Libere a Billy Colton y usted y su familia podrán vivir en paz...
atte.: M.J.
Si su familia le importa, es mejor que Roy Mustang libere a Billy Colton...
Atte.:
M.J.
Epilogo:
"Cuando todo llega a ser perfecto"
El llanto no cesaba, su responsabilidad era ir a ver que estaba pasando, pero su cuarto hijo y tercer embarazo no la dejaba, las nauseas eran muy fuertes.
-Roy... ¿puedes ir a ver que le pasa a los niños?- le daba pequeños empujones al hombre que dormía a su lado.
-Seguro- Roy se sentó en la cama y acto seguido salió de la habitación.
Su tercer embarazo le estaba resultando mucho más pesado, le daban nauseas a cada rato, y para controlarlas tenía que comer galletas; y aún así seguía preparándole su desayuno a Roy, aunque a veces el olor le resultaba un tanto... horrible. Hizo un esfuerzo por pararse de la cama, y cuando lo logro el llanto había cesado, ya no se oían ni gritos, y mucho menos alguna voz. En el completo silencio y en la oscuridad de la noche recapituló toda su vida junto a Roy, o al menos lo que llevaba; una vez Roy le había dicho que nada era perfecto, pero ahora ella sabía que a veces había excepciones. Se encamino hacía el cuarto en donde dormían sus hijos, y al entrar se llevó una sorpresa, los gemelos seguían despiertos.
-No quieren dormir, dicen que quieren hablar con el "Tío Ed"- dijo Roy un tanto molesto.
-Tal vez sea bueno que mañana vallan a visitar a Ed- sugirió Riza.
-Pero si lo vieron hace 3 días.
-Roy...- amenazó Riza.
-Esta bien, mañana iremos a ver al "Tío Ed".
Los gemelos tenían una gran sonrisa en la cara, pero aún así parecía que no iban a dormir.
-Bueno, ya, díganme que les pasa- Riza se sentó entre los gemelos.
-Es que el tío Ed junta las manos y hace cosas- dijo uno de ellos: Ethan.
-Y nosotros no podemos- dijo el otro: Adam- mira; junto las manos, las pongo sobre esta mesa y no pasa nada.
-Roy, ¿no les has explicado nada acerca de la alquimia?- pregunto Riza, y al ver que Roy negaba con la cabeza carraspeó- ¿Qué les parece si mañana al ir con el tío Ed les explicamos con más detalles?
-Nosotros queremos que nos expliquen ahora- dijo Adam.
-Así es- dijo Ethan.- y no dormiremos hasta que nos lo expliquen.
-Muy bien- dijo Riza- la alquimia es la ciencia que estudia la...- su mente se quedó en blanco y miró a Roy buscando apoyo.
-El principio de la equivalencia- completó Roy- el cual al parecer no existe- la cuna comenzó a mecerse sola así que se sentó al lado de Ethan.- y nosotros necesitamos un circulo de transmutación.
-Sí eso ya lo sabemos, pero nosotros queremos saber porque el tío Ed no lo necesita- dijo Adam con voz desesperante.
-Porqué de cierto modo es especial- dijo Riza.
-Algo así, digamos que el atravesó los límites.- añadió Roy.
-Muy bien, ya entendemos, pero aún así, no entendemos por que no nos quieren enseñar alquimia- dijo Ethan.
-Porqué aún están muy pequeños.- dijo Roy.
-Pero ya tenemos 5 años- dijeron los gemelos en coro.
-Y mi tío Ed dice que a los 5 ya sabía alquimia- dijo Ethan.
-Y mi tío Ed ya le enseña alquimia a Trisha.- dijo Adam.
-Bien, ya entendí, duerman y mañana comenzamos con sus clases de alquimia- cedió Roy.
-¡Genial!- los gemelos tronaron los dedos al estilo de su padre.
-¿Quién les enseñó a tronar los dedos así?- preguntó Roy.
-El tío Ed.- respondieron.
-Valla, Ed les esta enseñando muchas cosas- dijo Riza a punto de reír.
-El dice que tú así hacías cuando te burlabas de él por su estatura- dijo Adam.
-¿Es cierto eso papá?- pregunto Ethan.
-Algo así, debieron verlo cuando sólo medía un metro a los quince años.- Roy soltó una carcajada.
-Te lo dije, ahora me debes 500 yenes- dijo Adam.
-Muy bien, en cuando papá y mamá salgan del cuarto te pago- dijo Ethan.
-¿Están apostando?- pregunto Riza un poco asustada.
-El tío Havoc nos enseño, dice que es un buen juego, ganas y te diviertes- dijo Adam- y la verdad yo estoy ganando mucho.
-Les están enseñando muchas cosas- dijo Riza- Roy... ¿A dónde has llevado a los niños últimamente?
-Eh yo... bueno... a tomar helados- dijo Roy sudando un poco.
-¿Seguro?- pregunto Riza.
-Sí, bueno niños, a dormir- Roy tapo a los niños y ayudo a Riza a ponerse en pie.- vamos, tenemos que levantarnos temprano, y si seguimos hablando levantaremos a Gwen- Roy señaló la cuna.
-Tienes razón, pero aún así me explicarás unas cuantas cosas.
-Buenas noches- Riza y Roy salieron de la habitación dejando la puerta abierta.
-¿A dónde los has llevado?- pregunto Riza.
-Esta bien, en realidad siempre vamos al cuartel, y nunca me puedo negar.
-Con razón conocen muy bien todos los nombres.
-Es que quieren divertirse.
-Bueno, de todos modos mañana iremos a ver a Ed.
-No vamos a preocuparnos por Ed, mejor dime como estas.
-¿Qué como estoy?
-Bueno, como te sientes.
-Con muchas nauseas.
-Selim dice que eso es normal.
-Selim dice muchas cosas...- dijo Riza con sorna.
-Tienes razón- Roy le dio un beso en la frente.
- - -- - -
-Vamos Ed, se que puedes hacerlo- pidió Roy.
-No lo sé, el simple hecho de que me estés rogando es... placentero.
-No te estoy rogando.
-Bien, lo haré, pero no por ti, sino por mis sobrinos.
-Oye, ¿Quién dijo que son tus sobrinos?
-Ya supéralo Roy, no dejan de llamarme tío.
-Esta bien, ¿Cómo ha estado Trisha?
-Muy bien, aunque no deja de usar la alquimia para pequeñas tareas como levantar sus juguetes.
-Igualita a su padre.
-Lo mismo digo de Adam, que no para de apostar.
-Eso se lo enseño Havoc.
-Lo sé, estaba presente.
-¿Y no lo impediste?
-Es divertido ver como controlas a tu hijo.
-Ya lo imagino- Roy bebió otro trago de su vaso con tequila.
-¿Ahora sigues pensando que nada es perfecto?
-Como ya le eh dicho a Riza, nada es perfecto, el mundo no es perfecto, pero esta allí para nosotros.
-Eso es algo que ellas no logran asimilar.
-Así es, pero... ¿Qué podemos esperar?
-Dímelo tú.
-¿Ya pensaste en que harás para el cumpleaños de Trisha?
-Aún no se me ocurre nada, en la escuela piensan organizarle algo, pero... no estoy muy confiado.
-Es normal, es tu única hija, y sólo quieres lo mejor para ella.
-Lo sé, lo mismo me dijo mi padre.
-¿Hohenheim?
-Sí, al menos que yo sepa es mi único padre.
-No, es que... olvídalo.
-Se lo que pensaste, pero... me explico las cosas, y ahora comprendo porqué mi madre lo amo tanto.
-Lamentablemente lo comprendiste muy tarde.
-No tanto.
-Bueno, volviendo al tema principal...
- - -´´ - -
-... Yo también deseo uno- dijo Winry con pesar.- pero eso es algo que no puedo decidir yo.
-Vamos Winry, no te desanimes, así son las cosas.
-Es fácil para ti Riza, estas embarazada por tercera vez...
-Sí, y la verdad eso me hace muy feliz.
-Ahí lo tienes, Trisha es una hija maravillosa, no lo voy a negar, pero constantemente pide un hermano.
-Es algo normal en una niña de su edad, y no debes sentirte culpable, tal vez todo se deba a tu estrés, pero ya te eh dicho que debes de... suavizarte un poco.
-De verdad que lo intento.
-Vamos Winry, no basta con intentarlo.
-Bien... creo que tomare tu consejo.
-Espero que lo digas enserio.
-Claro que lo digo enserio.
-De pronto un olor a quemado empezó a invadir la cocina.
-¡No! ¡Mi pastel!- gritó Winry.- Riza sal de aquí, le puede hacer daño a tu bebé.
-Winry, no estoy enferma...
-Mamá- Ethan entró a la cocina llorando.
-¿Qué pasa?- preguntó Riza tocándole la cabeza.
-Adam me dio un golpe...
-¿Por qué ha hecho eso?
-Por qué le dije que no servía para nada.
-¿Por qué hiciste eso?
-Por qué yo dije que tendría una hermanita, y el dice que será un hermanito.
-Winry, creo que te tomo la palabra- dijo saliendo de la cocina seguida de Ethan.
- - - -
Hacía tiempo que no se tomaba un buen tequila, sentía como aquél líquido amargo y frío pasaba por su garganta... definitivamente un buen tequila.
-¿Dónde lo has comprado?- preguntó Roy.
-Me lo mandaron unos amigos de Rizenbul.- respondió Ed.
-Valla, si el creador de este tequila entrara al comercio de central... ganaría mucho dinero.
-Al parecer para ti todo es dinero.
-En cierto modo.
-Ahí viene Riza, y si te quieres evitar un buen regaño, será mejor que tires esa copa y comiences a comer estos dulces de melocotón.
A regañadientes, Roy siguió el consejo de Ed.
- Mejor no hubiera dicho nada, hubiera sido muy divertido ver como te defendías.
-Riza se acercó a ellos y enseguida miró a Roy con desaprobación.
-Tequila, lo puedo oler...- Riza puso una cara de pocos amigos pero enseguida una sonrisa invadió su rostro.- Ed, será mejor que vallas a ver a Winry, esta un poco apurada en la cocina.
-Entiendo, últimamente ah estado muy estresada, la verdad comienzo a pensar que se canso de mí.
-Roy soltó una carcajada; rodeo a Riza por la cintura y la apretó contra él.
-Será mejor que te apures.- apuró Roy.
-Ed se alejó de ellos, pero el silencio no fue por mucho tiempo.
-Vamos mamá, dile algo a Adam. No es justo, siempre me esta haciendo cosas- dijo Ethan.
-No es mi culpa que seas así- se defendió Adam.- además, sólo te di un golpe en la cabeza, no era para tanto.
-¿Así?
-Sí...
-Basta ya- los calló Roy- esta situación me molesta un poco.
-Pero el tiene la culpa- dijo Adam- dijo que no servía para nada.
-Eso es verdad, pero tú me pegaste.- respondió Ethan.
-Muy bien, eso no importa, ¿Qué les parece si hacen las pases?
-Ni soñarlo- dijeron los gemelos al unísono cruzando los brazos.
-Muy bien, si ustedes no se hablan, su mamá y yo tampoco nos hablaremos.- dijo Roy.
Los gemelos comenzaron a reír.
-Últimamente todos se ríen de lo que digo.
-Es que dices cosas muy graciosas.- dijo Ethan- ¿cierto, Adam?
-Sí, es verdad, tú y mi mamá no pueden dejar de hablarse.- contesto Adam.
-Bien, en vista de que ya se volvieron a hablar, después de comer, iremos por unos helados.- dijo Riza.
-¿Helados? Que aburrido- dijo Ethan- comemos helado todos los días.
-Mejor vamos a comer algún buen postre- dijo Adam- los helados ya nos -agotaron.
-Bueno, últimamente no se muy bien que hacen- Riza fulminó a su familia con la mirada- así que... cuéntenme.
-Aún soy muy joven para morir, tengo una vida por delante, soy muy apuesto y simpático, así que diré la verdad- dijo Ethan.- Mi papá nos lleva todos los días...
-No seas chismoso- lo calló Adam.
-Vamos déjalo hablar.- dijo Riza.
-Esta bien- cedió Roy- los llevo al cuartel, y después de un merecido día burlando a Havoc los recompenso con un helado.
-¿Eso quiere decir que los dejas solos rondando por el cuartel cuando sabes que pueden lastimarse sin que nadie se entero? Incluso puedes darse un buen golpe en la cabeza- Riza tenía los ojos como platos en señal de sorpresa.
-Ellos nunca están solos, niños, díganle a su madre quién los cuida.- ordenó Roy.
-A mí me cuidan el teniente Denny Brosh y Fuery.- dijo Adam.
-A mí me cuidan Maria Ross, y el teniente primero Ruyix.- dijo Ethan.- Y eso sin contar que todas la demás chicas del cuartel nos miman.- dijo con una sonrisa arrogante.
-Roy, esto ya es demasiado.- Riza estaba molesta.
-Niños, vallan a jugar.
Ethan y Adam corrieron hacia la cocina.
-Roy, sabes que al hacer eso los estás consintiendo demasiado.
-Vamos, son mis dos pequeños trozos de tesoro.
-¿pequeños trozos?
-Sí, tu eres mi gran trozo de tesoro, Gwen es mi pequeñísimo trozo de tesoro, los gemelos son mis pequeños trozos, y el o la que viene en camino es mi diminuto trozo.
-¿Todos esos trozos forman tu tesoro?
-Claro.
-Aunque sean tus trozos de tesoro, no debes seguir mimándolos, eso les hará daño más tarde o más temprano.
-Déjame consentirlos.- Roy abrazó a Riza y la miró con ternura.- se que tu también haces lo mismo.
-¿Yo?
-Sí- Roy le dio a Riza un beso en la barbilla, dejándola con ganas de más.
-Eso... no es verdad.
-Lo es, y tu lo sabes- Roy besó a Riza en la nariz.
-Lo cierto... es que... sólo lo hago... un... un poco.
-Vamos Riza, déjame consentirlos.
-Eso es trampa... me estás seduciendo.
-¿Yo te seduzco? Eso es mentira, eres tu la que me seduce, eres mi bruja.
-¿Bruja?
-Sí, me hechizas Riza.
-¿Cómo puedo decirte que no?
-Con voluntad.
-En estos momentos no conozco esa palabra.
-¿Qué me dices, bruja?
-Esta bien...
Roy beso a Riza en los labios.
-¡Mamá!- gritó Adam.
Nuestros hijos no conocen la frase de: "Se oportuno, y te evitarás desplantes"- refunfuñó Roy.
-¿Qué pasa Adam?- le preguntó Riza.
-No podemos jugar.- dijo Ethan.
-¿Y eso?- preguntó Roy.
-La tía Winry esta llorando en la cocina con el tío Ed, mientras él trata de consolarla, Gwen esta llorando, y el pastel se ha quemado...- dijo Adam.
-Hay muchos problemas.- dijo Ethan.
-Entiendo, yo voy por Gwen- dijo Riza.- tu quédate aquí con los niños y diles que no hablen del asunto.
Riza se apartó y se encamino al lugar donde dormía Gwen.
-Bien, ya escucharon a su madre, no deben hablar nada.- dijo Roy sacando del bolsillo de su pantalón unas monedas.
-Muy bien- dijo Ethan- entendemos.
-Así es.- confirmó Adam.
-¿Dónde está Trisha?- preguntó Roy.
-¡Cierto! Estábamos jugando a las escondidas- Ethan desapareció al instante hiendo en busca de Trisha.
-Solo quedamos tu y yo papá.
-Eso me temo, Adam.
-Muy bien, ahora que estamos solos, ya podré contarte lo de Havoc... es algo muy interesante.
-Habla.
-Una chica muy linda sigue hiendo a buscar a Havoc, incluso vi como ella lo besaba, pero Havoc la rechazó...
-¿Qué? ¿Havoc rechazó a una mujer?
-Sí.
-Cuéntame más.
-La mujer le decía que tenía que casarse con ella, que esa había sido la última voluntad de su tía abuela, y que era su obligación como único heredero seguir el testamento al pie de la letra, y que para comenzar tendría que salir de la milicia.
-Valla, esto si que es interesante.
-Así es, y aún hay más. La muchacha le dijo que le proponía un trato: que se casara con ella y al año se divorciaban, y así a Havoc le tocaba un 80 y a ella un 20; pero él se negó.
-Creo que si Havoc no le pone un alto a esa mujer, las cosas van a terminar muy mal.
-Así es... pero lo peor viene ahora. Havoc le dijo que no quería nada con ella, que no por le simple echo de estar bonita le iba a permitir manipularlo. Y ahí fue cuando Havoc me vío y me soborno.
-¿Te soborno?
-Así es.
-¿Cómo?
-Me va a comprar uno de esos pasteles exquisitos que son muy finos y muy caros durante 6 meses.
-Valla, tu si que sabes... no hay duda de que eres mi hijo...
Padre e hijo comenzaron reír.
- - - - - -
Roy daba vueltas en la habitación, lo que le decía Riza no podía ser verdad, después de todo esa fuera la razón por la que Ed le había tomado tanto cariño a sus hijos.
-Si ella te lo dijo, debe de ser verdad.- opinó Roy.
-Así es, pero... eso me pareció un poco complicado, le dije que debería estar un poco más maleable.- Riza se sentó en un extremo de la cama.
-¿Qué dijo ella?
-Que ya lo ha intentado, pero nada ah funcionado del todo.
-Entiendo, tal vez deba decirle algo a Selim, para que le diga el porqué.- sugirió Roy.
-Ya lo hizo, y le recomendó descanso.
-Eso es algo muy complicado.
-No sé... me da mucha tristeza ver a Winry en ese estado.- Riza puso cara de tristeza, pues realmente quería mucho a su amiga.
-Tal vez deberían pensar en la adopción.
-No creo que les guste mucho la idea.
-Tal vez sí, después de todo ambos perdieron a sus padres desde muy pequeños, y tuvieron que sobrevivir de cierta manera sin ellos.- comprendió Roy.
-Creo que tienes razón.
-Claro que la tengo.
-Mañana tengo cita con Selim; y más tarde nos invitaron a una cena benéfica.- le recordó a Roy.
-No podemos ir.
-¿Y eso?- preguntó Riza consternada.
-Tenemos que cuidar a los niños, y no vamos a poder dejarlos con alguien.
-Lo sé, pero de todos modos creo que sería bueno que siguieras con tu donación, según me dijo Scyeska que el índice de niños abandonados ah crecido.- informó Riza.
-Lo sé, y lo peor de todo es que las instituciones ya no son suficientes.- dijo él.
-También Havoc me ha dicho algo.
-¿Qué te ah dicho?- preguntó Roy con cierto aire de esperanza.
-Que todos esos niños sin hogar le daban tristeza, y que de ser posible, haría un sacrificio para dar una buena donación.
-¿Eso dijo?
-Sí.
-Riza, te voy a contar algo.- Roy miró a Riza serio y suspiró.
-Por tu rostro creo que es algo importante.
-Adam me dijo que escucho a Jean platicar con una mujer.
-¿Una mujer? ¿la que siempre va a buscarlo?
-Así es, al parecer la tía abuela de Havoc a muerto, y le a dejado toda su fortuna a él, pero para tenerla tiene que casarse con esa jovencita.
-Eso no es nada justo.- reprochó ella.
-Eso es lo que pienso. Y creo que no deberíamos intervenir, solamente cerciorarnos de que lo que supongo y te a dicho él, sea verdad.
-Pienso que esa no es la mejor solución; además, se ve que esa mujer solo esta interesada en la herencia.
-Supongo que con un poco de hipocresía se gano la confianza de la abuela Havoc.
-Todo depende de lo que diga el testamento, tampoco podemos decir que todo sea culpa de ella; y no creo que puedas llamarme tonta por lo que te voy a decir, pero tuve la oportunidad de hablar con ella, y siento que en el fondo quiere de verdad a Jean, es solo que esta buscando una excusa para confesarle su amor.- dijo Riza.
-Riza, no se si no es dado cuenta, pero esa mujer le dijo que se casaría con el, y que a ella solo le tocaría el 20.
-Entonces eso ya cambia las cosas.
-Eso no cambia nada por que Jean no quiere nada con ella.
-¿Y como sabes? ¿Estas seguro? Ambos sabemos que Jean se deja llevar por todo lo que lleve falda.
-Es mejor que nos quedemos al margen de todo esto.
-Es lo mejor.
-Por cierto Roy, mañana iré al cuartel por los niños, quiero llevarlos de compras.
-¿Eh?
-Los niños no hacen más que estar ahí, incluso eh llegado a pensar que quieren ser parte de la milicia.
-¿Y eso es malo?
-No, pero quiero que disfruten sus vidas lo más que puedan.
-Riza, se lo del anónimo, no debes preocuparte.
-¿Qué no me preocupe? Mi familia esta en peligro.- se alteró ella.
-Ya puse al teniente coronel Lloyd a investigar.
-Roy, yo pienso de manera distinta, y creo que lo mejor será que los niños y yo nos tomemos unas largas vacaciones.
-Pensé en eso, pero de esa manera solo estarían más vulnerables al ataque del secuestrador.
-Entonces, es mejor que comencemos a pensar en una solución estable.
-No debes preocuparte, eso solo les hará daño.- dijo Roy.
-Esta reacción es algo que no puedo evitar.
-Riza, tienes un extenso conocimiento en armamento, y eso sin contar tu excelente puntería.
-Disparar en mi estado sería muy peligroso.- informó ella.
-Entonces tendrán que comenzar a cargar con tres guaruras.
-Tampoco podemos ser tan extremistas Roy.- replicó Riza.
-¿Entonces que propones?
-No lo se, toma tu la decisión.
Y sin decir nada más, ambos durmieron.
- - - - - - - -
-¿Una misión?- pregunto Havoc con cierto aire de orgullo.
-Así es, y si no logras cumplirla con éxito, yo mismo haré que te condenen a muerte.- respondió Roy con enojo.
-Bien, usted dirá.
-Debes cuidar de Riza y de mis hijos.
-¿Es sobre el anónimo?
-Sí.
-Esto se te esta saliendo de las manos.
-Lo mismo pienso.- reconoció Roy.
-No se por que, pero siento que tu no fuiste el único que recibió un anónimo.
-Así es, también le enviaron uno a Riza.
-Bien, pero lamento decirte que no podré hacer este trabajo yo solo.
-Oh, desde luego que no. Te daré una carta poder en donde puedes elegir a 15 soldados para tu manejo.
-¿15? ¿no son muchos?
-Cuando se trata de mis pequeños y grandes trozos de tesoro nada es grande, de hecho 15 soldados se me hace poco, elige 20 soldados, 2 alquimistas estatales libres y 4 vehículos.
-Entendido.
Roy marco la extensión de Sophie y le dio indicaciones.
-Solo una cosa más señor.
-¿Qué pasa?
-Esto me va a mantener al margen del cuartel, ¿verdad?
-Esta vez tienes suerte.
-¿Eh?
-Esta misión te dejará al margen del cuartel, y desde luego, vivirás en mi casa en lo que terminas tu misión, lo cual quiere decir que tendrás prohibidas las visitas y el alcohol.
-Muchas gracias señor.
-Por cierto Havoc, no puedes movilizar a alguien de mi equipo especial.
-Entendido.
-Podrás ocupar el gran salón para que le des instrucciones a tu brigada. Y si logras con éxito esta misión, recibirás un ascenso.
-Entendido.
-Puedes retirarte.
-Con su permiso señor.
Después de la salida de Havoc, Roy observó por la ventana como jugaban Riza y los niños, o al menos como los niños corrían y Riza caminaba. Deseaba realmente que esa felicidad no se fuera a acabar tan rápido. Pero no pensaba ceder a las condiciones de los secuestradores, no dejaría libre al asesino que lo había echo sudar.
- Riza...
.- - - - - -
Esta vez Havoc no se le escaparía, saldría con ella pasase lo que pasase, aunque tuviera que utilizar métodos muy bajos para ello.
-Sra. Mustang, ¿Cómo a estado?- saludó Jane Valentine.
-Oh, yo muy bien, ¿y eso que te presentas por aquí?- pregunto Riza con casualidad.
-Vine a buscar al teniente primero Havoc.
-Creo que en estos momentos esta eligiendo brigada.
-¿Brigada?
-Sí, le acaban de asignar una misión.
-¿Misión? ¿Va a estar fuera mucho tiempo?
-No se muy bien los detalles- mintió Riza.- pero supongo que debe ser algo muy importante para que le hayan cedido personal militar.
-Entiendo, lo voy a esperar hasta su hora de comida.
-Como quiera.
-Valla, sus hijos son muy alegres.
-Son niños, tienen que reír.
-Me encantaría tener un hijo, pero... me temo que eso no es posible.
-¿Perdón?
-Así es Sra. Mustang, Jane Valentine, no puede tener hijos.
-Lo siento.
-No se preocupe, estas cosas pasan.
-¿Puedo preguntar como le paso?
-En un accidente, me encontraba en Ishbal cuando se desencadenó la guerra, yo iba en busca de un reportaje con mi madre, y por gajes del destino, sufrí una lesión interna, los doctores que se encontraban ahí hicieron todo lo posible, me dijeron que pasará en dos semanas por unas medicinas que les iban a llegar, pero mi madre insistió en sacarme de aquél hospital, más tarde recobró la cordura, y me llevo, pero ya era demasiado tarde, los doctores habían sido asesinados.
-Es una historia muy triste.
-La muerte de los doctores no solo me dejo a mí sin la posibilidad de tener hijos, también dejo a muchas personas heridas que morían por el dolor o alguna infección. Los doctores Rocbell eran muy amables, yo solo tenía 13 años, pero sabía lo que ese asesinato había causado.
.¿Rocbell?
-Sí.
-Mire, ahí viene Havoc.
-Oh, gracias Sra. Mustang, con su permiso.
Riza vio como Jane saludo a Jean de forma casual. También vio como Havoc volteaba a verla como pidiéndole que lo salvara, pero Riza se hizo de vista mala y se fue con sus hijos en busca de algo de beber.
- - - - - -
-Tenemos que hablar Jean- presionó Jane.
-Ya te he dicho que no tengo nada de que hablar, no voy a ceder.- respondió Havoc.
-No te busco solo por la herencia, en verdad me gustas, y eso es algo que ni tú ni yo podemos evitar.
-Claro, y ese gusto se te va a esfumar en cuanto veas a Roy.
-¿El Fuhrer?
-Sí.
-Roy Mustang es casado, y su esposa e hijos me caen muy bien, además, ¿Qué tiene Roy que no tengas tú?
-No lo sé, busca la respuesta.
-Jean, en verdad me gustas, y pienso que el testamento es una buena excusa, tú necesitas una esposa que te mime y quiera.
-Tal vez, pero no por eso voy a dejar la milicia.
-Se que estas en un misión muy importante, puedes dejarla después de terminarla.
-Olvídalo, no lo haré.
-¿Entonces? ¿piensas quedarte soltero?
-No.
-Termina de madurar Havoc.
-Eso te lo debes aplicar tú, no yo.
-Bien, te invito a comer.
-No puedo.
-Vamos, solo será un comida.
-Esta bien, pero no tengo auto.
-No te preocupes, yo traje el mió.
-Bien.
Jane hizo algo de Havoc no pudo predecir, le dio un largo beso en los labios, incitándolo a querer más.
- - -- - -
-¿Qué no ha hablado con Billy? ¿Cómo es posible, acaso no se da cuenta que planeamos secuestrar a su familia?
-Lo siento señor, pero Roy Mustang no da señales de miedo.
-Bien, creo que es hora de empezar a intimidarlo.
-Seguiré órdenes.
-Uno de sus hijos... Ethan, es algo ingenuo, lo sé por que ya lo eh examinado. Deben llevarlo a un lugar lejano, y maltratarlo un poco, pero no tanto como para desatar la ira de Roy Mustang, por que de ser así, pondrá a todo el ejército a buscarnos, y eso no nos conviene.
-Entiendo señor.
-Pero deben procurar que su gemelo, Adam, no este cerca, ya que ese niño ya comenzó a utilizar la alquimia a un nivel que no se espera.
-Pero solo tienen 5 años.
-No por eso debemos subestimarlos.
-Entendido.
-Cuando tengan a Ethan, le van a hacer una herida no muy profunda en el brazo.
-¿Herida?
-Mejor dicho un rasguño, como si se hubiera cortado con un papel. Y con la sangre que salga mancharan un papel con un mensaje.
-¿Qué dirá el mensaje señor?
-Déjame terminar. El mensaje dirá que queremos ver libre a Billy Colton, de no ser así, la próxima vez mataremos a cualquiera de sus hijos.
-Entiendo.
-Es hora de que te vallas. Debes examinar el terreno.
-Entendido señor.
-Y cerciórate de que Ethan no te reconozca.
-Señor... una cosa más, ellos son gemelos, ¿Cómo podré distinguirlos?
-Ethan tiene los ojos marrones.
-Entendido.
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-Bien, han sido elegidos por mí por sus cualidades, los soldados del primer equipo por su manejo en armas y puntería. Los del segundo equipo por sus cualidades intelectuales y también por su manejo en armas. Los del tercer equipo por que sabrán reaccionar en cualquier situación.- Havoc hablaba con voz grave para hacerles entender que ahora el los mandaba.- se nos ah asignado la misión más importante de todas: Cuidar a la familia Mustang.
El gran salón se lleno de murmuraciones.
-Silencio; los reportes muestran dos anónimos con intenciones degradantes: el asesinato o secuestro de uno de los miembros; la residencia Mustang ya esta vigilada como parte del cargo de Fuhrer, pero esa seguridad se debe reforzar, el primer equipo que consta de 8 sargentos debe ir a reforzarlo, y estar atentos a cualquier situación fuera de lo común.
-Si señor.
-El segundo equipo que integran 8 tenientes se encargarán de la seguridad de Ethan y Adam Mustang. Todos sabemos que esos niños son hiperactivos, y que les gusta estar en movimiento.
-Si señor.
-Los primeros 4 según el orden de la lista que he hecho, deben fijarse en Adam, los otros 4 deben fijarse en Ethan.
-Si señor.
-El alquimista del agua, es decir Alphonse Elric debe encargarse de reforzar la seguridad de los niños.
-Entendido- respondió Alphonse.
-Los del tercer equipo deben encargarse de la Sra. Mustang, y el alquimista del aire se encargará de reforzar esa seguridad.
-Entendido.
-Según mi análisis del reporte, los blancos más fáciles son la Sra. Mustang y Gwendolyn Mustang, debido a su estado actual, aunque la sra. sabe manejar muy bien las armas de fuego y eso sin contar su excelente puntería, me temo que su embarazo es lo más prioritario, y ella preferirá enfrentarse al enemigo antes que correr, y como pueden analizar, ella estaría en desventaja. Y ni que hablar de la niña.
-Si señor.
-Yo también me encargare de la señora Mustang. Mañana a las 0200 horas, nos prepararemos afuera de la residencia Mustang, un vehiculo pasara a buscarlos. Todas las indicaciones extras están en los reportes. Por cierto, tenemos prohibidas las visitas y tratos externos. Pero esto no se aplicará a Elric Alphonse.
-Entendido.
-Eso es todo.
- - - -
Debía controlarse, sabía muy bien que la decisión de Roy era la correcta, debía apoyar a Roy y hacerle entender que no importaba la situación... ella siempre estaría a su lado.
-Hoy eh llegado a pensar que al ser Fuhrer, pongo en peligro sus vidas, y eso me deprime de cierta manera. Lo siento Riza, pero así pienso.
-Es normal que en esta situación pienses así, podemos ser víctimas de un secuestro, incluso de asesinato, y en lo primero que piensas es en el hubiera.
-Ellos quieren ver libre a Billy Colton, pero yo no voy a ceder, y si en estos momentos voy y hablo con él, solo les estaré dando una ventaja sobre mí, y eso es lo que menos quiero.
-Haces bien, ya verás que los niños y yo estaremos bien. Aún no eh perdido mi buena puntería.
-Ni se te ocurra tratar de lidiar con ellos. Solo personas de la tercera clase harían algo así.
-Tú me enseñaste que en esas situaciones no debemos tener piedad por el enemigo.
-Y así deben ser las cosas. Pero tengo miedo.
-¿Miedo?
-Suene increíble que Roy Mustang tenga miedo, pero así es... tengo miedo de despertar un día y no encontrarte, tengo miedo de que suene el teléfono y que la voz que escuche sea la del secuestrador, diciendo que los tiene; en conclusión, tengo miedo de perder a mi familia.
-Eso no va a ocurrir.
Riza abrazó a Roy y le murmuró algo en el oído.
- - - - - -
-¡¿Qué estás diciendo?!- gritó Edward.
-Lo siento hermano...- se disculpó Alphonse.
-Teníamos planeado esto desde hace dos semanas.
-Se me presentó una misión.
-¿Misión?
-Sí, y es de suma importancia.
-Supongo que lo es.
-¿Recuerdas lo de los anónimos?
-Sí.
-Ya son dos. Y Roy cree que es necesario que cuidemos de su familia.
-Valla, esto está causando grandes problemas.
-Yo me encargare de los gemelos.
-Espero que te obedezcan, una vez me quede a cuidarlos y el resultado no me gustó nada.
-Tal vez si uno les cuenta la situación entenderán.
-No creo que a Roy le agrade que sus hijos se enteren.
-Cambiando de tema... dime ¿Cómo vas con Winry?
-Te agradará saber que...
-¿Qué?
-Esta embarazada.
-¿Estas de broma?
-Sí.
-Pero...
-Por tanto estrés, no nos molestamos en ir al doctor, y después de que la analizo Selim por tercera vez, se dio cuenta de que esta embarazada de dos meses.
-¿Qué?
-Así es, bueno, creo que tu ya te estás haciendo viejo.
-Oh, yo tengo una apariencia 5 años menos.
-Lo sé, creo que debes agradecérmelo.
-Después de todo fue tu error.
Ambos hermanos se miraron seriamente, y después rompieron en carcajadas.
- -- - -
¿Cómo podía hacerle entender a su hermano que la situación había empeorado? Definitivamente Adam era muy tonto.
-Mucha gente piensa que tu eres el inteligente, pero tu y yo sabemos que eso no es verdad, yo leí esa carta, y te dije que estábamos en peligro... ¿me estás escuchando?
-Claro, tu solo habla.
-Vamos Adam, debemos comenzar a analizar las cosas.
-¡Solo tenemos 5 años!
-Te recuerdo que en dos semanas cumplimos los 6.
-Vamos Ethan, todo esto me esta dando dolor de cabeza.
-¿Cuándo vas a aprender?
-Mira, si algo pasa, los voy a machacar con mi alquimia.
-La cual aún tiene defectos.
-Vamos, no soy tan malo.
-Ni siquiera puedes convertir este trozo de madera en un juguete.
-Claro que puedo.
-Pues hazlo.
Adam acepto el reto, y se dio cuenta de que Ethan tenía razón.
-Si yo no pude, tu tampoco.- dijo Adam.- por que yo se más alquimia que tu.
-¿Quieres apostar?
-500 yenes a que no lo haces.
-Bien.- Ethan tomo el trozo de madera deforme y lo convirtió en un hermoso carrito de juguete.
-Valla... ¿Cómo lo has hecho?
-Nosotros los alquimistas somos científicos, y debemos calcular.
-Eso no es justo, se supone que somos gemelos y que debemos ser iguales.
-Si pusieran atención a lo que el tío Ed te dice, mejorarías, pero como solo te la pasas jugando con Trisha.
-Vamos, aún somos jóvenes.
-Mira, ahí viene Havoc.- Ethan fingió estar en poder de Adam.
-Valla, esto es molesto- dijo Adam.- ya te dije que no...
-¿Ah, sí? Yo le voy a decir a mi papá, y veremos a quién regañan.- fingió Ethan.
-¿Qué hacen niños?- pregunto Havoc.
-Lo de siempre, molesto al ingenuo de Ethan.- dijo Adam.
-Yo no soy ingenuo.- dijo Ethan.
-Vamos, dejen eso, les invito un pastel.- dijo Havoc.
-Espera, le voy a pedir permiso a mi mamá.- dijo Ethan.
-Déjalo ya- dijo Adam- somos grandes...
A simple vista Ethan es muy vulnerable, pero lo que hizo con la madera... me hace pensar que es mucho más inteligente de lo que parece.- meditó Havoc.
-Havoc...- dijo Ethan con timidez.
-Ah, lo del permiso ya lo resolví. Vamos por un gran trozo de pastel.
- - - - - - - -
-Los gemelos: 5 años, Gwendolyn: 1.5 años, y el o la próxima: 7.5 meses.- Roy hablaba mientras se servía tequila.
-La familia crece.- lo consoló Edward.
-Así es, y la tuya no va a tardar mucho en crecer.
-Oh, desde luego.
-¿Estas molesto?
-¿Yo? No, para nada.
-No trates de mentir Edward Elric.
-Valla, escucharte decir mi nombre completo da miedo.
-Estás enojado.
-Algo.
-Supongo que me culpas.
-Así es.
-Aunque trate de hacerte cambiar de opinión, no lo haré. Estas muy ocupado como para encargarte de cuidar más niños, y eso sin contar que tu investigación sobre los minerales es crucial para la milicia.
-¿De que estás hablando?
-Estás enojado, no, mejor dicho un tanto molesto por que Havoc no te eligió para hacer la misión.
-No es verdad.
-Claro que lo es, y no es necesario que mientas.
-Bien, tú ganas, estoy molesto.
-Ahí lo tienes.
-Yo estoy molesto, pero tú de cierta manera estás alegre, y creo que eso se debe a la visita de Riza.
-¿Quién no se pondría feliz cuando su amada esposa viene a alegrarle el día?
-Supongo que eso es algo que yo no puedo contestar.
-Ellos pretenden que yo torture a Billy para que me puedan presionar más, pero no lo van a lograr.
-Lo supuse. Déjame encargarme.
-Si no has terminado la investigación, no harás nada.
-Pero ya la termine.
-¿Qué?
-Tu plan era entretenerme con esa investigación, pero no lo has logrado, me llevaba el trabajo a casa, y ahí logre terminarlo, así que te ayudaré. Tu familia es lo que más te importa, y si no eres tonto, te darás cuenta de que Ethan y Adam ya lo saben.
-Así es.
-Ethan finge ser el blanco más fácil, mientras Adam finge ser el más inteligente. Ambos sabemos que Ethan ya domina la alquimia en un nivel básico, mientras que Adam no puede trasmutar ni un trozo de metal.
-Así es.
-Ellos piensan convertirse en el blanco, para atrapar al enemigo.
-También lo se, y es por eso que le di la misión a Havoc.
-Riza esta un poco preocupada.
-¿Eh?
-Ella sabe muy bien que Ethan esconde su talento por el bien de la familia- Ed aceptó el vaso que Roy le ofrecía.- pero le preocupa aún más que tu caigas en un estado de pánico.
-Trato de no caer.
-El caso es que la investigación del anónimo, muestra que las personas responsables son...
-Un momento Ed, déjame respirar un poco, ¿me estás diciendo que ya sabes quienes son?
-Es solo una suposición. Si tu no lo has averiguado es por que estás muy preocupado por tu familia.
-Es normal.
-La caligrafía muestra que es un persona con alto sentido de cultura, lo cual quiere decir que la persona que esta encabezando todo esto es el líder, y Billy no es más que un peón en el tablero.
-¿Qué quieres decir?
-Te están poniendo a prueba, para que la próxima vez, sea más fácil manipularte.
-¿Eh?
-La carta esta firmada como M.J.
-Así es.
-M.: mercenarios de la. J.: joyería.
-¿Qué?
-Este asunto viene de años.
-Tal vez.
-¿Dónde fue arrestado Billy?
-En la joyería de Leone, hace 6 años y 3 meses.
-Ahí lo tienes, solo es cosa de analizar. No pierdas los estribos.
-Un momento Elric.
-¿Qué pasa, Sr.?
-Continúa con tu investigación.
-Cuando dije que la ya termine, hablaba enserio.
-Bien, entonces quiero verla sobre mi escritorio en 15 minutos.
-Se le entregué a Sophie.
-¡Demonios!
- - - - -
-Y dime Havoc, ¿Cómo va el asunto con la srta. Jane?- preguntó Adam mientras pedía un trozo de pastel.
-¿Eh? ¿Qué pregunta es esa?- pregunto Havoc como respuesta en tono enojado.
-El tipo de pregunta que se le hace a un soltero empedernido.- respondió Adam.
-Será mejor que te calmes- reprendió Ethan.- ya sabes que a mamá le molesta un poco esa actitud tuya.
-Pero en estos momentos no esta mamá, por que si lo has olvidado- Adam hablaba mientras aprisionaba a Ethan con un dedo- mamá salió con Gwen a visitar a la tía Winry y a Trisha.
-Esta bien, haz lo que quieras, sólo te advierto que esto no va a terminar así.- dijo Ethan.
-Dejen de pelear.- pidió Havoc- será mejor que nos vallamos lo más pronto posible.
-Tienes razón, mi papá ah de estar preocupado.- dijo Ethan.
-Me temo que en estos momentos, eso es lo que menos importa.
- - - - -
Tal y como había dicho su jefe. Ethan era muy ingenuo, mientras que Adam daba la pinta de saber reaccionar en cualquier situación... a los niños les gustaban los helados y pasteles... Adam prefería la malteada de chocolate, mientras Ethan la prefería de vainilla. La persona que los acompañaba tenía una debilidad por alguien llamada Jane. Toda esa información le sería útil. Decidió sentarse al lado de Ethan como un cliente habitual.
-¿Qué desea ordenar?- le preguntó la camarera.
-¿Tiene coñac?- preguntó con voz gélida y amable.
-No señor, esto es un local que solo vende...
-Ya entendí, deme una malteada de fresa.
-Bien, ¿algo más?
-Un pedazo de pastel de queso.
-Enseguida se lo traigo.
Escuchó como Adam le decía a su hermano que era muy tonto para la alquimia, y que era muy torpe al correr.
-Eso no es verdad- se defendía Ethan.
-Claro que sí.- dijo Adam.
-Cuando vea a papá le voy a decir.
-Claro, ve y dile a papá, nunca te defiendes solo.
-Claro que lo hago.
-¡Basta ya!- ordenó Havoc.- ¿ya has terminado Adam?
-Claro que no, aún quiero otro trozo de pastel. Y una malteada más.
-¡Glotón!- dijo Ethan.
-Yo no soy un glotón.
Aquellos niños si que eran unos mimados, debía tener cuidado con el tal Adam, se veía que era quién tomaría las riendas de la familia algún día. No. Estaba equivocado, Ethan era el inteligente, se le notaba al hablar y en su manera de expresión.
-Aquí tiene señor.- la camarera le dejo su orden sobre la barra.
-Gracias.
Comenzó a comer el pastel en silencio, y a tomar la malteada tan rápido como pudo. Sus objetivos ya se estaban hiendo, eso no lo esperaba.
-Ya no quiero ese pastel, págale a la camarera, y que empaque esto para llevar.- ordeno Adam a Havoc.
-Lo que usted diga mi señor- se burló Havoc.
- - - - - -
Al parecer el dicho de "Al mal tiempo buena cara" era verdad. Después de todo... las malas noticias iban acompañadas de muy buena noticias.
-Estás muy bien Riza.- le dijo Selim.
-Valla, no se si puedo confiar en un 100 en alguien que es 15 años menor que yo.
-Pues tendrás que hacerlo, por que a pesar de mi edad soy el mejor doctor de toda ciudad central.
-Eso me temo.
-Riza y Selim rieron.
-Ya eh revisado a Gwen y no tiene nada.
-¿Seguro?
-Sí; pero si te soy sincero, el que me preocupa es Ethan, hace unos meses era un niño muy inteligente, hiperactivo, y ahora es algo tímido, creo que esta pasando por una etapa de depresión.
-Lo mismo pensé yo, pero los gemelos están realizando un loco plan, hoy voy a tratar de hablar con ellos.
-Sí, eso será lo mejor. Por cierto, debes tener cuidado.
-¿Eh?
-Hoy vino una mujer, preguntando por Roy.
-¿Por Roy?
-Sí, dijo que se llamaba Natalie Leonelli.
-¿Natalie?
-Sí, de echo me parece que la eh visto antes.
-Trata de acordarte mejor.
-Sí, ya se, es una reportera. Debes cuidarte Riza, esa mujer quiere publicar la situación de seguridad actual.
-Riza soltó una bocanada de aire en señal de alivio.
-¿Qué pensabas, Riza?
-No, nada.
-Ah, ya se, pensabas que esa mujer iba tras Roy, pero de manera personal, ¿verdad?
-¡No!
-Vamos Riza, acéptalo, sentiste celos por un momento.
-Esta bien, sentí celos.
-¡Que bien!
-¿Eh?
-Era una broma.
- - - -
La sensación de llegar a su casa y encontrar a sus hijos dormidos no le gusto nada, el tenía planeado jugar con ellos un instante. Pero la sensación de encontrar a Riza esperándolo en la sala lo reconforto.
-"Hola"
-¿"Hola"?- repitió Riza con sarcasmo.
-Lo siento, es que vengo muy cansado- Roy se recostó en el sillón, al lado de Riza.
-No tienes por que disculparte, se que trabajas muy duro.
-Hoy en especial, fue un día muy difícil.- dijo Roy sonriendo con aspecto cansado.
-Me lo imagino.
-¿Pero sabes? no estoy tan cansado como para no besarte.
-Lo supuse.- Riza sonrió.
-Ven acá.- Roy abrió los brazos en señal de abrazo.
-Oh, vamos Roy.
-¿Qué?
-En estos momentos, no creo que puedas abrazarme toda.
-Claro que puedo.
-No, no puedes.
-Sí, si puedo. Ven, te demostraré que nunca aprenderé a perder.
Riza se sentó en el regazo de Roy, y comprendió que su flameante esposo tenía razón.
-¿Ya vez? Te lo dije.- Roy sonreía maliciosamente.
-Nunca pierdes.- Riza se relajo un instante.
-¿Eso es malo?
-Depende del juego.
Roy cubrió los labios de Riza con los suyos, brindándole cariño y seguridad.
-Llegó un paquete de parte de tus padres- informó Riza.
-¿De parte de mis padres?- preguntó Roy.
-Sí.
Riza se puso de pie y fue por el paquete.
-Veo que no lo has abierto.- observó Roy.
-No, viene a tu nombre, así que no lo abrí.
-Nunca cambiaras.- Roy abrió el paquete y se encontró con ropa para bebe.
-Creo que es su manera de decirte, que debes llevar a los niños a verlos.
-Supongo.
Silencio.
-Eh hablado con Ethan.
Aquella confesión sorprendió a Roy.
-¿Eh?
-Ethan ah estado actuando muy raro, así que sentí que debía hablar con el.
-Valla, me leíste el pensamiento.
Roy se apretó los hombros con las manos.
-¿Te duelen?- preguntó Riza.
-Sólo un poco, nada que no pueda controlar.
-Te daré un masaje.
Riza estaba detrás de Roy y manipulaba los nudos que tenían los hombros de Roy.
-Baja la cabeza.- la voz de Riza se volvió gélida.
Roy reprimió un gemido. No todo había cambiado, Riza seguí dando los mejores masajes.
-¿Te hago daño?
-No, no, estoy bien.- respondió Roy.
No estaba bien, sino a punto de perder el juicio, pero se dijo que era porque hacía mucho tiempo que no tocaba a su mujer.
Y a continuación se dijo que era un mentiroso, apenas en la tarde...
¿Cómo pudo haber olvidado por un instante lo maravilloso que eran los masajes de Riza?
-Se supone que esto es para relajarte. Y parece que estás mas tenso cada minuto que pasa.
-Hay un motivo para eso.- musitó Roy con suavidad.
Las manos de Riza se quedaron inmovilizadas. Y pronto no quedó otra cosa que el vacío donde antes estaba su contacto.
-Oh, yo... se que vienes muy cansado, no pretendía...
Roy se volvió en el sillón.
-No te preocupes Riza.
Riza siguió masajeando sus hombres. Que bien olía Roy... ¿Por qué de pronto se fijaba en cada detalle?
-Roy... quiero sentir...
-Se lo quieres decir, yo también me siento así.
Roy besó a Riza como si fuera un condenado a muerte a quién le ofrecieran su última comida.
-Riza, sabes muy bien... que te amo.- dijo Roy mirándola a los ojos.- no pienso perderte, y mucho menos a nuestros hijos.
-Roy...- los ojos de Riza se llenaron de lágrimas.
-Hemos luchado juntos por esta felicidad, no podemos permitir que se derrumbe así como así.
Roy volvió a besarla; esta vez, dispuesto a hacerla sentir viva.
- - -
Después de dos largas semanas, por fin tenía la información que necesitaba: Ethan iba a visitar a la familia Elric todos los martes, y aunque estaba acompañado por 4 militares, eso no era ningún obstáculo. Ese era el día perfecto. Mientras los soldados cuidaban muy de cerca de Ethan, un incendió en la casa de enfrente los entretendría el tiempo suficiente como para raptar a Adam, ese era su día, recibiría el reconocimiento desde la tumba de su hermano.
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¡Crash! Era el tercer plato que le rompía esa mañana, por alguna razón su cuerpo se había vuelto muy torpe. Era cierto que estaba un poco cansada... hablando de lo cuál... sonrío al recordar la noche pasada.
-¡Mamá!- la voz de Adam la saco de sus pensamientos.
-¿Qué pasa?
-Ethan no me quiere prestar esa bufanda que trae puesta.
-Es suya, y esta en su derecho de negártela.
-Pero mamá... lo mismo me dijo mi papá.
-Vamos Adam, no quiero que hagas un puchero.
-Mmm-fm.
-Anda, date prisa, que iremos a ver a tu tía Winry.
-Esta bien. Además, creo que mi tío Ed le está diciendo cosas feas.
-¿Eh?
-Sí, le hablo por teléfono, y mi papá esta un poco enojado.
-Bien, ve a cambiarte.
Adam obedeció.
Era cierto que su vida había cambiado mucho, pero eso no quería decir que todo hubiera cambiado. Seguía hiendo al cuartel, no a trabajar, pero seguía hiendo, y la sensación de sentirse bienvenida, la reconfortaba...
Escuchó la risa un tanto chillona de Gwen, y sonrió. De pronto, al escuchar la voz de se pequeña Gwen en una palabra, la dejo en seco...
-Pa-pá.
Riza se dio la vuelta, y vio que Roy estaba cargando a la pequeña.
-¿Gwen?
-Pa-pá.
-¿No es maravilloso?- preguntó Roy.
-Oh, claro que lo es.- Riza rompió otro plato y abrazó a su pequeña.
-A este paso, comeremos en las cazuelas.- murmuró Roy.
Gwen se dio cuenta de aquellas palabra alegraba a sus padres, y siguió haciéndolo.
-Pa-pá.
-¡Maravilloso!- exclamó Riza.
-Lo mismo pensé.- dijo Roy mientras recogía el plato, o al menos lo que había quedado de él.
-Pa-pá.
-Ahora di: Ma-má.
-Pa-pá.
-Vamos nena, di mamá.
-Ma...
Justo en ese momento, Ethan y Adam entraron a la cocina gritando.
-...má.
-¡Lo dijo!- gritó Riza.
-¿Qué les pasa?- preguntó Roy a los gemelos.
-Nada- respondió Adam- sólo le estaba diciendo a Ethan que las teorías de alquimia de un tal Shou Tucker son ciertas.
Riza se volvió a quedar en seco, dejando suspendida en el aire a Gwen, quién enseguida volvió a decir mamá.
-¿Shou Tucker?- preguntó Roy.
-Sí, le estaba diciendo a Adam, que de ser ciertas, lo que se crea, sale defectuoso, en el caso de una quimera, esta morirá rapidamente, y eso sin contar que es de cierta manera denigrante.- dijo Ethan.
Riza abrazó a la niña, y esta dijo:
-Papá... Mamá.
-¡Ya habla!- se sorprendió Ethan.
-Claro que habla, es un ser humano- dijo Adam un tanto enojado por la pelea que tuvo con Ethan.
-Dejen de pelear.- pidió Riza- saben que no me gusta que lo hagan.
-Esta bien- dijeron los gemelos.
Riza puso a Gwen en el piso, y enseguida se dio cuenta de que Havoc estaba recargado en la puerta.
-Buenos días.- saludó, y enseguida adopto el saludo militar.- Teniente primero Jean Havoc, reportándose señor.
-Havoc; Riza y los niños irán a visitar a los Elric.- informó Roy.- será mejor que no los pierdas de vista, que nada te entretenga.
-Entendido señor.- Havoc volvió a reclinarse en la puerta.
-¿Ya has desayunado?- preguntó Riza.
-Oh, sí, desayune un poco de fruta, cereal, leche, y una bofetada.- dijo Havoc con pesar.
-¿Bofetada?- preguntó Riza.
-De seguro estaba tratando de hacer una conquista con la servidumbre.- dijo Roy.
-¡Que agudo!- murmuró Havoc.
-Es solo la verdad.- dijo Roy mientras se ponía sus guantes.
-Oh, no es para que me quemes.- dijo Havoc con temor.
-¿Quemarte? Estoy medido de tiempo como para hacer eso.- respondió Roy con sarcasmo.
-Oh, dejen esas peleas de niños, son peores que los gemelos.- dijo Riza.
-Obvio, por algo son mis hijos- dijo Roy- pero Havoc... en fin, el es otro asunto.
-Ya lo creo.- Havoc salió de la cocina seguido de los tres trozos de tesoro.
-¿Cómo amaneció mi diminuto trozo de tesoro?- preguntó Roy.
-Muy bien, hoy esta muy activo- dijo Riza sobandose el vientre.
-Supongo que eso es una buena señal.
-Sí, supongo que es una buena señal.
-Aún no me has dado los buenos días.
-Buenos días.- Riza se puso de puntitas y le dio un beso en los labios.
-Buenos días.
-Si no te das prisa llegarás tarde.
-Sólo lo dije para molestar a Havoc. Si ya estás lista... los llevare.
-Oh, bien. Sólo voy a barrer un poco, por los platos.
-No te preocupes, lo haré yo.- Roy fue por la escoba dejando a Riza boquiabierta.
-Valla, se le nota muy nervioso. ¿Será por la llamada de Ed?
- -- - - -
-¿Qué le has dicho, Edward Elric?- preguntó Winry con enojo.
-Sólo lo que vi, y eso no debe molestarte, lo hice por su bien.- respondió Edward mientras daba de desayunar a Trisha.
-Winry, debes comprender que lo hizo por el bien de Roy y su familia- murmuró Alphonse.
-¿Cómo pueden estar de acuerdo siempre en todo? Con eso que le dijiste a Roy, el vendrá muy preocupado, no podrá ver a nadie en la calle normalmente.- dijo Winry.
-Bien, pues si crees que no debo decir nada de lo que vea anormal, no lo haré, pero si algo pasa, puedes tenerlo en tu conciencia- Edward se pudo de pie sobresaltando a Trisha, quién enseguida amenazó con llorar.- oh, no pasa nada pequeña, tranquila- Ed siguió alimentando a su pequeña hija.
-Haz lo que quieras, Edward Elric.- dijo Winry.
-No se enojen, solo limen asperezas. Me llevare a Trisha.- dijo Alphonse.
-¡Tu no te le vas a llevar!- exclamaron Ed y Winry al mismo tiempo. Ambos comenzaron a reír.
-Lo siento Ed, se que tienes razón.- se disculpó Winry.
-No te preocupes.- dijo Ed.
-Bien, ahora si tengo que irme, si no, Roy va a matarme.- Al se despidió de Trisha.- nos vemos. Muchas gracias por el desayuno.
-De nada, sabes que puedes venir cuando quieras.- dijo Ed.
-Gracias, pero creo que comenzare a buscar una casa.- dijo Alphonse.
-¿Una casa?- preguntó Winry.
-Sí, siento que estoy invadiendo su intimidad.- se disculpó Al.
-Eso no es verdad.- dijo Ed.
-Tal vez, pero me sentiré más a gusto cuando tenga mi propia casa.
- - - --- - -
-Detén la operación, y además... ¿no sabes que es muy peligroso que me llames? Las líneas que están cerca de la casa de los Elric y de las del Fuhrer pueden estar pinchadas.
-Lo sé señor, pero yo quería informarle que Roy Mustang ah venido a dejarlo, y dudo que pueda pelear con el.
-Tú manejas el agua, ¿crees que el fuego detenga al agua?
-No señor.
-Entonces, la próxima vez, procura no tener miedo.
-Si señor.
-De todos modos, detén la operación, Elric no ah salido de su casa, y debemos recordar que es muy hábil; también tenemos a Riza Hawkeye, por que pese a su estado de salud, creo que podría disparar muy bien. Y eso sin contar que tenemos a Alphonse Elric.
-Si señor.
-Alphonse maneja muy bien el agua. Edward puede trasmutar sin círculo.
-Sí.
-Sigue vigilándolos, lo harás en otro momento.
-Entendido señor.
- - - - - - - - -
-No era necesario que vinieras.- Riza miraba a Roy con expresión tierna.
-Pero quería hacerlo.- dijo Roy con voz seria.
-¿Dónde está Adam?
-Lo tiene Havoc.
-No, Havoc está con Ethan.
-¡Havoc!- gritó Roy.
-¿Qué pasa sr.?
-¿Dónde está Adam?
-Pensé que estaba con usted.
-¿Cómo es posible que...?
Un incendio a toda una cuadra comenzó, se escuchaban muchos gritos, a lo lejos Roy vio como alguien iba jalando a Adam.
-Alphonse, encárgate de esto.- ordenó Roy. Acto seguido salió corriendo.
-Entendido.
Alphonse comenzó a usar la alquimia para sacar agua del sub- suelo y utilizarla para apaciguar el incendio.
-Joseph, encárgate de llevar con el aire tierra.- ordenó Alphonse.
-Haré lo que pueda.
El alboroto se apodero de la calle, Edward salió corriendo de su casa, dejando atrás a una desesperada Winry.
-Tal como lo pensé.- Edward con la alquimia creo una escalera y subió al final de está.- El incendio comienza desde ese local, Roy corrió hacia allá, pero por alguna extraña razón, aquella zona solo tiene fuego a los lados, y una capa de fuego encima, pero no esta ardiendo.
Edward bajó las escaleras, y al hacerlo notó que Riza estaba desmayada, y busco enseguida por todos lados a los niños, solo estaba Ethan, quién trataba de hacer que Riza se levantara.
-Ethan, ¿Dónde está Gwen?
-No lo sé, salió corriendo.
-¿Y Adam?
-Fue al que se llevaron.
-¿Se lo llevaron?
-Sí, se le cayeron unas monedas, fue a recogerlas, cuando voltee ya no estaba, luego mi papá se dio cuenta, y ahí fue cuando comenzó este incendio.
-Bien, quiero que te quedes con tu mamá, yo iré a buscar a tus hermanos.
-Si no me equivoco, hay una casa libre de incendio.
-Lo sé, ya la vi.- Edward junto sus manos, y creo una cama de concreto en la que estaba Riza encima.
-¿Qué hago?
-Ya te dije, que te quedes con tu mamá, y no te muevas de aquí.
Ed volvió a juntar las manos, y alrededor de Ethan y Riza creo una esfera de cristal.
-Tío Ed...
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Roy corría desesperadamente en busca de Adam, pero lamentablemente le había perdido de vista.
-¿Dónde diablos...?
Una cascada de agua le cayó encima. Maldición, no podría usar sus guantes, y lo que era aún peor, no había traído cerrillos.
-¿Roy Mustang?
-Ese soy yo. Pero no me agrada el no saber su nombre.
-No se preocupe, su hijo se encargara de decírselo.
-¿Dónde esta Adam?
-El niño sabrá encontrarlo.
-Le eh hecho una pregunta.
-Yo le eh dado una respuesta.
Roy puso sus manos sobre el concreto y levanto grandes tacas del suelo de concreto.
-No te molestes en hacer eso, sólo manejas el fuego.
-Te oyes muy familiarizado conmigo.
-Claro, fuiste tu quién ah provocado todo esto.
-Devuélveme a mi hijo, y luego podremos pelear hasta que uno de los dos muera.
- - - - - - - - - -
-Que razón tenía Ethan.- Adam se encontraba amarrado.- tengo tanto calor...
- - - --- - - - -
-Ese Roy, siempre tratando de hacer las cosas solo.
Edward corría hacia la casa que estaba libre de fuego, tal vez ahí estuviera Adam.
- - - - - - - -
-Eh escuchado que tienes una excelente puntería.
-No puedo negar eso.
-¿Traes un arma Roy?
-Sí.
-¿Por qué no disparas? Tal vez Riza es quién tiene mejor puntería.
-Así es.
-¿Qué le habrá pasado a Riza?
-Si le has hecho algo, juró que te mataré.
Roy junto las manos y utilizando el fuego del incendió, creo una cadena que rodeaba al sospechoso.
-No se por que, pero esto no me quema, ¿será por que tengo una capa de agua?
-¡Maldito!
Edward se acercaba a lo lejos.
-Vine en tu ayuda.
-Acero...
-Roy, creo que Adam está en la casa de que encuentra a dos cuadras a la izquierda.
-¿Cómo que lo crees?
-Es la única casa libre de fuego.
-Entiendo.
-Ve, yo me encargo.
Roy salió corriendo, dejando a Ed con el sospechoso.
-Bien, ahora somos tú y yo.- Edward se acercó al tipo.
-Así es.
-Odio a los alquimistas como tú.
-Lo mismo te digo.
-Desde el amanecer te observe, la forma en que mirabas el reloj era muy delatadora.
-Supongo que esta bien para un enano como tú.
-Si fuera un enano me enojaría.
-¿Por qué no lo haces?
-Por qué ahora el enano eres tú.
-Edward juntó las manos y creo un agujero en el suelo, en donde el tipo cupo perfectamente.
-¿Crees que es tan fácil?
-El tipo creo otra cascada de agua.
-Gracias por refrescarme la memoria.
-Una pelea de alquimia contra alquimia se soltó.
- -- - -
Desesperación. Esa palabra definía perfectamente lo que sentía. Lo que Ed le había dicho era verdad, era la única casa libre de fuego. Entro en ella y busco a su hijo.
-¡Adam! ¡Si me oyes grita! ¡Adam!
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Fuego. Disparos. Gritos. ¿Por qué seguía oyendo todo aquello? Abrió los ojos y el rostro que vio la puso un tanto feliz. Ethan.
-Ethan...
-Mamá, ¿ya te sientes bien?
-Sí. ¿Y tu papá?
-Salio a comprar.
-¿Comprar?
-Sí.
-¿Y Adam?
-Esta jugando con Alphonse.
-¿Seguro?
-Sí.
-No me mientas.
-Mi papá fue en busca de Adam.
-¿Eh?
-Mamá... alguien atrapo a Adam, y mi papá fue a buscarlo. El tío Ed fue a ayudarlo.
-No... puede ser.
-No te preocupes mamá, verás que todos regresaran sanos.
- - - - -
La voz era la de su papá, lo sabia, pero no tenía las fuerzas suficientes como para gritar. Si tan sólo hubiera caso a las clases de alquimia que su tío Ed le daba, crearía alguna cosa para que se diera cuenta de su presencia.
-Papá...
Con un esfuerzo sobre-humano, se puso de pie, se acerco a una de las ventanas, y se impulso para romperla y caer fuera. Sólo esperaba que su papá no se hubiera ido, y también... que el fuego cortara las cuerdas.
- - -- - - -
No era tan fuerte como aparentaba, pero sabía mucho más de lo que parecía. No era un simple esclavo, al parecer el era la mente maestra, o por lo menos, esa era su hipótesis.
-Bien, creo que después de todo me rindo- el tipo se tiró boca arriba y se secó el sudor de la frente.
-Ahora si, dime que pretendías con todo esto.- Edward se acercó a el, y lo amenazó con la espada creada de algunos fierros viejos.
-No sólo la liberación de Billy Colton, también la de mi hermano.
-¿Tu hermano?
-El murió en manos de Roy Mustang, y eso... me causa el deseo de venganza.
-Si Roy lo mató, algo hizo tu hermano.
-Mi padre se caso dos veces, yo crecí en Central, pero más tarde, mi madre murió y el se casó con un Ishbalana, así que se puede decir que mi hermano era ishbalano.
-Entiendo.
-Fue durante esa terrible guerra, ya tiene mucho de eso, pero el sólo era un niño de 8 años.
-No creo que Roy matara a un niño.
-Lo mató al incendiar una cuadra de casas.
-¿Y tu? ¿Por qué sigues vivo?
-Yo me encontraba de viaje con mi padre.
-Al secuestrar a Adam, estás haciendo algo mucho peor que el incendio que mato a tu hermano.
-No sabes lo que dices.
-Roy se contuvo contigo por el hecho de ser Fuhrer, y si te asesinaba, el quedaría como el malo; el estado confía en él, y por eso se sintió obligado a dejarte con vida, hubo un momento en el que dudo si debía matarte o no, incluso se vio forzado a utilizar otro tipo de alquimia...
-¿Qué quieres decir?
-Que de haber querido, ahorita ya estarías muerto.
-No lo creo, yo manejo el agua.
-Aunque sea así, Roy encontraría la manera para matarte.
-El agua apaga el fuego.
-El fuego físico, por que el fuego de venganza de Roy, nunca se extingue, si quieres un consejo... di la verdad.
Edward creo unas sogas y ató al tipo.
-Por cierto... ¿Cuál es tu nombre?
-Brent Marlow.
-Bien, Marlow, el consejo decidirá tu destino, ahora dime, ¿Dónde está Adam?
-Eso es algo que me llevare a la tumba.
-No lo creo, y si valoras tu vida, es mejor que comienzas a cooperar.
-No lo haré. Entre tú y yo, hay cierto parecido...
-Es curioso, pero desde que soy un alquimista consagrado los malos dicen que tenemos cierto parecido.
-¿Y no es eso verdad?
-Claro que no.
-Yo conozco tu pasado Ed, se muy bien lo de tu padre, por que al final, el estuvo en Ishbal.
-No lo creo.
-Se muy bien lo de la transmutación, y no eres el único que lo ha intentado, la equivalencia no existe, y eso lo descubrí, por que sacrifique a mis colegas para recuperar mis piernas.
-Ante aquellas palabras Edward se quedó perplejo, no podía creer que aquél hombre hubiera matado a sus colegas para recuperar sus piernas.
- Es curioso- Brent comenzó a llorar.- las manos detrás de la puerta, son almas que siempre quitan piernas, tu padre me dijo que lo hacen para encontrar la manera de llegar a nuestro mundo o al otro.
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-Adam, respóndeme, dime algo.- Roy cargó a su hijo.
-Papá...
-Bien, salgamos de aquí.
-El dijo que tú mataste a su hermano...
-¿Eh?
-¿Es eso verdad...?
-No, claro que no...
-Dijo que me mataría...
-Pero no lo ha hecho, y eso tal vez haga que perdone su vida.
- - -Tres años y tres meses han pasado- - -
Vacaciones. Estaba gozando de una semana familiar, sus gemelos de nueve años, Gwendolyn con cinco años, y su hijo más pequeño con tres años y desde luego... La familia Elric.
-¡Roy, apresúrate a freír esos pescados!- le gritó Edward.- ¡Ya tengo hambre! ¡Ya eh hecho suficiente pescándolos!
-Calma enano- Roy chispeó sus dedos y quemó a Ed.
-Oye, ¿Qué te pasa?- Edward se acercó a Roy con una cara se pocos amigos- ¿Crees que por que...?
-Mejor cállate enano, llevas gritando mucho tiempo, ¿no crees que es mejor que te quedes callado?
-Si no grito no te enojas, y si te no enojas no estoy feliz...
-¿Ah, si? Es mejor que vallas a buscar un rincón al que llorar, porque no voy a permitirme enojarme para complacerte.
-Oh, desde luego.- Edward tronó los dedos en señal de victoria.
-¿Por qué has hecho eso?
-No, por nada.
-Como quieras.
Edward Elric. Era cierto que le tenía cariño y una gran estima, pero cuando ambos se peleaban, resultaba hasta cómico. Tronó los dedos y creó fuego para freír los pescados. Observó como Edward jugaba con sus hijos: Trisha de 7 años, y Alphonse de 3 años.
Aún quedaban muchas cosas por solucionar, y la más importante de todas era el porqué Scyeska había dejado el mando de la biblioteca militar, tal vez por la decisión de Jean.
Riza le dijo que Scyeska estaba muy dolida, y que sólo se iría unas semanas a causa de la enfermedad de su madre. Él era un hombre inteligente, y ese cuento no se lo había tragado. Nada era perfecto, pero si algo podía "llegar" a serlo, entonces no serviría de nada.
Riza había dejado su puesto de "teniente coronel" cuando se había casado con él, y también le explicó por que había luchado tanto para llegar a ascender de tal manera para seguir a su lado.
Era verdad que en secreto ambos se habían amado, el problema era que él no se había dado cuenta, y Riza ante sus "radicales" romances había comenzado a perder la esperanza. Hasta el día en que pensó que la perdería para siempre... el día en que Riza se había desmayado; y ahora que lo pensaba, sonrió el recordar la "escenita" que había hecho.
- -Flash Back - -
Señor ya eh enviado rosas al recinto del General de Brigada Hughes que en paz descanse.- informó Riza.
-Bien, prepare el auto, iremos a visitarlo personalmente- ordenó Roy.- ¿Le pasa algo?
En efecto, Riza estaba palideciendo considerablemente, y se tambaleaba.
-No es nada señor...
-¡Riza! ¡Riza!.- inmediatamente se había puesto de pie, y se inclinó para tomar a Riza entre sus brazos.
Salió a zancadas de su oficina con Riza en brazos y comenzó a dar órdenes.
-Sophie, marque a enfermería y dígale al doctor que voy para allá. Breda, ve a la oficina del general Lone y dile que mañana haremos la reunión a la misma hora. Fuery, ve en mi lugar al orfanato, y diles que lamento mucho no ir.
-Entendido- contestaron todas al mismo tiempo.
-Sophie, ¿Qué pasa con el doctor?
-Enseguida le marcó...
-Olvídelo, ya voy yo.
Había salido corriendo rogándole al cielo que Riza estuviera bien.
-Vamos, no puedes dejarme ahora... tienes que estar bien, no me obligues a hacer cosas que no quiero.
-Señor...
-¿Riza?
-Roy Mus..tang...
-Gracias al cielo.
Había entrado a la enfermería gritándole al doctor, y sobresaltando a los soldados en camillas.
-¡Apresúrese! ¡Riza, esta muy enferma!
-No se preocupe, ella se pondrá bien...
-¡¿Cómo no voy a preocuparme si ella está desmayada?!
-Puede que sólo sea...
-Haga lo que tenga que hacer.
-Fin del Flash Back - - -
Ese día el personal del cuartel no se atrevió a decir nada respecto al asunto de "Roy Mustang colgado de Riza Hawkeye", sabía muy bien que en la hora del almuerzo, todos murmuraban, pero cuando entraba al comedor, el silenció se hacía notar gritando: "Roy Mustang ha sido cachado preocupado por la teniente Riza Hawkeye"
-¿En que piensas?- la voz de Riza lo hizo aterrizar.
-En el día en que me día cuenta de que te amaba condenadamente.
-¿Y cuando fue ese día?
-El día que enfermaste.
-¿El día que enfermé?
-El día en que te desmayaste.
-Ah, ese día.- Riza sacó uno de los pescados de la parrilla y lo volteó para volver a colocarlo en su lugar.
-Sí. Recuerdo que hice una "escenita"
-¿Enserio? Nunca me enteré.
-Es algo de lo de el cuartel no quería hablar.
-Lo imaginó, si lo hacían podrían morir quemados, ¿cierto?
-Algo así...
Roy se inclinó y besó a Riza. Pero el gustó no duró mucho, "Edison" se había acercado y quería que su mamá lo cargará.
-Mamá, cárgame- haló a Riza la falda.
-No, lo siento, pero no...- Riza negó con la cabeza.
-Esta bien...- Edison se apartó y se fue a jugar con sus hermanos.
-He estado pensado mucho...- murmuró Riza.
-¿Y que es eso que piensas mucho?
-Me has dicho que nada es perfecto, sin embargo, me he dado cuenta que la perfección es superar obstáculos y hacer las cosas bien de forma que te agraden, pero si eso es perfecto, entonces significa que en realidad la perfección no existe.
-¿Eh? No entendí muy bien.- Roy abrazó a Riza.- lo meditare...
-¡¿QUÉ PASA ROY, YA TENGO HAMBRE?! APRESURATE.
-Edward... como siempre, estaba molestándolo en los momentos más pacíficos y alegres de su vida.
-¡ESPERA A QUE TE ATRAPE, ENANO DE ACERO!
Y ahora que lo pensaba... su vida podía llegar a ser perfecta, ¿o no?, la verdad es que ese tema ya no le importaba tanto; ahora se dedicaría a disfrutar su vida más a menudo, no iba a permitir que otra venganza del pasado, le hiciera pasar un mal rato.
Como había pensado antes, aún tenía cosas que solucionar, y lo primero que haría al llegar al cuartel, sería mandar a Havoc a una misión de vigilancia a un pueblo "en rebeldía".
-¿QUÉ PASA SEÑOR FLAMAS? ¿YA ESTAS CANSADO?
-YA QUISIERAS, ENANO DE ACERO.
-Edward Elric, ¿Qué crees que haces?- Winry se acercó a Ed, y le dio un jalón de orejas.
-Oye, espera, ¿no vez que estoy peleando con Roy?
-Lo que veo, es un Edward Elric medio niñato.
-¿Y eso no es bueno?
-Desde luego que no...
Ahora que lo pensaba, tal vez Scyeska debería ir de asistente personal... sólo esperaría que ella llegará; y desde luego, poder disfrutar de unas "largas" vacaciones "veraniegas", aún sabiendo que pronto sería invierno.
«Después de todo, ahora si pueda llevar a Riza a cortar un árbol de navidad...»
¿Fin...?
Nota inesperada de la autora: ¿Qué tal chicos? Ya he terminado el epilogo de "El gran secreto", realmente esto me tiene muy emocionada, y que muchos se quedaron con las ganas de saber que paso con el tal Brent Marlow, pues bien... yo también, y lo que es aún mejor, ¿Por qué Brent dijo que Hohenheim estuvo en Ishbal, y esa mini-explicación de las almas que habitan la puerta de conexión entre nuestro mundo y el de Edward?, eso es algo que yo ya tengo semi-planeado, pero prefiero dejarlo para el fanfic corto de la vida de Scyeska y Jean Havoc... y ahora algo muy importante: ¿Les ha gustado el epilogo? Y bueno, es una lastima pero con esto termino este fanfic, y antes de darlo completamente por terminado quiero dedicarlo a un muy buen amigo mió, que en estos momentos no se encuentra conmigo, y desde luego a todo mi familia y a todas aquellas parejas que se aman.
Dejen sus reviews.
