Se detuvieron de nuevo cuando estaban frente a la casa. Nowaki apretó sus manos llamando su atención, se inclinó hacia él y lo beso. Hiroki se sonrojo y desvió la mirada encontrando a Mitsuki parada a un lado de ellos.

"Mitsuki…"

"Hola Hiroki."-la mujer empujo a Nowaki con el hombro y se acercó hacía al maestro.-"Nana-san dijo que debería visitarlos más seguido."

"Mi madre y sus grandes ideas…"

La mujer sonrió y después camino para entrar a la casa. Hiroki tomó la mano del médico de nuevo y entraron juntos. Dejaron sus cosas en la sala esperando encontrar a la mujer ahí pero no estaba, tampoco se encontraba en la cocina. Mitsuki se había sentado en un sillón de la sala y decidieron hacer lo mismo sumergiéndose en un silencio incómodo.

Ella observaba a Hiroki sonriendo, este se sentaba cruzando las piernas y después se volvía a acomodar en el asiento sintiendo la mirada sobre él. Nowaki se acercaba más a él al percatarse de la mirada de la mujer. Paso su brazo por sobre sus hombros y después tomo su mano.

"Hum… así que no pierde el tiempo…".- dijo en voz baja la mujer para después sonreírle de nuevo.-"¿No esta Nana-san?"

"Salió antes que yo del hospital y no pude hablar con ella."

"Me imagino que no ha de tardar mucho ya es hora de comer."

Hiroki se recargo en el médico sin darse mucha cuenta. Cada vez que se sentaban en el sillón terminaba alguno recargado sobre el otro así que se había acostumbrado a sentir esa cercanía. Aparentemente no era el único ya que le otro se acercó más a él y se acomodó.

"Ayer estuve hablando con Shibuya, me encontré con él cuando iba a una de mis visitas."

"¡Shibuya! Valla hace años que no lo veo."-sonríe.-"Él era un amigo de la escuela. Cuando Akihiko empezó a concentrarse en sus historias tuve que buscar a un nuevo compañero para los trabajos de la escuela y nos empezamos a hacer amigos."

"Pensé que Hiro-san no había tuvimos más amigos que Usami-san."

"Lo dices como si fuera un inadaptado social."

El médico sonrió al recibir una mueca por parte del maestro. La mujer se extrañó y aclaro su garganta para sacarlos de su pequeño mundo. No le gustaba sentirse ignorada.

"¿Sabes quién es Usami?"

"Si, de hecho fuimos de vacaciones con él y su pareja hace poco." (*)

Ambos empezaron a recordar aquellas gratificantes vacaciones. Aunque al maestro no le había agradado mucho el que Nowaki aun comprara el manga que relataba varias escenas de su vida amorosa.

"Huumm…eso no me lo esperaba…"

"Veo que se divierten."

Nana entró a la habitación dejando algunas bolsas en la mesa de la cocina. Volteo a verlos sin decir nada y después empezó a sacar las cosas de la bolsa. Hiroki se sintió incomodo de nuevo y se levantó para ayudarle.

"¿Kusama-kun podrías hacerme un favor? Ayer olvidamos sacar las sabanas y tenemos que lavarlas y cambiar las que están puestas en la cama."

"Yo me encargo no se preocupe."-se levantó sonriente, tal vez no les dirían nada por lo de ayer.

"Yo te ayudo."-quería escapar de su madre para que no le dijera nada.

"No hijo, necesito que me ayudes con la comida. También vamos a cenar esto así que después no tendrán que cocinar."

"Ehm pero…"

"No te preocupes Hiro-san ayer me familiarice con los programas de la lavadora así que puedo hacerlo."

Nowaki le sonrió al maestro y se acercó a él. Iba a darle un rápido beso pero Nana y Mitsuki los miraban fijamente. Se avergonzó un poco y solo volvió a sonreírle antes de salir del cuarto.

"¿Qué vamos a cocinar?"

"Es una receta nueva, y hoy tu padre llegara un poco tarde así que si quieren, prepara algo ligero para que coman. Mitsuki puede llevárselo para que me sigas ayudando hijo."

"Si bueno…"-volteo a ver a Mitsuki viendo con empezaba a hablar con Nana, suspiro.

PtpT

Después de un par de horas Nowaki había terminado. Cuando se ofreció en ayudar con la comida Nana le dijo que no era necesario y que mejor esperara en la sala. Hiroki no comprendía las indicaciones confusas que le daba su madre y al final tenían que empezar de nuevo. Mitsuki estaba sentada en el comedor tomando una taza de té. Cuando terminaron de cocinar Kenji llegó junto con Touya. Se sentaron a comer y se pusieron a platicar sobre temas cualesquiera.

Touya se fue después de un rato y Mitsuki ayudo a Nana con los platos. Kenji y Nowaki platicaban sobre cosas del trabajo. Ambos se veían cómodos platicando, el médico escuchaba atentó a lo que el otro decía. Mientras que Kenji disfrutaba hablar sobre temas que no podía hablar con su hijo porque a este no le agradaban del todo.

"Ehm…iré a tomar un baño."-dijo Hiroki mientras se levantaba para llevar los platos restantes a la cocina.

"De acuerdo hijo."

Salió hacía su cuarto para tomar su ropa y entrar al baño. Llenó la tina y se relajó unos minutos dentro del agua caliente. Después de un rato salió del baño y se puso su ropa. Camino hacia la cocina pero ya no había nadie. Escucho a sus padres en su habitación así que fue hacía el cuarto de huéspedes. Nowaki revisaba su ropa acomodándola sobre la cama.

"¿Qué haces Nowaki?"

"Estoy viendo mi ropa… creo que mañana tendré que ir a casa a recoger más."

Hiroki se sentó en una esquina de la cama ayudándole a doblar las cosas.

"Creo que yo también tengo que traer más ropa, podemos ir después de comer."

Nowaki se acercó a él y lo abrazo por la espalda sentándose a su lado. Mientras el médico disfrutaba de su ración diaria de Hiroki, este continuaba doblando la ropa. Después de unos momentos el médico empezó a darle un pequeño masaje en los hombros. El maestro prácticamente estaba ronroneando.

"¿Te gusta Hiro-san?"

"Nunca me habías dado un masaje."-el maestro gimió un poco sonriendo.-"Se siente delicioso."

"Me alegra que te gusté."

El médico alzó la camiseta del maestro mientras pasaba sus manos por su espalda desnuda. Poco a poco se fue recostando permitiéndole tener acceso más fácil para continuar con el masaje. Nowaki tomó la crema que tenía y la puso en su espalda. Estaba fría y al sentirla, Hiroki dio un gemido de sorpresa y su cuerpo tembló.

"¡Esta fría!"-le reprocho intentando fingir estar molesto.

El médico sonrió y siguió con el masaje. No tenía que preguntarle si lo disfrutaba, los sonidos que salían de su boca le confirmaban lo mucho que le gustaba. Al principio había empezado el masaje sin pensarlo pero ahora estaba realmente consciente de lo que hacía. Tenía la espalda descubierta de su amante frente a él y podía tocar toda su espalda con libertad, el maestro tenía la piel de gallina y su cuerpo temblaba levemente.

Se detuvo por un momento y se inclinó para depositar un beso a la mitad de su espalda. Este se arqueo hacia atrás automáticamente y apretaba sus labios fuertemente para evitar que saliera un sonoro gemido. Continuó besando la espalda del maestro sabiendo que lo tenía a su merced. Esa sensación de poder le gustaba, sentirlo temblar debajo de él era maravilloso y más al saber que él se lo permitía porque lo amaba.

"No…Nowaki para."-finalmente recobro un poco de consciencia al recordar donde estaba.

El médico continúo sin prestar mucha atención y empezó a pasear sus manos al borde del pantalón. Dio un último beso en la parte alta de su nalga derecha y volvió a acomodarle la ropa. Hiroki se quedó quieto un rato mientras se tranquilizaba recostado en la cama con Nowaki a su lado.

"Eso fue…reconfortante."

El otro sonrió y le dio un beso en la frente.

"No puedo quedarme aquí, no sé porque mi madre no dijo nada pero no creo que sea bueno que nos encuentre así de nuevo."

"Es cierto."

Aunque no querían, se levantaron de la cama. Se despidieron en la puerta dándose un corto beso. Nowaki fue a bañarse y Hiroki a continuar con su trabajo. Si quería ir a su casa debía de adelantar el trabajo para tener tiempo libre. Le gustaría continuar con lo que habían empezado y sabía que no lo rechazarían.

PtpT

Nowaki terminaba de desayunar en el comedor. Hiroki se había ido antes para seguir con su trabajo y tener más tiempo libre. Termino de comer y limpió sus platos y en un termo sirvió un poco de café.

"¿Ya te vas Kusama-kun?"

"Buenos días Nana-san."-la mujer entró a la cocina sonriente.-"Si ya casi es mi hora de entrada."

"Perfecto entonces me voy contigo."

"¿Eh?... ¿P-por qué?"

"Bueno quede de tomar el desayuno con Tsumori-kun en la cafetería del hospital."

La mujer camino hacia la entrada seguida por el médico.

"¿De verdad? No me dijo nada ayer."

La mujer lo ignoro y salió a la calle. Nowaki no tuvo otra opción más que seguirla. Después de tomar un par de transportes llegaron finalmente al hospital.

"Sí que está lejos."

"Está alejado pero no tanto."

"¿Todo este tiempo has estado viajando tanto para darnos gusto?"

"Ustedes son los padres de Hiro-san y se cuanto lo aman. Yo no conocí a sus verdaderos padres y es por eso que no me gustaría que se distanciaran. Estoy dispuesto a hacer cualquier cosa para que acepten nuestra relación y deseen ser parte de ella."

Nana se quedó observando cómo se ponía su bata y tomaba las cosas que necesitaba. El chico no paraba de sorprenderla. Poco a poco iba superando las pruebas que le ponía, la cocina, limpieza, y era más que obvio cuanto amor sentía por su hijo. Pero aun así no le agradaba que se pusieran tan cariñosos en su casa. Tendrían que aprender a mantener la distancia aunque no quieran, tal y como lo había hecho ayer.

"Buenos días."

"Buenos días senpai."-Nowaki saludo al hombre que aparece a su lado.

"Tsumori-kun."-la mujer lo saludo haciendo una reverencia.

"Le gustara la comida de la cafetería, al contrario de lo que los pacientes dicen, el desayuno es la mejor comida que cocinan."

"Eso espero."

Nowaki quiso acompañarlos pero su localizador brillo. Se disculpó y subió en el elevador, al menos esperaba alcanzar a la mujer antes de que se fuera.

PtpT

Hiroki disfrutaba de su día libre de Miyagi. Hoy habían tenido pocas clases por la semana académica y el otro maestro se había ido temprano. Él estaba terminando de escribir en su computadora cuando recibió un mensaje. Nowaki le decía que su madre seguía en el hospital, ya era la 1 de la tarde, y que regresaría con él a casa así que no podía encontrarse con él donde siempre.

"Siempre y cuando no lo regañe."

Hiroki sonrió mientras le contestaba el mensaje. No espero que su madre y Nowaki se llevaran bien y tampoco sabía que el médico podía hablar con tanta tranquilidad con su padre. Sin duda, las cosas iban mejor que como empezaron. Tal vez hubiera sido mejor presentarlos desde antes. De verdad esperaba que sus padres cambiaran su opinión sobre ellos.

"No hay más remedio que seguir con esto."

CscS

"Aunque ahora Nowaki siempre me anda regañando por cualquier cosa. No pensé que las cosas cambiaran así."

Tsumori sonreía al hablar de su relación con el otro. Era un buen compañero de trabajo, no era metiche y podía hablar con él sobre lo que quisiera sin tener que profundizar mucho. Además de que era demasiado sencillo molestarlo.

"¿Y cómo fue que supiste que estaba saliendo con Hiro-chan?"

"Lo conocí en su departamento un día. Debó decir que no le di una muy buena impresión que digamos."

"¿En serio?"

"Si, ese día vino al hospital y vio que estaba jugando un poco con Nowaki y creo que se molestó. Dejó bien en claro que no quería que me acercara a él. No pensé que Kamijou-san fuera tan celoso."-Tsumori sonrió recordando la escena.

"Ni yo."-Nana le sonrió.-"Es algo nuevo."

Su hijo no solía perder la paciencia tan fácil. O al menos eso creía ella pero veía que se equivocaba. Aparentemente Nowaki le hacía hacer cosas que no estaba acostumbrado a hacer, algo que ella siempre intento. Quería que su hijo estuviera abierto a vivir distintas experiencias pero una vez que empezaba a hacer algo se mantenía en eso hasta que lo dominara o terminara. Quería mucho a su hijo y lo más que más deseaba era que su vida fuera fácil. Pero sabía que era algo muy difícil de conseguir.

"Nana-san tengo que irme, mi turno va a empezar."

"De acuerdo."-se levantaron y caminaron hacia la recepción.-"Disculpa que te haya pedido que hablaras conmigo en tu tiempo libre."

"No se preocupe, me gusto haber platicado con usted."-volteo hacia el ascensor viendo a Nowaki salir de él.-"Además estoy seguro que a Nowaki no le agrada que platicáramos sobre él y es divertido hacerlo enojar."

Volvió a despedirse y al pasar por el lado del otro lo saludo y camino por el corredor. Nana se acercó al médico y este le comento que pronto terminaría su turno y podrían irse. Le hacía falta hacer una última revisión de rutina y ella decidió acompañarlo.

"Que lastima que en el camino que eliges no podrán tener hijos."-le comenta la mujer mientras salían del hospital al terminar con la revisión.-"Serías un maravilloso padre."

"No me importa renunciar a eso por Hiro-san, no me importaría renunciar a nada."

Nowaki no paraba de sonreír cada vez que hablaba de su novio. Nana podía ver en su cara una enorme sonrisa bobalicona como le gustaba llamarla. Una sonrisa que no sabía que su hijo podía tener pero que ahora veía era contagiosa.

"Qué bueno que vamos a llegar temprano a casa, así podré hacer la comida e irme antes."

"¿Tiene algo que hacer?"-llegaron a la parada del autobús.

"Tengo que ir a comprar lo que hace falta de comida."-observo al autobús y después volteo a verlo.-"¿Vendrías conmigo Kusama-kun? Ya no puedo cargar tantas bolsas como antes."

"Claro puedo acompañarla, pero había quedado con Hiro-san de ir a recoger más ropa de nuestra casa al terminar de comer."-subieron al transporte y se sentaron juntos.

"Puede ir él solo antes de llegar a casa de todas formas le queda más cerca ¿no?"-le sonríe.-"Es más, le llamare para avisarle."

Saco su teléfono y telefoneo a su hijo. Nowaki no sabía que decir y antes de que pudiera hablar con el maestro ella había colgado. Después recibió un mensaje nuevo de parte suya diciéndole que sabía las mañas de su madre y que no se preocupara.

Llegaron a la casa y cuando la comida estuvo lista la dejaron preparada junto con una nota en la cocina y salieron de la casa. Caminaron un par de cuadras y después llegaron a un supermercado. Mientras Nana buscaba algunas cosas Nowaki aprovecho para llamar al maestro.

"Hola Nowaki."

"Hiro-san disculpa que no pudiera ir a encontrarte."

"No te preocupes lo más seguro es que mi madre nos esté castigando por cómo nos encontró. Ha de querer separarnos para no quedarnos solos pero no importa, no lo lograra."-el maestro se quedó callando escuchando.-"Se escucha mucho ruido, ¿Dónde estás?"

"Nana-san me podio que la acompañara a comprar unas cosas."

"¿Ves lo que te digo? Esta mujer…"-Nowaki podía escuchar como daba un suspiro.-"Bueno no importa. Estoy yendo a casa ahora para traer más ropa ¿necesitas algo en específico?"

"No, solamente ropa para la semana."-sonrió.-"Gracias Hiro-san."

"No hay de qué."-sabía que el maestro estaba sonrojándose levemente.-"Bueno entonces nos vemos cuando llegue."

"No espera Hiro-san ¿podemos seguir hablando? Me acostumbre a estar juntos estos días y ya te extraño."

"…"-el maestro no dijo nada pero tampoco colgó. Podía escuchar su respiración por el otro lado de la línea.-"Eres demasiado cursi Nowaki."

El médico soltó una pequeña risita y sabía que eso solo molestaría al maestro. Siguieron hablando sobre cosas triviales hasta que Nana llegó y el médico tuvo que colgar. Cuando terminaron de comprar pararon a comprar pan dulce para la cena y llegaron a casa. Hiroki de seguro aún seguía en el departamento recolectando la ropa y Kenji iba a ir a una comida de trabajo así que se sentaron a comer.

"Muchas gracias por acompañarme, gracias a eso pude comprar más cosas que si hubiera ido sola."

"¿Va sola a muchas partes?"

"Normalmente espero a que mi esposo pueda acompañarme pero él se desespera mucho."-dijo la mujer un poco molesta.-"O incluso Touya-kun nos compra algunas cosas pero sin duda es mejor ir yo misma a comprar las cosas."

"Entiendo a qué se refiere. Cuando es mi turno de ir de compras suelo comprar muy poco pero cuando voy con Hiro-san siempre compramos de más."

"Si, Hiro-chan suele dejarse llevar cuando ve algo que le gusta."

Nowaki sonrió y bebió de su vaso. Ya habían terminado de comer y disfrutaban charlando sobre la mesa.

"¿Cómo fue que…?"-la mujer empezó a preguntar pero se detuvo a considerar su pregunta. Notó que Nowaki la observaba sonriente casi dispuesto a contestar cualquier cosa que le preguntara.-"¿Cómo fue que te enamoraste así de mi hijo? Él nunca se había opuesto a lo que le dijéramos y ahora incluso está dispuesto a demostrar que lo suyo no es un juego. Ambos se están despertando más temprano que antes y creo que no aguantara un día más en el futon."

"Si parece que su espalda lo está matando."-sonrió al recordar el masaje de ayer.-"Vera, cuando yo vivía en el orfanato me di cuenta que no era nada más que un niño abandonado. Pensaba que debía agradarle a los demás y me volví una persona tranquila que se dejaba llevar. Pero después conocí a Hiro-san."- recordaba como si fuera ayer cuando lo vio sentado en esa banca del parque.-"Él hace lo que quiere y cuando quiere, en ocasiones se deja llevar por lo que digan los demás pero al final siempre termina haciendo lo que él quiere. Además me acepta tal cual soy, aun cuando estoy enojado, feliz o incluso siendo cursi nunca rechaza mis sentimientos. Si me permite quedarme a su lado sé que es porque en verdad me ama. No suele decírmelo pero si me lo demuestra y eso para mí es suficiente."

"…"-la mujer bebió de su vaso.-"Me alegra saber que se apoyan… muchas gracias por quedarte con mi hijo este tiempo."

La mujer aclaro su garganta y empezó a agarrar sus platos para llevarlos a lavar. Nowaki la imito y cuando terminaron Nana se puso a pintar mientras que él se puso a leer un libro de medicina. Hiroki llegó un poco más tarde con una maleta cargada de ropa. Mientras él comía Nowaki separaba la ropa. Rápidamente se hizo de noche, Kenji llegó a tiempo para la cena. Después se dieron las buenas noches, el médico se metió a bañar y al salir él entro Hiroki. Cuando termino fue al cuarto de huéspedes por un rato pero no se quedó mucho ya que su madre llegó a darle un colchón inflable junto con su bomba. Él y Nowaki lo inflaron y después lo llevaron al cuarto del maestro.

"Es mejor que dormir en el suelo."

"Por eso sería mejor que durmieras tú en la cama Hiro-san."

"Ya no reniegues y vete a dormir."

Nowaki sonrió, le dio su beso de las buenas noches y salió del cuarto. Al día siguiente Nana ya no fue al hospital y les dejó regresar a casa solos. La comida estaba lista para ellos pero ni Kenji ni Nana se encontraban en casa. Aparentemente habían salido a comer con unos amigos y regresarían antes de la cena.

"Al fin un poco de tranquilidad."

Terminaron de lavar los platos y después se recostaron en el sillón de la sala. Hiroki estaba recostado en las piernas de Nowaki y este observaba la televisión. El maestro se movía para llamar la atención del otro pero este estaba concentrado en el aparato.

"Nowaki… ¿es interesante ese dorama?"

El médico volteo a verlo. Noto en su mirada un brillo de deseo y sonrió. Hiroki se parecía a un gato, demandando cariño cuando él quisiera. No le importaba ya que siempre era un requisito mutuo y a ambos les gustaba complacerse.

"Hiro-san es más interesante."

Se inclinó para besarlo. El maestro sonrió y lo jalo del cuello. Poco a poco Nowaki se fue recostando sobre él hasta quedar ambos en el sillón. Hiroki se había quedado frustrado ya que había querido continuar con el masaje desde ayer en la comodidad de su hogar pero su madre no los había dejado. Sabía que el médico opinaba igual que él, los besos apasionados que compartían le aseguraban que lo estaba.

"Oh Dios Nowaki…"-gimió un poco en su oreja.

"Siempre me estas tentando Hiro-san."-mordió su cuello.-"Eso es hacer trampa."

Sonrió un poco y volvió a besarlo.-"Yo no hago trampa, ya te lo he dicho."

Escucharon unos golpes en la puerta y voltearon encontrando a Mitsuki parada en la entrada del cuarto. A regañadientes y lentamente Nowaki se levantó y se sentó en el sillón. Hiroki se levantó también.

"No puedes entrar así como así a la casa."-le reprochó a la chica mientras se paraba frente a ella.

"La puerta estaba abierta y nadie respondía…pero ahora veo que estaban ocupados."

El maestro se sonrojo y se disculpó saliendo del cuarto. Mitsuki entró a la habitación y se sentó en uno de los sillones. El médico aún estaba controlando su respiración cuando la mujer le lanzó una mirada de enojo.

"¿Así que planean pasar su tiempo libre como conejos en celo?"-acomodo su cabello.-"Nana-san no lo permitirá. Eso sin mencionar como quedaras ante ellos. Aunque está bien, con cada error que hagas se abre un mejor lugar para mí."

Antes de que pudiera decirle algo, Hiroki regresó y se sentó entre ellos. Aún era temprano pero si empezaban a preparar la cena la tendrían lista a tiempo sin apresurarse así que decidieron empezar a hacerla. Mientras estaban en la cocina la mujer se entretenía alistando las cosas para inyectar a Kenji.

"A mi padre no le gustan las agujas."-con los platos en la mano empezó a alistar la mesa para la cena.

"Lo sé pero normalmente se porta cooperativo."-la mujer le sonrió acomodando un mechón de cabello.-"Shibuya me dijo que planeáramos una salida este sábado para vernos de nuevo."

"Claro sería maravilloso, así puedo invitar a Nowaki para que los conozca."

"¿A quién?"-el nombrado salió de la cocina sonriente.

"A mis amigos de la escuela, los veremos el sábado."

"Me parece bien."

La mujer hiso una mueca sin que la vieran pero tendría que conformarse con que Hiroki fuera. Escucharon ruido y Nana apareció en la puerta seguida de Kenji.

"¿Ya tienen lista la cena? Valla que eficaces."-el hombre se acercó a la mesa para sentarse.

"Yo pensé que estabas muy cansado para comer."-la mujer se sentó a su lado y tomo su mano entre la suya.-"Nowa-kun ¿podrías hacerme una taza de té?"

Todos se quedaron callados viendo fijamente a la mujer. Ese cambio de nombre los había alertado pero no estaban seguros a que se refería. El médico asintió con la cabeza y entro de nuevo a la cocina.

"Valla así que me dejas solo en esto."-su esposo le sonrió mientras besaba su mano.-"Puede que tu madre este de tu parte Hiro-chan pero aun te falta convencerme a mí."

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(*) Referencia a mi fic titulado "Inspiración" si no lo han leído, los invito a darse una vuelta por ahí.

Todo parece indicar que Nana ya aceptó a Nowaki ¿y quién no lo haría? Mitsuki no se da por vencida y está dispuesta a todo con tal de que Hiroki voltee a verla. La temperatura finalmente alcanzo a nuestra pareja y han andado dándose cariñito cada que pueden, aparentemente Hiroki está por llegar a su límite.

A pesar de que Nana lo acepte aún no están del otro lado, falta la opinión de Kenji y la amenaza de Mitsuki. Espero que les siga gustando la historia y no me abandonen por mi falta de rápidas para subir capítulos.

Naruhi: Muchas gracias por leerte la historia de una sentada, me gusta saber que la disfrutaste. Suelo tardar en actualizaciones pero confío en que sigas disfrutando de la historia. Aun no sé qué historia vendrá después de esta pero si puedo decirte que planeo seguir escribiendo por un buen rato. Disfruta del capítulo y gracias por el review.