-Terry, espera, no te vayas
-No es prudente que esté aquí.
-¿Lo dices por el vestido? Me lo quitaré
-No, no lo hagas… yo debí decirte quién era al momento de llamar a tu puerta
-En un momento estaré lista y firmaré lo que sea necesario… dame unos minutos… te lo ruego
-Candy, ¿Por qué?
-Porque… ¿Qué?
-Nada, te veré abajo
-No te vayas- Dije con desesperación
-Es lo mejor, verte así… vestida para tu boda me hace sentir el ser más imbécil de este mundo porque no supe conquistarte… porque yo…
-Yo también te amo-Le interrumpí. Era a él a quien amaba, dolía mucho darme cuenta que estaba a punto de perderlo por mi obstinación, por aferrarme a un recuerdo; pero también me dolía pensar en Anthonie, él no se merecía esto y menos con alguien a quien consideraba como a un hermano.
-Aunque se me vaya la vida, pronto serás la esposa de mi primo… si tan sólo se tratara de otra persona…
Lo abracé soltando el velo que sostenía en mi mano –Hazme tuya, Terry, ahora.
-No, Candy… no
-Lo deseo igual que tú.
Me abrazó, me besó, aun titubeaba cuando bajó lentamente la cremallera del vestido, mi piel comenzó a ponerse cálida, le respondí a sus besos, a sus caricias, le zafé la camisa, desabroché su cinturón y sentí cuando sus jeans junto con sus bóxer cayeron a mis pies, eran sus besos los besos que tanto había soñado, que había deseado, eran sus caricias las que se quedarían por toda la eternidad tatuadas en mi piel-De-debemos parar
-No, no te detengas por favor…
-Eres la prometida de mi primo
-Pero es a ti a quien amo, me he dado cuenta que siempre te he amado, lo que siento por ti siempre ha sido diferente
-¿Por qué ahora?
-Hazme tuya, quiero ser tuya
Me entregué al hombre que amo, a quien me resistía amar… cuando se introdujo en mí fue el momento más maravilloso, sus labios posaban en mis labios y mis senos erguidos rozaban su pecho desnudo y febril –Mi amor, Candy, te amo…
Pude comprender las palabras de mi tía Rose cuando me dijo que entregarse a un hombre debía ser al correcto para jamás arrepentirse de la decisión… ¡cuánta razón!
Sin pensar en nadie más que en nosotros, en nuestro amor, sin medir consecuencias terminamos juntos la danza de la pasión, la entrega del amor, me abrazó, besó mi frente, mis labios, mis ojos, nos besamos por mucho tiempo, era nuestro momento. Terry tomó mi virginidad y se sintió complacido de ser el primer hombre en mi vida; él jamás me había insinuado que yo me había entregado a otros hombres y si en algún momento lo pensó nunca me lo reprochó a diferencia de Anthonie. De quien estoy segura que no le sorprenderá no ser el primer hombre en mi vida. –Cásate conmigo
-No hablemos de nada, por favor.
-Te amo y lo que más deseo es que estemos juntos.
-Tú estás con Susana y yo con Anthonie, no arruinemos esto.
Lo hicimos una vez más; no era suficiente, quería que este día, que este momento se perpetuara para toda la vida.
No contesté el móvil, las redes sociales, nada que tuviera que ver con Anthonie… coloqué el vestido en su estuche; me vestí y bajé. Annie no se encontraba, nos había dejado solos, desconectó el teléfono para no ser interrumpidos. Me sentía feliz, inmensamente feliz.
Este podía ser el final hermoso para esta historia, pero no lo es… Aún existen Anthonie y Susana en nuestras vidas.
La carga moral y la culpa nos hicieron seguir con nuestros planes incluso por encima de nuestro amor y felicidad. Cualquiera nos hubiera aconsejado que estuviéramos juntos sin importarnos nadie más pero se trataba de Anthonie quien me amaba y había comprometido mi vida con la de él delante de nuestros padres y no me atrevía a dejarlo por alguien más de su propia familia
Me dediqué por completo a la espera de Anthonie, evadía la presencia de Terry aunque él insistía en hablar conmigo.
¿Por qué tuvimos que ser amigos? ¿Por qué no me pude dar cuenta antes de lo que ambos sentimos?
Annie no mencionó nunca nada al respecto de esa tarde, se volvió su confidente y muchas veces le pedí que ni siquiera mencionara su nombre.
-Candy, habla Mariane
-Hola Mariane, ¿Todo bien?
-Sí hija, quiero decirte que la próxima semana tendremos un evento familiar, toda la familia Brower nos reuniremos para anunciar el compromiso de Terry y Susy
Me quedé en silencio por un momento intentando poner en orden mis sentimientos y mis pensamientos antes de mencionar algo fuera de lugar –Sí, Anthonie me avisó que vendría pero no me dijo la razón
-Esperamos que accedas para que podamos anunciar el compromiso de Anthonie contigo a toda la familia
-Mariane, me encantaría, sería un verdadero placer pero no quiero arruinar el momento de Susana y Terrence…
-Sería todo lo contrario, hija, Anthonie está de acuerdo y
-En verdad, Mariane, prefiero que no lo anunciemos
-Está bien, esto es algo que debes platicar con mi hijo y ponerse de acuerdo… nos vemos pronto
-Sí, nos vemos pronto, besos.
Es muy tonto pensar que me sumergía en un océano de depresión… no tenía por qué sentirme traicionada ni tampoco podía culpar a Terry por seguir con sus planes…
Terry anunció su relación formal con Susana quien se veía muy contenta a su lado y con su hija en brazos. -Terry se ve feliz
-De todo mi corazón espero que así sea
-Nuestros primos ya están dejando la soltería
-¿Lo dices por Anthonie y Terry?
-Sí, aunque Terry hace algunos años tenía una relación formal con Susana.
-Archie ¿Quién es ella?
-Es Eleonor, la madre de Terrence
Escuchaba la conversación entre mis amigas y los mellizos; había asistido a la reunión familiar por invitación directa de la madre de Anthonie y no pude negarme, se suponía que era una reunión íntima, aunque no se trataba de un enlace matrimonial sí era nuevamente la bienvenida para Susana en la familia Brower, por aparte tenía que esperar a que Anthonie llegara, debido a los proyectos de último momento dejó perder su vuelo y llegaría desfasado por cinco horas de las cuales faltaban dos. La madre de Anthonie había invitado a Elisa con quien había congeniado bastante más que conmigo y mi prima invitó a Luisa…
-Ahora vuelvo-Dije para ir al cuarto de baño, no me sentía cómoda, me dolía no ser yo quien ocupara el lugar junto a Terry
Luisa y Elisa estaban sentadas a nuestro lado, aunque no se llevaban muy bien con Annie y Patty eran cordiales y podían estar un tiempo juntas sin ninguna dificultad.
-¿Puedo ayudarle en algo?
-Estoy bien, gracias –Dijo Eleonor ocultando sus lágrimas –He venido a ver a mi hijo y compartir su felicidad pero él se niega a aceptarme
-Lo siento, pero ¿Después de tanto tiempo?
-Siempre quise estar cerca de él pero su padre me lo impidió, nunca le entregó mis cartas y mi familia también le negó la oportunidad de saber de mí.
-Terry no es mal hijo, únicamente está muy dolido, venga conmigo.
-Es mejor que me vaya
-Yo le ayudaré a encontrarse con su hijo y que resuelvan sus problemas –No sé cómo pude hacer esa promesa porque Terry me evadía de tal modo en que yo lo hice en días pasados, pero esto era diferente, se trataba de su madre, de aquella mujer por la que el sufrió mucho.
-¿En verdad me ayudarías?
-Sí, su hijo es alguien muy especial para mí, nos conocemos desde niños
-Te lo agradeceré…
-Soy Candy- dije extendiendo mi mano
-Eleonor…-Me sonrió tristemente; tenía el mismo gesto de Terry en la sonrisa, a excepción de su mirada seductora - Candy es mejor que me vaya, mi hermana me ha pedido dejar su casa con discreción
-Le acompañaré, no me siento a gusto en esta reunión, sé que puede sonar egoísta porque le prometí a Terry ser parte de su felicidad y estar aquí en este día importante a cambio que él esté en mi boda con Anthonie… pero no puedo.
-¿Tú eres la prometida de Anthonie?
-Sí, nos casaremos en cuanto regrese de Europa…
-me da gusto…
-Insisto, Eleonor, déjeme acompañarle...
-Tendrás problemas con mi hermana
-No, estoy segura que no notará mi ausencia.
-Bien, pues. Vamos.
Nos dirigíamos hacia mi lugar, para tomar mis cosas cuando Anthonie junto a la familia Leagan hicieron su aparición. Fingiendo no darme cuenta de su llegada apresuré mis pasos para salir –Parece que huyes de mí.
-Amor, me da gusto verte-Dije con una sonrisa en el rostro pero con un dolor profundo en mí ser
-¿Piensas marcharte?
-Me ofrecí para llevar a Eleonor hasta su hotel, pensaba regresar un poco más tarde, calculando el tiempo de tu llegada…
-le pedí a mi chofer que se encargue de ella.
-Es tu tía, merece más que un trato cordial…
-¿Por qué siento que mi prometida se inclina por la familia de ese mal nacido?
-Basta, Anthonie! No te refieras más así de Terrence, no peleemos más a causa de él… por favor.
-Llamaré un chofer, espera aquí
Anthonie fue frío y distante, atribuí su comportamiento a la situación, Eleonor se mantenía con la cabeza baja y tomé una determinación, de cualquier forma tendría problemas con Anthonie entonces que fueran con la causa justa. –Bien, vamos Elenor
-Esperaré al chofer
-De ninguna manera, te dije que yo te llevaría y eso haré.
-Tendrás problemas con mi sobrino
-No importa, siempre los tenemos, así que vamos.
Ambas íbamos con vestidos elegantes y nos tomamos del brazo para ayudarnos a bajar las escalinatas, me trajeron mi auto y me dirigí a casa –Me cambiaré la ropa para estar más cómoda
-Sí, aquí te esperaré.
-Para nada, ven conmigo
Durante nuestro recorrido me comentó que no había hecho reservación y que su equipaje lo había dejado en casa de Mariane, era una pequeña valija con un cambio de ropa, con la ropa que había llegado, más o menos éramos de la misma talla así que no dudé en dejarle escoger algo para ponerse.
-Te llevaré hasta tu casa
-Con que me dejes en la estación estaré bien
-No, quiero que platiquemos.
-No es necesario.
-¿De qué tienes miedo, Eleonor?
Accedió que la llevara, necesitaba alguien con quien hablar, desahogar sus penas y yo también necesitaba estar lejos del acontecimiento social en la Mansión de los Brower.
-…Richard me echó de su casa para introducir a su amante… ellos se entendían desde hacía mucho tiempo y yo fui una tonta por no luchar por mi hijo
-No soy quién para decirle algo pero ahora me doy cuenta que Terry ha sufrido mucho porque las dos mujeres a quien él ama, ninguna luchó por él.
-¿Susana no luchó por él?
-Eleonor, Terry y yo nos amamos… o eso creo… pero preferimos ser amigos antes de arruinar esta bella amistad. Por eso él se ha comprometido nuevamente con Susana y yo me casaré muy pronto con Anthonie.
-Anthonie no te merece, él no es más que un chiquillo engreído… mi hermana lo ha malcriado desde siempre… es un falso debajo de esa carita angelical.
-Anthonie es diferente a como lo describes
-Claro que no, él es prepotente, por eso Mariane llevó a Terry a vivir con ellos para que Anthonie aprendiera a relacionarse, mi hijo sufrió mucho a su lado.
-Creí que se querían como hermanos, Anthonie quiere mucho a Mar…
- No dudo que ame a mi nieta pero es porque él se veía a escondidas con … Ay! Candy sé que es tu prometido no debí decirlo….
-Estaré bien, no me lastima el pasado… ¿No? Entonces por qué mi corazón se sintió chiquito…
-Terry nunca se enteró quién fue el hombre que arruinó su primer compromiso con Susy pero yo sé que fue porque Anthonie sedujo a Susy… siempre quiso ser como Terry, tener lo que mi hijo tenía.
Era patético pensar en Anthonie con la mujer de Terry ¿Acaso por eso se había empeñado en que yo me alejara de su primo? Podría ser que él piense que mi moral es semejante a la de Susana… Ay! Dios mío, no sé si es peor porque yo me entregué por amor a Terry fallándole de esta manera a Anthonie…-Entiendo que sus abuelos por parte de los Grandchester lo amaban así como tus padres ¿Por qué no se quedó con alguno de ellos? – dije para desviar el tema del engaño… o de la carga moral…
-Porque Anthonie y él son casi de la misma edad, Mariane dijo que serían como hermanos.
-Conocí a Terry cuando éramos niños; era muy sonriente, amigable pero a la vez rebelde
-Lo sé, él siempre ha sido temperamental pero es encantador, es risueño, así como era su padre…
-¿Qué pasó entre Richard y tú?
-Richard conoció a su actual mujer, porque no están casados, Richard y yo nunca firmamos el divorcio, ni siquiera intentamos iniciar un trámite, todo fue de palabras, malos entendidos y mi hermana decidió que Terry estaría mejor con ella que con cualquier persona y mi hijo accedió a quedarse con su tía…
-Perdón que te interrumpa, pero yo recuerdo que Terry vivía con su papá.
-Vivía por temporadas aquí o allá… eso lo convirtió en inestable y lo enseñó a huir de los problemas sin enfrentarlos.
-Entiendo, aunque creo que Terry es diferente al concepto que tienes…. No te interrumpo más
-Candy, no entiendo, si Terry y tú se aman ¿Por qué no están juntos? ¿Es por Mar?
-No, yo amo a Mar… es complicado… me di cuenta que amo a Terry pero ya es tarde… para lo nuestro –Hablé sintiendo el llanto agolpar por salir pero no tenía razón de ser… Terry es de Susy y yo pronto seré la esposa de Anthonie, como debe ser.
Al llegar a San Diego me dijo que vivían de manera limitada, su esposo había hecho una mala inversión y se habían quedado casi en la calle, y Terry creía que esa era la razón de su interés por acercarse a él de nueva cuenta.-Espero que las cosas entre mi hijo y tú se arreglen y puedan estar juntos… -Esa fue la primera de muchas veces que me vi con Eleonor y la razón por la cual Mariane me mostraba su disgusto.
Eleonor era como mi tía Rose, llena de vida, sencillez y amor, por eso no comprendía por qué no podía acercarse a Terry.
Terry! Con tan sólo pronunciar su nombre mi día se llenaba de alegría; y mientras más lo pronunciaba más pronto se acercaba el día de mi boda con Anthonie. Era un placer como un día frío sosteniendo una taza de leche caliente, que no logra cobijarte pero cuando está en tu interior puede darte fortaleza para soportar el frío.
-Creí que te quedarías en San Diego con Eleonor y sus bastarditos
-No me gusta que te refieras a ella de esa manera… Anthonie, no me gusta que nos distanciemos a causa de tu rechazo por la familia de Terry, él y tú son como hermanos
-No tengo nada en contra de mi primo, le estimo pero no soporto la idea que se quiera acercar a ti, tú eres mía…
-Anthonie! No me gusta que emplees un lenguaje soez… y creí que estaba claro que entre Terry y yo no hay nada excepto una buena amistad.
-En verdad es lo que espero
-Ya basta! Por favor, te ruego que no pienses mal de nosotros. Mejor ven, siéntate conmigo y dime cómo te ha ido… ¿Qué lugares a visitado? ¿Qué tan bonito es Europa?
-No fui de viaje de placer sino de negocios así que no puedo responderte… mejor dime ¿cómo vas con los preparativos de la boda?
Lo miré con decepción ¿Por qué Anthonie no podía ser un amigo para mí? ¿Por qué no se abría como lo hacía Terry? –Vamos muy bien, el lunes iré a casa de Mariane para rotular y enviar las invitaciones… amor ¿Te opondrías a que las llevara de manera personal?
-No, me encantaría acompañarte pero salgo mañana a primera hora a Europa
-¿Tan pronto? Creí que te quedarías unos días
-Necesito estar allá…
-Lo sé… pero pronto estaremos juntos y le pediré a Eleonor que me ayude a repartir las invitaciones, eso nos permitir…
-¿Por qué insistes en hacer amistad con Eleonor? Su reputación no es buena y no quiero que mi prometida sea el tema de habladurías por causa de Eleonor
-Anthonie, te lo pediré por última vez, no quiero tener problemas a causa de mis amistades… yo no te reprocho nada, trato de justificar todo lo que haces…
-Detente un momento, Candy… yo no he hecho algo para que los demás hablen de mí, cuido en todo momento mi reputación ¿Es mucho pedir que hagas lo mismo?
-¿No te das cuenta que en ocasiones eres ofensivo? Y más cuando se trata de la familia de Terry
-Terry, Terry, Terry… ¿Cuántas veces más pronunciarás su nombre? Parece que sientes placer al mencionarlo… ¿Es a él a quien deseas? ¿Quieres que él ocupe mi lugar?
-Basta! Anthonie, suéltame, me estás lastminado –Tiré fuerte de mi brazo porque su agarre era muy apretado y dolía
-Contéstame, maldita sea, ¿Amas a ese mal nacido?
-No- dije fuerte y empujándolo con todas mis fuerzas, y queriendo gritarle que sí, que sí amaba a Terry pero que ahora él estaba con Susana – Y ahora respóndeme tú ¿Volviste por mí y los preparativos de nuestra boda o por ver de nueva cuenta a Susana?
-¿Quién te está metiendo estupideces en tu cabecita? –dijo tranquilo, acomodándose un mechón de su cabello y sonriendo –Es a ti a quien amo, entiéndelo mi vida, no hay nadie más que tú.
Ya no me sentía enamorada cuando nos besamos, me sentía confundida.
Esa noche fue muy larga… mis hermanas se habían dado cuenta de nuestra discusión y aunque trataban de mantenerse fuera sabía que se preocupaban por mí.
-Eres una tonta si continúas con él
-Annie, no debes ser tan dura con Candy… ¿Por qué discutieron? –Preguntó Patty posando su brazo en mis hombros
-Estoy cansada de lo mismo, Anthonie piensa que Terry está interesado en mí y yo en él pero eso no es cierto, se lo he explicado de mil maneras pero no comprende
-Yo pienso que no debes continuar con él, siempre tendrán problemas
-Él dice que se acabarán cuando radiquemos en Paris
-¿Piensas irte a París?
-No, no lo sé… no quiero irme, sí quiero estar con él… dijo que al menos dos años…
-Estás a tiempo de parar con esto.
-Es absurdo pensar en posponer la boda
-Candy, no es posponer sino cancelar –Dijo Patty remarcando C-A-N-C-E-L-A-R
-Amiga, sé que lo que te voy a decir debí hacerlo antes
-No digas nada, Annie
-Candy merece saber lo que tú y yo sabemos
-¿De qué se trata?
-Terry volvió con Susana porque él pensó que de esa manera las cosas para ti y Anthonie serían más fáciles
-Creí que se trataba de algo diferente
-Lo hizo amándote
-Sí, amiga, Terry nos dijo que te ama como no ha amado a nadie más pero comprende que tu corazón le corresponde a Anthonie Brower, así lo mencionó y lo dijo con mucho desgano en su voz y tristeza en sus ojos.
-Creo que Terry no era mi destino, seré feliz con Anthonie honrando el sacrificio de Terrence –Iré a descansar, me espera una semana laaarga y pesada
-Creo que si amas a Terry deberías luchar por él, antes de que sea demasiado tarde. –Mencionó Annie cuando puse el pie en el primer peldaño rumbo a mi habitación.
Como en cada una de mis relaciones fallidas moría por tomar el móvil y llamarle; quería pedir perdón, pedir una nueva oportunidad, prometer poner más empeño de mi parte, en pocas palabras suplicar… pero si de algo estaba convencida es que no era más culpable que Anthonie para que las cosas dejaran de funcionar.
Las horas pasaban lentas. No podía dormir, las sábanas me quemaban, si las quitaba moría de frío, la almohada era una roca dura, la cama era una plancha de concreto, podía escuchar el ruido de los autos a lo lejos, el ladrar de los perros, el maullido de los gatos… podía escuchar las hojas de los árboles moverse…
Me levanté y bajé al estudio, había muchas cajas sin abrir, tenía tiempo para acomodar algunas de ellas, fue así que me topé con los gratos recuerdos de mis tíos… un par de cajas llenas de carpetas fotográficas… en casi todas las fotos estaba yo, estaban ordenadas casi cronológicamente, muchas reuniones de familia, de la misión, de su trabajo, de la casa… había muchos recuerdos… ¿Mi reacción? Primero sonrisas, suspiros, más sonrisas, recuerdos, caras conocidas, algunas otras que habían permanecido en el olvido… "Campamentos de Verano Infantil" –Es Terry … es tan pequeño… su sonrisa… aquí estoy! Anthonie… ¿Quién es esta niña? Es Elisa, a un lado de Anthonie… en esta otra es Terry, muy cerca de mí…. –Esos recuerdos quería compartirlos con alguien que los valorara tanto como yo
