Disclaimer: los personajes no me pertenecen, pero la trama si.

Lo que está escrito "entre comillas" son los pensamientos de la gente.

Lo que está escrito en cursiva son conversaciones en la distancia o por teléfono.

En ésta historia, los protagonistas son humanos.

La historia está escrita desde en tercera persona.

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9.

- ¿Qué la han secuestrado? – exclamó Jasper, cerrando a su vez la puerta del despacho. - ¿Cuándo? ¿Cómo?

- Anoche. Al parecer, fue por su cuenta siguiendo una pista. Esta mañana han llamado a los Cullen para pedir una mayor recompensa. Han sido los mismos que se llevaron a Cullen.

- No me lo puedo creer. – Jasper se t5ambaleó hasta que logró llegar a su silla y se sentó. - ¿Lo sabe Charlie?

- Si.

- ¿Y nuestra madre?

- El capitán no ha creído oportuno decirle nada aun. – dijo sentándose en otra de las sillas. – lo siento mucho, Jasper.,

- Ya lo se, Emmett. Se que la quieres mucho, aunque lo vuestro terminara.

- Si. ¿Cómo está la pequeña?

- Se niega a comer si no habla con su madre. – dijo con voz cansada. Se sentía superado por la situación. – Además, hoy volvemos a empezar con la quimioterapia y Bella siempre ha estado presente en todas las sesiones.

- Puedo quedarme yo. ¿Puedo ir a hablar con Renesmee? – dijo Emmett, poniéndose en pie.

- Claro. Tú siempre le has caído bien y también te quiere mucho.

Emmett salió del despacho y fue a paso rápido hacia el área de oncología. Llamó a la puerta de la habitación y entró. Saludó a la niña que compartía habitación con la pequeña Renesmee y se acercó a esta, que estaba sentada en la cama con un oso de peluche entre sus brazos.

- Hola Nessie.

- Hola Emmie. – dijo sin apenas moverse. - ¿Dónde está mamá?

- No ha podido venir hoy, pero me ha dicho que lo siente mucho.

- Ya…

- ¿Me puedo sentar? – dijo señalando la cama.

- Claro. Ella es mi amiga Ali – dijo señalando a la niña que había en la otra cama.

- Hola Ali.

- Ali, este es el novio de mi mamá, Emmett.

- Eso ya no es así, pero si que soy su amigo. – murmuró. – Oye, ¿Qué es eso de que no quieres comer?

Renesmee no respondió.

- Tienes que comer. Tienes que coger fuerzas.

- Pero…

- Nessie, sabes que te quiero mucho, ¿verdad? – dijo acariciando las manos de la pequeña. – Y que nunca te haría daño.

- Si.

- Me pone muy triste ver que no quieres comer.

- No quiero que estés triste, Emmie. – la niña se puso de rodillas u se abrazó al cuello del fornido policía. – Comeré si te quedas conmigo hoy.

- Claro. Comeremos juntos y después te acompañaré a tu primera sesión. – dijo. Con la niña aun abrazada a él, Emmett se levantó de la cama y salió de la habitación. En la puerta se encontró con Jasper. – ¿Comes con nosotros doctor? – le dijo, provocando una sonrisa en el rostro de Jasper.

- Claro que si. ¿Comida para tres?

- Para cuatro. – dijo señalando con la cabeza hacia el interior de la habitación, donde seguía la pequeña Ali.

.-.-.-.

- Eres buena, debo reconocerlo. – dijo con desprecio, pegándole una patada en su ya magullado cuerpo. – Conseguiste engañarnos a todos.

- Deja ya de pegarla!

- Tú calladito, pequeño Eddie.

- ¿Y se supone que tú eras amigo mío? Hijo de puta!

- A callar!

- James, ¿Por qué lo haces? – dijo Edward, con el dolor quebrándole la voz. – Después de todos estos años juntos.

- A pesar de que el negocio va bastante bien, no es suficiente dinero. Eso de repartir el dinero entre cuatro es una putada.

- ¿Cuatro? ¿Es que sois cuatro socios?

- Pero en esto somos tres y son setenta millones.

- ¿Setenta? Estás loco! – gritó, intentando soltarse, pero tenía las manos atadas en la espalda, y también tenía los pies atados por los tobillos.

Edward miró a la chica que tenía al lado, atada de manos y pies como él. Su cabello ya no era rubio, sino castaño y bastante más largo, y sus ojos ya no eran verdes, sino castaños. Era la misma chica que había visto frente al apartamento de Kate. La hermosa muchacha que solo había visto una vez y que había cambiado su vida. La chica que en ese momento estaba a su lado, tumbada en el suelo, semiinconsciente, con la cara repleta de moretones. "Y a saber como le han dejado el cuerpo." – pensó, mirando aun a la chica.

- Cállate ya. – dijo James, yendo hacia la puerta. – Divertíos. – salió y cerró la puerta por fuera.

- ¿Estás bien? – dijo Edward al ver que la chica empezaba a moverse.

- ¿A ti te parece que estoy bien? – dijo, logrando sentarse, mirando con odio a Edward. – mira lo que has conseguido con tu estúpido jueguecito.

- Ya te he dicho que lo siento.

- No es suficiente.

- Ya lo se. – Edward solía ser un chico fuerte, frío y distante, que apenas mostraba sus sentimientos, pero en ese momento no pudo evitar ponerse a llorar. Era totalmente consciente de lo que significaba lo que había hecho. – Y nunca me perdonaré nunca el haber roto mi promesa. – murmuró. No podía dejar de pensar en la pequeña.

- ¿Es que alguna vez has cumplido una promesa? – dijo, intentando hablar con más calma. – por tu culpa yo he roto la mía.

- ¿Cuál?

- A ti te lo voy a contar. – dijo, removiéndose, intentando pasar los brazos por debajo de su cuerpo y sus piernas, para poder tenerlas delante e intentar desatarse los pies.

Intentaba pensar solo en su hija, que era lo único que le daba fuerzas en ese momento. Por ella logró desatarse los pies. Por ello logró desatar los pies y las manos de Edward. Edward le desató las manos a Bella y, en cuanto tuvo las manos libres, le dio un puñetazo a Edward en toda la cara.

- ¿Pero que haces? – dijo poniéndose en pie de golpe.

Bella intentó ponerse también en pie, pero un fuerte pinchazo en la zona de las costillas le hizo volver a sentarse, intentando no gritar por el dolor.

- Creo que te han roto algunas costillas. – dijo Edward, arrodillándose a su lado, palpando la zona en que Bella tenía rota una costilla.

- No me toques. Au! – dijo sin poder resistirse.

- Tienes una costilla rota. Yo puedo ayudarte.

- ¿Es que acaso eres médico?

- Pues da la casualidad de que si. – Edward fue hacia el botiquín que había dejado al lado de la puerta, lo cogió y volvió a arrodillarse al lado de Bella.

- ¿Es que has ido a la universidad? – "me cuesta creerlo." – pensó Bella.

- Claro que si. Va, quítate la camiseta.

- ¿Pero de que vas?

- Es para poder vendarte.

- Bueno… pero solo un momento. ¿Y de donde has sacado el botiquín?

- Estaba al lado de la puerta. Tú amigo debía de saber que lograrías desatarnos a los dos.

- No es mi amigo. – dijo entre dientes.

Edward no dijo nada más y ayudó a Bella a quitarse la camiseta que le había puesto su amigo, quedándose con el sujetador que se había puesto en el club. Edward le vendó el torso y volvió a ponerle la camiseta, intentando no mirar los hermosos pechos de la chica.

- Gracias.

- Aun no he terminado.

Edward sacó alcohol y algodón del botiquín y empezó a limpiarle las heridas. Un corte en la ceja, otro en el pómulo, en el labio, y varios moretones por los brazos y las piernas. Cuando le curó todas las heridas, guardó las cosas en el botiquín y lo dejó a un lado.

Ya no estaban en el apartamento de Kate, sino en una habitación sin ventanas, de apenas tres metros por tres metros. Conocía ese lugar. No era la primera vez que estaba allí. Por eso sabía que solo había cerradura por fuera, por lo que era imposible huir.

Edward volvió a sentarse al lado de bella, que tenía el rostro empapado de lágrimas. Se sintió aun más culpable.

- Siento haberte jodido la vida.

- Tengo la teoría de que si no hubieras accedido a lo de fingir tu secuestro, lo hubieran hecho igualmente, que es lo que han acabado haciendo. – dijo Bella, que llevaba pensando en ello desde que James había mencionado lo del dinero. – Solo es culpa de esos tres cabrones.

- ¿De que conoces a ese tío tan grande? Porque te veo muy dolida.

- Salimos juntos un tiempo y, durante las últimas semanas, se había convertido en mi mejor amigo. – ese pensamiento le dolió más que todas las heridas de su cuerpo juntas. – Traidor de mierda. – murmuró.

- Yo le había visto alguna vez por el club del cabrón de mi ex-amigo. Sabía que intentaba tirarse a Rosalie, pero yo no sabía que…

Cuando se había abierto la puerta del apartamento de Kate, Bella se había encontrado con Rosalie, que estaba al lado de Emmett. Emmet había ordenado a Rosalie que le aplicara la descarga que le dejó K.O. cuando había despertado, ya se encontraba en esa habitación. Edward estaba inconsciente a su lado, mientras que Rosalie y Emmett estaban frente a ella. Sonreían. Emmett le quitó la peluca y las lentillas, descubriéndola ante Rosalie. Había sido ella quien le había pegado la paliza. Antes de marcharse, Bella había visto a Rosalie besar apasionadamente a Emmett. había sentido como su corazón se partía al descubrir la verdad.

- No quiero seguir hablando de él. Tenemos que planear algo para salir de aquí.

- ¿Algo como qué?

- Aun no lo se.

Edward se acercó a Bella y secó las lágrimas de ésta con sus dedos. Tenía su rostro a menos de un palmo de él y, cuando hubo secado sus lágrimas, acercó sus labios a los de ella y le besó brevemente. Bella le dio una bofetada en cuanto se separó de ella. Edward iba a disculparse por el beso, pero esta vez fue Bella quien besó a Edward, que recibió sus labios encantado.

Poco a poco, Bella fue tumbándose en el suelo, con Edward sobre ella, que había empezado a besar su cuello.

- Esto es una locura.

- Lo se.

- Estamos secuestrados y, en vez de intentar huir, estamos haciendo esto. – dijo Bella, estremeciéndose ante los besos y caricias de Edward.

- Llevo deseando hacer esto desde el día que fuiste al apartamento de Kate.

- ¿Me viste?

- Si. – dijo centrándose en besar los alrededores del ombligo de la chica.

Cuando Bella sintió que Edward empezaba a levantarle la falda, le cogió de las manos y le detuvo.

- Deberíamos pensar en un plan para salir de aquí.

- Deberíamos. – dijo Edward, besando los labios de Bella de nuevo. – pero me gusta lo que estamos haciendo.

- No vamos a tener sexo, y menos aquí. – dijo, rodando por el suelo, apartándose de Edward, sintiendo punzadas de dolor en las costillas. Se puso en pie como pudo y caminó hacia la puerta. – Tenemos que hacer algo.

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Hola!

Otro capítulo llegó.

Espero que os haya gustado.

¿Qué os ha parecido lo de emmet? ¿Os ha sorprendido?

Teorías y opiniones, por fi.

Besitos.