saber por qué.
–Cuando un alquimista se une al ejercito se le da un segundo nombre, el de Edward es fullmetal, es algo irónico; el ex Führer tenía "sentido del humor" el mío es fuego por si se lo pregunta. Roy Mustang el alquimista de fuego –Dijo Roy orgulloso de su nombre de alquimista.
– ¿Fuego? –Sin más la castaña salió de la habitación y Roy suspiró con una sonrisa, había sobrevivido no podía creerlo.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Roy se quedó leyendo y salió a comer algo unos minutos después, amaba la comida de su rubio pero pensó tomar en cuenta el consejo de Trisha y aprender a cocinar.
Al llegar a la cocina escucho las voces de su pequeño y su nueva suegra.
– ¿Y por qué viajabas tanto? Debe haber sido divertido, yo siempre quise ir a Briggs por raro que suene pero amo la nieve –Edward se sorprende, eso era algo que nunca había sabido de su madre.
–Yo prefiero el fuego -Trisha soltó una risa y se alegro de haber preguntado el nombre militar de Edward ya que por eso se entero del nombre militar del Coronel.
– ¿Fuego eh? –Roy levantó una ceja y el rubio se sonrojó causando la risa de Roy- No sabía eso Edward.
–Cállate idiota, también me gusta mucho el agua –Roy se cruzo de brazos y Trisha pensaba en que no sabía cómo tenían una relación tan grande como para llegar a una boda con tantos insultos de parte del rubio-¿Qué? ¿Por qué me ves así mamá? –Edward hizo un puchero causando que Roy lo viera enternecido ya que el labio inferior de Edward sobresalía causándole al moreno unas tremendas ganas de besarlo.
La castaña se percato de la mirada del Coronel y decidió dejarlos solos unos minutos…Solo unos minutos no quería que pasara nada más.
Se levantó de la mesa dejando la loza en la cocina y le sonrió al Coronel.
–Llamaré a los chicos para que vengan a desayunar, te salieron deliciosos los waffles cariño, Provecho Coronel Mustang-La castaña besó la frente de Edward y se dirigió a los dormitorios.
–Sobreviviste-El rubio le sonrió a su amado a lo que Roy también sonrió levantándose de la mesa con los brazos extendidos mientras que Edward le correspondió el abrazo gustoso y cuando estaban a punto de besarse un carraspeo los interrumpió y voltearon nerviosos a la dirección de donde vino el carraspeo para encontrarse con la mirada burlona de Alphonse.
–Hermano, Coronel, no es que quiera interrumpirlos pero si mama los ve así estoy seguro de que Edward se queda viudo antes de la boda –Roy palideció y Edward miró con risa la expresión de su amado quien se dedico a tomar un sorbo del café que Edward le había preparado –Además, Coronel usted no puede morir aun, ¡primero quiero un sobrino! –Aquella declaración del castaño causo que Roy Mustang se ahogara con el café.
–Cálmate Roy, Al el desayuno está listo, ¿Dónde están mi mini-yo y tu mini-tú? –Alphonse señalo la puerta del baño y Edward rio divertido a lo que el azabache se confundió – Te diré si prometes no burlarte…Siempre que en las mañanas no nos queríamos despertar mamá nos castigaba bañándonos antes de desayunar y no nos dejaba salir a jugar con el pretexto de que "Estábamos limpios y si salíamos nos íbamos a ensuciar"-Roy se rió burlonamente y Edward lo miró feo, luego el moreno se cayó y se quedo pensando-Roy, si piensas lo que pienso…¡Eres un pervertido!
Al se sonrojó y se sentó de forma silencio mientras la pareja se peleaba con frases como "yo no pensé nada" "pervertido" "¿yo que hice?" "Así te amo idiota" "Te amo" "Bastardo pervertido"
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
El desayuno paso de forma divertida, todos reían y elogiaban el "gran" desayuno preparado por Edward.
– ¿No gustas un poco de leche Edward? –Dijo el moreno dirigiéndose al pequeño rubio quien lo miró molesto.
– ¿¡INSINÚAS QUE SOY TAN ENANO POR NO TOMAR LECHE! –Roy rió, su niño siempre seguiría igual.
–Edward Elric, discúlpate con el señor Mustang-Todos los mayores e incluso el pequeño Alphonse estaban divirtiéndose por la escena y veían divertidos la forma de que el niño y el adulto se llevaban ahora ya que aunque el rubio insultara a Roy, ellos dos terminarían juntos.
–Pero mamá, el me dijo que soy muy enano para mi edad –Trisha rió y el Edward del futuro miró molesto a Mustang.
– ¡ROY MUSTANG! ¿¡A QUIEN LE DICES TAN ENANO POR NO TOMAR LECHE! ¡Discúlpate con mi mini-yo! –Dijo el rubio bastante molesto dándole un golpe con su brazo derecho en la cabeza al moreno que comenzó a ver muchas estrellas bailando alrededor de su cabeza.
– ¡Oh Edward! Eso duele, ¿Por qué usaste el brazo derecho?-El castaño se sobó la cabeza y miró con un puchero al rubio- Nunca cambiaras ¿No? –Roy ríe y mira al Ed del pasado- Lo siento Edward, no quería decir eso-Ambos rubios sonríen pero borran sus sonrisas al escuchar hablar de nuevo al azabache-Pero si te hace sentir mejor…–Edward comenzó a gritar acompañado en su berrinche con mini-Edward causando la risa de todos en la mesa.
Unos golpes se escuchan en la puerta principal causando que todos dejaran de reír de golpe.
–Debe ser el Mayor Mustang, ¡Yo abro!-El rubio se levantó de prisa causando un bufido de parte del Coronel quien fue mirado de forma divertida por el castaño.
– ¿Celoso Coronel? – Todos, incluso el pequeño Alphonse miraron divertidos al morocho quien volteo la mirada sonrojado.
– ¿De qué hablaban? ¡Quiero saber! –Ed se molesto y comenzó a jalar el brazo de Trisha quien lo abrazo.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Edward se arreglo el cabello y puso una mano en la perilla, "¡Que estupidez! ¿Me arregle para él?" Edward se sacudió la cabeza y saco esa idea de su mente abriendo la muerta con una sonrisa coqueta.
–Hola Mayor, pase – Dijo el rubio moviéndose de la puerta para dejar pasar al morocho quien se sonrojo y miro los ojos dorados de Edward con sus profundos ojos zafiro.
–Buenos días Edward, me gustaría hablar contigo a solas…si no te molesta – El rubio negó y salió con el joven azabache al jardín causando una pequeña sonrisa en el Roy más joven – Mira, creo que deberías llamarme Roy, después de todo… El llamarme por mi nombre no es lo único que parece has hecho- El azabache sonrió y acercó seductoramente sus labios a los del rubio quien sonrió nervioso –Si mi yo del futuro está contigo es por algo, ¿te molestaría si yo…Te besara?- Sus labios estaban a centímetros de distancia y ambos podían sentir la respiración del otro y de pronto…
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Hime –Sora:
¿Qué no viste? Que pena pero es que no entendí xD
RoyEd por siempre :')
Natasha .Potter .Namikaze:
Hahaha no se ve todos los días pero ¿Quien no se enojaría si el bombón de Mustang le coquetea y luego descubre que era para celar a su hijo? xD ok no fue por eso pero… xD
Pobre joven Mustang xD pero teme que su yo del futuro lo incinere.-. Aunque tal vez ya perdió el miedo ;) quien sabe porque lo digo 8-)
Al siempre tan servicial :) lo adoro n.n
Me alegra que te guste tanto el fic n.n de verdad espero que sigas leyendo mis próximos fics :)
Tengo en mente dos
Uno seria el próximo que haga y contaría la historia de Roy y Edward antes de este fic será un crossover con Harry Potter
Y el otro seria la continuación xD
Los hubiera puesto en orden pero… Se me ocurrió hasta ya avanzado el fic :$
Hasta el próximo capitulo
XOXO
A. Mustang-Elric
Pd: Juraría que era más largo.-. Estúpido Word! Las apariencias engañan.-.
