Estoy de vuelta con un nuevo capi antes del tiempo propuesto, porque creo que ya es tiempo de ir adelantando el final, final que será antes del comienzo de vacaciones porque sería muy mala si los dejo sin actualizar durante todo el verano…así que a leer que esto se pone cada vez mejor
Capitulo IX un poco de luz
¿Por qué todo era tan ilógico?, ¿Por qué la verdad estaba envuelta en mentiras? ¿Por qué la mentira era la mayor felicidad? ¿Por qué esas preguntas que ni ella misma entendía?
Porque todos vivían entre oscuridad, entre el miedo y la desolación, porque nadie se atrevía a pedir un poco de luz, nadie se atrevía a soñar con algo distinto…todos, incluso aquellos que nadie pensó que se hundirían ahora estaban ahogándose de la desesperación, de la ignorancia, tal vez no del miedo porque los merodeadores nunca temieron a nada pero si de sus errores, aquellos chicos que fueron capaces de enfrentarse al mundo entero en su adolescencia ahora estaban tratando de luchar entre una batalla que no les correspondía, una batalla que hace años estaba en discusión, esa batalla más dolorosa e incierta de todas, la batalla de su corazón y su razón…
Lily Evans despertó esa mañana en los brazos del James Potter y sonrió con dulzura mientras suspiraba al verlo tan suyo
-James…- le susurró para despertarlo mientras le acariciaba la mejilla con ternura -…James, amor- dejo salir una risita al ver lo extraña que se sentía diciendo esa palabra a aquel hombre que tanto la había dañado
El muchacho se removió ligeramente al sentir el contacto de los labios de ella sobre su cuello, mientras ella insistía en su método para despertarlo
-James…- volvió a susurrar en su oído y él se removió entre las sabanas mientras bostezaba
-buenos días- susurró James con una gran sonrisa en el rostro al ver a quien tenía a su lado
-buenos días- sonrió Lily
Lily aún seguía envuelta en las sabanas de seda, recostada sobre la cama, acurrucada en los brazos de aquel merodeador, abrazada al cuerpo desnudo de él, observándolo y acariciándolo con total fascinación
-esto es real, ¿verdad?- suspiró ella mientras juntaba su nariz a la de él
-completamente real- sonrió él disfrutando de la tierna caricia que Lily le daba
Ella volvió a apoyar su cabeza en el pecho de James sin antes robarle un pequeño beso…las manos de él acariciaban la espalda de la pelirroja con suavidad, tocaba su piel, la recorría lentamente y le besaba la cabeza para luego proferir un largo suspiro
-parece tan…irreal, como si todo fuera un sueño- susurró Lily luego de un largo tiempo en silencio
-tan irreal que da miedo- dijo James cerrando los ojos y disfrutando el momento con ella
-como si nos encontráramos en una burbuja- siguió Lily recorriendo el pecho de James con su dedo -…una burbuja que tarde o temprano tendrá que reventar, y todo a nuestro alrededor…-
-no pienses en eso- la detuvo el chico
-James…- Lily se detuvo en su recorrido y miró los ojos del chico que ahora se encontraban abiertos observándola con atención -…tengo miedo-
-nada te sucederá mientras yo este a tu lado…-
-tengo miedo de perderte, de que ya no estés a mi lado- le interrumpió Lily mientras sus ojos comenzaban a aguarse
James la miró con preocupación como si todo de repente se le aclarase, estaba a su lado, Lily era suya, su mujer y él también tuvo miedo de perderla…porque ahora lo veía con mayor nitidez, porque ahora comprendía lo que era pelear por alguien, tener un sentido de lucha, saber que luchaba por ella, que moriría por ella, que desde ese momento James Potter no peleaba en un bando, no defendía ningún ideal, no lucharía por aquellos que no amaba
-voy a dar mi vida si es necesario pero no dejare que nos separen- dijo con claridad, con valentía la misma valentía que siempre lo caracterizo, esa valentía de un verdadero Gryffindor
-sólo quiero que seas sincero esta vez, no quiero mentiras, traiciones…no me lastimes, por favor- las palabras de Lily sonaron claramente en una suplica, su corazón gritaba exigiendo sinceridad
James limpió rápidamente una lágrima que recorrió la mejilla de ella, la miró esperando decir las palabras adecuadas pero ni él mismo sabía que decir, que esperar de él, no sabía como enfrentar esa nueva verdad, no sabía…él no sabía como no hacerla sufrir, no sabía como volver a entregar el corazón sin temor porque la vez que lo entrego a esa mujer fue devuelto en pedacitos
-lo único que puedo decirte Lily, lo único que tengo claro en este momento- susurró mirándola a los ojos -…es que estoy completamente enamorado de ti, que te amo desde el primer día que te vi, que te he amado durante todos estos años sin saberlo y seguiré amándote hasta el final de mis días…te amo-
Lily seguía llorando pero en una mezcla rara de pena y felicidad, de angustia y confortamiento, de alegría y tristeza, de miedo y esperanza…y James volvía a secar con sutileza las miles de lagrimas que recorrían el rostro de ella
-sabes cuanto tiempo espere para escucharte decir eso nuevamente- sollozó la pelirroja -…sabes las veces que soñé que esa simple palabra brotaba de tus labios-
-Lily…-
-te amo James…te robaste mi corazón sin saberlo hace muchos años atrás- James alzó una ceja ante aquella declaración -…te interpusiste en mi camino y aunque traté de sacarte ya era demasiado tarde…-
-no entiendo Lily, ¿Qué quieres decir?- preguntó el moreno con interrogación.
Lily ya había dejado las lágrimas atrás y estaba abriendo su corazón nuevamente, ella quería sinceridad y para ello era necesario devolverse en el tiempo y aclarar sus últimos años en Hogwarts…
-que…- Lily respiró hondo y suspiró para darse ánimos, se incorporó alejándose un poco de James mientras él también hacia lo mismo y se sentaba en la cama para mirarla de frente -…que si hubieses insistido una vez más, yo…yo te habría dado el si-
-no sé que intentas con esto Lily pero no es divertido, ¿por qué no dejas el pasado atrás?…-
-porque quiero ser sincera, quiero decirte la verdad, quiero que sepas que estoy enamorada de ti desde finales de nuestro sexto curso- soltó ella casi a los gritos al ver que James pensaba irse de la habitación.
James ya había abandonado la cama cuando ella le gritó aquella confesión, el moreno se detuvo unos segundos pero luego siguió poniéndose su ropa que estaba tirada por la habitación.
-James- exclamó Lily exigiendo una respuesta, algunas palabras…
-no sé por qué vienes con eso ahora- masculló él evidentemente molesto
-porque quiero que conversemos, que todo quede claro, que podamos empezar de nuevo- susurró ella
-nunca pensé…nunca me di cuenta- James hablaba con la cabeza gacha como buscando alguna respuesta en el suelo de su habitación
-fui muy orgullosa y no fui capaz de confesárselo a nadie, tú habías cambiado, yo había cambiado- Lily aún estaba en la cama mirándolo fijamente mientras él no era capaz de levantar la mirada -…pero creí que tú si lo habías notado, que ese ultimo mes…-
-¡Cielos Lily!- exclamó James mirando la ventana intentando controlar sus ganas de gritar -…pensé que para ti era solo un juego-
-si, ese fue mi error…aceptar el juego-
-no lo puedo creer, no, esto no es verdad- mascullaba James furioso mientras caminaba de un lado a otro tratando de buscar alguna explicación, tratando de entender, de ver que no era verdad lo que ella decía.
Lily se levantó de la cama procurando envolverse en las sabanas, lo miraba con preocupación.
-¿Por qué te molesta tanto?- preguntó ella
-¡Mierda Lily!…porque todo habría sido distinto si me lo habrías dicho, ¡todo seria distinto!- vociferó James
-James…lo siento- dijo Lily esperando a que él entendiera su silencio -…tenía tanto miedo a que me dijeras que era demasiado tarde- susurró esquivando por primera vez la mirada de aquel hombre, sintiéndose culpable por aquella separación, por haber abierto una herida cicatrizada…
Pero los brazos de James la envolvieron borrándole todo pensamiento, nublándola por completo, haciéndole sentir que ya no había manera de volver el tiempo atrás, que era hora de empezar a forjar una nueva historia…pero como evitar pensar en que las razones que lo separaban crecían, que ya no sólo eran sus amigos los que los dividían sino que el mundo entero estaba en contra de ese amor, que la realidad llegaría tarde o temprano a recordarles que ellos estaban viviendo un amor impuro
-…lo único que espero es poder recuperar el tiempo perdido- dijo James logrando sacarla de los pensamientos y Lily sintió la necesidad de permanecer abrazados por siempre, de apretarse a su cuerpo con fuerzas para evitar que los separaran.
-no te separes de mi nunca…nunca-…
o0...0o
Ella caminaba por la orilla del sendero, escudriñaba sus manos mientras algunos suspiros se perdían en la soledad de aquel lugar.
No habia gente, no habia vida alguna presente en ese largo caminar, sólo ella y su mirada perdida, sólo ella y su tembloroso caminar.
Las árboles formaban remolinos con el viento, las hojas caían, las ramas amenazaban azotándose en el aire, y ella seguía perdida en sus pensamientos, en sus miedos, en sus más temidos temores, en ese final que estaba por llegar, en ese final del camino que se hacía cada vez más inminente, el final…
El sol en lo alto se escondía entre las grises nubes de aquella inusual primavera, evitando ser testigo de aquella mirada triste, escapando de la realidad de esos tiempos, huyendo del dolor que se olía en el aire, que ahogaba los pulmones de todos aquellos presos del alma incapaces de luchar por lo que aman por la libertad de sus corazones, por un amanecer más limpio y puro, incapaces de vencer sus propios miedos y luchar, luchar y luchar…
"Lily apresura" escuchó el simple susurró que traía el viento y se sobresalto al descubrir que su corazón temía lo peor.
Lily Evans corrió por el sendero, corrió esperando no llegar tarde. Nunca había recorrido ese camino antes, pero sabía que era el correcto.
Él la necesitaba lo sentía, lo presentía. Debía llegar a tiempo, debía, debía…
El sonido del mar, el desafiante sonido de las olas azotando contra las rocas de la orilla, ese olor salino, ese frío que comenzaba a calarles hasta los huesos, ese temblor en el labio inferior y esas ganas de llorar…recorrió lo ultimo que quedaba del camino antes de encontrarse con el inmenso mar.
-Lily por fin llegas- la exclamación de su mejor amigo la despertó del transe, corrió hacia ellos.
Remus Lupin y Sirius Black caminaban hacía ella arrastrando lo que parecía ser.
-¡James!- bramó con desesperación
-tranquila- le susurró el moreno de gafas cuando sintió el cuerpo de ella aferrase al suyo -…sólo tengo algunos rasguños- intentó sonreír.
-¿Qué ocurrió?- preguntó Lily separándose de James para ver que tan lastimado estaba.
-no hay tiempo para explicaciones, debemos salir de aquí… ¿trajiste lo que te pedimos?- le interrumpió Sirius sujetando con más fuerza el cuerpo de su amigo.
-si, si…- balbuceó Lily buscando en su bolsillo con nerviosismo.
-bien- susurró Sirius al ver que la chica sacaba una extraña caja de cartón -…sólo se demorara un minuto-
-bien Lily, necesito que escuches con atención- habló Remus está vez quitando la caja y pasándosela a Sirius -…queremos que uses la capa de James para volver a la mansión, no te la quites por ningún motivo, esperaras a Margarita y ella te llevara al nuevo refugio de la orden…-
-pero…-
-no, escúchame, no queda tiempo- exclamó Remus mirando con nerviosismo -…nosotros no podremos regresar en un tiempo, nos mantendremos escondidos, y es más que seguro que todos los mortífagos nos estén buscando en este momento-
Lily miró con miedo a los ojos dorados de su amigo, sabía que él estaba preocupado, que algo muy malo había ocurrido para que ellos tuviesen que esconderse…y miró a James como deseaba abrazarlo, saber que estaría bien, besarlo.
-diez segundos- interrumpió Sirius quien ya tenía a James preparado.
-la mansión estará vigilada día y noche al igual que nuestras casas…debes esconderte con margarita y no salir hasta que valla por ustedes, no te preocupes de nosotros…sólo cuídate- sonrió Remus al tiempo que pescaba la caja de cartón.
-James…- susurró Lily mirando como el mal herido chico se sujetaba de sus amigos para mantenerse en pie.
-estaré bien- susurró él mirándola fijamente y con un suave silencio desapareció ante sus ojos.
Lily no pensó más, sacó la capa que traía en el bolsillo de la túnica y cubriéndose con ella desapareció.
La colina se le hizo eterna, debía refugiarse bajo el techo de la mansión Potter, y esperar paciente hasta que todo hubiese acabado, esperar respuesta, explicaciones.
-Lily, ¿estas ahí?- esa era Margarita que se asomaba por la puerta de la casa.
-¿Qué ocurrió?- saltó Lily con sus ojos llorosos.
La rubia la miró con preocupación y la abrazó con fuerza -…fueron hasta Azkaban para salvar a Peter, pero los mortífagos estaban allí, Sirius se escabullo pero James fue descubierto y atacado por…-
-¿por quien?... ¿Quién lo atacó?- exigió Lily separándose del abrazo de su amiga
-Snape…Snape lo descubrió y lo atacó- susurró Margarita -…la gran mayoría de los mortífagos estaban allí, esa noche atacarían a todos los encarcelados que se negaran a hablar…-
-¿quiere decir que Peter está…vivo?-
-si Lily…Peter está vivo- contestó margarita con tristeza -…pero no lograron rescatarlo-
-y…y que va a pasar ahora- exclamó la pelirroja perdiendo la paciencia, sintiéndose impotente por no poder hacer nada
-no lo sé, Remus no me dio más explicaciones, Sirius logró salvar a James por poco, dice que ningún otro mortífago los vio pero que están seguros que Snape hablara tarde o temprano- exclamaba Margarita con exaltación
-tengo que hablar con él...-
-¡estás loca!- la detuvo la rubia
-Severus no puede haber cambiado tanto, él era mi amigo...necesito hablar con él- forcejeó la pelirroja
-es una locura Lily, la mansión puede estar vigilada por cientos de mortífagos, no podemos salir aún- insistió Margarita arrastrándola con todas sus fuerzas hasta el comedor donde una gran chimenea las esperaba.
-¿qué ocurre?- preguntó Lily observando las grandes llamas que sobresalían en la oscuridad de aquel cuarto.
-polvos flu- dijo Margarita como gran explicación -...en algunos minutos conectaran la chimenea al cuartel y no podemos demorar...corremos peligro-
-pero...-
-esa es la señal, ¡vamos Lily!- el fuego se apago de pronto, Margarita saco un puñado de polvos flu de su bolsillo y se los dio a Lily -...numero seis quinta avenida, repítelo-
-numero seis quinta avenida- repitió Lily mirando sus manos y la chimenea simultáneamente
-¡Ve!-
o0...0o
-¡Crees que soy idiota Potter!- el bramido de Sirius Black hizo estremecer aquella casucha donde estaban escondidos.
-no...-
-¿entonces?...se que te traes algo con la sangre sucia, me di cuenta de sus miraditas y ¡por dios! que fue eso de la despedida- siguió gritando Sirius mientras James le miraba desde una cama aún con su cuerpo adolorido por el ataque en Azkaban.
-no quieres oírlo Sirius...- susurró James sentado en el borde de la cama mientras jugaba con sus pies de forma nerviosa. Sirius simplemente espero a que su amigo le mirara para dedicarle una mirada gélida de esas que le decía todo, y un hablo ahora se leía perfectamente -...somos, somos amantes, novios, enamorados, como quieras llamarle-
-ahora entiendo porque cada vez te ablandabas más, ¡eres un maldito marica!- el grito de Sirius Black hizo eco en aquella habitación, enfrentando a su mejor amigo.
-lo siento, pero no puedo luchar- susurró James en aquella silenciosa y tormentosa instancia.
-¿Qué mierda?- volvió a gritar el moreno intentando contener su arranque de furia -...es una maldita sangre sucia, una mugre de persona, es tan insignificante...-
-¡llevo años luchando contra esto!- le interrumpió su amigo alzando la voz -...es mucho más doloso que cualquier maldición, la siento tan dentro mío que me envenena- volvió a susurrar casi en suplicas -...ella esta colada en mi y no la puedo arrancar por más que quiera, por más que intento- alzó la voz mientras algunas lagrimas se agolpaban en sus ojos -...y entre más insisto en querer borrarla, entre más intento alejarla, entre más y más quiero arrancarla de mi más siento que la amo...la amo y estoy cansado de luchar en contra de eso-
Sirius Black se quedo de piedra mirando como su amigo se ablandaba ante él, como su pilar lloraba por algo en lo que él no creía, algo que él no aceptaba... "El Amor"
-desde cuando que cambiaste así- sisea con rencor, como una serpiente, como un digno hijo y heredero Black.
-yo no he cambiado, sigo siendo yo...James Potter, y si te refieres a desde cuando que estoy enamorado de ella, te informo querido amigo que nunca he dejado de amarla…-
-¡Por favor!, no seas tan cursi…pura mierda, esa sangre sucia no puede ser la causante, no puedes permitir que destruya nuestra amistad-
-¡No puedes estar tan cegado!- gritó James con frustración -¿por qué te cuesta tanto aceptarlo? ¿por qué no dejas que por primera vez yo pueda elegir que camino seguir? ¿por qué no abres los ojos de una vez y te das cuenta que te he seguido durante todos estos años, que te he apoyado durante todos estos años, que no te he dejado caer, que sobrepuse mi felicidad, mi dignidad por tu bienestar?, Maldición Black ¿cuándo vas a reaccionar?-
-tú eres un cobarde...-
-ya no tiene sentido...no tiene sentido seguir junto a Voldemort, y nunca lo tuvo- Sirius por primera vez corrió la mirada -...tú sabes que no tiene sentido, no tiene sentido para ti ni para mi-
-si eso es lo que piensas vete con tu sangre sucia- masculló Sirius dolido.
-siempre serás mi mejor amigo Pad, pero está vez elegiré mi propio camino y espero, en verdad, que tú elijas el mismo- le dijo James con total sinceridad, con miedo y con alguna esperanza de que su amigo, su hermano del alma volviera a ser el mismo
Pero la sorpresiva carcajada del moreno que se encontraba ante él le borro toda esperanza, le hizo temer lo peor, le hizo dudar de lo que estaba por hacer.
-¿qué es tan gracioso?- preguntó James con nerviosismo viendo de pronto la fría mirada de su mejor amigo
-tú...has caído como todos los idiotas en las garras de una mujer- sonrió Sirius -...ni siquiera el buen gusto que creí que tenías pudo contra la estupidez del amor-
-no tienes moral para hablar de eso...-
-eres un idiota Potter…puedes tener a todas las mujeres del mundo, y no, tú vas por esa que no te mira, por esa que te grita, por esa que te odia…puedes tener a cualquier mujer pura, a cualquiera y no, tú vas por la misma sangre sucia- dijo el moreno masticando las palabras -...cuando te des cuenta que Evans nuevamente te rechazara puedes hablar conmigo, no soy rencoroso- se rió
James miró a su amigo con tristeza mientras este se reía a grandes carcajadas
-de verdad no me explico cómo puedes seguir humillándote, rebajándote...entiendo que cuando íbamos en Hogwarts te llamara la atención cogerte a la prefecta pero ahora James, por favor es...es tan insignificante-
-no lo entiendes ¿verdad?- susurró el chico -...yo la amo y créeme que quise olvidarla, quise quitármela de la cabeza, quise creer que ella no era digna de mi, pero la amo y la sigo amando cada día más-
-perfecto, nos vemos entonces, cuando ella se ría de ti volvemos a conversar- se despidió Sirius encaminándose a la puerta de la habitación.
-tú la seguiste a ella- susurró James para que Sirius lo escuchara -...la seguiste sin importar tu dignidad, sin importar nada ¿eso no es amor?-
-no te atrevas- masculló Sirius sin voltear.
-Jeannette Holt era una zorra pero tú te fuiste tras ella...Lily puede ser una impura pero eso no me detendrá...- se escucho antes de un gran portazo por parte de Sirius.
James se dejo caer nuevamente en la cama, con sus heridas ardiéndole intensamente, con un dolor dentro suyo que no lograría sacar tan fácilmente y la estupidez que cometió para que Sirius de percatara del romance que tenía con Lily.
-idiota- se dijo pensando que si hubiese sido más cuidadoso ahora no tendría que elegir entre ella y su mejor amigo.
o0...0o
Los cristales de la ventana le resguardaban, le cuidaban, le encerraban en esa pequeña habitación...los grandes ventanales tapados con madera, con hechizos imposibles de traspasar y ella ambientada en un silencio mortificante.
Seis días, seis días sin saber de él, seis días sin escuchar noticias buenas, Voldemort seguía avanzando, Voldemort seguía matando, Voldemort se hacía cada vez más poderoso y ella no podía hacer nada, encerrada entre cuatro paredes, temiendo lo peor, esperando noticias, sintiendo que su vida estaba en las manos de un solo hombre, de aquel que había sido su primer amigo, aquel que la guío, le enseño, la apoyo, aquel que le había jurado protegerla contra quien sea...ese hombre llamado Severus Snape
Lily estaba sentada en el suelo cerca de la única ventana que alumbraba aquella habitación, sus manos abrazaban sus rodillas y su cabeza apoyada en los sucios cristales intentando a través de las sombras reconocerlo...esperando aunque fuera una nota
-¡Lily!- el grito de su mejor amiga le sobresalto pero al descubrir que una enorme sonrisa alumbraba la cara de la rubia se levantó con el corazón desbordado.
-¿qué ocurre?- logró preguntar
-volvieron...volvieron- sonrió Margarita -...Remus está aquí, viene por nosotras, Snape no habló...- pero Margarita no pudo seguir hablando Lily salía corriendo por la puerta en busca de su amigo.
-Remus- llamó cuando llego a la pequeña estancia de esa casa y lo vio de pie junto a Dumbledore
-Lily- sonrió él abrazándola con fuerzas -...estamos bien, por lo visto Snape no hablo pero debemos tener cuidado...-
-llévame de aquí Remus por favor- susurró ella aún en los brazos de su amigo
-señorita Evans- habló Dumbledore con dulzura -...nos hará pensar que la hemos tratado mal aquí-
-disculpe profesor, es sólo que deseo llegar a mi casa- se disculpó Lily limpiándose algunas lagrimas que habían brotado de sus ojos.
-bien profesor luego le contare más detalles, ahora debo volver- habló Remus dándole la mano al anciano para despedirse
-hasta pronto Joven Lupin- se despidió Dumbledore abandonando la estancia.
-¿qué ocurrió?- preguntó Lily cuando estaban solos.
-no es momento de preguntas...-
-respóndeme Remus, tengo derecho a saber porque estuve estos días encerrada sin saber de ustedes- le interrumpió Lily exigiendo respuestas.
Remus suspiró con pesadez -...sabrás que Peter está vivo e intentamos rescatarlo- Lily asintió -...bien, el plan fracaso y ahora no hay forma de acercarnos a ese lugar-
-pero...pero qué paso con ustedes- preguntó ella sobresaltada
-Sirius debía ir por Peter pero cuando nos percatamos que atacarían a Azkaban esa noche fue demasiado tarde...James tuvo que entrar por Sirius y lo pillaron, lo atacaron pero por suerte Sirius pudo pasar desapercibido y sacarlo de allí- relató Remus
-estamos listas- interrumpió Margarita con dos bolsos que pertenecían a ambas.
-debemos apresurarnos- observó Remus caminando hasta la puerta -...desapareceremos donde ustedes saben y caminaremos hasta la casa- informó tomando ambos bolsos y abriendo la puerta esperó a que sus dos amigas desaparecieran en el limite de aparición para él desaparecer.
Lily sentía que el camino era eterno, necesitaba verlo, escucharlo, saber que estaba bien, lo extrañaba, lo extrañaba como esos primeros años sin él, lo extrañaba como si hubiesen pasados meses sin verlo, lo extrañaba y lo necesitaba pero el tiempo estaba contra ella, los minutos pasaban y pasaban y ella caminaba y caminaba, su estomago era un revoltijo de emociones, su corazón aún se mantenía oprimido, no tenía miedo por ella, tenía miedo del destino, de perderlo. durante esos días se había dado cuenta de lo extraño que se sentía estar extrañándolo de ese modo, sin odio, sin rencor, extrañándolo simplemente porque lo amaba, porque extrañaba sus besos, sus caricias, sus palabras, su calor, su compañía, extrañaba verlo, sentirlo, oírlo, extrañaba...
Las grandes puertas de la mansión se abrieron para dejar oír gritos y ella se agarró el pecho con la mano, se detuvo en el umbral y escuchó mientras Remus con la evidente muestra de estar enojado corrió hasta la habitación de donde venían los gritos y los hizo callar.
"es la única forma" "debemos ir con Voldemort y entregárselo" "no es una buena idea James" "desde cuando que le tienes miedo, Peter nos necesita y esa es la única salida, debemos sacarlo de allí con vida" "podemos ir por él nuevamente" "y arriesgarnos a ser descubiertos, por dios Sirius, Snape no habóo porque sabe que ahora tiene ventajas sobre nosotros" "James es muy arriesgado..." "cállense par de estúpidos, te dije que ese tema estaba terminado James"
Margarita había corrido tras Remus al entender el significado de tanto grito, las puertas del comedor se abrieron Remus salió furioso con Margarita de un brazo.
-tengo derecho a saber la verdad Remus, quiero ayudar, déjame participar...Peter también fue mi amigo- gritaba Margarita mientras Remus la sacaba de un brazo
-manténganse alejadas, no lo volveré a repetir- amenazó Remus volviendo a entrar por las puertas del comedor y tras silenciar el cuarto dejo a ambas chicas muy preocupadas.
-eres un maldito bastardo cuando te lo propones Remus- gritó Margarita bastante enojada para luego dejar oír el eco de los fuertes pasos hacía el segundo piso.
Lily se mantuvo en el mismo lugar observando con preocupación, intentando escuchar alguna otra cosa, pero ni la puerta se abría ni ella oía así que subió las escaleras hacía el segundo piso lentamente.
Pensaba y pensaba que quiso decir James con entregar a Peter a Voldemort, era aquel moreno capaz de aquello. Suspiró con tristeza, claro que era capaz, si había matado a mucha gente, había torturado a unos hasta morir e incluso a ella misma había intentado matarla hace años atrás.
Abrió la puerta de la habitación por inercia aún pensando en lo que era capaz James, se sentó en el borde de la cama y se quedó allí observando la nada mientras el sonido del silencio retumbaba en sus oídos.
James entró a los minutos después a la habitación y la encontró recostada en la cama durmiendo, se acercó a ella y la arropó con cuidado para no despertarla, la beso con ternura en los labios y se quedó a su lado observándola.
-te extrañe- le susurró acariciando su larga cabellera pelirroja...
o0...0o
Abrió los ojos lentamente, se removió entre las sabanas, se abrazó a si misma al sentir el frío calarle los huesos.
Esa mañana era más helada que cualquier otra, y aunque eso fuera algo normal para algunos ella presintió que algo andaba mal.
Observó a su alrededor, lo buscó con la mirada pero no estaba, se volteó hacia un costado y sonrió al descubrir su olor impregnado en la almohada, en las sabanas, en cada rincón de la habitación.
-JAMES ES UNA LOCURA- se levantó como un resorte, el claro grito de Remus hizo eco en aquella mansión, hizo eco en su cabeza, hizo eco en su corazón
Bajó las escaleras lo más rápido que pudo pero sólo para escuchar el portazo de la puerta de entrada.
-JAMES- gritó Lily con desesperación corriendo hasta la puerta pero los fuertes brazos de Remus la sujetaron
-no Lily- decía Remus intentando detener los forcejeos de la pelirroja -...ya se ha ido-
-JAMES- volvió a gritar Lily golpeando a su amigo, pateando, mordiendo, chillando
-no podemos detenerlo- insistía Remus sujetándola con más fuerza mientras Lily seguía forcejeando.
-Suéltame- comenzó a sollozar -...suéltame Remus, suéltame-
-ya no podemos hacer nada, él tomo la decisión ahora sólo hay que esperar- habló Remus con calma mientras sentía como Lily de apoco se iba aferrando a sus brazos y sollozaba en silencio.
-pero...pero él le puede matar- sollozó la pelirroja en los brazos de su amigo
-es un riesgo que quiso correr, pero no te pongas triste, hay que pensar que todo va a salir bien, que pronto James y Peter entraran por esa puerta- con esas palabras Lily se fue tranquilizando, Remus la guió hasta el comedor.
Las llamas de la chimenea flameaban, el reloj avanzaba a una velocidad alarmante y la puerta de entrada se mantenía cerrada.
-han sabido algo- la repentina entrada de Margarita los sobresaltó
-nada aún...Sirius salió hace un rato para intentar averiguar algo- contestó Remus con una tranquilidad increíble.
Lily que estaba acurrucada en el sillón volvió a sollozar mientras veía la chimenea con atención.
-ya me canse- saltó Margarita algo enojada -...iré a averiguar que ocurre- pero Remus había alzado la varita con velocidad e impidiéndole avanzar la arrastró hasta el sillón.
-te quedas aquí y esperas como toda persona paciente- masculló Remus perdiendo la paciencia con su amiga.
-pero...pero- intentó oponerse Margarita pero Remus la silencio con otro movimiento de varita.
-bien...así esta mejor- sonrió Remus volviendo a sentarse con tranquilidad y esperar...
o0...0o
-¿y por qué crees que debo dejarlo libre?- la fría voz del mago retumbo en la fría cárcel mientras de fondo el ruido de las olas amenazaban con destruir todo.
-mi señor...Pettigrew posee información muy valiosa- dijo James observando con tranquilidad como la mayoría de los prisioneros habían desaparecido.
-¿qué clase de información?- volvió a preguntar Voldemort mientras con una seña indicaba a un mortífago que trajera a Peter Pettigrew.
-considere mi señor que Pettigrew fue un miembro de la orden...-
-eso ya lo sé- gritó Voldemort interrumpiendo a James -¿pero de que me sirve un miembro de la orden sino es para torturarlo?-
-de espía, mi señor...Pettigrew puede ser un espía, Dumbledore confía en él, sabe que fue capaz de dar su vida para protegerlos...- insistió James un tanto nervioso al ver que Voldemort sacaba su varita y jugaba con ella.
El mago pareció meditarlo -...sé que ustedes fueron amigos, Potter, no te atrevas a jugar con el señor tenebroso porque morirás antes de pedir piedad-
-mi señor, sólo pienso que Pettigrew puede ser un gran espía, nos puede introducir a la orden, al corazón de la orden, podemos llegar a Dumbledore mucho más fácil y matarlo ante sus propias narices- señaló James con la mayor tranquilidad que halló en esos momentos al ver que su amigo era traído o arrastrado por un par de mortífagos.
-bien...- volvió a meditar Voldemort -...puede que tengas razón-
-mi señor aquí traemos al prisionero- señaló uno de los mortífagos mientras tiraba a Peter al suelo.
-levántate Pettigrew- dijo el mago alzando el cuerpo del pequeño Peter en el aire -...esta es tu ultima oportunidad...hablaras ahora o te matare aquí mismo delante las narices de tu antiguo amigo-
Fue en ese momento que James rezó para que Peter pudiese comprender que era el momento de hablar, que él no podría hacer nada más. El chico lo miró asustado, claro que lo recordaba, claro que lo reconoció a penas lo vio, era James Potter su antiguo amigo.
-yo...yo- balbuceó el pobre chico intentando no perder fuerzas -...no hablare- moriría con valor, él fue un Gryffindor, y moriría defendiendo a sus amigos, estaba seguro de eso.
-jajá jajá...- se había largado a reír Voldemort -...creo que tu antiguo amigo no esta dispuesto a participar-
-mi señor, si pudiese hablar con él un momento- pidió James mirando como Peter volvía a caer al suelo como un pequeño bulto.
-este es momento de hablar Potter o tu amigo mirara aquí y ahora- gruñó Voldemort perdiendo la paciencia.
-él no será capaz- siseó un hombre que venía entrando en ese momento.
-Severus que sorpresa, alguna información importante- Voldemort volteó para recibir a su mas fiel seguidor junto a Bellatrix Black que venía a su lado.
-Pettigrew nunca hablara, porque no tiene nada que decir, él nunca supo la información que necesitábamos- habló Severus mirando fijamente al chico tirado en el suelo evitando la penetrante mirada de James.
-¡Mientes!- gritó Peter intentando levantarse -...Dumbledore es capaz de dejar su vida en mis manos-
-por favor, Dumbledore no confía en nadie y menos va a confiar en un ser tan insignificante como tú- volvió a mascullar Severus con decisión.
-¡no es verdad!- gritó Peter nuevamente desesperándose -...yo puedo hacer que él me diga cualquier secreto-
-y de que te sirve guardarle secretos si aún estas aquí encerrado por su culpa...-
James miró sorprendido a Snape, esas no eran palabras que le diría Quejicus a Peter, porque Snape nunca intentaría alinear a Peter a las filas de Voldemort, Snape nunca permitiría que una persona tan insignificante como Peter fuese un espía mejor que él...
-ves, Dumbledore no vendrá por ti nunca, ¿de que te sirve serle fiel entonces?-
Y fue ahí que James descubrió la extraña presencia de Bellatrix Black junto a Snape, sin pronunciar palabra, permitiendo que Snape dijese tanta barbaridad, fue ahí que James descubrió como aquella chica mantenía su mano en el bolsillo de su túnica, fue ahí que vio como Snape estaba siendo manejado por la varita de Bellatrix Black lo que era aún más extraño...
-yo puedo brindarte toda la seguridad que quieras Pettigrew, únete a mi y tendrás todo el poder que quieras, se mi espía y recibirás grandes recompensas- había hablado Voldemort sin percatarse de que su más fiel servidor estaba siendo manejado por un maleficio.
El pequeño Peter miró a Voldemort con sorpresa, luego a Snape con rencor y luego a James con suplica...James vio que él no quería hacerlo que su amigo aún así quería seguir siendo fiel a Dumbledore, pero él no permitiría que Peter fuese asesinado a sangre fría por Voldemort.
-hazlo- le dijo en un susurro apenas audible.
-acepto- dijo Peter sin dejar de mirar a James -...acepto- volvió a repetir esta vez mirando a Voldemort con la cabeza en alto.
Continuara...
by: Mainy
¿Si James y Sirius son mortífagos por qué Peter no puede ser leal?...sorpresas trae el fic, y muchas más irán apareciendo… gracias por sus review
