Disclaimer: Los personajes de Harry Potter pertenecen a JK Rowling y asociados.


9. Competencia familiar

El resto de aquella mañana se convirtió en tarde, Lucius podía ver una pequeña disputa entre su esposa y su hija. Pero con él se comportaba igual que en las otras veces, en el poco tiempo que tiene de haberla recuperado, lo ha tratado con respecto y un poco de 'amor'. 'Oh Narcissa querida mía, es tu culpa si la hiciste enojar, tu error es mi ventaja' Pensaba Lucius con una sonrisa, mientras ella se hacía un poco más a su lado que el de su madre.

Estaba demasiado feliz nada de lo que hubiera hecho su hija merecía un castigo, en su mente ella podría hacer lo que quiera y no tendría consecuencias graves para ella, pero hay del que se atreviera hacerla enojar no sería misericordioso ni con su esposa e hijo.

Al fin su matrimonio había sido arreglado, al principio no sentía amor por su esposa ni lo siente aún, solo hay una amistad que los une junto con sus hijos y claro algunos secretos que han ido teniendo a lo largo de los años pero nada tan importante como sus dos hijos.

Con una sonrisa en los labios, desvió su atención a su hijo que estaba jugando con sus amigos. Como era de esperar o más bien como quería que fuera, Hidra su pequeña niña había tomado su lugar a lado de él, en momentos dirigía la conversación hacia su esposa pero su pequeña era un poco evasiva para hablar de cualquier cosa que involucrara a Narcissa. Supuso que habían tenido una discusión a lo que no le dio tanta importancia, imaginaba cual era el problema y no quería escuchar de sus labios ninguna palabra que fuera a herirlo, como parecía su esposa. Le daría tiempo además era cariñosa y atenta con él, aún que no sabía si lo hacía por amor o por vengarse de su madre, se fue por la segunda opción que parecía más acertada, a él no le importo lo que le interesaba era tener su atención y así ganar su afecto poco a poco. Era como los bebes primero aprenden a gatear, después a caminar y al final a correr.

Algún día su hija lo querría mucho pero por mientras seria paciente, sobre todo un padre muy consentidor y nada regañón como lo fue con Draco. Él era un hombre y por lo tanto tendría que ser duro para algún día proteger como se debe a su familia, en cambio su hija sería una delicada dama que siempre estaría a su lado.

Sus amigos no dejaban de mirarla y eso lo incomodaba un poco pero no lo demostraba, en su mente sabía que estaban planeando casarla con sus hijos pero eso ni soñando para él eran unos vándalos indignos de las atenciones de su hija, ni un príncipe sería suficiente menos un mago común aún que fuera de su mismo nivel.

Siempre la protegería de cualquier futuro pretendiente y cuando regresara al colegio, Draco se encargaría de cuidarla ya lo instruiría y por supuesto Severus le daría una mano él podría atemorizarlos. Con una sonrisa maliciosa volteo a mirar a su hermano y amigo, el cual solo levanto una ceja, adivinando cuales eran sus pensamientos y sonrió por segunda vez desde la muerte de Lily.

Le gustaba ver a su amigo tan animado, después de aquel terrible día en que casi perdían a su hija. Inmediatamente después de enterarse de su secuestro, empezaron a buscarla sus amigos les habían ayudado, pero sin éxito lo que los desespero un poco, la culpa era palpable.

Tanto Severus y él se sentían que eran los responsables, pero ya no podían cambiar lo sucedido, querían venganza en aquel entonces eran de los favoritos del Señor Oscuro y por eso fueron blanco de los tontos de la Orden, tampoco ayudo que tuviera poder sobre el Ministerio y haya sido responsable del despido de varios magos y brujas.

Era malo y cruel en cierta medida al igual que su amigo, casi parecerían hermanos de verdad si tan solo se parecieran físicamente. La posesividad era como una segunda piel en ellos, si fueran animales serían los alfa de una manada, los dominante. Aún que no son animales tienen una parte animal que esconden con sus caras vestimentas y sonrisas burlonas... Bueno Serverus con su despreciable sarcasmo.

La vida de magos como ellos siempre está rodeada de cierta oscuridad, eso no significa que sea toda maldad. Solo que están siempre en alerta por cualquier peligro que amenace su bienestar y el de sus familiares.

(...)

En aquellos días después de la desaparición de su hija, a pesar de todo el dolor que pasaba, Narcissa intentaba darles ánimos a su esposo pues la culpa se lo comía vivo mientras Severus quería venganza al igual que Lucius era un poco más frio no mostraba su dolor, después de la muerte de Lily empezó a ocultar todas sus emociones incluso se volvió frio y reservado con Narcissa y Lucius, menos con Draco lo único bueno que le quedaba con vida.

Agradecía enormemente a Lupin por haberle advertido de los planes de la Orden y ese pequeño gesto consiguió que él hiciera la poción de matalobos ya que no podía comprarla porque era muy cara y él no tenía los recursos necesarios. Además no era tan complicada como algunos especulaban, pero claro él era un experto amante de las pociones y era un pago justo por sus servicios prestados aquella noche, aún que sabía que era su espíritu Gryffindor en contra de una injusticia.

Severus miro a su lado. Sonrió. Su ahijada era una bonita bruja que cuidaría con su vida, entendía las miradas de Lucius quería su ayuda para cuidarla de los alcornoques que tenía como alumnos y claro que la vigilaría no iba a permitir que la sonsacaran metiendo idioteces en su pequeña cabecita.

"Estas ansiosa con la reapertura de Hogwarst" Preguntó Severus llamando su atención. Ella volteó al escuchar la voz de su padrino y antiguo profesor.

"Por supuesto profesor Snape. Ya quiero que inicien las clases aún que no he estudiado lo suficiente porque no conozco las materias que nos vallan a dar, además voy muy retrasada todos mis compañeros saben de qué se tratan los temas pero..." Fue interrumpida.

"Alto allí señorita Malfoy, que no se le olvide que soy su padrino y tío, además de ser el nuevo director y por lo tanto soy cualquier cosa menos su profesor, a menos que quiera que la ayude con pociones o artes oscuras" Dijo con su voz gruñona de profesor y una sonrisita de lado.

Hermione solo se ruborizo de vergüenza que le dio escucharlo hablar, era como si la estuviera regañando aún que fuera juguetonamente, pero el hecho de estar rodeada por apuestos magos la mortificaba. Intentaba comportarse como una verdadera dama y no avergonzar a su padre, pero ella siempre pensó que su profesor ahora su padrino y tío era guapo a su manera con ese aire oscuro y peligroso que le rodeaba.

"¡Oh! Lo siento tío Severus, pero no querrás decir pociones y defensa contra las artes oscuras" Dijo sonrojada y un poco tímida al hablar.

"No escuchaste bien, ocupas conocer el tema para poder protegerte de él..." "¡Ah y puedes decirme tío Sev como Draco" Concluyó con una mirada y sonrisa que casi pasaba por paternal y tierna.

Hermione asintió con la cabeza en señal de haber entendido y siguió mirando hacia delante donde jugaban los chicos. Por primera vez no necesitaba de estudiar, sabía que todo estaría bien pase lo que pase y su imponente padre y su querido tío la ayudarían. No había nada que probar, ni temer.

Lucius había estado callado escuchándolos hablar le divertía la forma de actuar de los dos era como si apenas se estuvieran conociendo estaba seguro que Severus jamás había actuado así con un estudiante, ni si quiera con sus amigos. Sus expresiones decían todo lo que sus labio no, sorpresa era grabada con mayúsculas, pero al fin su hermano habían caído en una tremenda depresión en aquellos días que al parecer empezaba a sanar y su pequeña Hidra era la cura perfecta.

Con el tiempo Hermione se aburrió y empezó a bostezar y cuando menos lo pensaron estaba recargada en su padre, con la cabeza en sus hombros y sus pies se inclinaban con su tío que con gusto los tomo y los puso en sus piernas, entre los dos la acariciaban mientras dormía profundamente.

(...)

Desde lejos Narcissa y sus amigas observan la escena con cierto agrado desde el momento que la conocieron les gusto para nuera, todo el rato se la había pasado discutiendo como serían sus nietos, si se llegaba a casar con algunos de sus hijos.

Esos pensamientos eran como agridulces para ella, no por qué no quiera nietos de su única hija, sino todo lo contrario pensar en niños le traían buenos y malos recuerdos, ella amaba a sus dos hijos siendo Draco el que más se le acercaba desde que los tiene a los dos, desde que era niño la ha preferido sobre Lucius y por supuesto su esposo lo veía mal pensaba que estaba muy afeminado y era cuando comenzaba a ser duro con él, nunca llego a los golpes pero las palabras eran suficientes para bajarle la autoestima.

De pequeño jamás le dedico una sonrisa y un alago por qué él quería a un hombre, un mago fuerte y poderoso no un patético hijo. Recuerda cuando Draco les conto todos los logros de su hija, se notaba lo orgulloso que estaba sobre todo sabiendo que tiene un par de amigos importantes, como sonreía al escuchar cada vez que su hijo quedaba en segundo lugar, estando en primero ella, decía que era la sangre Malfoy, por qué la Black era incompetente poniendo de ejemplo a su propio hijo a ella misma y a su hermana desde que se enteró que la bruja más brillante de su generación era su hija, no dejaba de recalcar que era lo mejor que tenía.

Estaba orgulloso de ella, aún que ella lo ignore pero tenía a su padre enredado en su pequeño menique le daría lo cualquier cosa que ella pidiera menos un marido, era demasiado posesivo y celoso con lo que consideraba suyo y ella no era la excepción.

"Cissa querida, ¿Qué sucede? Estas muy distante" Pregunto una de sus amigas.

No sabía que contestar, tampoco pensaba en revelar sus inquietudes esos eran sus problemas familiares y aún que ellas no dirían nada, si Lucius se enterara seguro se molestaría con ella, el único el único que parecía estar al tanto pero no decía nada era Severus siempre ha sido discreto y bueno con ella pero su lealtad estaba con su único familiar aún que adoptado que tenía, nunca lo traicionaría y menos por ella siempre vio el desprecio en sus ojos cuando cuándo fue a pedirle que tomara el juramento inquebrantable, la culpaba por poner a Draco en peligro tan voluntariamente, ahora sabe que los dos pensaron . Fue ella quien debió haber tomado el lugar de su hijo pero ya era tarde además el señor oscuro estaba muerto y sus hijos a salvo.

"Oh solo pensaba en algunas cosas. No creo que Lucius acepte a ninguno de sus hijos como esposo de Hidra, mírenlos además Severus lo apoyaría" Dijo melancólicamente con suma tristeza.

"Pero eso es muy arcaico y machista de parte de los dos, recuerdo cuando vivía Abraxas el los enseño de esa manera a la más antigua, por algo los Malfoy son los más tradicionales superan hasta los Black mi querida Cissa, puedes influir en Hidra para que se oponga a Lucius" Dijo Isabella Zabini.

"Es un poco complicado parece muy aficionada a su padre mírala como esta y como la tienen abrazada, estoy segura de cualquier cosa que esos dos le pidan lo haría sin hacer muchas preguntas, además es un poco fría conmigo" Dijo Narcissa triste de reconocer los hechos que tiene ante ella.

Sus amigas la miraron con un poco de lastima por qué la escena ante ellas hablaba más que una palabra la consolaron como pudieron, habían prometido ayudarle con lo que pudieran. Lo que la tenía un poco contenta era el hecho que aún tenía las lecciones de etiqueta con ella.

Podría intentar buscar la forma de llevarse mejor costaría un poco de trabajo de ambas partes pero todo era posible mientras tuvieran vida, además tal vez por medio de Sirius y Potter pueda acercarse más a su hija.

Tampoco podían negar las ganas que tenia de volver a tener largas charlas con el que fue su primo favorito, tal vez si le explicaba la mal relación que tenía con su hija él podría intervenir en su favor.

Tendría que hablar con Draco para que lo tratara bien como el tío que es, no permitiría que fuera maltratado por su propio hijo, además Potter viene en el paquete y sería bienvenido y tal vez se lo lleve de compras parece que no tiene un buen armario. 'Tal vez nada está perdido' Pensó con una sonrisa adornando sus labios.

Así habían pasado toda la tarde, cada quien con sus propios pensamientos y planes futuros. Lucius como buen padre, se dedicó a consentir y a mimar a su hija como no lo había hecho con Draco, el cual veía la escena con los ojos entornados sin creer como su pequeña hermana se salía con la suya. Sentía una punzada de celos a pesar de ser el que había tenido a sus dos padres por más tiempo, sentía la necesidad de competir con ella por la atención de su padre pero no podía hacer nada en su contra, su padre lo mataría.

Pero esperaría con tranquilidad y con paciencia el día que se dé cuenta que su pequeño caramelo era un demonio disfrazado, a él le ponía un dulce rostro pero a su madre ni le dirigía la mirada y eso le molestaba como podía ser tan cruel, desde que habían discutido ella no le hablaba por más que intentaba comprenderla no podía.

Le era muy difícil comprender como tenia cariño y una especie de amor por unos simples Muggles aún que la habían criado no eran sus padres, en cambio aquí estaba su verdadera familia y la rechazaba con excepción de su padre y su tío, pero él y su madre no entraban en su corazón, él estaría allí cuando ella lo necesitara no la abandonaría por nada en el mundo.

Por supuesto sabía que su madre tampoco la abandonaría pase lo que pase, no la habían olvidado antes y no lo hará ahora su madre era valiente se había atrevido a mentirle al señor oscuro y eso fue lo que ayudo a ganar la guerra, junto con librarlos de una condena en Azcaban, su buen nombre estaba limpio de toda mancha gracias a su madre Narcissa, en cambio su padre aún que intento protegerlos a su manera, no había echo mucho bien pero su dulce hermana no se daba cuenta de eso o prefería ignorarlo.

Él pensaba que el amor de una madre era superior al de un padre y eso nadie se lo quitaría de la cabeza, aún que respetara a su padre el prefería al ser que lo trajo al mundo y por eso le dolía que la trataran tan mal, sobre todo los miembros de su familia, pero él no podía hacer mucho pero haría lo que estuviera en su poder para cambiar la mente de su hermana.

Tendría que darse cuenta que su madre era más importante y los amaba como nadie en el mundo con un amor incomparable y desinteresado, seguro sus padres Muggles no la querían tanto y tendría que aceptarlo.

Tal vez era egoísta con sus pensamientos o tal vez no.


Siento mucho el retraso este capítulo tenía la intención de ser más largo pero decidí subirlo tal cual para no hacerlos esperar, a pesar de mis deberes me hare un espacio todos los días para no decepcionarlas, pero no prometo nada por que no quiero faltar a una.

Gracias por sus comentarios aún que no los contesto todos gracias y no desesperen téngame un poco de paciencia y verán que los milagros existen.