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Sácame de allí. Capítulo ocho.
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- Hola nena, menos mal que me llamas.
- Hola, lo siento es que he estado ocupada y se me ha pasado completamente mirar el móvil.
- Eso me he imaginado.- Lo oí suspirar.- Quería pedirte perdón por lo de Hinata, me ha dicho que te has enfadado mucho.- Reí.
- Bueno, me ha sentado mal porque me ha juzgado sin conocerme, pero también entiendo que piense así de mi.
- No digas eso, igual que no lo pienso yo, ella no debería hacerlo, tu has sido sincera des del principio conmigo, esto lo hago porque quiero. Pásamelo a ordenador.
-¿Que?
- Ah, perdona, se lo decía a mi socio.
- ¿Sigues en la oficina?
- Si... Me queda aún bastante, no damos a basto.
- Vaya... ¿No has cenado?- Hice un mohín.
- No, aún no.- Miré la hora, las once y media, pobre.-¿Cómo ha ido con Ami?
- Muy bien, es una mujer muy simpática y agradable, me ha dicho que mañana a primera hora se pasará a dejarme la ropa.
- Bien, me gusta que te guste.
- Bueno, te dejo, no quiero entretenerte y que llegues más tarde a casa.- Oí una risita.
- Se me hace más ameno si hablo contigo.- Me sonrojé.- Buenas noches nena.
- Buenas noches.- Colgué el móvil. Entré en la habitación de Momo y esta dormía.
Llamaron a la puerta.
- He oído gritos esta mañana.¿Estas bien?- Era Ino.
- Si Ino,¿Que haces despierta?- Ella rió.
- Sai no esta, y me aburro.- Yo reí.
-¿Tiene turno de noche?- Le pregunté.
- Si, durante toda la semana, es una mierda, pero bueno.¿Y tu que tal con el pivonazo?- Me sonrojé.
- Bien, es un encanto, me acaba de llamar que se le ha acumulado el trabajo y me hubiera gustado llevarle la cena y ayudarlo, pero no puedo dejar a Momo sola.- Ella sonrió y pasó a casa, cogió a la niña y salió.
- Anda ve, mañana te la devuelvo.- Abracé a Ino.
- ¡Gracias!- Entré en casa cogí un tupper y puse el salteado de verduras dentro, había hecho más para el por si llegaba a cenar, miré la dirección de la empresa de Sasuke y me metí el móvil en el bolsillo.
Salí de casa y en quince minutos estaba en frente del edificio de la empresa de Sasuke. Guau, pedazo de rascacielos, era un edificio de vidrio casi todo.¿Acomodado no? Menudo mentiroso. Sonreí.
Saqué el móvil del bolsillo y marqué el número de Sasuke.
- Hola nena.
-¡Sasuke! ¡Tienes que venir!¡Ha ocurrido algo terrible!- Lloriqueé intentado no reírme.
-¿Que?¿Qué pasa?- Le notaba el miedo en la voz.
- No puedo hablar... ¡Oh Sasuke! tienes que venir...- Y colgué la llamada, justo después de colgar ya me sentía mal.
Esperé en la puerta y cinco minutos después vi a Sasuke saliendo del ascensor colocándose la americana. Salió del edificio y se paró al verme, su cara se dulcificó, suspiró.
- Te he traído la cena.- Le dije enseñándole la bolsa.
El se acercó a mi muy serio y me abrazó con desespero y muy fuerte.
- Oh dios... Estas bien.- Le rodeé la cintura.- No se que hubiera hecho si te hubiese pasado algo o a Momo.- Estreché mi abrazo.
- Perdona, no sabía que te preocuparías tanto.- Se separó un poco de mi y me besó la frente.
- Es peligroso venir sola a estas horas, ven.- Me abrazó por la cintura y entramos en el edificio. No había nadie y aún así me sentí ridícula de llevar la ropa que llevaba en un sitio como este. Subimos a la quinceava planta y entramos en su despacho increíblemente grande, y soso, muy soso. Todo en tonos blanco y azul. No me soltó hasta que me hizo sentarme en una silla al lado suyo, cogió el tupper.
- Espera, ya lo hago yo que para eso he venido.- Me levanté y le hice sentarse, me indicó donde estaba la cocina y fui hasta allí, calenté las verduras y volví al despacho.- Espero que te guste...- Alcé la vista y vi a un hombre rubio con unos ojazos azules impresionantes.
- Hola.- Dijo el, Sasuke se levantó y me abrazó de nuevo por la cintura.
- Sakura el es Uzumaki Naruto, mi vicepresidente.- El me cogió la mano y la besó.
- En realidad soy su mejor amigo, nos conocemos desde niños.- Reí, Sasuke gruñó. Así que este era el marido de Hinata, que guapo era.¿Sabría lo que la loca de su mujer me había dicho?
Nos sentamos los tres y cenamos, después le pedí a Sasuke ayudarle y me puse a colocar archivos en su carpeta.
-¿Dónde has dejado a Momo?- Alcé la vista.
- Con Ino.- Le sonreí.
- ¿Cómo que has venido aquí?- Me preguntó Naruto.
- Pues... Después de lo que esta haciendo por mi, era lo menos que podía hacer, ayudarle en lo que pueda, además no estaba tranquila sabiendo que seguía trabajando a estas horas de la noche.- Sasuke me sonrió de lado.
-¿Este haciendo algo por alguien? Pues ya puede estar coladito por ti porque...- La grapadora impactó en la cabeza del rubio. Yo reí.
- Cállate perdedor.- Los dos reímos.- Voy a buscar lo que queda de papeleo, ahora vengo.- Cuando se marchó Naruto se dirigió a mi.
- No me extraña que este así, eres preciosa.- Arrugué la frente.
- ¿Que esté como?- El rió, parecía muy risueño.
- Des de que le dejó su ex hace tres años no levantaba cabeza, hasta que un día, vino de mejor humor que el normal y me hablo de una chica pelirosa, y aquí estas, al fin te conozco, dudaba que fuera cierto.- Cruzó las piernas.
-¿Que pasó con su ex?- El suspiró cogiendo unos papeles.
- Pues le hizo mucho daño porque...- Antes de que continuara calló y vi como enfocaba su vista detrás mío me gire y vi a Sasuke entrando en el despacho.
- Naruto te he dicho mil veces que los pagos van en el archivo.- El rubio rió.
- Es verdad.- Me guiñó un ojo.- Perdona.
Cachis me había hecho ilusiones de que el bocazas de Naruto me acabara contando lo de la ex de Sasuke.
Después de más de una hora y media de ayudarlos con los papeles en casi mutismo, excepto por los comentarios de Naruto, acabamos el trabajo.
Nos despedimos del rubio y nos subimos en el Audi de Sasuke.
- Media hora más y lo hubiera matado.- Reí.
- Es muy simpático.- El me miró de reojo.
-¿Te gusta?- Reí más fuerte.
-¿Estas celoso?- El se encogió de hombros.
- Si se atreve a darte otro beso en la mano, o otro lugar de tu cuerpo, morirá, y me da igual que sea el marido de mi hermana.- Apoyé la cabeza en su hombro.- Pero le perdono porque has venido a verme, gracias por venir.
- Eres increíblemente bueno conmigo... Es lo menos que puedo hacer por ti.- Él paró el coche y se inclinó hacia mi.
- Increíble eres tu, no sabes lo feliz que me has hecho con este simple detalle.- Me acerqué y lo abracé, tenía muchas ganas de hacerlo.
Sasuke empezó a acariciar mi pelo.
- ¿Naruto sabe lo de Hinata?- Pregunté viniéndome a la mente la pregunta.
- Imagino que no.- Lo miré.
-¿No se lo has contado?- El negó con la cabeza.
- Ya se lo contará ella.- Además habiendo venido tu, no querrías que la loca de mi hermana se presentará allí y nos la liara a los tres.- ¿Sería Hinata capaz de eso?
-¿Es igual de celosa que su hermano?- El sonrió de lado.
- Más incluso, es capaz de pegarle fuerte.- Reímos.
- Pues mejor que no me acerque, no le caigo bien.- El sonrió de lado y bajó del coche, me abrió la puerta y yo bajé.
- Sólo se quería prevenir Sakura, estuve muy mal.- Mi oportunidad.
-¿Que te paso?- El sonrió, me cogió la mano y me besó la palma.
- Es tarde, y mañana va a ser un día largo.- Hice un mohín y me mordí el labio.
Él se acercó a mi y me acorraló contra el coche.
- Me prometiste que no te morderías el labio.- Alcé las manos hasta sus hombros y le hice bajar a mi altura, empecé a besarle por el cuello, oí que inspiraba fuerte, subí los besos hasta la comisura de sus labios. Tenía los ojos cerrados.
- Y tu que si lo hacía pasarías la línea.- Me miró con los ojos más oscuros que le había visto.
- Debo controlarme Sakura... No puedo.- Bufé, lo mire y sonreí.- Mañana a las ocho pasaré a buscar.
-¿Y Momo?- El me acarició la mejilla.
- Estará en buenas manos.- Asentí.
- Buenas noches Sasuke.- Me paré en el portal.
- Buenas noches nena.- Se subió en el Audi y se marchó.
Me acosté en la cama muerta, me daba la impresión de que a Sasuke no le provocaba nada... Que sólo lo hacia porque le daba pena mi situación.
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Holaaaaaaaa
que tal? Aissss
creeis que los pensamientos de Sakura van bien encaminados? O que Sasuke lo hace por otro motivo?
jiji mil gracias por los reviews! Os adoro!
