Cerezos oscuros.

Los personajes de CardCaptor Sakura le pertenecen a las Reinas del Shôjo Manga: CLAMP.

Capítulo VIII

La luna servía para alumbrar el lugar, lo que le daba un aspecto tétrico, más cuando dos seres como ellos se encontraban conversando sobre pasados tristes y con mucho dolor.
Sakura se había sentado con toda la gracia del mundo sobre el barandal del balcón, Syaoran decidió recargarse en la pared de enfrente, y manteniendo los ojos cerrados. La luz de la luna la hacía lucir como un ángel. Era algo totalmente curioso, un vampiro y monstruo como ella parecía un hermoso ser celestial. Sonrío. Ella no era la única que tenía algo extraño en su vida, él también.

—¿Cómo sucedió? —preguntó ella mientras lo veía con curiosidad.
—No lo sé, no tengo el recuerdo muy nítido. Era un ella, y tenía los ojos más hermosos que jamás había visto. —Levantó la mirada para encontrarse con la de la chica— Eran parecidos a los tuyos —suspiró— y a los de todos los vampiros; esa es una de las formas más sencillas que se usan para atraer a las presas. —Ella asintió— Una noche la seguí porque me preocupé por su seguridad, y entonces ella me convirtió en un vampiro.
—Lo mío fue diferente, mucho —comenzó—. Él me dijo que cuando me vio caminando rumbo a mi casa una noche, creyó que era uno de ellos, y al intentar acercarse a mí el aroma de mi sangre lo detuvo. No tenía sed así que resistió el atacarme, pero decidió seguirme.
—Lo deslumbraste.
—Tal vez —sonrió, su sonrisa era triste—, hubiera preferido que no, así mi vida seguiría su rumbo normal y muchas cosas no hubieran pasado. –Dirigió su mirada al cielo—Una noche me persiguió por las calles, tenía sed y quería alimentarse de mí así que me atrapó. Mi hermano me encontró y él huyó para no ser descubierto, pero ya me había mordido. Siete días después abrí los ojos y me encontré con que era esto.
—Dijiste que venía de mí, ¿cómo sabes eso?
—Él me lo dijo un día, que venía del 'último vampiro'. Me contó también cómo y dónde se escondió de ti cuando comenzó tu masacre –le vio sorprendida—, ahora cuéntame, ¿por qué decidiste hacer eso? Terminar con todos los vampiros, es una tarea bastante pesada y suicida, ¿no?
—Razones personales.
—Ah ya, o sea que no me contarás. –Él negó con la cabeza.
—¿Tú por qué decidiste vivir con él?
—Razones personales. —Syaoran cruzó los brazos— Los dos tenemos secretos aún.

Él gruñó molesto por esa afirmación, eso le indicaba que probablemente existían detalles sobre su transformación que no le había contado. Además le intrigaba como es que vivía con otros dos vampiros, sobre todo cuando solían ser solitarios o en parejas, únicamente. Y los tres eran 'vegetarianos', no bebían sangre humana.

—¿Qué sabes de ese ser que amenaza a los humanos? –preguntó Sakura de pronto.
—No mucho. –Se dejó caer y se sentó en el suelo—Realmente no me había dado cuenta de su presencia, prefiero no notar las cosas antinaturales. —La flor de cerezos le mostró los dientes indignada— Ya, no te pongas así. La verdad es que aunque conservo algunos detalles de ser vampiros no me es fácil ubicarlos, además llevaba mucho tiempo sin toparme con alguno.
—Es alguien de nuestra misma línea de sangre. Es hijo de aquél que me transformó a mí. Es muy rápido –negó con la cabeza al recordar—, ha cazado desde el verano pasado.
—¿Le has visto?
—Sólo hoy seguí su aroma, es dulce y tentador, acababa de matar así que más bien lo que capté fue la sangre.

Él asintió, muchas alternativas comenzaban a crearse en su mente.

—Propongo unirnos en su búsqueda, amenaza a los humanos y en delatar nuestro secreto. –Hizo una pausa mientras observaba el rostro de Sakura—Después de eso debo decirte que no tendré compasión de ustedes.

La chica le observó mientras gruñía y mostraba los dientes, su expresión de chica inocente cambiaba completamente, provocaba temor… pero Syaoran la veía con tranquilidad.

—Para mí siguen siendo seres que no deben de existir, tienen un punto a favor al no matar a los humanos pero estoy seguro que si se encuentran a alguien moribundo no dudarían al lanzarse contra él.

Si las miradas mataran, la de Sakura lo hubiera aniquilado al instante. Había dado en su punto débil.
Levantó el rostro al reconocer el aroma de sus hermanos cerca del lugar.

—Buena noche, Syaoran. Nos vemos después…
—Mañana —dijo de pronto—, necesitamos investigar si existen más.
—Mañana. —Asintió.

Sakura dio un salto y cayó en el primer piso justo cuando Tôya y Yukito aparecían en la pared frente a ella. Syaoran vio a las dos sombras acercarse a la chica, un chico de lentes y cabellos plateados que le sonreía, el otro un poco más alto con cabellera oscura y asesinándolo con la mirada. Ese último hizo un gesto y Sakura asintió.
Syaoran parpadeo y de pronto Sakura se encontraba en medio de los dos chicos, había recorrido la mitad de su enorme patio en un segundo. Ella levantó la mano y sonrío antes de que los tres desaparecieran en el horizonte.
El chico suspiró, tenía un mal presentimiento. Y la próxima vez le preguntaría a Sakura de dónde habían salido sus acompañantes.

—Monstruo, te prohíbo acercarte a él —gritó el mayor de los Kinomoto en cuanto llegaron a casa—. Él es… era…
—Es el último vampiro, Tôya.
—Ese término suena extraño, considerando que estamos nosotros aquí —dijo Yukito con una enorme sonrisa. Sakura rió ante el gesto.
—Justo por eso es peligroso. —Sentenció el moreno— Él extinguió nuestra especie y podría querer matarte a ti.
—La verdad es que sí quiere hacerlo… —Tôya gruñó ante la afirmación—pero él ahora necesita nuestra fuerza para terminar con ese vampiro al que buscamos, no tiene la misma capacidad que antes. Él ahora es humano, o algo parecido. —Suspiró pidiendo paciencia al ver la expresión del mayor— Confía en mí, no me hará nada mientras el trato siga en pie. Nosotros no lo matamos y él tampoco nos hace daño, mientras el otro siga rondando.
—¿Y después?
—Al terminar simplemente nos vamos y ya. Lo hemos hecho antes.
—Eso no es justo —intervino Yukito— tú has hecho buenos amigos aquí, Sakurita. Deberíamos poder quedarnos un poco más.
—No sabemos cuánto tiempo tardaremos y, además, desde que me sucedió esto sé que nada es justo.

Un silencio inundó la habitación, pasado poco tiempo Sakura salió rumbo al techo de la casa. Cada noche iba para admirar las estrellas, lo único que desde que había nacido se conservaba exactamente igual.


¡Hola!

En esta ocasión no tardé tanto. Lo escribí al mismo tiempo que el pasado, ¡amadas vacaciones! El problema es que el próximo lunes entraré a la U, y el horario que voy a elegir no es muy agradable (mejor que el semestre pasado pero... pesado). Intentaré, lo juro que sí, continuarlo medianamente rápido.

Gracias por sus RR, me hacen el día feliz. Recuerda que si eres anónimo deja tu mail para poder regresarte el mensaje.

Gracias a Azzinoth por betearlo.
Dedicado a todos los del Club Fan's de Sakura y Syaoran en CemZoo, Arce, Okita, Satoshi y Rigel. Por sus ideas y su tiempo.