ENSEÑAME
Su plan no tenía ni una sola falla, era perfecto se mirara por donde se mirara. Después de todo de ella no se esperaría algo más que no fuera inocencia, prácticamente ella gritaba con la mirada "soy inocente" así que no podía existir mejor plan que este para conseguir la atención del chico que le gustaba. ¿Cómo ella iba a seducir al gran Sasuke Uchiha? O por lo menos intentarlo.
Solo había leído sobre seducir… nunca lo había intentado. Esperaba que no se notara que era inexperta en el tema, o por lo menos que creyera que lo estaba haciendo sin mala intención. ¡Y que no la descubriera! Eso era lo más importante.
Tenía la suerte de que se conocían desde pequeños y eran amigos… mejores amigos. Él nunca esperaría ese tipo de comportamiento de parte de ella. Todos los días estaban juntos, si no era en su casa era en la de él. Puede que pensara que estaba ocultando algo, pero nunca sabría que era exactamente y si se le pasaba la idea por la cabeza él mismo la desecharía. De eso estaba segura… lo conocía demasiado bien.
No se vendría a dar cuenta de lo que estaba pasando frente a sus ojos hasta que fuera demasiado tarde. Después de todo solo le iba a pedir que le enseñara a manejar. ¿Inofensivo verdad?
Se vistió con una pollerita que era demasiado corta y un poquito transparente y unos short blancos que siempre le dijeron que resaltaban sus piernas. Perfecto, ¿verdad?
Ahora solo tenía que esperarlo a que llegue y podría poner su plan en funcionamiento.
No tuvo que esperar mucho tiempo antes de que llegara, estaba nerviosa pero podían pasar por los simples nervios de una adolescente de diecisiete años a la hora en que por primera vez iba a estar atrás de un volante.
Vio como la miró en cuanto subió al auto… por lo menos iba bien hasta el momento.
–Sasuke-kun… –trató de empezar una conversación con él.
– ¿Hmp?
– ¿Qué vamos a ver hoy?
–Es tu primera clase, así que solo lo básico. Donde está cada cosa y que practiques un poco.
–Eso es perfecto Sasuke-kun.
Empezó a poner una vos sexy mientras se volvía hacia él o por lo menos lo que ella consideraba como una. Volvió a mirarla mientras fruncía el ceño y negaba con la cabeza. ¿Habría hecho algo mal? Esperaba que no.
Cuando llegaron a un sitio desocupado y amplio en el que ella podría manejar sin miedo a chocar con algo se bajo y fue hacía la puerta del conductor. Tratando de mover solo de forma leve las caderas, no quería parecer una regalada. Solo quería que la viera.
Se subió al auto mientras él se subía en el copiloto.
– ¿Y bien Sasuke-kun? ¿Qué va primero?
–Primero: aclarar las cosas de una vez.
¿No puede ser posible que me haya pillado verdad? Tratando de que no se me notara el pánico trate de pareces inocente sin saber de qué me estaba hablando. ¡Ojala que sea capaz de librarme de esta!
– ¿De qué hablas Sasuke-kun?
–No te hagas la idiota Sakura.
–Pero no se dé que estás hablando –puso un puchero para ver si así lo desviaba del tema. No hubo suerte.
–Lo estas volviendo a hacer –le dijo un poco irritado.
– ¿Qué?
–No soy tonto Sakura, te has estado comportando rara desde que salimos de tu casa.
–Es solo los nervios.
– ¡Mentira! ¿Por qué estas vestida de esa forma?
–Hace calor.
– ¿Y la forma en que te has estado comportando?
–Igual que siempre.
–Ahí te equivocas. No estás igual que siempre –se quedó callado un momento para luego volver a hablar– te estás portando como una chica coqueta.
Primera vez en su vida que lo escuchaba hablar tanto en menos de cinco minutos. ¿Qué había pasado con el Sasuke serio que ella conocía?
–Pues yo encuentro que el raro eres tú –le devolvió, no pensaba quedarse callada– primera vez que te escucho hablar tanto rato sin tus típicos "hmp".
–Es que solo quiero saber qué te pasa.
–Nunca has sido un curioso.
¡Se estaba divirtiendo de lo lindo!
–Sabes que tengo razón, ¿me dirás que pasa?
–No. –Ni loca se lo diría.
–No pienso enseñarte a manejar.
¡Eso no era justo! Y así se lo hice saber. Solo que no hubo manera de convencerlo.
–Está bien te diré – ¿ahora que le decía? Un poquito de verdad– me gusta alguien y estaba tratando de practicar las tácticas femeninas para ver si me funcionaban. Ya sabes que nunca he hecho algo como eso.
– ¿Quién?
– ¿Eh?
– ¿Quién te gusta?
– ¿Prefieres preguntarme quien me gusta en vez de enojarte por utilizarte como un conejillo de indias? De todas formas no tengo por qué decirte eso. Es asunto privado.
–Sakura…
Su tono de vos me hizo verlo sorprendida. Apretaba la mandíbula fuerte y si no lo conociera diría que estaba celoso… ¡Si ni siquiera se enojo por lo del conejillo de indias!
¿Podría ser? ¿De verdad estaría celoso? No quería que la esperanza creciera en su interior, pero tampoco perdía nada con hacer la pregunta y salir de la duda.
– ¿Estás celoso? –ya se esperaba un "no" por respuesta.
–Sí.
¿Eso era como una confesión? Sí que lo era.
La dejó muda y de a poco empezó a digerir su respuesta y una sonrisa se formo en su cara. Solo pudo tirarse en sus brazos para abrasarlo y esconder su cara en el pecho de Sasuke.
–Tonto. A quien quiero es a ti.
Sintió como dejada de estar tenso y le devolvía el abrazo.
–Bien, porque tienes prohibido mirar a otro chico que no sea yo.
No importaba que dijera, ella no se podía enojar con él y menos por ese comentario tan absurdo… además que eso no se lo tenía que pedir. ¡Ella estaba feliz de cumplirlo!
–La que tendría que prohibirte mirar a alguien más sería yo –y eso era verdad, bien que sabia todas las chicas que estaban detrás de su ahora novio.
Si se preguntas si aprendí algo en mi primera clase de manejo la respuesta sería no.
Tenía cosas más importantes que hacer.
.
.
¿Les gusto?
