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¿Itachi no Danna?_Cap 8

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- ¡Yush!, después de descansar, comer y dormir un rato, aquí la conti de esta historia –sonríe y mira al otro- ¿Me quieres? –con ojitos llorosos

- Muérete… -dice mientras acomoda su dorado cabello

- Que malo TT-TT

- Jeje, y bueno sin nada más que agregar… ¡que lo disfruten! –sonríe

- Action!! -señala

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La fuerza fue tal que el rubio cayó en picada y a gran velocidad al piso, rompiendo las ramas del árbol y cuarteando la superficie, quedando ahí tirado e inconsciente… Sasori descendió hasta donde este había quedado y miro al menor, bufo ante la escena y sin remordimiento alguno dejo a Deidara en aquel lugar.

- Gomen, Dei… pero esto ya me ha colmado la paciencia… -serio y desapareciendo en la oscuridad de la noche

Unos minutos después, Itachi salía de la cueva en busca de algunas hierbas medicinales para curar el dolor de muela de su compañero tiburón. Camino hasta quedar unos metros antes del rubio en el piso pero sin percatarse de ello, se inclino y comenzó a recolectar algunas hojas y frutos y cuando al fin hubo terminado se levanto y fijo la vista al frente.

- ¿Mmm?, esa planta no la había visto… -rascando su cabeza y mirando la coleta del rubio (puppet: está detrás de unos arbustos y es lo único que se ve xD)- Que curioso, se parece al cabello de Deidara… -acercándose un poco

Camino hasta el y asecho por encima de los arbustos para encontrarse con la figura del rubio que yacía boca abajo, rápidamente paso del otro lado y giro su cuerpo, cargándolo en brazos y tratando de despertarle.

- ¡Dei, Dei, despierta, ¿qué te pasó?! –preocupado y moviéndolo un poco- ¡Reacciona por favor! –las lágrimas empezaron a resbalar por sus mejillas

- I-Itachi-san… -dijo en susurro y abriendo lentamente los ojos

- ¡Dei, ¿qué sucedió, quién te hizo esto?! –

El rubio le miro unos segundos y luego aparto la mirada, no importaba lo que haya hecho, no podía odiarlo, no a él… a pesar de todo el cariño que sentía hacia el pelirrojo era muy grande como para guardarle rencor, y mucho menos decirle al Uchiha, si lo hacía todo esto podría acabar muy mal… lo mejor era callar…

- Etto… no fue nadie… -el moreno lo miro confundido- Me-me resbale de la rama, cuando quise levantarme mi pie resbalo… no estaba poniendo atención así que no pude hacer nada para sostenerme… -miro al moreno- En serio, créeme… onegai… -agacho la mirada

El azabache lo miro por unos minutos, sabiendo muy bien que lo que había dicho era mentira y también sabía quién lo había hecho pero ¿para qué empezar otra pelea cuando ya habían demasiadas?, no insistió más y solo suspiro, tratando de olvidar su enojo.

- Ahhh… de acuerdo –lo soltó- No me asustes así, ¿estamos? –sonrió levemente, limpio el pequeño hilo de sangre que resbalaba por los labios del menor y este asintió- Y bueno, aprovechando que estas aquí… quiero decirte que mañana no habrá entrenamiento… -sonrió

- ¿Eh, por qué… te molestaste conmigo? –dijo con tristeza

- No, si no que mañana quiero que sea un día especial y quiero darte algo –dijo

- ¿Qué cosa? –pregunto sonriendo y emocionado

- No, no, no, no, no… es una sorpresa, mañana la verás y te aseguro que te va a gustar –sonrió y tomo una de sus manos- Quiero que el día de mañana no lo olvides por nada, quiero que se quede grabado en tu memoria para siempre… -en tono tierno

El rubio le miro y luego sonriendo asintió, sin soltarlo lo acerco hacia si y lo abrazo, un abrazo lleno de amor y ternura, transmitiendo en el todos aquellos sentimientos que inundaban su ser, el rubio sintió una oleada de emociones que lo hacían sentir tan bien y sin poder evitarlo un par de lagrimas resbalaron por su suave piel hasta chocar contra el piso, levanto los talones y beso al azabache haciendo lo mismo que con el abrazo y para finalizar con un… Te amo... (danna: waaaaa, que bonito Ale!! xDD puppet: jum, soy el mjor U.ú)

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Muy temprano en la mañana, el moreno se levanto y con sigilo camino por los pasillos hasta llegar a la habitación del rubio, los demás integrantes aun seguían dormidos y como no quería que arruinaran su momento especial tomo sus precauciones.

De su bolsillo saco una pequeña llave, misma que le había dado el rubio un tiempo atrás...

-o-o- Flash back -o-o-

Estaba recostado en la hierba y mirando el cielo, relajándose con el silencio y la tranquilidad que había en el lugar, cerró los ojos para disfrutar por completo y unos minutos después sintió una sombra cubrir parte de su rostro y abrió los ojos.

- Connichiwa, Itachi no Danna –sonrió el rubio

- Ah, Deidara, ¿qué sucede, algo va mal? –dijo sentándose y mirándole

- ¡Nop! –se inclino hasta quedar de a su altura- Solo quería darte algo –sonrió y extendió su mano- Es un regalo para ti –dijo dulcemente

- ¿Y qué es? –tomando el objeto- ¿Una llave, para qué? –levanto la ceja- ¿De qué es? –

El rubio no dijo nada y su sonrisa se ensancho de manera picara haciendo que el otro se sorprendiera y parpadeara en confusión, luego Deidara se levanto y se dio la vuelta comenzando a caminar de regreso.

- ¡Chotto mate Dei-chan, no me dijiste de la llave! –poniéndose de pie

- Es… -se detuvo- Para cuando quieras darme una lección cuerpo a cuerpo… muy especial… Itachi no Danna… -dijo en tono sensual y seductor y girando levemente el rostro- Ya sabes a que me refiero… Danna… -guiño el ojo y siguió su camino

- ……………… -

Se quedo ahí parado con cara de idiota y casi desangrándose con una hemorragia nasal mientras miraba al rubio marcharse con ese singular movimiento de caderas que lo caracterizaba. (danna: ahhh, como el tuyo xDD puppet: ohhhhhhhhh, no lo stes divulgando! ù//ú)

-o-o- End flash back -o-o-

Sonrió ante su pensamiento y luego coloco la llave en la perilla, con suavidad la giro y abrió la puerta, luego entro rápidamente y sin hacer ruido alguno. Observo unos momentos al rubio, su silueta perfectamente delineada por las sabanas y el movimiento de su pecho al respirar.

- OMG…! -dudo en acercarse o no pero luego cedió- Dei, Deidara, levántate -dijo moviéndolo- Tenemos que salir temprano si no queremos que nos vean –sonrió

- Mmmm… cinco minutos más, onegai… -se giro quedando boca abajo y cubriendo su cabeza con la almohada

El moreno miro nuevamente el cuerpo del rubio y la posición en que ahora se encontraba, oh por Kami, era una gran tentación tirársele encima y comérselo a besos, al menos para el Uchiha, sacudió su cabeza aclarando su mente y volvió a mover al rubio.

Quince minutos después…

- Jeje, gomen, es que estaba muy rico mi sueño –sonrió nervioso y saliendo de la cueva junto con el moreno

- No hay problema, además vamos a tiempo así que… -miro al rubio- E-estamos bien… -sonrió nervioso y sonrojado

- ¿Por qué te apenas?, ni que fuera para tanto –sonrió

El rubio no llevaba la bata Akatsuki ni tampoco la que Itachi le había dado, llevaba una polera roja con las mangas largas blancas y una pequeña cadenita a un costado, unos jeans algo ajustados y unos botines negros. Y el moreno llevaba una camisa azul marino sencilla, unos pantalones de mezclilla roto de una rodilla y unos tennis blancos.

- Ahh… te ves bien… -sonrojado

- Gracias, igual tu –sonrió- ¡Yush, iku, Itachi-san! –sonrió y se subió a su ave de arcilla

Sin reproche alguno, el moreno subió y se acomodo detrás del rubio, Deidara estaba más que contento, después de tanto tiempo otra vez podía hacer su arte, no importaba que fuera solo una avecilla, estaba contento y eso nadie se lo quitaba.

- ¡Hmp!, espero que disfrutes este día, es el ultimo que te queda… -dijo sonriendo maliciosamente Sasori, miraba con fastidio como ambos se marchaban y luego se dio la media vuelta y regreso a la cueva

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- ¡Waaaaaaaaaaaaaaaa… fantástico!! –dijo el rubio

- Ves, te dije que te gustaría –dijo sonriendo

- ¡Arigato, Ita-chan! –lo abrazo- ¡Eres lo mejor, ¿sabías?... pero bueno, ¿qué esperamos?, vamos! –dijo corriendo

Itachi había llevado a Deidara a un zoológico, este quedo más que encantando con el lugar, corría de un lado para otro y maravillado con la belleza de los animales, el moreno le miraba y cada vez se sentía más y más atraído hacia el… le encantaba la forma en como el rubio miraba a los animales, su fascinación con ellos era tan grande como la de un niño en navidad, la inocencia que Deidara reflejaba era tan hermosa como el mismo.

Itachi se sentía tan bien cuando estaba con el, de verdad que disfrutaba de este momento juntos pero esa felicidad se vio opacada unos instantes cuando recordó que solo faltaba el resto del día para que Deidara peleara con Sasori.

Estaba arrepentido de haber hecho tal comentario pero ya era tarde para retractarse, no quería que lastimaran al rubio, a SU rubio, no quería verlo llorar o sufrir… tal pensamiento le escoció el corazón y se detuvo agachando la mirada…

- ¿Itachi-san… qué tienes? –dijo frente a el

- Deidara… -le miro- Ya no quiero que te enfrentes a Sasori –el rubio lo miro sorprendido- Olvida esa estupidez mía y dejemos las cosas como estaban, no quiero que te haga daño… -dijo con tristeza

- …… -el menor lo miro unos momentos y luego hablo- No se puede Itachi-san –este le miro- Has sido un excelente maestro y no pienso defraudarte, peleare con Sasori y ganaré… ganaré por ti, Itachi no Danna –sonrió dulcemente- Y cuando lo haga, tu estarás ahí para abrazarme, felicitarme… y amarme con toda tu alma y el resto de tu vida… -dijo sonriendo y dándose la vuelta para seguir caminando

Itachi se quedo mudo ante tales palabras, Deidara estaba seguro de si mismo y del entrenamiento que el le había dado, confiaba en el y eso lo hacía tan feliz… luego pensó en lo último que este le había dicho y una gran sensación de tranquilidad lleno su ser.

Sonrió y siguió su camino detrás del rubio, disfrutando junto con el de aquel parque, de la belleza de los animales y sobre todo de la compañía del rubio…

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La noche había caido, todos se encontraban reunidos y a tan solo ocho horas para la pelea…

- Bien, recuerden que será un combate cuerpo a cuerpo, esta prohibido usar cualquier tipo de arma y el vencedor será el que deje inconsciente a su oponente o le rinda, ¿entendido? –dijo Pein mirando a Deidara y Sasori

- De acuerdo… -dijeron a coro

- ¡Por fin, yush, arigato Jashin-sama, hay que prepara la cámara! –dijo Hidan emocionado

- ¡Wiiiii, mañana sempai y Sasori-san van a jugar a las luchas! –rió el enmascarado

- Apuesto $100 a Sasori –dijo Kisame a Zetsu

- …… -el moreno se limito a callar y mirar al rubio, estaba muy preocupado y ya no quería estar ahí, sin hacer más se dio la vuelta y se encerró en su habitación

- ¿Itachi-san? –el rubio quien quiso ir detrás de el pero fue detenido por el pelirrojo de la muñeca- ¿Danna…? –miro al Akasuna

- ¿A dónde vas?, no hemos terminado… -dijo serio- ¿Seguro que quieres seguir con esto, por que no desertas y ya?, se que tienes miedo –dijo en tono burlón

Deidara agacho un poco la cabeza y luego la levanto, mirando al pelirrojo de manera desafiante, tal mirada intimido levemente a Sasori y lo soltó dejando que el otro se alejara.

- Jum, vaya, ha cambiado… -susurro serio y mirando al menor marcharse

Deidara camino hasta la habitación del Uchiha, estuvo a punto de tocar pero desistió, si, tenía miedo pero no podía demostrarlo, no quería defraudar a Itachi, no quería que todas esa horas entrenando fueran en vano, sacudió la cabeza y se dirigió a la entrada, miro hacia adentro y luego sonrió para echarse a correr y perderse en la espesura del bosque y la oscuridad de la noche.

Continuará XD

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- ¿A dónde fuiste? –mirando al rubio a un lado suyo

- Ahhh, eso lo veras en el sig cap –sonríe- Eso es todo por hoy, nos vemos luego y no olviden dejar un review si quieren el resto de la historia –sonríe- En serio ¬¬

- ¡Sayonara mina-san, nos vemos pronto!! –sonriendo y levantando los brazos