UN DÍA MÁS ES UN CAP MÁS ;)

YA SE ME ESTABA OLVIDANDO PUBLICAR CHIC S jejeje

LALALA, EL CAPÍTULO. ESTAMOS A DOS DE TERMINAR ESTA PEQUEÑA HISTORIA, QUÉ EMOCIÓN :D


NOVENO: MIEDO

Si se lo preguntaran, Theodore siempre contestaría que su boggart era su padre.

Recordaba con aversión su tercer año, cuando ese vagabundo de Lupin lo obligó a enfrentar al boggart del armario. Y le dolía aún más pensar en que un licántropo que no tenía dónde caerse muerto le había tenido pena, cuando todos sus compañeros (menos Draco) se rieron de él cuando su padre salió gritándole, con una botella en mano y amenazándolo con su varita. Theodore salió del aula con los ojos cristalizados y las manos sudorosas. Acto seguido, Lupin apareció con la lástima grabada en sus ojos, en su voz. Theodore lo odió desde entonces, nadie tenía derecho a humillarlo.

Pero fue al siguiente año cuando su mayor temor cambió repentinamente.

Ese día él y Draco intercambiaron miradas de terror cuando Potter lloriqueaba sobre el cuerpo del Hufflepuff ese. Ambos sabían que el cara rajada no mentía, así como los otros hijos de mortífagos.

Jamás se planteó tal posibilidad, nunca se cruzó por su mente el que el antiguo amo de su padre pudiese volver. Cuando lo hizo, de alguna forma supo lo que le esperaba.

Cuando su padre fue encarcelado, contrario a alegrarse por no tener que verlo, por primera vez en su vida quería que estuviera allí en la mansión.

No podía dormir, no podía comer, ni siquiera se atrevía a salir. Estaba aterrado, y completamente solo.

Tras ver lo que la situación le provocaba a Draco, que lucía enfermo y a punto de colapsar todo el tiempo, supo que él no quería nada que ver con eso.

No obstante, eso también era parte de lo que era, del apellido que nunca pidió. Y era casi inevitable.

Sin embargo ser un mortífago no estaba en su destino, la llamada nunca llegó, por lo que jamás tuvo la marca.

Aunque lo trataban como si así fuese.


Esto es a lo que Theodore le desagrada tanto. Todo privilegio tiene un costo, pero él afortunadamente nunca lo pagó como Draco.

Ahí lo tienen, no solo es odio hacia su padre, sino miedo verdadero.

XOXO