Capítulo 8

---Tres semanas ---

"Hoy se cumplen tres semanas de haberte encontrado y de haber conocido el significado del amor. Cada día que pasa recuerdo el deseo que tenía de encontrar a alguien como tú, aún vienen a mi mente aquellos ojos húmedos que tanta debilidad me provocaron el día que los conocí… te recuerdo ahí, en aquél barandal, parecía como si la vida se te iba en cada una de las lágrimas que vertías, pero si hubieras desaparecido… ¿qué sería de mi en este momento?

Ese día tuve la dicha de abrazarte por primera vez… ¿sabías que sólo contigo me atreví a hacer eso? y ahora no me arrepiento, ni lo haré nunca.

Eres lo mejor que me pudo haber pasado y el encuentro fortuito que más le agradezco al destino, el cual, es el encargado de unir a las personas y sé que en mi camino estabas desde el principio, sólo era cuestión de tiempo el encontrarnos, para vernos… para enamorarnos…

Sí, lo digo, acepto y grito¡te amo!. Tal vez no creas estas palabras, sé que puede ser difícil el comprender todos estos cambios tan repentinos pero sé que entenderás que en estas cosas no hay tiempo ni espacio y estoy convencido de que me corresponderás…

Te espero en la fuente del parque donde estuvimos platicando pro vez primera…

Ahí estaré a la medianoche…"

-Lita ¿ya estás lista para…?- Amy entró a la habitación de su hermana sorprendiéndola mucho.

La chica de cabellos castaño guardaba presurosamente la carta que momentos antes estuviera leyendo. En ocasiones, cuando la melancolía le ganaba, abría el cofre de sus recuerdos donde guardaba aquellos escritos en los que su antiguo novio le profesaba su amor.

Había muchos sobres, unos más antiguos que otros pero también había unos más húmedos que, al verlos, se podía concluir fácilmente que alguien había llorado sobre ellos y esa era la innegable verdad.

-¿Qué hacías Lita?

-nada, yo… guardaba unas cosas- mintió tontamente dejando notar su nerviosismo y, al ver el pequeño arcón sobre la cama, Amy entendió todo.

-Lita, debemos llevar sólo lo indispensable… la casa se queda en buenas manos, no hay nadie mejor que Hanna para que la cuide.

-Sí lo sé, sólo que a veces me cuesta un poco de trabajo… lo mejor será dejar esto aquí, sé que debo deshacerme de ellas, pero aún… no puedo… no soy tan fuerte-

-No te tortures, el olvido llega más pronto de lo que imaginamos, verás que ahora que estés más ocupada no habrá tiempo para mirar al pasado… debes seguir adelante- Lita miró los ojos de Amy… ¿era alegría lo que se reflejaba en ellos? Se veía radiante, aún no sabía la sorpresa de la que días antes hablara su hermana menor y eso le intrigaba un poco…

-Amy… ¿qué te traes entre manos? No me has querido aclarar mucho sobre lo del otro día… ¿algo me ocultas, cierto?

-Lo único que puedo pedirte es paciencia… ojalá te alegre tanto como a mí cuando lo sepas. Te dejo para que sigas empacando, sólo quedan una horas antes de partir. Te avisaré cuando ya sea hora- Amy salió de la habitación de Lita y caminó por el largo pasillo hasta llegar a la puerta de la habitación de sus padres, por un momento titubeó, pero puso su mano en la perilla, la giró y entró…

La habitación estaba intacta desde su partida: los muebles, la cama, el espejo, las ropas, todo estaba cuidadosamente aseado como si permanecieran ahí…

-Papá… mamá… yo… yo… los extraño- Amy rompió en llanto y se quebró al ver una foto de sus padres con Lita de unos tres años y ella siendo apenas un bebé.

Hacía mucho que no entraba ahí, antes pensaba que si lo hacía tal vez ellos estarían ahí para abrazarla y decirle que todo había sido un error, que ellos estaban vivos y que todo era parte de un horrible sueño, pero hay verdades que por muy difíciles que sean no pueden borrase y esa era una de ellas.

Permaneció un rato ahí, se sentó en la cama y se miró en el espejo.

-¡Cómo pides que ella olvide sus fantasmas y su dolor si tú no lo haces! Amy… ¿aún no puedes superar esto verdad? Pareces una niña, pero no hay tiempo para esto… tenemos que salir adelante, papá… mamá… ayúdennos dame fuerza mamá, dame tu valor papá…- le repetía una y otra vez a su reflejo hasta que se calmó un poco y salió de la habitación, la dejó igual que cuando entró, sólo faltaba un retrato, el cual había tomado antes de irse.

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"-Creo que ya es justo que te tomes un tiempo para descansar, lo mejor que puedes hacer es consentirte e irte de vacaciones… ¿por qué no vas a mi casa de verano? La vista es fantástica y nadie te molestará ahí. Últimamente has estado muy presionada… me preocupo por ti, y lo sabes… tú sabes mejor que nadie lo que siento por ti.

-Sí, creo que tienes razón… creo que si no descanso ésta situación terminará por matarme de la preocupación, gracias por cuidarme tanto amor, pero… ¿no vas a ir conmigo? La idea de estar sola no me agrada del todo, además tú también mereces unas vacaciones y si es a mi lado, mucho mejor.

-Adelántate tú, luego nos encontraremos, así sirve que yo te alcanzo con una sorpresa como las que tanto te gustan, quiero resolver unos asuntos primero para que nadie nos vaya a molestar y no despertemos sospechas de nuestra escapada romántica… ¡te amo muchísimo princesa!

-Y yo más…"

Lilyet despertó exaltada sintiendo cómo sus labios ardían, acaso… ¿el sueño era un recuerdo de su pasado?... ¿quién era el chico?... y la duda más grande que tenía… ¿acaso ella lo amaba?. Había tantas preguntas, pero por el momento nadie las podía responder, ni siquiera ella.

Se arregló minuciosamente. Ese día decidió portar un vestido en color naranja, era largo y muy ajustado al cuerpo. Lo sujetaban dos delgados tirantes unidos por unos moños en los hombros, el traje tenía una abertura amplia al frente, justo debajo de la cintura dejando ver una segunda falda en color blanco que hacía lucir su figura aún más delineada y hermosa. Tenía un cinturón en color naranja un tono más arriba del usado en el vestido. La chica se veía sencillamente encantadora y eso la hacía sentirse radiante.

Ya era algo tarde, pero desde un par de días atrás no podía dormir bien por tener sueños fugaces de lo que pensaba había sido su vida, sólo que no lograba concretar nada, aún seguía en blanco y eso era algo que la entristecía enormemente aunque se había propuesto no demostrarlo frente a los demás, no quería preocuparlos más de lo que ya lo había hecho.

-Buenos días señorita Lilyet, el joven Diamante la espera en el comedor para que lo acompañe a desayunar- avisaba respetuosamente una mucama cuando entraba a asear el cuarto que ahora ocupaba la chica en lo que ahora era su nuevo hogar.

-Gracias, ahora bajo, y… ¿Artemis también nos acompañará a almorzar o…?

-No, temo decirle que de nueva cuenta salió muy temprano a trabajar. Dijo que tenía unos asuntos muy importantes que resolver en el despacho y que no podían esperar más tiempo para ser resueltos. Es extraño…

-¿Qué es extraño?

-Que antes no dedicaba tanto tiempo al trabajo, la mayoría de las responsabilidades administrativas se las dejaba a un socio que tiene, pero de un tiempo para acá, no parece ser el mismo… siempre lo veo con la mirada cabizbaja, perdida, como si ya no tuviera muchos ánimos de sonreír. Se le oía tocar su flauta por toda la casa desde que era un niño, disfrutaba cada momento que permanecía aquí con nosotros y con su primo, incluso algunas veces pintaba paisajes, ahora es… como si no quisiera estar aquí, como si le incomodara algo…

-O alguien…- la señora del servicio no se había dado cuenta de las palabras que había dicho, es como una de esas ocasiones que decimos o pensamos las cosas en voz alta sin darnos cuenta que podemos lastimar a las personas que nos rodean.

La rubia estaba notablemente intranquila por las palabras que había escuchado, palabras que ella sabía, muy en el fondo, eran verdad; incluso Diamante le había comentado sobre el cambio de actitud de su primo pero ella no le mostró mucha importancia hasta ese momento, acaso… ¿ella era la culpable de esa situación?, pero ¿qué le había molestado a Artemis? Ella lo analizaba queriendo encontrar la respuesta pero todo era en vano.

-Yo… no quise decir eso, lo lamento muchísimo no debí decir nada, soy una imprudente, discúlpeme de verdad.

-No digas eso, en todo caso soy yo la imprudente por estar en esta casa sin ser parte de la familia, creo que después de todo soy yo la culpable de muchas cosas y no me había dado cuenta. Gracias por abrirme los ojos. Ahora no debo hacer esperar más a Diamante, debo apresurarme a bajar.

La mucama quedó muy consternada por las palabras de la chica y más aún por su reacción…

en el comedor

-Puedo percibir el olor de tu perfume a cien kilómetros a la redonda Lilyet, buenos días hermosa… ¿cómo has amanecido hoy?- dijo Diamante haciendo gala del sentido del humor que ahora le embargaba desde que aquella mujer apareciera en su vida.

-Mejor que nunca. Gracias por preguntar, creo que yo no debo hacerlo porque se nota que estás de buen humor- Lilyet era atendida, en ese momento, por un miembro de la servidumbre que le ayudaba a sentarse debidamente en el largo comedor, ese día, como ya era costumbre, ocuparía el lugar junto al general para poder tenerla cerca.

-Así, es cada mañana me contagias de alegría, pero… hoy no estás bien… puedo verlo en tu rostro ¿qué pasa?

-Es que… hay algo que quisiera pedirte- dijo Lilyet muy temerosamente

-Tú puedes pedirme lo que quieras… ¿qué es eso que tienes miedo de decir?- el joven le alzó la barbilla a Lilyet esperando su respuesta.

-Pues yo…

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En una mansión, una chica estaba ansiosa y nerviosa por lo que iba a comenzar a partir de aquella tarde, su nueva vida…

-Debo darme prisa, sino llegaré tarde…

-Voy a extrañarlos a todos: a papá, a mamá y más ahora que espera un bebé, a Luna, a Diana y… a él. ¡Justo ahora que nos empezábamos a llevar mejor tengo que ingresar al colegio! El único consuelo que me queda es saber que podré verlo cada mes, cuando me traiga de vuelta a casa para visitar a mis padres, o al menos eso me dijo Setsuna cuando me explicó las reglas de la institución, aunque espero que me aclaren bien algunas dudas que tengo respecto al estatuto que se maneja. A ver… ya llevo la ropa de gala, los uniformes, accesorios, fotografías, útiles… sí, parece ser que por el momento es todo. Creo que ya estoy lista-

Serena salió de la habitación y caminó por el pasillo que separaba su alcoba de las escaleras. Bajó cada peldaño con la elegancia que le distinguía y mayúscula fue su sorpresa al ver a nadie más que a Darien al pie de la escalinata esperando su señal para ir por el equipaje.

Darien, por su parte, no podía alejar su vista de aquella chica que había sabido ganarse su aprecio cada día que salían a la ciudad por algo que a Serena se le "olvidaba" comprar para el colegio, esas escapadas que se daban por un par de horas para tomar un helado eran, desde aquella vez, las horas más agradables y esperadas del día. En ese momento dejaban de ser un empleado y la rica heredera para ser sólo un par de amigos que se escuchaban el uno al otro sobre sus sueños, anhelos, miedos… las cosas parecían marchar mucho mejor que al principio y Darien, aunque no lo admitiera, comenzaba a estimar en demasía a esa chiquilla.

El uniforme que portaba Serena constaba de una blusa blanca con manga en tres cuartos, cuello redondo, botones al frente, adornado una corbata color verde militar al igual que su falda tabloneada cuya longitud abarcaba ligeramente hasta unos pocos centímetros arriba de sus rodillas, iba ceñida a su diminuta cintura lo que la hacía lucir tremendamente delgada y hermosa. Calzaba unas botas blancas muy largas y delgadas que la hacían lucir un poco más alta, ya que la altura no era una de sus mejores cualidades. En esta ocasión, había adoptado un sencillo peinado recogiendo su cabello en una coleta alta llevándolo lacio, como lo tenía muy largo, caía con una gracia sin igual por lo que el joven no pudo evitar sonrojarse ante la evidente belleza que desprendía la chica rubia ese día.

-Darien ya están listas las maletas, puedes ir a bajarlas… Darien… ¿Darien?- la voz de Serena de pronto hizo un eco y al fin el chofer pudo despertar del trance en el que había caído minutos después de contemplar a la joven que partía.

-¿Eh? Ah lo lamento, discúlpeme señorita no la estaba escuchando, de verdad lo lamento mucho, en seguida iré a buscarlas- Darien subió presurosamente las escaleras y su silueta fue seguida por los ojos azul celestes de la chica…

-Realmente es muy guapo… pero jamás podría fijarse en una niña como yo, además… sólo somos amigos y prefiero que sigamos así… él siempre me verá como la hija de la familia para la que él trabaja, aunque… me gustaría que algún día me viera como algo más… algo más que la amiga que está dispuesta a escucharlo cuando algo le sale mal, a veces me pregunto… ¿quién es realmente?, jamás hemos hablado de su pasado, y cuando intento hablar de eso, me evade… ojalá algún día pueda confiar más en mí…

Serena estaba tan sumida en sus propios pensamientos que no escuchó los pasos de su madre y cuando Serenity colocó su mano en el hombro de su hija, ésta se sobresaltó y pegó un buen grito.

-¡Mamá me asustaste!- dijo aún reponiéndose de la sorpresa

-Pero Serena… ¿quién más está en esta casa? Así has de tener la conciencia, seguramente está pensando en algún muchacho guapo y por eso tu razón te traicionó.

-No, co… ¡cómo crees mamá, qué cosas dices!- el sonrojo de Serena terminó por delatarla, hacía varios días que su madre la había notado distante, algo distraída (N.A. un poco más de la cuenta si es que se puede jejejeje) y aunque ella tenía algunas sospechas, no quería presionar a su hija para que le contara todo, sabía que el tiempo llegaría, si por el momento deseaba guardar ese secreto, no habría ningún problema, ella estaría ahí para cuando decidiera hablar y decirlo, después de todo era su madre y su amiga.

-Pero tranquilízate cariño, por cierto, tu padre está resolviendo unos asuntos, ahora sale a despedirte… Sere… cuídate mucho por favor. Obedece en todo lo que te digan y… ¡levántate temprano!- decía su madre en un tono por demás juguetón pero la chica sabía que su madre tenía toda la razón, ahora todo iba a depender de ella. Ahora iba a estar sola en un ambiente totalmente diferente de aquél que era sobreprotector en todo momento. Era hora de crecer y madurar, y sin saberlo, ese día lo haría mucho más rápido de lo que pensaba…

-¿Éstas son todas, señorita Serena?- decía el pobre Darien al cargar cerca de diez maletas al mismo tiempo (N.A. él es muy fuerte y todo lo puede recuérdenlo chicas O.O

-Sí, son todas, no te quejes mucho¿de acuerdo?, llévalas al auto por favor, en un momento más partiremos.

-Claro que sí, la estaré esperando en el transporte, con su permiso señora- y así el chofer salió de la casa para ir a acomodar el equipaje en el auto.

-Así que ya es hora de partir…- una voz varonil se hizo presente en la habitación.

-Papá…- Serena no pudo contenerse y corrió al regazo paternal.

-Papá te voy a extrañar mucho, a los dos… creo que… ya los empiezo a echar de menos.

-Pero hija, ni siquiera has salido de esta casa…

-Lo sé mamá pero toda mi vida he estado con ustedes, me han curado mis enfermedades, han padecido mis tristezas y me han colmado de alegrías… creo que esto es muy duro para mí.

-Pero tenías razón en una cosa Serena… debes aprender a valerte por ti misma, no estaremos siempre contigo, ya es hora de que empieces a ser toda una mujer- los ojos de Kent reflejaban profunda tristeza, no era fácil dejar ir a su única hija, bueno, al menos por ahora, pero algún día, como todo padre, tiene que dejar el camino libre a sus hijos…

-Lo sé… no los voy a defraudar, sé que estarán orgullosos de mí.

-No podemos estar más orgullosos, Serena…

La chica abrazó a sus padres, parecía que la vida se le iba en aquél estrujón, todo era tristeza ese día… y de pronto un sonido llamó la atención de todos…

-Miau…

-¡Diana! pero debías estar en la cocina… mamá lo lamento… no sé cómo pasó…

-Tranquilízate, Diana se quedará en esta casa, nada le pasará. Luna la cuidará muy bien… ¿verdad Luna?- Serena no había reparado en la figura de su amiga de la infancia que ahora estaba en medio de la sala, tenía miedo de voltear, esa era una de las despedidas más difíciles que le tocarían hacer…

-Luna… yo…

-Aprovéchalo

-¿Eh?

-Aprovecha cada momento que estés ahí, cada clase que tomes, entusiásmate mucho Serena, sé que no hace falta decírtelo porque siempre logras ver el lado positivo de las cosas. También sé que harás amigas rápidamente porque esa es una de tus mejores cualidades… cuídate mucho, por favor.

-Luna…- la chica no supo qué decir… los ojos de su mejor amiga estaban derramando muchas lágrimas y ella también sentía mucha tristeza. No se habían separado jamás, eran como hermanas y ahora… era demasiado difícil para las dos.

Serena se lanzó a los brazos de Luna fundiéndose en un abrazo, después, tomó la última valija (una muy pequeña) y haciendo un ademán con su mano hacia los presentes, giró la perilla de la entrada principal y salió de la mansión.

-¿Ya está lista?- Darien pudo notar el estado de Serena pero no se limitó a decirle nada, sólo a abrirle la puerta, sabía que no era correcto el intentar calmarla y menos aún estando en su lugar de trabajo. Corrió a abrirle la puerta, pero a mano de Serena en su pecho lo sacó de sus pensamientos.

-Darien… esto es mucho más difícil de lo que imaginé, creo que sólo he pensado en mí, sin ver los sentimientos de los demás, después de todo sí soy una niña caprichosa.

-Jamás digas eso… antes de conocerte pensé esa tontería pero cada día que pasa esa imagen va alejándose… no vuelvas a decirte así, Serena… no lo mereces…

-Al fin estás tuteándome dentro de la casa, como te lo había pedido antes, creo que debí llorar ese mismo día para que lo hicieras, Darien- los ojos de Serena empezaban a brillar nuevamente, su sentido del humor había regresado.

-Tienes razón, pero ya es hora de partir… anda súbete que si se nos hace tarde empezarás mal el año escolar.

-Sí…- y así Serena subió, ninguno de los dos se percató que fueron escuchados por Luna, quien en sus manos traía a Diana. Luna entonces entendió la conversación que Serena intentó comenzar el día anterior…

---- Flash Back ----

-Luna… ¿qué piensas de las clases sociales?- Serena se llevaba a la boca una cucharada de helado de chocolate mientras esperaba la respuesta de la persona más centrada que conocía.

-Bueno… no podría decirte exactamente qué pienso Sere, es algo que nos ha distinguido a miembros de servidumbre y a ricos herederos como ustedes, pero ¿por qué lo preguntas?

-No, es sólo una loca idea que se me metió hoy en la mañana. A mí nunca me ha gustado eso de que los ricos sólo se casan con los ricos y los pobres con los pobres…

-Pues es que generalmente así es, cuando una persona de un nivel bajo se casa con alguien superior, usualmente lo que lo mueve es el dinero y status social, pocas veces existe amor…

-¿Pero no es imposible, cierto?

-No, aunque si es muy difícil de encontrar…

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-Ahora entiendo todo… ojalá él sea uno de los que no les importa el dinero… en verdad lo deseo.

….

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-Joven Artemis, aquí están los documentos que me pidió para revisar pero ¿no cree que debería descansar un poco? Ha estado trabajando todo el día y eso no le hace bien, me preocupa que no repose como es debido…

-No te pongas así Kaori, no me pasará nada, después de todo, el trabajo nos hace olvidarnos de nuestros problemas…

-¿Pero qué problemas podría tener usted joven? su primo hace todo lo posible porque usted sea feliz… además es muy exitoso en lo que hace, siempre consigue los mejores contratos, no sé que pueda estar fallando- la chica era muy linda, de cabellos largos y rojos, llevaba algún tiempo trabajando para ellos y siempre se habían tenido confianza, eran como dos grandes amigos que trabajaban todo el día juntos, sólo que las jornadas no eran tan largas como las que desde un mes atrás estaba trabajando Artemis.

-Creo que tienes razón, nada podría fallarle a alguien que lo tiene todo en la vida, o casi todo…

-¿Cómo que casi todo? Artemis… sé que hay algo que no me has dicho, por favor si sigues así terminarás en cama y no quiero trabajar doble…- las palabras de Kaori fueron las adecuadas para hacer sonreír un poco al chico de cabellos plateados.

-Hace un rato me estabas hablando de usted y ahora me tuteas… ¿quién te entiende Kaori?

-Sabes que sólo lo hago cuando sé que no estás bien… cuando me preocupas. Por favor confía en mí y dime lo que sucede- en un tono por demás suplicante Kaori se sentó junto a Artemis esperando una explicación.

Ellos dos se conocían desde ya hacía algún tiempo…

----Flash Back----

Kaori era la nueva estudiante en la escuela de leyes que todo el mundo rechazaba por no conocerla, pero un día, Artemis la defendió de unos tipos que la estaban molestando haciendo que todos sus libros cayeran al agua.

-¿Estás bien?- dijo el chico mientras ayudaba a la joven a levantarse del piso.

-Sí, muchas gracias por defenderme, supongo que ya tienes de qué hablar. Mañana les podrás presumir a todos que ayudaste a la pobre niña nueva y que la defendiste porque ella es una tonta y miedosa-

-No tengo porqué decir eso. Creo que no debes juzgar a todos por igual, mi nombre es Artemis, Artemis Nakuru y no eres una tonta ni mucho menos una miedosa. Cuando nos creemos inferiores, los demás se puede aprovechar, debes quitarte esa idea de la mente… Vamos, te invito un café-Artemis le ofreció su mano a aquella chica, quien, sin saber porqué, aceptó su invitación y desde ese día habían empezado una linda y fructífera amistad.

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-Me pediste que confiara en ti, haz lo mismo conmigo.

-Está bien se trata de…

-Señor Artemis-entró una linda muchacha que era la secretaria del joven.

-¿Qué pasa Monoko?- estaba algo asombrado por la interrupción de la chica.

-Joven, lamento la perturbación pero alguien lo busca en la recepción- la joven se notaba francamente confundida.

-¿A mi? Pero hoy no tengo programado ver a nadie… ¿quién me busca?

-Yo Artemis. Creo que ya es tiempo de hablemos frente a frente.

-Salgan por favor, déjennos solos-

Las dos chicas salieron del despacho, dejando a aquellas dos personas solas, tenían mucho de qué hablar, ya era tiempo de superar el distanciamiento existente entre los dos. Ya era hora de aclararlo todo.

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-Ya bajé todo tu equipaje Serena. Creo que ya es hora de decírtelo.

-¿Decirme qué Darien?-Serena estaba más triste que antes, sabía que era la despedida más dolorosa que haría en el día…

-Que fuiste una excelente amiga mientras esto duró. Quiero que te esfuerces al máximo para que todos estén orgullosos de ti, aún más de lo que ya lo están. Cuídate mucho, y nunca pierdas esa hermosa sonrisa que tienes…

-Darien, pero ¿por qué me hablas así? Nos veremos el mes siguiente cuando vengas por mí para llevarme a casa…

-No Serena, no será así.

-¿qué? Pero… ¿por qué?... ¿he hecho algo malo?... por qué… ¿por qué no me lo habías dicho?, lo sabías… ¿desde cuándo Darien?... ¡dime!- ya no se sabía si era rabia, dolor, llanto, angustia, no podía expresarse claramente, de pronto el chico que le ayudaba a sentirse bien cada día le estaba diciendo adiós… para siempre.

-Serena no te pongas así, por favor deja que te explique- trataba de tranquilizarla abrazándola pero ella no se dejaba, seguía golpeándolo como una niña caprichosa, los golpes no le causaban daño a Darien, al menos no físicos…

-No, no es justo, me mentiste… tú me mentiste, me dijiste que seríamos amigos y no es verdad, eres un mentiroso Darien Chiba- al fin logró calmarse y el chico la refugió en su pecho abrazándola amorosamente.

-No te mentí Serena… sólo no quise que estuvieras triste los últimos días que íbamos a estar juntos, es por eso que te llevaba a donde tú me pedías, es por eso que quise que estuviéramos juntos y aprovecháramos ese tiempo, no quería verte llorar, no quería verte así como estás ahora…

Serena empezó a sonrojarse, hasta ese momento se dio cuenta que estaba, por primera vez, entre los brazos de Darien. Se sentía tan bien, había deseado ese momento desde hacía mucho tiempo, se sentía tan protegida, sabía que nada podría pasarle estando con él…

-Serena, yo…

-Sí, Darien…

-Quería entregarte esto, justo hoy.

De la bolsa de su pantalón sacó una pequeña cajita en color café, Serena al verla se sonrojó mucho…

-Pero… ¿qué es?

-Es para ti, tómala.

Serena la abrió y grande fue su sorpresa al ver su contenido…

-¡Pero Darien!... es…

-Un camafeo, ábrelo también hay una sorpresa dentro…

-Pero si es…

----Flash Back----

-Darien, hoy me gustaría un helado de… ¡fresa!.

-Claro que sí, pero ¿no crees que ya han sido demasiados helados por esta semana?

-Eso quiere decir que… ¡me ves gorda!

-No, jamás pensaría eso… pero hay tantas cosas que venden en este parque… tal vez podrías probar otro dulce.

-Mmm, no… a mí sólo me gustan los helados¿me traes uno? Que sea doble por favor- Darien se levantó hacia donde estaba la heladería y de pronto se le ocurrió una idea.

-Ven Serena…- le dijo casi jalándola a rastras, lo que hizo que su helado casi se le cayera.

-Qué pasa… ¿a dónde me llevas?

Vio que Darien hablaba muy sospechoso con otro hombre, lo que la hizo estremecer un poco… ¿acaso le iban a hacer daño?

-Ya está listo…

-¿Qué esta listo?... ¿qué me vas a hacer?

-No seas tan mal pensada Serena… sólo quiero una cosa de ti… sonríe a la cámara…

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-Es la foto que nos tomamos aquél día… muchas gracias…-Serena aprisionó la cadena en sus dos manos y la colocó a la altura de su pecho.

-Serena… tú… eres… la mejor amiga que pude encontrar… te quiero muchísimo- Darien decía las palabras mecánicamente, en realidad quería decirle cuánto la iba a extrañar pero sabía, en el fondo, que guardar silencio era lo mejor.

-Darien… yo… también te quiero mucho, eres mi mejor amigo…- muy dentro de ella quería decirle ¡tantas cosas!, pero no las creía prudente además él lo acababa de decir, la consideraba su mejor amiga, sólo eso y nada más que eso…

De pronto llegó un momento de tensión, los dos estaban frente a frente y el viento empezaba a correr, querían decirse tanto y a la vez tan poco, hasta que uno de los dos rompió aquél silencio…

-¿Quieres que te lo ponga?

-Sí por favor- Darien tomó nuevamente aquél cofrecito y le colocó a Serena su nuevo collar.

-Bien, por ahora creo que es todo, debo irme. Serena, yo... te deseo lo mejor del mundo…

-No Darien, no te vayas, por favor- Serena no supo cómo pero lo abrazó por la espalda, no quería dejarlo así, no podía hacerse a la idea de la despedida, al menos no la de él… lo abrazaba tan fuerte que parecía que la vida se le iba en ello, no quería separarse...

-Yo tampoco quiero irme, pero si no me voy, te llevaré conmigo sin importar nada, es por eso que es mejor que me vaya, déjame que me vaya, te lo ruego. Adiós Serena, te… adiós- Se volteó para corresponderle su abrázo, fue tan amoroso con ella, le besó la frente y el palpitar de sus corazones se alinearon, en ese instante Darien salió corriendo al coche para irse de ahí, antes de que ya no pudiera controlar sus impulsos.

Al momento de escuchar aquellas palabras Serena no sabía qué decir. ¿Qué había querido decir con eso?... acaso… no, eso ni pensarlo, ella era sólo una niña, una niña que ahora estaba viendo cómo se iba el automóvil llevando dentro al hombre que, sin saberlo, había llenado su corazón en tan poco tiempo. Mientras que en su rostro se dibujaban cada vez más r´´apido las lágrimas de trsiteza que sentía l decirle adió a una persona tan importante como él.

Entró al colegio, una monja vino a su encuentro y la llevó hasta el patio principal, donde había una hermosa fuente, podía ver a varios alumnos del colegio que iban y venían de un lado a otro.

-Espera aquí, en seguida traigo a tu compañera para que te lleve a tu nueva habitación- La religiosa salió en busca de una interna y Serena sólo podía admirar la belleza arquitectónica de cada rincón del lugar.

-Hola, supongo que tú eres mi nueva compañera. Mucho gusto, nuestra habitación queda hacia el lado oeste del colegio¿quieres venir conmigo?- una linda chica, mucho más alta que Serena le iba indicando el camino a su cuarto…

-Ah por cierto, soy una descortés… mi nombre es Raye, Raye Hino. Por cierto… ¿eres muda? No he oído que digas ni una sola palabra…

-Yo… lo lamento… es que…- Serena no dejaba de llorar. Estaba impactada, eran muchas emociones para un sólo día, pero tenía que empezar a calmarse…

-¿Algo te pasa, cierto?...- Serena no pudo más y abrazó a Raye quien también quedó impactada por la acción de la chica. Lo único que atinó a hacer fue a abrazarla para tratar de calmarla.

-Tranquila… no sé qué te pasa pero sólo puedo decirte que todo se resuelve, todo tiene una solución…

-Tal vez ésto no… tal vez… no haya una solución para mí…

Raye no comprendía nada, sin embargo, trató de tranquilizarla intentando se distrajera con las cosas que adornaban el colegio mientras llegaban a su nueva habitación.

-Sólo puedo decirte que la madre Margaret me pidió que te diera unas instrucciones… debes estar en diez minutos en la fuente donde te llevó la madre Estela, la persona que te trajo hasta aquí, ahí es donde van a recibir a los alumnos del nuevo curso.

-¿Tú no estarás ahí?...

-No aún debo resolver unos asuntos para mañana en la noche.

-¿Mañana?... ¿qué habrá mañana?- preguntó Serena un poco intrigada.

Te lo diré en la noche, aunque en realidad es un secreto, pero sé que puedo confiar en ti…

-Serena… Serena Tsukino. Yo fui la descortés al no decirte mi nombre desde el principio.

-No te preocupes, ahora lávate la cara, para que no se note tanto tu tristeza… ¿sabes el camino de regreso?

-Sí, creo que no me perderé…

-Está bien, nos vemos en un par de minutos, te alcanzo en la fuente. Nos vemos pronto Serena.

-Sí, Raye, gracias.

Y así la chica rubia iba admirando los cuadros religiosos que adornaban las pardes del colegio, hasta que bajó nuevamente al jardín… Sin saber que las cosas iban a empezar a tomar un curso diferente al que ella había pensado…

-Vaya, jamás pensé encontrarte aquí preciosa- un joven muy apuesto estaba atrás de ella. Al oir aquella voz, Serena volteó y un sonrojo se apoderó de ella…

-Seiya…

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Hola a todos!!!! llegó la gustadísima sección... La CoNeJiTa ReSpOnDe!

Vaya!! he aquí otro capítulo de esta cada vez más enredada historia. Ay aún sigo un poco triste por la despedida de Sere y Darien T.T pero más adelante aclararé los porqués de esta situación tan lamentable.
Como pueden darse cuenta, de nuevo aparece un galán que había tenido olvidado desde los primeros capítulos... SEIYA. a partir de aki habrá muchas cosas novedosas, tal vez un poco chistosas (para olvidar el drama un poco), alokadas, y mucha pero mucha amistad :)
Antes que otra cosa quiero pedirles disculpas por no incluir lo que había prometido respecto a Raye, lo que pasa es que ya se me estaba haciendo muy largo el capi (al menos a mi) y decidí incluirlo en el próximo. Además las recompensé con una buena dosis de Artemis, pobrecillo ya no lo haré sufrir tanto, de ahora en adelante haré todo lo posible para que sea feliz.

Bueno, ahora paso a los comentarios personalizados...

JACKY: pues si, creo q me debias un review, pero lo importante es que ya leiste los capis y lo mejor es que te gustaron!! muchas gracias por tus comentarios, de verdad me hacen feliz como una pekeña lombriz :D A ver si loi que imaginaste se vio reflejado en este capítulo y si no, espera algunos más donde aclararé el porqué del despido por parte de Kent. Sí ahora empieza la emoción en el colegio!! espero te guste el desarrolo que está tomando la historia. Sigue al pendiente de las nuevas sopresas que tengo, creéme que te van a dejar con una gran sonrisa... ;)

TSEREMOON: --- se oye bonito!! jejeje, Así es amiguis, Setsuna tuvo que ver no algo, mucho con la desición que tomó Kent, más adelante lo aclararé pero por el momento seguiré dejándote con el suspenso (hehehehe) Lo del lago, pues si, creo que se la va a llevar a un lugar así o tal vez no... aún no se bien, digamos que estoy entre dos opciones, pero en el siguiente capi me voy a decidir. Creeme que actualizo tan rápido como me deja mi asesora aunque creo q ésta vez va a ser un pokito más tardado pq tengo que entregar la primera parte de mi documento recepcional el día 30 :S y no llevo nada jajajaja, creo que trabajo mucho mejor bajo presión... por cierto es de la materia que te encanta!! MATEEE jajajaja no me odies jejeje, por cierto te quería decir que si necesitas alguna ayuda, o duda referente a eso, puedes consultar chika, pq a mi me fascinan :D sobretodo las integrales hehehehe... ojalá este capi te haya gustado tanto o más que los anteriores, nos seguiremos leyendo!! pq aunq tenga q exorcisar mi compu, te entregaré mi review a tu historia q me tiene bueno... FASCINADA!!

MARIN: no es injusticia, se le llama... "vacaciones con la coneja en las playas veracruzanas" jajajajajaja, no, broma ;P espero este capi no te haya dejado tristona por lo de la despedida, pero ni modo... todo tiene su principio y su final... aún no se si va a ser temporal pero ya con el tiempo lo sabrás.

ANGIE: ojalá no sigas shokeada pq si no, no podrás seguir leyendo el fic jejejeje. del porqué ya te enterarás conforme vayan pasando los capis... Ojalás este capi te haya esclarecido un poco más el panorama y si no.. pues... trataré de que en el siguiente se aclaré un poco más qué onda con Raye. Gracias por tus lindos comentarios. :D

CRIZ: lo prometido es deuda!! aki están unas cuantas líneas de Artemis, pero aún no le consigo galana que quede clarissimo ok?. Por el momento dejare de hacerlo sufrir tanto. La conversación que va a tener con esa persona que llegó a su despacho va aser muy importante así que no puedes ni debe perderte el siguiente capítulo ok!. Lo de darien, pues ni va a ser guardaespaldas (ni ke fueran barbie y pacheko) y lo de tener otro trabajo pues supòngo que sí sino... ¿como va a vivir? aunque sean personajes también comen jajajaja. Y no va a haber espadas entre Artemis y Diamante... son primos!! así que olvídate de esa idea lokita ehh. por cierto no seas cerradote! ya sabes pq lo digo jajajaja. Gracias por seguirme leyendo y por tus reviews O.O

ROSITA: gracias por seguir leyendo mi fic!! ya sabes q lo loca nunca se me kita, por cierto de nuevo incluí a tus hermana favoritas... :D Graxie por tu apoyo amigui!

Bueno, ahora si... que vengan los avances!!!!

1.- Lo prometido de Raye...
2.- ¿dónde está Haru? que tampoco lo puse perdoooooon
3.- La plática de Artemis con...
4.- Encuentros... (¿de quién?.. pues esperen y lean jajajaja)
5.- Otras sorpresas!! y secretos jajajajajaja ya saben que es la pizca de siempre.

Bueno, nos veremos en el siguiente capítulooo, me seguiré tomando mi ración de chocolatitos!!! (soy chocolates Cinthy, no dulces jajajajaja :P pq los dulces no me hacen efectos) diviertánse mucho, jueguen, duerman (pq yo casi no lo hago :(...), lean muchos fics (y si es el mio mejor), en fin... sean felices como iop!!!!

Atte... La CoNeJiTa LoKiTa