Disclaimer: Los personajes de este fanfic le pertenecen a Stephenie Meyer,, yo solo cree esta historia.

009. No sirvo para esto.

-¿Amor? – Gritaron los dos al mismo tiempo totalmente sorprendidos. Ahora lo recuerdo, ellos no saben nada de Matías.

-Bueno em él es mí – hice una pausa, no sabia que decir, pues aun no definíamos nada, Rayos!

-Soy su novio –Dijo Matías como algo normal y me dio un beso en la boca, cuando me gire a ver el monitor Alec estaba con la mirada baja, con un rasgo de tristeza, lo podía ver. Mientras Jake solo hacia caras de asco.

-Así es – dije con una sonrisa en mi rostro – Matías ellos son Alec y Jacob, son como mis guardaespaldas en Forks –solté unas risas.

-¡Hey mucho gusto! - dijo Jacob.

-Hola – Dijo Alec sonriendo como si no pasara nada.

-Bella tengo que hablarte en privado un momento – me dijo Matías y cerré la laptop.

-¿Qué paso? – dije un poco preocupada.

-Tranquila – dijo mientras me abrazaba – tengo que ir a ver a mi padre en Phoenix, para arreglar unos asuntos de un negocio que estoy cerrando – hice un puchero – mañana en la noche estoy de regreso ¿ok?

-Bueno amor, ten un buen viaje y nos vemos mañana. No tardes mucho por favor – casi le roge.

Él se despidió de mí dejando un tierno beso en mis labios y se fue. Abrí de nuevo la laptop y me disculpe con los chicos, y seguimos hablando, les conté un poco de Matías y de la llamada de teléfono que hizo Edward. Ya era tarde y los chicos tenían sueño, además ellos seguían yendo al colegio. Les pedí que me saludaran a mis hermanos. Cuando apague la computadora sonó mi teléfono. No vi el número, solo conteste pensando que era Matis.

-Hola amor ¿Qué tal va el vuelo? – pregunte pero no obtenía respuesta alguna, solo escuchaba una respiración agitada del otro lado del teléfono. Cheque el numero y al parecer era Edward de nuevo. Valla no se cansa - ¿Edward? – dije un poco apenada.

-Isabella – dijo de manera seria – bueno, solo llamaba para decirte que lo siento mucho – ¿y ahora este por que se disculpa?

-No entiendo Edward – dije un poco sacada de onda.

-Tengo que confesarte algo, pero no se si sea el momento adecuado.

-Ahora, o nunca – dije y sentí que mi respiración comenzaba a acelerarse.

-Bueno Bella veraz, desde la primera vez que te vi, no se perdí el control. En el momento en que te vi, comencé a actuar raro y cuando me quería acercar a ti, actuaba de manera diferente a la que tenia pensada. En lugar de tratarte cariñosamente me pasaba de malo contigo, nunca ha sido mi intención ser así contigo. En los últimos meses que no había hablado contigo me sentía muy mal… - Lo interrumpí.

-Te sentías tan mal que andabas con Tanya –dije de manera seca, valla dolor que se me estaba armando en el estomago.

-Escúchame Bella por favor – dijo ya de manera más tierna - ¿Tu que te quejas? si al parecer estas muy contenta ¿no? – Ouch eso dolió – ya no quiero pelear más, Bella tu… tu me gustas mucho – en ese momento sentí que mi corazón estaba a punto de salirse. Se quedo callado por unos segundos y continuo - Yo quiero cuidarte, quererte, amarte y protegerte. Pero creo que ya es muy tarde, todo por ser un idiota cuando estoy junto a ti. Y por Tanya, ya no le des importancia ella no me importa ni un poco. Bueno Bella era todo lo que quería decir, y por favor cuando estés sola, llámame que yo te are compañía si quieres. – sin antes poder decir nada solo colgó.

¿Acaso escuche bien todo lo que dijo? ¿El siente algo por mi? No tengo que pensar en eso, si no me voy a emocionar y no, yo no puedo emocionarme, Estoy con Matías. Simplemente no.

Me dormí en seguida pues ya no quería pensar en todo lo sucedido. Sorprendentemente mis sueños no me recordaron nada esa noche.

Al día siguiente me levante casi a la 1 de la tarde y llame a las chicas para ver si tenían planes para el día de hoy. Ya tenían planes para hoy, así que me les uní.

Me quede de ver con ellas a las 3, así que tenia poco tiempo para arreglarme, Busque un vestido algo fresco, no muy formal pero decenté y unos zapatos de tacón. Eran aun las 2:30 así que comí algo que me preparo nana, no iba a dejar que me fuera así sin comer ni nada.

Llame a Matías para ver como iba todo. Pero no contestaba el teléfono, a lo mejor estaba ocupado. Le llamare al rato.

Dieron las 3. Me subí al Mustang y conduje hasta la nueva plaza. Me encontré con mis amigas en la entrada y al parecer me incluyeron en toda la ceremonia de apertura. Fue muy bonito, al final entre las cuatro cortamos el listón rojo y nos tomaron muchas fotos para distintos periódicos y revistas.

Estuvimos un rato rondando la plaza, entramos ha varias tiendas y compramos mucha ropa, me divertí mucho pero aun no sabia nada de Matías. Salí de la tienda en la que estábamos y le marque a Matías. No dio más de dos tonadas el teléfono y pude escuchar una respiración agitada del otro lado del teléfono.

-¿Bueno?-dije algo confundida.

-Bella, Amor - escuche la voz de Matías.

-Hola Matías ¿Cómo va tu trabajo?- pregunte mientras tomaba asiento en una banca que estaba cerca.

-Bien, en unas horas regreso ¿Cómo estas amor? – pregunto con su voz tierna.

-¡Vamos, ya cuelga! – Escuche la voz de una mujer del otro lado – te estoy esperando Matías – dijo con voz juguetona. – me quede en shock después de escuchar eso.

-Sabes que Matías cuando estés "desocupado" me vas a buscar a Forks si? – dije con tono sarcástico.

-Bella, no por favor – colgué después de eso.

Me sentía mareada, me dolía la cabeza. ¿Matías? ¿Enserio? Porque me hizo eso de él era de quién menos me lo esperaba. No se puede confiar en nadie. Les dije a mis amigas que me tenia que ir, no les explique las razones, creo que ya era momento de regresar a Forks. Estuve un rato más dando vueltas dentro de la plaza, Hasta que vi una estética.

Mire mi cabello, valla que ya me hacia falta un cambio. Entre y había una estilista desocupada. Así que tome asiento en su espacio de trabajo.

-Buenas tardes – dijo la señorita - ¿Qué quiere que le haga? – decía mientras tocaba mi cabello.

-Tendrá algún libro de cortes de cabello, me quiero hacer un cambio – la señorita quedo en Shock por lo que dije.

-Claro – me pasó un libro algo delgado y comencé a ojearlo. Hasta que vi un corte que me llamaba mucho la atención – elijo este – dije señalándolo y pude ver la cara de sorprendida de la señorita.

-¿Esta segura? – Pregunto con duda - ¿También quiere que se lo pinte? Como en la imagen.

-Sí, quiero que me quede igual a la foto, por favor.

En lo que la chica me teñía el cabello recibí varias llamadas de Matías, no le conteste ninguna hasta que después de 25 llamadas si hartaba.

-¿Qué quieres? – conteste enojada.

-Vamos Bella, no te enojes.

-¿Qué no me enoje? – casi grite y todos los que estaban en el salón me voltearon a ver.

-Bella por favor perdóname.

-Sabes no tengo tiempo para hablar, te veo algún día – colgué tan fuerte el teléfono que hasta a mi me dolió.

Después de que todo mi cambio termino me mire en el espejo. Puse cara de sorprendida cuando vi mi cambio. Pase de tener el cabello largo y ondulado, de color castaño oscuro a Corto estilo 'Joan Jett' lacio y de color negro. Todas las chicas que estaban ahí me hicieron señas de que había quedado bien. Finalmente page y llame a nana para decirle que iba para la casa.

Salí rápidamente de la plaza en mi Mustang y me dirigí a la casa. Cuando llegue a casa le conté a nana todo lo que pasó con Matías y ella se vio muy desilusionada al igual que yo, mientras le contaba todo no pude evitar que unas lágrimas salieran de mis ojos. Ella me abrazo tiernamente.

Después de su abrazo tuve la brillante idea de que nana se fuera a casa conmigo. Y ella acepto, pues siempre estaba aquí, así que podría hacer lo mismo en la casa de allá. Rápido cada una fue a su habitación para guardar la ropa en maletas y estar listas para irnos hoy mismo, no quería ver a Matías para nada. Busque rápidamente los boletos para el avión y los compre. Baje todas las maletas al primer piso y le ayude a ella con las suyas. Me puse un poco triste por que extrañaría a mis amigas y a mi Mustang.

Fuimos directo al aeropuerto, nana estaba muy feliz por que iba a conocer por primera vez Forks. Llegamos a tiempo ya que el avión salía en unos 5 minutos.

Una vez en el avión nana se quedo dormida y yo saque mi ipod y comencé a escuchar música.

-Bella swan tu no tienes nada de suerte – susurre en voz baja.

Todo el viaje me quede dormida, pues con la música en el ipod hacia que me arrullara. Antes de llegar a Seattle nana me despertó. Me pude dar cuenta que mi celular estaba sonando.

-¿Bueno? –conteste toda dormida, ni siquiera vi el numero del que me llamaron.

-Bella, ¿Dónde estas?- era Matías valla que me estaba cansando.

-Deja de molestar ¿si? – dije algo enojada.

-Dime por favor – dijo Matías rogando.

-No te voy a decir.

En eso la voz del capitán anuncio que ya estábamos llegando a Seattle, Rayos.

-¿Estas en Seattle? ¿No me esperaste? – dijo gritándome.

-A mi no me hables así y claro que no te iba a esperar ¿Para que? Me tengo que ir sale, Bye.

-No b.. – le colgué antes de que terminara la oración.

Finalmente llegamos al aeropuerto. Bajamos las cosas y salimos del aeropuerto. Ya eran como las 5 o 6 de la mañana. Charlie y Renee seguro estaban dormidos al igual que mis hermanos, ya no traía mucho efectivo para pagar un taxi. Así que marque un número en mi teléfono.

-¿Edward? Perdona la hora ¿estabas aun dormido? – claro que si estúpida.

-Para ti nunca – dijo tiernamente, lo cual hizo que me sonrojara un poco.

-Necesito un favor – hice una pausa - ¿Podrías venir por mi al aeropuerto?

-Estas en Seattle – grito con alegría- yeah! – lo ultimo lo dijo bajo pero alcancé a escucharlo.

-Sí, entonces ¿si podrías? – dije algo apenada.

-Claro, en 30 minutos estoy ahí – fue lo ultimo que dijo y colgó.

Así es, normalmente es una hora de Seattle a Forks pero sé que Edward maneja muy rápido. Le explique a nana quien era el y lo que había pasado entre nosotros y ella solo me aconsejo que no lo perdonara tan pronto. Le hare caso. Pasados los 30 minutos exactamente llego Edward en su volvo plateado.

Bueno aquí vamos, fue lo último que pensé cuando Edward se bajo del auto y se acercaba.


Bueno chicas, así es Matías no resulto ser tan bueno como decia. y pensar que era un chico encantador. Pero ni modo, por algo pasan las cosas(;

Las veo en el siguiente capitulo,, Dejen Reviews Ciao:*