NA/ Antes de empezar, hay una canción de entrenamiento, la verdad se me hace aburrido describir las patadas y los iaaaa yaaa iaaaentonces ocupé la canción de hombres de acción- mulán (si eres fan Disney te reto a que no lo leas cantando... yo no puedo jajajaja) pero le metí algo de parodia para que cuadrara con El Kaio. Espero les guste... yo me estaba muriendo de risa, pero la verdad soy muy simple así que todo me da risa. Sin más comenzamos...
Goku se emocionó, todo lo que incluyera mejorar y ser más fuerte, era bien recibido por el pequeño saiyan. Por su parte Radditz temblaba pues sabía que el enemigo a enfrentar era invencible, pero tenía orgullo saiyan, así que aceptó el reto.
Inicio de flashback
Durante sus años de la niñez, Radditz fue considerado con un talento innato para hacer trampas y salvar situaciones difíciles. Fue por eso que, aunque su poder no era tan grande, lo consideraron como un elemento potencial del ejército de Freezer. Era astuto y capaz de hacer caer a grandes guerreros sin tener que usar la fuerza. La valía se dió porque el día que iba a ser enviado a la tierra, logró evadir a los adultos y derrotó a un teniente del ejército del rey. Muchas veces hizo de las suyas, pero en específico escapó a un planeta con un amigo, se supone que debería haber estado en casa el día que todo terminó para Vegetasei, pero en lugar de eso, Tourles y Radditz se encontraban intentando conquistar un lugar de poderosos enemigos.
El instinto saiyan a pelear ganó y el par de mocosos se enfrentaban a una extraña raza alienígena, las cosas no iban bien, ambos chiquillos tenían un bajo nivel de batalla y los enemigos eran muy poderosos. Huyeron para esconderse en una cueva, allí sobrevivieron seis días pero en el séptimo día, un alienígena los encontró. Los niños no tenían muchas opciones, habían sobrevivido gracias al ingenio de Radditz. Ambos creyeron que era el final. Pero un rayo de energía perforó al alienígena.
—¡Idiotas!, si no hubiéramos llegado a tiempo, habría aún menos saiyans en el universo. Ni crean que me interesan, solo los salvé porque estamos en peligro de extinción.— el pequeño príncipe había acabado prácticamente con la raza alienígena y había encontrado al par de saiyans con su rastreador.
—Príncipe, gracias por su generosidad, es decir...— Tourles tartamudeó un poco, hablaba bastante más que su primo Radditz.
—Hm... ¡No somos iguales!.— Gritó Vegeta y los miró con desprecio.
—¡Enanos, tienen que regresar a la base de Freezer, el planeta ha sido destruido y necesitan reportarse con el emperador!.— un hombre corpulento y alto daba indicaciones a los chicos, se trataba del consejero del príncipe.
Los niños se fueron a la base y se reportaron con Freezer, ambos fueron asignados a facciones diferentes y Tourles se encontraba perdido en alguna parte del universo. Por su parte Radditz creció junto con Vegeta y Nappa, viviendo agradecido con su príncipe por salvar su vida.
Fin del flashback
—No tenemos mucho tiempo, necesitan desarrollar más poder para vencer a Freezer.—dijo Roshi preocupado.
—¡Yo también quiero ir!.—decía Bulma, pues no se pensaba perder el entrenamiento de su nuevo novio no oficial ya que todo era secreto y el joven Vegeta no se había declarado con ella, así que todo seguía siendo ficticio.
—No creo que sea prudente Bulma, mejor quédate a generar armaduras de combate para nosotros. ¡Te necesitamos más aquí!.—ordenaba el príncipe, siempre con la estrategia antes que el corazón. Claro que quería que fuera con ellos, quieres tenerla cerca, pero era un pequeño sacrificio por el bien de la tierra. Además era su punto débil, sin ella allá no tendría distracciones y aprovecharía mejor el entrenamiento.
Frente a ellos apareció Uranai Baba, una bruja centenaria que flotaba en una bola de cristal. Era una mujer de lo más extraña, portaba ropas negras y se veía muy pequeña, pero no se iban a dejar engañar por su extraño aspecto, la mujer los miró y los transportó al camino de la serpiente. La hermana de Roshi les dió las indicaciones, tendrían que cruzar el camino de la serpiente para llegar ando de el Kaio del norte, allí los recibiría y los entrenaría. Los chicos volaron en el camino y llegaron rápidamente. El primero en aterrizar en el planeta de Kaio fue Vegeta, seguido de Radditz y al último llegó Goku.
—Hum invitados.—decía Kaio. Un ser de lo más raro, pero ya a se estaban acostumbrando a las rarezas. Era gordito y tenía cara de grillo.
Goku apenas podía caminar, para Vegeta y Radditz no era novedad, era la gravedad aproximada que tenía el planeta Vegetasei y habían estado en muchos tipos de ambientes. La vida de mercenarios les había llevado a visitar y conquistar varios planetas así que el aumento de gravedad por diez solo era útil para Goku. En el aspecto de resistencia.
—¡Venimos a que nos entrenes para vencer a Freezer!.—Exigió el joven príncipe al gordo.
—Las cosas no funcionan así muchacho, yo no otorgo entrenamiento sin que lo pidas apropiadamente y además tendrás que pagar.—Cruzó los brazos Kaio y les dio la espalda. Esperaba que los jóvenes se esforzaran por obtener lo que deseaban.
—¿Pago? ¿Qué tenemos que hacer?—preguntaba Radditz. Era una sorpresa, nadie les había dado tal información y seguramente se trataba de alguna suma de dinero, metales preciosos, armamento, armaduras... no tenía idea de que quería el maestro.
Vegeta lo miró de manera muy firme y Radditz subió los hombros. El trío de saiyans esperaban la respuesta del Kaio.
—Pues... es algo muy difícil, para que yo acceda a entrenarlos, me tienen que hacer reír.—Sentenció el maestro hacia sus posibles alumnos.
—¡Vas Goku, te toca hacerlo reír!.— Dijo Vegeta pues el no pensaba hacer tal tontería enfrente de todo mundo. Goku se quedó helado, no se sabía ningún chiste y temblaba pues el futuro del entrenamiento de los tres estaba en sus manos.
—Este... Eh... e... es que no me sé ningún chiste.—mientras se rascaba la cabeza y jugaba con sus pies.
Los saiyan lo miraban esperando y Radditz le hacía señas para que se apresurara. Quería pellizcarlo con tal de que se moviera o hiciera algo, los nervios se le subían hasta las puntas de sus largos cabellos.
—¡Si no tienen un buen chiste, entonces váyanse!.— Sentenció Kaiō Sama, puso mala cara y su buen humor estaba desapareciendo, siendo sustituido por un malestar que llegaba a enojo. Entonces Radditz comenzó a sentir amenazado el entrenamiento de su príncipe.
—¡No, espere, Kakarot va a decir algo bueno!.—En eso el Kaio comenzó a reír como loco, le pareció graciosa la palabra Kakarot de carrot.
Los tres saiyan se quedaron perplejos ante el ataque de risa.
—¡Tenemos al primer ganador, el chico del cabello largo, ya eres mi discípulo!.— dijo el Kaio.
A nadie le había causado gracia así qué tal vez su humor era muy raro. Goku se llenó de valor.
—Tenía un perrito que se llamaba pegamento, se cayó y se pegó.— el Kaio moría de la risa con un chiste tan malo.
Vegeta estaba al punto de la furia, no se iba a rebajar a decir un mal chiste, ni un buen chiste, simplemente no lo iba a hacer.
—¡Vamos Vegeta solo faltas tú !.—decía Goku.
—¿Por qué quieres que haga esas ridiculeces? ¡Yo soy el príncipe de los saiyan, no me puedo rebajar a ser un payaso!.— Cruzaba sus brazos y miraba a todos negándose a cualquier acto indecente.
—Es fácil sólo di algo gracioso y listo, ven te ayudo.— Decía Goku para animar a su amigo y lo jaló de la mano. Acto inmediato, el príncipe sacudió su mano violentamente, no soportaba que lo tocaran sin su consentimiento. Al parecer la única persona que había logrado hacerlo y sobrevivió era Bulma.
—¡No seas aprovechado conmigo, eres un confianzudo.!— el príncipe estaba haciendo corajes mientras el Kaio se atacaba de la risa.
Al parecer cualquier cosa podía hacer reír a ese gordo, sin importar que los chistes no fueran graciosos. Radditz miraba confuso la situación y ponía atención a todos los detalles del Kaio.
—¡Me marcho de aquí!, no soy un comediante.— dio dos pasos sin voltear a ver por donde pisaba y se resbaló con una cáscara de banana de Bubbles, el saiyan salió volando para impactar contra un árbol de frente. Apenas se limpiaba la cara cuando un panal de abejas cayó sobre él y lo empezaron a atacar, el pobre corría dando vueltas en el planeta de Kaio, alejando a las abejas con ondas de ki hasta que por fin las eliminó.
Se sentó para descansar y un gusano se subía en su mano desnuda, pues traía ropa de terrícola, el príncipe gritó y acabó con el gusano. Casi lloraba pues le daban mucho asco.
—¡Ya basta muchacho, me estás matando, has sido el más gracioso que ha llegado a este planeta!.— decía el Kaio, se sostenía el estómago de risa, no podía más con su propia alma. Nadie lo había hecho reír tanto como el joven gruñón. Vegeta frunció el ceño más enojado que nunca.
—¡Vegeta ya no frunzas el ceño, Bulma dice que si lo hacemos mucho, nos vamos a arrugar muy jóvenes!.— decía Goku al enojado Vegeta.
—¡A mi no me importa!.—Gritaba el joven Vegeta mientras trinaba de coraje.
El Kaio continuó riendo y ordenó iniciar por fin con el entrenamiento de los tres saiyan. Radditz y Goku tenían una gran sonrisa, Vegeta por su parte estaba cruzado de brazos y cerraba los ojos del mismo coraje que aún no se le pasaba. Aunque en realidad a los tres les urgía empezar el entrenamiento.
La primera parte del entrenamiento era atrapar a Bubbles, como Radditz y Vegeta estaban habituados a la gravedad aumentada, no tuvieron problemas, pero Goku tardó un poco más en poder lograr el objetivo.
—A salvar la tierra, Esa es la misión
Niñas me mandaron, Para tal acción.—
—¡¿cómo que niñas?!, ¡insecto te voy a destruir!.—
—Saiyajines son lo peor qué he visto aquí
Entenderán lo que es virtud
Saiyan fuertes de acción serán hoy.
Mantener el ki en sincronía
No gasten poder, que eso es tontería
Son patéticos, distraídos, nunca entienden qué pasó.
Saiyan fuertes de acción serán hoy.—
—No puedo a Bubbles atrapar.—
—Solo pido no rendirme.—
—A Gregory no podré golpear.—
—Vegeta me va a matar.—
—Que no vayan a destruirme.—
—Nada es fácil como el kame hame ha.—
—Y vencer debemos ser veloces Garlick gun.
Y vencer fuertes con el Kaiō ken
Y vencer con la luz de la Genkidama
Cumpliendo cual saiyajines la misión.
—Pronto ya Freezer, los podrá atacar
Pero si obedecen sobrevivirán
Emparéjate no hay de otra Goku
A pelear no hay vuelta atrás
Saiyan fuertes de acción serán hoy.—
—y vencer debemos ser veloces Garlick gun.
Y vencer fuertes con el Kaiō ken
Y vencer con la luz de la Genkidama
Cumpliendo cual saiyajines la misión.
—¡Bien chicos ya están listos para intentar la Genkidama!.—decía el Kaiō con una sonrisa en la boca.
— Y ¿cómo lo vamos a hacer?.— Preguntaba Goku mientras se rascaba la cabeza en señal de duda.
—Bueno, es un ataque muy poderoso, se trata de juntar la energía vital de todos los seres vivos que deseen cooperar. Es un ataque de luz positiva que puede derrotar cosas malignas o malvadas, para lograrlo deben tener un corazón puro o pensar en el sentimiento más puro que su corazón tenga. ¿Cuál sería ese pensamiento chicos?.— comentaba la lección el Kaiō.
—¡Mis amigos!.— gritó alegre Goku y empezó a aprender la técnica.
—Es fácil para Kakarot porque no tiene que pensar mucho, esta hueco.—decía Radditz a Vegeta.
—¿ Te da envidia porque tú no puedes hacerla?.— contestó Vegeta para retar a Radditz.
—¡Tu tampoco podrás, sobre todo que piensas en hacerle cosas malas a la azulada!.—se burlaba Radditz. Había que contraatacar donde más dolía.
Vegeta se sonrojó lo suficiente para que todo mundo se diera cuenta.
—¡Vegeta!, ¿le piensas hacer daño a Bulma?.—Preguntó Goku entre sorprendido y molesto.
—Tal vez le haga un poco de daño, eso depende de ella porque éste no tiene nada de experiencia.— Sonreía Radditz maliciosamente y subía las cejas.
Ahora si Vegeta estaba completamente rojo.
—¡Por su puesto que no, jamás dañaría a Bulma! ...y mis pensamientos no están en eso, yo solo quiero matar a Freezer, no soy como tú que hasta con Bubbles piensas en eso.— Vegeta cruzó sus brazos y se molestó más.
Kaiō se puso enfrente de Bubbles, no podía creer que en Radditz el monito tuviera un admirador
—¡Ya concéntrense!.— Gritaba Kaiō
—¡Usted tiene la culpa!. para que me hacen perseguirlo- gritaba Radditz a punto de estallar en una risa, mientras Vegeta se reía a carcajadas y Goku no sabía por qué pero también se reía.
En otro lado del universo.
—¡Hey Tourk!, ¿crees que el rumor es cierto?.—Preguntaba un soldado con aspecto de ave a otro.
—¿Cuál rumor?.— Contestó el soldado con aspecto de pavo.
—Que el príncipe Vegeta está muerto, pero los saiyan lo están ocultando. Al parecer algo planean.— palabras a las que alguien más estaba parando oreja, pues las paredes escuchaban en aquellos lugares.
—¡Con que muerto!, ¿Vegeta? Jajaja, no tenemos tanta suerte. El mocoso consentido seguro está escondiéndose en algún lado.— dijo El general Zarbon, quien había escuchado la conversación.
Zarbon reportó a Dodoria los rumores que corrían en la base y de inmediato le comunicaron al Emperador Freezer.
—¡Señor!, tenemos rumores en la base. Necesitamos contactar a Vegeta. Su nave está en curso pero no responde su scooter.— comentaba Zarbon a Freezer.
—¡Es cierto!, algo están planeando esos saiyan y no se ve nada bien. ¿A donde se dirige Nappa?,— volteó Freezer a ver a Dodoria.
—Al planeta tierra señor.— Contestaba el gordo con ganas de destruir al muchachito de oro de Freezer. Pues no le habían gustado nada sus comentarios. Si alguno de ellos debería ser el sucesor de Freezer deberían ser él o Zarbon.
—¡Ginyū, lleva a las fuerzas especiales. Aprendan al saiyan y que suelte todo lo que ocultan!.— decía Freezer mientras se retiraba a su descanso.
Las fuerzas especiales Ginyū se alistaron y se desplazaron.
En tierra Bulma preparaba las armaduras para los muchachos y había convocado a sus amigos aunque no le gustara ver a Yamcha.
—¡Chicos, necesitamos la ayuda de Kamisama en esto. Es mi culpa, todo es mi culpa!.—se lamentaba Bulma.
Si no hubiera pedido ese deseo, si no hubiera sido tan egoísta, el futuro del planeta no estaría en riesgo y ahora ella estaba en riesgo, sus amigos, sus padres y hasta el mismo Vegeta corría peligro.
Un personaje imponente apareció cuando invocaron a Kami Sama. Era un chico color verde y muy poderoso. Todos entrenaron con Roshi para mejorar sus técnicas, la joven Bulma solo rogaba por que no llegara Freezer y Vegeta se quedara a su lado.
Continuará...
