Capítulo 9:

A la mañana siguiente Castle se despertó solo en la cama. Se olía a cerezas asique ella tenía que haber estado ahí pero aún le costaba creerlo. A los pocos segundos apareció ella con dos tazas de café en las manos y con la camisa de él a modo de pijama. Se miraron y sonrieron.

-Entonces…no fue un sueño. –Dijo él como hipnotizado.

- No, no lo fue -Aseguró ella sonriendo un poco sonrojada.

-Y tenías razón, no tenía ni idea. - Siguió él abriendo mucho los ojos.

-¿De verdad te gustó? –Preguntó ella un poco insegura.

-Ha superado mis fantasías, y créeme que han sido muchas. -Dijo el suspirando.

- ¡Castle! –Le riñó Kate y le golpeó suavemente el hombro mientras se reía.

-Oh vamos no me dirás que te ha sorprendido.

- No, pero no esperaba que lo dijeras tan directamente.

- ¿Y usted detective? ¿Ha soñado conmigo alguna vez? –Preguntó él sonriéndole divertido.

-No creas que por hacer eso voy a contestarte -Respondió ella negando con la cabeza.

-Eso es un sí -Dijo el escritor triunfal.

-Para nada, yo no he dicho sí, de hecho ni he contestado -Se defendió ella levantando una ceja.

-Puedo llegar a ser muy persuasivo… ¿lo sabes? –Insinuó Castle empezando a desabrochar los botones de la camisa de ella.

- Tendrás que serlo mucho si quieres que te responda –Dijo Kate sonriendo mientras se mordía el labio y se sentaba encima de él.

-Tengo todo el día para conseguirlo –Dijo besándola suavemente en los labios y empezando a quitarle la camisa. Cuando la temperatura de ambos empezaba a subir sonó el móvil de Kate:

- ¿En serio? No lo cojas es temprano –Pidió Castle sobre sus labios y acariciándole la espalda.

- Mmm…es Espo tengo que cogerlo -Dijo ella juntando su frente con la de él- Beckett.

- Hey ¿cómo va todo? ¿Muchos grillos? – Preguntó el detective al otro lado del teléfono.

-¿Grillos? –Preguntó extrañada.

- Sí, una vez dijiste que había muchos allí ¿recuerdas?

- Pues ahora no ¿qué se supone que…? -De repente se acordó que había dicho que estaba en el lago- oh sí sí claro cómo olvidarme…bueno no hay demasiados –Añadió intentando que sonara convincente.

- Beckett, dos días fuera y ya no te acuerdas de nada, ¿estás en la cabaña de tu padre seguro?

- Sí claro Espo ya te lo dije, sólo que no he dormido mucho esta noche. -Contestó y en ese momento Castle levanto mucho las cejas sonriendo, ella reprimió una sonrisa para que no se notara al hablar y le empujó un poco-. Dime, ¿novedades?

-Sí, Smith se ha despertado de nuevo, en una hora vamos a hablar con él.

-Perfecto, en cuanto salgáis de allí llamadme y me contáis todo.

-Ok Beckett, luego hablamos. –Dijo Espo y colgó.

Kate se quedó mirando el móvil, seria.

-¿Ha pasado algo? –Preguntó Castle un poco preocupado por su cambio de actitud.

- No…Smith se ha despertado otra vez, en una hora irán a hablar con él. -Contestó ella suspirando.

-Pero eso es bueno ¿no? Quizá hoy les diga algo más.

-Sí claro pero… -suspiró y se levantó de la cama- no sé si estoy preparada para esto ahora mismo. –Se pasó una mano por el pelo y empezó a caminar por la habitación.

-¿Qué puede haber peor? Quiero decir, ya sabemos que el senador está detrás de todo, sólo tenemos que probarlo con lo que nos diga Smith. –Contestó Castle aun sentado en la cama.

-Lo sé pero suficientes víctimas se ha cobrado ya este caso -paró y lo miró directamente-, no quiero implicar a más gente que me importa. -Sus ojos empezaron a brillar y Castle se levantó rápido a abrazarla.

-Hey Kate, ¿recuerdas quien reabrió este caso? –Preguntó cogiéndole la cara con ambas manos- Estoy contigo cuatro años, no creas que llegando al final de todo te vas a librar de mí. -Añadió levantando una ceja y sonriendo, lo que provocó que ella sonriera también.

-Tienes razón Castle, creo que no vas a dejar de ser mi sombra aunque sea peligroso.

-Una vez te dije que tenía que seguirte hasta que me viniera la inspiración.-Dijo cogiéndola de la cintura y ella pasó los brazos alrededor del cuello de él.

-Sí y ahora ya no me molesta tanto… -dijo Kate y le dio un beso en los labios.

-¿Tanto? ¿Te sigo molestando? –Preguntó Castle extrañado.

-Bueno…digamos que si dejaras de hacerlo creo te echaría de menos –Terminó ella y le dio otro beso sonriendo maliciosamente.

-Oh detective, ¿crees? –Dijo él fingiendo enfado y cruzándose de brazos.

Ella se dio media vuelta y fue dirección a su maleta.

-¿Tengo posibilidad de arreglarlo? –Preguntó mientras buscaba algo.

-Bueno no sé…ten en cuenta que me siento muy dolido. -contestó él embobado con las curvas de ella que se volvió y él tuvo que reaccionar.

-¿Valdrá que me ponga este bikini y tú me eches crema? –Preguntó moviendo la prenda y sonriendo mientras se mordía el labio.

-Vale…para ahora y para los próximo 50 años –Contestó Castle tartamudeando y con los ojos muy abiertos.

-Pues vamos a terminar de desayunar y me presentas la piscina. -Dijo ella paseando un dedo por el pecho de él y saliendo de la habitación. Se quedó con la respiración acelerada pensando lo difícil que era resistirse a esa mujer-. ¿Vienes Castle? –Le preguntó asomándose de nuevo a la habitación y sonriendo por cómo lo había dejado.

-Sí sí claro -contestó él volviendo a la realidad.

Bajaron a terminar el desayuno y planearon el día con horarios de trabajo y ratos libres para relajarse y desconectar.

Mientras, en la 12th, Espo y Ryan trabajaban en el caso, cada uno dedicado a una parte de la investigación. De repente Espo se dio la vuelta en su silla y miró a su compañero.

-Tío, Beckett no está en la cabaña de su padre.

-¿Cómo lo sabes?

-Grillos. –Contestó y Ryan lo miró confuso- Cuando estuvo de baja después del tiroteo llegó hablando de haber estado escuchando grillos dos meses ¿te acuerdas?

-Sí, ¿y qué pasa con eso? –Preguntó Ryan aun sin comprender.

-Que ahora no sabía ni lo que era un grillo.

- Bueno, quizá no sea la época de…

-Kevin, ¿y tú eres detective? ¿Estás en esto o no? –preguntó Espo sorprendido.

-Sí sí es que me cuesta pensar que Beckett esté en otro sitio investigando y no nos lo haya dicho. –Explicó Ryan levantando las manos.

-Está claro que donde esté no lo quiere decir luego…

- Luego no está sola, sino ¿Por qué lo escondería?

- ¡Exacto! ¿Ves? Así sí somos un equipo. –Dijo Espo y chocaron los puños. –Vamos a lo de Smith y ya seguiremos con esto. –Se levantaron y se dirigieron al hospital.

Pasado el mediodía en los Hamptons estaban tumbados en las hamacas mirando el mar desde el jardín de la casa, tenía unas vistas increíbles. De repente sonó el móvil de Castle.

-Mi representante… -puso gesto de cansancio- qué querrá ahora…

-Cógelo, quizá te ofrezca perseguir a otra detective –dijo ella levantando una ceja y sonriendo.

-Já, Nikki Heat aún tiene mucho que decir. –Contestó con gesto de orgullo mientras cogía la llamada- Sí Paula…sí estoy aquí…no es que ahora…ya claro pero… ¿Quién te…? Vale sí a las 6. Adiós. –Colgó haciéndole un gesto al móvil.

-¿Y bien? –Preguntó Kate escondiendo una sonrisa por la "conversación", más bien monólogo, que había tenido.

-Recuérdame que eche a mi madre de casa. –contestó él suspirando.

-¿qué ha pasado? –preguntó ella incorporándose.

- Paula ha llamado al loft y mi madre le ha dicho que estaba escribiendo aquí y como hace tiempo que no vengo "oficialmente", se le ha ocurrido organizar una firma de libros.

-¿Y qué hay de malo?

-Que estos días quiero pasarlos contigo, no trabajando –contestó enfadándose.

-Tranquilo eso sólo será hoy y solo unas horas. –Dijo ella cogiéndolo de la mano- Tenemos tiempo. –le dijo sonriéndole y él sonrió también. Recogieron lo que habían sacado para estar ese rato allí y volvieron a la casa. Lo reordenaron todo y Castle se vistió, después se acercó a Kate.

-Quizá la firma dure una hora y media más o menos y quiero hablar unos puntos con Paula sobre otras promociones –explicó cogiéndola de la cintura- ¿te parece bien que quedemos a las 8 y cenemos fuera?

-Me parece perfecto –contestó ella dándole un beso- ¿dónde te espero?

-En el restaurante de la esquina de Missouri con Sta. Mónica, el que te comenté ayer.

-Sí lo recuerdo…allí nos veremos entonces –dijo sonriendo-. Por cierto ¿dónde es la firma? –preguntó fingiendo indiferencia.

-En la librería "Antigua", los dueños son amigos y así les ayudamos con el negocio.

-Es genial que hagas eso –dijo Kate y volvió a darle otro beso, se separó un poco-. Me gusta que hagas esas cosas por la gente.

-Mmm…y ¿tendré algún premio? –preguntó y la cogió de nuevo.

-Puede ser… -contestó mordiéndose el labio- pero ahora vete o llegarás tarde. –Dijo y él le dio un último beso de despedida.

-Tenemos una cita detective. –Dijo Castle guiñándole un ojo antes de cerrar la puerta.

Ella sonrió y fue hacia la habitación negando con la cabeza, hasta en esta nueva situación no perdía el toque seductor que estos cuatro años había tenido con ella y eso le encantaba. Llego al dormitorio y abrió el armario, eligió un vestido azul, sencillo, y unas sandalias a juego, se recogió el pelo en un moño dejando unos mechones sueltos y se maquillo levemente. Se miró al espejo y sonrió, Castle esperaba verla más tarde pero quizá hoy se llevara una sorpresa.

Lanie estaba limpiando todo antes de irse a casa cuando la puerta se abrió de golpe entrando Espo y Ryan detrás.

- ¡Chica!

-Javi, no vuelvas a hacer eso si no quieres verme ahí tumbada –dijo señalando una de las camillas.

-Oh vamos, no ha sido tanto.

-Te perseguiría desde el otro lado, bisturí en mano. –Amenazó ella levantando una ceja.

-Vale vale, no soy Castle ni Ryan pero no lo haré más-

-No me digáis que acaba de llegar otro caso –dijo la forense suspirando.

-No tranquila, es un caso paralelo que llevamos nosotros –contestó Ryan y ella levantó una ceja-, es por Beckett, creemos que no está en la cabaña de su padre.

-Y ¿cómo habéis llegado a esa conclusión? –preguntó Lanie cruzándose de brazos y apoyándose en una mesa.

-Por los grillos –intervino Espo, ella abrió la boca- no pongas esa cara, la última vez se quejaba de lo molestos que eran y hoy no se acordaba.

-Tendré que decirle a Gates que revise vuestros expedientes, vaya dos detectives tiene en la comisaría –contestó Lanie riéndose y cogiendo sus cosas.

-Si tan segura estás, apostemos –dijo Espo sonriendo mientras ella abría la puerta, se giró- 50 pavos a que no está allí.

-50 a que está –Lanie volvió de nuevo a donde estaban.

-¿hermano? –preguntó Espo mirando a Ryan.

-No sé, apostar…si se entera –contestó dudando y su compañero lo amenazo con la mirada-. Vale 50 a que no está.

Espo sonrió y puso a mano en el centro, los otros dos la pusieron encima y sellaron la apuesta. Lanie se encaminó hacia la puerta y cuando salía dijo riéndose:

-Me pagaréis varias rondas en Old Haunt.

-Quien ríe el ultimo ríe mejor –contestó Espo- tío, ésta la ganamos.

-O eso o estaremos pagándole rondas los próximos cuatro años –dijo Ryan sonriendo y siguiendo a su compañero hacia la salida.

Castle estaba ya en la librería, faltaban 10 minutos para empezar cuando sonó su móvil.

-Madre.

-Richard querido, ¿cómo estás?

-A punto de empezar una firma de libros, gracias a ti. –contestó con tono enfadado.

-Oh hijo no te pongas así, Paula llamó y pensé que era buena idea…al fin y al cabo no tienes mucho que hacer por allí, ¿verdad? –preguntó la mujer buscando una confesión.

-Sí tengo que hacer, de hecho… -paró de repente dándose cuenta que no podía decir nada.

-¿De hecho…?

-De hecho ya empieza la firma, tengo que dejarte, ya hablaremos de esto.

-Richard no será mucho rato, no te quejes tanto.

-adiós madre.

-Adiós cariño.

Castle suspiró de alivio, casi confiesa, tenía que estar más atento en ese tipo de conversaciones. Se acomodó en la silla y ordenó sus cosas en la mesa. Ya se veía en la entrada la cola de fans que traían su libro para la firma, ¿alguna vez Kate habría hecho esa cola? La hizo cuando volvió de su recuperación después del disparo, pero no fue por la firma estrictamente… sabía que tenía sus libros pero podría ser simple seguidora del género…tenía que preguntárselo.

Faltaban unos minutos cuando volvió a sonar el móvil. Sin mirar la pantalla contestó:

-Te he dicho que ya hablaremos en otro momento.

-Vaya Castle, pensaba que me estarías echando de menos. –Dijo Kate en tono seductor.

-Oh nono Kate, sí claro, es que pensaba que eras mi madre, acabo de hablar con ella y…

-Tranquilo, lo sabía.

-¿Cómo vas a…?

-Después hablamos, tienes libros que firmar. –Dijo la detective con voz divertida y cortó la comunicación.

Castle se quedó mirando el móvil sin entender, levantó la vista y en ese momento la gente empezaba a entrar en la tienda. Unió ideas y empezó a buscarla con la mirada, entre las estanterías vio a una chica de espaldas, la analizó subiendo desde las piernas al pelo recogido. Era ella. La chica se dio la vuelta y lo saludó mientras se mordía el labio.

Definitivamente, pensó el escritor, estos 90 minutos iban a ser los más largos de toda su carrera.