Yesterday
Sumary: Ren Tao solo volvió para pedirle el divorcio a la tímida e inútil de su esposa pero nunca se esperó encontrarse con que ella había cambiado… radicalmente. Ren/Tamao.
Notas: El pasado está en cursiva y el presente en letra normal.
Capitulo 9: Cuatro años atrás.
-Por favor, lo digo en serio, nada de esfuerzos-decía Lyserg mientras metía algunos papeles en su maletín, una muy embarazada Tamao rodaba los ojos desde el mueble en el que estaba acomodada.
-No sucederá nada-replicó ella con dulzura, él le sonrió, le acarició la cabeza y salió de la casa apurado. Tamao se acomodó una vez más entre los cojines y cambió los canales con pereza, nunca había sido una persona floja pero últimamente se sentía muy cansada, tal vez porque ya faltaba poco para su gran día. Sonrió mientras acariciaba su abultado vientre, una suave patadita se sintió en el lugar donde estaba su mano apoyada, su sonrisa aumentó. Siguió pasando canales sin ver nada en especial hasta que un comercial le llamó la atención, era realmente estúpido pero lo que le llamó la atención fue ese enorme sándwich que mostraban, se le hizo agua la boca.
Empezó a mirar alrededor como esperando ver a alguien que la estuviera vigilando (como era muy común ahora) pero Jun no estaba en casa tampoco, sonrió para sí misma mientras se levantaba, se puso una chompa ligera y cogió las llaves del auto, sería un breve viaje de ida y vuelta, nadie lo notaría. Se subió al carro con algo de esfuerzo y tuvo que retroceder el asiento para que su barriga no chocara con el timón, manejó con tranquilidad por las familiares calles y se detuvo en un Burger King, pidió lo que quería y espero pacientemente a que se lo entregaran. Manejó con felicidad de regreso dando miradas de deseo a las papitas fritas de rato en rato. "¿Qué puede pasar?" pensó mientras extendía una mano hacia las papitas, sin darse cuenta de que la luz del semáforo estaba cambiando a roja, todo sucedió tan rápido que apenas y haciendo que este empezase a dar vueltas luego un segundo carro también lo golpeó provocando que se volcaran ambos carros.
Tamao no podía respirar, el timón se había salido y estaba oprimiendo sus costillas, trozos de vidrio rasgaron su piel e intentó gritar pero no podía, el aire no le llegaba a los pulmones, todo se fue volviendo negro a su alrededor y ella se aferró a su vientre para protegerlo de los golpes recibiendo más impactos ella con su cuerpo. Escuchó a la gente gritar afuera que llamaran a la ambulancia que llegó a los cinco minutos, Tamao se aferraba a la poca conciencia que tenía y agradeció muchísimo cuando la sacaron de allí, podía respirar mejor pero ahora sentía dolor en otras zonas de su cuerpo. "Mi bebé" trató de decir pero solo gemidos de dolor salían de su boca, la metieron en la ambulancia deprisa, el sonido de la sirena del carro le perforó los tímpanos y trató de cubrírselos con las manos pero se sentía muy débil. El camino al hospital fue más rápido de lo que esperaba, la bajaron rápidamente y varios doctores la rodearon.
-Señora, ¿puede decirme su nombre?-preguntó una mujer caminando a lado de ella.
-Ta-Ta… Tamao Tama-ma-mura-respondió con mucha dificultad-mi… mi… bebé…
-Su bebé estará bien-le dijo, Tamao vio un destello azul así que asumió que era el cielo y la doctora tal vez era calva o algo.
-Por favor…-susurró con angustia.
-No te preocupes, Tamao-dijo la mujer-yo cuidaré de ti y de tu bebé-la pelirosa asintió, sintió un ligero pinchazo en el brazo y el dolor empezó a desaparecer de a pocos así que más tranquila se dejó ir a la negrura para descansar, después de todo esa doctora le había prometido que estarían bien.
-¿Cómo te sientes?-preguntó una voz familiar cuando regresó de la negrura, se sentía algo ida y ligeramente adolorida pero no era mucho, trató de enfocar la mirada pero sus ojos se sentían muy pesados, suspiró y decidió dejar de intentar pero luego recordó algo importante, su bebé. Volvió a intentar abrir los ojos con más empeño y casi sonrió cuando lo logró, estaba en un cuarto de hospital, eso era obvio, la doctora que la había atendido cuando llegó estaba ahí porque reconoció su voz. Era su cabello el que había visto, sus ojos también eran azules pero más oscuros, era muy bonita y aparentemente muy joven.
-Bien, creo-respondió mirando alrededor buscando señales de su bebé.
-Él está bien-dijo la doctora intuyendo sus pensamientos-ha nacido sano y fuerte, está en la incubadora en este momento esperando a que usted despierte-Tamao sintió un alivio enorme-sin embargo, vas a tener que tomarte todo con más calma porque tú si saliste realmente herida, casi te perdemos dos veces en las dos operaciones que tuviste pero te recuperarás.
-¿Puedo verlo?
-Claro, lo traeré-dijo ella sonriendo.
-Gracias…-no sabía su nombre.
-Soy Kanna-le respondió-doctora Kanna Bismarch.
-¡Tamao!-Lyserg entró en el cuarto casi al borde las lágrimas-¡Te dije que no salieras! ¡Pudiste haber muerto! ¿En qué…?-Tamao lo chitó mientras mecía a su bebé, Lyserg lo miró y los ojos se le llenaron de ternura-es muy guapo-la pelirosa le sonrió.
-Sé que no debí hacerlo, lo siento pero estamos bien-le dijo con dulzura.
-Yo no lo creo así-Jun acababa de entrar al cuarto, estaba muy seria y preocupada pero sonrió al ver al bebé-es tan hermoso, ya soy tía-dijo emocionada y Tamao trató de sonreírle pero temía que lo que Jun venía a decirle no era nada bueno.
-Dime que sucede, Jun-le exigió, la peliverde suspiró.
-Mi familia se enteró de tu embarazo-la pelirosa perdió el color de la cara-quieren al bebé en China para educarlo apenas empiece a ser consciente.
-No pueden hacer eso ¡No pueden quitarme a mi bebé!-la maquina al lado de Tamao, la que controlaba sus latidos se aceleró.
-Necesitas calmarte, Tamao-dijo Lyserg poniendo sus manos en sus hombros-mira a tu bebé y respira-la pelirosa le obedeció y se calmó al poco tiempo-no van a tenerlo-dijo el peliverde mirando a Jun desafiante.
-Entonces tenemos que hacer un plan realmente bueno porque vienen acá en dos días-Tamao la miró con una muda pregunta en sus ojos y la peliverde negó con la cabeza-él no lo sabe solo mi padre y el abuelo.
-Pensaremos en algo-dijo la pelirosa-no dejaré que se lleven a mi bebé por nada del mundo.
-Lo tengo-dijo Lyserg entrando al día siguiente al cuarto de Tamao, ella tenía a su bebé dormido en el brazo, Jun estaba sentada cerca-tengo el plan para proteger a tu bebé.
-Se llama Ian-dijo Jun, Tamao sonrió brevemente luego volvió a su ceño preocupado.
-Sé que es algo extremo este plan pero necesito que pongan todo de su parte, ¿de acuerdo?-ambas asintieron-debemos hacerles creer que el bebé está muerto-Tamao palideció.
-¿Cómo vamos a poder hacer eso?-preguntó en un susurro.
-Con mi ayuda-la doctora Kanna entró en ese momento-yo llenaré todos los documentos necesarios para que crean que murió.
-Gracias-dijo Tamao de corazón-muchas gracias, Kanna.
-Eso no es todo-dijo Lyserg-necesitamos que se vea real, necesitamos que finjas tener un quiebre emocional, que pretendas estar enloquecida por la muerte de tu hijo y…
-¿Y?-preguntó Tamao.
-Necesitamos sacar al bebé del país sin que lo noten, Kanna que es doctora lo hará-las lágrimas se escaparon del rostro de Tamao y se aferró su dormido bebé.
-Lo siento mucho-susurró Lyserg luego de que Tamao se despidiera de su bebé y Kanna se lo llevara.
-Es necesario-dijo la pelirosa tratando de controlarse.
-No lo retengas, se verá más real-dijo el peliverde en voz baja, Chloe está ahí afuera, ella también puede servir de testigo así que tienes que empezar ya-miró por un lado de la puerta y vio a una enfermera acercarse-es hora, sé que lo harás bien-Tamao asintió.
Tamao entrecerró un poco los ojos cuando la luz del sol le dio a los ojos, por fin iba a salir de ese manicomio e iba a ir a ver a su hijo, por fin. Lyserg la esperaba en la puerta y le sonrió cuando salió, ella también le sonrió y lo abrazó.
-Está en casa esperándote, cuando estés lista nos iremos juntos con Ian lejos de aquí-ella asintió y subió al carro, habían logrado su plan. Llegaron a la casa y Tamao entró presurosa por ver a su hijo, no lo vio en su sala así que fue hacia su cuarto y ahí lo vio, dormido en su cama. Vagamente notó a Kanna parada al lado de la cama, ahora tenía el cabello rubio, solo tenía ojos para su hijo que se veía más hermoso que cuando nació y ella lo tomó en brazos llorando, por fin, por fin tenía a su hijo de vuelta en sus brazos. El pequeño Ian se despertó al ser movido y miró fijamente a su madre, tenía los ojos dorados, de repente, sonrió y Tamao se sintió la mujer más feliz del mundo, había valido la pena todo su sufrimiento de ese mes, todo valía la pena porque su hijo estuviera bien.
-¿Señora Tamamura?-Tamao se levantó rápidamente cuando salió del doctor-su hijo está bien, solo tiene un pequeño esguince en el codo, le pondremos un cabestrillo y estará listo para volver a casa ¿Quiere verlo?-asintió rápidamente y siguió al doctor mientras Lyserg y Kanna suspiraban de alivio.
-Esto es mi culpa-murmuró Kanna bajando la mirada-no debí de descuidarme.
-No te culpes, Kann-dijo el peliverde-es un niño, los accidentes pasan, Tamao no está molesta solo preocupada-la rubia asintió-pronto vendremos a hacerte compañía, la gira ya comienza pronto y obviamente nos detendremos aquí pero tendremos que tener mucho cuidado esta vez.
-¿Por qué?
-Ren Tao ha regresado-Kanna lo miró sorprendida-vino solicitando el divorcio pero según el juez pueden arreglar sus diferencias así que tienen que estar juntos por ahora pero Tamao sigue determinada a que no sepa de Ian jamás.
-Lo entiendo-dijo la rubia asintiendo-haré varios arreglos para asegurar la máxima seguridad de Ian.
-Gracias-dijo él sonriéndole.
-¿Mamá?-Tamao se acercó presurosa a su hijo y lo cubrió de besos.
-¿Cómo te sientes?-le pregunto peinando un cabello violeta.
-Me duele un poco-dijo con vocecita infantil-¿te quedarás?
-Sí, voy a estar aquí unos días luego debo regresar a terminar unas cosas pero pronto volveré y pasaremos tu cumpleaños en… adivina.
-¿Disney?-Tamao negó-¿entonces?
-Temaiken-le dijo en un susurro.
-¡Sí!-gritó el niño emocionado y la abrazó-te quiero mucho, mami, te he extrañado.
-Y yo a ti, cariño-le dijo abrazándolo-pronto estaremos juntos.
Dos capítulos a modo de disculpa, espero que les haya gustado.
Letty Malfoy.
