Hola chicos, aquí les traigo otro capítulo de "Sentimientos sin conocer", espero que les guste

Muchas gracias a quienes me leen y a los que comentaron, en verdad se los agradezco.

Disclaimer: La foto anterior que tenía de portada en este fic no era mía, le pertenece a darkelfslair.

Respondiendo comentarios:

OTAKUFire:*-* Que bueno que te encantó, no precisamente prácticas pero algo así xD Sí, algunas cosas me basó en la historia original: 3 Por cierto, agregué un poco de Tokka jajaja como te había comentado, gracias por tu review *-*

HanelBluma Tanu:Gracias por tu comentario *-* Es el primero que me dejas y me siento muy honrada, esperó te siga gustando.

Icegirl02: Jajaja a Lin le gusta ir al hospital, déjala xD Jajaja gracias por comentar, esperó tu opinión sobre este :3

Arwin:*-* Yo te adoro a ti por seguir esta historia y dejarme tan bonitos review, esperó te siga gustando. Sí, es muy feo que estén separadas pero las cosas mejorarán y siiii, estuvo de infarto que Kya apareciera, en este sabrás el por qué :3

Obini:Sii, te extrañaba, pero que genial que estas de vuelta *-* Lo sé, el capítulo 7 fue muy triste, cuando lo acabé de escribir casi lloro, pero así tenían que ser las cosas, Lin ama demasiado a Kya y prefirió dejarla ir. Jaja que bueno que te gustó el final *-* En este explica por qué está ahí y qué sucede después, gracias por comentar.

Anny:*-* Anny, que bueno que te arrancaste a leer los capítulos *-* Muchas gracias por los comentarios, te adoro.

Susurro Nocturno: *-* Gracias por tus comentarios. Lo sé, Lin tenía que luchar por su chica, pero prefirió sacrificarse alejándose de ella. Que bueno que te gustó el final del capítulo 8 *-* jajaja.

Esme: Como te comenté por fb no tengo una fecha exacta, pero trataré de tener los capítulos lo antes posible :3 Gracias por tu comentario y esperó te siga gustando esta historia *-*

Luna RedDragon: *-* Gracias por tu comentario. Disculpa la tardanza, pero ya aquí está la continuación, esperó y sea de tu agrado *-*

Capítulo IX

Era medio día y Kya se encontraba caminando por los pasillos de Kampfer, ya habían pasado dos años desde que se encontraba ahí y las cosas eran diferentes. Ahora, se había convertido en una chica de 20 años, mucho más alta que antes, delgada, con un increíble cuerpo, su cabello castaño aún más largo y siempre con su bella sonrisa, a nadie le quedaba duda que se había vuelto toda una mujer y lo más importante, era demasiado hermosa, aunque eso también ocasionaba que fuera conocida en todo el internado, la mayoría de los chicos se quedaban encantados al verla y recibía invitaciones casi a diario, pero siempre terminaba rechazando a todos, ya que a pesar del tiempo transcurrido aún no se sentía lista para conocer a nadie más y si a eso le sumaba que desde años atrás no estaba interesada en chicos, ellos perdían su tiempo, pero en realidad lo único que lograba al rechazarlos es que se interesarán aún más por ella. También era conocida por otras razones, la morena era la mejor estudiante de Kampfer, siempre sacaba las mejores notas y era reconocida por todos los maestros. Cualquiera podía pensar que la morena era completamente feliz, ya que su vida era casi perfecta, pero dentro de ella existía un gran dolor, que a pesar del tiempo seguía presente.

-Mira, ahí va Kya - murmuraban algunos chicos, encantados al ver a la morena por los pasillos.

-Wow, en verdad es hermosa - comentaban otros chicos - sí, es muy bella*-* - algunas chicas se unían a los murmuros.

La morena sólo reía al escucharlos, ya estaba acostumbrada a ese tipo de comentarios, seguía caminando hacia clases cuando fue detenida.

-Kya! - gritaba una chica corriendo hacia ella, quien al llegar la abrazó con fuerza.

-Jajaja a mí también me da gusto verte Tarly - recibiendo el abrazo de su amiga.

Cuando la ojiazul llegó al internado, no faltaron los chicos y chicas que le hablaran, pero ellos sólo lo hacían para coquetear con ella o porque sabían que era la hija del avatar, así que los días pasaban y ella no había podido crear ningún amigo, hasta que una tarde mientras se encontraba estudiando en la cafetería alguien se le acercó.

Flashback

Kya se encontraba sentada en una mesa de la cafetería, con un café mientras estudiaba para una clase, cuando de pronto fue interrumpida.

-Hola - una chica rubia la saludaba, mientras sostenía una bandeja de comida, ella era de una estatura pequeña, con ojos color café y una brillante sonrisa.

-Hola - respondió la morena, bajando su libro y mirando a la chica.

-¿Puedo sentarme contigo?

Kya dudó un poco, pero terminó accediendo - sí, claro - suponía que era como las demás personas que le hablaban.

-Mi nombre es Tarly - se presentó, sentándose y dándole una gran sonrisa.

La morena la observaba con una ceja alzada - es algo extraña y tiene un rostro de niña pequeña, pero si está aquí debe tener mi edad, ¿no? - se preguntaba la ojiazul, hasta que fue nuevamente interrumpida.

-Amm, ¿y el tuyo? - preguntó la chica, metiendo a su boca un postre.

-¿No sabes mi nombre? - se sorprendió la morena.

-Ah, entiendo. Si sé tu nombre, ¿también te llamas Tarly?

-¿Qué? Jaja no, mi nombre es Kya.

Después de eso, la morena supo que ellas dos serían grandes amigas.

Fin del flashback

-Jaja Tarly, se nos hará tarde – la ojiazul trataba de salir de los brazos de su amiga.

-Chicas, ustedes siempre de afectivas – se escuchó decir, mientras se acercaba un chico alto y delgado con cabello negro.

-Artur! – saludaron a la par, para después Tarly correr ahora a abrazar al chico.

-Jajaja hola – Kya los tomó del brazo y corrieron a clase.

Artur era el mejor amigo de la rubia y cuando ella se hizo amiga de la morena, él también, volviéndose los tres grandes amigos. La tarde pasaba y las clases habían terminado.

-Que día más pesado - decía el pelinegro, estirando sus brazos.

-Para mí, estuvo muy bien – la chica rubia caminaba con pequeños brincos.

-Jaja como no iba a ser tranquilo para ti, si dormiste en todas las clases – se burlaba la morena, poniendo la mano en la cabeza de su pequeña amiga para despeinarla.

-Kyaaaaaa - reclamaba Tarly, haciendo pucheros graciosos que ocasionaban grandes risas a sus amigos.

Los tres caminaron rumbo a la cafetería, ya que ese día por las clases no habían tenido tiempo de comer y estaban hambrientos. Al llegar, Artur pidió sus típicos fideos que lo volvían loco, Tarly con un sin fin de postres era feliz y Kya un té caliente con una ensalada, mientras comían no faltaron las risas y ocurrencias haciendo su estancia muy agradable y tranquila, también aprovecharon en hablar sobre algún proyecto que debían realizar y otras tareas pendientes, después de ponerse de acuerdo y haber terminado los tres sus respectivos alimentos, salieron del lugar, siguieron caminando con risas y charlas de las clases, hasta que se despidieron y cada uno se fue camino a su habitación, debido a que en los próximos días habrían evaluaciones, así que tenían que estudiar y descansar, sería una semana muy larga.

Kya iba caminado tranquila hacia su habitación, cuando notó que en su pequeño buzón había una carta, se apresuró y al verla sus ojos se iluminaron, era Tenzin, lo que indicaba solo una cosa: Tendría noticias de Lin. A pesar de que transcurrieron más de dos años desde su rompimiento, su amor y la necesidad que sentía por Lin no habían cambiado, con emoción sacó sus llaves para entrar, no podía evitar emocionarse al saber de ella y aunque nunca le había preguntado nada sobre la ojiverde, su hermano siempre le contaba acerca de cómo se encontraba y cómo le iba en su días, de que ambos se graduaron con honores del colegio, de algunas cenas familiares donde Lin daba a relucir la enorme belleza que poseía y de cómo estaba siendo su vida ahora al ser un oficial de Ciudad República. Cuando la morena se enteró de que la ojiverde entró a la policía se sorprendió un poco, pero se emocionó y sintió alegría por ella, el ojigris le contó todo lo que Lin se había esforzado para lograrlo, así que le daba gusto saber que había hecho realidad su sueño, aunque la policía también había ganado algo, con los buenos principios y su gran sentido de justicia, la piel nívea era la mejor oficial que pudiera existir, pensaba la morena.

Al entrar a su habitación rápidamente, dejó sus libros en un pequeño escritorio y corrió a su cama para abrir la carta.

Kya empezó a leer con una sonrisa, su hermano le contaba cómo le estaba yendo en su trabajo en el consejo, de cómo su padre le enseñaba y un sin fin de cosas más, seguía leyendo cuando sus ojos mostraron preocupación, Tenzin relataba la persecución que tuvo la ojiverde contra esos delincuentes y que en un descuido había resultado herida, aunque después se tranquilizó al leer que no había sido nada grave y que se encontraba bien, continuó con su lectura, pero al paso de unos segundos sus ojos se sorprendieron y al instante se llenaron con lágrimas, mientras arrugaba la carta para de ahí tirarla al suelo.

Tenzin también contaba en la carta que le había dicho a Lin sus sentimientos de nuevo y que esta vez ella no lo rechazó, aún no lo aceptaba, pero que se sentía feliz por el hecho de que lo estuviera pensando y que deseaba un sí como respuesta. Kya después de leerlo sentía un gran dolor en el fondo de su corazón, le dolía el hecho de sólo pensar que la ojiverde pudiera aceptarlo y se sentía egoísta por la misma razón, cómo podría llamarse su hermana si nuevamente no podía compartir esa felicidad con él, de no poderle decirle que ojalá Lin lo aceptará, porque en verdad deseaba lo contrario, deseaba que la ojiverde lo rechazará y rechazará a todos, que nadie jamás estuviera a su lado, que sus labios fueran los únicos que ella probara, que la amara a ella y a nadie más, no podría soportar que el amor de su vida estuviera en brazos de otra persona y mucho menos de su hermano, de tan sólo pensarlo sentía rabia y dolor al mismo instante.

-¿Por qué? ¿Por qué me duele aún? ¿Por qué no puedo olvidarte? - se preguntaba la morena, mientras lloraba acostada en su cama.

Kya seguía llorando, sintiéndose egoísta - te amo Lin, no he dejado de amarte ni un sólo momento - se decía para sí misma, mientras que las lágrimas seguían saliendo hasta que no supo en qué momento se quedó dormida.

O_O_O_O_O_O_O

A la mañana siguiente iba camino a clases con los ojos aún irritados por la noche anterior, al pasar por los pasillos sus amigos la alcanzaron, quienes al momento de verla se acercaron a ella dándole un fuerte abrazo, haciendo que de nuevo las lágrimas volvieran a salir, mientras se aferraba más a los brazos de Artur y Tarly. Ellos sabían el motivo por el cual la ojiazul se encontraba así, cuando Kya les tuvo confianza, les contó sobre sus preferencias y sobre cierta chica de ojos verdes, así que ellos sabían que las lágrimas de su amiga tenían nombre y apellido: Lin Beifong.

Ellos no podían evitar sentirse triste por la morena, sabían cuánto la amaba y todo lo que sufría por no tenerla a su lado, de todas las noches que lloraba por el enorme dolor que sentía gracias a ella, las veces que deseaba que todo fuera una mentira, la esperanza que en cualquier momento llegara una carta de Lin diciendo que la amaba y por último, la culpa de amar a la misma persona que su hermano. A pesar de ver a su amiga así, ninguno de los dos odiaba a la Beifong, ni les desagradaba, ya que por lo que Kya les había contado, era una gran y buena persona, su único error era no haber dicho la verdad a tiempo, o quizá tuvo otras razones para dejar a Kya, pensaban ellos.

Cuando la morena estaba más tranquila entraron al aula 214 donde empezaría su primera clase, al llegar a la puerta la ojiazul limpió sus lágrimas y trató de calmarse, tratando de olvidarlo. Durante el día, con evaluaciones y profesores parlanchines, ya se encontraba un poco mejor, las horas pasaron y ya estaban de nuevo en los pasillos, las clases habían terminado y cada uno se encontraba muerto mentalmente, ese día habían tenido el examen más difícil de todos y lo peor de eso, valía el 100% de su calificación.

-Kya, Artur, mi cerebro muere - lloraba de una forma graciosa la rubia.

-El mío pronto lo hará - respondía el pelinegro - ¿cómo creen que les fue?

-Cambiemos el tema - decía Kya, con una pequeña sonrisa y viendo como lloraba la rubia, aunque también se sentía preocupada, ya que gracias a la carta que recibió no había podido estudiar para el examen.

Seguían caminando como zombie, cuando una voz los hizo detenerse.

-Kya, Tarly, Artur - llamaba justamente el profesor, quien les había ocasionado sus estados de ánimo. Ellos, al escuchar sus nombres se voltearon asustándose al verlo.

-Señores, tengo que decirles algo - comentaba el profesor Katsu, acercándose. Él era una de las personas más reconocidas en Kampfer, fue un gran médico que ayudó a cientos de personas y ahora trasmitía sus conocimientos a las nuevas generaciones.

-Seguro nos insultará por nuestros exámenes - el pelinegro estaba a punto de correr.

-T.T - seguía llorando Tarly.

-Shh, chicos - Kya sonreía al ver al médico acercarse - hola profesor Katsu – saludaron.

-Tengo una propuesta para ustedes, la próxima semana tengo que ir a Ciudad República a dar una conferencia, ¿les gustaría asistir? - el profesor sonreía, viendo la cara de sorpresa que tenían sus alumnos.

-¿Nosotros? - preguntaban los tres.

-Sí, su desempeño durante el semestre ha sido bastante aceptable, así que me gustaría que me acompañarán, podrían aprender aún más de los demás médicos que asistirán y quizá motivar a otras personas para entrar a Kampfer.

Los tres chicos no podían creer lo que estaban escuchando, el mejor médico les había dicho que eran buenos y los invitó a un viaje con él. ¿Eso era real?

-Cla...ro, claro, nos encantaría - respondieron emocionados.

-Perfecto, en la semana les digo los detalles - mientras caminaba alejándose – ah, por cierto, los tres sacaron 100 en la evaluación - dijo eso último sin detenerse y despidiéndose alzando su mano.

-¿Escucharon lo mismo que yo? - el pelinegro tocaba su frente, comprobando que no tenía fiebre.

-El profesor Katsu dijo que sacamos 100 - Kya seguía con la boca abierta sin poder creerlo.

-T.T - Tarly seguía llorando.

-Siiiiiii – gritaron, haciendo eco en todo el pasillo, mientras brincaban.

O_O_O_O_O_O

Los días habían pasado rápido, los tres chicos terminaron sus deberes a tiempo y ahora ya se encontraban en una barco llegando a Ciudad República, el profesor les dijo que irían al hospital de la Ciudad, debido a que las conferencias serían en el auditorio dentro este y que se quedarían durante dos días. Kya estaba muy emocionada, tenía más de dos años que no había visto a sus padres, ni a Tenzin, aunque también estaba algo preocupada sobre qué haría si por una mala jugada del destino se encontraba a Lin, ¿cómo debía tratarla?, ¿normal?, ¿no hablarle?, ¿o qué haría?, esas preguntas estaban en su mente, pero no dejaría que eso arruinara su viaje. Había decidido no decirle a nadie de su visita, quería observar la cara de sorpresa de todos al verla llegar.

Les indicaron que habían llegado, así que bajaron del barco, la primera en bajar fue Tarly, seguida de Artur.

-Wow, tu ciudad natal es hermosa Kya - los chicos veían con asombro los grandes edificios y los diferentes modelos de satomóviles.

-Lo sé, es un bello lugar - .

El médico Katsu salió del barco acercándose a ellos – jóvenes, hay que apresurarnos, tenemos menos de una hora para llegar - decía cargando su equipaje.

A los minutos subieron a un satomóvil que tenía indicaciones de llevarlos al hospital, pero primero debían pasar a dejar sus cosas en las habitaciones del hotel. Durante el camino, Katsu les indicó que las conferencias empezarían al medio día y que terminarían entrando la noche, que después de ello podrían visitar la ciudad, pero no alejarse y que debían estar en el hotel antes de la media noche, por excepción de Kya, quien podía ir a casa de sus padres y quedarse ahí a dormir si así lo deseaba.

Entraron al hospital y al instante una enfermera les mostraba el camino. Al llegar al auditorio pudieron notar que estaba lleno de los más grandes médicos y mentes brillantes de las cuatro naciones, los tres chicos al verlos se sintieron honrados por estar ante aquellas personas. La conferencia empezó con una charla del director del hospital, agradeciendo el haberlos escogido para el evento, de ahí cada uno de los médicos fueron pasando a explicar algunos temas o diciendo los avances frecuentes de la medicina.

O_O_O_O_O_O_O

Las horas transcurrieron y ya habían dado fin las pláticas por ese día, su profesor les dijo que se encontraba un poco exhausto, así que se retiraba, los chicos lo despidieron para después charlar sobre lo qué harían en la ciudad, Kya les comentó que ella iría a el templo a ver a sus padres, así que Tarly y Artur optaron por irse a conocer Ciudad República, los tres se despidieron y se separaron.

Kya venía bajando las escaleras para salir del hospital pensando en la emoción que sería el verla llegar, cuando delante de sus ojos pasó algo que no podía creer, una camilla pasaba con una persona gravemente herida, al ver de quien se trataba corrió al instante tras de ella.

-¿Qué le sucedió? – preguntó, alcanzándolos.

-Es un oficial, tiene múltiples heridas, necesita cirugía - respondió una enfermera.

Kya quiso ir con ella, pero se lo impidieron ya que por la gravedad con la que se encontraba entraría a quirófano, una enfermera le preguntó quién era y si conocía al oficial, ya que tenían que avisarles a sus familiares, respondió que ella avisaría y les proporcionó el nombre, pero seguía en shock por lo que sus ojos habían visto. En la camilla iba Lin, su Lin, que a pesar de no haberla visto en dos años podía reconocerla en donde fuera, pero ¿qué había sucedido?, ¿por qué estaba inconsciente y completamente llena de sangre?, le preguntó a la enfermera, pero lo único que sabía era que la ambulancia la había encontrado en una calle tirada en el suelo con múltiples heridas.

Kya dejó de llorar y respiró profundo, ahora debía hacer lo que le habían dicho, avisar a los familiares.

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En la sala de la mansión Beifong se encontraba Toph, con una copa de vino en la mano, recostada en un sillón con su cabeza hacia atrás como si mirara el techo.

-¿Crees que hice lo correcto? - preguntaba Toph, poniéndose recta y terminando su copa de un sólo trago.

-Creo que el deber de una madre es cuidar a sus hijos, así que supongo que si - respondió Sokka, sirviendo más vino en la copa.

-¿Supones? No me eres de mucha ayuda -

-¿Qué quieres que diga?, yo no soy padre -

La mayor soltó una pequeña risa, mientras tomaba otro sorbo - sólo espero que Lin lo entienda - .

-Sí, tranquila. Ella es una chica estupenda, sabes, me recuerda a ti de joven, sólo que mucho más educada - dijo riéndose el moreno.

-Cállate - también riendo un poco.

-Me gusta ver cuando sonríes – viendo con ternura a la mayor Beifong, mientras acariciaba su mejilla, ocasionándole un pequeño sonrojo, que el moreno al verlo no pudo evitar juntar sus labios con los de ella en un lindo beso.

-No estaba sonriendo - repeló la mayor Beifong al separase de Sokka.

Seguían hablando, cuando fueron interrumpidos - señora Beifong, tengo un mensaje para usted - decía el mayordomo.

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Toph y Sokka llegaron al hospital, el mayordomo les informó del mensaje de Kya, el cual decía que Lin estaba herida y que entraría a cirugía, ellos se sorprendieron al escucharlo, qué hacía Kya en Ciudad República y qué le había sucedido a Lin, ambos sin pensarlo salieron directo al hospital para de ahí encontrarse con la morena en la sala de espera.

-¿Qué sucedió? - preguntó Toph entrando.

-Me dijeron que la encontraron en una calle herida y sangrando - respondía la morena.

-Pero Lin no estaba en servicio hoy – Toph no entendía cómo fue posible que su hija haya resultado herida.

-No lo sé tía, en este momento la están operando, tenía heridas internas – Kya no pudo soportarlo más y de sus ojos empezaron a salir lágrimas que Sokka al verlas, la abrazó.

-Kya, no tienes por qué llorar, Lin es una Beifong y así que estará bien – decía Toph - sólo hay que esperar.

-Por cierto, Kya, ¿qué haces aquí? - el concejal seguía teniendo la duda, sobre qué hacía su sobrina en Ciudad República.

-Vine en un viaje con un profesor de Kampfer - continuo explicando el por qué de su llegada

Las horas pasaron y aún no tenían noticias sobre cómo se encontraba la ojiverde.

-¿Cómo te sientes? - preguntaba el moreno, acercándose a la Jefa Beifong.

-Bien, sé que saldrá de esta, lo importante es saber qué fue lo que sucedió, Lin es muy buena, no entiendo cómo es que terminó gravemente herida -

-Tal vez fue una emboscada -

-Quizá, cuando descubra quienes fueron, jamás olvidarán quien soy - Toph, a pesar de no mostrar ninguna expresión, por dentro estaba muy preocupada, sabía que su hija era fuerte pero no podría soportar si algo le pasará, en ese momento sintió unos brazos alrededor de ella, trasmitiéndole lo que más necesitaba en ese momento, tranquilidad.

-Todo estará bien - el concejal abrazaba con más fuerza a Toph, mientras que esta aceptaba el abrazo poniendo su cabeza en su pecho.

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En el quirófano, médicos y enfermeras luchaban para estabilizar a Lin, al perder mucha sangre debido a la hemorragia externa e interna, le realizaban una cirugía para determinar la extensión de la lesión, su gravedad se debía a que tenía una lesión penetrante de riñón, en un descuido que tuvo la ojiverde fue apuñalada en la parte baja de su espalda por uno de los sujetos con katanas, a pesar de eso siguió peleando ocasionando aún más daño, llevaban varias horas de cirugía hasta que por fin lograron sacarla de peligro, estabilizándola. Después de un rato, salía de quirófano para llevarla a observación, y a pesar de que la operación había resultado bien, esto no significaba que estaba fuera de peligro, ya que por la gran pérdida de sangre las próximas horas eran cruciales para Lin.

El médico a cargo caminó a la sala de espera para informar a los familiares.

-Familiares del oficial Beifong – el médico habló en la sala de espera.

Al momento de oírlos los tres se pusieron de pie acercándose al médico, tomando la palabra la ex Jefa de Policía – soy Toph Beifong -

-¿Cómo se encuentra? – la morena preguntó al instante.

-La operación resultó bien, logramos estabilizarla – el médico habló notando la cara de alivio de ellos, suspiró para después continuar - pero me temo que eso no es suficiente, aún se encuentra muy delicada y con probabilidades de no sobrevivir - terminó de decir esto último con cierto desánimo, esa parte es la más difícil de un médico, el tener que dar noticias no tan buenas para los familiares que depositan sus esperanzas en ti.

Las lágrimas de Kya volvieron a estar presentes, mientras Sokka trataba de tranquilizarla.

-¿Cómo es posible eso? No se supone que este es el mejor hospital de la ciudad – reclamaba Toph, mezclando su tristeza con ira.

-Lo siento señora, se hizo todo lo que está en nuestras, pero el oficial perdió mucha sangre y eso afectó su estado – el médico explicaba tranquilo, era normal ese tipo de comportamientos en los familiares.

-Tranquila, todo estará bien, Lin es una chica fuerte – decía el concejal a Toph.

Pasaron unos minutos de silencio hasta que el médico volvió a hablar -¿alguna de ustedes se llama Kya? -

Los tres al escucharlo se sorprendieron, pero al instante la hija de Aang limpió sus lágrimas, respondiendo – soy yo -

-Desde que salió de cirugía ha estado mencionando su nombre –

-¿Mi nombre? – la morena no podía creer lo que el médico decía.

-Así es, alguno de ustedes puede quedarse a cuidar de ella en la habitación – dijo mientras acomodaba sus lentes – yo sugiero que la que se quedé a su lado sea usted srta. Lo que necesita el paciente ahora es una razón para vivir y creo que esa es usted.

El médico se retiró para que los tres pudieran hablar, Toph estuvo de acuerdo con lo que el médico propuso, ella sabía cuánto su hija amaba a la morena, así que si alguien podía motivar a Lin a luchar por su vida, era ella.

-Kya, aguarda aquí y cuida bien a Lin – Toph tomó de los hombros a Kya - nosotros iremos a la jefatura e investigaremos qué sucedió -

-De acuerdo tía -

-Se fuerte, todo estará bien – Sokka le dio un beso en la frente a Kya y salió junto con Toph del hospital.

Kya caminó a la habitación, al abrir la puerta de nuevo sus ojos se llenaron de lágrimas, ahí estaba su Lin, aún más hermosa que antes, pero lo que sus ojos no podían soportar es verla en ese estado, llena de moretones, grandes y pequeñas suturas, con vendas en la mayor parte del cuerpo, con su rostro un poco inflamado por los golpes e inconsciente, la morena sentía un enorme dolor verla en dicho estado, ella daría su vida por la de ojos verdes si fuera necesario y moría con ella si eso llegará a ocurrir.

-Tranquila hija, sé que se ve mal pero esta joven es fuerte y no tendrá cicatrices muy notorias – decía una enfermara un poco mayor, que se encontraba dentro de la habitación ajustando los medicamentos.

-Gracias. Y si, ella es muy fuerte – Kya secaba sus lágrimas, regalándole una sonrisa a la enfermera.

-Supongo que eres Kya, entra, ella te ha estado nombrando – terminó de realizar el ajuste y se retiró para dejaras solas.

Kya al entrar, tomó una silla y se acercó a la cama - hola cariño aquí estoy – le decía, tomando la mano de Lin, entrelazándola con la suya.

-Sé que hace tiempo que no estamos tan cerca – sonrió para después continuar - pero quiero que sepas que no te guardo ningún rencor, al contrario te amo, no he dejado de amarte ni un sólo instante, pienso en ti a diario y el no tenerte a mi lado me consume día a día, pero también soy feliz por saber que lograste conseguir tu sueño, ahora eres la oficial Beifong y estoy segura que serás mejor que la tía Toph, shhh sólo no se lo digas, tienes que luchar y despertar mi amor, si te llega a ocurrir algo moriría, tu eres lo más importante en mi vida, aunque no te tenga y tú no me ames, no importa, quiero que vivas, por favor Lin despierta, mi amor - terminó de decir, regalándole una caricia a el rostro de Lin.

Las horas pasaron y Kya seguía hablándole, acerca de cómo le iba en Kampfer, de sus profesores, de Arthur y Tarly, hasta que no supo en qué momento se quedó dormida.

Kya estaba en profundo sueño, cuando escuchó ligeros ruidos y movimiento en la cama – Lin - dijo despertando.

-Lo siento, vine a revisar a la oficial – decía otra enferma del turno matutino.

-Gracias, ¿cómo se encuentra? – al instante pregunto Kya, dándose cuenta de que ya el sol se encontraba en el cielo.

-No se preocupe, el peligro ya pasó -

-Que alivio – la morena no podía evitar tener una sonrisa.

-Solo que la anestesia pasó hace horas, debía haber despertado – dijo la enfermera, pero al notar de nuevo el rostro de angustia de la morena, volvió a decir – debe ser normal, estuvo muy grave, quizá más adelante lo haga – terminó de decir, se despidió de Kya y salió de la habitación.

-Cariño, sigo aquí a tu lado, escuchaste ya saliste de peligro, solo debes despertar – acariciándole el cabello a la ojiverde.

Las horas siguieron pasando y Kya notaba que Lin volvía a respirar de forma tranquila y pausada, también recuperaba un poco el color de piel, ya que después de salir de la cirugía su piel era aún más pálida de lo normal, esos eran buenos síntomas, así que se alegró un poco, se levantó de la silla y de pie miraba a la ojiverde acariciando su rostro – eres tan hermosa mi amor – en ese momento miró sus labios, los acarició pasando la yema de sus dedos, delineándolos y no supo cómo pero cuando se dio cuenta ya se encontraba besando esos labios que tanto anhelaba, por los cuales daría todo el oro del mundo si así se lo pidieran, que creyó jamás volver a probar, seguía perdida en el sin fin de sensaciones que le provocaba ese beso, que aunque sabía que estaba mal no se arrepentía, siguió besándolos hasta que sus ojos se abrieron de golpe al sentir un movimiento, LIN LE ESTABA CORRESPONDIENDO EL BESO, la boca de Lin se abrió lentamente permitiendo así el paso a la lengua de Kya, que aunque se sorprendió y no sabía bien que sucedía, siguió adelante, la metió lentamente, para de ahí hacerlo con más fuerza necesitaba saborear cada milímetros de esa boca que conocía a la perfección, la lengua de la ojiverde se hizo presente y así el beso se intensificó, Kya no sabía si era su imaginación o en verdad Lin estaba respondiéndolo hasta que se separó de ella cuando el aire fue necesario. Los ojos de Lin seguían cerrados, así que la morena supo que había sido su imaginación hasta que…

-Kya – se escuchó decir como un susurro, mientras abría un poco los ojos.

Continuará…..

Notas de autor

Hola chicos, esperó les haya gustado este capítulo, sé que demoré más de 10 días en actualizar, pero es que era final de semestre y tenía muchas cosas que hacer T.T pero ya estoy de vuelta *-* Jajaja muchas gracias por los review y follow, en verdad me motivan mucho :3

Espero actualizar antes de navidad (24 de diciembre) pero si no es así, aprovecho de una vez para felicitarlos y desearles la mejor de las navidades *-*

Bueno, nos leemos y les mando muchos abrazos. Saludos, viva el amor hacia el kyalin!

Espero que les haya gustado ^^ déjenme sus comentarios, sugerencias o quejas que tengan y ante todo muchas gracias por leer y compartir el amor hacia kyalin, les mando un abrazo y saludos