Holaaaaaaaaaaaaa!

Bueno, hoy estaba inspirada así que aunque ustedes no lo crean lo terminado en 2 horas y media. Kyaaaaaaaaaaaaaaaa ahora si corrí jajajajaja

.

.

.

Bueno, quiero agradecer a todos los que leen mi historia y sobre todo a los que me dejaron un precioso review: NaruSaku´sFan, MamoriI-AnezakiI, Rei sama18, ashira23, Trufapai, Robin-chuan, Nekiri-chan, Javi, hinata uzumaki, sweet cat, I lOve anime-jOiia, yaoista, lina yuri, anonimoz, anónimo ^^….Kyaaaaa soy muy feliz :B

.

.

.

.

Ok, no las entretengo más! Espero les guste n_n

.

.

.

.

.

.

Domingo 26 de diciembre….

A pesar de ser temporada de frío, el clima ese día se encontraba especial para una pequeña salida al aire libre. Eran casi las 10.00 am cuando la familia Anezaki llegó al parque de atracciones de la región. Todos se encontraban más que felices porque Obaa-san había decidido pasar un tiempo más cerca de ellos y gracias a eso podían disfrutar de unas pequeñas vacaciones a pesar de no ser temporada. Los padres de la castaña así como ella misma habían pedido permiso especial en sus respectivos trabajos y escuela para poder regocijarse junto a Lucile-san en los pocos días que le quedaban de visita.

Faltaban unos cuantos minutos para que se hiciera la hora del encuentro con el novio de la ojiazul pero, por no perder ni un segundo y poder aprovechar al máximo el bello parque, la abuela anunció que los tres mayores ingresarían primero mientras que la castaña se encargaría de esperar a su chico en la entrada del lugar. Después de todo ella era la más interesada así que no habiendo quejas los tres familiares se fueron.

-Bueno…. Ahora solo queda esperar a Hiruma-kun- y la bella muchacha toma asiento en una linda banquita cerca del gran portón de entrada

.

.

.

.

.

-¡Maldición!... quítate-

-Sssshhhhhhhhh guarda silencio por un segundo…-

-Es que me estorbas… no puedo ver nada-

-No está pasando nada… solo está sentada esperando-

Detrás de un árbol mediano a pocos metros de donde Mamori se encontraba, Gen-kun y Kazuki espiaban a la chica castaña. Tras el fallido intento de sacar información de cómo había salido la cena de noche buena de boca del rubio quarterback, ambos decidieron poner manos a la obra e intentar averiguar por ellos mismos si había funcionado el plan de juntar al capitán y a la manager Devil Bats por lo que Juumonji-kun se animó la noche anterior a hacerle una llamada telefónica a la chica para preguntar cómo había salido todo esa noche, dando la excusa que se sentía algo responsable por haber declinado primeramente la oferta y no haber podido ayudarla personalmente….

-¿Y a qué hora se supone que ese imbécil va a aparecer?-

-Supongo que a las 10.00 am. Mamori-san me dijo ayer cuando la llamé que a esa hora se encontrarían-

-Tú… eres un estúpido. Es mejor que averigüemos como resultó nuestro plan nosotros mismos. Si Hiruma se entera que le hablas a su mujer por celular, va a asesinarte Juumonji… ¡Deja de ponerlo a prueba porque te va a ir mal!-

-Jajajajaja el muy hijo de perra me tiene sin cuidado-

-¿Quién te tiene sin cuidado maldito delincuente?- Hiruma aparecía detrás de los jóvenes espías

-A…ah, H…Hiruma ¿cómo has estado?-

-¿Qué carajo hacen aquí?-

-Pues… hemos venido a divertirnos un rato ¿verdad Kazuki?-

-… ¿?... ¿solos? Kekekekeke nunca lo hubiera creído… ¿Y quién de ustedes dos es el uke?-

-¿Qué? No, no… estas mal interpretando… nuestras mujeres vendrán un poco más tarde- Juumonji explica mientras sale de atrás del árbol seguido del pelinegro quienes bajo la inquisidora mirada del chico demonio intentaban darle forma a su mentira

-A todo esto… ¿Qué haces tú aquí Hiruma? No sabía que te gustaban estos tipos de lugares- cuestiona Gen

-Tch, no me gustan pero todavía tengo que resolver unos asuntos con la jodida manager… por eso estoy aquí-

-Hmp… entonces te fue bien el 24 ¿no?-

-¿Bien? Fue una maldita pesadilla. La abuela de esa "devoradora de pastelillos" parece salida de la esfera más alta de la mafia italiana. Está completamente loca…-

-Bueno, yo me hubiera aguantado todo sólo por compartir un ratito con Mamori-san. En verdad es muy linda ¿no lo crees?- Kazuki menciona poniendo a prueba nuevamente al capitán

-Kekekeke no me hagas reír. Tú no hubieras aguantado ni una cuarta parte de lo que yo… además eso de linda creo que te quedó de más kekekekekeke-

-Mmmm no lo creo. Es una mujer muy hermosa y llama la atención de cualquier masculino que pase cerca de ella-

-¡Sí, claro!...Kekekeke… seguramente…-

-¿No me crees? Voltea hacia la banca de allí- Juumonji señala hacia donde estaba sentada la ojiazul y, confirmando la aseveración del full back de Deimon, los tres chicos pudieron apreciar como un par de apuestos sujetos se habían acercado a la manager con extrañas intenciones

-Tch... Maldición!- Hiruma se apresura al encuentro de su "novia"

-¡Diviértete jodido enamorad…!- Juumonji le grita mientras Gen intenta taparle la boca para evitar que el lineman muera prematuramente

-Mierda… si sigues así lograras que te mate ¿lo sabes no?-

-Tch ¿y ahora qué hacemos?-

-Lo más coherente que se pueda hacer en estos casos….-

-¡ ¡ ¡SEGUIRLOS! ! !- ambos jóvenes exclaman al unísono mientras con unas sonrisas burlonas observan toda la escena que se suscitaba a metros de allí….

.

.

.

.

.

La hermosa manager de los Deimon Devil Bats, sentada en el banco donde esperaba al supuesto prometido, leía intensamente una folleto que le habían entregado en las taquillas del lugar con toda la información del gran parque de diversiones. Realmente se sentía muy feliz, el bello día que parecía continuaría así, el visitar ese increíble lugar que tanto le encantaba de niña junto a sus padres y su abuela y, por ultimo pero no menos importante, el salir en una especie de cita con el quarterback de Deimon. Mamori, luego de haber estado toda la noche intentando esclarecer su mente de toda la chusca situación suscitada durante el Xmas Bowl por culpa de los estúpidos rumores, llegó a la conclusión que, a pesar de haberse dado cuenta que, por más que lo negara toda la vida, se había enamorado rotundamente del chico demonio, trataría de disimularlo… Mamori se decía que eso era lo más sensato que podía hacer sabiendo que el joven capitán nunca sentiría lo que ella por lo que era mejor así. Solo disfrutaría egoístamente de la convivencia con él mientras duraban las vacaciones de Obaa-san y luego… "Sayonara Hiruma-kun".

Mientras la castaña resolvía internamente su conflicto emocional, dos jóvenes muy atractivos se acercaron a ella. "K-o-n-n-i-c-h-i-w-a miss"- exclamó un joven muy alto de cabello negro y ojos grises intentando hablar correctamente en japonés. A Mamori solo le bastó un segundo para darse cuenta que los chicos eran extranjeros y que de hecho podrían ser de la misma nacionalidad que su abuela, por lo que les devolvió el saludo con una tierna sonrisa y hablando como ellos, al fin y al cabo ella era bastante buena con el Ingles gracias a su familiar. Los dos muchachos comentaban con la ojiazul que habían venido desde E.E.U.U. de paseo y que como no se les hacía fácil el idioma le ofrecía invitarla a dar una vuelta por el parque si la ojiazul les hacía el favor de tomar el trabajo de traductora…

-Oh, de verdad lo lamento pero estoy esperando a alguien- les explica en su idioma a los chicos con una cálida sonrisa

-¿Novio?-

-Eh?... no… solo es un amigo-

-Ah… bueno, entonces no habrá inconveniente si también él nos acompaña ¿qué dices?- el muchacho más joven, un muy esbelto y atractivo chico rubio y ojos azules parecidos a los de la manager, exclama extendiendo su mano ofreciéndosela a Mamori

-¿Qué haces maldita manager?- Youichi aparece detrás de ambos jóvenes con un aura algo peligrosa, se podría decir

-¡Hiruma-kun! ¡Llegaste!- la castaña emocionada se levanta súbitamente del asiento

-¿A este sujeto estabas esperando?- el pelinegro extranjero voltea a ver al ojiverde y con intenciones de analizar al chico japonés quien se veía demasiado extravagante comparado con los demás que habían conocido, lo recorre con la mirada de arriba abajo cosa que, obviamente, enfureció al capitán de Deimon

-Así es…- Mamori no quitaba la sonrisa simpática

-¿Este es tu amigo?- el otro chico extranjero voltea a ver a Hiruma y de igual manera lo analiza

-¿Amigo? ¿De qué cajaro hablas? SOY SU MALDITO NOVIO… así que ustedes dos lárguense antes que los deje como coladores malditos gringos…- Hiruma exclama desquiciado en el idioma extranjero mientras saca su ametralladora y comienza a disparar a los cielos. Los dos muchachos se alejan corriendo a una velocidad inconcebible mientras que Mamori, sorprendida por la aseveración del quarterback, había quedado pasmada frente al rubio sin poder decir ni una palabra

-Bueno ya podemos entrar maldit…. ¿qué te sucede?-

-Aaaahhhh nada. Nada- la castaña sonrojada nuevamente agacha la mirada mientras Youichi se acerca a ella

-¿Tu familia?-

-N….Nos esperan en la cafetería principal-

-Tch… vámonos-

En ese instante Hiruma-kun toma a la castaña posesivamente de la mano jalándola hacia el interior del parque como si realmente fuera su novia. Mamori se sentía desfallecer. Había decidido disimular pero ¿Cómo? Si todo lo que el ojiverde hacía o decía le sacaba en segundos un extremo color rosa en sus pequeñas mejillas… Era imposible….

Mientras que la "parejita" entraba al parque de atracciones, los dos compañeros de quipo comentaban entre ellos todavía escondidos detrás del árbol…

-… ¿viste eso Musashi?...-

-Sip… el demonio de Deimon ya cayó-

-¡PPFFFFFF JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!- y corriendo ambos jugadores entran detrás de sus compañeros al lugar

.

.

.

.

.

.

Una vez reunida toda la familia de la castaña junto con el "prometido", todos se turnaron para decidir que atracciones visitarían. Primero fue el turno de Mamori quien escogió su juego favorito de niña: los autitos chocadores. Luego fue el turno de la madre de la castaña quien optó por "la mansión embrujada", aunque a la señora nunca le habían gustado las cosas de miedo ella decía que esa era la perfecta excusa para que su marido la abrace mucho, mucho, por lo que todos se adentraron a ello. El señor Anezaki no era muy partidario de las atracciones del parque por lo que le cedió el turno a Obaa-san.

-A ver qué estúpido juego se le ocurre a tu abuela…- Youichi susurra al oído de la ojiazul mientras veían como Lucile-san se tomaba su tiempo en escoger juego

-Bueno, lo he decidido. Quiero un juego donde pueda ver las habilidades de mi futuro nieto-

-¿Eh? ¿Qué caraj….?- Mamori tapa la boca el rubio mientras con una bella sonrisa le pregunta a su abuelita a qué se refería específicamente

-Tiro al blanco- señaló un puesto donde había gran cantidad de muñecos de peluche y muchas figuritas que debían derribar para poder ganarse un premio

-Kekekeke ¿estás segura Obaa-san?

-Ja… siempre- y ambos llegaron al puesto en un suspiro seguidos de la castaña y su madre solamente ya que el padre alegó que necesitaba descansar por lo que iría nuevamente a la cafetería

Una vez allí, pagaron lo respectivo y comenzaron la competencia. Ambos participantes en milésimas de segundos derribaron absolutamente todas las figuras de metal que había en el aparador. El pobre encargado del puesto lloraba mientras manifestaba que no eran suficientes los muñecos que tenía para poder darle a cada quien los respectivos que habían ganado.

-Ahhhh jovencito…no te preocupes. No lo hacemos por los premios. Es un duelo a muerte contra mi futuro nieto- el joven suspiró aliviado

-Kekekekeke… eres buena jodida abuela… ¿será un empate?-

-Jamás. Por eso nuestro siguiente desafío será por eso- Obaa-san señaló hacia una esquina del puesto donde había un enorme conejo de felpa blanco y rosa muy hermoso al que la castaña le había echado el ojo, o eso imaginaba su abuela porque al verla observar el gran muñeco los ojos de la chica parecían soltar destellos brillantes

-¡Ya-Ha! Será pan comido! Kekekeke-

-Ehmmm, lo siento pero para poder hacerse acreedores de los muñecos de gran tamaño, el juego es diferente-

-¿?-

-Tienen que obtener 1000 puntos y para ello deberán dar en el centro de esta diana-

-Está bien… pero es igual de fácil para nosotros. Lo más seguro es que quedemos empatados otra vez… ¿Te parece si cambio un poco las reglas Hiruma-kun?-

-No me importa, de todas formas sé que voy a ganar, Kekekekeke-

-Ok… veremos que tan buenos maestros somos. Las que dispararán el armas van a ser ellas- Lucile-san señala a la su hija y a su nieta quienes estaban paradas unos pasos atrás

-¿Nosotras? Pero nunca hemos tocado un arma en nuestra vida ¿verdad madre?-

-He ahí el reto…. ¿qué dices Hiruma-kun?-

-Acepto-

Ambas aprendices se colocan en su lugar con un rifle de diábolos cada una en sus manos. Cada maestro se sitúa cerca de su alumna y así comienzan la explicación. Las dos mujeres tienen solo dos oportunidades de atinar al centro de la diana y así poderse ganar el gran premio. Primer disparo. Ninguna dio en el lugar indicado….

-Tch jodida manager me vas haces perder si sigues así…. Escucha bien lo que te voy a decir…- Hiruma inquieto por ver la momentánea inutilidad de su "novia" opta por acercarse más de la cuenta a la castaña e indicarle con sus propias manos como debe de hacerlo

-Colocas tus manos aquí y por la mira del arma observas el jodido punto rojo-

Youichi situado detrás de la castaña acomoda las delicadas manos de ella con las suyas provocando un abrazo indirecto a lo que la castaña comienza a mostrar signos de nerviosismo por el extremo acercamiento del quarterback

-Debes calmarte solo… concéntrate en el maldi…to pun…to- Youichi acerca sus labios al oído de la castaña para susurrarle las últimas indicaciones pero al hacerlo, de repente, comienza a perderse en medio de la explicación. Estaba tan cerca de ella que no pudo evitar empaparse del exquisito aroma de la chica. Era algo dulce pero no empalagaba… era tan jodidamente embriagador que por uno momento cerró sus ojos deteniendo la cátedra para concentrarse a profundidad en esa bella esencia.

-¿Ya están listos "tórtolos"?- la abuela exclama sonriente al igual que la madre de la ojiazul al ver el momento romántico de los jóvenes. Segundo después el rubio reacciona.

Llegó el momento de la segunda y última oportunidad. Mamori intentaba concentrarse tal como había dicho el ojiverde. Sostenía con fuerza el arma pero con armoniosa respiración…

-¿Estás lista?-

-Ehmmmm-

-No te preocupes… yo voy a ayudarte- el ojiverde exclama al oído de Mamori mientras acaricia su cintura hasta colocar sus dedos en el abdomen de la muchacha

-Ok… ¡ahora!- justó a la orden, Hiruma pellizca el ombligo de la castaña haciendo que dispare perfecto dando en el centro del jodido punto rojo… Había ganado

Mamori no cabía de la felicidad. Sonreía y brincoteaba contenta por haber logrado lo impensable para ella gracias a la ayuda del ojiverde. Estaba tan exaltada que no se dio cuenta en qué momento se había lanzado sobre el chico abrazándolo del cuello y regalándole un eufórico beso en la mejilla. Hiruma estaba petrificado….

-Estoy realmente feliz Youichi…- Mamori todavía abrazada al cuello del capitán le exclama con un tierno sonrojo en el rostro

-…- el quarterback solo observaba perplejo a la castaña…- "Otra vez esos gestos provocativos… mierda… ¿Qué me sucede?..."- se decía para sí mientras observaba que él también la abrazaba por la cintura

*Click* - Nuevamente Lucile-san preparada con su cámara fotográfica inmortaliza el amoroso momento de los jóvenes…

-Tch… otra vez con sus jodidas fotografías. No me extrañaría que también tuviera una libreta negra como la mía kekekekeke… aunque pensándolo bien, si realmente la tuviera no sería una libreta cualquiera, sería la jodida "Death Note"-

-Jajajajaja probablemente tengas razón- Mamori exclama muy contenta por tener en sus brazos el enorme conejo que había ganado

.

.

.

.

.

Habían transcurrido unas cuantas horas y era momento de regresar a casa pero, por supuesto, no sin antes subirse a la atracción clásica de todos los parques de diversiones. La rueda de la fortuna o Noria. Evidentemente la pareja de enamorados subirían solos mientras que en el carro contiguo se situarían los tres familiares mayores. Estaba anocheciendo cuando por fin lograron convencer a los chicos de subirse. La abuela no entendía mucho el porqué Hiruma-kun y su nieta estaban renuentes a montarse en ese clásico juego pero finalmente accedieron…

"¿Cómo se le ocurren a Obaa-san semejantes tonterías? Mi madre está enterada de la situación ¿por qué no ayudó a convencerla? Es obvio que no queremos subirnos porque esta atracción se hizo prácticamente para que las jóvenes parejas de novios se beses y abracen durante todo el viaje… Dios mío ¿y ahora que voy hacer?"

-Te ves nervioso Hiruma-kun- la abuela le exclama en voz baja al ojiverde mientras esperaban en la fila

-¿Qué? ¿Nervioso? Kekekeke ¿por qué habría de estarlo?-

-No lo sé-

-Tch… lo que no entiendo es ¿Por qué tanta jodida insistencia es ese maldito juego mecánico? Hay otros más emocionantes-

-¿Más emocionantes que besar y abrazar a tu novia?-

-Kekekeke ¿esa es la razón por la que nos obligó a meternos en esto?-

-Por supuesto. Quiero ver a mi Mamori contenta y sé que el estar junto a su prometido es lo que la hace feliz… Debes hacerla feliz Hiruma-kun… ¿sabes lo que pasará si no lo haces?-

-Tch… no quiero saberlo… pero no hay de qué preocuparse, prometo portarme bien kekekekeke-

-Así lo espero. Te estaré vigilando desde atrás-

Llegado el turno de la pareja de jóvenes, ambos se subieron y como había anunciado Lucile-san, los demás subieron en el carro siguiente. La atracción comenzaba el movimiento cuando Mamori decide comentar unas cuantas cosas con el capitán de su equipo….

-Ehmmm Hiruma-kun, de nuevo quiero darte las gracias por ayudarme en esto y por hacerme ganar ese hermoso muñeco- la castaña con una tierna expresión mira directo a los ojos del rubio

-No hay problema maldita manager…- Youichi por simple inercia voltea hacia donde los padres de la castaña y su abuela estaban y, como suponía, la señora mayor clavaba su mirada penetrante en él. En ese instante pudo observar que la anciana le hacía un gesto el cual él interpretó como un "¿Qué esperar para besarla, pedazo de lento?" Hiruma que estaba sentado junto a la ojiazul acerca su rostro al de ella colocándolo en un ángulo específico donde al parecer de los de atrás ambos jóvenes estaban besándose…. Sus labios se encontraban realmente cerca por lo que Mamori comenzó, con nerviosismo, a desviar la mirada queriendo alejarse de esos hipnotizadores ojos esmeralda pero fue imposible ya que Youichi la tomo suavemente de la barbilla para que no se escapara del tan sensual acercamiento….

-¿Q…qué haces?-

-Tu abuela jodió para que haga esto-

-Oh… claro… jajajaja-

-Hmp… deberías poder controlar ese jodido sonrojo que aparece en tu cara- Youichi le susurra delicadamente mientras recorre con sutileza las mejillas de ella con su mirada

-N…no puedo. Si un hombre se encuentra a centímetros de mis labios a punto de besarme… por supuesto que me sonrojaría-

-Pero ya me has besado antes…- Hiruma-kun pone a prueba a la jodida manager sonriendo a milímetros de sus labios

"Dios, es tan hermoso…. ¿Por qué hace esto? Va hacer que me desmaye en cualquier momento. Debo calmarme… ¡Piensa rápido Mamori!..."- la castaña luego de un minuto perdida en sus pensamientos decide que era un buen momento de poner a prueba al quarterback y desviar la atención de sus malditos sonrojos

-Pero es inevitable…. Además tú también te sonrojas Hiruma-kun-

-¿Qué? ¿Estás loca? Yo nunca me sonrojo-

-¿Quieres apostar?-

-Kekekekeke ¿Estás segura de lo que dices? ¿Apostarás contra el gran demonio de Deimon?... Está bien, hagamosl….-

Hiruma no pudo terminar, la castaña lo había tomado con ambas manos del rostro acercándose peligrosamente a sus labios…

-Sé que lo haces…. Te he visto Hiruma-kun…. ¿recuerdas la rama de muérdago?- Mamori murmuraba tan cerca que el ojiverde podía sentir el cálido aliento de ella sobre sus jodidos labios

-"Mierda… me está matando"… Lo recuerdo-

-¿Recuerdas también cuando te di un beso de buenas noches en la sala de mi casa?- Mamori roza delicadamente con su nariz la punta de la afilada nariz del chico- Ahí también te sonrojaste… Ahora me pregunto ¿Lo harás en este momento?-

La castaña se inclina hacia los labios del quarterback pero justo en ese instante el viaje había terminado. Las puertas se abrieron e Hiruma-kun sonrió complacido…

-Gané maldita manager- y sale apresurado del jodido carro- "Mierda…. un segundo más y hubiera caído ante la jodida disciplinaria. Maldición ¡qué terminen de una vez estas jodidas vacaciones de la abuela!"

.

.

.

.

.

:3 Oh my…. ¿Por qué tiene tanta suerte Anezaki?

Kyaaaaaaaa muero por el demonio y ella siempre se lo lleva

Maldita suertuda

:P

Bueno, ¿qué tal? ¿Les gustó?

Espero que si jajajajaja

Ehmmm Recuerden que cualquier recomendación es bien recibida y bueno, como había prometido hice este chap un poco más largo jajajaja

Ok, nos leemos pronto Minna

Matta ne