Queridos lectores y lectoras :) Aquí está el siguiente capítulo, perdón por tardar un poco... Pero estoy trabajando en otra historia de Las Tortuga Ninja que subiré a su página, si la termino (ya sé que no es apropiado decirlo por aquí, pero si a alguien les gustan las tortugas ninja como a mi, espero que la lean).

Bueno, bueno, no quitemos protagonismo a mi querido grupo, aquí está el capítulo.


Capítulo 9: Actitudes inesperadas

Russel: ¿No te acuerdas de cuando se nos coló ese gato blanco en casa?

2D: ¿El que no se despegaba de ti?

Russel: Exacto. No se despegaba de mí porque le daba comida.

2D: ¿Y eso que tiene que ver?

Russel: En cuanto dejé de darle comida se fue.

2D: No lo entiendo.

Russel: Es lo mismo que pasa con Noodle, ella cree creé que te ama desde que le "salvaste la vida", pero solo está enamorada de esa idea… Noodle es el gato, tú eres yo y la comida es la idea de que le salvaras la vida…

2D: No… ¡No! ¡Mientes!

Russel: 2D, tienes que aceptarlo, si no hubieras hecho eso, las cosas estarían como siempre, por eso a veces estáis "cariñosos" y otras veces no. El amor falso no está siempre bien.

2D: No puede ser…

El peliazul estaba pálido, se le había caído el mundo encima, porque muy en el fondo sabía que Russel tenía razón.

2D: ¡Esto no puede estar sucediendo!

2D se levantó del sofá y se dirigió hacia la puerta, estaba lleno de lágrimas y en ese momento entró Murdoc con Max y Musy, el cantante empujó al satánico.

Murdoc: ¿¡Pero qué estás haciendo Face-ache?!

2D: ¡Apártate de mi camino!

El cantante se fue alejando.

Murdoc: ¿¡Quieres ganarte una paliza?!

2D: ¡Vete al infierno!

Y ahí, el peliazul salió corriendo dejando caer sus lágrimas.

Murdoc: ¿Qué cojones le pasa a ese? ¿Cómo se atreve a contestarme así?

Russel: Ya te contaré… Y, ¿ese chico?

El bajista suspiró.

Murdoc: Él es… Mi hijo…

El moreno quedó boquiabierto, no sabía que decir.

Russel: ¿¡QUÉ?! ¿TÚ, TÚ HIJO?

Murdoc: Relájate gordo, no es para tanto.

Russel: ¿¡Que no es para tanto?! ¡Cómo que no es para tanto! Ay Dios… ¿Cómo nos puede estar pasando ahora esto?

Max: Hey, tranquilo gordo, no os voy a dar problemas.

Russel: Desde luego, es tu hijo…

Murdoc: Jajajaja, genial.

Russel: ¿Y dónde crees que dormirá?

Murdoc: ¡Hay miles de habitaciones! Ya encontrará una.

La japonesa volvió a bajar.

Noodle: Russel, 2D, ¿ya acabaron de hab…? ¿Quién es este?

Russel: El hijo de Murdoc…

Noodle: ¿CÓMO QUE EL HIJO DE MURDOC? ¿Tienes un hijo?

Murdoc: Ya ves…

Max: Hola, soy Max, ¿Y tu quién eres, preciosa?

El chico se acercó a Noodle intentando seducirla pero en seguida Murdoc le dio una colleja.

Murdoc: Cuidado con Noodle, chico.

Noodle: Eso, cuidado conmigo Max.

Max: Está bien, está bien. Yo me voy a buscar un cuarto.

La chica se quedo mirando extrañada al chico que subía las escaleras en busca de un cuarto.

Noodle: Otro chico más, ¿no podías tener una hija?

Russel: Sabiendo cómo es Murdoc, ¿crees que te hubieras llevado bien con su hija?

Noodle: Tienes razón.

Murdoc: ¡Eh! La forma de ser de mi hi… De ese chico, es genial.

El morenito y la japonesa hicieron un círculo con los ojos.

Noodle y Russel: Claaaaro…

Murdoc: Bien, me voy a mi Winnebago, no me molestéis.

Noodle: Sí Murdoc, lo que tú digas…

El verde se retiró y quedaron solos Russel y Noodle.

Noodle: ¿Dónde está 2D?

Russel: Ah, ¿tú novio? Se ha ido a dar una vuelta.

Noodle: ¿Mi no…?

Russel: Tranquila pequeña, lo sé todo, aunque no me esperaba esto de ti…

Noodle: Russel-san, yo…

Russel: Enamorarte de una idea, estar con un chico que tiene bastantes más años que tú… Bueno, es tu vida, yo ya no me tengo que meter, pero creo que tienes que ir a hablar con 2D.

Noodle: Pero qué… Voy a hablar con 2D.

La japonesa se fue a la calle dejando a un Russel desilusionado en el sofá del salón.

La chica corría por las calles intentando que no la viera ningún fan loco que se le echara encima. Noodle conocía bastante bien a 2D y tenía una ligera idea de donde estaba. Cada vez que el peliazul se iba a pensar o a estar solo, tenía sus lugares especiales y, uno que estuviera cerca de los Kong Studios era el bosque de la Laguna Azul. La chica siguió corriendo hasta llegar a aquella laguna y, allí estaba, su novio sentado de rodillas mirando al lago. No había que ser un genio para saber que estaba llorando y la chica no dudó en acercarse por atrás.

El chico miraba triste y lleno de lágrimas su reflejo en el agua mientras pensaba en la dura charla que había tenido con Russel.

2D: Todo falso… ¿Cómo he podido caer en una cosa así? Se ve que no tengo suerte con las chicas, primero con Paula y ahora esto… ¿Acaso soy yo? En verdad, mírame, un chico de pocamonta sin ojos, sin dientes y, este pelo alborotado y azul… No soy más que un bicho raro…

El chico pegó enfurecido su reflejo en el agua haciendo que estas se removieran.

2D: Pero Noodle, yo pensé que eras diferente, ¿por qué me hiciste esto?

Cuando las aguas se calmaron se vio, detrás de él, otro reflejo, el de Noodle.

Noodle: ¿Hacerte el qué?

El chico se giró y miró a Noodle de arriba abajo pero se volteó de nuevo mirando al reflejo.

2D: Oh… Nada, ya da igual… Todo es falso…

Noodle: ¿El qué es falso?

2D: Todo lo… Nuestro.

Noodle: ¿A qué te refieres con que es falso?

2D: Oh venga, ya lo sabes… Russel tenía razón… Si no te hubiera "salvado la vida", nada de esto hubiera pasado, ¿o me equivoco?

Noodle: 2D, yo…

2D: Lo sabía, todo es mentira.

Noodle: ¡2D! ¡No digas esas cosas ni en broma! Si, es verdad que cuando me salvaste la vida empezó todo, pero eso no significa que no te quiera, que nuestro amor sea falso… ¡Porque es mentira! Yo te quiero, eres a la persona que más quiero en este mundo, y si no lo quieres creer no lo creas, pero esto es así.

El peliazul se giró sorprendido.

2D: ¿Lo dices de verdad?

Noodle: Total y absolutamente.

El chico se levantó, aun con lágrima en los ojos que habían cambiado de ser de tristeza a felicidad, y abrazó con todas sus fuerzas a la chica. Esta le correspondió con un beso.

2D: Oh Noodle… Pensé que iba a morir… Pensé que no podría seguir adelante sin ti… Pensé que…

Noodle: Déjalo 2D, ahora por fin volvemos a estar bien y nada va a cambiar eso.

2D: Sí…

Los dos se quedaron en ese bosque durante unas horas, pero después volvieron a los Kong Studios. Russel se había ido a limpiar a su cerdo mascota pero cuando los vio agarrados de la mano, supo que había hecho las paces, algo que no le parecía muy bueno ya que volverían a lastimarse entre ellos sabiendo que su teoría era correcta.

Noodle: Hola Russel-san.

Russel: Veo que ya han hecho las paces.

2D: Sí, ya está todo bien.

Noodle: Si no os importa, me subo a mi cuarto, ya es tarde y me quiero poner el pijama.

Russel: Está bien, en una hora tendré la cena lista.

2D: Adiós amor.

El peliazul besó a la japonesa en los labios y esta se subió, mientras el gordo le miraba un poco preocupado.

2D: Te dije que no tenías razón.

Russel: Quizás me equivoqué.

2D: Quizás no, te equivocaste.

Russel: Lo que tú digas, ahora déjame, tengo que terminar de limpiar a mi mascota y luego subir a hacer la cena.

2D: Vale, vale.

El peliazul se fue yendo pero antes de salir del cuarto Russel le llamó.

Russel: Y… 2D.

2D: ¿Sí?

Russel: No te confíes.

2D: Em… Vale…

El cantante no tenía ni idea de a que se refreía con eso el batería. Subió feliz a su cuarto y en el pasillo se encontró con Max.

2D: Eh… ¿Tú quien eres?

Max: Hey Face-Ache, aquí las preguntas las hago yo y no le voy a dar mi identidad a un tío tan rarito como tú.

2D: ¿Pero qué…? ¿No serás Murdoc que ha vuelto a ser joven? O algo por el estilo.

Max: Jajajaja, eres estúpido, ¿yo? ¿Murdoc? Ya le gustaría a ese ser tan guapo como yo.

2D: Entonces… ¿Quién…?

Max: Yo soy Max, y Murdoc es… Mi padre.

2D: ¿QUÉ? Murdoc… ¿Padre?

Max: ¿Por qué todos reaccionáis así? No es tan raro que fuera padre, según lo que me han contado de cómo vive con las mujeres… Es muy normal que tuviera por lo menos un hijo.

2D: Bueno… Tienes razón, pero lo raro es… ¡Que estés aquí! Conociéndole, era de suponer que no quiere saber nada de si tenía hijos o no.

Max: Mira, a mi me importa una mierda como sea Murdoc, yo solo quería largarme de ese orfanato donde vivía y… ¡Lo he conseguido! Ahora viviré como quiera.

2D: Teniendo a Murdoc de padre, seguro que sí.

Max: Por cierto, ¿y tú quien eres?

2D: Ah, yo soy Stuart, pero llámame 2D.

Max: Te llamaré Face-Ache.

2D: Oh no, no, no, lo siento, pero el único que me llama así es Murdoc.

Max: ¿Y ves qué eso me importe? Pues bueno… Te llamaré peliazul, ¿le gusta al señorito?

2D: Como digas pelinegro jajaja.

El chico no dudó y le pegó una patada en el tobillo haciendo que 2D se callera y se lo agarrara con dolor.

Max: Ten cuidado conmigo, puede que sea pequeño, pero nadie me toca las narices.

2D: Vale, vale…

El chico más joven se fue mientras que 2D se levantaba del suelo dolorido para ir a su habitación. Allí se puso una venda en el tobillo y al poco tiempo oyó que Russel los llamaba para cenar. Todos se fueron a la cocina y se sentaron, hoy tenían de cenar sopa y filetes.

Murdoc: ¿No podrías haber hecho algo más contundente?

Max: Sí, como pizza o algo así.

Noodle: Chicos, estar agradecidos de que nos ha hecho la cena.

Murdoc: Y de que…

Max: ¡Y de que no se la haya comido él antes! Jajajaja.

Murdoc: Hey, eso lo iba a decir yo.

Max: A ver si tienes más suerte la próxima vez, viejo jajaja.

Noodle: Me va a costar acostumbrarme a tener dos Niccals en casa.

Russel: Y a mí…

2D: ¡Está todo muy rico!

Russel: Gracias D.

2D: Noodle, ¿me pasas la sal, princesa?

La chica cogió el botecito de sal y se lo pasó al peliazul, sin despegar la mirada de su plato.

Noodle: Toma.

2D: Em… Gracias.

Russel no podía evitar mirar a esos dos, 2D estaba confundido por la contestación de Noodle y esta estaba perdida en sus pensamientos mirando al plato. Mientras tanto, los otros dos Niccals, engullían la comida lo más rápido posible para terminar los primeros.

Murdoc: ¡Termi…!

Max: ¡Terminé!

Murdoc: ¡Eh!

Max: Eres lento… Viejo.

Murdoc: Bueno, me voy a mi Winnebago, tengo cosas pendientes.

Max: Como… ¿Tocarte? O… ¿Llamar a una pu…? ¿A una chica de compañía?

El satánico se enfureció, probablemente iba a hacer algo de eso pero no le gustaba que se lo pusieran en cara y, mucho menos su hijo. Se levantó y le dio una fuerte colleja a Max.

Max: Pero bueno, ¿y eso a qué viene?

Murdoc: Cuando seas mayor te lo explicaré.

Max: ¡Eres un vie…!

No pudo continuar ya que su padre le dio otra colleja.

Murdoc: Me voy a mi Winnebago.

El satánico se retiró y su hijo se levantó de la mesa para irse también.

Max: Yo me voy a mi cuarto, adiós.

2D, Noodle y Russel: Adiós.

El chico se fue y quedaron en la cocina los otros tres. El peliazul observó a Noodle y vio que se le había acabado el agua.

2D: Noodle, ¿quieres más agua?

La japonesa miró su vaso vací y volvió a clavar su mirada en el plato.

Noodle: No, no quiero.

El peliazul ya no podía más, tenía que estallar.

2D: Basta ya…

Los otros dos lo miraron extrañados.

Noodle: ¿Qué?

2D: ¡Basta ya! ¿Por qué te comportas así? Yo… ¡Yo intento ser amable contigo y tú estás muy borde! ¡Acabamos de hacer las paces y ya estás igual!

El chico se levantó de la silla cabreado.

Noodle: 2D yo…

2D: ¡Yo nada! ¡Russel tenía razón!

El peliazul señala al moreno que lo mira sorprendido y Noodle lo mira igual a Russel. Esta también se levanta cabreada.

Noodle: Oye, ¡no me grites!

2D: ¡Todo esto es falso! Da igual lo que digas, nuestro amor… ¡Nuestro amor nunca será real! Yo intento que siga hacia delante, pero tú… ¡Tú solo haces que cambiar de actitud! ¡Estoy harto!

Noodle: ¡Eso es mentira! ¡Yo intento que esto siga adelante! Pero contigo es imposible, piensas que siempre tenemos que estar "cariñosos", pero el amor no es así Stuart… ¡No es así!

2D: ¡Estoy harto! ¡Yo solo quiero que te comportes igual dos días seguidos! ¿¡Es mucho pedir?!

Noodle: ¡Un buen novio entendería lo que es un amor verdadero!

2D: ¡Una buena novia se comportaría bien!

Noodle: Pues… ¡Supongo que ya no somos buenos novios!

2D: No, supongo que no… ¡Hemos terminado!

El cantante se fue muy enfadado a su cuarto intentando que no cayera ninguna lágrima de sus ojos. Mientras, la guitarrista se quedó allí, paralizada por lo que acababa de pasar y no pudo hacer otra cosa que mirar hacia el suelo. Su flequillo tapaba sus ojos pero se vieron caer lágrimas.

Russel: Noods, yo…

Noodle: No, Russel-san, da igual… Supongo que… Esto es lo mejor…

La chica salió corriendo a su cuarto mientras dejaba un rastro de lágrimas.

Russel: Sabía que esto iba a pasar…