Desperté al mismo tiempo que la melodía ceso. Fue como si hubiera salido de un trance introducido por aquella delicada melodía.

La tranquilidad que había sentido durante aquel sueño también se esfumo de repente. Fue como si la realidad me hubiera dado un golpe de bienvenida, es por eso que no me gusta alejarme de ella.

Aun aturdida, me levante del viejo columpio y emprendí mi caminata hacia el instituto.


El nuevo llego con la misma inpuntualidad que la vez anterior, la diferencia fue que cuando llego, el profesor se hacía lucir por su ausencia.

Desde la entrada observo la silla vacía del docente, se que maldijo para sus adentros porque sus gestos lo delataron.

Después me miro a mi con una mirada tan indescifrable como mi desinterés por saber la razón, y por ultimo miro al resto del grupo. No tardo mucho en que las "sociales" del grupo se le acercaran sujetándose sus cortas faldas.

Era una muy mala vista, así que volví mi mirada hacia la ventana.


Un viento frió inundo la terraza de la escuela haciendo revolotear suavemente mi rojizo cabello junto con la falda tableada del uniforme.

En esta área de Japón el frió del invierno suele ser muy crudo, así que empieza a bajar la temperatura desde a principios de de otoño y termina hasta finales de primavera. Estábamos a mediados de otoño, por lo que la helada estaba comenzando a hacer acto de presencia.

Comenzó a pasar sobre mis brazos cubiertos por una delgada sudadera, tratando inútilmente de sacudirme el frió.

Escuche abrir la puerta, así que luche contra mis impulsos de curiosidad para no voltear, después de unos cuantos pasos, escuche la puerta cerrarse.

-Hola –reconocí era voz, era el mismo sujeto de ayer. El chico nuevo ¿ahora qué querrá?

Volví a escuchar mas pasos, esta vez se alejaba, creo que se coloco del otro extremo de la azotea. Después de un largo silencio, volvió a hablar.

-Solo quería disculparme por lo de ayer –se escuchaba demasiado cerca como para estar del otro extremo, qué más da, seguramente se habrá vuelto a mover sin que lo sintiera, como la vez anterior.

-No debí haberte hostigado con esas preguntas –debería irse en lugar de estar haciendo disculpas inútiles. –Me gustaría empezar de nuevo –me gire para verlo de frente. Como supuse, se había acercado. -Soy Shun, Shun Kazami –dijo mirándome profundamente con ese par de ojos ámbar. Al ver que no contestaba agrego –Tan siquiera dime tu nombre-.

Comenzó una pelea interna conmigo misma, no sabía si contestarle o simplemente irme dejándolo solo con su curiosidad, aunque algo me decía que no lo hiciera.

Al cabo de unos minutos conteste:

-Alice Gehabich-.

Sonó el timbre de entrada.


Se que es muy corto (demasiado), pero espero que les guste.

Chisme, comentario, sugerencia ya saben donde dejarlas xD