Yaten miraba en su Smartphone una noticia, al parecer Mina habían ganado un premio, una sonrisa broto de él.
- ¿Qué te hace tan feliz? – pregunto Taiki, sorprendido Yaten quito la noticia
- Nada me hace feliz – no intento mirar a Taiki
- Dentro de poco nos comunicaremos con ella, al parecer tiene una pista – Decia Taiki
- ¿Y Seiya? – pregunto Yaten
- Esta bañándose supongo, no tienes de que preocuparte, creo que va mejorando respecto a Serena, está inspirado para trabajar – sonreía Taiki
- Es una pérdida de tiempo, ¿Para qué volverla a ver, si al final regresaremos a nuestro planeta? – Dijo Yaten
- ¿Es por eso que no te acercas a Mina? – pregunto Taiki, miro la cara de su hermano sorprendido, Yaten seguía sin responderle así que mejor intento añadir – No creo que al cabo de esta misión Seiya vuelva, hasta la princesa sabe que él se quedara aquí – Yaten abrió mas los ojos, y se levanto rápidamente de la impresión
- Esa es una tontería, eso se consideraría traición
- No lo es, si ella le concede el exilio – Finalizo Taiki, Seiya llego junto a ellos
- ¿Qué pasa chicos? – pregunto Seiya
- ¿Qué pasa? Tu eres lo que pasa, tu estúpido amor por esa mujer – explotaba Yaten
- Yaten, relájate – decía cuidadosamente Taiki
- Acabaras por arruinar la misión, y de paso traicionar a tu reina, a tu verdadera reina – reclamaba Yaten
- Yaten yo no pienso traicionar a nadie, y Serena no tiene la culpa, así que déjala en paz - Respondia Seiya con cierto enojo
- Tranquilos ustedes dos, ella está aquí – dijo Taiki
- Hola mis queridas Star Lights- Decía una voz, empezaron aparecer mariposas blancas haciendo una silueta, era la reina
- Gran Reina, es un placer escucharla – decía Taiki
- Lamento no poder hablar tranquilamente, pero hay una guerrera lunar con un poder peculiar, seré breve, lo que buscan es una legendaria espada, el ultimo dueño la ha abandonado en donde no puede ser vista ni utilizada, pero es vital para el futuro, la ubicación la sabrán cuando descubran las batallas de las sailors scout de la tierra, buena suerte mis guerreras – dijo la silueta y empezaron a desaparecer las mariposas
- ¿Una espada? – Dijo Seiya
- ¿Batallas de las sailor scouts? – se pregunto Taiki
- No otra vez – comento Yaten, sabía lo que eso se significaba
- Tendremos que hablar con las chicas – decía Seiya, Yaten volvió a explotar
- Tu solo buscas un pretexto, ellas no son la solución, ¡Esa mujer no es la respuesta a nada! – exclamaba Yaten
- Cuida tus palabras hermano, un insulto más no tolerare – dijo en un tono muy serio Seiya
- Yaten, no haremos nada hasta analizar la información que nos dijo la reina, y deja de comportarte de esta manera – Dijo Taiki
- ¿Yo? ¿Comportarme como Taiki? ¿Cómo una persona sensata que solo quiere hacer su trabajo y después largase de aquí sin traicionar a nadie, en vez de estar suspirando por una dichosa reinilla que no sabe cuidarse sola? – seguía hablando Yaten
- No más – Termino de decir Seiya cuando quito a Taiki de en medio, dándole un puñetazo a Yaten en la mandíbula – Te dije que no iba a soportar un insulto más
- ¡Seiya no! – decía Taiki tomando lo más rápido posible a Seiya de los brazos para que volviera a pegarle a Yaten
- Sabes algo, la odio, ojala se hubiese muerto en aquella batalla – Fue lo último que dijo Yaten antes de salir del departamento
- ¡Maldito seas! – grito Seiya
Yaten salió furioso, todavía le dolia el golpe que Seiya le había dado, empezó a caminar sin sentido, seguía pensando en Seiya, Taiki, Serena, su Reina y en ella, le enfada tanto ver a Seiya y a Serena juntos, por eso había dicho que la odiaba, con la mente un poco más fría pensaba que no era del todo cierto, solo se sentía frustrado y eso era lo que odiaba.
Queria verla, gritarle que dejara en paz a Seiya, que lo olvidara, que se quedara con su reino y su familia y sus amigas, que no le quitara a Seiya, el era su hermano.
En una tienda por las que pasaba vio la entrevista de Mina, sintió que algo de él se tranquilizaba, escucho todo sobre su premio, lo que lucho por el y cuanto tardo, el agradecimiento a su familia y a sus amigas, ella se veía hermosa. La entrevista continua al punto de tocar su vida sentimental a Yaten se le acelero el corazón, le preguntaron si había alguien ocupando su corazón a lo que ella respondió que lo había pero que era muy imposible, que le deseaba lo mejor porque ella no creía encontrar el valor para volver a verlo.
Yaten sintió que algo dentro de él dolía, reprimió sus emociones apretando sus manos con los puños cerrados. Eso era lo que pasaba, ella se había enamorado de alguien, todo aquello que intento reprimir hacia ella, ese sentimiento que a veces no lo dejaba dormir y cuando dormía soñaba con ella, todo eso era basura pues ella amaba a alguien más.
Claro se seguía diciendo, era obvio, no tenía la misma suerte que sus hermanos, los cuales con solo una mirada se daban cuenta que ellas seguían esperándolos, él no, y parecía que el destino le jugaba mal pues a unos metros de él, la vio, ese cabello rubio largo, camino más rápido para doblar en alguna de las calles. Le dolía, le dolía verla, ella se veía perfecta, hermosa pero no podía encontrarse con ella, era mejor así.
Mina salía de una tienda en donde habían comentado que Yaten frecuentaba, cuando creyó verlo, había sido muy rápido pero había sentido esa mirada que la ponía nerviosa, se preguntaba si él la estaba evitando, había escuchado que incluso Taiki había visto a Amy y por lo que suponía, nada cambiaba para ellos dos, pero ¿y ella? ¿Por qué Yaten no iba por ella? ¿Qué había pasado? Decidió caminar hacia donde supuso que había dado vuelta con la esperanza de verlo.
Yaten suspiro un poco mientras se llamaba así mismo cobarde, se dijo así mismo que había sido imposible que ella lo viera, que ella jamás se daría cuenta de su presencia porque para ella había otra persona más importante, nuevamente los celos se apoderaron de Yaten. Entre las calles por las que paseaba la vio, vio a esa persona a la cual había dirigido su enojo por la mañana, ella se veía feliz, alegre como siempre había sido, mirando hacia todos lado excepto hacia él, que terrible coincidencia. Cuando lo miro se sorprendió pero instantáneamente le brindo una sonrisa, Yaten se sintió aun más furioso, era ella la culpable.
- Hola Yaten, me alegra mucho de verte – decía Serena sonriendo
- Serena ¿Qué haces aquí? – pregunto Yaten intentando sonar tranquilo
- Es que vine a dejar a Rini a uno de sus cursos de piano y decidí caminar, ¿De dónde vienes tu? No me digas, por fin viste a Mina – Dijo ella tan alegre, Yaten sintió que la ira de apoderaba de él, la miro arrogantemente, con desprecio
- No me interesan tus amigas Serena, y deja de meterte con mis hermanos, mi hermano – decía con una voz severa
- Perdóname no quise ser grosera – Lo peor es que no lo había sido pero Yaten no lo iba a reconocer
- ¿Quieres hacerme feliz? Deja de ver a Seiya, deja de hablarle, de sonreírle, de tenerlo a tus pies, deja de creer que todos estamos a tu disposición
- ¿Pero qué? Espera Yaten yo – Serena no sabía que estaba ocurriendo
- Es más hazme un maldito favor y entrégame la espada – exclamo Yaten
- ¿Espada? ¿De qué hablas? ¿Es una broma? – Serena seguía confundida
- Claro, a quien me estoy dirigiendo no eres más que una inútil, siempre lo has sido, tan inútil que no supo salvar la vida de su esposo – Yaten vio que los ojos de Serena se humedecían, se dio cuenta que se había pasado y tendría que disculparse.
- Yaten yo… ¿Qué te paso? – pregunto Serena, alzo su mano paro tocar un moretón cerca de la boca de Yaten, había un ligero rastro de sangre, tenía que ayudarlo
- ¡No me toques! – grito Yaten despreciando la mano se Serena, no quería su compasión y sus cuidados, no cuando él había sido muy cruel con ella
- Perdón yo – estaba diciendo Serena cuando otra voz se escucho casi a lado de ellos
- Serena no está sola Yaten – Dijo Mina en un tono serio
- Mina – Dijo Yaten con un tono de añoranza
- No has cambiado en nada, esa actitud agresiva hacia Serena, no vuelvas hacerla llorar o sabrás quien es Sailor Venus, vámonos Serena – Mina tomo de una mano a Serena y empezaron a caminar juntas dejando a Yaten, él no hizo nada para alcanzarlas o pedirle disculpas a Serena
A Mina le dolia el corazón, esa no era la forma en que lo quería ver, no eran las palabras ni la alegría que se había imaginado, le dolia darse cuenta en que no las había detenido, que no las había perseguido, que no se había disculpado con Serena que no tenía la culpa de nada, que eran insensible como para manchar el recuerdo de Darien, le dolía porque no venia amor en el corazón del hombre que realmente amaba.
Las dos chicas iban caminando en silencio hacia el palacio, las dos con cierta tristeza, una más que la otra, pero ninguna sin saber que realmente fue lo que paso, porque el comportamiento de Yaten era tan severo.
Llegaron a palacio y Serena sintió que su amiga la necesitaba, además había cierta información que necesitaba ocultar a las demás chicas, no quería otro conflicto, perdonaba a Yaten por sus faltas y quería protegerlos, proteger a los dos.
- Mina ven conmigo por favor al salón azul – dijo Serena con una voz tranquila
- Serena yo no estoy segura si deseo hablar – le respondió Mina
- Mina, necesito hablar contigo, así que por favor acompáñame – declaro Serena, gracias a Darien había aprendido hablar con un tono de orden cuando era necesario y aunque no le gustaba utilizarlo, había situaciones como esta donde era inevitable.
- Está bien – dijo Mina casi susurrando, las dos entraron al pequeño salón que era exclusivo de la Neo reina, Serena fue la última en pasar y cerró la puerta con llave.
- Siéntate por favor – señalo un silla cerca de su escritorio, mientras que ella se sentaba en su silla principal
- Si es referente a la escena que hizo Yaten yo – decía Mina cuando la interrumpió Serena
- Claro que es acerca de eso, hay varias cosas que debemos aclarar y que no salga de estas pareces, que solo tú y yo debemos saber, pero nadie más. – dijo Serena con su tono serio hasta que vio que su amiga no levantaba la mirada y le rompió el corazón – Pero antes ¿Estás bien Mina? - pregunto con un tono más protector y eso había desarmado a su amiga pues Mina la miro y empezó a llorar.
- Nunca lo había visto así Serena, ni en aquellos años cuando había la rivalidad, es como si no tuviera corazón, es como si fuera tan frio que no se da cuenta de las buenas personas, como si no se diera cuenta que estoy ahí, de que siento algo por el – empezó a decir Mina con la voz entrecortada, agacho la cabeza y puso sus manos en el rostro, Serena se dio cuenta que su amiga estaba herida – Su mirada, su mirada no decía nada, el hombre del que estoy enamorada ya no está – seguía diciendo Mina, Serena se paró de su silla y fue hasta Mina se agacho para poderle ver el rostro y poderla consolar.
- Si esta Mina, el hombre que amas si está ahí, solo que él no lo reconoce, no pierdas las esperanzas, si me preguntas, si me dolió lo que me dijo pero comprendo su coraje así que le perdone por eso, Mina eres tú la persona más indicada para regresar a Yaten a la normalidad, toma – Serena le ofreció un pañuelo, desde la muerte de Darien los pañuelos habían sido sus mejores amigos para sus lagrimas, se paro y volvió a colocarse en su silla - ¿Estas mejor?
- Mina solo asintió
- Me alegro mucho Mina, sabes que siempre estaré contigo – Aun que su amiga no la viera, le sonrió, era lo mejor que sabía hacer.
- Gracias Serena – dijo Mina por fin mirándola, bridándole una sonría, tal vez no de las que estaba acostumbrada Serena pero no podía pedirle más a su amiga
- ¿Escuchaste toda la plática con Yaten? – pregunto Serena
- Si, te refieres a la espada que menciono verdad – dijo Mina un poco más tranquila
- Si me refiero a eso, no entiendo a que refiere y porque me pidió a mí que le diera algo así – dijo Serena
- Tal vez es su misión Serena, ¿Pero qué espada es? – pregunto Mina
- No lo sé, Seiya aun no me ha dicho nada sobre la misión, pero si esa espada le pertenece a la tierra habrá problemas con las chicas y ellos están en peligro – Dijo Serena preocupada
- ¿Qué vamos hacer Serena? ¿Le diremos a las demás? – pregunto preocupada Mina
- No, no diremos nada, y prométeme que no dirás nada, tal vez es un malentendido, y si no lo es, no me importa primero quiero saber más, necesito que Seiya confié mas en mi – Dijo Serena
- ¿Te estás enamorando de él? – pregunto Mina, aun sabiendo la respuesta
- No lo sé – respondió rápido Serena, sin mirar a su amiga se paró de su lugar y camino hacia una de las ventanas que reflejaba el lugar donde estaba Darien – Pero quiero protegerlo
- Entiendo, no diré nada lo prometo – Respondió Mina con un tono más alegre, aun había algo más que acordar – Serena lo que te dijo Yaten y como te trato, yo – Estaba diciendo Mina
- No te preocupes Mina, no les diré, no quiero ninguna pelea innecesaria, además tengo la esperanza de que mi amiga Mina sea tan efectiva que después escuche una disculpa. – volteo a verla y le sonrió
- Gracias Serena, tengo que irme, necesito ir a mi cama y ya sabes – Mina se paro y salió de la habitación
- Te entiendo Mina – susurro Serena después de que su amiga se fue, volteo a mirar otra vez el santuario y se quedo pensando que espada era.
Mina llego a su habitación y se alegro de ver que Artemis no estaba en su cuarto, cerro con llave la puerta, se tiro a la cama y empezó a llorar todo aquello que había reprimido intentando olvidar esa mirada de hielo en Yaten, ya había paso antes por ahí cuando Kunzite se había convertido en su enemigo y esa mirada de amor que una vez se había tenido, había cambiado a odio, solo esperaba que esta vez, su amor fuera más grande y poderlo cambiar a tiempo, antes de que sea muy tarde y perder otro gran amor.
Gracias por seguir conmigo, espero les haya gustado este capitulo.
