Disclaimer: Marvel no me Pertenece.


Capítulo 09: Un Café.


La misión al final Steve se la dejó a Natasha en modo de tregua, ya que no quería seguir discutiendo. Aunque en el fondo no quería que nada malo le pasara, a pesar de que confía en ella a ojos cerrados.

Se sentía como un verdadero idiota al no comprender el estado de la rusa. En los tiempos de Steve ni se mencionaba aquello, pero ahora todo es diferente. Tenía que abrir su mente. De pronto recordó lo que Natasha le mencionó acerca del ritual del cuarto rojo. Debió ser horrible para ella. Volvió a sentirse estúpido. Y si esto era suficiente para reconciliarse con su pelirroja favorita, lo iba a hacer y si no, haría más por ella ¿Por qué? Eso es lo que se pregunta Steve en todo momento, ¿desde cuándo Natasha Romanoff terminó siendo alguien importante en su vida?

Natasha estaba tomándole el gusto a llevar a cabo la misión. Ahora sabía lo que Steve sentía al estar al mando de algo, se sentía poderosa. Miró de reojo a Steve, se veía algo distraído. La chica le toma el brazo para que 'despertara' de su trance.

– Tampoco es para que te pongas nervioso ¿No confías en mi? –Arqueó una ceja–

– No, no es eso, olvídalo… –Steve saca su escudo de la espalda para ponerlo en posición– Tú das la orden. –Natasha asiente y llama a Fitz a través del comunicador–

– ¿Fitz?

"S-Si, está todo listo Agente Romanoff, cuando dé la orden se desactivarán los sensores"

– Entendido. Y oye, no me gustan las formalidades. Sólo dime Natasha –Le contestó al joven ingeniero. Los demás se rieron con esto–

El soldado y la espía se acercaron un poco más a aquella puerta donde sólo había un guardia cuidando la entrada trasera. Al parecer se veía demasiado tranquilo. Se escondieron tras unos arbustos. Los demás estaban esperando la orden final para atacar.

– A mi señal… uno….dos... –Natasha empieza el conteo, mientras Steve toma posición con su escudo– ¡Tres!

Fitz mediante su tableta electrónica desactiva todos los sensores de calor de la base, haciendo que se vuelva vulnerable, ya que así no podrán saber cuánta gente intenta invadirlos. May da la orden igual de empezar el combate para dejar inconscientes a los guardias del perímetro de la base.

Bobbi y Hunter peleaban codo a codo. Ella con sus bastones derribó a tres hombres, mientras que Hunter tenía problemas con un grandulón.

– Bob, ¿Te importa…si me ayudas un poco? –Gritó el muchacho con algo de dificultad, ya que el corpulento hombre lo tenía tomado con fuerza y le estaba apretando las costillas–

En el momento que Morse iba a ayudar a su fiel compañero, pero Daisy crea un pequeño sismo, haciendo que el gigante suelte a Hunter, cayendo a ras de suelo sobre su espalda. Bobbi aprovecha el momento que el tipo está en el suelo y lo noquea con un solo golpe en su cara.

– ¿Estás bien? –La Inhumana va donde Hunter–

– Si, gracias temblores* –Giró su mirada hacia Bobbi, quien venía hacia ellos– ¡Me sigues sorprendiendo Bob! Gracias.

– No me agradezcas, fue Daisy quien derrumbó a este tipo. – sigamos limpiando el perímetro para que Steve y Natasha puedan entrar.

– Chicos no los quiero alarmar, pero vienen 10 agentes más –Interrumpió Fitz, mirando su tableta–

– Nos vamos a dividir, Bobbi y Hunter por la derecha, Daisy y yo iremos a la izquierda. Fitz, busca un lugar seguro, nos estarás avisando sobre cualquier percance. ¿De acuerdo? –May ya estaba acostumbrada a dirigir el equipo, ya que Coulson le daba toda esa libertad y está demás decir que es el brazo derecho del mencionado agente. Todos asintieron con la cabeza para seguir las nuevas órdenes–

Steve lanzó su escudo hacia el tipo que resguardaba la entrada trasera de la base, golpeándolo en la cara. Ambos espías salieron de su escondite. Natasha rápidamente se dirige hacia el sujeto, revisándolo por si acaso tenía alguna bomba, ya saben, rusos. El soldado por su parte, recogía su escudo para protegerse en caso de cualquier incidente, estaba muy atento a todo.

– Sujeto limpio, salvo estos rublos* que ni alcanzan para una soda. –Sin más, Natasha se guarda de igual manera las monedas que encontró en el bolsillo del guardia. Steve suspiró y volvió a hablarle a la espía–

– ¿Entraremos por la puerta principal?

– Si, por qué no.

Con el escudo, Rogers rompe la chapa de la puerta blindada. Con ambos brazos empezó a empujar hacia dentro. Si que pesaba bastante. Natasha veía complicado a Steve, pero en el momento que quería ayudar, él ya tenía la puerta abierta por completo. La espía nunca se deja de sorprender cuando lo ve usar su fuerza.

– Wow…

– Un buen desayuno te ayuda bastante.

– Así veo –Sonríe. La espía toma su arma, entrando cautelosamente. Detrás suyo Steve hacía lo mismo con escudo en mano– Parece que en esta sala no hay nadie, aprovechemos de meternos en otras.

– Entendido.

– ¿May, estado? –La pelirroja pregunta por el comunicador para saber cómo estaban sus compañeros–

"Nos hemos separado en dos grupos, pero llevamos la delantera" –Contesta la agente de origen asiático–

"Tenemos todo bajo control, ¡no te preocupes! –Daisy contestó–

– Sigamos entonces –Contestó Steve a lo que la Viuda le hizo caso y siguieron caminando–

Al entrar, estaba todo semi oscuro, sólo se podía observar un estrecho pasillo, donde al final, había otra puerta que estaba siendo alumbrada por una lámpara que se prendía y se apagaba de repente que parecía película de terror. Natasha tragó saliva porque no sabía lo que encontraría atravesando la siguiente puerta. Extrañamente se sentía nerviosa. Steve lo notó.

– Ponte atrás mío.

– ¿Qué?

– No sabemos que hay detrás de esa puerta, yo paso primero.

A Natasha le parecía lógico, así que le hizo caso y Steve abrió la puerta pasando el primero. No había absolutamente nada dentro, salvo unas cajas abandonadas. Pero si, olía como si no hubieran ventilado en años. Se escuchaban gotas de agua caer de las tuberías del techo.

– Que olor más agradable… –Mencionó Nat, casi haciendo arcadas–

– Ni lo menciones…

– La granja de Clint huele mejor que esto –Steve rió un poco con ese comentario–

La sala como estaba llena de cajas, una de ellas les llamó la atención. Era una especie de caja fuerte cifrada con un código de seguridad con el logotipo de HYDRA encima. Se acercaron para ver mejor.

– ¿Qué crees que guarden ahí dentro? –Pregunta el rubio mirando la simbología de aquella caja misteriosa–

– Ni idea, tal vez el artefacto alienígena que Coulson mencionó que podía ser, pero está cifrada con algo. Debemos averiguar cómo se abre.

– Sigamos investigando. Aunque fácilmente podría ser una bomba.

.


.

Los Agentes de S.H.I.E.L.D. habían acabado con todos los guardias del perímetro. Regresaron al punto de origen, pero en frente de la base, esperando nuevas órdenes de la Espía Rusa.

– Oigan, hay uno que aún se mueve –Mencionó Daisy, acercándose al tipo tirado en el suelo–

– ¡Daisy el tipo tiene un activador de bomba, aléjate! –Gritó Melinda hacia la castaña, la cual no dudó y corrió lejos, saltando unos tres a cuatro metros del mencionado–

La explosión hizo que todas las entradas de la base se bloquearan en un instante. El tipo después de que presionó se desmayó después de tantos golpes propinados por el equipo de Coulson. May lentamente se acercó para revisar si no tenía algo sospechoso y estaba limpio.

– Sabe que queremos algo de la base, por eso hizo estallar las entradas principales.

– La Agente Romanoff y el Capitán Rogers siguen dentro, ¡Tenemos que sacarlos de ahí! –Dijo Fitz algo desesperado–

– Tranquilo, ambos son Vengadores, se han enfrentado a casos peores que este –Morse le respondió al ingeniero dejándolo más aliviado–

– Está bien… –Suspiró–

– Natasha, Steve, les informo que uno de los soldados acaban de accionar una bomba en donde todas las puertas de acceso a la base subterránea están bloqueadas –Empezó Bobbi a través del comunicador– No podemos entrar, a menos que cavemos un túnel…

.


.

– Ok Bobbi, trataremos de salir lo antes posible de aquí, lo que sí, encontramos una caja bastante llamativa, tal vez eso es lo que Coulson quiere recuperar. –La pelirroja envió una fotografía del artefacto, donde Fitz lo recibe sin problemas–

– "Si, efectivamente es lo que Coulson quiere que recuperemos" –Afirma el muchacho–

– ¿Saben que hay dentro? –Steve pregunta–

"Que es algo fuera de este planeta, aparte de eso, nada más" –Menciona Melinda a través del comunicador–

De pronto, el comunicador deja de funcionar y no reciben respuesta del equipo que está al exterior de la base. Nat maldice en voz baja y empieza de a poco a entrar en pánico, cosa que en ella es muy poco común. Ahora estaban atrapados y con un artefacto desconocido. Natasha sacó como una especie de alambre y empezó a hurguetear la caja de dudosa procedencia. Steve la miró un poco aterrado.

– ¿No crees que es un poco peligroso hacer eso Nat? No sabemos que hay dentro.

– Si nos vamos y dejamos esto aquí, HYDRA va a venir a recuperarlo. Es mejor abrir esta cosa y llevarla con Coulson. Qué esperas, ayúdame.

No tenía otra opción más que hacerle caso a la pelirroja y tratar de abrir esa cosa. Ella también tenía miedo de no saber que había dentro. Luego de varios minutos intentando abrir, se escuchó un "clic".

– Bingo.

Ambos vengadores se sentían nerviosos y ansiosos por saber qué rayos escondían en esa caja tan misteriosa. Natasha la abrió y se encontraron con unos artefactos bastantes extraños, eran como una especia de piedra alargada. Cinco de esas piezas eran iguales y estaban dentro de un contenedor transparente.

– Qué extraño, sólo son piedras. –De pronto, las comunicaciones volvieron a funcionar aunque muy vagamente. Coulson escuchó lo último que dijo Natasha–

"Natasha, no vayas a abrir el contenedor de esas piedras. Son demasiado peligrosas y es lo que estamos buscando."

– ¿Qué son? –Preguntó el rubio algo desconcertado–

"Cristales Terrigen*, larga historia, pero si quieren saber más detalles, son mortales para los humanos, así que no los toquen ni los vayan a quebrar en el suelo si no quieren ser absorbidos por la niebla." –Respondió Coulson a ambos agentes–

– Ok Phil, me encantó tu historia alienígena. Nos llevamos esto contigo, y ahora, sácanos de aquí –La rusa le contestó de vuelta, levantando el contenedor con cuidado y ahora caminando hacia alguna salida cercana–

"No te preocupes, Fitz realizó un mapeo de la base, encontrará alguna salida. Por mientras sigan caminando."

– Entendido.

– Me pregunto qué clase de experimentos podría hacer HYDRA con estos cristales.

– No quiero saberlo Cap.… por ahora, salgamos de aquí, debe haber alguna salida en alguna parte.

Salen de esa sala oscura donde estaban aquellos cristales raros. Steve iba delante cauteloso protegiendo a Nat con el botín de Phil. De pronto él se gira hacia ella.

– ¿Me disculpas?

Natasha lo mira perplejo. No entendía las disculpas del Capitán.

– Steve, la que debería disculparse soy yo. Lamento haberte golpeado en el entrenamiento, no quiero escudarme en mis hormonas tampoco… fue un impulso repentino.

– Bueno, tus hormonas hicieron que me besaras, no fue tan malo después de todo.

El soldado siempre sabía hacerla sonreír. Hasta se sentía idiota por como se había comportado con él. No tenía la culpa de lo que le pasara a su organismo.

– Entonces, cuando todo esto termine ¿Puedo invitarte un café?

Fue una propuesta que la espía no se esperó. Sentía mil mariposas en el estómago. A pesar del dolor por culpa de Andrés, lo que Steve le dijo es como si hubiese sido un antinflamatorio directo a la vena. Y recordando antes de entrar a la base, ella le había prometido que harían algo divertido.

– ¿Por qué no?

.


Hasta aquí el capítulo. ¿Qué les pareció?. Sé que no es necesario escribirlo, pero no me he sentido bien últimamente, hasta pensé en dejar de escribir mi historia. Lamento la demora.

¿Alguna idea de lo que puede que pase? Dejen algún review para que me lo hagan saber :)

Muchas Gracias.-