¡Hola a todas! se que me demore demasiado en actualizar pero por falta de tiempo no había podido acercarme a estos lugares. Aquí les traigo un nuevo capitulo de esta historia.

Antes que nada, quiero que sepan que este capitulo trae un poco de lemon, disfrútenlo.


ˆˆˆAMOR EN LA REDˆˆˆ

Capítulo 9

Déjate llevar.

"La distancia no es problema.

El problema somos los humanos,

que no sabemos amar sin tocar,

sin ver o escuchar.

Y el amor se siente con el corazón,

no con el cuerpo."

Mina pov

Esa noche término rápido, solo dimos un par de vueltas más a la plaza y después decidimos marcharnos. Me llevo a mi casa casi cerca de la 1:00am, me despedí quedando con él al día siguiente, al parecer iríamos a visitar varios lugares turísticos desde temprano. Me despedí con un beso en la mejilla, raro porque ya lo había besado un par de veces pero al llegar a la casa de mi madre me había dado cuenta de la cruel realidad.

Entre a casa sigilosamente sin alertar a nadie, me cambie rápidamente para dormir profundamente y tranquila, di un último vistazo a mi Smartphone notando un mensaje de Ace y uno más de Seiya deseándome buenas noches y con esa última imagen me quede profundamente dormida.

Los siguientes días fueron los mejores de mi vida, jamás me la había pasado tan bien, recuerdo que con Ace salíamos a pasear cuando él tenía tiempo pero las cosas habían cambiado drásticamente.

Paseamos por la mayoría de los lugares turísticos del estado, él tenía auto asi que se nos fue más fácil el recorrido.

Habíamos comenzado a conocernos más, descubrimos cosas que teníamos en común, disfrutábamos plenamente estar cerca del otro sin ningún límite. Varias veces habíamos intentado quedarnos juntos toda una noche pero por algo jamás paso. La verdad moría de ganas de conocerlo más allá de un simple beso, conocerlo en todos los aspectos. Sabía bien que eso estaba mal, aún tenía yo una relación y no podía continuar con eso.

Todas las noches después de estar con Seiya llegaba mi conciencia a traicionarme, a martirizarme con el nombre de Ace pero en las mañanas todo cambiaba, mi humor era el mejor y todos lo notaron, mi madre, mis hermanas, todo mundo lo notaba y pensaban que era por mi esposo siendo que la realidad no era esa. Ace tenía días que no hablaba conmigo así que decidí que estaba bien pero no por él. Estaba molesta y no con él ya que había –ahora si- había dejado de importarme todo lo que hiciera, dejo de ser la persona tan especial que yo creía que era. Mi molestia era por todo lo que he sacrificado por él y ni así agradece, se había convertido en alguien totalmente desconocido y las cosas debían cambiar.

Había pasado ya casi semana y media y aun no sabía si en unos cuantos días me marcharía, la verdad me tenía un poco inquieta ya que en cualquier momento regresaría Ace para que terminara con mi felicidad. Después de que esa idea dejara mi cabeza decidí disfrutar del momento y no preocuparme, tal vez después encontraría una respuesta a lo que estaba haciendo y sintiendo o al menos eso esperaba.

Era jueves por la mañana (casi tarde) y yo de nuevo salía muy temprano para verme con Seiya, mi madre estaba comenzando a sospechar tanto que me intercepto en la entrada, por cierto, Seiya estaba esperándome fuera de mi casa.

— ¿A dónde crees que vas Minako? —decía muy molesta mi madre.

—Voy a salir—Conteste muy indiferente.

—No, hoy no sales, casi no has pasado tiempo conmigo ¿Qué es lo que sucede? —Reclamo—¿Quién es la persona con la que estás viéndote diario? La verdad me sorprende y me pone a dudar, jamás te habías comportado de esta forma.

—Un amigo de la universidad ya te había dicho—respondí segura— no sé porque viene ese tema ahora si ya habíamos platicado de ello, además no quiero estar encerrada, todo el tiempo he estado asi por esperar a Ace y ahora no deseo que suceda, quiero ser libre ¿no puedo salir a divertirme con mis amigos?

— ¿Tus amigos? —Cuestiono molesta—Si solo mencionas a uno

—Es porque después vamos a buscar a los demás.

— ¿Y cómo puedo estar segura de eso?

— ¿Desconfías de mí? —pregunte molesta o tal vez indignada—madre ¿Qué te sucede? Soy tu hija y debes apoyarme

— ¿Qué me sucede? Más bien ¿Qué te está pasando? ¿Qué va a decir Ace si se entera que estas saliendo sin que él lo sepa? Además, sé que eres mi hija y por lo tanto no quiero que hablen mal de ti. Mina, no puedes echar a perder tu vida.

—No tiene por qué enterarse, además ya te había dicho que es celoso y solo me quiere para él, no estoy haciendo nada malo, además la gente siempre va a hablar, la gente de eso vive y no por ellas voy a dejar de divertirme. Madre ¡no estoy haciendo nada malo! Tienes que creerme—suplique.

—Pues tus llegadas nocturnas dicen lo contrario.

—Entonces si desconfías de mí, no sé porque piensas asi—comente indignada.

—Solo quiero que estés bien, no quiero que termine esta relación tan bonita, tu marido te ama—observe como se acercó a mí, como su tono de voz al decir "tu marido te ama" había cambiado a una tierna.

— ¿Mi marido? —Irritada mire a mi madre— por favor madre, si él no es mi marido, él solo es mi pareja ya que aún no nos hemos casado.

—Pero tienes una relación con él y asi se está tomando desde el momento que decidiste marcharte a seguirlo, Mina no eches a perder lo que tienes—suplicante me miro.

—No lo estoy haciendo.

— ¿Quién es esa persona que viene a buscarte? —volvió a interrogar mientras tomaba asiento en la amplia sala.

—Es Seiya, es un amigo ¿quieres conocerlo?

—Me agradaría, la verdad quiero saber con quién estas escapándote sin la autorización de tu marido.

Salí molesta sin responder nada, me dirigí a buscar a Seiya que en el momento que abrí la puerta me miro sonriente, todo lo que sentía en ese momento se esfumo en un abrir y cerrar de ojos, había calmado la furia que tenía minutos atrás. Lo abrace a lo que él correspondió mi abrazo.

—Necesito que me ayudes—dije sin separarme de él— solo sígueme la corriente ¿Quieres?

Lo tome de la mano dirigiéndome a la entrada, obvio él iba muy sacado de onda pero no protesto ni nada, al contrario había aceptado con un solo movimiento, cuando ya estábamos dentro de la casa suspire hondo tratando de calmarme y asi dirigirme a la sala donde estaba mi madre, ella solo nos miró molesta.

—Así que tú eres el famoso Seiya—sentí como se tensó cuando mi madre hablo.

—Hola —extendió su mano en señal de saludo — soy Seiya Kou, mucho gusto—mi madre solo lo miro indiferente, después de unos minutos reacciono y correspondió el gesto.

— ¿De dónde conoces a mi hija?

—Ya te dije que es de la universidad—dije rápidamente interrumpiendo.

—No te pregunte a ti Mina.

—Disculpe—continuo la plática Seiya— soy amigo de ella de la universidad, la verdad tiene mucho que no nos vemos y pues ahora que está aquí y con permiso de usted quiero que nos permita salir a ponernos al corriente, ir a visitar a mas amigos y todo eso.

—Eso no me corresponde a mí, el permiso se lo deberías de pedir a su "esposo de Mina" —eso ultimo lo dijo con énfasis — ¿Por qué si sabias que es casada verdad? —informo con mucho interés.

—Si ya lo sabía, pero como usted es su madre y ahora ella está en su casa creo que es mejor pedirle el permiso a usted que a su "esposo" como usted lo llamo.

—Asi son las cosas Seiya y no quiero que mi hija tenga problemas y eche a perder su relación de años con su esposo.

—Y no será asi...

Ambos se miraron por un par de minutos, la verdad no sabía cómo reaccionar, mi madre ahora si se había pasado de la raya, jamás pensé que fuera a hacer este tipo de teatro con tal de que no peligre mi relación con Ace.

—Si no tienes nada más que decir—dije después de unos segundos— madre me retiro, tenemos cosas que hacer.

— ¿Tienen cosas que hacer? ¿Cómo qué? Creo yo que no tienes el permiso de salir de esta casa.

— ¡Que!—dije sorprendida y molesta, no creía lo que estaba sucediendo.

—Mina déjalo...

—No Seiya—me acerque a mi madre— ¿pero porque dices eso?

—Ya te dije que no me parece lo que está sucediendo...

—Seiya me esperas unos minutos en el auto, no demoro nada—dije afirmando— tengo unas cosas de que hablar con mi madre

—Mina asi déjalo, nos vemos otro día.

—No, sal por favor Seiya —ordene muy firme.

Y con eso ultimo salió de la casa para dejarme sola con mi madre, la verdad no sabía porque estaba sucediendo esto, ella jamás se había puesto de esta forma como para que ahora lo haga.

—No vas a salir Mina, ya te dije que no me parecen esas salidas.

—Y ya te dije que es mi amigo ¿Porque haces esto?

—Ace hablo la otra noche que no estabas, de echo fueron un par de veces la que lo hizo, la primea vez le dije que habías salido con tu hermano, después la segunda le dije que te habías ido con unas amigas ¿sabes lo que dijo?

—No

—Pregunto el nombre de ellas y yo le dije que no sabía los nombres así que lo que hizo es que les llamo a las amigas que tenías y ellas le dijeron que no estabas con ninguna, Ace volvió a hablar y volvió a preguntar por ti y yo le dije de nuevo lo mismo, que te habías ido con unas amigas y él me dijo que era una mentirosa y que de seguro estaba cubriendo algo que estabas haciendo ¿Mina? No me agrada que me hablen de esa forma además de que tiene razón en lo que está diciendo, Minako no puedes descuidar tu relación y mucho menos mentirle, estas con alguien que él ni yo conocemos, ese chico no lo recuerdo asi que no me vengas con que es de la universidad.

—No es de la universidad ¿ok? Solo es un amigo que quiero mucho.

— ¿Como que quieres mucho? Eso no puede ser Mina ¿Te estas enamorando de él?

—Mamá no exageres, no está sucediendo nada, solo es un amigo y quiero divertirme y…

— ¡Te enamoraste! —Afirmo— tienes prohibido salir Mina, no quiero que rompas tu relación por este enamoramiento de secundaria

La mire, la mire enojada, no quería que se pusiera del lado de Ace, solo veía lo que yo hacía pero ¿y lo que hizo él? Obvio no vengo a quejarme con mi madre de mis problemas y este no era el momento así que no iba a saber que sucedía y tampoco podía encerrarme solo por la culpa de Ace.

—Pues aunque no quieras me voy a ir.

—No lo vas a hacer y si lo hacer olvídate de regresar a la casa, no quiero problemas con nadie y mucho menos que Ace venga a reclamarme, ya sabes cómo es…

—Entonces la decisión esta echa

—Ya te dije, si te vas ya no regreses.

Di media vuelta hacia mi habitación, vi como mi madre se sentaba tranquila con lo que había conseguido pero no sería así por mucho tiempo. Llegando a mi habitación empaque rápidamente mis cosas para salir de la misma forma y mirar por última vez a mi madre, ella solo abrió la boca intentando decir algo pero nada salió de ella.

—Lo único que voy a decir es... Si Ace estuviera preocupado por mi ¿Porque no me marca al celular? Ya bastante es con que se haya ido como para que ahora regrese a reclamarme—mi madre solo me miro.

Di la vuelta, tome mi maleta, abrí la puerta y ahí estaba Seiya, mirándome preocupado…

—Mina ¿Qué paso?

—Solo sube mi maleta y vámonos.

Hizo lo que le pedí mientras yo subía al auto, minutos después subía él poniéndolo en marcha, una lagrima rebelde salió de mis ojos para así perderme en mis pensamientos, la verdad no sabía que haría después… que decisiones debía comenzar a tomar… que le diría a Ace.

Seiya pov

No sabía lo que estaba sucediendo, llevábamos más de una semana y media de vernos y ahora todo lucia diferente. Había pasado a su casa como un día antes habíamos quedado, llegue temprano como siempre solo para que fuera la primera vez que tardaba en salir, cuando lo hizo la note molesta pero como por arte de magia cambio todo, su sonrisa volvió a aparecer para después darme un abrazo enorme. Amaba ese tipo de demostraciones pero ahora me resultaba extraño, la sentía molesta, algo estaba lastimándola y no eran los zapatos.

Después me pidió que le siguiera la corriente solo para entrar en su casa y conocer a lo que creo es su madre, la verdad jamás pensé que nuestro primer encuentro fuera de esta forma pero ahora que lo veo fue lo peor de lo peor, algo que jamás le desearía a las personas que conocen por primera vez a su suegra por asi decirlo. La señora se veía linda, era parecida a Mina solo que en el momento que empezó a cuestionarme me molesto tanto su actitud que deseaba salir de ahí inmediatamente, obvio no lo hice por respeto a mi adorada Mina, pero la verdad jamás pensé en pasar ese trago amargo.

Mina me había pedido que saliera de la casa ya que la señora no la dejaba salir, yo obedecí y para ser sincero pensaba en marcharme para no ocasionarle más problemas a mi amada pero no podía dejar las cosas así. Ver salir a Mina devastada fue lo peor del día, no sabía que era lo que estaba sucediendo.

No sabía a donde dirigirme, sabía bien que no podíamos ir a algún lugar con gente por lo mismo de cómo se encontraba ella. Así que después de tanto meditarlo opte por llevarla a casa y así poder escuchar que era lo que sucedía.

Llegamos a la casa que tenían mis padres, mi hermano no estaba por lo mismo de que se había ido de campamento con sus amigos, estaríamos solos. Estacione el auto para después apagar el motor, voltee a mirarla.

—Te traje a mi casa, espero no te molestes ya que no sé qué sea lo que está pasando—ella no contesto, su rostro estaba bajo, pude ver un poco sus ojos que estaban cristalinos, note que comenzaría a llorar, le extendí un kleenex— Mina ¿Qué fue lo que paso? —silencio, ni siquiera se movió un poco intentando responderme algo—Mina si te causo problemas podemos dejar de vernos y así estarás bien, no quiero causarte problemas con nadie y mucho menos quiero que tu mamá ni Ace te digan algo malo y…

Fui callado con un salvaje beso, al principio me dolió un poco la forma tan desesperada y brusca que tomaba mis labios entre los suyos pero después sentí un agrado total, me sentí torpe al intentar corresponderlo, no sabía cómo continuar, me había quedado al principio estático de la sorpresa, no podía creer lo que estaba sucediendo.

Me gustaba la forma en que se estaban llevando las cosas, me agradaba sentir la desesperación en Mina, las ganas que tenia de besarme porque así era la intensidad de lo que estaba haciendo. Por fin logré seguirle el ritmo a lo que estaba sucediendo, implorando mentalmente que no fuera un sueño y si así era no quería despertar nunca de tan grato placer que estaba sintiendo. Sus labios continuaban jugando con los míos, sentí como se acercó más a mí para poder profundizar más el beso, lamentablemente el espacio, oxígeno y la forma en como estábamos acomodados no nos dejó continuar con el agradable momento.

— ¡Te amo Seiya! —salió de sus hermosos labios mientras se separaba de mí, solo la mire impresionado, quise decir algo pero ¿Qué respondía? Era un sueño hecho realidad y no podía decir nada— y al igual que tú te deseo tanto…—se acercó más a mi rostro volviendo a besarme, se separó un poco, sentí como su aliento chocaba con mis labios— deseo ser tuya toda la noche… no quiero separarme de ti ni un minuto más…

Volvió a besarme con ímpetu, con pasión para terminar mirándonos. Observe como sus labios estaban rojos de la acción que habían tenido, sus ojos brillaban como dos luceros, se veía tan hermosa.

Poco a poco fuimos saliendo del auto, para encontrarnos en el patio de la casa, tome de su mano ayudándola a ingresar a la sala, ella tomo asiento mientras me dirigía a la cocina por algo de agua, me sentía sediento.

Cuando regrese con ella le extendí una botella de agua, ella solo la tomo para dejarla en la mesita de café y poderme jalar hacia ella y volverme a besar. La sentía desesperada, la sentía nerviosa pero era algo que yo también deseaba y ahora que sabía que ella también lo quería mis ansias aumentaron.

Me estaba gustando todo lo que comenzaba a suceder, nunca pensé que fuera a darse de esta forma.

Correspondí aquel beso con posesión, acariciando su hermoso y largo cabello, soltándolo de su largo listón rojo quien tenía prisionera tan bella cascada rubia, esos risos dorados caían libremente por sus hombros y rostro que después comencé a llenar de caricias, mientras ella comenzaba por mi espalda. Comencé a sentir un poco de inquietud en mi entrepierna, sentía un enorme cosquilleo, comenzaba a desear sentir más de ella. La cargue en mis brazos para subir a mi habitación y recostarla en mi cama, el momento había llegado, quería continuar con esto ahora que había entendido su petición, nada ni nadie nos separaría, era ahora o nunca.

Ahora era yo el que tomaba sus labios, tomándolos salvajemente haciéndole sentir lo que mi cuerpo pedía, lo que mi mente tenia días pidiendo a gritos, lo que mi corazón deseaba en esos momentos. En esos instantes fue ella la que quedo atónita ante mis movimientos, no sabía si era por lo mismo de que empezaba a asimilar lo que sucedía, tal vez comenzaba a arrepentirse.

Mi mente comenzó a divagar si era correcto continuar, aun no sabía que era lo que sucedería los siguientes días, era difícil concentrarme, ella noto mi tensión para después darme una mirada tan tierna seguido de una lluvia de besos en todo mi rostro.

—Te amo Seiya, continua... No dejes de besarme...

Y con ello volví a deleitarme con el sabor de esos jugosos labios, entre caricias continuamos dejándonos llevar, nunca pensé que tendría el coraje de hacer lo que en esos momentos estaba haciendo. El oxígeno comenzó a faltar, lo que hizo que nos separáramos, nuestras miradas se cruzaron, había deseo, ternura y algo más… podría ser ¿amor?

Acaricie suavemente su mejilla, estaba sonrojada, sus labios continuaban rojos de tan hinchados que se encontraban…

—Mina… yo…—tenia miles de cosas por decir, no sabía por dónde comenzar.

—No Seiya, no digas nada—poso uno de sus dedos en mis labios pidiéndome silencio, me sorprendí al principio pero después de verla sonreír un rayo de esperanza sentí nacer— no digas nada, solo quiero que este momento sea el mejor de ambos, no quiero que te arrepientas de lo que está sucediendo ni mucho menos de lo que va a suceder— eso me animo por completo, me estaba dando a entender que tendríamos algo más. No porque solo pensara en eso, es solo que tantas eran las noches en que soñaba con tenerla solo para mí y ahora que se cumplía quería llenarme de toda ella.

Me recosté a su lado entrelazando mis manos con las suyas para hacerla sentir segura, darle a entender que esto para mí era lo mejor que me estuviera pasando en la vida. Acaricie su hermoso cabello al igual que su rostro, mi mirada se perdía entre todas sus facciones, entre lo hermosa que se veía toda ruborizada.

— ¿Qué puedo decir? —murmure, sentí como me abrazo fuertemente mientras sacaba un suspiro.

—No pido mucho, solo se sincero con lo que quieres que suceda, con lo sientes… yo estoy dispuesta a seguir si tu así lo deseas.

Me acerque despacio para que nuestras narices rosaran en señal de un beso, sonreí ampliamente tomando su rostro entre mis manos continuando con un beso suave, la verdad ya no resistía, quería seguir con lo que habíamos empezado, quería que sintiera todo… todo lo que la amaba.

—Te quiero, te amo y te necesito Mina…—dije en un suspiro.

Fue ahora ella la que continuo con un tierno beso, mientras nuestros cuerpos comenzaban a dejase llevar por el deseo tan profundo que sentíamos. Incontrolablemente tome sus labios, quería gozarlos de manera desenfrenada, quería que sintiera que ella era mía ahora, solo a mí me pertenecía.

—Siempre serás mía… aunque suene loco y enfermo… me encantas...

Sonrió ampliamente, sentí como sus manos recorrían mi espalda continuando después con mi cabello para así dejarme seguir con su hermoso y largo cuello, lo bese, lo mordí, lo lamí y succione con tanta intensidad mientras sus manos viajaban por mi abdomen para asi situarse dentro de mi pantalón. Miles de caricias acompañadas de millones de sensaciones fueron bombardeándonos para dar comienzo a despojarnos de lo que tanto nos estorbaba, prenda tras prenda iba cayendo hasta dejarnos solo con la ropa interior.

La mire, mire todo su cuerpo semidesnudo, sentí tanta atracción hacia ella, no sabía cuánto duraría de esa forma, mi cuerpo comenzaba a cosquillear demasiado.

—Eres hermosa ¿lo sabias? —volvió a sonrojarse tratando de ocultar su mirada de la mía—no dejes de mirarme, eres demasiado hermosa como para esconderte detrás de tus rubios cabellos.

Acaricie su mejilla con la yema de mis dedos descendiendo poco a poco hasta llegar a su cuello y después a sus pechos, tan firmes, tan lindos. Acaricie uno a uno con mis manos sacando pequeños suspiros por parte de ella, sentía como su sostén blanco con encaje me estorbaba a lo que hábilmente lo retire de un solo movimiento… vaya que jamás me había deleitado tanto con una mujer, Mina no era la primera pero aun así estaba dejándome idiota de tan hermosa que era, me estaba hechizando con solo una mirada, con una sonrisa, con su corazón. Ahora solo deseaba que ella fuera la única en mi presente y mejor aún en mi futuro.

Lamí, bese cada uno de sus senos innumerable número de veces mientras ella se encorvaba de tanto placer que estaba sintiendo. Explore cada parte de ella, llegando hasta su intimidad sintiéndola con toda libertad, gimió un par de veces mientras se encorvaba, tanto deseo comenzaba a dolerme, sentía que me lastimaba demasiado.

—¡Seiya… Seiya te necesito ahora! —dijo desesperada.

—Tus deseos son ordenes mi linda esposa…

Y como un niño que desea probar aquel dulce que con tantas ansias pidió, la tome, me fundí con ella en uno solo, sintiendo el mayor placer de toda mi existencia, sentía tan placentero el momento que no quería que terminara. La velocidad iba en aumento, nuestros cuerpos se amoldaron tan bien en cada movimiento. Abrí mis ojos para observarla mejor, vi como su frente estaba a perlada de sudor, sus mejillas continuaban con el hermoso color carmesí, sus labios dibujaban una hermosa sonrisa.

—No dejes de mirarme— ordene, ella obedeció rápido mirándome profundamente—quiero grabar en mi memoria tu mirada, quiero que este momento sea eterno.

Minutos más tarde ambos llegamos al clímax, la abrace fuertemente mientras besaba cada parte de su rostro, ella correspondió mi abrazo besando mi cuello, sentí como succiono parte de el. Llegamos al cielo y bajamos tan livianamente… fue lo más delicioso que jamás haya probado en mi vida.

Después de eso nos quedamos profundamente dormidos cobijados por una ligera sabana y por el gran amor que nos teníamos…

Mina Pov

Mi momento con Seiya fue fascinante, no podía haberlo visualizado mejor, me encanto estar con él, fue muy tierno conmigo y eso se lo agradezco ya que sentí que estaba bloqueada de tantas sensaciones que me estaba haciendo experimentar. Esa tarde cuando despertamos salimos a comer juntos a un restaurante cercano, no tocamos el tema de nuestro encuentro, al contrario me sentía más unida a él y más relajada.

Ese día y el siguiente no volví a casa, estaba muy molesta con mi madre, jamás espere que se fuera a poner de lado de Ace y en cuanto a él, jamás me llamo, el celular estaba intacto de algún mensaje suyo, sabía que esto ya había sido mucho así que nuestro fin por fin estaba llegando.

A la mañana siguiente era sábado, salíamos Seiya y yo tan felices tomados de la mano a pasear por el centro del estado y tal vez más tarde pasar por un antro. En nuestro recorrido por el parque compramos unos helados, ambos caminábamos muy quitados de la pena hasta que mi mala suerte comenzaba a hacerse presente. Tomamos asiento en una de las banquitas disfrutando del tan placentero día, el sol brillaba a su máximo.

—Dime Mina...

— ¿Que sucede Seiya? —me acerque a él robándole un beso.

— ¿Yaten sabía algo de que nos veríamos por acá?

—Yo se lo dije, la verdad no quería que me estuviera buscando como loco por todo Facebook, sabes bien como se pone—confirme, esperaba que no se molestara por haber comunicado tal cosa a Yaten.

—Entonces ¿Si le dijiste que ambos nos veríamos?

—Sí, de echo me dijo que era una buena idea

— ¿Qué más sabe Yaten que yo no sepa?

— ¿Te molesta que hable con Yaten? —pregunte curiosa.

—No, no es eso, es solo que Yaten fue a verme el día que salí para acá, me pregunto algunas cosas y…

— ¿Qué clase de cosas te pregunto? —cuestione

—Bueno es que en si… como puedo explicártelo, la verdad tenía miedo por mi confesión de aquella vez, no sabía cómo lo habías tomado así que pensé que me mandarías lejos.

—Al menos ya resolviste esa duda—lo abrace— ya te diste cuenta de que no te iba a mandar al cuerno.

—Y créeme que me tiene contento esa respuesta…

—Ahora tu respóndeme —lo mire— ¿Por qué me propusiste matrimonio?

—Me gustaste desde que te conocí…—respondí rápido.

—Debe haber algo más…

—Pues… podría decirse que jamás había conocido a alguien como tú, me encanta tu forma de ser, alegras mi momento, siempre que platicamos haces que el tiempo se pase volando y eso para mí es malo porque no quiero que termine ese momento. El contar chistes, charlar de cualquier tontería y no querer irme a dormir por no perderme un minuto contigo, simplemente me hizo darme cuenta de que me estaba enamorando de ti ¿Sabes? —Sonrió ampliamente— me encantan tus celos por no saber a qué tipo de fiesta iba.

—Así que crees que tuve celos aquel día.

—No, no creo, yo sé que así fue—contesto muy seguro.

—Está bien, tienes toda la razón, odio a la chica esa que te está tirando la onda y eso que no la conozco ¡La odio!

—Mina—tomo mi rostro entre sus manos— esa chica no te llega a los talones, jamás te llegara, eres lo mejor de mi vida y nadie lo cambiara. Pese que haya pensado diferente en las relaciones en una red social, ahora me doy cuenta de que si puedes enamorarte… yo lo hice de ti... no quería creer en lo que todos decían…

— ¿Y qué era eso que tanto decían?

—Que era imposible enamorarse de una persona a través de una red social, según ellos uno no se puede enamorar de una persona sin tocarla, sin besarla, sin abrazarla; sin sentirla… pero la realidad es que están equivocados, uno comienza a soñar con esa persona, deseando el día en que puedan conocerse, nace el sentimiento más puro y todo asi como asi, es un amor muy lindo. No voy a mentirte, soñé contigo todas las noches, los días, a todo momento. Comencé a confiar en ti, a amarte y eso es lo que una relación lleva, me enamore como un idiota y créeme que tengo miedo de lo que vaya a suceder pero en estos momentos—aclaro su garganta sonriéndome— en estos momentos no quiero pensar en eso ¿Mina? Estoy enamorado de ti y mucho…

—Y yo también me enamore de ti.

Y así nos fundimos en un pequeño beso, sus labios estaban fríos por causa de la nieve, me sentía tan bien. Poco a poco nos separamos dándonos besos de piquito hasta sonreírnos, no puedo olvidar esa mirada que siempre me brindaba…

— ¿Mina? —ambos volteamos a mirar a la persona que me llamaba.

Mi sonrisa cambio a una de pánico, sentía que me desmayaría en cualquier momento, mi presión bajo y que decir de mi sangre, quería que me tragara la tierra…

— ¿Mina que haces aquí? —pregunto la persona que me llamaba.

—Estaba de viaje, vine de entrada por salida—respondí rápidamente— solo estoy disfrutando del bello día.

— ¿Y mi hijo Ace? ¿Sabe de todo esto?

Asi es, mi suegra me había visto con Seiya. Mi momento de terror apenas comenzaba, no me había cuestionado que haría con la relación que tenía con Ace, me estaba dejando llevar por el momento sin importarme nada, entre en una inseguridad de no saber qué haría ahora.


Espero les haya gustado este capitulo, la verdad tarde un poco en escribirlo por lo mismo de querer agregar un encuentro mas intimo en los personajes, tal vez sea algo ligero pero por algo se empieza.

Les comento que esta llegando ya a la recta final esta historia, aun no se si sean dos capítulos mas o solo uno, depende de mi inspiración.

Gracias de nuevo a todas por leer, mil gracias por darse un espacio y leer esta locura.

Saludos Sandy...