Guau.. si que tenia abandonado publicar acá…, sorry por eso… prometo ponerme al día con lo que estoy publicando en el foro de crepúsculo en el que estoy.
Gracias a todos por sus comentarios.
ALTERNATIVA
NESSIE P.O.V.
Luego de la conversación con Mamá, Papá me levantó el castigo, no se si vio lo que pasaba por mi mente o si decidió que con hablar con ella era suficiente, pero como sea me dejo total y absolutamente libre. Pero yo me quede en casa, no podía ver a Jake, no aún. En clases no me podía concentrar y cuando estaba fuera de clases me la pasaba encerrada en mi cuarto. Creo que repasé cada momento de mi vida. Desde que tenía memoria él estaba conmigo, cundo nací, cuando mi mamá no estaba, cuando vinieron los Volturi, cuando fui creciendo, el primer día de clases, todos mis cumpleaños, las navidades, todas las fiestas, todos los días, siempre con esa sonrisa que me traía paz, la misma que hace unos meses me dejaba sin aliento.
Estaba teniendo otra semana horrible, despertaba con pesadillas donde Jake se desvanecía y despertaba angustiada ante su ausencia, y la angustia se repetía cuando la pesadilla cambiaba por otra donde Jake se convertía en una especie de prisión.
Como podían ser esas las dos alternativas, por que no todo era mas fácil y simplemente me imprimaba, por que no sentía eso que todos los lobos dicen que sienten, por que tenía que hacerle eso a él, y lo mas importante, por que no podía hablar con él.
Había imaginado miles de alternativas, desde como lo iba a saludar hasta nuestro matrimonio o hasta cuando le decía que no podía estar con él, esos eran los finales…lo que sucedía entre medio era lo que cambiaba, él lloraba, yo lloraba, él reía, yo era feliz, yo era una mártir camino al sacrificio, ambos éramos felices, etc, etc, y nada, nada me convencía, la duda solo crecía, pero, necesitaba salir ya de esa situación, por mi y por él.
Ya llevaba una semana libre y el mismo tiempo posponiendo el momento, y ya no podía seguir así ni un minuto más, por lo que cuando terminaron las clases manejé hacia mi casa y deje mi auto, necesitaba sentir el aire en mi rostro y corrí hasta el bosque cercano a La Push.
Corrí lo más rápido que pude avanzando mientras los nervios me hacía pensar seriamente en la opción de devolverme a mi casa y no salir nunca más de allí. Cuando me encontraba cerca de la entrada del bosque su olor me llegó de golpe, y mi estómago se lleno de mariposas. Tuve que detenerme y aguantar la respiración para poder despejar mi mente que estaba llena de su cara, su sonrisa y nuestro último encuentro.
QUE VERGÜENZA!!!!!!!!. ¿Como lo iba a mirar a la cara después de eso?
No tuve tiempo para prepararme psicológicamente, cuando saque las manos de mi cara, donde había llegado luego de recordar mi último paseo por ese bosque, su efluvio me impregno y al abrir los ojos me encontré con esa sonrisa que me derretía.
Di dos pasos hacía atrás, necesitaba estar lejos de él para respirar, pero no pude apartar mis ojos de su rostro, se veía tan feliz, y me sonreía, que no pude evitar sonreírle de vuelta.
- Nessie. Pensé que no me querías ver mas.- Sus ojos brillaban y me hipnotizaban.
- Ah…si, es cierto, lo siento, dije sólo tonteras. Me comporté como una niña, no debí comportarme como me comporté.
- Y que tiene eso de malo. Eres una niña.
- Otra vez con eso.
- No lo tomes a mal. No es nada malo. - No tenía tiempo para averiguar a que se refería, con eso de que ser una niña no era algo malo, necesitaba saberlo todo, necesitaba concentrarme, pero el insistía en no sacarme los ojos de encima y en acercarse a mi. Retrocedí otros dos pasos más. Como pude logré ordenar mi mente, puse cara sería y comencé.
- Necesito hablar contigo.
- Si?. Ok, como quieras. - Su mirada cambió radicalmente de alegría aunacoquetería que nunca había visto, dio un paso que lo dejo justo frente mío, y fue todo.
Mi cuerpo se desconectó de mi mente y todo lo que había ensayado, todo lo que había practicado, mi discurso, mis explicaciones, mis preguntas, todo desapareció y sólo pude concentrarme en dar un salto que me dejara a la altura para poder besarlo, y el poco raciocinio que me quedaba se desvaneció totalmente cuando sus manos tocaron mi piel.
No se cuanto estuvimos besándonos, perdí totalmente la noción del tiempo, mi cabeza quedó en blanco salvo por pequeños flashes de la conversación con Mamá, los cuales pude reprimir muy fácilmente con solo concentrarme en la cantidad de sensaciones que recorrían mi cuerpo, sentir el calor de Jake rozándome la piel, sus labios en mi boca su pelo entre mis manos y todo pasó de nuevo, volví a sentirme sin fuerzas para alejarme de él, a sentir que cualquier milímetro que nos separara debía desaparecer, pero mientras me esforzaba por resistir la tentación cambiar mi posición de vertical, si así podía llamarse a estar en brazos de Jake con mis piernas rodeando su cintura, para pasar a horizontal, y retomar lo que habíamos dejado pendiente hace semanas en ese mismo bosque sonó mi celular.
La tecnología me trajo de vuelta al planeta tierra. Ni miré quien me llamaba, pero aproveche la distracción para retomar la concentración. Necesitaba dejar todo claro, necesitaba escucharlo, necesitaba que me contara como fueron las cosas para él con Mamá y como eran conmigo, necesitaba saber que era lo que tenía que hacer y eso de dejarme llevar por mis revolucionadas hormonas no me estaba ayudando en nada. Me aleje otra vez, y él me miraba sonriendo, se veía que estaba dispuesto a obviar la interrupción y retomar todo justo donde lo habíamos dejado.
Miré mi ropa y paseé la mano por mi pelo, por lo menos esta vez estaba aun en condiciones presentables, la ropa un poco revuelta pero aún toda en su lugar, el pelo, despeinado y mis rizos llenos de trocitos de madera, al principio no entendí de donde habían salido pero luego vi que nuestra posición inicial había pasado de una árbol a otro y pude ver como la corteza del primero de ellos quedó bastante destruida por nuestro paso. Jake se acercó para ayudarme a sacarlos, mientras se reía.
Yo no entendía el motivo de su risa, ni como estaba tan cómodo con todo, si bien cuando estábamos en "eso" no me molestaba y me sentía de lo más cómoda, ahora, sólo mirarlo y recordar como me comportaba cuando me veía superada por mis instintos me hacía sentir una vergüenza enorme. Sentí como mi cara se volvió roja.
- Pareces un tomatito. Te ves preciosa…
- No me mires.
- No deberías sentirte avergonzada.
- Lo sé. Pero no puedo evitarlo.
- Esto es culpa mía, aun recuerdo como es ser adolescente y me aprovecho de tu debilidad.
- ¿ Mi debilidad?
- Claro. Tus no aún totalmente controladas hormonas.
- Reconoces que te aprovechas de mi. Debería dejar que Papá te arranque la cabeza como prometió.
- Otra vez Edward amenazando. Ya extrañaba eso.
- Claro que lo debes extrañar, no es nada nuevo para ti que Papá sienta que debe alejar a una mujer de ti.
Pude ver la sorpresa reflejada en sus ojos. Pude ver como movía sus manos, realmente se puso muy nervioso con mi comentario.
- mmmm, no es lo que piensas
- ¿No?, estás seguro de eso…ya lo se todo.-
- Finalmente hablaste con Bella entonces.
- Si. Me contó muchas cosas interesantes.- Se quedó inmóvil por unos segundos, luego su mirada cambio, se lleno de tristeza.
- Nessie… yo…si todo te hace daño de alguna forma… no pudo cambiar lo que pasó.. no me arrepiento de nada… sólo ahora entiendo todo… ya no es lo mismo…tu siempre fuiste.. yo no entendía… cuando te vi…
-Jake...para por favor, no entiendo nada.
- No sabes lo que me angustia solo pensar que todos estos días desde que te conté lo que había pasado con Bella has estado triste por mi culpa, no me perdono por herirte.
- Yo también te he hecho daño.
- Pero no es lo mismo, nunca debí decirte nada, debí convencerlos de que nadie dijera nada, es mi culpa.
- Para por favor!!!!!. Necesito que hables conmigo, que seas totalmente sincero, no que me protejas, necesito saberlo todo, por favor. - Otra vez… lágrimas.
El se acercó y su calor fue la cura para todas mis penas, me abrazó con tanto amor que sentí que nunca nada me podría hacer daño, que entre sus brazos tal y como estaba ahora, podría ser feliz, sentí que ese era el lugar donde pertenecía.
- Nessie.
Y comenzó, su sinceridad fue máxima. Durante horas, me contó como desde que vio a Mamá ella le gustó y como cuando ella se acercó a él luego de que mi Papá se fuera se enamoró de ella, y como sufría no sólo por perder a la mujer que quería sino que a su mejor amiga también y más cuando sabía que se iba a convertir en algo que era su enemigo, y como le torturaba saber que yo la estaba matando, y que eso fue lo que lo hizo decidir no hacer nada para evitar que se convirtiera en vampiro. Sus palabras me herían, escucharlo hablar de esa manera, de lo que ella fue para él, de cómo sentía, de lo que sintió cuando la besó, de sus celos, eran dagas de fuego que me clavaban, no pude evitar llorar todo el tiempo. Al principio el intentó dejar la conversación, pero lo convencí que era mejor terminarla de una vez, y siguió hablando hasta llegar justo antes de la parte en que yo aparecía en la historia, evitando mirarme a los ojos. Como en ningún momento soltó mis manos pude sentir los temblores que los nervios provocaban en él mientras avanzaba en su relato.
- Y cuando yo nací. ¿Todo cambió así como así?
- Si. Nada fue igual, salvo por la amistad que me unía a Bella.
- Ya me dijiste que antes de que yo naciera… me odiabas…
- No dije eso… dije que odiaba lo que representabas, eras la consumación del amor de ellos dos y la estabas matando, una prueba de lo peligroso que todo era para ella.
- Y no entiendo porque no hiciste nada para impedir que yo naciera.
- Al principio quería convencerla de que nos dejara hacer que abortara, pero ella no quería escuchar de eso, y luego, nada que le hiciera daño para mi era un opción, tuve que seguir aquello que no la dañara.
- ¿Y porque ese cambio?
- Por ti.
-…..
- Tú empezaste a manifestarte, por así decirlo, no podía alejarme de ella, y ella se alegraba de verme y quería que no me alejara de ella, justo como tú hasta hace unas semanas…
- No entiendo nada, me querías matar, pero no, o si.
- Es cosa de tiempos… primero quería deshacerme de ti… como fuera, antes de que nacieras, pero no podía hacerle daño a Bella, así que no pude hacer nada, y luego cuando naciste y creí que ella estaba muerta, decidí matarte.
Una estaca gigante se clavó en mi corazón. Pensé que era una broma, que las cosas que tio Emmett decía eran exageraciones, pero no, él había querido matarme, literalmente, quiso acabar conmigo. Instintivamente quité mis manos de las suyas, y me alejé de él.
- ¿Decidiste matarme?
- Nessie… por favor escúchame y no llores, no me tengas miedo, no es como crees, …no debí decirte tantas cosas.
- ¿Cómo quieres que no llore?, si eres muy importante para mi y me cabo de enterar que querías matarme…
- Pero eso fue antes de verte, desde que te vie eres lo mas importante para mi ya te lo he dicho, antes eras la niñas de mis ojos y ahora, desde hace unos meses, todo ha cambiado nuevamente, ahora eres mi vida, la mujer que he esperado toda mi existencia, no, mejor dicho, eres la razón de mi ser, yo existo sólo para ti.
- No te entiendo, no entiendo nada, como alguien que quería matarme ahora dice que… - No pude terminar la frase, dolía demasiado.
- Cuando te vi, todo cambió sentí que los hilos que me ataban al mundo desaparecían y que tu los reemplazabas, que tu eras mi centro, mi sol personal, y así ha sido desde que te vi en los brazos de Barbie chupasangres, eres tu, siempre has sido tu, sólo que no lo sabía.
- Todo cambio cuando me viste… ¿así de simple?, acaso no pudiste hacer algo, las cosas no pasan así como así, uno no pasa de a odiar algo a… - otra vez esas palabras me quemaban y no podía pronunciarlas
- Claro que no, pero en nuestro caso, si pasa así, todo cambia en un segundo, no tuve elección, sólo pasó, así ha sido con Sam, Quil, Paul, y hasta con Leah.
Eso era, hasta pude sentir como un clic en mi mente puso todo en su lugar, ahí estaba, la sombra de duda de la semana había desaparecido. Él no tuvo elección, yo si, no era amor, era su maldito destino que lo ataba a mi, justamente tenía que ser conmigo, la única que no sentía lo que se suponía que debía sentir, la que era capaz de hacerle daño, y yo podía y no me había medido antes por herirlo, y ahora en vez de aceptarlo, lo cuestionaba, y no lo entendía, pero él no se merecía eso, él se merecía sinceridad, que alguien lo quisiera tal y como el quería, son condiciones, sin medidas, no alguien como yo, era todo o nada.
- Jacob. No puedo. Lo siento.
- No puedes...que es lo que no puedes.
- No puedo ser lo que necesitas, yo no siento lo mismo que tu, no es justo.
- ¿Qué es lo que intentas decirme?
- Que yo no estoy imprimada o como se llame, me gustas, te quiero, si, pero lo que tu sientes no es eso, y yo no puedo seguir ni intentar algo contigo en esas condiciones, no es justo para ti. No podemos estar juntos. Lo siento.
Okis… bueno ya verán como sigue. Pero ya saben que cualquier sugerencia o reclamo son bienvenidos.
