Los personajes le pertenecen a Stephanie Meyer y perteneces a su saga Twilight
Cap. 9
Me mareaba el correr en el bosque sin ninguna dirección fija pero haría lo que fuera necesario para encontrar a los que lastimaron a Seth hace unos meses, porque aunque él se había recuperado excelentemente el susto que pase al verlo mal herido nadie me lo quitaba, y sobre todo por tener alguna pista que me hiciera tener fe en que Derrick estaba con vida o al menos lo que le quedaba de ella en condición de vampiro. Necesitaba refrescarme para seguir con la búsqueda así que me acerque a un riachuelo me puse en cuclillas, vi mi reflejo en el agua mi cara lucía un poco diferente desde la última vez que me observe con detenimiento, seguía siendo una niña de rostro dulce, pecosa, ojos brillantes, mejillas rosadas y cabello rojizo desordenado, lo que realmente era distinto era la expresión en mi rostro; era más duro y salvaje, inclusive más maduro, mi estatura ya no era la misma lo notaba al ponerme mis pantalones que ya me quedaban cortos debía estar cerca del metro setenta y cinco.
El tiempo estaba pasando eso era algo que no se podía negar mi abuelo Charlie lucía cansado, su cabello se llenaba de canas y su sonrisa le daba paso a las arrugas, hasta los chicos de La Push cambiaban lentamente, Jacob era el que más distinto lucía no era más alto pero lo parecía por el aumento se su musculatura, su rostro era más masculino, sus quijada eran grande y se marcaba un perfecto mentón que tenía un pequeño hoyuelo en la punta, su cabello estaba corto y ya aparentaba los 20. Estaba mejor que nunca.
Estaban pasando unos meses locos después del ataque a Seth, se habían estado reportando cadáveres en toda la zona, aun no había noticia de Derrick y si las cosas seguían así los Vulturi tendrían que venir y tomar cartas en el asunto por su cuenta.
El hecho de que todavía no hubieran decidido venir o mandar a alguien más nos daba razones para creer que Derrick se encontraba cerca.
Moje mi rostro con el agua del riachuelo para dejar de pensar en todo lo que estaba pasando, en un instante sentí una quemazón en mi hombro, se trataba de Jacob que me había sujetado.
-Qué bueno que te encontré- me dirigió una de sus nuevas sonrisas levanta pasiones que me derretían- me empezaba a preocupar
Me puse de pie y lo abrace como una niña chiquita que quiere ser protegida, me gustaba el cómo sus latidos eran como un poema susurrado hacia mis oídos, beso la coronilla de mi cabeza con la misma dulzura de siempre y se agacho un poco para poder abrazarme por la cintura, no habíamos discutido desde hace tiempo, en los pequeños momentos libres que teníamos aprovechábamos y nos fugábamos a la playa, el cine, a las montañas, donde fuera era perfecto mientras estuviéramos los dos solos.
-Estoy bien solo algo cansada- el bostezo más sonoro que había producido jamás salió de mi boca- bueno. . . muy cansada
Me soltó para darme la espalda, se arrodillo y extendió su brazos hacía tras indicándome que brincara a su espalda, yo sabía que mi peso no era gran cosa para él así que accedí inmediatamente.
-Te quiero Jacob Black- le hablaba mientras caía dormida- más de lo que podrías imaginar
-Lo sospechaba pero me encanta oírlo de ti- soltó una risotada que termino de encaminarme hacia los brazos de Morfeo
Para cuando desperté seguía siendo de noche, estaba en mi cama y en un sillón al lado de mi estaba el hombre más guapo del mundo, y por suerte era mi novio, la luz de la luna daba justo en su rostro dormido, se veía tranquilo, su piel morena lucía dorada, y sus dientes relucían tanto o más que la misma luna, me acerque con cuidado a él y le bese la frente.
Se giro hacia mí y con los ojos aun cerrados me jalo hacia sus piernas, terminando sentada en el sillón con él.
-Perro lanudo aleja esas manos de mi sobrina ahora mismo- la tía Rosalie aun discutía con Jacob hasta por el vuelo de la mosca- tal vez yo no te haga nada pero no aseguro nada si los atrapa Edward
Nos pusimos de pie y bajamos a la sala donde estaban Carlisle y mi padre discutiendo estrategias para enfrentar a los vampiros que nos causaban problemas, Esme regañaba a Emmet y Jasper por luchar en la casa y Alice y mi mamá parecían desaparecidas.
-Papá ¿A dónde fueron mi mamá y la tía Alice?
-Patrullaje nocturno- me contesto con indiferencia y siguió discutiendo estrategias con mi abuelo
Salí al pórtico para sentarme en las escaleras, tenía una extraña fascinación por la lluvia y esa noche en especial parecía diluviar había algo tétrico en el ambiente era como si algo fuera a salir de la nada para atacarme pero sin ningún motivo la idea me parecía un tanto atractiva.
Percibí un movimiento de entre los árboles, pero de momento pensé en que podía tratarse de un animal lo cual al estar en medio del bosque no era una idea descabellada, solo que de pronto algo empezó a brillar de manera peculiar, había dos puntos de luz que me estaban hipnotizando inconscientemente ya me encontraba de pie y caminando hacía ellos, sentía como si flotara, una paz se incrementaba dentro de mi pecho y mi mente había parado de girar, solo había un pensamiento en mi mente y se trataba de encontrar la fuente de esas luces; sin darme cuenta me estaba alejando de la casa de manera peligrosa. La luces se detuvieron y yo con ellas, me moví sin cautela hasta llegar a ellas quise tocarlas pero al mirar con atención en la oscuridad me encontré con un rostro y lo que brillaba de manera intensa eran un par de ojos color esmeralda.
En ningún momento sentí miedo al contrario me llenaba de curiosidad la belleza de esos ojos, la suavidad de su piel blanca, el fulgor de su sonrisa, el cabello negro como ébano, simplemente perfecto no encontraba otra palabra para describir su apariencia aunque me confundía, estaba segura de que se trataba de un vampiro entonces ¿por qué su piel era tan suave?.
El era alto lucía de alrededor de un metro y noventa, espalda de nadador, su nariz era fina y respingada, sus labios rosas y delgados y ojos avellanados, pero ni toda esa belleza eliminaba evitaba notar la melancolía y el dolor, sentía que incluso podía olerlo, a decir verdad algo en el me recodaba a Derrick no solo por el color de sus ojos y porte si no por la atracción que ejercía en mi, solo que este chico no me dejaba más opción que perderme en su mirada.
Poco a poco el joven se fue acercando a mí, paso las yemas de sus dedos helados con extremo cuidado por mi cuello haciendo mi cabello hacía tras, se dispuso a rosar mi cuello con su nariz provocando un pequeño cosquilleo que me erizaba el bello de la espalda, después fueron sus labios, beso mi cuello con ternura y ahí estaba yo, inmóvil e incapaz de poner alguna leve resistencia.
-¡Aléjate de ella!- podía oír una voz pero no la reconocía- Nessie defiéndete
El chico me abrazo y besó mi frente, y al oído me dijo "prometo volver", salió corriendo mientras yo caía de rodillas al suelo, algo se descolocaba dentro de mí, esa voz me quebró el alma solo porque podía reconocerla ¿Pero qué había sucedido con él?.
Jacob se precipito hacía mí, me hablaba quería hacerme reaccionar pero por ahora cualquier intento era inútil así que solo me llevo en sus brazos hacia mi casa.
